Disclaimer: Sucesos que terminarán la historia del bioterrorismo para siempre.
Resident Evil no me pertenece, solo el argumento.
Agradezco a mi hermandad malvada (gracias por aparecer), a mi beta Zhines, a mis compañeros de foro Behind The Horror y a mis queridos lectores.
The End Of My Road
Por GeishaPax
Nakamagoroshi no Redfield
.
Esta es la historia de un hombre...
—¿Estás bien?
Que luchó por proteger lo que más amaba…
—Lograre detenerlo de una forma u otra… hay cosas que debo proteger y mientras las tenga, tengo que luchar.
Esta es la historia de un héroe.
—No me rendiré.
La historia de un héroe al que quiero.
—Si hemos sido espiados, debemos tener especial cuidado de ahora en adelante. — Hunnigan miraba atentamente los documentos que Leon estaba mandando.
—Esto es todo lo que tenemos, debemos asegurar todos los servidores tanto de la B.S.A.A. como de TerraSave.
La mujer asintió antes de terminar la comunicación, esa sería una noche larga.
Carol observaba el mar con fingida tristeza.
El capitán había frenado el navío pero le fue totalmente honesto, si había caído en la parte trasera del yate, el cuerpo sería prácticamente imposible de localizar, tal vez el motor ya la había jalado por la inercia y triturado.
—Debe ser una buena muerte. — aseguró la pelirroja. —Morir de golpe, sin dolor.
—Avisaremos a sus hermanos.
La modelo asintió pero estaba inquieta, al llegar a tierra empezaría su plan para quitarse del camino a las otras dos mujeres.
—¿Nos estás diciendo que Steve Burnside quiere cooperar con nosotros y ayudar a descubrir qué está pasando?
Stela asintió tímidamente ante unos sorprendidos Jake Muller, Sheva Alomar, Helena Harper y un aún desconfiado Piers Nivans.
Helena meditó nuevamente la siguiente pregunta. —Entonces, déjame recapitular, Burnside dice que algo turbio está pasando con alguna de tus hermanas.
—Yo no creo que sea así, pero dice que al estar vinculadas por el virus T y el por aquella variante, puede sentir cosas. — comentó la músico mientras se ponía de pie. — ¿Alguien quiere café?
Sheva, Helena y Piers levantaron las manos.
El francotirador solamente observaba con detenimiento el departamento de la muchacha. No pensaba que en menos de cinco horas serían reunidos nuevamente por una de las hermanas menores de Chris Redfield, y sobretodo con información importante de un viejo prisionero de Wesker.
—¿Qué sabemos del virus T-Veronica en Burnside? — preguntó Helena. —La única referencia que hay en informes es sobre el virus en Alexia Ashford.
—Es una especie de Bruce Banner. — soltó Piers.
—¿Se vuelve verde y crece endemoniadanente furioso? — se burló Jake con una muy marcada sonrisa.
—Sí. — contestó secamente el castaño. —Albert Wesker lo tenía en una celda totalmente reforzada y sellada.
—Cuando Chris y yo terminamos de inspeccionar el lugar, dimos con la celda totalmente deforme. Muros de acero llenos de abolladuras.
—Estaba descontrolado.
Una voz masculina proveniente de las cortinas les hizo ponerse en alerta.
Stela salió con el café y miró a los agentes apuntando a la ventana.
—Se acostumbrarán, siempre lo hace. —colocó las tazas en la mesa de centro. —Puedes salir Steve.
Todos guardaron lentamente sus berettas mientras el pelirrojo se asomaba. Miró con un poco de recelo al ex prometido de la motociclista.
—Será mejor que Sherry se apresure. —susurró Sheva al antiguo mercenario.
Algo no estaba bien.
Moira Burton estaba leyendo nuevamente el mensaje de su padre. Y si sus cálculos no fallaban, necesitaría ayuda para encontrar el lugar de origen de la fuga de información.
Ella era medio decente en cuanto a sistemas, pero necesitaba la ayuda de alguien mejor.
Al quinto timbrazo, Quint Cetcham finalmente respondió.
—Bebé Burton, ¿sabes la diferencia de horas entre Westminster y Washington?
—Quint, esto es importante… necesito de un genio, con urgencia.
—¿Qué sucede?
—Hay un problema con la sede de TerraSave y la B.S.A.A. en norteamérica, alguien peligroso puede estar ingresando a información confidencial.
—Moira, puedes decirle al tío Cetcham que ocurre para tener más pie para ayudarte…
—Albert Wesker.
El silencio reinó por breves segundos hasta que la voz seria del miembro de la rama Europea rompió ese hueco, la voz adormilada se escuchaba totalmente despierta.
—¿Qué necesitas?
—Los inicios de sesión de trabajadores sospechosos, cualquier actividad sospechosa. Ingrid Hunnigan de la D.S.O está haciendo lo mismo.
—¿Puedes conseguirme un acceso autorizado de algún agente o entro a la mala?
—A la mala, no tenemos mucho tiempo.
—Dame una hora y me comunicaré contigo a la brevedad.
La pelinegra aceptó y se dedicó a hacer tiempo en lo que recibía cualquier pista, por mínima que fuera.
Pero lo que estaba por ocurrir, la dejó helada.
Un mensaje de su colega con el siguiente texto le hizo partir con urgencia.
"Hay un mensaje, que se intentó eliminar de la red proveniente de tu casa a Brasil".
Barry, Anne y Chris llegaron a una vieja fábrica. La señal de Ada no dejaba muchas piezas para armar todo el cuadro de su ya muy probable asesinato.
—De acuerdo, iré por la vieja entrada de personal. Ustedes vayan por la entrada principal, si pasa algo…
—Llamamos al viejo Barry, entendido. — terminó Anne la frase.
—Me agrada esta chica, tengan cuidado.
—Así será amigo. — reiteró Chris mientras emprendían el camino.
—Por lo poco que se pudo recuperar de la transmisión de Wong, este es el sitio que originó el borrado del disco duro.
Anne intentó hacer un poco de plática con su compañero. Sabía que Chris Redfield era muy reservado en cuanto a la gente nueva y que aún no era de su entera confianza.
Pero era de vital importancia en misiones la confianza y comunicación entre compañeros. Y el capitán había desaparecido por varias horas sin dar explicaciones.
—De verdad espero que siga viva.
—¿En serio? Pensé que la odiabas…
—Descubrí que ella no era culpable del todo, fui injusto con ella. — admitió el piloto.
—Debe ser difícil después de todo este tiempo hacer las paces…
Anne señaló un pasillo para que fuese cubierta por el castaño.
—Algo así.
—Chris, te prometo descubrir la verdad de todo lo malo que ha pasado en recientes fechas.
—Gracias Anne, creo que fui muy injusto contigo por mi pérdida personal. — avanzaron al ver el camino despejado. —Lo siento.
Cinco disparos sobre su cabeza le hicieron mirar a una decidida y concentrada Wilde aniquilando a un conocido Bow en forma de perro, con la cabeza partida por la mitad con una cantidad inmensa de dientes.
—Me deberás otra… en marcha.
—Encontré un rastro de sangre. — la voz de Barry se escuchó por el comunicador. —Estoy en una zona con monitores destrozados e instrumentos quirúrgicos por el suelo.
—Llegaremos contigo en un momento. — contestó Chris mientras abría el rastreador y seguía la señal de su amigo.
Siguieron por los pasillos, liberándose de las garras de otras abominaciones que los acecharon. Encontraron a Barry Burton rematando un hunter.
El hombre con barba señaló una zona en específico.
—Hubo una lucha. — Barry seguía tan agudo y lúcido con la gran experiencia que tenía en crímenes mayores. —Y ahí fue el asesinato.
—¿Crees que fue el de…?
—¿Ada Wong? — interrumpió Barry adelantándose a su amigo. —No podría asegurarlo, no tenemos a Wong en la base de datos, siempre fue muy cautelosa y lugar en dónde aparecía, lugar en dónde dejaba todo limpio.
—¿Kennedy tendrá algo que pueda tener el ADN de Wong? —preguntó Anne.
—Posiblemente tenga algo. No para descubrir su identidad real pero si para compararla con una muestra de sangre. — la resolución de Chris era la misma aproximada a una pista sobre el asunto estado de la espía.
Barry estaba buscando algún objetivo que hubiese sido el arma homicida.
Chris recolectaba la muestra cuando algo llamó la atención de la agente.
—Esperen.— la mujer se puso de pie y avanzó unos cuantos pasos hasta una bolsa pequeña, negra que al parecer cayó detrás de un escritorio.
—Mierda, creo que ya encontré lo que queda de Ada.
Barry se aproximó a su compañera y levantó un poco perturbado una mano pequeña y delgada. Cercenada burdamente pero se alcanzaba a apreciar una perfecta manicura.
—Es de ella. — afirmó el capitán Redfield. —Sus uñas deben tener piel o sangre mía.
Barry solo abrió los ojos de la sorpresa mientras una malhumorada Anne solo puso los ojos en blanco.
—Nada profesional de tu parte, Chris. —afirmó la mujer mientras guardaban la mano femenina.
Un mensaje hizo al piloto dejar de seguir buscando pistas.
—Tenemos que ir a la base de la marina…
—¿A la costa? — preguntó el mayor.
—Hubo un accidente en el yate de mi abuela…
María estaba adentrandose al navío de la familia Millet. Ya había aniquilando a los investigadores correspondientes y esperaba a la psicópata Redfield.
Avanzó por el lujoso yate hasta la pequeña habitación en donde la modelo observaba las viejas fotografías de infancia.
—¿Estás lista? — preguntó María aún con dudas, al ver a la mujer nostálgica y sumida en sus memorias.
—Nunca me sentí una Millet, ¿alguna vez sentiste que no eras parte de tu círculo social? — ante la negativa de la mujer, prosiguió. —Sabía que yo era diferente, nunca fui querida como mis hermanos perdidos o como la bondadosa y lisiada Stela. Yo no era especial en esta rota familia.
—Tu familia albergaba muchos secretos.
—Hoy ya no seré más Carol Millet, maté a mi pasado con esa vieja. Desde hoy, soy Carol Redfield y lograré mis objetivos.
Tiró las fotos al suelo, les escupió vulgarmente.
Estuvo a punto de tomar la manija de su maleta pero se detuvo en seco y negó lentamente.
—Voy a empezar de cero. Me iré con lo que tengo en la bolsa y nada más.
María se mantuvo inexpresiva, no le era relevante el hecho de llevar pertenencias. Al contrario, le ocasionaba alivio no tener que cargar con las maletas de una mujer que seguramente estaba acostumbrada a los lujos.
Carol sonrió al dejar la habitación antes de que empezara a consumirla el fuego iniciado por la asesina de Arias. Pronto eliminaría a sus hermanas, y ella viviría lo que siempre soñó a lado de Chris.
Albert Wesker esperaba con paciencia en una de las instalaciones que tenían en Brasil. Observaba desde el monitor principal a sus antiguos compañeros avanzar por los pasillos y librarse de algunas sorpresas que dejó en el camino.
Los observaba con tanta calma, sabía que ahora estaban más cerca de encontrarle y eso generaba una creciente euforia en el. Deseaba el enfrentamiento con ellos, deseaba tenerlos a su merced.
Pero ahora había cosas más importantes.
Debía deshacerse de lo inservible y recuperar a Claire. Si deseaba iniciar un nuevo mundo, necesitaba a la gente indicada en él.
Empezó a sonreír al ver que habían encontrado un pedazo de Ada. El radar se activó, eso significaba que la ahora infante Alex Wesker estaba cada vez más cerca.
No era posible. Todo acaba de descomponerse en cuestión de segundos.
Claire Redfield se había reunido con sus compañeros en el departamento de Stela, estaban hablando pese a las tensiones de Steve y Piers con Leon.
El antiguo prisionero de Rockfort estaba explicando su teoría sobre la conexión cerebral entre las hermanas y/o sujetos con el virus T en el cuerpo cuando la llamada de Río de Janeiro les hizo parar todo.
Barry y Anne habían recibido un reporte de la guardia costera, Chris se comunicó con las dos hermanas para darles la terrible noticia. Su abuela muerta y Carol al parecer secuestrada en un navío lleno de cadáveres.
Justo cuando todos estaban por salir, el timbre con una alterada Moira les hizo desconcertar aún más.
—Natalia desapareció de casa, y no quiero ser paranoica, pero creo que ella es la informante.
—Cariño, esa es una acusación muy grave. — soltó Claire aún más aturdida. —¿Estas segura?
—Totalmente, y no creo que sea una casualidad que todo esté sucediendo en Brasil.
El terrorista Glenn Arias observaba con detenimiento y fascinación a la pre adolescente que lo acompañaba.
—¿Y realmente es efectivo?
—¿Perdona? — Natalia dejó de observar al exterior del avión privado y giró para encontrar la mirada sobre ella.
—La transferencia mental.
—Oh, lo es, pero requiere paciencia, tardé mucho en tomar el control por completo. —la dulce y delicada voz de Natalia contrastaba con lo que estaba narrando.
—¿Y la mente de la niña?
— Reemplacé los recuerdos y todo de ella gradualmente, es como sobreescribir el disco duro. No hay respaldo, no hay nada, si Natalia volviese, sería un vegetal.
Continuará
¿Cómo se saluda después de tanta ausencia? Hola a todos y felices fiestas, espero que ya estén preparados para cerrar este año. Ha sido muy intenso para mi, tuve traiciones (la gente del medio artístico a veces es odiosa), amigos nuevos, trabajos nuevos, dejar otros y bueno, a ver cómo me pinta el inicio de 2018.
Gracias a mis compañeros del foro Behind The Horror, a los amigos que he hecho, a mis hermosas hermanas malvadas, gracias a Nessio y a mi adorada Pily~chan.
Cómo dato extra, el capítulo en español se llama "Redfield Mata Amigos".
Quiero decirles que viene la parte importante del fic, ya tenemos al #teammalos y al #teambuenos.
Veamos cómo se va a poner todo esto, en cuanto acabe todo esté fic, empiezo la modificación de I'm losing you. Fic que dejé pendiente antes de desaparecer como por dos años jajaja. Sigo editando Umbrella's Revival, me está costando mucho, son más de treinta capítulos y estaba pensando en juntar dos en uno solo.
Los invito a visitarme en los fandom de anime también, ya hice algunos pininos en Naruto, Hellsing y Card Captor Sakura.
Me despido cariñitos del Eliptic Express, me voy dando besos llenos de sanguijuelas voraces. No olviden pasar a Wattpad, con el mismo título y mi alias van a encontrar mis historias.
Nos leemos, hasta la próxima.
