Capitulo 6
Tan solo un amanecer más.
¿Cuántos años tenía ya trabajando en ese hospital? Si contaba sus años como interno pronto serian 10. Había entrado a sus veintitrés… ahora toda una década había pasado. Diez años trabajando en ese hospital y aun le era difícil conseguir un simple café cuando mas lo necesitaba. Como siempre no habría más remedio que comprarlo en la cafetería del hospital. Observando el calendario, se dio cuenta que pronto serian tres años desde que se había convertido en el director del departamento de oncología. La herencia de Tsunade sensei. Quizás se llevaría a algunos de los internos a celebrar con él. Pero por lo pronto café para poder continuar con sus rondas. Tras cerrar su oficina, camino a la estación de enfermeras.
Buenos días Naoko-san ¿alguna noticia?
Ninguna Uchiha sensei… espere. No es verdad. Hace unos minutos Tsunade sensei llamo. Me ha dicho que necesita hablar con usted.
¿Dijo de que se trataba?
De manera general… solo sé que se trata de una enfermera del departamento de cardiología que se transferirá a nuestro departamento.
¿Y debe verme personalmente para ello?
Eso me dio a entender…
Bien dentro de un rato iré a verla –aseguro tras tomar un expediente y después marcharse –
No puedo creer que alguien tan apuesto y exitoso como él siga soltero –comento una de las chicas nuevas – no puedo creer que aun no se ha casado y esta sin compromisos –
Lo estuvo una vez… -menciono Naoko –
¿Casado?
No… comprometido…
¿Y qué sucedió?
No lo sabemos… simplemente no se casó. Creo yo que de eso hace ya casi siete años… uff vaya que el tiempo pasa volando.
¿Y no sale con nadie?
Ni idea… el doctor Uchiha tiene su vida privada bajo llave. Pero después de cancelar su compromiso… nunca lo hemos visto tener una relación seria y menos duradera. Solo pasajeras… y eso era ya desde antes. Nunca tuvo nada serio. Excepto esa vez. Ahora creo que esta tan ocupado que parece no pensar mucho en ello.
Bueno eso quiere decir que tengo una oportunidad.
Pues… puedes intentarlo. Bajo tu propio riesgo claro… ya que hasta ahora tampoco ha salido con nadie de este hospital. Dudo que empiece a hacerlo…
Bueno pues ya lo veré… doctor Uchiha nada me gustaría más que hacerlo mío…
Sigue soñando Risa-chan… pero bueno… no te rindas…. Si en verdad te gusta… debes intentarlo.
Gracias por tus palabras de aliento Naoko-san… pero ¿Cómo no admirarlo si es demasiado bueno con los pacientes? –al ver que Naoko reía se volvió a ella – ¿Qué es lo gracioso?
Nada… es verdad siempre fue muy amable con los pacientes. Solo que antes tenía algunos problemillas. Ahora que lo pienso si ha cambiado bastante y para bien.
¿de verdad?
Bueno… solo con los problemáticos. Siempre trato muy bien a todos, pero era un tanto impaciente y no muy tolerante con algunos. Sobre todo con los que no hacían mucho caso o no se preocupaban por su salud. En aquel entonces Tsunade sensei hablo con él y le dijo que debía tratarlos a todos por igual. Que tratara a los pacientes que lo volvían loco con la misma tolerancia con la que trataba a los pacientes cero problemáticos.
No me lo imagino enojado… simplemente no puedo.
Eso es porque no llevas mucho tiempo trabajando en el hospital. En aquel entonces era mas común…ahora parece que es muy difícil que algo lo moleste. Excepto claro la falta de café en todo momento.
Bueno Naoko-san nos estaremos viendo. Deséame suerte para conquistarlo. Regresare a platicar después de mis rondas.
Mientras tomaba el elevador alcanzo a escuchar el cuchicheo de dos enfermeras que habían subido con él. Al igual que todos en el hospital se dedicaban a conversar sobre su vida privada. Y sobre su compromiso cancelado. Todos lo hacían. ¿Qué acaso no sabían que podía escucharlas a la perfección? Siempre los escuchaba… a todos. Debía confesar que algunos tenían teorías interesantes para explicar su soltería. Pero ninguna era la correcta. Aunque él tampoco lo había sobre pensado… al menos ya no en ese punto de su vida. No pensaba en aquel compromiso ni en su soltería… excepto cuando todos hablaban de ello. ¿Por qué no se había casado? –Se pregunto a sí mismo – Simple en realidad. Había dos razones. Una era aquel paciente que también gustaba de la literatura rusa como él. La otra… esa noche que había pasado con la chica obstinada. Dormir con ella le había dado un panorama distinto. Le había demostrado lo equivocado que estaba. Muchas veces durante el pasado se había dicho que se casaría solo porque era el camino mas natural. Sin embargo, después de dormir con ella se olvido de tal pensamiento. Se dio cuenta que dormir con alguien solo por hacerlo sin que esto significara nada a final de cuentas generaba un gran vacío. Por ocasiones quizás no importaba. Noches donde sí, el placer físico era lo principal… pero finalmente llegaban episodios de tedio.
Se dio cuenta que tales noches carecían de significado… y que jamás podrían ofrecerle lo que había sentido esa noche. Nunca estuvo enamorado de ella. Aun así dormir con ella le causo emociones que jamás había sentido. Dormir con ella esa noche lo lleno en muchos aspectos que jamás considero vacios. Entendió que su concepto de matrimonio no era el más acertado. Después de todo fuese lo que fuese en las relaciones humanas debía existir una conexión. No un contrato social como él lo llamaba. Afortunadamente su madre se había rendido y había dejado de molestarlo. Quizás porque últimamente estaba muy ocupada presionando a su hermano por nietos. Deteniéndose un poco se pregunto así mismo que habría sido de aquella chica de cabellos rosados. Jamás volvió a verle. Después de esa noche pensó que la vería cuando esta visitara a la doctora Shizune… pero nunca sucedió. Lo único que supo es que en verdad se había casado con el compañero que sus padres habían escogido. Se habían mudado a los Estados unidos y allá había continuado su tratamiento. ¿Cómo estaría en esos momentos? Realmente esperaba que su salud fuera óptima. En cuanto a su matrimonio algo le decía que quizás no iba tan mal. De pronto pensó que fuese quien fuese su esposo seguramente estaría fascinado por ella. Viendo que finalmente había llegado a la oficina de Tsunade, toco dos veces. Tan pronto escucho la voz invitándolo pasar, entro a la oficina.
Hola Sasuke ¿Qué tal tu día hasta ahora?
Igual que siempre. Mucho ajetreo…cero café.
Yo igual… estas malditas burocracias del comité me van a volver loca. Tener que consultarles todo… incluso lo que beneficiara al hospital… y aunado a eso todos los viajes que debo hacer… ahh tremenda frustración que cargo en los hombros.
Bueno pero al menos no falta mucho para que la extensión del hospital sea terminada.
Eso es lo único que no me hace perder la cordura. Sabes que trabaje mucho para conseguir los fondos.
Bien es cierto que este hospital ya necesitaba expandir el área de cardiología.
¿Te quedaras esta noche?
Solo un par de horas…
Sabes que no es tu obligación… en verdad no entiendo como amas pasar tiempo en emergencias. Prometo que en un par de meses tendremos el personal suficiente para que se cubran esos turnos.
No es problema…me hace salir de la monotonía… además no es como que tengo que hacer mucho en mi departamento… mi vida es el hospital. Disfruto pasar tiempo aquí… así que es probable que siga ayudando de vez en vez en las noches. Aun cuando lleguen más doctores. Es cuando hay más emergencias.
Siempre he reconocido tu dedicación… pero por favor trata de descansar. No quiero enterarme que de pronto te transformas en un zombie andando. Y luego sin tu café.
No, procuro descansar cada vez que me siento exhausto.
Bien me alegra… por cierto ahorita que mencionabas el departamento de cardiología… fue precisamente por eso que te llame.
Si ¿Qué sucede?
Hay una enfermera que llego hace unas semanas. Estaba trabajando en nuestro hospital vecino. Ya sabes nuestro querido hospital que también pronto será nuestro socio para abrir el área especializada en pediatría….
Si también escuche eso…
En fin la chica llego hace unas semanas… ha trabajado ya algún tiempo en el hospital de la fundación Suna pero platicando con ella… me pareció que tiene intereses bastante particulares. Y me gustaría que se entrenara en el departamento de oncología bajo tu supervisión, claro está.
Suena a una de esas burocracias de las que se ha estado quejando…
Y lo es… pero despreocúpate no creo que te cause problemas… solo será temporal.
Confió en usted… pero ¿Quién es exactamente esta burocracia?
Es hija de un amigo cercano… quizás aun la recuerdes. Fue tu paciente. –tan solo con escuchar esas tres palabras, lo supo de inmediato. Permaneció en silencio mientras su sensei lo miraba -¿Sucede algo?
No…
Es solo que me pareció que tu mirada cambio de repente… en fin… como te decía la recuerdas ¿Haruno Sakura?
Si… hasta la fecha no he tenido una paciente que sea tan problemática.
No lo dudo. Esa chiquilla… bueno ya es una mujer.
Siempre lo ha sido… ya era una mujer cuando era mi paciente. Tenía 20 años.
Si lo sé… pero pues de eso ya hace poco más de siete años… créeme que ha cambiado. En fin… hay algo mas que debo decirte sobre ella… pero creo que lo hare en otro momento. O quizás dejare que pase un poco de tiempo. Hay algo que debes saber… pero digamos que hay un poco de confidencialidad que me detiene.
Con que me prometa que no es nada ilegal –sonrió algo divertido por tanta secrecía. –
No… todo bien. Confió que una vez más me ayudaras con ella. Te la encargo… es probable que el día de mañana sea transferida. Hoy tengo entendido que sigue en cardiología. No lleva muchas semanas en el departamento.
Bien… siempre he confiado en todo lo que me dice y esta vez no será la excepción. –poniéndose de pie salió de inmediato. Un mensaje de Naoko llego a su localizador. Viendo que era urgente se dirigió en busca de su paciente sin pensarlo. Tan pronto se desocupara se daría una vuelta al departamento de cardiología. Su mente no pensaba nada. Tampoco sentía nada. Ninguna emoción… pero estaba seguro que era por lo irreal de la situación. Quizás hasta que la viera finalmente reaccionaria. Sin duda lo sabría mas tarde.
Llevaba rato observándola. Sin duda era ella. Su cabello rosado y muy largo, recogido en una alta coleta. En verdad era una enfermera o al menos eso parecía. Parecía estar llenando reportes y revisando indicaciones. Bostezaba de vez en vez. La vio prepararse un café y seguir trabajando con papelería. Por lo visto en el departamento de cardiología la ausencia de café no era ningún problema. Varias enfermeras pasaron junto a ella, quien les sonrió al verlas pasar. –
Buenas tardes… disfruten la comida. –permaneció en silencio al ver que era ignorada con desdén. No haciéndoles mucho caso continúo con su trabajo. Solo una de las enfermeras se regreso hasta ella. Una ya entrada en años y sin duda con más madurez que las demás. –
Sakura me da gusto que las ignores… veras que pronto aprenderán a trabajar con ética… yo misma se lo diré a nuestra jefa.
No pasa nada Narumi-san. Yo estoy aquí para hacer mi trabajo… me da igual que ellas tengan esa actitud conmigo. Mientras no afecte a los pacientes no creo que sea necesario reportar nada. En verdad estoy bien… con ignorarlas basta.
Vamos al restaurante que esta frente al hospital ¿Quieres que te traiga algo para que cenes?
No… seria mucha molestia y mañana es su día libre. No se preocupe… así cuando termine de cenar podrá ir directo a su casa.
Bien. Y no te preocupes… tan pronto terminemos enviare a las demás… no dejare que se tomen mucho tiempo…
Gracias narumi-san. –al encontrarse sola siguió trabajando. No hubo pasado mucho tiempo para que sintiera hambre. Recordando que llevaba una granola en el bolsillo de sus ropas, la saco y comenzó a comerla. De nuevo siguió con todos esos papeles que debía llenar ya que ninguna de sus compañeras había querido hacerlo. Bien era cierto que era la obligación de todas, pero solo esa vez lo dejaría pasar. No les había dicho que esa sería su última noche en ese departamento. Quería dejar todo en orden. Menuda sorpresa se llevarían todas. Tendrían que trabajar arduamente para llenar los papeleos ya que ella no estaría allí. Sintiendo algo de presión en su cabeza, se deshizo la coleta. Masajeo su cabello por varios minutos y de nuevo volvió a peinarlo. Estaba algo pensativa. Un fuerte pitido la saco de su ensimismamiento. Era uno de los monitores. Revisando de que paciente se trataba se puso de pie inmediatamente. Tomando un carrito corrió hasta la habitación. Envió un mensaje al cardiólogo informándolo de inmediato. No sabiendo cuantos minutos tardaría en responder decidió que no podía esperar. Era obvio que el paciente estaba sufriendo un infarto. Tenía que hacer algo.
Al verla desaparecer supuso que un paciente necesitaba atención. Estaba marchándose cuando el doctor Hatake, cardiólogo del hospital entro caminando. Saludo al pelinegro alegre de verlo.
Sasuke rara vez se te ve con lo ocupado que estas… ¿Qué te trae al departamento de cardiología? –justo al hacerle la pregunta su localizador comenzó a sonar –
Nada en particular despreocúpate…
Bien hablamos en otra ocasión… una de mis enfermeras me acaba de enviar un mensaje… uno de mis pacientes parece estar sufriendo un infarto. –El pelinegro lo observo desaparecer al igual que a su ex paciente. Ahora que ya la había visto había comprobado que era ella. Se sorprendió a sí mismo al ver que no había sido afectado. No que hubiese querido estarlo. Retirándose a su área de descanso, medito un poco. Al siguiente día ella ya estaría bajo su mando. No sabía cómo sentirse acerca de nada… excepto sobre su salud. Le había dado gusto verla saludable. O al menos esa impresión se llevo. Muchas cosas pudieron pasarle en esos siete años, pero le alegraba que no hubiera sido así. Aunque aun era muy pronto para concluir tal cosa. Pero si resultaba de esa manera quería decir que el tratamiento preventivo había surtido efecto. Y saber que un paciente se había recuperado de alguna forma le daba satisfacción. Más cuando pensaba que Sakura como paciente y Sakura como persona eran un caso diferente comenzó a preguntarse si su presencia haría alguna diferencia en ese hospital. Recordando cómo se habían comportado las otras enfermeras pensó que quizás Sakura seguía siendo complicada. Y complicaciones era lo que menos quería. Complicaciones en la forma de esa paciente testaruda.
Entrada la madrugada despertó de su descanso y se dirigió al baño. Como siempre que despertaba su cuerpo le pedía a gritos un café. No había. Vaya sorpresa. Otro gran misterio que quisiese resolver era sin duda que pasaba con el café que el mismo compraba. Según él siempre dejaba en la cocina. Pero alguien más seguramente se lo bebía. Quizás era momento de empezar a esconder algún paquete de café instantáneo bajo el colchón de la cama de descanso. Si eso podría funcionar. Pensando que en el área de cardiología debía encontrar, se dirigió hasta allá. Si la veía en esos momentos ¿lo reconocería?
Tsunade es toda una loquilla hahaha
Perdónenme pero tengo la mala costumbre de dar grandes saltos en el tiempo… en todos mis fics haha
Bueno alguien tiene una idea de lo que hará Sasuke ahora que la volvió a ver.
Si desean que actualice este fic primero no olviden dejarme un comentario.
De nuevo mil disculpas por el formato del texto…
Como les dije en un principio… no dejen de ir a visitar al doctor. Yo deje pasar mucho tiempo y cuando fui recibí un diagnostico no muy agradable. Pudo ser peor pero menos mal que aun estoy a tiempo de controlarlo.
Me detectaron síndrome de ovario poli quístico.
A pesar de que no sufro ningún síntoma… excepto los cambios de humor… depresión que dura temporadas cortas y la resistencia a la insulina no tengo nada más. Bueno y que mis posibilidades de desarrollar cáncer en la matriz aumentan con este síndrome.
He leído testimonios de muchísimas mujeres que la verdad la están pasando muy mal. Si alguna de ellas es una de mis lectoras… no se rindan. Ánimos no están solas… somos muchas en el mundo.
Si alguien desea platicar al respecto no duden en agregarme en facebook… el link de mi perfil creo que está en mi pagina de deviantart… si no mándenme un mensaje por aquí… y se los paso.
Por fortuna no recibí ningún medicamento.
Solo se me ordeno bajar de peso… lo que es tonto ya que un síntoma de este síndrome es ganar peso… pero en fin… lo estoy haciendo y me está yendo bien. Todos mis quistes desaparecerán al controlar el azúcar en mi cuerpo. Excepto uno que deberé revisar dos veces al año para monitorear que no crezca.
Otra cosa que me dijeron es que sería difícil ser madre.
Antes me preguntaban si deseaba tener otro hijo… siempre respondía que no (mi pequeño acaba de cumplir 10 en julio… creció tan rápido) pero cuando me dijeron que si quería otro sería bastante difícil… me sentí muy triste. Creo que después de todo a lo mejor si había contemplado ser madre una vez más… eso solo lo dirá el futuro.
