Ninguno en verdad no era bueno con lo que tenían, claro, hacían todo lo esperado de una relación.

Salían, paseaban, conversaban, convivían y... se besaban.

¿Eso se hacía verdad?

Ambos se abrazaban y besaban, pero solo en lugares como su habitación o cuando estaban solos en la sala principal. No eran de verdad del gusto de darse muchas muestras de cariño en publico, aun cuando ya casi todo U.A. conocía su relación así que no era extraño que durante la escuela su único contacto era cuando comían juntos y solo eso, aun cuando hacían esto no se tocaban o algo por el estilo.

Tan solo... a solas.

-¿Que hay del sexo?- pregunto Mineta a Midoriya que casi se tropezaba al escucharlo, el rostro enseguida se le decoloro a un verdadero rojo tomate, Kaminari que los acompañaba no pudo evitar soltar una risa mientras Todoroki que también estaba ahí no dijo nada aunque miro con un poco de sorpresa al peli verde.

-¡E-Eso!- fue lo único que pudo decir, porque en verdad no sabía que decir o que tenía que decir.

-Es normal, ustedes están saliendo, deben tener sexo alguna vez, es lo que las parejas hacen- continuo el estudiante más bajo.

Midoriya no respondió en su lugar se conservo en silencio, esperando que la conversación terminara o naciera un tema que no tuviera que ver con su relación, ¿porque tenía que estar siempre en medio de la conversación?

-He escuchado que los franceses son buenos en la cama- comento Kaminari, esta vez Midoriya prestó atención aunque no se dieran cuenta -y las francesas son tan lindas~-

Bien, ahora ya no estaba siendo tema de conversación, pero lo que el rubio había dicho antes lo hacia sentir con algo de curiosidad, ya no prestó atención a lo que Kaminari y Mineta hablaban pero seguramente era algo que le importaba a ambos porque se veían en verdad emocionados con ello.

Midoriya por su parte solo se quedo ahí, murmurando cosas sin darse cuenta, Todoroki se percato de ello y de algo o más bien alguien.

-Midoriya- llamo Todoroki tocando el hombro del peli verde, este salió de sus pensamientos de forma abrupta y solo lo hizo para ver a su pareja acercarse hasta ambos.

Mineta y Kaminari quisieron acerarse a Aoyama pero Midoriya fue más rápido y se apuro en ponerse a un lado del francés así como alejarse de sus tres compañeros aunque claro, se despidieron y ya ninguno supo adonde iban, tan solo se quedaron con curiosidad. Todoroki solo espero que la cabeza del peli verde estuviera despejada y no se dejara llevar por sus pensamientos.

Las cosas que habían murmurado eran bastante raras.

[...]

-Ah~mon lapin, adoro tu esponjoso cabello~- Aoyama sin duda adoraba la suavidad del cabello del peli verde y lo esponjado, de verdad lo adoraba y podía disfrutar de el cuando estaban recostados en la cama y se abrazaban el uno al otro. Estaba sumido en seguir sus mimos que no se dio cuenta de lo callado que estaba Midoriya y era bastante obvio, todavía pensaba en lo que había platicado con Kaminari y Mineta.

Sexo, sexo, sexo...

No sabía para nada, o mejor dicho, lo poco que sabía era lo que había aprendido en la escuela y nada más, pero... ¿que más se debía saber?

Pensó en algo, cualquier cosa que hubiera visto antes y lo recordó, recordó una revista para adultos que había encontrado cuando estaba en la primaria, una edad no apta para algo así pero no es como si la hubiera conservado o algo por el estilo, pero lo poco que recordaba de ella...

No prestó atención a la forma en la que Aoyama jugaba con su cabello tan solo pensó en lo que estaba apunto de hacer.

Trago saliva con dificultad y con cuidado deslizo sus manos de las caderas hacia los glúteos del francés, no fue sorpresa sentir como este se había sobresaltado pero no hizo más que continuar, movió ambas palmas con lentitud, comenzó a masajear sin dejar de prestar atención en algo más.

-M-Midoriya- susurro Aoyama entrecortado, Midoriya no le prestó atención y continuo, siguió moviendo sus manos una y otra vez percatándose de la forma en que Aoyama se movía, seguramente le gustaba, pensó.

Las caricias continuaron, sin duda alguna era la primera vez que Midoriya hacia algo así e intentaba hacer lo mejor y quería verlo. Levanto su rostro para verlo y con lo que se encontró fue algo completamente diferente a lo esperado.

-A-Aoyama, ¿porque lloras?- pregunto Midoriya preocupado, aparto sus manos para posarlas en las mejillas del rubio, sus dedos se deslizaron hacia sus hermosos orbes violeta, retirando las lagrimas que se acumulaban una por una.

-T-Todavía no estoy listo... pardon- se disculpo el rubio y Midoriya no pudo hacer otra cosa más que abrazarlo con fuerza, ahora se sentía fatal.

-¡L-Lo siento!- no pudo decir algo más, tan solo continuo abrazándolo y regañándose una y otra vez internamente, ¿porque había hecho tal cosa? Ya no dijeron nada más, tan solo se quedaron en silencio, abrazándose el uno al otro.

No se soltaron ni siquiera cuando Aoyama dejo de sollozar o cuando Midoriya por fin dejo de disculparse también. Se miraron solo cuando ambos se tranquilizaron, el francés aun tenía el rostro un poco enrojecido.

-¿Puedes esperar un poco más, mon lapin?

Midoriya podía esperar lo que fuese necesario, no tenía nada de prisa. Se quedaron en silencio viéndose el uno al otro hasta que decidieron besarse un beso mucho más largo que otro, uno donde inclusive sus lenguas se tocaron con inexperiencia pero fue lo suficiente para que sus rostros se sonrojaran en serio, al separarse se miraron nuevamente y solo se sonrieron.

En verdad era duro tener una relación.

[...]

Las relaciones sin duda son difíciles, cada uno debe poner de su parte y pues... en lo carnal (sexual) es de mucha comunicación y demás.