Y así se firmó un contrato de palabras, ambos estaban determinados a que sin importar nada lo llevarían a cabo sin retirarse por ningún motivo.
Heiderich era un manojo de nervios, no solo por lo raro del comportar de su compañero que no solo había cambiado sus hábitos de sueño, sino que también se había aislado del mundo al grado de solo salir de su habitación solo por comida o para ir al baño, a menos que fuera realmente necesario mostrarse al mundo para demostrar que no había muerto aun, y es que Hughes le avía preguntado por el mas de una vez por lo que tuvo que forzarlo a salir al menos a comprar comida, esto sin mencionar que se agotaban las ideas para hacer que no se preocuparan por el o se metiera en problemas por sus constantes faltas a la universidad, esta rutina ya se había alargado una semana y media desde que hicieron ese "juramento". No tenía ni idea de cuánto más tomara ni que pasaba por la cabeza de Edward pero esperaba no tener que seguir por tanto tiempo o sería un verdadero desastre.
Mientras en la habitación de Ed, sería mejor empezar de cero, comenzando en que, en el momento que cerraron el trato él lo decidió aprovechar, se encerró en su habitación, el libro ya no era un problema real, lo logro traducir y tenía toda la información en sus manos, resulto tener todo lo necesario para poder crear el circulo, la alquimista que haya hecho ese trabajo lo hizo muy bien, pero le faltaba algo que para suerte (o desgracia) suya, era algo con lo que estaba muy familiarizado, la transmutación humana, parece ser que ocupo un capítulo del libro para contar su historia y el resto para guardar su investigación mientras que la leyenda del sabio del este era para que lo descubrieran solo aquellos que supieran sobre la historia de Amestris o en su defecto de xing, por lo que logro descubrir aquella era una chica de unos 17 años cuando llego a ese mundo, fue forzada a abrir la puerta para ver la "verdad" pero no resulto y termino en este mundo, termino por concluir que aunque era buena alquimista ella no hubiera podido completar el circulo pues no sabía sobre ese tipo de transmutación, era una pena pero nada se podía hacer había muerto un par de años antes por lo que descubrió al preguntarle a Hughes, por lo que sabe en un incendio.
En todo caso, juntando su teoría de la transmutación humana, el circulo que creo la chica que era una combinación entre alquimia y alcaestria, y una adaptación al pago que deseaba dar, no le tomo tanto crear un circulo que estaba seguro tenía que funcionar solo le hacía falta juntar un par de cosas para poner en marcha el experimento. A su parecer Alphonse exageraba al decir que le tomaba mucho tiempo, ¡no era un juego! Todo tenía que estar bien calculado, así continuo, le tomo tres días encontrar todo lo que necesitaba y el lugar para llevarlo a cabo a parte de encontrar la manera de ocultar todo en caso de que funcionara para no meterse en problemas en el futuro, quemo todo lo que ya no servía y reviso una vez más el circulo.
Así un día luego de dos semanas desde que todo empezó, durante la cena después de haber tomado una buena siesta era momento de comentarle que lo había logrado.
-hey Alphonse.
El nombrado dejo su plato y miro al dueño de la voz.
-está listo, lo podemos probar mañana.- este espero a ver sus movimientos, le continuo mirando como analizando lo que acababa de decir, una vez entendió a qué se refería alzo una ceja y hablo.
-¿seguro?
Asintió enseguida.- tengo todo listo, ya comprobé y no debe existir ningún problema.
Lo pensó un momento, no existía nada que le impidiera probarlo, no tenía que presentarse a la universidad pues era domingo, tampoco trabajo y no tenían que preocuparse por mucho más, eso no significaba que le diera cierto pánico pero no podía faltar a su palabra así que así era, lo harían, el día de mañana probarían si era verdad, otro mundo, una puerta, alquimia y todo lo demás.
Luego de que le dio su aprobación, Edward sonrió y comenzó a explicarle en qué consistía lo que se suponía debía pasar, si bien no entendió algunas partes, él se mostraba más comprensivo de lo normal, explicándole lenta y detalladamente, incluso se tuvo que detener en algún momento por la tos que se apoderaba de él, le miraba preocupado, él sabía que heid tenía una enfermedad mortal y le ofrecía parar, pero él le convencía de continuar de todos modos.
Tomo algunas horas pero creía entender lo que tenía que hacer tan bien como se pudiera esperar, Ed le insistió en dormir temprano para poder estar preparado, supuso que era mejor hacerle caso, al fin vería si todo era verdad.
A le mañana siguiente se levantó a la hora que acostumbraba, es decir, justo al amanecer, normalmente se levantaría e iría a la escuela pero ese día no tenía porque, en lugar de eso unos sonidos fuera de su habitación le hicieron entender que era mejor que se arreglara si no quería arriesgarse con Edward, el cual aún le sorprendía que fuera tan fuerte.
Una vez vestido abrió la puerta, ahí se encontraba su rubio compañero con una bolsa a su lado y un cuaderno en mano.
-al fin dormilón, creí que nunca saldrías.
-¿no estas demasiado ansioso?- dijo un tanto juguetón, podría compáralo fácilmente con un niño deseoso de ir al parque con sus amigos.
Este se alzó de hombros y se movió a la puerta principal para empezar a abrirla siendo seguido del oji-azul. Ambos salieron y repitió al proceso para cerrar la puerta. Cargando cada quien una bolsa el más bajo tomo la delantera para guiar a su compañero, el camino era algo largo pero no se detuvieron sino hasta llegar a un jardín botánico, heid lo miro curioso para luego mirar a Ed con duda.
-necesitaba un lugar discreto, este es tan grande que es difícil que nos encuentren e interrumpan- soltó el comentario al viento para adentrarse en aquel parque siendo seguido por el otro rubio.
No era lo que Ed hubiese querido pero con eso bastaba, heid solo se limitó a seguirlo, lo que empezó como una caminata corta se extendió por minutos hasta casi ser una hora entera. Este estaba por preguntar a donde iban hasta que lo vio detenerse y dejar sus cosas.
Miro el lugar un momento al mismo tiempo que Edward empezaba a acomodar algunos objetos, era un pequeño claro, con una gran piedra partida que asemejaba a una acera, un circulo casi perfectamente plano con los arboles rodeándolo a por lo menos dos metros cada uno.
Era un bello lugar, parecía irreal, no regreso su atención a su compañero sino hasta que este se acercó a la bolsa que había traído, saco un pincel y… ¿pintura roja? Quería preguntar pero parecía tan concentrado que prefirió esperar a que fuera apropiado. Entre cada pincelada lo que fuera que estuviera haciendo que se viera más complicado, le tomo un rato pero cuando escucho un suspiro y le vio levantarse le pareció que al fin había logrado terminar.
Sus ojos recorrieron cada detalles, Ed volvió a revisar sus notas, era exactamente igual, ni un error, solo faltaba la práctica, trago un poco de saliva y respiro hondo, era momento.
-bien, vez ese sitio- señalo un circulo con un signo extraño en su centro a la esquina de toda la figura.-párate ahí sin borrar nada.- lo vio y acato la orden con cuidado de cumplir con no borrar el dibujo.
-no te muevas, si estoy en lo correcto tu no deberías de tener que hacer nada.- le dijo mientras se posaba en otro pequeño círculo al extremo contrario. Lo vio agacharse, juntar sus manos y esperar unos momentos, miro a los lados, nada sucedió, maldijo por lo bajo.
-mmm, ¿que esperamos?- le pregunto, no esperaba nada pero aun así pensó que debía preguntar.
-calla y espera.- no se rendiría por algo tan tonto, él lo tenía contemplado y es que aunque no fuera completamente alquimia necesitaba de una fuente de energía, aunque no viniera de la tierra o de las placas tectónicas.
Tomo unos de los cables gruesos que había detrás de unos arbustos, parece que los escondió con anticipación, con él, rodeo el círculo por completo para terminar donde empezó, mientras hacía esto una maquina salió jalada con el cable, esta estaba conectada al mismo, parecía una batería pero con mayor tamaño.
Una vez hecho volvió a tomar una bocanada de aire y jalo la palanca de aquel armatoste, se escuchó un liguero sonido de corriente y luego volvió a su lugar, repitiendo el aplauso y poniendo sus manos en el círculo pero esta vez, todo fue diferente.
El circulo comenzó a brillar y rayos empezaron a salir de los cables a pesar de lo seguros que se veían estos, una gran sonrisa se instaló en la cara de Edward a medida que pasaba todo.
Parecía que los rayos eran controlados por él, por un momento Alphonse no logro reconocerlo, parecía una clase de dios… o demonio, era terrorífico, no podía salir del circulo por culpa de esos rayos, toda la situación era irreal.
En un momento Edward alzo su rostro y miro a heid quien también lo miraba en ese instante, atino a decir- oye heid, esto es la alquimia, ¿ahora me crees?- pregunto con ironía en su voz.
Pero en un momento se puso serio, Heiderich no sabía se alegrarse, espantarse o simplemente preocuparse. El color de las luces que los rodeaban comenzaron a cambiar de azul a amarrillo para terminar en un morado oscuro, no tenía sentido, que no era electricidad, debería ser de un color claro… bien ya nada tenía sentido desde hacía un rato.
-yo que tu no me asustaba.- interrumpió todo pensamiento del acompañante que tenía- esta parte no será muy bonita.- antes de que pudiera entender vio como una clase de manos les rodeaban, en cuanto una se acercó a Edward observo como la pierna donde se posó comenzó desmoronarse pero el parecía concentrado en que eso continuara, lo que fuera que hiciera.
Quería gritar, pero de su boca no logro salir sonido alguno, su cuerpo sufrió el mismo destino que el de Ed, todo paso muy rápido, sin darse cuenta se encontró frente a una puerta, en ese momento lo que le dijo cobro sentido, si esa era la puerta… miro detrás suyo.
-¿Quién eres?- una criatura completamente blanca con forma humanoide le sonrió y comenzó su monologo.
-soy lo que llamas mundo o quizás soy el universo, quizás soy dios, quizás soy la verdad, quizás soy todo, quizás soy uno y también soy tu- eso le causo un escalofrió. Pero palabra es palabra y tenía que terminar con esto.- ¿a qué has venido pequeño ingenuo? ¿Quieres descubrir "la verdad"?
-no. Yo no he venido por eso- respondió firme aun con el vértigo que estaba sintiendo.
-¿entonces a que si no?
-creo que lo sabes.
-¿estás seguro?- "claro, esto es lo más estúpido que he hecho, no es como que me valla a arrepentir "pensó- una vez que lo hayas hecho no podrás volver a repetirlo. Quedarás atrapado en ese "mundo"-Estoy ya había perdido el sentido hacia un buen rato.- adelante, es eso por lo que llegue aquí.- la sonrisa de aquel ser se amplió, no le daba buena impresión pero no tuvo el tiempo para preocuparse, la puerta que se mantenía flotando en ese misterioso lugar se abrió repentinamente y algo dentro de ella lo ato para luego jalarle fuertemente.
Y al menos hasta ahí lograba recordar luego todo era difuso.
