Capítulo 6: Dolor
Me decía que estaba bien el buscar volar por el cielo ya que no debía ser un ave enjaulada…
Así que extendí los brazos hacia el claro pero clarísimo cielo.
El sol que había allí era extremadamente cálido.
Increíblemente cálido…
"Ji ji ji, en verdad recién nos besamos, ¿eh?".
"Sí…".
Estaba tan feliz que pensaba que estaba teniendo un sueño muy placentero.
"Fate-Chan, estás re colorada".
"Pero vos también estás colorada".
Ambas teníamos los cachetes completamente ruborizados.
Ambas reímos y enseguida puso su frente contra la mía y la calidez que despedía me llenaba de regocijo.
Su mirada gentil me hizo notar felicidad.
"Nanoha, te amo".
La cara de Fate-Chan lucía re linda mientras entrecerraba los ojos.
"Yo también te amo".
Quiero estar siempre a su lado sonriendo así junto con Fate-Chan.
Tenía el corazón lleno de felicidad mientras lo deseaba con fervor.
No me hace falta algo más… así que por favor que esta felicidad dure de por vida…
Cuando noto la calidez de Fate-Chan me mantengo orando por ello…
IIIII
Todos los días son siempre iguales porque desde temprano por la mañana hasta temprano por la noche estudio y repaso.
Cuando termino mis deberes del día miro por la ventana de mi pieza ese cielo plomizo ansiando esa parte del mundo…
La luz lunar se filtra a medias por entre las gruesas cortinas de mi pieza…
"Voy s seguir esta rutina hasta que no alcance a soportarla por más tiempo…".
Esta es mi muralla impenetrable… Una jaula a la que denominan mi habitación…
Detesto el seguir aquí…
Detesto esta existencia en la cual ni siquiera alcanzo a lograr ver lo suficiente el sol durante las horas diurnas…
Aunque últimamente ya no era tanto ese el caso…
Porque una noche conocí a mi querida Fate-Chan así que todo ya no era tan duro…
Pero…
Aunque quiera o no un día no muy lejano la verdad será revelada…
¿Qué pensará cuando lo descubra?
Debería decírselo sin más demora pero no puedo…
No, no quiero que me separen de mi Fate-Chan…
Eso es lo que no quiero que pase porque si bien ya estrechamos nuestras manos y nuestro lazo al final sólo soy un ave enjaulada…
No logro dejar que me broten las lágrimas…
Vuelvo a cantar dentro de mi jaula…
IIIII
A la mañana siguiente mis lecciones ya habían terminado y me servían el almuerzo. Aparentemente Hayate-Chan tuvo una misión que atender y otro caballero vendrá a escoltarme.
El caballero que vino a avisarme de esto era el típico hombre de mediana edad… Uh, ya sabía que excepto con Hayate no alcanzo a estar cómoda en presencia de los caballeros…
Cada vez que paso al lado de alguien yo saludo y todos me hacen una reverencia… Siempre hago lo mismo y me sigue doliendo el pecho por hacerlo…
Caminando un rato más vi a mi familia a lo lejos y a Chrono-Kun al que normalmente no veo porque le encomiendan bastantes misiones… Estaba por llamarlo y saludarlo pero me quedé congelada al instante cuando vi quién la acompañaba…
Vi a mi amada rubia colorada hasta las orejas…
"Nanoha… ¿cómo es que estás aquí…?".
¿Cómo es posible…?
"¡Che, Fate, estás siendo descortés con la princesa!".
"¿Princesa…?".
¿Cómo es posible que esté acá…?
"…".
Oyendo un sermón de Chrono-Kun hacia Fate-Chan un revoltijo de emociones me invadió… Sorpresa… Incertidumbre… Desesperación…
Aunque la verdad fuera comprendida Fate-Chan no quería comprenderla aunque la tuviera justo frente a ella… Eso vi reflejado en su mirada…
"¡Nanoha…!".
¡No…! ¡No me vuelvas a decir por mi nombre, Fate-Chan…!
"¿¡Quién te crees que sos…!? ¡Una aprendiza jamás debería llamar sólo por su nombre de pila a la princesa Nanoha!".
Como me quedé ahí parada como una boluda Chrono-Kun le rugió una reprimenda aún más fuerte a Fate-Chan…
Basta…
"¡No vuelvas a ser tan descortés! ¡Mantén la boca cerrada!".
Por favor lo suplico…
Fate-Chan recibió una fuerte cachetada…
"¡Conoce tu lugar!".
No… No… ¡No…!
¿Cómo…? ¿Por qué…?
¡Basta…! ¡No digas nada más…!
Fate-Chan me miró con los ojos abiertos a más no poder… y notaba su extremo dolor por su expresión…
¡Fate-Chan! ¡Fate-Chan…!.
Cuando la llamé mentalmente por su nombre Fate-Chan apretó los párpados y sacudió repetida veces la cabeza…
Cuando volvimos a vernos directo a los ojos los de Fate-Chan estaban llenos de lágrimas… y sus labios estaban firmemente apretados…
La luz carmesí que iluminaba mi mundo sufría lo indecible…
"Por favor disculpe mi descortesía y mi estupidez…".
Probablemente Fate-Chan entendió que si revelaba nuestro lazo representaría un gran problema para mí…
Pero eso no me preocupa sino el bienestar de Fate-Chan… y casi la llamo por su nombre al gritarle pero me corté antes de pronunciar la última sílaba…
Me voltee y vi a una figura familiar…
"Oh, cuánto ruido… Ah, sos vos, Chrono-Kun…".
"Hayate, ¿ya finalizaste con tu misión?".
"Sí, así es".
Confirmó Hayate haciendo una reverencia.
"Hay disturbios en el lado este del reino pero no los provocan civiles sino soldados. Están tratando de provocar inestabilidad… A pesar de que es un reino pequeño el consejo muy poco y nada sabe sobre el significado de la situación...".
"Entiendo… es tal y como sospechábamos… ¿pero cuál es su principal objetivo…? ¿Sólo mostraron una muestra de fuerza bruta…?".
Mientras ellos hablaban quise ir a abrazar para confortar a Fate-Chan pero ella seguía mostrando tanto valor y determinación que me fue imposible…
"Por cierto, ¿en cuál escuadrón estás?".
Le preguntó Hayate-Chan a Fate-Chan con una voz fría como el hielo cuando antes tenía un tono alegre…
El escuchar por primera vez un tono de voz tan duro por parte de mi amiga se me estremeció todo el cuerpo… porque todos los caballeros de mediana edad hablaban igual…
"Como auxiliar de la princesa creo que debo decir que tengas mucho más cuidado con tu actitud de ahora en más…".
"Discúlpenme…".
Iba a replicar pero me detuve ante la mirada suplicante de Fate-Chan como queriendo decirme que si queríamos seguir con nuestro nuevo logrado lazo debería callar de momento…
Eso es verdad sin duda alguna pero aún así…
"No habrá una próxima vez para que te disculpes, ¿entendiste?".
Hayate le ordenó a una de los caballeros guardianes, de nombre Signum, que comunicara esta ofensa a los demás caballeros del castillo… Pues poco después de llegar ella los cuatro grandes caballeros guardianes estaban a espaldas de Hayate…
"Shamal, escolta a Nanoha-Chan hasta su pieza, ¿de acuerdo?".
¡No! ¡No, porque Fate-Chan está llorando…!
Pero la mirada de Fate-Chan me lo decía todo…
Si revelaba nuestro lazo todo se complicaría mucho más…
Como Fate-Chan es toda una caballero se mantuvo firme…
¡No…! ¡No…!
"Chrono-Kun, ¿podría hablar por un minuto a solas con Fate?"
"No hay problema".
Le respondió Chrono-Kun a Hayate-Chan.
Fate-Chan no dijo nada y sólo se limitó a mirarme…
"Fate, debemos hablar".
Las vi a ambas alejarse mientras les miraba las espaldas…
Pero yo podía hacer algo: gritar el nombre de Fate-Chan y detenerlas…
Si lo hiciera no me imagino bien ahora mismo cuáles serían las consecuencias…
¿Qué haría aunque dejara claro que la disculpaba…?
¿Qué es lo que deseo hacer…?
Fate-Chan…
La quiero llamar por su lindo nombre y abrazarla para consolarla…
Pero como soy ahora el hacer algo así sólo la lograría lastimar más…
Fin del capítulo 6.
Capítulo 7: Aconsejar
Desde que nos conocimos ya pasaron diez años y recuerdo muy bien aquella sensación de por aquel entonces…
Antes vivía con mis padres sin ninguna clase de inconveniente.
Pero por fatalidades de la vida ambos fallecieron cuando yo tenía cuatro años…
La aldea en la que vivía lindaba con uno de los lados en los cuales finalizaba este reino y se llegó a notar mucho la guerra con otro reino vecino… Aunque era una aldea floreciente en épocas de paz tras la guerra era común que se dijera que aquí perecieron cientos de personas por la pésima ubicación de estar entre dos granes reinos… Mis padres buscaron un lugar más adecuado para vivir…
Pero tuvo que ocurrir el día antes del que se tenía planeado mudarnos…
Me habían pedido que fuera a la tienda más cercana a comprar unos bártulos y la señora que atendía me regaló un caramelo tras decirme que era muy valiente por venir a comprar a mi muy temprana edad.
Sosteniendo ese caramelo a contra luz se veía extremadamente azulado…
Cuando lo comí el sabor me pareció muy bueno y caminé parsimoniosamente de vuelta a mi casa pero cuando estuve cerca vi las llamas…
Todo esto es una historia muy común pero jamás imaginé que me pasaría justo a mí…
Me pregunté la razón aunque ya la sabía muy bien…
Sólo que medé ahí quieta viendo cómo las llamas consumían mi casa…
Llegó la noche y luego la mañana siguiente y después la noche de nuevo y más tarde el día siguiente a ese… No sabía ya cuánto tiempo había pasado…
Estaba sola… ¿y acaso eso era lo que me dolía tanto…? Ni con eso estaba segura…
Cuando cerré los ojos dejé escapar las lágrimas…
A lo lejos oía pasos que debían ser de los soldados del reino atacante…
Ya no me importaba… Cualquier cosa que pasara ya me daba igual…
"¿Cómo es que estás por acá…?".
Escuché esta amable voz…
"¿No vas a seguir llorando…?".
Los cálidos brazos que me alzaron y esa voz amable me dieron algo de valor…
Lo oí después… el que ella estaba retornando de un reino vecino…
"Detesto visitar los reinos vecinos pero gracias a eso fui capaz de encontrarte, mi querida Hayate-Chan"
Mencionó bastante después Nanoha de forma alegre y rió al recordar nuestro encuentro cuando era escoltada por soldados desde reino vecino… Y tras descubrir en mí un potencial mágico me enlistó en el ejército…
IIIII
Tal vez Nanoha se nota responsable pero se interesó en mi persona y a veces asiste a observar mis prácticas…
"Yo también lo podré hacer".
Me decía Nanoha y ella agarraba una espada con determinación y yo le dejaba hacerse la gran espadachina por un rato.
Tras esto me volví una espadachina de verdad y la auxiliar de la princesa Nanoha aunque tuve momentos muy duros como cuando se rumoreaba que ascendí rápido porque había movido algunos hilos tras bambalinas…
Pero…
"¡Jiajajaja, eso fue porque sos re habilidosa!".
Nunca fui capaz de decirle a Nanoha lo mucho que me ayudaron sus palabras llenas de aliento y de alegría…
Así que juré que por Nanoha que aunque sea una tonta es verdaderamente muy amable y cariñosa…
Por Nanoha que siempre se hace la que todo está bien aunque se note devastada por la soledad…
Juré que sería su aliada y confidente de por vida...
No de la "Princesa Nanoha" a la que todos admiran…
Sino de "Nanoha-Chan" la que se mueve y sufre entre las sombras.
IIIII
Entre el incómodo silencio el dulce aroma del café no arreglaba la situación. Mis aposentos estaban extrañamente muy tranquilos sin los grandes caballeros guardianes cerca.
La piba que escolté hasta acá seguía mirando para abajo sin decir una sola palabra mientras estaba sentada…
"Fate-Chan, lo lamento…".
"¿Cómo es que te disculpas…?".
Las gasas le cubrían el rostro así que no le alcancé a ver bien la expresión… Tenía la voz tan ronca y hablaba ahora tan bajo que casi no me lo creía… Fue doloroso darme cuenta de ello…
"No pretendía ocultarlo…".
"…".
Ante estas palabras noté que apretaba con fuerza los puños…
"No hiciste nada malo… Sólo querías proteger a Nano…".
Se detuvo cuando estaba por decir el nombre de pila completo de Nanoha-Chan…
"Nanoha-Chan tampoco podía decir nada…".
"¡Lo entiendo muy bien…!".
Repitió varias veces la palabra entender como para convencerse así misma de que hizo lo que debía en aquel momento…
También agitó la cabeza hacia los lados varias veces…
"Lo entendí pero no quería entenderlo…".
Eso equivalía a un grito de dolor…
Todos los días de prácticas nos repetían sin cesar la gran importancia de la santa familia real…
"No quería saberlo…".
¿Si hubiera dicho algo antes este siniestro pudo haberse evitado…? Nanoha es una princesa así que si le decía que se olvidara de ella quizás nadie hubiera resultado tan lastimada…
"Ahora que sabes que Nanoha-Chan es la princesa… ¿te rendirás con ella o la despreciarás…?".
"Me pregunto lo fácil que sería sentir algo así…".
Qué terriblemente patética que fue su respuesta…
"Conoces a Nanoha desde hace muchos años y ella es muy feliz, ¿no?".
"No es así, para Nanoha-Chan sólo existes vos como su amada más querida".
"Hayate, deja de decirme lo que crees que sabes…".
Es lastimero de verdad el lugar en el que se pone ahora mismo…
"Así que está bien que Nanoha sea pareja de una pendeja cualquiera, ¿eh?".
"¡No! ¡Te suplico que…!".
Mi escasa habilidad para decir las palabras correctas fue abrumadora…
"No deseo volverme la debilidad de Nanoha…".
Ya eran tiempos de guerra y si Fate era hecha prisionera en medio del campo de batalla conociéndose su relación con la princesa podían llegar a tomar ventaja en la misma. En el peor de los casos el reino podría llegar a ser conquistado…
Ciertamente era una posibilidad…
"Pero aún así…".
"No podré proteger a Nanoha si algo malo me pasa…Si no cortamos nuestro lazo ya mismo a la larga será peor…".
Aunque su amor es auténtico sólo por la guerra y el estatus social… No… No puede ser… Lo detesto… Detesto esta situación siniestra…
"Ahora mismo… esto es todo… lo que puedo y debo hacer por Nanoha…".
Su voz estaba marcada por la angustia… pero rió casi a carcajadas como para no caer en un gran llanto… Pero si ya Fate se comportaba así no me quiero imaginar a Nanoha cuando se entere de la decisión de su amada ya que ella siempre fue una llorona…
Y yo lloré por el dolor sin contener las lágrimas…
Ah, Fate…
Nanoha-Chan…
Fin del capítulo 7
Capítulo 8: Determinación
No era tan chica como para que sobrepasara mi entendimiento…
Pero no quería entender que el hecho de poseer estos hermosos sentimientos que para mí son lo más preciado que tengo al final no me servirían para nada y sobre todo que serían un estorbo…
No quería saberlo…
El dolor de esos sentimientos que nos enlazaban ahora que conozco aquel hecho es terrible… La sensación de no poder hacer nada más salvo servir como caballero también lo es…
Pero incluso ahora alcanzo a decir con orgullo que te amo porque sos mi amada más querida… porque en verdad te amo… Te amo demasiado… Pero por eso mismo creo que no me queda otra elección que decirte adiós, ¿verdad…?
IIIII
Me pregunto cuánto tiempo ya pasó… Suspiré… y antes de que me diera cuenta todo mi mundo se volvió muy oscurecido... Tanto que no podía distinguir bien los colores…
Mientras sigo acostada de espaldas sobre la cama estiro un brazo hacia el techo…
"…".
La mano que ya no podía alcanzar a alguien maravillosa la dejé caer lánguidamente sobre las sábanas…
Ya pasó casi una semana desde que Hayate me contó toda la verdad…
No estoy segura de cómo volví a mi pieza aquel día… pero a pesar de haber estado conmocionada me la pasé el resto del día dando exámenes escritos para que mañana mismo ya dejara de ser una aprendiza de caballero y pasara a ser una caballero con todas las de la ley.
A pesar de que este es mi humor ahora y que no da muestras de mejorar debía seguir atendiendo mis deberes aunque al día siguiente me la pasé encerrada por mis vacaciones en el mar de sábanas de mi cama… Tendría solamente que ahogarme…
Mientras pensaba todo esto dejé escapar innumerables suspiros…
Podía recordar con mucha claridad la sonrisa de Nanoha cuando estaba en mi habitación de aprendiza… ¿Cuántas veces la dejé visitarme…? ¿Cuántas veces nos sentamos en la cama y charlábamos sobre lo que más nos interesaba…?
No, todo en aquella habitación estaba llena de mis recuerdos con Nanoha… Me duele…
"Na…no…ha…".
Ya no alcanzo a llamarla por su nombre completo… Antes sí que podía y me alegraba el corazón una y otra vez…
Me imagino que te vuelvo a ver a los ojos…
"Na… no… ha…".
Aunque no pasó mucho tiempo aún ya no podré llegar a abrazarte…
Cambié de posición varias veces sobre la cama pero cada nueva pose me producía malestar…
Cuanto más intente el estar lejos de vos más recordaré tus bellas y sinceras sonrisas…
Aunque es lamentable esta situación confirma mis sentimientos de amor hacia vos…
"Nano… ha…".
Sólo puedo llorar cuando pienso en vos… porque ya no alcanzo a llamarte por su nombre completo…
A la larga probé el sabor de mi propia saliva de tanto probar decir tu bello nombre completo…
*Knock Knock*
En medio de esto alguien tocaba a la puerta de mi apagado cuarto…
No alcanzo a imaginar quién podrá ser pero ya oí que tocaba como una docena de veces…
Pero a cada toque mi corazón se llenaba de esperanza…
Pero no podría ser, ¿verdad…?
"¿Quién es….?"
Y no hubo respuesta…
Toda la habitación calló en un gran silencio… pero alguien seguía estando ahí detrás de la puerta…
"Ya está oscureciendo así que no te quedes ahí…".
Hablé de una forma desacostumbrada en mí y la persona detrás de la puerta me llamó por ni nombre…
"Fate-Chan…".
Mi corazón latía lleno de esperanza… Detrás de esa puerta estaba la chica que extrañaba…
Pero jamás podrá volver a ser…
"Lo lamento… pero… andate… No te quiero ver…".
Por favor te lo suplico….
"¡No, Fate-Chan…!".
Esa voz llena de dolor… No deseo jamás volver a escucharla…
Si abro la puerta podré volver a verla… Podría consolarla y abrazarla…
"Te lo suplico…".
¿Cómo es posible que diga algo así cuando deseo verla con fervor…?
"Fate-Chan, por favor…".
No quiero percibir que siga sufriendo tanto como yo…
"Lamento el no habértelo dicho antes… pero Fate-Chan, te amo con todo mi corazón…".
Apreté los puños con toda mi fuerza pero enseguida apoyé las manos sobre la traba de la puerta… En la punta de mis dedos noté un calor inusual…
¿Podría ser que Nanoha también esté tocando así el otro lado de la puerta…?
Cuando lo pensé volví a largar a llorar…
Con la frente descansando en la puerta me sequé las lágrimas con la esperanza de que no me brotaran más… Desde el otro lado oía su voz que sonaba muy parecida a la mía…
"Fate-Chan, te amo con todo mi ser…".
Ah, si sigo llorando todo será inútil… Todo ya era inútil desde el principio…
"Te lo suplico, por favor no vuelvas decir algo más…".
Mis emociones y mis deseos se empezaban a desbordar…
"¡Yo también te amo más que a nadie pero ya no tiene caso! ¡Nunca tuvo caso…!".
Me brotaron una infinidad más de lágrimas…
"¡No tiene caso…! ¡Es una tontería que sigamos juntas…!".
"¡Eso no es verdad! ¡Yo te amo de verdad…! ¡Deseo terminar de entenderte…!".
Si ahora abro la puerta la aceptaré así como estoy ahora… y aunque lo deseo luego me arrepentiré…
No por mí, sino por la persona de la que se enamoró de mí…
No por "la Princesa Nanoha" sino por "La otra Nanoha"…
"Andate y no vuelvas, ¿entendiste?".
Esto es por las personas más importantes para vos y sobre todo es por vos, amor mío…
"Pero Fate-Chan, estoy suplicándotelo… Soy tu Nanoha…".
¡Lo sé muy bien! Siempre te vi sólo a vos y no a tu cargo… Yo me enamoré de Nanoha y no de la princesa Nanoha… Aunque seas una princesa mis sentimientos hacia vos no cambiaron para nada…
Pero…
"Por favor andate que tengo que despertarme temprano…".
En la realidad concreta o en el mundo real me doy cuenta de que siempre hubo una muralla insuperable entre nosotras… Esto es algo muy diferente de una puerta que podría ser abierta para que todo terminara aún peor… Llegó el momento de ser fría e ir por lo más sano…
Porque somos de diferente estatus social…
De una guacha en el orfanato pasé a ser una caballero pero vos sos la hija de los reyes, la princesa Takamachi Nanoha…
"Fate-Chan, lo lamento…".
Sí, todo fue inútil….
Cuando dejé de apoyar las manos en la puerta oí que Hayate llamaba a retirarse a Nanoha…
"Sos mi único amor…":
Esa suave voz, esas dulces palabras… Aunque ya pasó tiempo desde entonces sigo escuchándolas…
Jamás te olvidaré… porque no soy tan madura como para borrar todos los recuerdos que formé a tu lado… No quiero separarme de vos… y menos por algo externo como nos está pasando…
¿Pero entonces qué debería hacer...?
¿Qué quiero hacer…?
Ya hice todo lo que pude. Lo hago para protegerte, mi amor, si no podría provocar nuestra perdición…
Pero en el fondo es una cuestión simple…
Me volveré mucho más fuerte para protegerlos a todos... y sobre todo a vos… Me volveré tan útil al reino que nadie tendrá queja alguna…
Seré tan fuerte que no perderé a nadie en mi vida.
Me volveré la más fuerte del reino.
Nanoha, aunque de momento no te pueda ver…
Nuestro lazo sería un inconveniente para tus demás seres queridos…
Me tomará años enteros… y en ese lapso Nanoha podría llegar a despreciarme o a serme indiferente…
Este es un sueño que sí que podría alcanzar si me sigo esforzando y sacrificando…
¿En aquel futuro veré con los mismos ojos a Nanoha…?
Me queda esta esperanza llena de sacrificio.
Hasta entonces así lo deseo, amor mío…
Juro que estaré a tu lado como "Fate, la caballero", la que protegerá a "Nanoha, la princesa".
Fin del capítulo 8
Capítulo 9: Pasión
No quería creer que no hubiera algo que pudiera hacer al respecto…
Porque aunque la amo demasiado y auque recibí mucho de su amor…
En un parpadeo fuimos apartadas…
Tu amabilidad, tu sonrisa, la calidez de tu cuerpo y tu suave voz…
Llamarte por el nombre fue todo lo que alcancé a hacer…
¿Amar no me está permitido…?
El amar y el ser amada…
¿Cómo es que sigo estando aquí es este lugar cuando noto algo tan maravilloso…?
Ya que amar no me está permitido igual me aferraré a este sentimiento para mantener una existencia a la cual logre denominar "yo misma".
Estoy sufriendo por mi título de princesa pero no quiero ser la princesa sino Nanoha…
Sabía que era egoísta…
Pero quisiera permanecer en el mundo en que Fate-Chan sólo me llamaba "Nanoha".
¿En serio ese era un sueño… tan extravagante…?
IIIII
Me pregunto por cuánto tiempo que quedé ahí congelada…
Quizás se me estaba nublando la mente como la vista por mi respiración por el clima frío…
En verdad no sabía con precisión lo que significaba todo aquello…
Los miembros me temblaban por el frío… pero trataba de no pensar en nada en particular…
Pasé por la puerta con lentitud…
Con el tiempo noté que se me congelaban las puntas de los dedos…
"Ah, Fate-Chan…".
Las cuatro habitaciones de aquellos barracones y en la que residías vos que siempre visitaba para aliviar mi corazón acelerado…
¿En serio te fuiste…?
Tu cuarto ya no estaba iluminado…
¿Tanto me despreciaste…?
Cuánto quisiera que me recibieras con ternura…
Pero cuando abrí la puerta del que antes era tu cuarto estaba vacío…
Eso fue dos noches después de que Fate-Chan y yo intercambiáramos palabras por última vez…
Miré hacia el cielo a mitad de camino entre las afueras de las instalaciones del castillo y los barracones… La luna y la noche eran muy hermosas…
IIIII
Le consulté enseguida a Hayate sobre el paradero de Fate-Chan…
Pero como Fate-Chan fue pasada a otro escuadrón ella no tenía ni idea de en cuál…
Sé que hay tantas unidades de caballeros que es imposible contarlas todas y un nombre no resalta a menos que sea alguien de rango alto.
Los únicos que conocen los nombres de los soldados son los jefes de unidad y para evitar molestias o disturbios no se mete ninguna unidad en los asuntos de la otra y esa es una regla tácita muy estricta.
"Así que me encuentro bastante limitada en cuanto a lo que te puedo ser útil en esta cuestión. Además ya sabes que si vos la princesa se involucra demasiado en esta cuestión varios se darán cuenta y se armaría todo un quilombo que le crearía inconvenientes a tu familia… y a Fate…".
Me encontraba atada a estos sentimientos contradictorios…
Al final creía que me volvería loca pero no es como si en esta situación estuviera involucrado un malo principal… La realidad es mucho más compleja…
Se me partía el corazón…
IIIII
Ya pasaron dos años desde aquella noche y ya cumplí los 15…
Ya soy algo más alta y no soy trataba como a una chiquilla…
El tiempo voló y yo maduré…
Excepto por mis sentimientos que siguen intactos…
Ahora sería presentada ante la formación de una nueva unidad aunque normalmente no sería una en la que tuviera que asistir pero esta vez sí porque se me presentaría a mi nueva escolta.
De acuerdo al comando supremo ella es aún muy joven pero tremendamente habilidosa. Es una soldado con una fuerza e ingenio sorprendentes y que si me confío a su cuidado estaré bien protegida…
"Su alteza, a partir de hoy ésta será su nueva escolta y escudera que la protegerá en todo momento".
"Bien, debo presentarme ante ella como corresponde sin excusa alguna…".
"Princesa Nanoha, estoy a su servicio".
Cuando la vi me empecé a ruborizar hasta las orejas.
Ya era más alta que yo y tenía su hermoso cabello rubio más largo.
"¿Fate-Chan…?".
Antes de que terminara de susurrar su nombre Fate-Chan se me acercó…
¿Pero cómo puede ser…? ¿No será acaso éste un sueño maravilloso…?
"Princesa Nanoha, es todo un verdadero honor el conocerla".
Me empezó a decir con una voz terriblemente fría…
"Su Alteza, para mí es un gran privilegio el servirla, me llamo Fate Testarossa Harlaown… Desde hoy la serviré y protegeré como su guardiana personal… Espero que muy pronto me encuentre muy adecuada para el cargo".
Me sonrió… pero era una sonrisa fría…
"¿Sos Fate…?".
"Así es…".
Tenía la mirada llena de determinación y dignidad… pero eso era todo… Se comportaba como una caballero más… Era un sombra de lo que fue en cuanto a nuestra anterior relación…
"La capitana Yagami seguirá sirviéndola en sus tareas diarias. Yo, su nueva guardiana, la escoltaré entre los diferentes lugares que visite".
No me creía que me hablara con tanta frialdad… Quería creer que estaba fingiendo… Porque quisiera que me sonriera siempre…
Pero…
"Princesa Nanoha, como se rumoreaba… usted es bellísima".
¡No…! ¡No…! Esa forma de hablar… ¡No quiero escucharla viniendo de vos…!
Como todos los demás del castillo… Hablaba como todos ellos…
Sólo quería verte y hablar con vos…
"Fate-Chan…".
Cuando le agarré la manga ella simplemente se excusó y apartó el brazo…
Se me volvió a partir el corazón…
IIIII
Ya pasaron dos meses desde entonces…
Fate-Chan ahora casi siempre está a mi lado... al lado de la "Princesa Nanoha" y de la "Capitana Yagami"… Como se esperaba de una gran caballero digna de su cargo…
Detesto que me diga "Su Alteza"…
Porque escucho su hermosa voz aunque suene tan fría y distante…
Al fin y al cabo era la voz de mi amada Fate-Chan…
Uuuh…
Pero… ahora debo dormir…
Tengo despertarme temprano mañana porque mañana tengo un examen muy importante que debo aprobar… Si me niego me crearé más problemas de los que ya tengo…
Cada vez que recuerdo las miradas y la voz fría de Fate-Chan me hastío… Me canso sobremanera… Me debilito…
Entre las cortinas miraba la luna que poco a poco desaparecía entre unos nubarrones oscurecidos…
Pero y cuando la luz del amanecer aún tardaría a pasar por entre las cortinas me desperté casi de un salto…
Esta es una escena común y corriente… Ya estoy harta de cantar en mi jaula... porque me cortaron las alas…
Aunque mi jaula sea abierta ya carece de interés para mí ya que me estrellaría contra el suelo… Sin importar cuanto bata lo que me queda de alas jamás podría alcanzar el cielo y menos la luna…
Ya nada me interesa ni me importa…
Aunque casi sólo cerré los ojos y no dormí casi nada…
Ya estoy harta de mi autocompasión… y de ver todo borroso por las lágrimas…
Algo escuché de una puerta que se abría… Era la puerta de mi cuarto…
¿Eh…? Sólo Hayate-Chan tiene la llave de mi puerta… ¿pero qué vendría a hacer a mitad de la noche…?
Iba a decir algo cuando la escuché…
"¿Sigues despierta…?"
Repitió la pregunta pero yo no respondí enseguida…
Por favor ya no quiero escuchar la voz de la "Capitana Fate" porque el tono gentil de "Fate-Chan" ya desapareció por completo…
Otra vez derramaba lágrimas de dolor…
Detrás de mí alguien cerraba la puerta a sus espaldas…
Noté que me abrazó y me respiraba en el cachete…
"¿Estuviste llorando…?"
Esa voz… La voz de…
"¿Te notabas triste…?".
¿La voz de mi Fate-Chan…?
La voz de mi amada Fate-Chan…
Con un dedo me secó algunas lágrimas cuando yo aún le daba la espalda…
"Soy tuya…".
Me mencionó…
"Siempre estaré a tu lado sin importar de qué forma…".
Me acarició el cabello, me besó el cachete y empezó a besarme el cuello… y me guió a la cama…
¿Eh…? ¿Fate-Chan está llorando…? Pero era ella la que se mostraba fría…
¿Cómo es que ahora me dice todas estas palabras llenas de ternura... y de amor…?
Su suave y cálido aliento me pegaba en los cachetes…
"Na… no…ha".
No podía terminar de pronunciar mi nombre… y sus labios se posaron sobre los míos por un instante…
Las tibias lágrimas que ella derramó y su suave voz de antes…
Esta clase de nueva amabilidad y ternura que me mostraba… Todo era gentil ahora en ella…
Ey, Fate-Chan…
¿Después de tanto tiempo… "Nanoha" sigue existiendo en tu mundo…?
Fin del capítulo 9
Capítulo 10: Tormenta
Estiro un brazo todo lo que alcanzo hacia el alto pero altísimo cielo.
Destruiré la jaula que la aprisiona tan pronto como la alcance a tener en las manos.
Todo lo que requiero son las herramientas, mucha fuerza y alas para llegar tan alto.
Aunque mi objetivo es tan claro sin importar cuánto me esmere noto que las alas que necesito para llegar hasta allá nunca las obtendré…
¿Como soy ahora de verdad podré llegar a destruir esa jaula…?
Y una vez que la destruya podré abrazarte sin miedo compartiendo la temperatura de nuestros cuerpos… Nos sonreiremos y me devolverás el abrazo ya sin temores…
Cuando cierro los ojos me imagino una y otra vez esa escena…
Y luego me veo a mí misma incapaz de legar hasta la jaula cayendo en picada y la vista de que entras en shock es todo lo que alcanzo a imaginarme…
Dios, no sé si existes… ¿pero cuánto más debo seguir luchando…? ¿Cuánto más debo luchar para destruir esa jaula sin dañar a mi amada…?
IIIII
En medio de la habitación que había caído en silencio hice mi equipaje…
Es mejor tener pocas pertenencias…
Una taza, una chaqueta… y el collar… Con esto será suficiente…
Porque tenía muy pocas cosas para empezar la logré ordenar en unos veinte minutos…
En esta habitación viví por tres años… y está llena de mis recuerdos con Nanoha…
Si decía que no estaba triste mentiría pero controlando el dolor de mi pecho salí del cuarto…
Mi destino fueron los barracones para mujeres bajo la dirección de mi madrastra Lindy así que dejé definitivamente la unidad en la que estaba Hayate.
Requerí de inmediato el más exhaustivo de los entrenamientos así que empecé con ser aspirante a misiones. Desde muy temprano a la mañana hasta bien entrada la noche todos los días sólo me dediqué a entrenar, a entrenar y a entrenar… Sólo me bañaba y dormía y luego entrenaba todo el resto del tiempo día tras día…
Día tras día repetía la misma dura rutina y antes de que me diera cuenta pasaron dos años…
Durante todo este tiempo nunca volví a ver a Nanoha…
Mientras avanzaba por un pasillo uno de los comentarios del comandante de esta mañana… Parecía ser que sería asignada por el comando supremo para ser la guardiana de alguien sumamente importante…
Luego me informé en detalle: mi nuevo cargo sería custodia permanente de…
"¿Fate-Chan…?".
Al otro lado de la puerta que ahora se empezaba a abrir estaba la persona que me provocaba tanta tristeza y alegría a la vez…
Creció más de lo que había llegado a imaginar y era ahora mucho más bella que sólo linda… Era más baja que yo por media cabeza.
"¡Fate-Chan…!".
Te extrañé… Te extrañé tanto que se me paría el alma… Siempre soñaba con vos….
Tus dulces palabras, la calidez de tu cuerpo y tu ternura…
Aún hoy recuerdo con claridad todo esto y más como si hubiera sido marcada para siempre en mí…
Me estiras tu brazo…
"Es todo un honor el finalmente conocerla".
Todas las tiernas y sinceras sonrisas que me ofreciste…
"Su Alteza, para mí es un gran privilegio el servirla, me llamo Fate Testarossa Harlaown… Desde hoy la serviré y protegeré como su guardiana personal… Espero que muy pronto me encuentre muy adecuada para el cargo".
Pero como soy ahora no debería seguir recibiendo tanto cariño de tu parte…
"Fate-Chan, ¿por qué…!?".
Yo, la que debo protegerte… te estoy lastimando…
IIIII
Ya estoy a tu lado todos los días pero quiero verte sonreír como antes…
Quiero verte como antes…. pero yo misma creé una muralla entre nosotras…
Es contradictorio pero así no puedo esperar que me veas como antes…
Quisiera tanto abrazarte pero tengo tanto miedo…
Podría simplemente girar el pomo de tu habitación…
No alcanzo a ponerle fuerza y firmeza a mi temblorosa mano…
Caminé un poco en círculos para darme calor ya que era una noche inusualmente muy fría…
Pero al final sólo Hayate tiene la llave del cuarto de Nanoha… Sólo voy a lograr rodar el pomo…
Pero contrario a lo que me esperaba la puerta no estaba cerrada con llave…
En medio de aquellas penumbras tu figura estaba ahí…
Quise confirmar que estabas dormida pero cuando me acerqué a vos estabas con lágrimas tibias recorriéndote los cachetes… y los tenías un poco hinchados además de enrojecidos…
Tiene que ser mi culpa…
"Lo lamento… Lo lamento tanto…".
Aunque quiero apreciarte porque sos la verdaderamente importante para mí mis sentimientos ambiguos sólo te provocan dolor…
Deseo abrazarte pero no debo…
Estoy tan cerca de vos pero no debo tocarte porque esto es algo que aprendí de la más cruda realidad… Sólo te puedo observar sin llegar más lejos…
"Soy tuya…".
Sin embargo no llegaré más lejos…
Aunque no sea de la manera en que lo deseo estaré a tu lado…
Siempre… Siempre…
"Sin importar cómo siempre estaré a tu lado…".
Ah, qué mentira… Deseo tanto que nos abracemos y riamos juntas…
Tengo miedo… ¿y si todavía no soy lo suficientemente fuerte…?
Con mi fuerza actual podría llegar a destrozar la jaula que te aprisiona…
Pero si fallo caeré por el barranco y vos me verás…
Yo veré tu expresión llena de terror mientras caigo…
Rompiéndote el corazón en mil pedazos mientras sigues aprisionada…
Por todas estas cosas tengo mucho miedo…
Tendría que medir bien mi fuerza y sobre todo esmerar mi ingenio… Pero todo esto sólo son predicciones…
"Na… no…".
Yo te acaricié y te besé… pero apenas hoy por hoy alcanzo a pronunciar sólo parte tu nombre…
Con mi fuerza aún sin madurar del todo no me noto lo suficientemente preparada como para destrozar tu jaula…
Contra quiénes lucho o por qué lucho contra ellos… ni siquiera lo sé… pero trato de rozar los labios de Nanoha…
Pero al fina como la cobarde que soy hasta ahí llego…
IIIII
Desde aquella noche transcurrió medio año más…
Somos la princesa y la caballero que andamos siempre juntas entre los distintos lugares que tiene que visitar Nanoha.
Sigo fingiendo indiferencia… y manteniendo mis verdaderos sentimientos inexpresivos…
Quizás no terminé de madurar tanto como se esperaría…
Sonreí amargamente y miré el cielo estrellado y a lo lejos alcanzaba a oír unas magníficas sonatas…
Hoy Nanoha cumple los 16 años.
Tras ver a Nanoha usando un vestido y que Hayate se puso a un lado de ella…
Desde el otro balcón podía apreciar la plaza llena de gente aunque salvo yo no había más guardias cerca de Nanoha en ese momento.
Nanoha le sonreía a su pueblo pero yo no quería verla sonreír así… ¿En qué estará pensando en verdad…?
Pero qué egoísta de mierda que soy…. No tengo derecho a decirle a Nanoha lo que debe o no debe hacer…
¿Cuánto más debo seguir luchando…?
Me agarré una mano y se notaba con claridad mi patético semblante triste…
"Fate-Chan…".
De pronto escuché mi nombre y que me ordenaba que me pusiera en determinado punto del gran balcón en el que yo estaba…
Para mí sorpresa y pese a que tenía el corazón acelerado respondí con calma:
"¿Cómo es que viene hasta aquí, Su Alteza…?".
"Ji ji ji, me hice la rata…".
Mirándola desde mi balcón (que estaba debajo de la venta en que apareció Nanoha) parecía ligeramente avergonzada…
Estaba feliz… y al mismo tiempo noté un nuevo dolor en el pecho…
"Me noto halagada pero todos deben estar preocupados…".
"No hay drama, nadie lo notó".
Me seguía mirando con pena desde aquella ventana con cortinas y yo estaba segura de que pronto todos se alertarían por su ausencia…
Pero ahora la notaba con el semblante triste combinada con resignación…
No fui capaz de decir nada más y sólo la seguí contemplando.
"Eeeh… bueno, ¿comemos juntas…? Traje algo para picar…".
"Disculpe pero ando de servicio".
Nanoha abrió casi por completo las cortinas y se le inflaron un poco los cachetes…
"Por Dios, Fate-Chan, sos muy terca… ¿Pero o sea que no vas a hacerle caso a tu princesa…?".
Hasta ahora Nanoha nunca se había autodenominado por su titulo… así que sacrificó algo por mí…
"Nunca debería existir caballero alguna que rechace una orden de la princesa".
Ya no sabía qué más decir…
"Ji ji, la luna está preciosa esta noche, ¿no crees?".
"En efecto así es".
Y así comimos mientra mirábamos la luna desde el balcón y la ventana… La tenue luz lunar nos iluminaba como si iluminara un poco nuestros corazones… Pero ya empezaba a tener miedo…
"Su Alteza, su vestido podría ensuciarse así que por favor le pido que no se ponga en cuclillas".
"Pero si no me agacho no serás capaz de alcanzar la comida".
Yo seguía parada en mi balcón y Nanoha en cuclillas desde la ventana…
Alguien podría llegar a vernos y descubrir nuestra relación…. Y por eso el pecho me volvía a doler…
Ya me empecé a poner muy nerviosa…
"Au Alteza, por favor vuelva enseguida que ya todos se van a empezar a preocupar".
"Todo lo que quiero es pasar más tiempo a solas con vos".
Bajé la mirada y me empezaron a brotar las lágrimas…
"Por favor, Su Alteza, deje de ser tan amable conmigo y vuelva con los demás".
"¿Te crees que lo dije en broma…?".
Otra vez iba a lastimarla con unas simples palabras…
"Usted y yo somos la princesa y una caballero".
"¿Pero entonces para qué me besaste aquella noche hace medio año…?"
Esto es todo lo más lejos que la jaula nos permitirá el estar juntas…
"Bueno, es que…".
La expresión de Nanoha se ensombreció y empezó a llorar…
"Me duele… tanto… Fate-Chan…".
Llegué a sostenerles las manos y luego alcancé a secarle una lágrima del cachete…
"Nanoha... su Alteza Nanoha…".
Las manos le empezaron a temblar…
Nanoha hizo que le pusiera las manos extendidas sobre su enrojecido rostro….
Tras estar así unos momentos el sonido del gran campanario cercano nos advirtió del relevo de caballeros…
Si nos ven juntas de este modo se empezarán a esparcir los rumores y podría llegar a ser apartada del puesto de guardiana personal de Nanoha…
Jamás lo permitiré…
"Por favor vuelva y yo la escoltaré luego como es debido".
"¡Fate-Chan, espera…!".
Aunque no quiera dejarla sola llorando debo hacer esto por mucho que me pese…
"Excúseme".
Si me vuelvo más fuerte y sigo escalando rangos…
A eso debo apuntar…
Aunque no podamos estar juntas como antes…
No sé qué tan fuerte deba ser para estar a tu lado prácticamente sin condicionamientos…
Mientras que con más esfuerzo logro hacerme más fuerte más noto que nuestra distancia aumenta…
La distancia entre nosotras se agiganta desde que era aprendiza de caballero…
Pero yo te amo, Nanoha, así que nunca me rendiré.
Así que seguiré volviéndome una de las más fuertes del reino.
Destruiré tu jaula y estaré a tu lado si así lo sigues deseando.
Voy a agarrarte de la mano…
En serio este es mi mayor deseo.
Quiero decírselo a Nanoha cuando tenga la oportunidad.
Pero…
IIIII
Pero…
Tres días después de la celebración del cumpleaños de Nanoha cuando estaba a mitad de una misión…
"Oh ja ja ja, vaya, vaya, vaya, sos Fate Testarossa, ¿verdad? Sé bastante sobre vos".
"¿¡Cómo sabes mi nombre…!?
Aquel día aprendería que desde el principio nunca tuve el derecho de estar al lado de Nanoha…
Fin del capítulo 10.
Fin de la Segunda Parte…
Continuará…
Traducido por Saizoh.
