Disclaimer: Sucesos que terminarán la historia del bioterrorismo para siempre.

Resident Evil no me pertenece, solo el argumento.

Agradezco a mi hermandad malvada (gracias por aparecer), a mi beta Zhines, a mis compañeros de foro Behind The Horror y a mis queridos lectores.

Advertencia: capítulo largo.


The End Of My Road

Por GeishaPax

Kekkei Genkai

.

Esta es la historia de un hombre...

¿Estás bien?

Que luchó por proteger lo que más amaba…

Lograre detenerlo de una forma u

otra… hay cosas que debo proteger y mientras las tenga, tengo que luchar.

Esta es la historia de un héroe.

No me rendiré.

La historia de un héroe al que quiero.

.

Las siguientes diez horas en la mente de Chris Redfield transcurrieron en una inusual y veloz, desde su llegada a Brasil habían sucedido cosas demasiado raras hasta tenerlo en esas circunstancias, desnudo en una cama de una habitación de mala muerte en un departamento de la zona más peligrosa de Fortaleza en el país.

Abrirse paso por el lugar había sido interesante, no solo por los grupos armados, sino que el tener que perseguir a la famosa Ada Wong por techos y callejones sin ayuda de respaldo de Barry y la intrépida Anne, no era la mejor opción. Aunque pensándolo bien, era mejor que no lo hubieran seguido o descubrirían una de las mayores locuras que había hecho como capitán de la B.S.A.A.

Al menos ya había limado asperezas con Ada Wong de una manera nada convencional. Y extrañamente esa sensación de adrenalina por lo hecho no lo estaba haciendo sentir mejor, era un sentimiento de insatisfacción muy grande, como si no hubiera sido suficiente lo de esa visita y tendría que repetirlo en los posteriores días en Brasil.

Una tregua de por medio y la búsqueda de Albert Wesker de los dos lados terminó de sellar el pacto. Por un lado Trent estaba cazandolo y no descansaría. Chris aún buscaba vengar a una cada vez más rota Claire, con cada suceso terrible, perdía más a la dulce hermana que alguna vez conoció.


Tres horas antes.

Se había separado en cuanto llegaron a su hotel. Por cuestiones de practicidad, Barry y Anne estaban en diferentes piso al de él. Era necesario no verse como un equipo al estar en el país y en una zona tan peligrosa. El otro par fingiría ser padre e hija, así que se comunicaron con breves mensajes. Se reunirían a la hora de la cena para los avances.

No llevaban muchas cosas así que Chris decidió ir a comprar cosas para su aseo.

Lo que no esperaba era ser víctima de una de las técnicas de robo más populares en las calles: un grupo de adolescentes le arrebataron el teléfono y se enfrascó en una buena persecución que lo hizo encontrarse nada más y nada menos que con la espía de rojo.

Los sentimientos de odio hacia la mujer salieron a flote, no la mataría pero no podría dejarla ir. Se enfrascaron en una pequeña pelea y persecución hasta dar a una zona departamental.

¡Basta de juegos Ada!

Si quieres respuestas, ve lo que hay en esa computadora. — la espía señaló el aparato que estaba en la cama.

Chris encendió el aparato con desconfianza, sabía que en el pasado había usado una especie de lentes explosivos como granada cegadora en contra del agente Kennedy.

Juro que no hay nada bajo la manga, lo prometo. — la mujer se sentó a un lado de la computadora con clara intención de no irse.

Chris la observó de reojo, la mujer vestía una minifalda de mezclilla y botas negras arriba de la rodilla, una blusa roja sin mangas. La mirada de la espía en el era fija.

Un vídeo se abrió y mostró los experimentos sobre una mujer rubia, Simmons aparecía brevemente en la grabación con su asqueroso anillo brillante, Chris abrió el siguiente vídeo y se veía una crisálida de apariencia muy similar a las que había enfrentado en el pasado, en la grabación se podía observar el nombre Carla Radamés tachado y con el título "Proyecto Ada".

¿Sorprendido? — preguntó Ada. — Sigue viendo.

El siguiente archivo era un MP3 que Chris abrió, antes de reproducirlo, subió el volumen del aparato.

19 de abril de 2009, llevamos días esperando que la nueva Ada salga de la crisálida. — Dereck C. Simmons hablaba a la grabadora dejando a Chris perplejo. — Tengo muchas esperanzas puestas en la resistencia de Radamés, los otros experimentos han sido un fracaso que solo nos trajeron abominaciones a las que llamamos Lepotista o Gnezdo, solamente los mejores candidatos lograron esa evolución incompleta. Es la única forma de lograr el objetivo, Carla era ingenua, obligarla no fue difícil, es la candidata perfecta para ser la base del experimento debido a su estructura genética.

Chris ya no esperó un comentario de la asiática y abrió el siguiente vídeo con fecha del 30 de abril de 2009, se veía la crisálida rompiéndose y con una mujer idéntica a Ada saliendo.

Leon vio la grabación original en Tall Oaks, se llamaba "Feliz cumpleaños, Ada Wong". — comentó Ada seguido de un chasquido con la lengua. — Maldito enfermo…

Otro vídeo más, Simmons en su oficina explicaba que la nueva Ada era leal y cariñosa, a tal grado de anteponer su estatus y poder para ella. En ese vídeo relataba que planeaba regalarle el submarino con total control de los soldados de La Familia en Asia Oriental.

Chris observó la carpeta llamada "Carla". En ella una serie de vídeos relataban la confusión de la mujer, en donde creía que estaba presentando inicios de personalidad múltiple, no entendía la confusión que estaba pasando. La creación de Neo-Umbrella para su propio beneficio, y para despejar dudas sobre lo que estaba pasando con ella. Observó el experimento de un sujeto sin brazo en el que se administró el virus C y miró en un ser gigantesco que le recordaba ligeramente al proyecto Nemesis que enfrentó la fallecida Jill Valentine.

Se abrió la caja de Pandora, ¿no grandote? — comentó Ada al ver al hombre concentrado en el monitor.

¿Por qué no mandaste nada de esto a F.O.S? Te hubieran sacado de la lista de gente más buscada desde hace años. — Chris seguía observando los avances de Carla y algunos documentos.

¿Qué caso tenía? Ni Leon conoce todo esto, solamente confió en que no era una loca asesina.

¿Para quién trabajas Ada? Si no quieres ir con el gobierno, es porque tú patrocinador debe ser poderoso. — Chris sabía que no podía desaprovechar una oportunidad como esta y empezó a hacer plática en lo que mandaba los archivos encriptados a Wilde y Burton.

Trabajo para él porque me conviene más estar afuera y no controlada como perro por el gobierno, sin ofender. — Ada se puso de pie y caminó hacia la mesita de noche en donde sacó una fotografía. — Debes conocerlo, fue un amigo tuyo en las montañas Arklay.

Chris levantó la mirada y observó la fotografía, no lo había conocido directamente pero gracias a Jill, Claire y Rebecca sabía muy bien quién era.

¿Trent?, ¿sigue vivo?

Sí, cazando como ratas a los científicos de Umbrella que escaparon como ratas.

Es como caza de nazis.

Peor Chris, peor, ¿quién crees que le pasa la información a tus jefes sobre los miembros de los Iluminados o La Familia?

Tiene sentido… — observó con impotencia las grabaciones de la Academia Marhawa.

Ahora todo tenía sentido.

Ada, no quiero disculparme, pero un caballero debe hacerlo, disculpa por culparte de todo lo que estaba sucediendo en China y al atentado contra el Presidente.

Eso no es algo que esperaba viniendo del hermano de una de las mujeres que me quitaron a Leon…

Ada, ninguna de ellas…

No, no es culpa de ninguna, Leon nunca me perteneció. Perdón.

Rayos, nunca había sido bueno con las mujeres, pero ¿cómo reaccionar con una espía internacional que lloraba en silencio?

Su teléfono empezó a sonar. Contestó rápidamente.

Después de dar indicaciones a Anne Wilde, se dedicó a consolar a la espía. Y aunque al inicio la situación fue extraña, Chris cayó como imbécil de nuevo en las redes de la pasión y la lujuria sobre la mujer. Empezaba a pensar que era un problema de adicción y no el hecho de no enamorarse realmente de alguien. Ada Wong se fue después de un rato, dejándolo trabajar con la información que tenía recopilada. Sin ganas de vestirse en espera de la mujer, se puso la computadora entre las piernas y la sábana que lo cubría mientras revisaba la misión de la asiática, buscar y asesinar a Albert Wesker a todo costo. Al menos algo tenían en común y estaba dispuesto a ayudarle a lograr el cometido, otra cosa que compartían, Ada no acostumbraba a huir de los problemas y daba la cara, ahora la mujer encararía una pista de un contacto del ex capitán de los S.T.A.R.S. que podría llevarlos a su guarida.

Aunque tenía un mal presentimiento de todo.


—Estamos viendo años de investigaciones Anne, esto es…

—Terrible, lo sé. — la azabache observaba aún como la descarga de archivos seguía sin detenerse. — Van a enloquecer en Norteamérica, esto es increíble, la venganza de esa mujer… enloqueció totalmente por el experimento.

—Pero ahora sabemos un poco sobre cómo pudieron rescatar a Nivans, los planos sobre el submarino, en que zona marítima iba a caer. Posibles lugares en donde el virus siguiera resguardado, en donde hay más crisálidas congeladas… — Barry re leía los informes en su computadora. —¿Sigue el teléfono apagado?

—Sí, no contesta. — respondió Anne mientras volvía a la ventana del rastreador. —Tampoco aparece nada en el mapa, en donde sea que se haya metido Chris, es como la bóveda de información, ojalá y esté bien.

—Lo estará, debió mandar la información así para que no pudieran localizar a quienes mandó todo esto. — acotó Barry mientras se acercaba a la mujer y le daba una palmada en la espalda. —Aún no conoces a Chris, sé que el trato contigo fue al inicio tenso, pero es porque ha pasado malos ratos por la muerte de su prometida, de alguna forma sintió que a la organización no le importó su muerte.

—Apenas limamos las asperezas surgidas, no sé Barry, pero hay algo que me inquieta. —Anne apartó la computadora de sus piernas y observó al mayor. —No tiene mucho que ver en el tema que nos trajo aquí, pero, hay cosas extrañas en la muerte de Valentine.

—¿A qué te refieres?

—Barry, el sitio en donde murió estaba totalmente limpio, no había rastro de ninguna presencia más que la de Jill. — el hombre la observaba aún sin comprender el punto. — ¿No es extraño? Ni había huellas de ninguna empleado, algún obrero, nada. Y Valentine tenía fibras de plástico en los dedos, que eran del mismo color de cabello de las hermanas… si fuese un clon, no tendría porque usar peluca…

—¿Una espía tal vez?

—¿Y si fue realmente una de las tres hermanas? Jill Valentine era una rival fuerte, sus técnicas de combate eran muy buenas y había pulido el combate cuerpo a cuerpo en África, si Claire estaba secuestrada del otro lado del globo, solo quedan dos y dudo que sean Bruce Lee.

Barry frunció los labios y meditó un poco las palabras de la soldado, tenía razón en varias cosas, sin contar las sospechas que presentaban Sherry, Moira y la misma Hunnigan. Pero eso no explicaba las marcas de la patada en el estómago de su amiga fallecida. Era un golpe muy fuerte.

—¿Deberíamos advertir a Chris de… ?

—No, vamos a observar lo que pase con Stela y Carol. — habló Barry con voz severa.

—No sé, no tengo muchos trato con ellas, pero lo que es Stela, tiene un carácter demasiado dulce y hasta sumiso, Claire es demasiado independiente y se ve que las circunstancias la han endurecido pero… es un poco enfermo el trato de Carol a su hermano, un poco…

—¿Posesiva?

Anne asintió.

—Ya lo había pensado Kathy pero no había hablado con nadie.

—Quiero interrogar a cada una de las chicas en cuanto volvamos.


María avanzaba por los corredores de la guarida de Albert Wesker. Era inquietante saber que los dos reclutadores tenían objetivos totalmente diferentes pese a ser "aliados". Eso iba a terminar muy mal, sin olvidar que Carol estaba en Brasil también, antes de llegar con el rubio, la atractiva pelirroja había tomado sus precauciones y viajó en yate al país.

Se estaba tornando muy extraño ese ambiente.

Llegaron a una habitación llena de diferentes crisálidas en líquido para preservación y Wesker le mostró el camino hacía una que estaba en el centro.

—¿Sabes quién está ahí?

Lo sospechaba pero no habló, observó los signos vitales que registraba el panel y notó como al ser la única crisálida fuera del líquido, significaba que ya estaba lista para eclosionar en cualquier momento. Se quedó de pie durante minutos que le parecieron una eternidad mientras Albert Wesker le daba un poco de intimidad retirándose a una distancia prudente.

La rubia observaba el capullo como si fuese la cosa más asombrosa y bella del mundo. Tal vez era un milagro lo que albergaba dentro y eso le asustaba un poco.

Un crujido le hizo observar ya sin parpadear lo que estaba por salir de la crisálida. Lentamente entre varias sustancias viscosas una mano aparecía con cuidado.

María asombraba con fascinación una mano de apariencia humana que se asomaba lentamente como buscando ayuda, en seguida la otra mano temblorosa empezó a jalar los restos de la cobertura semi rígida; poco a poco pudo sacar los brazos por completo y la cabeza salió al fin. Con un rugido por el esfuerzo el torso del falso Glenn salió de los restos de la estructura con fortaleza de cascarón.

—Estás aquí, estás aquí. — María sonrió un poco conmovida y abrazó al hombre.

Wesker se acercó con una frazada mientras cubría al hombre que miraba con un poco de confusión a su alrededor. Lo llevó a una camilla mientras lo examinaba, al parecer todo parecía estar en orden físicamente, el examen psicológico se realizaría más adelante pero al parecer gracias a las grabaciones en vida de Arias, y lo que le transmitieron al clon en su desarrollo, recordaba hasta el último momento de su vida cuando fue atacado por Redfield y Kennedy hasta provocarle la muerte.

Incluso recordaba con particular pasión y devoción a Sara.


Cuando Carol supo que Chris iría cerca de la guarida de Albert Wesker empezó a tener miedo, los impetús de venganza del rubio con María juntos eran una combinación que no quería experimentar. Así que en la primera oportunidad, salió en el yate con la abuela rumbo a Brasil.

El viaje podría ser bueno para la salud de la anciana Alexandra y ella evitaría el asesinato de Chris si era necesario usurpando nuevamente la identidad de Claire para abogar por la vida de su hermano mayor.

Mientras la mayor descansaba del viaje en el yate, la pelirroja se dedicó a investigar en los primeros días la ubicación de su hermano. Pero una sorpresa desagradable apareció en el camino.

La ex amante de Leon, Ada Wong estaba rondando, y la había encontrado en el país. Y no con la mejor de las intenciones, se veía extrañamente molesta, seguro por el juego provocado para tensionar la relación con Claire que no funcionó.

Llamó a Wesker para advertirle de la presencia de la mujer en el país y para reunirse con él. Llevaba la ropa y la peluca de ser necesario su uso. Llegó a la zona en la que sería el cambio de autos hasta que la espía llegó con un arma apuntándole.

—Sabía que Wesker vería a un contacto pero no esperaba que fuera la hermana de Chris Redfield. — Ada sostuvo con firmeza el arma y abrió la puerta del auto. —Tu chófer está muerto, pero el GPS tiene la ruta, vas a conducir a la guarida de Wesker y me vas a explicar todo antes de entregarte a ti querido hermano…

—Púdrete Ada… — la mujer bramó con enojo mientras se subía al vehículo y quitaba el freno de mano. —Si vas a querer respuestas, vas a tener que sácarselas a Wesker en persona y más te vale usarme bien de rehén para que funcione tu negociación, le importo demasiado a Wesker como para perderme.

—Ahora entiendo porque no ha hecho por buscar a Claire nuevamente, tiene un placebo en versión zorra…

—Ah, pero no cualquier zorra Ada Wong, soy la zorra que te quitó a Leon y lo disfrutó. — Carol estaba soltando su veneno mientras miraba en el GPS que estaban a unas cuadras del lugar. — ¿Te contó Leon que Claire y él se volvieron cercanos cuando la encontraron en esa carretera?

—Así que eras tú…

—Fue tan divertido verle la cara al pobre imbécil, hasta puedo asegurar que me volví su fantasía erótica. — Carol empezó a reír. — Casi me besa por iniciativa cuando me hice pasar por la tinta Claire, pero me besó con pasión en el elevador cuando mi hermana estaba en el hospital… creo que también puedo alejarlo de ella.

—¿Eres zorra por profesión o solo disfrutas de joder la vida de los que te rodean?

—Defiendo lo mío, alejo a quienes me lo quieren quitar y también tengo juguetes temporales.

La modelo apagó el vehículo y salieron para encontrar en la entrada a Albert Wesker seguido de una rubia que no conocía Ada.

—Esto no lo esperaba "dearheart, ¿piensas traicionarme?

—En tus sueños querido, nunca me aliaría con tu zorra personal. — exclamó Ada mientras le apuntaba a . —Se que su sangre es valiosa para ti, no me hagas volarle los sesos.

María hizo el intento de avanzar y enfrentar a la asiática pero Wesker la detuvo.

—No hay que ser groseros, ve a monitorear a Glenn. — le dijo el hombre mayor a la rubia.

La mujer estaba indecisa en que hacer pero terminó por acceder a las exigencias del científico, dejando solas a las dos mujeres con él. Si iba a correr sangre, no quería ni que ella ni Arias estuvieran en el camino.

Wesker caminó detrás de la espia y la modelo, indicándoles de vez en cuanto en lo que en apariencia era un almacén abandonado, hacia donde moverse. Entraron por varios pasillos y bajaron unas cuantas escaleras hasta llegar a la sala de mando y comunicación del rubio. Tenía una mesa de exploración médica con una charola llena de instrumentos quirúrgicos, al parecer estaba diseccionando una especie de fragmento de capullo antes de que llegaran.

—Entonces, ¿por qué estamos reunidos?

—Basta de tonterías Wesker, sabes bien que no vengo por simple plática casual ni a recordar los viejos tiempos. — Ada mencionó con rentintín esa última frase para recordarle a su antiguo jefe las noches que tuvo que hacerle compañía en el ámbito sexual. —¿No vas a decirle a Carol por qué no quieres asesinar a Claire Redfield?

—Su sangre me es útil…

—Déjate de estupideces, también la de esta mujer, pero no tanto como la de Claire Redfield, porque ella tiene el virus T Veronica y el T-Phobos, ella es la clave para la inmortalidad. — Ada soltó con acidez su veneno. — Ella solo es un reemplazo carnal y no de su hermana…

—Estás tomando un camino sin retorno, Ada. — amenazó Wesker con una furia desconocida para ellas.

Carol solo observaba las amenazas de Wesker sobre la pelinegra. Algo no le gustaba y sus sentidos de alerta empezaron a marcarle una clara señal de advertencia y de que tenía que ponerse a salvo.

—¿Crees que no lo supe desde el primer día que me trajiste a trabajar aquí? Vi la fotografía, todos hemos visto la fotografía de Addie Millet.

—¿Mi madre? — preguntó Carol separándose de Ada importándole muy poco si le disparaba. — ¿Qué tiene que ver mi madre contigo?

La pelirroja observaba con cada vez más temor al rubio, esperando una respuesta que no estaba segura en querer escuchar. Pero que con cada segundo de silencio, comenzaba a descubrir sin ayuda la respuesta.

—Albert Wesker estaba tan obsesionado con Addie Redfield que al conocer su asesinato, hizo una cacería contra los asesinos. — respondió Ada. — pero Albert Wesker no es un tirano por completo, bajo las sombras empezó su plan y ayudó a una tal Alexandra Millet a salvar a dos niñas del accidente fatal, ¿alguna idea de quiénes eran esas niñas?

—Ada, detente…

—¿Conocías a mi madre?

—Wesker soñaba desde los laboratorios del viejo Spencer con ella, la conoció apenas de vista en alguna reunión de los accionistas. — Ada siguió con el relato. —Pero su "padre" nunca le dejaría acercarse a ella… por eso es que salvó a las dos mocosas de la vieja Millet.

—Ada, yo ya sabía que fuimos salvadas por Albert. — Carol habló con cierta molestia, pero logrando ahora desconcertar a la espía. —Lo que no esperaba es que Wesker se fijara en mi hermana por nuestro gran parecido a mamá…

—Se llama obsesión, Carol…

—No. — la voz átona del rubio interrumpió el momento. —Mocosas, no hablen de algo que nunca van a experimentar, las dos están podridas…

—¿Amor Albert?, no me vengas con estupideces, eso no es amor… — exclamó Ada.

—¿Y tú lo conoces Ada? — preguntó el rubio con sorna. — Te metiste en la cama de John para acceder a los laboratorios de Raccoon City, te metiste en mi cama, en la de Simmons, en la de Kennedy, seguramente te metiste en la de Nivans, ese no huyó solo de la guarida, y ¿quién me falta?

—Me das menos méritos, soy una espía Wesker, he perdido la cuenta de quienes estuvieron conmigo, al menos no hago lo que esta, ¿no te da asco meterte con la mujer que se está ofreciendo hasta con su hermano? — señaló Ada con la cabeza a la furiosa pelirroja que casi se le lanza encima.

—¡A Chris no lo metas, estúpida! — Carol se iba a lanzar pero Wesker la detuvo con su habilidad supernatural, empujándola contra la mesa y tirando de la charola los objetos de cirugía. Un dardo le dió en plena espalda al virologo, Ada le había inyectado el antídoto para alguno de los virus en su cuerpo, y al parecer, era para Uroboros y su fuerza descomunal.

—Perder el control es de novatos, y tú no eres una asesina Carol. — habló Wesker casi en un susurro mientras se quitaba el dardo y miraba con furia a la mujer, empezaba a sentirse débil.

—Wesker al menos se "enamoró" de Claire Redfield, tú no vas a poder tener el amor de Chris, nunca, no te va a mirar cómo mujer. — rugió Ada al sentirse asqueada por esa mujer. —No vas a tener a Leon tampoco, al menos yo tuve a los dos en mi cama.

Carol abrió los ojos con sorpresa y miró sobre su hombro a una complacida Ada.

—Me consuela que todo lo que se diga, llegará a la B.S.A.A. y Chris sabrá lo enferma que estás para intentar deshacerte de tu hermana y tener una relación de incesto con él.

Carol se cruzó de brazos mientras observaba como Wekser intentaba reponerse en el suelo de lo que estaba provocando el antídoto en él. Estaba sola y esa mujer sería capaz de asesinarlo, entregarla a las autoridades y perder todo.

—Te daré un regalo Ada. — habló Carol sin cambiar la postura de sus brazos y caminar hacia ella. — Leon es el siguiente en mi lista, y puedo destruir a todos los aliados de mi hermana, pero te equivocaste en algo, yo no quiero solamente deshacerme de Claire, quiero tenerlo todo, y sabes muy bien a lo que me refiero. — se acercó más a ella mientras Ada sostenía con firmeza el arma. —ven y ponme las esposas por querer tener lo que me corresponde, el dinero, el amor, a mí familia, no tener que recibir limosnas… y si es necesario deshacerme de Stela, lo haré, y llevarme a todo lo que lleva mi apellido.

Ada no tenía planes de matar a la menor de los Redfield, pero era indispensable separarla de Albert Wesker, quién seguía de rodillas respirando con dificultad.

—Solo hay algo que no podré perdonar Ada… — la mujer se detuvo al fin frente a un monitor, dándole un golpe que rompió la pantalla con la fuerza de su puño. —Chris es mío, y no pienso tolerar que alguien más lo vuelva a tener.

Ada miró con asombro, descubriendo al fin a la asesina de Jill Valentine. Al parecer poseía una fuerza anormal que explicaba como es que hizo desaparecer a la fundadora de la B.S.A.A.

Ahora tendría que ser más cuidadosa con ella.

—Ada Wong, ¿te metiste con Chris Redfield? — preguntó Wesker con un poco de malicia. — Mal hecho.

La asiática no comprendió al ex policía cuando sintió un dolor agudo y punzante en el estómago, seguido por varios más que no planeaban cesar. No le dio tiempo de defenderse o de hacer algo, Carol apareció junto a ella con una velocidad similar a la de Wesker.

—¡Es mío estúpida! Y esto le va a pasar a quien se meta con él, todas se van a morir, Claire, Stela, la anciana, y las demás mujeres que se atraviesen, ¡LAS VOY A DEJAR SIN NADA Y TODO SERÁ PARA MI!

Carol seguía apuñalandola con el bisturí que tomó previamente en el empujón que le dió Wesker. Ada intentó quitársela de encima, pero Carol la sostuvo contra la pared mientras seguía con su labor hasta que logró desprenderla de la pistola.

Ada fue cayendo lentamente hasta que en el suelo, la modelo seguía sobre ella. Empezaba a notar como todo empezaba a verse borroso.

Y supo que su misión falló desde el momento en el que tomó como rehén a esa zorra. Solo esperaba que el cable de su transmisor no hubiese sido dañado demasiado, la transmisión estaba llegando desfasada pero ahora sufría el riesgo de nunca llegar… irónicamente, su último pensamiento fue Leon hasta sumirse en total oscuridad.

Wesker observaba a la mujer que se tomaba el rostro y lo llenaba de la sangre de su víctima. Carol se veía perdida mientras se ponía de pie y caminaba hacia la pantalla rota que parpadeaba con un intento de seguir operando normal.

—Voy a tener que matar… tres veces mataré… — se seguía tocando el rostro mientras observaba lo poco que se podía reflejar entre los cristales. Soltó el bisturí y siguió viendo su reflejo.

María apareció veloz en cuanto detectó un olor a sangre demasiado penetrante. Miró a Wesker de rodillas intentando levantarse, a Ada en el suelo en apariencia sin vida y a Carol admirandose de forma perturbadora en los cristales.

—Llévatela, aseala y que se calme… considera esto una tregua. — pidió Wekser mientras se sentaba en la silla.

Al menos Ada le había hecho un favor, le quitó del cuerpo la inestabilidad que provocaba Uroboros en su sistema.

María iba a hacerlo, pero algo llamó su atención, se acercó al cuerpo inserte de la espía pero lo que encontró no era muy bueno.

—¿Qué haremos con esto? — preguntó María levantando un cable muy delgado trozado y un micrófono.

—Recuerda que tengo a alguien afuera que puede ayudarnos a eliminar esto. — Wesker se quitó los lentes y con los ojos cerrados empezó a masajear su frente.


Trent estaba recibiendo parte de la grabación de audio de Ada Wong, cuando la grabación se interrumpió de golpe. Esa era una mala señal.

La estrategia para obtener la confesión de Wesker era con un micrófono escondido entre la ropa de la espía. Y la única probabilidad de que se interrumpiera todo era por la ruptura de la ropa de la mujer.

O que fuese descubierta.

Ada Wong ya estaba muerta.

Sabía que Wesker no le perdonaría el ser espiado. La transmisión estaba dañada y desconocía si podría recuperarla.


Chris recibió una transmisión rara en la computadora mientras seguía buscando entre la información de Ada y su reporte con las posibles guaridas de su némesis. Un audio con mucha interferencia y cortado por fragmentos lo desconcertó. Eran fragmentos de conversación, pero estaban seriamente dañados.

Un mensaje salió de la misma computadora, se estaba mandando un vídeo con contraseña a alguien y el disco duro se estaba borrando a la par.

¿Qué demonios estaba pasando?


Claire se acomodó nuevamente en el hombro de Leon mientras dormía un poco en el avión. La ventaja de un maratón de sexo con el agente es que había provocado una buena dosis de cansancio para dormir en el vuelo de vuelta a los Estados Unidos.

Leon sonreía con los ojos entreabiertos, mientras acariciaba la mano de la activista. Era un extraño sueño el poder estar con ella así, justo cuando ya se había planteado el irse del gobierno y retirarse a una labor más tranquila y estabilizarse.

Su PDA empezó a sonar y sacó el aparato de su bolsillo de la chaqueta.

Era un vídeo de un destinatario que conocía bien, así que sin pensarlo mucho abrió el archivo y empezó a reproducirlo. Ada aparecía sentada en una cama de un cuarto de hotel bastante sucio y mal trecho.

Hola guapo, es un poco extraño tener que grabar otro vídeo así, siempre que salgo en alguna misión en la que no puedo salir con vida me encargo de hacer una grabación cómo esta, si lo estás recibiendo, no corrí con la mejor suerte.

Leon abrió los ojos con sorpresa y una sensación de malestar lo invadió.

Debo ser breve, confía en Chris Redfield de la B.S.A.A y en Piers Nivans, sé que es difícil pedirte que colabores con el ex prometido de Claire pero no pueden confiar en todos los miembros de la organización; primero, Jill Valentine fue asesinada por la persona que se hizo pasar por Claire, aún no descubro quien fue, pero ya tengo la sospecha en alguien; segundo, hay alguien que está proporcionando información de TerraSave y la B.S.A.A desde la desaparición de Claire. Y para terminar, Albert Wesker en su juventud tuvo una fijación por Addie Redfield, deben tener cuidado con las intenciones que tenga sobre las trillizas, y de paso, ten cuidado con las tres. — la figura de Ada giró hacia el buró y tomó su famosa pistola con garfio. — Tengo que irme, ten buena vida y espero que no haya muerto de una forma horrible, no busques el cuerpo, un viejo conocido se pondrá en contacto contigo. Te amo Leon.

La mano de Claire lo sostuvo con fuerza, Leon observó de reojo a la mujer que se enderezaba y estaba extremadamente pálida.

Sabía que había visto el vídeo.

—Addie Redfield era el nombre de mi madre… — susurró Claire en voz baja.

—Claire…

—Ya la escuchaste, debes ponerte en contacto con mi hermano y Piers, y solamente confíar en ellos. — la pelirroja revisó su bolso y con manos temblorosas sacó su iPod.

—No… — Leon la detuvo antes de que se pusiera los audífonos. — Estaremos juntos en esto. Yo confío en ti.

—Dame unos momentos por favor. — rogó Claire más temblorosa. —Me siento muy angustiada, muy nerviosa.

Leon la observó con detenimiento, parecía estar a punto de sufrir un ataque de ansiedad. La tomó de las manos y le habló un poco preocupado.

—¿Es la primera vez que te pasa?

Claire negó.

—De niña me pasó una vez y… en el secuestro de Wesker. — Claire intentaba calmarse pero las lágrimas estaban empezando a brotar sin control.

—¿Miedo a los aviones?

—¿Estás de joda? Mi hermano es piloto, choqué en el avión de los Ashford… — Claire empezó a hiperventilar, deslizó sus manos fuera de las de Leon y se cubrió el rostro. —No sé que me pasa…

—Respira profundo por favor. — Leon le tomó el pulso. — Parece que tienes taquicardia… ¿quieres que busque a un médico en el avión?

—No, ve la hora, somos los únicos que estamos despiertos… solo dame un momento por favor.


Helena y Piers estaban en la cafetería más convencional y corriente del mundo esperando por su orden. Helena estaba cruzada de brazos y un poco impaciente.

—¿En verdad Leon no se desesperaba contigo? — preguntó el castaño.

—No, supongo que debió ser un santo en su vida pasada. — respondió Helena con sorna.

—No creo que un santo se vaya besando con Claire y sus hermanas por Irlanda. — soltó Piers.

—¿Aún te duele?

—Sí, creo que Claire antepuso el salvarme antes que su honor. Nunca debió acceder en caer en algo así. — respondió Piers con el rostro un tanto afligido. —No puedo perdonarle una traición así…

—No la culpo, fue una jugada muy sucia la que hizo Wesker sobre ella, cualquier mujer que te amara lo hubiera hecho, Piers. — razonó la morena sin despegarle la mirada.

—Es algo que yo no puedo perdonar Helena…

—Si realmente la amaras no tendrías que perdonarla. — interrumpió la mujer. —El amor lo perdona todo, así que no debería existir la ofensa.

Piers la observó en silencio mientras una chica les llamaba para recoger las bebidas, Helena lo detuvo y fue hacia la barra de entrega en donde tomó los dos vasos de cartón.

—Tal vez este tiempo lejos fracturó la relación y el supuesto amor que nos teníamos, ella tampoco hizo nada por arreglar las cosas. — continuó Piers, Helena iba a reprochar algo pero la detuvo. —No es reclamo, sé que estuvo en el hospital, pero la resignación de Claire me demostró que el amor que ella sentía por mi, no era como hombre, tal vez como amigo o hermano.

—Yo creo que sí te amó, pero algo sucedió en ella, una parte de Claire murió en ese rapto. — soltó Helena.

—Tal vez, pero tampoco la merezco, quise cobrarmela igual y fue peor, quise hacerlo para pegar en dos frentes, a Leon y a ella. Pero solo fue algo que me terminó por afectar a mi, porque dudo que les importe…

—Desconozco si hay algo entre ellos Piers, fueron juntos a Rusia y sé que son más cercanos, que Leon estaba interesado en ella. Lo lamento.

—Yo lo lamento más tortolitos. — Jake Muller apareció detrás de ellos juntando dos sillas a la mesa. Sheva muy apenada se disculpó por la interrupción. —Tenemos una situación muy grave…

Helena y Piers observaron con total seriedad al pelirrojo.

—Apaguen sus teléfonos por favor. — pidió Sheva.

La pareja se extrañó un poco por la petición pero hicieron caso.

—Hay un infiltrado en la B.S.A.A y TerraSave, han sacado información importante desde hace semanas… — soltó Jake. —Tal vez desde antes de la muerte de Valentine.

—Eso explicaría porque no llegaba nadie a rescatarnos en esa isla… — Piers meditó las palabras del ex mercenario. —¿Se sabe algo del famoso Steve?

—Solo sabemos que se acercó a una de las trillizas, a Stela. — respondió la africana.

—Entonces, tenemos que hablar de alguna forma con él, si no me falla , Claire dió en su primer reporte que Steve Burnside también poseía el virus T-Veronica en su sistema. — Helena empezó a exponer su punto.

—Claire puede hacer algunas… "cosas" fuera de lo normal. — confesó Piers mientras se cruzaba de brazos, esperando no haber soltado información clasificada.

—¿Cómo Súper Chica? — preguntó Jake.

—Peor… — respondió con honestidad el francotirador.

—Esto se pone peor, por eso Wesker se la llevó y no a las otras dos hermanas. — Sheva pasó las manos a la nuca y suspiró preocupada.

—Necesito leer el reporte de Leon, Chris, Jill y Claire respectivamente sobre ese hombre, no estoy tan familiarizada con ese caso. — señaló Helena.

—Ninguno de los presentes. — respondió Sheva. —Pero tendremos que hacerlo a la vieja escuela.

—¿Darnos un clavado a la biblioteca? — ironizó Jake.

—Así es… tenemos que ir al archivo físico de FOS. — contestó Piers.


Stela estaba concentrada en su departamento en la composición de una melodía para una presentación cuando la silueta del hombre que le había robado el aliento apareció en la ventana. Se apresuró a abrirle para permitirle el acceso.

—Están vigilándome.

—Lo sé.

—Eres un tipo muy raro…

—Estaba preocupado, es todo.

Stela retrocedió al comedor y tomó asiento mientras el hombre le hacía segunda. Steve se animó a hablar después de unos segundos para hacer un cuestionamiento un poco extraño.

—¿Tienes alguna conexión con tus hermanas?

—Define conexión. — respondió la músico confundida.

—Si sientes lo que les pasa…

—No es como que si hubiese sentido como perdieron la virginidad, Steve… esas cosas solo pasan en la ficción.

—No me refiero a eso. — la interrumpió algo sonrojado. — Quiero decir, si nunca te has sentido extraña, llámese con angustia de la nada, por ejemplo.

Stela meditó por unos minutos.

—A veces me siento nerviosa y no sé porqué.

—Stela, creo que alguien muy cercano a ti está haciendo muy malo…

—¿Por qué dices eso?

—Tengo "habilidades" sensoriales… algo acaba de pasar cerca de alguien de tu familia pero no sé a quién.


—Eres muy bella. — Glenn ayudaba a limpiarle el rostro a Carol mientras la admiraba a detalle.

—No te conozco… — la mujer ya no estaba histérica, pero ahora se veía muy desanimada, como agotada.

—Yo conocí a alguien que se parecía mucho a ti, sabes…

—¿Acaso se llama Claire?

—No. — con un paño húmedo le terminó de quitar unas manchas de sangre de la mejilla. —Era un militar… no me dejó estar con mi Sara…

Carol tragó saliva. Por la mirada que le dirigió María, ya sabía quién era el hombre frente a ella.

—Pero realmente, tú te pareces demasiado a Sara. Ella no tenía el cabello largo, pero era muy bonita… como tú.

La pelirroja sonrió forzadamente. Conocía la fotografía de la tal Sara, y no se parecía al grado de semejante comparación.

Rebecca Chambers tenía un halo que podía hacer que muchas personas creyeran que era familiar de los Redfield. Pero no al grado de decir que se parecía a la difunta esposa del terrorista.

—Sara debe ser más bonita. — habló con incomodidad.

—Igual que tú…

—Basta Glenn. — lo detuvo la rubia. —La señorita tiene que hablar con nuestro anfitrión.

Carol agradeció el gesto de la mujer y se quedó en su lugar en lo que esperaba que Wesker entrará para hablar con ella. No tardó mucho en aparecer el rubio con un vaso de agua para la modelo y se lo ofreció.

—Podría decirse que te debo una, cariño, nos libraste de una carga molesta en el futuro.

—Pero estaba grabando, no sabemos a quien le llegó lo que alcanzamos a decir… mi identidad está comprometida.

—¿Acaso no viste como dejaste el comunicador? Con suerte no llegó nada a nadie. — el rubio sacó de su sacó un cd. —Pero si te sirve de seguro, aquí tienes la grabación en donde se observa que te tiene de rehén y amenazada con un arma. Puedes decir que los dos te trajimos a base de engaños o un secuestro.

—¿Por qué me estás ayudando ahora que tenemos objetivos totalmente diferentes?

—Ahora tenemos uno en común, seguramente Wong envío lo que sucedió a la única persona en la que confía…

—¿Leon?

—Ahora tú y yo tenemos algo en común, tú no quieres que Claire sea feliz, yo no lo quiero junto a ella. La ecuación es simple.

La pelirroja le dio un gran sorbo al vaso, se le había secado la boca de la impresión. ¿Y si el que había recibido la información era Chris? Seguro si hermano iría con la abuela para asegurar la coartada, y si ella decía que estaban en Brasil…

—Primero tengo que resolver una crisis familiar, Al.

—¿Familiar? — el tono de la mujer no le inspiraba confianza.

—Tu encárgate con tu contacto de averiguar qué tanto sabe la B.S.A.A. y yo me encargaré de mi pérdida…

—Carol…

—No será Claire, Alexandra va a morir hoy.

Continuará

Hola amigos del bosque, soy yo de nuevo, me tardé un poquito en este capítulo pero ya saben cómo soy, me dediqué a hacerlo con mucho amor para ustedes. Estuve meditando, leyendo, re haciendo, borrando varias veces hasta que obtuvimos este bonito capítulo lleno de muchas cosas.

Quiero decirles que viene la parte importante del fic, ya tenemos al #teammalos y al #teambuenos.

Veamos cómo se va a poner todo esto, en cuanto acabe todo esté fic, empiezo la modificación de I'm losing you. Fic que dejé pendiente antes de desaparecer como por dos años jajaja. Sigo editando Umbrella's Revival, me está costando mucho, son más de treinta capítulos y estaba pensando en juntar dos en uno solo.

Los invito a visitarme en los fandom de anime también, ya hice algunos pininos en Naruto, Hellsing y Card Captor Sakura.

Me despido cariñitos del Eliptic Express, me voy dando besos llenos de sanguijuelas voraces. No olviden pasar a Wattpad, con el mismo título y mi alias van a encontrar mis historias.

Nos leemos, hasta la próxima.