Sin darse cuenta ya estaba amaneciendo de nuevo, podría jurar que ayer él había llegado temprano pero no creía hacer dormido tan poco tiempo, nuevamente la casa estaba vacía, esta vez directamente no le importó, las hojas en frente de su cama le llamaban con más fuerza de lo normal.
Horas de análisis, reescritura, prueba, desesperación y muchas cosas más se tornaron en lo que a vista del rubio no fueron más que minutos.
No se detuvo sino hasta que escucho el ruido de la puerta de la entrada que descubrió que el tiempo no se detuvo y es que lo que parecieron minutos dieron pie a que anocheciera o bien que estuviera a punto de hacerlo.
Decidió dejar por un momento el trabajo, no era como que no quisiera continuar pero no debía dejar que nadie lo viera hasta que encontrara lo que busca. Era muy importante terminar con lo que había empezado.
- hola- saludo simplemente junto con un gesto que hizo con su mano.
Alphonse le observó desde la puerta un momento, era inusual pero podría jurar ver un brillo en sus ojos, esa clase de brillo que aparecía cuando reía. No pasaba muy a menudo y en esta ocasión no parecía haber una razón para que estuviera así. A menos que se tratara de la razón por la que desapareció tanto tiempo.
-¿dónde estabas?- al demonio la sutileza le debía una buena razón para haber desaparecido y regresado como si nada.
-solo estaba haciendo algo.
-y que tiene que ver con que te hayas ido corriendo como lunático-y es que, Ni bien le respondieron a su pregunta nadie pudo detenerlo, unos momentos después entro su profesor buscando explicación, pero no encontró más que rostros confundidos de sus alumnos. Aunque finalmente tuvo que comenzar su clase sin su mejor alumno.
- bueno... Es que ese era un libro que estaba buscando desde hace tiempo y no podía dejarlo.- pero aunque sus labios dijeran eso su mirada daba a entender que no estaba ni cerca de ser lo que de verdad paso y de eso se dio cuenta heidich enseguida. Conocía lo suficiente a la persona enfrente de su sitio como para afirmar aquello.
Mantuvo el silencio esperando algo más, era claro que él entendía el mensaje, Ed se empezó a poner nervioso y trató de cambiar de tema.
-y como está el profesor, creo que no debe estar feliz por mis faltas, ¿no?
- Edward.
-y de seguro tengo mucho trabajo atrasado, ¿me podrías decir que han hecho?
La mirada de heidrich no dejaba de ser amenazante, le encantaría esa atención, sino fuera porque lo estaba usando para distraerlo del tema.
-...- si bien Ed sabía perfectamente que no tenía un buen escape era muy terco como para ceder... Aunque era difícil cuando se parecía tanto a al.
Ya que no iba a hablar se tomó la libertad de tomar el reloj que se mantenía en su bolsillo izquierdo. Fijo su dorada mirada en las manecillas, no era tan tarde, apenas darían las 6 de la tarde.
El silencio se propagó por minutos, ambos se miraban en una clase de lucha de voluntades en el que el primero en desistir perdería, no fue hasta que su estómago le traicionó que Ed se distrajo y apartó la mirada con un ligero rubor, pues él sabía de antemano que Alphonse le regañaría por, aparte de haber desaparecido, ni siquiera comer adecuadamente en su regreso. Aunque lograra librarse de contarle su descubrimiento tendría que admitir que no había comido como debía. Eso era un buen golpe en su orgullo, no le gustaba preocupar a la gente que lo rodea.
Cuando estaba a punto de intentar preparar la cena unas manos se posaron en sus hombros impidiéndole continuar. Esto se propagaría demasiado tiempo si no le decía algo, lo sabía, pero no era fácil confiar algo así, aún más cuando no le creerá la verdad. Tal vez se reflejó en sus ojos esa pequeña inseguridad pues heid aflojo el agarre y lo miro más dulcemente.
Total, ya lo tomaban de loco o mentiroso que importaba que él lo supiera. Soltó un suspiro antes de comenzar-¿recuerdas lo que mencionó sobre el libro?
No lo pensó mucho luego de su reacción era imposible que dejara escapar algún detalle de lo que tenía ese libro, pero seguía sin encontrarle la importancia así que era mejor solo decir lo primero que pareció darle la reacción que tuvo- era algo sobre un viejo sabio, ¿no?
Asintió y tomo valor para continuar- así es, el sabio del este, esa era una vieja historia de mi mundo o mejor dicho de mi hogar, no es más que una leyenda pero no podía ser solo una coincidencia... Se solía decir que aquel sabio nos dio las bases para crear la alquimia o al menos eso dicen...- esperaba que no se oyera tan mal como imaginaba. Solo espero su reacción, esta era una entre duda e incredulidad a causa de su declaración.
Ya que no dijo nada, creyó que era mejor terminar de explicarle pues parecía que tenía toda su atención.- considere que tal vez en ese libro podría existir alguna ayuda para poder volver, aunque era claro que si existía esta estaría encriptada, es común que un alquimista haga eso, cada uno lo hace a su manera...-
- ¿estás hablando en serio? - le interrumpió entre desesperado y enojado, esperaba muchas cosas pero no una mentira de ese nivel, y es que si no es una mentira de verdad que su compañero había perdido la cabeza.
- no me crees- no era una pregunta, él sabía bien que no le creería fácilmente- ¿que necesitas para saber que no miento?
Lo pensó, solo existía una manera en que le creyera.- necesito algo que demuestre que la "alquimia" es real- las comillas en la palabra alquimia le habían molestado pero esa era una declaración de guerra a su parecer y él no se acobardaría.
- bien si no piensas que nada de esto es cierto y crees solo en tu ciencia te propongo algo. - no había marcha atrás esto sería lo que le demostraría que él es quien dice ser... ¿Porque le importaba su aceptación? No tenía problemas con otros pero heid... Ese no era el tema, era cuestión de demostrar quién era el, quien era Edward Elric.-lo he pensado mucho, y es que la alquimia tiene un fundamento básico inquebrantable, no puedes obtener nada sin primero dar algo a cambio, para recibir algo de igual valor debe darse.
- ¿y eso que tiene que ver?
-muy simple, para poder abrir la puerta necesito un pago y pienso que tú me podrías ayudar con eso- le dijo con una sonrisa amenazante, podía ver que tenía algo entre manos.
- no decías que era una "ciencia", eso parece un ritual satánico, ¿piensas vender mi alma?
Su cara se puso pálida, puede que para él fuera solo un comentario pero eso no significaba que él no recordara lo que le sucedió a su hermano o los ingredientes para la creación de la piedra filosofal.
Tardo segundos en reaccionar y agitar la cabeza para alejar sus ideas y poder explicarle, aunque al responder su voz se notaba nerviosa.- ¡NO! ¡NI SE TE OCURRA CONSIDERARLO! Eso ni soñando...
Su voz se apagó casi en un susurro, esto impresionó a Alphonse, parece que a Edward le había dado por no dejar de impresionarlo una y otra vez estos últimos días. No entendía por qué se alteró tanto, que fue lo que dijo que lo hizo gritarle de esa manera.
- perdón, no es... No es tu culpa solo... No tenía pensado utilizarte de esa manera, ¿ok?
El prefirió mantenerse en silencio, mientras tanto Ed organizaba sus ideas, puede que estudiar tanto le esté afectando más de lo que creyó y no comer no le estaba ayudando.
- ¿qué te parece si comemos y te explico mejor?- recordando un poco que aún se mantenían en la entrada ambos decidieron ir a la cocina y preparar algo rápido.
Acomodaron sus platos y comieron durante un momento olvidando lo recién ocurrido. Ed ya más tranquilo dejó su plato a medio comer y empezó a hablar con un aire más relajado.
- déjame que te diga mejor lo que pienso hacer, es simple, solo no me interrumpas hasta acabar, ¿vale?- heid asintió y dejó que tomara su tiempo para empezar, no quería volver a verlo como antes, realmente le preocupo.- bien, estoy casi seguro de que puedo volver a casa, pero necesito tiempo, lo que encontré me va a dejar abrir la puerta para llegar al otro lado de esta así que te tengo una, mmm, propuesta, en cuanto esté listo sé que necesitara un pago y sé que dar pero yo no puedo hacerlo, hay entras tú, serás quien de el pago, si funciona puede que terminemos, ambos, en el otro lado, tu podrías dejar tu nombre en la historia pues del otro lado no hay ciertas cosas que de este lado si y tu podrías ser quien las muestre sabes más de ello que yo.
- ¿y si no funciona?- finalmente hablo, esto sonaba demasiado exagerado y fantasioso.
- pasan dos cosas, o ahí una reacción pero no funciona y hace un efecto rebote que simplemente provoca que no lleguemos a nada o directamente no pasa nada y si es así... Admitiré que mi mundo no existe y seguiré mi vida normal sin volver a mencionar nada relacionado con mi mundo, aceptaré completamente este lugar.- finalizó con un nudo en el estómago ante la posibilidad de no lograrlo, quedar atrapado y tener que quedarse para siempre sin ver a su hermano de
nuevo.
Alphonse amplio sus ojos, no esperaba eso, Ed habla con tanto amor de su hogar, su familia, sus amigos... Su hermano, debía estar bromeando o... Estaba tan seguro de lo que decía que de verdad estaba dispuesto a apostar algo tan importante, por otro lado era una locura. Si funcionaba significaba que el dejaría su marca aunque no fuera en Alemania como el esperaba sin mencionar que tendría que tirar a la basura todo lo que creyó que era verdad, aparte de tener que admitir que su compañero no estaba loco, y si no Ed ya no estaría atado a su mundo, no parecía justo pero... ¡El pago! De que se trataría, ¿sería peligroso? De seguro es por eso que apuesta tanto, ¿no?
-¿y que tendría que hacer?- pregunto un tanto inseguro, era sospechoso, más tratándose de Edward.
Este lo ojeó y puso su mano izquierda en la barbilla, pensó un momento para comenzar a hablar.- por ahora solo necesito que me cubras, no sé cuánto me lleve pero no será poco tiempo... Y luego de eso me encargaré de todo… lo del pago... Te lo explicare cuando sepa si es posible, no te va a quitar nada realmente o eso espero.
Si bien no se notaba muy seguro en esa última parte no tenía mucho que discutir, de cualquier manera parecía beneficioso para ambos. Así que solo se limitó a terminar su plato para luego llevarlo al lavabo y finalmente hablar.
-bien, sea lo que sea que trames lo llevaremos hasta sus últimas consecuencias.
El rostro de Edward lo decía todo, el no esperaba que aceptara tan fácil, una vez proceso lo que le acababan de decir atino a sonreír, si bien estaba apostando mucho también podía resultar y ahora no tenía planeado fallar, de algo iban a servir estos cuatro años.
-bien, si así lo quieres, sin importar el resultado lo llevaremos hasta el final y ni se te ocurra arrepentirte Alphonse heidrich.
-como si lo fuera a hacer- le miro devolviéndole la sonrisa desde el lavaplatos viéndole aun en la mesa.
