Capítulo 42.

Decisiones.

El Namekusein abría lentamente los ojos y se reincorporaba estaba en lo que parecía una celda con una pequeña ventana.

Piccolo: ¿Dónde, dónde estoy?

Ten-shin-han: Al fin despiertas.

Piccolo: ¿Ten-shin-han? ¿Qué haces aquí?

Desmond: Simple es tu compañero de celdas.

Piccolo: Desmond…

Desmond: Esto es irónico, justo despiertas en mi turno para hacer guardia.

Piccolo: ¿Este lugar es?

Desmond: El interior del castillo así es.

Piccolo: No dijiste que este lugar acababa de ser creado.

Desmond: Así es este lugar es nuevo, pero esta parte de celdas fue creada específicamente de esta manera simulando parecer una vieja prisión.

Piccolo: Y tu ¿Por qué no has escapado?

Dijo Piccolo refiriéndose a Ten-shin-han. Pero este no respondió solo giraba la cabeza y volteaba a otro lado.

Desmond: Es muy simple, aunque pueda destruir esa pared con mucha facilidad no podría hacer nada en contra de tantos enemigos.

Piccolo: ¿Cómo acabaste aquí abajo?

Ten-shin-han: Cuando nos separamos.

En la mente de Ten se veía a este volando alejándose del castillo de Hades cuanto al voltear al suelo observo algo impactante se trataban de personas con 3 ojos, eso era algo inaudito nunca en su vida había visto otras personas como él.

Ten-shin-han: No puede ser, tiene 3 ojos.

El guerrero voló en dirección al grupo de personas que marchaban atreves de un estrecho camino entre las montañas.

Hombre: ¿Eh? ¿Quién es?

Hombre2: Observa también tiene 3 ojos.

Hombre: Increíble, pensé que no quedaban más como nosotros.

Ten-shin-han: Yo pensaba lo mismo ¿De dónde vienen?

Hombre: Nos perdimos y pensábamos ir a ese castillo.

Ten-shin-han: No importa lo que ocurra no deberían ir a ese lugar.

Hombre2: ¿Por qué no?

Ten-shin-han: Tengo un mal presentimiento de ese lugar, creo que hay alguien intentando invadirnos. Ustedes no parecen artistas marciales.

Hombre: Por supuesto que no, somos personas normales pero nuestra tribu es nómada, nunca estamos en el mismo lugar.

Ten-shin-han: Eso explica porque nunca los había visto.

Hombre2: Tu cara me es familiar, no lo creo eres idéntico a Hegan.

Ten-shin-han: ¿Hegan?

Hombre: El líder de nuestra tribu solo tuvo un hijo que se extravió.

Ten-shin-han: Disculpa que pregunte pero ¿Cómo se extravió?

Hombre: Cuando Hegan cazaba un extraño viejo robó nuestras tiendas y pensando que en una de las cestas había comida se la llevo, pero en realidad lo que había en esa cesta era el primogénito de Hegan.

Ten-shin-han: No puede ser.

Hombre2: No me lo creo ¿Tu eres?

Hombre: ¿Quién eres tú?

Ten-shin-han: No tengo identidad, mi maestro me dio un nombre y me entreno pero nunca me contó sobre mi pasado.

Hombre: ¿Cómo era tu maestro?

Ten-shin-han: Un hombre anciano casi siempre vestía de verdad, tenía unas gafas de oscuras y un sombrero de una grulla.

Todas las personas se quedaban sin habla.

Ten-shin-han: ¿Qué?

Hombre: Esa es la descripción del hombre que se robó al hijo de Hegan.

El mismo Ten estaba atónito y trataba de digerir todo lo que acababa de escuchar.

Ten-shin-han: ¿Dónde está ese Hegan?

Hombre: Como líder se adelantó al castillo para buscar…

Una explosión a lo lejos hacía eco no era tan lejos como donde se supone que estaba Piccolo, era un poco más cerca y ten no dudo en volar al lugar.

Hombre2: Va a donde se escuchó esa explosión.

Hombre: Ha caído redondo.

Hombre2: Pobre infeliz.

Cuando Ten ya se había ido todas las personas de 3 ojos empezaban a deformarse hasta que tomaron su forma original que eran ni más ni menos espectros de Hades.

Ten-shin-han: Debe ser por aquí.

En ese momento un hombre alto de cabello blanco con una extraña armadura oscura estaba sentado en una roca leyendo un libro.

Ten-shin-han: ¿Quién ese sujeto?

?: Por fin llegas, bienvenido mi pequeño sujeto de pruebas.

Ten-shin-han: ¿Sujeto de pruebas quién eres tú? ¿Dónde está Hegan?

?: Jajaja ¿Aún no lo entiendes? Nunca existió un tal Hegan, todo fue parte de mi ilusión te querías escapar y te traje a mi trampa.

Ten-shin-han: (Maldición me deje engañar por esos idiotas) Así que dices que todo fue una ilusión ¿No es así?

?: Correcto.

Ten-shin-han: Dime ¿Quién eres tú? Y ¿Qué quieres de nosotros y de nuestro mundo?

?: Mi nombre es Kerdiec de Garuda de la estrella celeste de la valentía, soy uno de los 3 jueces del infierno y no solo eso. Soy el juez más poderoso y tú vas a venir conmigo ahora mismo.

Ten-shin-han: No creas que te tengo miedo Kerdiec "Dodonpa"

Dijo mientras de su dedo disparaba un fino rayo de ki que simplemente paso por el cuerpo de Kerdiec.

Ten-shin-han: ¿Qué?

Kerdiec: No lo olvides te dije que estas atrapado en mi ilusión y ahora mismo te mostrare que me hace el juez del infierno más temible de todos "Ilusión galáctica"

Unos extraños ojos se dibujaban a la espalda del juez mientras que su cosmos inundaba el lugar y Ten recibía la misma cantidad de daño en todo su cuerpo a la vez. Una vez que el guerrero Z estaba en el suelo el juez avanzaba lentamente hacia él.

Kerdiec: ¿Listo para venir?

Ten-shin-han: Nunca.

Dijo mientras se levantaba con dificultad.

Ten-shin-han: No podía ir con ustedes hasta saber que buscan en nuestro mundo.

Kerdiec: Su mundo solo es una parada provisional para llegar a nuestro verdadero objetivo.

Ten-shin-han: ¿Y por eso construyen un castillo? Lo siento pero no te creo y no pienso ir con alguien con un ki tan siniestro.

Kerdiec: No sé si decir que eres muy valiente o muy estúpido al oponerte a mí, te estoy ofreciendo trabajar para el mismo señor del inframundo ¿Y tú te niegas?

Ten-shin-han: "Nuevo kikoho"

Gritó mientras ponía sus manos en forma de triángulo y enorme ráfaga de ki impactaba al juez del infierno y repitió dicho ataque hasta que quedó totalmente exhausto.

Kerdiec: Nada mal para alguien de tu nivel.

Ten-shin-han: (No puede ser, no le hizo nada).

Pero de un momento a otro el juez se hizo polvo y el verdadero Kerdiec estaba detrás de Ten.

Ten-shin-han: (Siempre estuve luchando contra su ilusión).

Kerdiec: Buen ataque, esa técnica me hubiera causado algunos problemillas de recibirla de lleno. Así que esa técnica te permite enfrentar oponentes por mucho superiores a ti interesante.

Dijo antes de dar un golpe con la palma abierta dejando a Ten inconsciente en el suelo.

Piccolo: Así que por eso terminaste encerrado.

Ten-shin-han: Así es.

Desmond: Basta de hablar a lo que vine. Ustedes están a punto de jurar lealtad al señor Hades y van a trabajar para él. Así que si están listos síganme y pueden salir de esta celda.

Ten-shin-han: Ya te he dicho no le voy a jurar lealtad a seres tan malvados como ustedes.

Desmond: Como gustes, quédate a vivir acá abajo si eso quieres ¿Y tú hombre verde?

Ten-shin-han: ¿Estas sordo no vamos a unirnos a tu grupo?

Piccolo: Muy bien jurare lealtad a Hades.

Ten-shin-han: ¿Qué?

Piccolo: Ya me escuchaste sácame de aquí.

Desmond: Excelente.

Ten-shin-han: ¿Piccolo qué estás haciendo?

Piccolo: No pienso quedarme a vivir acá abajo, voy a ir con ellos.

Ten-shin-han: ¿Estás loco? Entiendes que ellos te quieres para mandarte a hacer lo que se les antoje ¿Y si te mandan a matar a Gohan?

Piccolo: Entonces que así sea.

Ten-shin-han: No puedo creerlo, me decepcionas Piccolo.

Gritaba Ten mientras Piccolo y Desmond lo dejaban encerrado y otros 2 espectros llegaban a hacer guardia.

Desmond: Fue la decisión correcta ambos lo sabemos. Mira ya llegamos.

Al abrir la puerta de metal la luz cegó momentáneamente a Piccolo. Pero al acostumbrarse a la luz pudo ver 3 imponentes figuras.

Desmond: Desde ahora te presentó a tus superiores Grath de Wyvern de la estrella celeste de la ferocidad.

El juez estaba sentado en una piedra su pelo era rojo, ojos amarillos y una mirada de superioridad.

Desmond: Syr de Grifo de la estrella celeste de la nobleza, aunque a él creo que ya lo conoces.

Syr se encontraba simplemente de pie dando la espalda y solo volteo para ver a Piccolo de reojo, el juez era alto de cabello y ojos de color negro una cara seria y por alguna razón que Piccolo no entendía tenía varios vendajes.

Desmond: Y por último el más poderoso de los 3 Kerdiec de Garuda de la estrella celeste de la valentía.

Este se encontraba recargado en una pared con un pie en el suelo y otro en el muro mientras leía un libro el cual dejo de leer solo para voltear a ver al verde individuo frente a él para luego proseguir con su lectura. Su pelo era totalmente blanco, ojos negros y una mirada no tan amenazante.

Piccolo: Puedo saber ¿Por qué los 3 jueces del infierno están aquí?

Desmond: Solo estaban esperando.

Piccolo: ¿Qué cosa?

Desmond: A ti y al tipo de 3 ojos, pero solo tú los vas a acompañar.

Pandora: ¿Así qué solo uno de los 2 se nos va a unir?

Dijo Pandora mientras salía de un edificio de enfrente.

Desmond: Solo necesito más tiempo mi señora.

Pandora: De momento vamos solo nosotros no podemos hacer esperar al señor Hades la reunión de hoy ya va a dar comienzo.

Desmond: Los dejo en sus manos.

Dijo mientras empujaba a Piccolo para que este fuera escoltado por Pandora y los 3 jueces.

Piccolo: ¿Dónde vamos a ver al señor Hades?

Kerdiec: En el inframundo.

Piccolo: ¿Y dónde es?

Syr: ¿Recuerdas cocytos?

Todos llegaban a la orilla del gran cráter de donde salía ese vapor verde cada cierto tiempo.

Piccolo: Espera dijiste que si un ser vivo caía ahí moriría.

Syr: Así es.

Piccolo: Pero entonces ¿Cómo vamos a…

Pandora: Andando.

Pandora y los 3 jueces saltaron al interior mientras que Syr sujetaba un brazo de Piccolo.

Piccolo: No espera…

Al caer todos dentro una gran cantidad de ese vapor salía disparada al cielo.

Poseidón: ¿Ahora lo entiendes? Es por eso que quiero que te unas a mi ejército.

El rostro de Vegeta era de sorpresa, pero inmediatamente lo cambio a su típica mirada de pocos amigos.

Vegeta: Me niego.

Poseidón: Es una lástima, según los informes de Ram, Hades ya se adelantó y logró raptar a esa mujer que te dije es tan importante.

Vegeta: ¡No me importa!

Poseidón: Es una lástima, se trata de una mujer muy linda Alexander tu tenías una foto de ella ¿No?

Alexander: Así es, Ram nos trajo esta fotografía.

El consejero le entrego una foto a Poseidón, pero este ni la vio y la arrojo directo al suelo cayendo está a los pies de Vegeta el cual tras verla puso una cara de horror.

Vegeta: No es posible. La mujer de la que hablabas es…

Poseidón: Pero que tenemos ahí. Es una joven mujer de pelo azul tomando un lujoso vino en lo que parece una gran fiesta o ceremonia, es una lástima que ese amargado acompañante no sonría ni se vea tan feliz como ella pero espera ¿Qué es esto? Ese acompañante se parece mucho a ti ¿O no Vegeta?

Vegeta: (Esa foto fue de la premiación a mejor inventor del año que se celebró el mes pasado).

Una gota de sudor bajaba por el rostro de Vegeta hasta que finalmente colgaba de la barbilla y caía al suelo. Los ojos le temblaban y tragaba saliva.

Vegeta: ¿Dónde?

Poseidón: ¿Cómo dices?

Vegeta: ¿Dónde está ella?

Poseidón: ¿A quién te refieres?

Vegeta: ¡La mujer de la imagen! Contesta.

El dios sonrió.

Poseidón: Seguramente en el inframundo.

Vegeta: Eso quiere decir…

Poseidón: Esta viva.

Vegeta; ¿Cómo puedes saber?

Poseidón: Las predicciones de mi consejero siempre aciertan al 100% y esa mujer, tu mujer. Al final va a trabajar para mí.

Vegeta: …

Poseidón: Y no puede trabajar para mí si se encuentra muerta, así que descuida estoy planeando un ataque a Hades aunque nos vendría bien un poco de ayuda ¿Qué dices? ¿Quieres colaborar?

Vegeta: Yo…

Poseidón: Se me juras lealtad te ayudaremos a recuperar a tu mujer, es la única forma que tienes de volver a llegar a ella.

Vegeta: Siempre puedo ir a buscarla.

Alexander: Pues suerte con eso, el ejército de hades está conformados por espectros tan fuertes que te podrían plantar cara, aparte se encuentran los 3 jueces del infierno e incluso si ocurriera un milagro y los derrotaras a todos aún están los dioses gemelos y todo eso sin contar al mismo Hades que es tan fuerte como el señor Poseidón. Y otra cosa ¿Sabes llegar hasta los dominios de Hades?

Vegeta: …

Poseidón: Es fácil solo deja tu orgullo de lado y contesta esta simple pregunta.

En la entrada al inframundo Piccolo se encontraba muy extrañado.

Piccolo: ¿Estoy vivo?

Pandora: Claro, tú ya cuentas con un permiso temporal por parte del señor Hades para entrar aquí con vida.

Grath: Andando tipo verde.

Piccolo: ¿Qué es este arco y que dice?

Syr: Claro al estar en griego es normal que no puedas leerlo, pero dice "La gente que entre aquí deberá abandonar toda esperanza"

Kerdiec: Debe ser raro vivir en un mundo con un solo idioma global.

Grath: Pero lo más raro que ese único idioma coincida con uno de nuestro mundo.

Pandora: Eso no importa vámonos ya.

Los 5 recorrieron cada prisión del inframundo hasta llegar a Guidecca donde Hades los esperaba.

Syr: Llegamos.

Grath: Ahora vas a conocer al dios Hades.

Kerdiec: Será mejor que le muestres respeto.

Las gigantescas puertas de madera se abrían hacia los costados.

Frente a ellos unas enormes escalinatas y hasta arriba una gigantesca cortina transparente que cubría un trono y en él una persona estaba sentada.

Piccolo: (Ese debe ser).

Todos se arrodillaban incluido Piccolo.

Piccolo: (Esto es inimaginable, este ki es como si me fuera a aplastar y solo está sentado arriba, me siento como una hormiga, como una presa indefensa ante un león).

Kerdiec: Miren está sudando.

Grath: Esto es divertido mira lo sumergido que está en sus pensamientos.

Syr: ¿Me pregunto si podrá soportar esta presión?

Pandora: Ustedes guarden silencio.

Los 3 jueces: Si mi señora.

Pandora: Mi señor Hades.

Se ponía de pie.

Pandora: Trajimos al habitante de este mundo tal y como planeo.

Ese hombre se levantaba del trono solo para desaparecer y reaparecer frente a todo los ahí presentes. Piccolo se quedó impactado no era como se imaginaba al dios del infierno, la persona frente a él era un adolecente de cabello castaño y corto, ojos azules su cara era inocente y no lucía amenazante ni mala persona.

Piccolo: (Es totalmente diferente a como me lo imaginaba, pero este ki es enorme, poderoso y hostil).

Hades: ¿Cuál es tu nombre?

Su voz era suave y baja.

Piccolo: …

Al no responder nada el dios puso una mano sobre su oreja.

Hades: ¿Eh? No te escucho ¿Cuál es tu nombre?

Piccolo: Me llamo Piccolo y estoy aquí para servirle e informarle todo sobre este mundo. Señor Hades.

Syr: (Así que logro calmarse).

Hades: Antes que cualquier cosa ocurra necesito hacerte una pregunta sencilla.

Por unos segundos todo fue silencio.

Hades y Poseidón: ¿Me juras lealtad y estás dispuesto a servirme aún acosta de tu propia vida?

Piccolo y Vegeta: Sí…