Disclaimer: Sucesos que terminarán la historia del bioterrorismo para siempre.

Resident Evil no me pertenece, solo el argumento.

Agradezco a mi hermandad malvada, a mi beta Zhines y a mis queridos lectores.

The End Of My Road

Por GeishaPax

Sorbet

Estaba revisando la peluca con cuidado, sería difícil pero no imposible. Había tenido una buena charla con Wesker sobre lo que tendría que hacer.

Revisó su ropa nuevamente, le picaba un poco, era de baja calidad, pero suponía que su hermana con el trabajo no tendría la oportunidad de ir a revisar los trapos que se ponía. Ahora era cuestión de ir al punto que Albert Wesker le dijo y continuar con el plan.


—¿Está seguro? ¿Podría darme la dirección? — Sheva estaba anotando en una hoja la dirección que le estaba siendo otorgada. Colgó apresuradamente y volvió a marcar a Chris por su teléfono celular.—¿En dónde mierda está ese hombre?

—Salió con Jill Valentine al laboratorio de Rebecca, recuerda que no pueden tener acceso con teléfonos al lugar.

Jake estaba en la oficina esperando a que la mujer se desocupara.

—¿Tienes el número de Kennedy o de Birkin? — Sheva se veía claramente molesta después de la aclaración. Jake le acercó su aparato sin decir nada y abrió la agenda.

—Parece importante.

—No parece, lo es… Claire apareció en la carretera federal 99 y desorientada.

La morena se veía molesta al extremo, a lo que Jake se acercó y le dio un abrazo.

—Sé que tu molestia es por Valentine con musculoso. — la mujer le correspondió el abrazo. — Pero tú sabías bien que ellos tenían planes de boda.

—Lo sé, soy una estúpida… Pero esto no debe afectar en mi trabajo. — se separó y se secó las lágrimas de impotencia que habían sido derramadas.

Jake le ofreció su teléfono y la mujer asintió. Marcó el primer número de la agenda.

—¿Sherry? Habla Sheva, encontramos a Claire, Chris está en los laboratorios, te mando la ubicación del hospital al que fue llevada.


Ada respiró aliviada al escuchar las palabras de su agente. Al menos una parte del rompecabezas se estaba solucionando.

—Me alegra que Wesker no le haya hecho nada, sé que no soy muy de su agrado, pero espere que todo salga bien.

—Estoy a punto de llegar con Sherry al hospital, te escribo en la noche.

La mujer colgó complacida. Sentía que podría estar cerca de una gran pista, al parecer podría confirmar al fin una retorcida teoría del origen de la Familia.

Escondida en las llanuras del lago Eildon, a las afueras de Melbourne, existió una casa cuyas paredes fueron testigos del crecimiento de una de las sectas más inquietantes entre todas las surgidas nunca en Australia. Y en Wisconsin descansaban los restos de uno de los fundadores de tal clan, un pariente lejano de la familia Simmons. Anne Hamilton-Simmons fue una cruel y trastornada líder que se encargó del secuestro y tráfico de niños para unirlos a su siniestro clan en la década de los cincuenta.

La prole de la inquietante Hamilton-Simmons era el reflejo total de obsesión y psicopatía: vestidos de manera idéntica y teñidos de rubio platino, aquellos niños tuvieron que soportar golpes terribles, ayunos de varios días, tortura emocional y los efectos de drogas alucinógenas administradas sin su consentimiento.

Pensando de forma positiva en que fuesen drogas, claro.


—¿Qué es lo último que recuerdas Claire?

—Salí de mi casa, con dirección a la cafetería que está a dos cuadras de casa.

Rebecca estaba de pie revisando los estudios de sangre de Claire y seguía sorprendida y desconcertada.

—¿Recuerdas algo de un vuelo o algo similar?

—Me inquieta tu inquietud Rebecca, llevas rato haciendo preguntas un poco raras… — Sherry se estaba impacientando por no poder leer los estudios en manos de la mujer, ¿qué podía ser tan grave para la doctora?

La mujer se disculpó y salió seguida por Sheva, Jake, Leon y Sherry.

—No tengo mucho de conocerte, pero nos estás preocupando esto. — Jake miraba a la castaña y señalaba los documentos en las manos de la mujer que parecían una bomba a punto de estallar.

—Es que es imposible, si lo que dice esto es cierto, tendríamos pocas opciones, o Wesker tiene mucha pasta o un puto ovni la secuestró. — la mujer por fin entregó los papeles a la agente de la D.S.O. — lee los síntomas de Claire, baja de eritrocitos, incluso se ve un poco más alta, más delgada… la pérdida de masa muscular, despresionarse la columna por falta de gravedad, hace a los astronautas que llevan mucho tiempo en el espacio volver inusitadamente más altos a la Tierra, incluyen redistribución de fluidos.

¿Qué estaba pasando? Leon no podía entender lo que estaba diciendo Becca. ¿Qué diablos le hicieron a Claire aparte de tantas dosis de sustancias para dormir?

—¿Cómo le fue con las preguntas de rigor? — preguntó el ex policía.

—El interrogatorio no presenta ninguna novedad, respondió correctamente. — Sheva respondió ahora.

—Pero su mirada es distinta, no sé, es como si estuviera viendo a otra mujer… — Sherry no se contuvo con su comentario.

La actitud de Claire la desconcertaba, ya que esperaba un tipo de muestra de afecto o respuesta natural de cariño ante la cercanía de sus seres queridos. Claire parecía todo lo contrario, como si apenas estuviese en presencia de todos ellos por primera vez, a excepción de Leon. Fue el único en tratar con más cercanía, pero aún prudente.

—¿Qué sugieres?, ¿una sesión con el psicólogo de Terra Save para ver si está bloqueando alguna experiencia traumática? — preguntó la africana.

—Puede ser una buena idea. — respondió la hija de William Birkin.

Rebeca asintió y salió con Sherry con los médicos de nueva cuenta. Empezarían a trabajar en los trámites del alta inmediata, dejar reposar a Claire y realizar las próximas sesiones para investigar su extraña desaparición.

Sheva miraba el suelo como esperando que algún ente apareciera y le diera la respuesta. Afortunadamente para sus particulares demonios, Chris le Marcó a Jake para preguntar por su hermana.

El acto de alivio no pasó desapercibido por Leon, quien le dió un abrazo en símbolo de solidaridad.


—No puede ser posible…

Claire miraba atónita la pantalla, lo que decía ese memorándum debía ser una broma y de mal gusto por parte del ex capitán de los S.T.A.R.S.

—Sí quisiera torturarte, no te muestro nada querida.

El hombre mostró con zoom la fecha y firma de Chris Redfield.

—Entiendo. — Claire asintió fingiendo tranquilidad mientras por dentro se sentía destruida.

¿Qué podría ser tan fuerte como para que Chris suspendiera la búsqueda de su desaparición? Conociendo las viejas artimañas de Albert Wesker, podría ir desde lo increíble hasta lo más lógico. Su cerebro le decía, que lo más viable es que la dieran por muerta y que su hermano la estuviese pasando fatal; la parte increíble es que Chris tuviera evidencia sólida de que Claire no había desaparecido.

Wesker se alejó y salió, dejándola sin la oportunidad de intentar percibir que sucedía. Malditas habilidades del carajo, tenía que haber sido secuestrada y tener dos muestras diferentes de virus en su cuerpo para lograr esta etapa.

—Tengo que ser fuerte.

Se puso de pie y salió del lugar también, rumbo a las escaleras del sótano. Avanzó con velocidad por el estrecho pasillo hasta llegar a un elevador.

Descendió con paciencia unos once pisos hasta llegar al piso en donde Steve Burnside era prisionero y tenían la sala de recuperación de Piers.

Tenía que comprobar que Steve fuese ese B.O.W. del que tanto hablaban los científicos. Se acercó con lentitud a la celda de alta seguridad, en donde por una mirilla, encontró a su ex camarada, enloquecido y en esa apariencia de gigante verde que recordaba de años atrás en la Antártida.

El muchacho se golpeaba con violencia contra las paredes.

Claire quiso probar sus nuevas habilidades, colocó la mano en la puerta de grueso metal e intentó imaginar que calmaba al muchacho. Intentó hacerle llegar el mensaje de que, ahora ella estaba presente, y que todo estaría bien.

Se separó con lentitud y caminó hacia la habitación del francotirador de la B.S.A.A.

Casi al igual que con Burnside, Claire colocó su mano sobre la frente del hombre. Cerró los ojos y esperó.

En su mente se dibujó una pantalla negra, en donde no podía ver nada más allá de un metro de distancia de ella. Exhaló, volvió a concentrarse y buscar más, hasta que lo vio, el escenario cambió a una puesta de sol dentro de una cápsula de escape, sobre el mar.

—Piers…

El aludido volteó y miró a la mujer. Se puso de pie con cuidado de no mover demasiado la cápsula abierta.

—Piers, no hay mucho tiempo, tienes que despertar pronto, pero en cuanto lo hagas, finge que nada pasa, finge seguir dormido. Yo vendré a buscarte cuando sea el momento. Estamos atrapados.

El castaño le acarició la mejilla de pie mientras la empezaba a abrazar con suavidad.

—Se fuerte…

—Claire…

Abrió los ojos, Wesker estaba de pie junto a ella. La miraba con curiosidad y sus labios tensos mostraban que no estaba de buen humor.

—Quería estar con él… al final de la historia, fuimos abandonados por Chris. — a Claire le dolía decir esas palabras, porque ella no quería que fuera verdad.

Pero funcionó para convencer al rubio.

—¿Y qué pasó con Steve?

—Solo pasé a verlo.

La levantó con un movimiento brusco y la jaló hacia el pasillo, la detuvo frente a la celda de Steve y le obligó a ver dentro.

Había perdido la apariencia de monstruo, tenía los rasgos muy similares, pero se notaba ya el paso de los años en su rostro. Steve había alcanzado pese a su estado de mutación, la madurez de su edad. Las facciones más duras, el rostro más perfilado. Se veía como un hombre normal de treinta años, a excepción de la coloración pálida casi gris.

—Deja de jugar conmigo. — la jaló del cuero cabelludo contra la pared de enfrente, la inmovilizó con su brazo libre y le habló en un susurro cargado de violencia y enojo — ¿qué pretendes?, ¿qué los tres vuelvan juntos al exterior tomados de la mano? Sé que tú y Nivans no eran solo amigos… Birkin lo ha dicho en sus últimas llamadas telefónicas.

Claire rechinó los dientes, el muy bastardo intervino las líneas.

—Si ya lo sabes, ¿qué vas a hacer? Yo accedí a ser tu reina y ellos serán tus guaruras.

—No me gusta compartir lo mío…

Claire no se movió, no debía mostrarle a Wesker que sabía safarse de su agarre. Wesker empezó a besarle y morderle el cuello con violencia.

Después del incidente en la isla, y de una muy larga recuperación, Leon y Piers la estuvieron entrenando de una forma ya más avanzada de los pocos conocimientos de defensa personal que sabía. Claire era hábil usando armas pero no tanto al quitarse enemigos de encima o en una pelea más compleja.

No podía concentrarse para acceder a la mente del rubio, eso no sabía hacerlo. Ojalá en ese momento estuviese la estúpida de Alexia Ashford para enseñarle a usar sus malditas habilidades. Así que intentó arriesgarse.

Miró de reojo hacia la lámpara.

"Mierda, por favor, no más de diez intentos y cede maldita lámpara".

Un poco de acabado de yeso empezó a caer del techo y Albert con sus habilidades sobre humanas se hizo a un lado llevándose a la pelirroja lejos de la trayectoria de la lámpara que los iba a golpear.

—Muy astuta Claire…

—Aprendo rápido, si vas a descargar tu furia… que sea en otro lado y no frente a los niños.

Wesker no comprendió el mensaje hasta que giró con su mirada ya carmesí a la ventanilla de la celda en donde Steve golpeaba y gritaba algo que no se podía escuchar al ser una celda insonorizada.

—La voy a descargar, por supuesto, en la cama. — exageró la gesticulación mientras jalaba a la mujer a la habitación.


—Al fin en casa hermanita.

Chris había llegado justo a tiempo para cuando le dieron el alta a su hermana activista. Se despidió de Sheva, Sherry y Jake que se fueron con prisa del lugar, mientras Leon y Jill le ayudaban con el papeleo y con las instrucciones de Rebecca para las futuras sesiones que tendría Claire con los especialistas.

La activista sonrió tímidamente mientras se sonrojaba un poco y entraba a su departamento con ayuda de Leon, que la llevaba del brazo.

—Es extraño… — dijo con honestidad. —Se que es mi departamento pero me siento… extraña, como si fuese la primera vez que lo piso.

Y no era mentira, era un departamento un poco común y simple a lo que estaba acostumbrada. Su hermana tenía buen gusto pero se notaba que eran cosas baratas.

—Claire, sabemos que estás un poco cansada, pero tenemos que hablar de algo que sucedió en tu ausencia. Y es algo muy importante, que cambiará la vida de tu hermano y la tuya.

Jill quería ser sutil, por lo que fue con Leon y su prometido a la habitación de la pelirroja.

La mujer se sentó en la cama, mientras escuchaba el relato de boca de Chris y Leon.

Jill notó que Claire no se veía sorprendida del todo. Solo un poco desconectada de la información anterior a su desaparición.

—¿Podrían dejarme un minuto con Leon por favor?

Chris y Jill asintieron, dejándolos solos en la habitación.

—¿Qué sucede Claire?

—¿Qué opinión tienes de mis hermanas?

—Las tres son muy diferentes, Stela es temerosa, Carol es segura y muy extrovertida…

—¿Y yo?

—Eres como una mezcla entre las dos; reservada a ratos, sociable… ya sabes las cualidades que tienes, te las he dicho.

—Quiero que me las digas, ahora más que nunca necesito saber que me hace diferente a ellas… ¡Dios Leon! Me acaban de decir que hay otras dos como yo.

—Eres divertida, inteligente, sabes pelear, sobreviviste a un apocalipsis zombi sin tener entrenamiento siendo una chiquilla que estudiaba arte, volaste un avión, sobrevivimos en Raccoon como en Utah, tienes un encanto con los niños natural… y sin ti, yo no hubiese sobrevivido, me apoyaste en momentos difíciles y no había día en que no pensara en si estabas bien o no.

—Eres un gran amigo Leon. — se acercó lentamente y le acarició la mejilla, giró a verlo directamente a los ojos y se acercó peligrosamente como si fuese a darle un beso, pero se hizo a un lado y le susurró en la mejilla. —Gracias.

—Claire…

—En realidad te aprecio mucho Leon, eres muy amable y no solo eso, cualquier mujer se sentiría halagada de tenerte a su lado, incluso yo… —Leon se separó de ella y la miró con asombro. — Tantos años y eres mi amigo.

Claire volvió a mirarlo detenidamente mientras sus manos se posaban en su rostro. Se iba a acercar nuevamente cuando Chris golpeó la puerta.

—Claire, hay alguien que quiere conocerte.

La activista se separó de Leon con una amplia sonrisa y le dijo a su hermano:

—Dile que pase.

Leon aún sorprendido se levantó y fue a abrir la puerta. Stela estaba de pie junto a la puerta mirando hacia el suelo.

El agente se hizo a un lado para permitirle el acceso, y con una ligera inclinación de cabeza se despidió de su amiga.

Stela miraba con sorpresa a su hermana pérdida, unas cuantas lágrimas se escaparon de sus azules ojos, limpiandolas torpemente con sus manos.

—Perdona, es que… no lo puedo creer. —Stela se acercó y se sentó en la cama frente a su trilliza. —Es increíble, las tres somos prácticamente idénticas.

—¿Y la otra hermana en dónde está?

—Fue a una sesión de fotos desde temprano y no enciende el teléfono hasta que sale, no le pude llamar.

—¿Y la abuela?

—Se sentía un poco mal pero en cuanto se sienta mejor, vendrá a verte. ¡Oh, Claire! En verdad eres tú…

La muchacha iba a abrazar a su hermana pero la mujer la detuvo.

—Perdona, es muy pronto para mi… tengo muchas dudas sobre ustedes, nunca nos buscaron, nunca hicieron nada por verificar nuestra muerte y ahora ¿aparecen de la nada con los brazos abiertos?

—Claire, te juro que si yo hubiese sabido de ustedes antes, no me detendría nada hasta haberlos encontrado, yo en verdad los quiero…

—¿De verdad es eso? ¿O tienen miedo de que baje su parte del dinero con dos cabezas más en el testamento de nuestros padres? Disculpa mi dureza, pero no puedes decir que nos quieres cuando tienes pocos días de conocer a mi hermano, perdón, nuestro hermano, y a mi en este momento… necesito tiempo.

—Yo… entiendo. No te preocupes Claire, me vas a conocer con el tiempo. —Stela estaba descolocada con la reacción de la tercera Redfield pero no la presionaría. —Vas a ver que, nos vamos a llevar bien… yo te dejo descansar.

Stela salió de la habitación aguantando el llanto.

—¿Qué sucedió?

La mujer giró y encontró a Leon que se acercó preocupado.

—No es nada… — se limpió las lágrimas — es la sorpresa, no sé cómo reaccionar, y Claire, está un poco incrédula de mi interés en conocerla, debe estar cansada.

—Entiendela un poco, no fue su mejor día y aún anda un poco desorientada.

—Sí, gracias Leon, ahora entiendo porque eres gran amigo de mi hermana. La cuidas mucho.

La mujer se despidió y salió para despedirse de Chris. Mientras Leon miraba la puerta con confusión, no sabía que pensar, Claire no lo había besado pero, algo acaba de cambiar en ese momento, se sentía nervioso con la actitud de su amiga.

"Cualquier mujer se sentiría halagada de tenerte a su lado, incluso yo…"

¿Su compañera lo veía como hombre?

Por su lado, Carol sonreía en la habitación. Se puso de pie y se acercó a los pies de la cama para sacar una caja, la abrió lentamente y sacó una jeringuilla con un líquido azul.

—Lo que tengo que hacer para seguir con mi papel de la secuestrada.

Se inyectó en el brazo y guardó todo.

Se quitó la peluca, estaba a la altura de sus hombros, la acomodó y guardó en el primer cajón que encontró en la cama, y miró su cabello trenzado. Buscó un gorro de su pobre hermana y se lo puso.

Apenas comenzaba su plan para quedarse con todo, y Stela terminaría por poner distancia de Claire. Si seguía así, hasta el dinero de su abuela llegaría a sus manos.

Unos golpes de nuevo la sacaron de su concentración.

—Adelante.

Chris entró y se sorprendió un poco de verla con el gorro.

—Tengo un poco de frío, el clima se presta.

—Entiendo. Claire, nuestra hermana se fue un poco alterada de aquí, ¿qué pasó?

—Le dije que me diera tiempo, además Chris. — lo tomó de la mano cuando se sentó a su lado. —Debemos tener cuidado, no sabemos como sean o si tienen intenciones ocultas. Son gente rica y no les debe dar mucho gusto saber que nosotros llegamos a quitarles "su dinero", hay que conocerlas primero.

—A mi no me pareció eso, pero tienes razón… tenemos que conocerlas primero.

—Te quiero Chris, no quiero que suframos una desilusión.

Lo abrazó con todo su amor y se recargó en su hombro. Chris era lo único que quería en la vida.


—Siento mucho que hayas pasado un mal rato con Chris y Jill, no sabía que las cosas estaban así.

Sherry, Jake y Sheva estaban en un bar cercano a la base de la D.S.O en Nueva York. La rubia tenía que arreglar unos casos con asuntos internos y llevaba poco tiempo en la ciudad.

—Solo saben Jake, Chris y al parecer Leon, pero creo que sí ya lo sabes tú Sherry, no tardarán los demás en darse cuenta.

Sheva se dejó caer sobre sus brazos, se sentía estúpida.

—Pero hoy fuiste demasiado discreta, lo único malo es que Jill ya empieza a resentir un poco tu alejamiento. — dijo Jake bebiendo su cerveza.

—¿Quieren que vaya fingiendo que todo va bien? Imaginen lo que puede pensar ella, me trasladan de África a la sede de Norteamérica, me enamoré de su prometido y no conforme a todo, me metí con él en estado de ebriedad.

—Insisto en que debes hablar con Chris, Sheva yo… —Sherry iba a decir algo pero su localizador empezó a sonar. —Mierda, tengo que volver… Sheva, yo te aprecio mucho, pero debes aclarar esta situación, meditalo.

La rubia se despidió, dejando solos a Jake y la africana.

—¿Y tú qué piensas hacer Jake? Ya te estas tardando con Sherry.

—Sherry no está interesada en mi, salimos y nuestros objetivos a futuro son diferentes, hay cariño pero es diferente. Nada más. Le tengo aprecio y es una persona importante, pero solo es una amiga.

—Vaya, pensé que había algo entre ustedes. Pero deberías ver mi ejemplo, yo decía lo mismo, y ahora estoy en este lío.

—Sherry sabe que me gusta y no me es indiferente, pero también sabe que no puedo estar con alguien cuándo también me interesa otra persona.

—Jake, Jake… eres un mar de sorpresas.

Y vaya que lo era, Jake estaba empezando a sentir algo más por otra mujer. Pero no podía hacer nada hasta que ella resolviera sus propios asuntos.

Continuará

Hola a todos, ¿cómo están? Espero que su año haya empezado bien. Yo por mi cuenta les cuento que me fui de gira, y para no variar me volví a enfermar jaja sin contar que a la inteligente de mi se me ocurrió hacerme una micropigmentación de ceja y me veo tan chistosa, tengo literal una mancha negra de costra y mis cejas parecen de plumón, diría mi mamá "la belleza cuesta".

Si son guerreras y luchonas, y soportan el dolor, pues haga la, sino, mejor ni se metan en problemas. Ya que yo por ejemplo, tuve que ser inyectada de la ceja con anestesia, creo que me duelen más las cejas del piquete.

Volviendo al fic, Carol está de perra, y qué perra. Cómo me dijeron en un comentario, qué perra qué perra.

Ahora ya hizo llorar a Stela.

A responder reviews:

Kitty

Pero que le pasa a esa Carol?! Ya la odio, va a destruir el Aeon y va a hacer sufrir a Leon y eso no lo puedo soportar. Qué mala eres! Ya vuelve!

R: Woo Woo tranquilo viejo (léase en tono de Drake) ya volví y Carol viene muy malvada, pero calma. Un abrazo.

Guest
Que perra Carol, que perra, que perra... Intensa, muy intensa y con un conflicto muy grande, no me inspira nadita el hecho de como trata a Chris, no sé. Es mala espina con ella y con Leon, además de que es una zorra, ¡se metió con Wesker!
¿Quiere quitarle el hombre ahora a Ada? (Sigo sin hacerme a la idea de que esto es Aeon) de verdad me intriga esa mujer y la empiezo a odiar, Stela es un amor, a ella si la quiero.
Espero la gira vaya bien, te queremos de vuelta pronto.

R: jajajaja me recordaste a una canción que estuvimos cantando en la gira, justamente era que perra qué perra, qué perra su tía. En fin, sigamos, no quiero hacerte spoiler con el trato hacia Chris y Leon, cada uno tiene su fin.

Un beso

Susara KI302
¡ME ENCANTAAA! *gritos de fangirl* Creo que ni Ada en su sano juicio diria algo así como lo que le dijo Carol a Leon jajajaja No podia creerlo, lo Lei 3 veces, me encantaron esas palabras :3 Me pregunto, como no ha explotado tu cabesita de tantas ideas que te salen, tienes el don amiga. No se si los comentarios te llegaron en Watpad, creo que no pero si he estado al pendiente de este fic. Mmmm ;3 esperó que hagas una escena detallada sobre la visión que tuvo claire de su hermana la cachonda jaja XD
Amo cada capítulo de este fic, cada vez va más bueno. Espero poder leerte más seguido. Saluditos y un abrazo.(づ )づ

R: Gracias jajaja aunque no quiero poner mucho en la mente de Claire de su hermana la cachonda, no aún, no es tiempo muajaja esa Carol es tremenda y poco a poco van a ver que no solo es zuripanta, tiene pedos en su cabeza. Sí he visto en WattPad pero como no estuve, no he respondido mucho.

Espero tus reviews. Besos.

Pily-chan
Por Dios Santo!
Sé que Wesker no es ninguna blanca palomita, pero me pareció de lo más dulce que haya accedido a leerle a Claire. Juro ante mi biblia digital que moriría porque me leyera (oh, tengo un crush por DC Douglas!). Aunque creo que .de Wesker para ayudarla a dormir no era precisamente para que le leyera. Y por favor, que Leon no caiga en las redes de esa Carol, que te juro, ya me cae mal. Se me figura una fusión entre la cara linda de Claire y lo ligera de cascos que es Ada.
Algo que observé desde el capitulo pasado es que tres de los 4 nombres de los Redfield empiezan con C. Hubiera sido divertido que lo mismo hubiese sucedido con Stela. Ella sí me cae bien (ella sí es vedette *lease con acento cubano*) jajajajaja. Y muy triste de la separación de los Redfield...
Y empezando el año, te deseo lo mejor y ppr favor, sigue compartiendo con nosotros de tu hermosa forma de escribir.
Gracias por toda tu dedicación durante los años que llevas por aquí.
Besitos y nos leemos pronto.
Pily~chan

R: Wesker ahora está en modo "Claire es mi mujer y debe ser cuidada, si se porta mal, hay que darle un correctivo". Creo que Carol tiene otro problema más grande que Ada, así que cuidado Leon, con decirte que le va a ganar a Ada en varias cosas y en un mini spoiler, se van a odiar. Bueno, la madre y padre de los Redfield no son nombres con C, igual la abuela es con otra inicial. Stela es un amor, ella es toda la dulzura acumulada.

Besistos amiga.

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Les mando un beso, no olviden pasar a WattPad a darme un voto y a mis redes sociales para enterarse de las actualizaciones.

Hasta la próxima.