Capítulo 17: Elegía
No pude decirle nada y sólo me limité a abrazarla por sobre sus flacos hombros.
"Sin Fate-Chan todo será mucho peor…".
Con gentileza me alcanzó la carta y leí el contenido.
"¿Pero qué es esta oración final…?".
"Es lo que estás pensando, Hayate-Chan".
Te amo, Nanoha… así que por favor te lo suplico… Encuentra la felicidad…
Casi parecía una despedida definitiva…
IIIII
Ya casi pasaron dos días desde que Fate-Chan se marchó y prácticamente nadie podía reemplazarla por ser una capitana de rango S…
"En serio esto está siguiendo un muy mal camino…".
Saco papeles de mi escritorio… Todos son papeles de la actual situación del reino… Del número de unidades capaz de luchar. Las reservas de comida en el interior del castillo y las de cartuchos…
Ya todo estaba por agotarse…
Volví a suspirar por Fate-Chan en particular y por la situación en general.
Entonces alguien tocó a la puerta con timidez.
"Pasa".
"Por favor discúlpenos".
Las expresiones que hacían demostraban más fatigas de lo normal y una de ellas, Vita, estaba herida en la mano derecha en la cual tenía un vendaje.
"¿Pasó algo en especial…?".
Sin poder contener la conmoción me levanté de golpe tirando para atrás la silla…
"Le entregamos el informe de que la ex capitana Fate se volvió contra nosotros…".
Vita hablaba son sumo pesar sobre Fate-Chan…
Y Signum agregó hablando en su usual tono formal:
"Se reportó que se la vio luchando contra nuestras tropas en el campo de batalla".
"Eso es imposible…".
No podía creerlo… Al fin y al cabo Fate-Chan había dicho que protegería a Nanoha…
La sinceridad con la que se lo había expresado a Nanoha probaba que era verdad.
"Es imposible que Fate-Chan sea una traidora… En última instancia tendría que confirmarlo yo misma…".
Ahora mismo una larga conversación no sería posible ya que abrí un canal de comunicación puesto que debíamos partir lo antes posible hacia el campo de batalla… y para tal fin reuní a todos los capitanes bajo mi mando.
"Este es un anuncio a todos los capitanes pues habrá un cambio de táctica: los caballeros guardianes van a ir en primera línea en el frente así que las unidades Erst y Zweit van a apoyarlas. La Dritt por favor que asista las unidades que estén perdiendo capacidad de combate. Las restantes unidades de la Viert se quedarán tras la línea de combate rescatando a los soldados heridos".
"¡Entendido!".
"Por favor estén atentos… y vivos…".
"Comandante, que usted también tenga buena suerte".
Me respondieron los capitanes por sus comunicadores respectivos.
Abrí el cajón de mi escritorio en el cual guardaba desde hace años un dispositivo con forma de cruz de cinco puntas.
"Por favor dame tu poder una vez más".
Y luego volví mi mirada a Vita y a Signum:
"Signum, ya es un poco tarde para preguntártelo… ¿pero podría confiar en los caballeros guardianes para ir en primera línea de batalla?".
"Pero claro que sí".
"Gracias".
Agarré mi chaqueta, abrí la puerta que daba al pasillo y noté una corriente de viento leve muy frío… Pronto empezaría a nevar pues ya casi era invierno…
"Rein, ¿no hay problema con que me acompañes en esta lucha?".
"Claro que no, Ama".
Quiero ver a todos sonreír con sinceridad una vez más porque considero a Fate-Chan como una integrante más de mi familia y es por eso que ella tiene mucho que explicar…
IIIII
Tenía ganas de vomitar ante la percepción de la pólvora y del paisaje asolado por la guerra pero no debía hacer pausa alguna…
A una mediana distancia pude notar un relámpago y a diferencia de uno natural era amarillento…
"¿Ama…?".
Me llamó Rein y yo dije a continuación:
"No hay duda de que se trata de Fate-Chan".
IIIII
La joven ante mí no era la misma de antes… Su antes amable mirada estaba sumamente endurecida… y sólo reflejaban desesperación…
El aire estaba cargado de cables azules y rojos quemados pertenecientes a fragmentos mecánicos... Sangre y gasolina era además lo otro que impregnaba el ambiente de fetidez…
"¡Fate-Chan…!".
Percibirme la debió tomar por sorpresa pero enseguida recobró su nueva compostura y me llamó ásperamente por mi nombre… y luego me apuntó con Bardiche…
"¿Pero qué haces, Fate-Chan…?".
"Es obvio que te estoy apuntando con mi espada…".
"¡No es demasiado tarde! ¡Vuelve! ¡Haré que puedas volver con todos nosotros!".
"No volveré porque nada de esto se terminó aún…".
Fate levitó hasta una buena distancia del suelo y empezó a disparar con Bardiche.
"Capturaremos a Fate Testarossa Harlaown…".
Le ordené a Rein y ésta respondió afirmativamente.
Evadimos las balas de luz y nos pusimos a una distancia más prudencial… A diferencia de mí que estoy especializada en luchar en áreas a cielo abierto Fate es una guerrera de mediano y corto alcance pese a su considerable velocidad.
Conjuré un escudo para protegerme de las nuevas balas de luz que me lanzaba…
"No me está dando tiempo para conjurar un hechizo de ataque".
Tal y como se esperaría de una soldado experimentada y si no me tomo realmente en serio esta contienda terminaré perdiendo…
"¿Pero por qué, Fate-Chan…? ¿Por qué estás del lado de nuestros enemigos…?".
"No tiene nada que ver con vos".
Ante estas palabras un círculo mágico apareció a los pies de Fate y ésta fue envuelta en una luz dorada.
"Hayate, lo lamento…"
"¡Uh…!".
Su dispositivo ejecutó dos círculos mágicos más frente a él mismo y empezó a acumular una tremenda cantidad de luz…
Fate hizo unos ligeros movimientos con la mano que tenía libre y…
"¡Trident Smasher!".
El escudo mágico que había conjurado no resistió y todo se volvió dorado ante mi visión…
"¿¡Por qué, carajo…!?
Estaba tirada en el suelo… me dolía todo el cuerpo… Sobre todo los ojos… y el pecho…
"¿¡Vas a… traicionar a Nanoha-Chan…!?".
"Voy a traicionarla…".
"¡Sabes muy bien que eso es una mentira…!".
Lo que tenía planeado hacer entonces podría llegar a ser suicida pero ya no me quedaba otra opción…
Originalmente mi dispositivo no utilizaba cartuchos pero fue modificado para que sí… y ahora era mucho más poderoso pero al mismo tiempo bastante más inestable…
"¡Ama, estás sobrecargándote de poder y seguir así sería muy peligroso!".
"No es hora de quejarse… Expande este poder acumulado desde tiempos inmemoriales".
En el cielo y en la tierra aparecieron círculos mágicos… y como completé el conjuro mi dispositivo tomó la forma de una espada y formé un largo arco con la misma que irradió un frío congelante…
"¿Por qué, Fate-Chan…?".
"Endlich Taufe".
"¿¡Pero qué…!?
Los círculos de arriba y de abajo lanzaron terribles ráfagas congelantes desde todos los lado pero yendo todas directo hacia el objetivo. Esta es una magia que continuará hasta que se me agoté toda la fuerza… Es una espada de espadas…
Pero mi intención no era matar a Fate-Chan sino volver al reino con ella a la fuerza…
"Aufhebund".
Con esta declaración el gran poder congelante se fue desvaneciendo.
"Como se esperaba de una comandante tan joven… Eso fue muy poderoso…".
Fate-Chan estaba paralizada por una costra de hielo que le impedía moverse salvo por la cabeza, el cuello y el brazo en el que no portaba su dispositivo…
Noté que Fate-Chan sangraba por algunas partes…
"¿Pero cómo lo hiciste? ¡La fórmula es bastante complicada según recuerdo!".
"Déjate de payasadas… ¿para qué haces todo esto…?".
"Ey… Hayate… sabía que podía dejar a Nanoha a tu cuidado…".
Poco a poco Fate-Chan iba revelando sus verdaderos deseos triste y dolorosamente…
"Por favor… sigue cuidándola…".
Aquellas palabras son muy similares a cuando fue a aquella misión… pero con emociones diferentes…
"Pero…".
Empecé a decir yo y la liberé del hechizo congelante…
"Lo lamento… pero ya debo irme…".
Me pasó por al lado y empezó a levitar yéndose tan rápido como pudo…
"Es imposible que mancilles la confianza que te tiene Nanoha…".
Dije más para mí misma que otra cosa.
IIIII
Más tarde volví al castillo y tras presentar mi informe me presenté ante Nanoha…
"No pude hacer volver a Fate-Chan…".
"Hayate-Chan…"
Es imposible que alguien más que Fate-Chan esté al lado de Nanoha-Chan…
"Pero en verdad no sabes nada de nada, ¿eh, Fate-Chan?".
Estamos aquí. Nuestros aliados están aquí. ¿Para qué cargas con todo vos sola…?
¿Cómo es que no ves que la mitad de la felicidad de Nanoha es estar a tu lado…?
La felicidad de Nanoha-Chan y la tuya propia se supone que están en un mismo lugar…
No entendiste nada de nada…
IIIII
A la tarde siguiente volví frente a la puerta de la pieza de Nanoha…
"Pasa".
Escuché desde adentro cuando toqué…
"Buenas tardes, Hayate-Chan".
"Buenas tardes, Nanoha-Chan".
Abrí la ventana y alcancé a sentir el olor a pólvora en el aire…
"Debo ir a su lado".
Expresó finalmente Nanoha viendo la incipiente luna y yo me la quedé mirando…
Aquellas suaves palabras guardaban una firme convicción.
"Creo que estaría muy bien el que se lo diga personalmente".
Dejó de ver la luna para verme directamente a los ojos… Su mirada era amable…
"No siempre tienes que preocuparte tanto por mí".
Esa mirada que yo apreciaba y amaba…
"En verdad Fate-Chan es una idiota que no sabe lo verdaderamente afortunada que es".
El momento está llegando para poner a prueba una vez más que mantendré la promesa que te hice aquel día, amiga mía.
Fin del capítulo 17.
Capítulo 18: Encender
¿Cuánto tiempo estuve sin volar…? ¿Fue acaso el día en el que caí del cielo…? Normalmente no hubiera tenido tanto problema con esto pero algo de aparente insignificancia se me vino a la mente y evitó que alcanzara el lejano cielo aunque extendí los brazos. Empecé a acercarme al suelo.
Fue aquella vez… Fue aquella noche cuando me abracé los hombros llorando con desesperación. Y fue coincidencia que aquella noche fuera la primera batalla de Hayate-Chan. Aquella vez fue cuando Reinforce desapareció. Reinforce le dio las gracias y Hayate-Chan lloró rogándole muchos no te vayas. Rin remordimientos mientras le recorrían lágrimas por los cachetes Reinforce le dio aún más las gracias por haber sido tan buena amiga. Mientras me abrazaba recordé a Hayate-Chan y a aquella otra chica. Por primera vez conocía la sensación de que otros se fueran…
Dejé de levitar ya que no podía pensar más que en ella… Pero yo que siempre fui bastante ingenua aplacé mi corazón con resignación. Desearía volar de por vida.
Es lo que deseaba por aquel entonces…
IIIII
La luz de la luna estaba clara hasta el máximo con un magnífico color dorado.
"Te amo, Nanoha".
Esa suave voz me llamaba. Esa amable mirada era para mí y su abrazo también pero todo eso me hacía temblar. ¿Cómo es que no lo notaste? Cada vez que cerraba los ojos te imaginaba nítidamente llorosa y envuelta en un charco de sangre…
Estaba impactada por el horror y la desesperación.
Me dijiste que hallara la felicidad… Me la deseaste…
¿Cómo es que me resulta tan extraño desearte lo mismo…?
Aquella noche me dormí tras muchos esfuerzos…
Fate-Chan me dio un casto beso en los labios. Cuando los retiró me dijo algo que no alcancé a escuchar bien pero ahora creo que esa fue su intención en aquel momento. Cierro los ojos tratando de recordar… Su suave y cálida voz me dijo algo tangible…
¡Tengo que recordarlo!
"No quiero ser… separada de tu lado...".
Cuando recordé sus palabras también recordé el timbre resquebrajado con el que las pronunciaba.
El corazón se me volvía a partir del dolor…
IIIII
"Creo que debo ir".
"¿En serio?".
Hayate-Chan sonrió ante estas palabras. Las dos estábamos en medio de una habitación en la que podíamos hablar sin inconvenientes.
"Disculpa…".
"No te vuelvas a disculpar, Nanoha-Chan".
"Sí, tienes razón…".
"No importa. Más importante es que vas a ir al frente, ¿verdad? ¿Qué te parecería posees un dispositivo?".
"Ah…".
"Blauer Vogel ya no está más, ¿verdad?".
"Así es".
Recuerdo ese dispositivo que me dieron durante mi infancia.
Me froté los hombros en la parte en que esa cicatriz era ya apenas visible. La ya no tan dura textura me ponía nostálgica.
Al ser diferente de otros magos al no poseer un núcleo conector no puedo tener un dispositivo normal.
El nombre de Blauer Vogel provino del dibujo tallado en piedra de un hermoso pájaro azulado.
Y ya que tenía esta cicatriz desde que nací no me molestaba para nada salvo cuando tenía que usar vestidos que dejaran al descubierto mis hombros.
Aquel día en que levité y hasta llegué a volar un poco despedí tanto poder mágico que Blauer Vogel se autodestruyó sólo para protegerme de mi propia magia desproporcionada.
Tras ser operada quirúrgicamente me quedó sólo la cicatriz en mi hombro izquierdo. Cuando me desperté estaba muy pálida y envuelta en gasas.
Aquella noche perdí a alguien importante para mí…
Apenas logré volar…
No puedo volar porque ya no tengo alas…
"Es imposible crear siquiera un dispositivo parecido a ella…".
"Sí, es verdad…".
Ella murió…
"En efecto pero tengo una propuesta para hacerte".
"¿Qué clase de propuesta?".
Hayate-Chan me vio con preocupación pero enseguida me respondió:
"En la actualidad podemos crear un nuevo dispositivo para vos. En genial tener a un gran ingeniero en mi escuadrón".
"¿Eh? ¿Es posible algo así…?".
"Sí, y quiero que me respondas cuál es tu determinación".
Hayate-Chan cerró la ventana y de dio la vuelta viéndome de nuevo a los ojos.
"Hay una mínima posibilidad de que este nuevo dispositivo vuelva a fallar…: crearemos un dispositivo normal pero el truco estará en que cargaremos cartuchos llenándolos de tu sangre para que no satures con magia el sistema del dispositivo. Como mucho podrías llevar diez cartuchos encima a la vez. Como hasta volar consume mucha magia quizás no seas capaz de utilizar ninguna otra. ¿Hasta ahora estás de acuerdo?".
"Sí".
"En el peor de los casos tu dispositivo podría ser dañado y podrías caer en pleno vuelo…".
"Aun sí quiero intentarlo".
Le llevé una mano al cachete a Hayate-Chan.
"Qué princesa tan jodida que sos, ¿eh?".
"Disculpa…".
"En fin, empezaremos este trabajo enseguida. ¿Qué quieres utilizar como dispositivo base? O podría elegir yo uno para vos".
El dispositivo es un compañero muy importante que requiero para salvar a Fate-Chan.
Me saqué el collar que me regaló Fate-Chan y se lo entregué a Hayate-Chan.
"Esto es lo que quiero pero…".
"Es tal y como me lo suponía. ¿Cómo se llamará?".
El rostro de Fate-Chan me vino a la mente.
Esa suave y firme voz. Esa mirada amable suya. Esas cálidas manos.
"Se llamará…".
Ey, Fate-Chan, no te pongas loca sólo porque haré algo peligroso, ¿de acuerdo? Mmm, pero en tu caso sólo me ofrecerás una sonrisa preocupada.
"Nanoha, sos de terror…".
Me dirías… Pero está bien tu expresión de preocupación o de enojo porque son tus expresiones.
Quiero oírte.
Por favor discúlpame por ir a buscarte yo misma.
Mi yo avariciosa no puede vivir con este amor hacia vos si no estás a mi lado. Quiero vivir con vos y no sólo que estés en mis recuerdos.
Quiero que estemos juntas en las buenas y en las malas. Una alegría compartida es doble alegría y una pena compartida es media pena.
Quiero que nos acariciemos y nos sonriamos.
Quiero vivir y morir a tu lado.
Discúlpame por ser tan egoísta.
Voy a ir a abrazarte y entonces te lo diré.
Y luego volveremos juntas. Nos mimaremos y nos diremos que dejemos de preocuparnos como si aún fuéramos nenas. Nos diremos al final que pudimos permanecer juntas.
"Se llamará Raising Heart".
Hayate-Chan me dio una mirada feliz pese a todo.
Fin del capítulo 18.
Capítulo 19: Vínculo
Aquella noche en la que me enteré del siniestro que le ocurrió a Nanoha fue la misma en que Reinforce desapareció por protegerme…
Pero Reinforce me sonrió y me sostuvo las manos con las suyas con gentileza. Ella tenía las manos heladas pero me pronunció unas palabras que jamás olvidaré:
"Por favor sonría".
Me lo dijo mientras desparecía su cuerpo, su voz y su calidez…
Fue su última plegaria en vida de una familiar muy querida por mí aunque no estábamos relacionadas por sangre.
Nunca pero jamás olvidaré su último deseo…
IIIII
Nanoha estaba decidida a ir al frente de combate y siendo así nadie podría detenerla.
El dispositivo poco a poco va tomando su forma final en aquel sótano del complejo del castillo.
"Hayate-Chan…".
Me llamó Rein.
"¿Sí…?"
Rein me hizo una seña para que nos comunicáramos sólo por telepatía y así lo hice:
"Es sobre Fate-San".
Casi salté pero mantuve mi compostura para no llamar la atención de los demás mecánicos que trabajaban en ese momento en el dispositivo.
"¿Ya lo habías notado, Hayate-Chan…?".
"Sólo vagamente…".
Le respondí a Rein.
"Creo que Fate-San tiene a su lado a un Unison Parcial… Para ser precisa creo que una cantidad de su sangre toma una forma definida y le sirve de espía… Pero de seguir empleando a este unison-parcial su cuerpo pronto llegará al límite de sus fuerzas…".
"¿Cómo es posible algo así…? Nunca oí de algo parecido…Por favor, Rein, no sigas hablándome de esto…".
Corté la telepatía en ese momento.
"Comandante Hayate, ya está terminado".
"Ya veo, bien hecho. Gracias".
Agarré el pequeño dispositivo, lo alcé y lo miré detenidamente. Brillaba ligeramente con una tonalidad rojiza.
"Por favor protege a Nanoha-Chan, ¿de acuerdo?".
A todos a aquellos que quedamos y a los que cayeron en combate les pido una disculpa. Sigo sentimientos enteramente personales a pesar de que debería velar por la seguridad de todos.
"Comandante Hayate, estamos orgullosos de usted".
Me dijeron los ingenieros. Sinceramente no me esperaba ese halago en aquel momento…
Pero no había tiempo para dudar…
"Yo, Yagami Hayate, voy a ir al frente de batalla hoy mismo".
Fate-Chan sabe la verdad detrás de esta guerra. Para salvarla y para traerla de vuelta tenemos la llave para ponerle fin a esta extensa contienda.
"Si volvemos todos en buen estado les invitaré a unas bebidas, ¿de acuerdo?".
Les propuse yo.
"Estaremos aguardando su pronto retorno, Hayate-San".
Me respondieron sonriendo Shari y Mariel, las jefas de los y las ingenieros.
IIIII
"¿Nanoha-Chan…?".
No hallé a Nanoha en su pieza así que la busqué por otros cuartos y por los pasillos hasta que me llegué oír unas voces provenientes de la habitación de los reyes.
"¡No seas ridícula!".
"Debo ir".
Nuestro normalmente calmado rey vociferaba muy enojado. Pero su hija le respondió con una voz calmada.
"Oí los rumores así que piénsalo bien: ¿no es ella una traidora?".
"Te equivocas, tiene una buena razón para actuar así…".
"Aunque eso sea verdad los rumores ya se esparcieron mucho. Si ella vuelve al reino entonces…".
"Voy a proteger a Fate-Chan pase lo que pase".
"¡Nanoha, piensa en tu linaje!".
"Lo estuve pensando mucho durante los últimos siete años".
"Pero no hay razón para que vayas al campo de batalla, ¿verdad?".
"Hay una muy buena razón".
Entonces decidí entrar, el rey, la reina y Nanoha me vieron al instante.
"Le creamos un dispositivo".
"¿Cómo dices…?".
Preguntaron los reyes al unísono con los párpados bien abiertos.
"Por favor discúlpenme por tomarme esta libertad pero deben entender…".
"¡No, Hayate-Chan no tiene nada que ver! ¡Voy a ir yo sola!".
Ante mis palabras y las de Nanoha el rey gruñó pero la reina esgrimió al final una sonrisa resignada pero amable.
"Nanoha, ya lo tienes bien pensado y decidido, ¿verdad?".
Le preguntó su madre.
"Sí".
"Entonces adelante porque aunque nos opongamos no nos escucharás porque sos terca, ¿eh?".
"Gracias madre".
La reina le acarició el cabello y Nanoha le sonrió con sinceridad.
IIIII
"Toma, tu dispositivo está listo".
"Gracias Hayate-Chan".
Nanoha sin demora lo activó y una chaqueta blanca la cubrió. No era roja como Blauer Vogel sino blanca como la nieve prístina.
Yo también activé mi dispositivo y me cubrió mi habitual chaqueta marrón.
"¿Hayate-Chan…?".
"Ey, vamos a ir, ¿verdad?".
"Hayate-Chan, en serio no tienes por qué ir…".
"¿Eh? ¿Acaso me dejarás de lado…?".
"¡No es eso…!".
"¿Acaso me insinúas que no puedes causarme dramas de vez en cuando…?".
"Pero Hayate-Chan, esto no es un juego… Si te ven en esta misión…".
"Che, Nanoha-Chan, ¿qué soy para vos…?".
"¿Eh…? Sos mi mejor amiga, ¿no?".
"Entonces deberías anteponer nuestra amistad ante todo, ¿no es así?".
"¿Eeeh…?".
"Soy tu sirvienta y guardiana pero ante todo soy tu amiga, ¿verdad?".
"Pero Hayate-Chan, esto es un deseo egoísta que tengo yo…".
Le puse una mano sobre la cabeza:
"No te acuerdas cuando te dije ese algo importantísimo, ¿verdad?".
"¿Eh…?".
"Ante todo soy tu aliada y confidente y considero a Fate-Chan como a una igual".
"Jamás podría olvidarlo".
"Yo también quiero que Fate-Chan vuelva con nosotras y con todos los demás. Deseo ir en su búsqueda".
Nanoha empezó a lagrimear tanto que las lágrimas le recorrían los cachetes.
"No voy a permitir que vuelvas a caer del cielo".
Deseo vivir honrando la memoria de Reinforce. Deseo que todos volvamos a ofrecer sanas y sinceras sonrisas.
Deseo protegerte, Nanoha-Chan, por ser vos y por todo lo bueno que hay en esta vida.
"Bueno, ¿nos vamos?".
Protegeré este reino y a todos los que quieres.
Fin del capítulo 19.
Capítulo 20: Llamada
¿Qué es mentira y qué es verdad?
¿En qué debo creer y qué debo hacer…?
Como estoy ahora ya no lo sé…
Pero lo único que sé bien es que a pesar de todo deseo protegerte así que ya no me llamen por el nombre, ¿de acuerdo?
Por favor olvídame…
IIIII
"Es por acá".
Llegamos frente al gran portón de un gigantesco complejo de palacios que rodeaban un castillo. Con lentitud el portón se fue abriendo. No hay rastro de alguien más en las cercanías así que hago uso de la luz lunar para guiarme.
"Después de usted, Fate Ojou-Sama".
Legamos hasta el final del gran pasillo.
"Discúlpenos".
Mi escolta abrió una gran puerta doble e ingresamos en una gigantesca habitación con ventanales a los costados que dejaban pasar la luz de la luna.
"Ah, Fate, cuánto te extrañé".
Una voz ronca me dio la bienvenida.
La mujer que fue mi escolta le entregó la piedra.
"Erbsunde, por fin es mía".
Mi madre hizo una expresión como de éxtasis.
"Todo lo que resta es conseguir la llave… Sólo la llave…".
La oí reír a carcajadas…
"Mi tierna Fate… déjame darte la mano una vez más…".
Me le acerqué...
"Madre, todo será así como lo deseas".
Tengo que esperar a la oportunidad ideal para matarla. Lo lamento, madre, te quiero… Pero hay a alguien a la que amo aún más y con todo mi ser… No deseo que esa persona tan amada por mí fallezca en tus manos…
IIIII
Me duele la cabeza por la batalla que lidié contra Hayate… Quería decir que sí, que me gustaría volver pero no puedo… Sólo un poco más… Sólo un poco más y la mataré…
Nanoha… te extraño tanto…
"Fate, ¿estás bien…?".
"Sí, Agito, estoy bien, ¿y vos…?".
"Preocúpate primero por vos, tarada…".
"Descuida, estoy bien".
Agito es una unison con la que hice un pacto pese a que no soy una persona adecuada para tener a una.
"Uff, Fate, ya no puedo seguir asistiéndote más que esto de momento…".
"Disculpa por decir algo tan egoísta pero resiste un poco más".
A mi madre la veo en intervalos regulares y descubrí que la fábrica de androides ya no era funcional así que de destruirse todas las unidades que le quedaban su poder militar disminuirá muchísimo ya que su reino no posee magos regulares de combate. Cuando visité dicha fábrica para inspeccionarla descubrí todo esto y ahí conocí a Agito.
"¿Y vos sos…?".
Me preguntó la unison que estaba encerrada en una jaula.
Noté que tenía innumerables cicatrices a todo lo largo y ancho de su cuerpo.
Sin pensármelo mucho le abrí la puerta de su jaula.
"¡Che, Fate, ¿me estás escuchando…?".
"Ah, sí, disculpa, Agito, te escucho…".
Cooperaba con esta chica para disminuir el número de androides a cada batalla que se daba aprovechando que mi madre nunca se acercaba al los distintos puntos del frente y de hecho muy pocas veces salía del castillo y nunca se alejaba demasiado del mismo.
Aunque mi madre sólo tenía su forma corpórea las noches de luna llena como la primera vez que la vi tras dejar el reino de Nanoha… Si no era sólo una esfera mediana de luz opaca que seguramente no podría recibir daño físico…
"Por fin, por fin volverá a ser una noche de luna llena…".
Susurré…
"Hasta entonces quiero me asistas…".
"No parezcas tan triste, eh".
Desde que conocí a Agita ya me dijo estas palabras muchas veces.
Pero de pronto un espadazo me dio en el costado cuando estaba por bajar a tierra.
"¡Fate…!".
Gritó Agito.
Frente a nosotras estaba la mujer.
"Ja ja, Fate Ojou-Sama, una guerrera siempre debe estar con la guardia alta cuando esté en medio del campo de batalla".
"Tenía puestas altas expectativas sobre usted pero vaya, en verdad planeabas destruir la piedra, ¿verdad?".
"Qué mal que no cumpla con tus expectativas, ¿eh?".
"Claramente y después de ser todo usada todo lo que podías llegar a serlo te dejaremos de lado".
"¿¡Qué estás diciendo…!?".
Ella se rió a carcajadas.
"¿Cuál pensabas que era el deseo de Precia-Sama…? ¿Suponías si siquiera por qué inició esta guerra…? ¿Alguna vez pensaste para qué quería la piedra…?".
Nunca me detuve a pensar por qué Precia deseaba con tanto ímpetu la piedra.
"Precia-Sama desea traer de la muerte a su hija pero no a una substituta sino a su verdadera hija. Ah, sos una pobrecita, Fate Ojou-Sama. Fuiste adoptada por Precia-Sama sólo porque sos casi la imagen viviente de Alicia-Sama la que había muerto poco antes".
"¿Cómo… puede ser…?".
Dije entre dientes mientras mi herida seguía sangrando…
"¡Fate, no sigas tratando de hablar!".
Gritó Agito.
"Ah, pero todavía no debes morir porque serás un recipiente ideal para la vuelta a la vida de Alicia-Sama… Ay, pobrecita de usted, Fate Ojou-Sama, siempre estará sola pero yo seré siempre su aliada en el fondo…".
"No… me… mientas…".
"No tienes reino ni ningún otro lugar al que volver. Seguro que aquella princesa ahora nota resentimiento hacia vos. "¡Ay, Fate-Chan, me mentiste!"".
¿Cómo puede esta mujer imitar tan bien la voz de Nanoha…?
""¡Sos terrible, Fate-Chan!"".
¡No! ¿¡Cómo es posible que me haga algo tan cruel…!?
"¡Fate-Chan…! ¡No, aguanta…!".
¿Eh…?
Mi cuerpo de repente lo noto recuperándose rápidamente y ya dejó de sangrarme el costado y de dolerme tanto…
Pero todo a mi alrededor está muy oscuro…
"¡Fate! ¡Fate, resiste!".
Noté que era cubierta por un abrigo.
"No creo… que sea capaz de volver…".
"¡Sos una idiota! ¡No vuelvas a decir algo tan triste!".
"Pero si vuelvo Nanoha estaría en grave peligro…".
"¡Che, Fate, resiste, pendeja!".
Llegué a escuchar que me gritaba Agito…
Es inútil, aunque me recuperé por alguna extraña razón y noto calidez este es el final de todo…
Pero no hay problema porque si en efecto muero esta guerra finalizará…
La felicidad volverá y Nanoha sonreirá…
El principio y el final son todo por mi culpa…
Pero siendo sincera desearía seguir protegiendo a Nanoha estando a su lado…
Aunque seamos las dos chicas y aunque seamos caballero y princesa…
"Na… no… ha…".
En el momento en el que te conocí y poco después te llamé por tu nombre me enamoré de vos…
Pero ya no puedo seguir estando a tu lado…
Sólo alcanzo a recordar tu dulce voz llamándome por el nombre…
Fin del capítulo 20.
Capítulo 21: Inocencia
Nada cambiará aunque gimotee llena de lamentación porque aunque me lamente nadie vendrá a asistirme. Tengo que esforzarme y estirar los brazos yo misma.
Para vos que crees ser una criminal te contaré que hay tanta gente deseando que estuvieras a nuestro lado que no podrías abrazarlas a todas a la vez.
IIIII
Ya el cielo estaba completamente nublado y casi sin darme cuenta empezó a nevar.
Miré hacia atrás y Hayate-Chan me seguía a poca distancia.
Me pregunté hace cuántos años desde que no vuelo así junto a Hayate-Chan.
Aunque mi límite eran sólo una docena de cartuchos no tenía miedo de caer sino de caer antes de rescatar a Fate-Chan.
Agarré con más fuerza la empuñadura de Raising Heart.
De pronto escuchamos un grito y empezamos a bajar.
"Mierda… ya llegaron…".
La mujer bestia esquivó nuestras estocadas con una gran agilidad y luego Hayate-Chan creó un escudo con magia. Como ella no es una maga de primera línea de combate es obvio que iba a ir a la defensiva y más teniéndome a mí como compañera de combate.
Enseguida me adelanté y di una estocada mágica pues había activado el primero de los cartuchos. Pero la bestia volvió a esquivar aunque esta vez se levantó mucha tierra, nieve y humo que de momento entorpecía la vista de todas las presentes.
"¡Nanoha-Chan, no te vuelvas a adelantar tanto…!".
"¡No hay drama, Hayate-Chan, seré una carnada y mientras tanto aprovecha para asestarle un tiro!".
Hayate-Chan me hizo caso y se posicionó a una buena distancia de mí y le iba apuntando a la bestia.
Justo cuando parecía que la mujer-bestia volvió a arremeter algo la hizo retroceder.
"¿Signum-San? ¿Vita-Chan…?".
Signum y Vita atacaron a la mujer-bestia distrayéndola lo suficiente como para que Hayate-Chan cargara su dispositivo.
"¡Nanoha, fuera de mi camino!"
Debajo de Hayate-Chan se formó un círculo plateado y otro apareció en la dirección en la que estaba apuntando.
"¡Ragnarok!".
La zona frente a nosotras quedó hecha trizas y el humo volvía a impedir ver bien los alrededores.
"Nanoha-Chan, ¿estás bien?".
"Sí, Shamal-San, estoy bien. Gracias.".
"Parece que tu cuerpo no resiste bien la utilización y menos el daño mágico así que ten aún más cuidado desde ahora porque no creo poder curarte satisfactoriamente, ¿de acuerdo?".
"Sí, entiendo".
Hayate-Chan se acercó a nosotros.
"Todos nos siguieron…".
"Así es, somos tus caballeros guardianes así que sería extraño el que no estuviéramos a tu lado en una misión".
Signum, Shamal, Vita y Zafira asintieron.
Hayate-Chan sonrió con preocupación.
"Ya saben que atacar por nuestra entera cuenta va contra las órdenes del reino así que seríamos severamente castigadas…".
"Bah, sería verdaderamente innoble de nuestra parte cometer el pecado de dejarlas solas cuando más nos necesitan".
Se expresó Signum.
"Así es, ¿y saben lo lejos que se internaron solas en territorio enemigo…? ¡Hayate, por Dios!"
Manifestó Vita.
"¿Pero y qué hay de las batallas en el frente…?"
Preguntó Hayate-Chan.
"Desde hace unos días que el número de enemigos disminuyó drásticamente…".
Respondió Signum
"¿La responsable de esa proeza podría ser… Fate-Chan…?".
Pregunté yo.
"Ja ja, pues qué extraña traidora, ¿no les parece?".
Exclamó Vita.
"Les seguiremos cuidando las espaldas. Sigamos adelante".
Mencionó Signum mirando hacia la lejanía en la cual se hallaba el reino enemigo denominado Himmel, el sitio en el que todo empezó y el que todo finalizará.
"Ella tiene que volver. La próxima vez que podamos estar medianamente tranquilas la retaré a otro duelo aéreo".
"Signum-San, siempre serás las misma, ¿eh?".
Le dije yo.
"También me gustaría pelear contra usted pero siendo la princesa lo veo bastante improbable, ¿no cree?".
Me dijo Signum-San con una mirada amable.
IIIII
Poco después traspasamos las fronteras de Himmel y las pocas construcciones que quedaban en buen estado parecían estar prácticamente deshabitadas.
Mientras volábamos a poca altura alcancé a oír una voz… Su voz…
"¡Fate-Chan…!"
"¿¡Nanoha…!?".
Fate-Chan estaba tirada sobre la nieve… Sus párpados estaban casi cerrados y tenía una herida hemorrágica…
"¡No la sigan tocando!".
Gritó alguien más cuando le agarré una mano helada a Fate-Chan. Luego Hayate-Chan me increpó:
"¿Nanoha-Chan? ¿Ahí está Fate-Chan…?".
"¿Nanoha…? ¿¡Acaso sos aquella Nanoha…!? ¡Ayúdenla, si no la asisten se va a morir pronto…!".
Gritó la voz que cuidaba de Fate-Chan.
"Sos la que ahora forma parte de Fate-Chan… La estuviste protegiendo todo este tiempo…".
Enseguida Shamal-San envolvió a Fate-Chan en un círculo mágico.
La protectora de Fate-Chan dijo mientras Shamal-San la atendía:
"Antes de perder la conciencia y hasta el último momento estuvo susurrando tu nombre… No sé bien qué tendrán ustedes pero ella en verdad te ama…".
"Fate-Chan…".
Le sostuve una mano que poco a poco iba recobrando calor.
"Uuuh… Na… no… ha…".
"Sí, Fate-Chan, soy yo. Estoy aquí a tu lado".
IIIII
"Sí, se recuperará completamente pero de momento requiere de un buen reposo".
Mientras se aparecía su unison que era una chica pelirroja yo abracé a Fate-Chan.
"Muchas gracias por proteger a Fate-Chan".
Le agradeció Hayate.
"Fate me salvó la vida y yo sé devolver los favores".
"¿Nanoha…?".
"Hola, Fate-Chan".
"¿Cómo es que viniste…?".
"Vine por vos".
Fate-Chan abrió los ojos como platos por lo sorprendida que estaba pero enseguida me ofreció una mirada lastimera.
"Volvamos, Fate-Chan".
"Lo lamento pero no podría ser capaz… Por favor te lo suplico… Olvídame…".
"¿Por qué me lo pides?".
"Yo soy la causa de esta guerra… Si tan sólo ya estuviera muerta… Lo digo porque en primer lugar iba a robar la piedra y a matarte…".
"Pero elegiste protegerme y por eso vine a estar a tu lado cuando más me necesitas".
"Por favor no vuelvas a decir algo así… Detéstame…".
Crucé los dedos con los suyos y le mencioné:
"Nunca podría llegar a detestarte".
"Pero nunca tuve un lugar al que volver porque no pertenezco a ningún sitio…".
"No estás sola, Fate-Chan, pero parece que no lo sabes…".
Miro alrededor y Fate-Chan sigue mi mirada.
"Así es, acá estamos nosotros y todos los de tu escuadrón esperando a que vuelvas".
Se expresó Signum.
"Tu lugar es al lado de Nanoha y el de ambas es el reino de Eldorado, ¿qué más tendrías que saber?".
Exclamó Hayate-Chan.
"¿Me perdonan…?".
"No hay nada por lo que debamos perdonarte ya que hiciste todo lo que hiciste por nuestro bien, ¿verdad?".
Le sonreí a Fate-Chan y ella apoyó la cabeza en mi pecho y empezó a gimotear. Cuando se calmó un poco ella continuó diciendo:
"Pero igual no puedo volver así… porque nada cambió…Nada terminó… Tienen la piedra en su poder…".
"Pero Fate-Chan, ¿qué deseas hacer ahora mismo…? Yo creo que debemos destruir esa piedra para poner un punto final a esta maldición".
"Pero es un tesoro importantísimo de Eldorado…".
"Sí, pero sólo es un objeto… No vale nada si causa sólo desdichas…".
"Así es, planificar el futuro es una seguridad para todos".
Replicó Hayate-Chan.
Así esta guerra llegará a su pronto final.
"Vayamos todos juntos, ¿sí?".
Le dije a Fate-Chan y ella asintió.
Para empezar no nos hace falta semejante objeto…
Algo así jamás podría traer felicidad a alguien…
La destruiremos… y lo haremos todos juntos…
Fin del capítulo 21.
Capítulo 22: Madre
Madre… aunque siempre te amé y te amaré te tendré que pedir disculpas…
Te doy las gracias por darme la vida pero lamento no poder seguir tus deseos…
Gracias por todo…
IIIII
"Vayamos todos juntos".
Cuando abrí la boca para agradecerle sus primeros auxilios a Shamal-Sensei oímos unos tiros.
"Parece que nos notaron… El que nos dispararan llamativamente era sólo una cuestión de tiempo".
Avisó Hayate y luego ella me preguntó si estaba bien a lo que contesté con un asentimiento y cuando quise crear un círculo para defendernos y para contraatacar fui interrumpida:
"Fate-Chan, deja tranquilo tu dispositivo…".
"¡Pero Hayate…!".
"Escucha, no nos tomes a la ligera. ¿O qué te crees que somos…?".
"Uff, entiendo… Gracias a todos…".
Aunque los enemigos nos superaban en número no me notaba con miedo.
"Nanoha, ¿me acompañarías?".
"¡Claro que sí, Fate-Chan!".
Luego me dirigí hacia Hayate y a sus caballeros guardianes.
"Agito, por favor dales una mano".
"Entiendo pero por favor no exageres con lo que vayas a hacer, ¿okei?".
Agito separó la unión de unison que nos unía y formó una con Signum.
"¡Muy bien! ¡Ya somos una!".
Anunció Agito.
"Nuestros oponentes ya se nos acercan".
Alertó Signum poniéndose en guardia.
El cielo se llenó de pronto de luces producidas por los disparos enemigos. Signum rechazaban las balas mientras que Hayate armó un gran círculo mágico. Y mientras los enemigos recargaban sus armas Vita y Zafira contraatacaron con suma fuerza.
Hayate cerró los párpados mientras recitaba en voz baja un encantamiento.
"Nanoha-Chan y Fate-Chan, que tengan mucha buena suerte y cuídense entre sí, ¿okei?".
Hayate nos dio su bendición y yo le respondí:
"Por supuesto, muchas gracias Hayate".
Cuando nos empezamos a alejar alcanzamos a oír cómo unas fuertes ráfagas de energía mágica barrían con los soldados y magos enemigos.
Pero poco después noté una familiar energía mágica.
"No nos vuelvan a preocupar de este modo".
Se trataba de Chrono que pese a todo también nos dio su bendición ya que había venido a luchar en el frente por orden del rey.
Pero tras saludarnos nos despedimos enseguida ya que Chrono junto con los que formaban mi antigua unidad fueron a asistir a Hayate y a sus caballeros.
IIIII
Tras mucho vuelo llegamos frente al gran portón principal del castillo en ruinas. El exterior estaba en un completo y opresivo silencio.
Me quedé pensando un momento que qué haríamos cuando encontráramos a mi madre... pero de pronto tuve mucho miedo de este lugar y de la sola idea de enfrentar a mi madre…
"Todo está bien Fate-Chan".
Nanoha me dijo esto mientras me acariciaba el cachete.
"Tienes razón".
Pero cuando quisimos abrir el portón percibimos una gran energía mágica.
"Parece que no podremos pasar sin que nos ofrezcan resistencia…".
Aunque al final sí que pudimos abrir el portón y adentrarnos en el gran pasillo principal. Nos mantuvimos en guardia pero llegado un momento algo me agarró el brazo derecho y me inhibió contra el piso de cemento.
"¡Nanoha, corre…!".
Llegué a gritar. Lo que me tenía fuertemente agarrada era algo así como la sombra de un caballero pero sin armadura de gran estatura.
"¡Fate-Chan, resiste un poco!".
Me gritó Nanoha. Y de pronto todo el pasillo se llenó de una luz de color rosada que luego pasó a volverse rojiza.
"¿Nanoha…? ¡Nanoha, estás usando mucha energía! ¡Detente…!".
Sólo cuando Nanoha gritó el nombre de su ataque la sombra la miró:
"¡Starlight Breaker!".
La sombra rugió y se desvaneció entre la gran cantidad de haz de luz rojiza que era el ataque mágico de Nanoha.
Luego oí que un par de cartuchos cascaban el piso.
"Fate-Chan, ¿estás bien…?".
"Vaya, Nanoha, eso fue sorprendente".
Pero entonces vi que el brazo y la mano que me ofrecía Nanoha para ayudar a levantarme las tenía lastimadas en forma de cortaduras ligeras.
"Nanoha…".
Le agarré la mano todo lo gentilmente que pude y pensé en que ojalá que pudiera usar magia de curación.
Y después cuando avanzamos un poco más Nanoha se detuvo de pronto:
"¿Cómo es posible…?".
La voz de Nanoha sonaba entrecortada.
"¿Nanoha? ¿Qué te pasa, Nanoha?".
De pronto yo noté lo mismo que debe estar notando Nanoha… Se trataba de una energía mágica que nunca había sentido…
"A pesar de que no estamos tan cerca… mi corazón está resonando… con Erbsunde…".
"¿¡Cómo…!?".
"Parece que no está completo aún… Es como si tratara de ser activada a la fuerza…".
La enorme energía mágica que notábamos se incrementaba a medida que avanzábamos. Me dolía la cabeza de sentirla y la situación empeoró cuando vimos otro de esos caballeros-sombras caminando en cuatro patas por una pared.
"Fate-Chan, deja que yo me encargue también de éste así que adelántate".
"¡No! ¡Es demasiado peligroso que nos separemos!".
"Yo por ahora estoy bien pero si me acerco mucho la piedra podría llegar a terminar de activarse… y no quiero ser la llave para que ese objeto conceda deseos".
Nanoha se agarró el pecho con la mano libre con mucha fuerza.
"Además ya no soy una princesa a la que le haga falta ser protegida en todo momento. Fate-Chan, confía en mí y andá a detener a tu madre".
"Nanoha… Muy bien, así lo haré".
"Buena suerte Fate-Chan".
Nanoha le apuntó a la sombra-caballero del la pared justo cuando otra sombra apareció caminando por el techo y otra más por el piso todas desplazándose en cuatro patas.
Cuando me fui por otro gran pasillo oí cómo Nanoha disparaba sus ataques…
IIIII
Cuando abrí la puerta y pasé a los aposentos de mi madre ésta me preguntó:
"¿A qué viniste…?".
Mi madre tenía un aspecto demacrada sobre todo en su cara la cual apenas podía notarle expresión alguna.
"Qué piba tan inútil la que sos…".
"Este sitio ya está siendo rodeado así que detente…".
"¿De qué estás hablando…?".
"¡Por favor ya detente, madre!".
"Je je je… ¡Ja ja ja…!".
"¿Dónde está Erbsunde…?".
Era aquella voz que usaba para llamarme cuando estaba lejos…
Traté de despejar y tranquilizar mi mente y en parte lo había logrado cuando noté una botella sobre el escritorio detrás del cual estaba mi madre. Entre un líquido rojo vi un pequeño haz de luz azulado. Además noté que poco a poco se iba resquebrajando.
"¿Cómo es posible…? ¿No era la sangre de Nanoha la llave para…?".
"Qué estúpida que sos ya que si no la puedo obtener de forma directa al menos puedo fabricarla artificialmente".
"¿Creaste una llave substituta…?".
"Me llevó mucho tiempo pero por fin… Pronto… Muy pronto…".
"¡Pero así no creo que puedas cumplir con tu deseo…! ¡Uh…! ¡Ugh…!".
Mi madre me agarró el cuello cuando traté de quitarle la botella y la acercó a sí en éxtasis.
"Aaah, pronto, muy pronto te volveré a ver, mi querida Alicia".
"Uh, madre…".
El dolor de cabeza se volvió más fuerte y sentía que en cualquier momento perdería la conciencia…
"Ey, Alicia, háblame…".
Expresó mi madre y luego noté que la botella se teñía por completo de azul.
"¿Eh…?".
La botella se rompió en mil pedazos y mi madre gritó:
"¡Aaaaah…!".
Logré reaccionar a tiempo zafándome del ya lánguido agarre de mi madre pese al terrible dolor de cabeza que me aquejaba.
"¡Madre, aléjate de la piedra!".
Toda la gran habitación estaba llena de fragmentos que caían a una velocidad muy lenta como si una corriente imperceptible de viento las hiciera planear.
"Alicia… Alicia…".
Rogaba mi madre tirada en el piso de madera…
"¡Madre, si me pides ayuda te voy a rescatar…!".
"No me hagas reír… Aléjate de mí…".
Me rechazó lánguidamente y un segundo después cayó inconciente…
La piedra que estaba tirada al lado del cuerpo de mi madre volvió a recuperar su antiguo color…
Fin del capítulo 22.
Capítulo 23: Fin
Me pregunto por qué no noto nada en esepcial…
Me pregunto por qué no noto ni dolor ni agonía.
Ah, no alcanzo a comprenderlo…
Ey, Nanoha, déjame volver a escuchar tu voz…
IIIII
"Madre…".
Nadie me respondió…
Me agaché para recoger la piedra que seguía resonando con una luz azulada.
"Aunque nunca recibí amor de tu parte siempre seguirás siendo mi querida madre…".
"Fate-Chan…".
Nanoha me abrazó por la espalda.
"Nanoha, se terminó… Volvamos a nuestra hogar…".
"Muy bien…".
Aunque fuiste lastimada siempre estuviste a mi lado.
"Nanoha, definitivamente te haré feliz".
"¿Pero qué hay te tu felicidad, Fate-Chan?".
"Si permanezco a tu lado no podría desear ser más feliz de lo que ya soy".
Sin importar el estatus social o que yo sea su caballero y guardiana personal seguiré luchando para que estemos juntas.
Agarradas de la mano dejamos el castillo en ruinas. El sol ya se estaba ocultando pero notamos el aura de varios de nuestros amigos acercándose.
"¡Nanoha-Chan, Fate-Chan, ¿están bien…!?".
Hayate llegaba con un escuadrón y con sus caballeros guardianes. Y Chrono también se nos acercó tras ellos.
"¿Ya todo se terminó…?".
Asentimos.
"Pero la piedra no fue destruida…".
Advirtió Hayate pero enseguida la mujer loba se nos apareció de repente y quiso darme un fuerte zarpazo.
"¡Ugh…!".
"¿¡Eh…!? ¡Nanoha…!".
"¡Eras su hija y aún así lo arruinaste todo…! ¡Precia-Sama tomó todo lo mío y yo quería verla triunfar…! ¿¡Sabes lo frustrante que es para mí que ella haya perdido y muerto…!?"
Nanoha me había protegido del zarpazo y estaba sangrando bastante... En el acto todos se pusieron en guardia y Signum y Vita lograron inhibirla y al final la noquearon.
"Jiajaja, creo que lo arruiné…".
Se expresó Nanoha. Y entonces Shamal-Sensei creó un círculo mágico de curación alrededor de donde yo tenía agarrada a Nanoha.
"Lo lamento Shamal-Sensei, me loa advertiste pero yo…".
"¡No digas nada más! ¡Te curaré, Nanoha!".
Pero por alguna razón la herida del zarpazo no cicatrizaba y menos se curaba.
¿Cómo es posible….? ¿Por qué pasa esto…?
"Nanoha, no me dejes…".
"No… llores… Fate-Chan…".
"¡Si de verdad cumples cualquier deseo salva la vida de Nanoha!".
Grité sosteniendo la piedra.
"Si no m equivoco se requiere de algo para activarla".
Me recordó Hayate.
"¡Hayate, dímelo o Nanoha se va a morir muy pronto…!".
"¡Ya recuerdo…! El losung es…".
"Fate-Chan… pese a todo… sonríe…".
Me instó Nanoha pero dos segundo después noté que le daba un temblor y enseguida dejó de moverse.
"¿Nanoha…? ¡Nanoha…!".
"Su corazón dejó de latir…".
Avisó Shamal-Sensei.
Esto no puede estar pasando…
Prometimos que volveríamos juntas…
Nanoha…
Fin del capítulo 23.
Capítulo 24: Nombre
"¡Fate-Chan, ¿cuántos cartuchos de sangre le quedan a Nanoha…!?".
Me preguntó Hayate.
"¿Eh…? Unos tres….".
Le respondí yo.
"¡Shamal, por favor refuerza el círculo!".
"¡Enseguida!".
"La piedra… está activándose…".
Advirtió Hayate.
"¿Eh…?".
Del pecho de Nanoha noté entonces que surgía una luz redondeada.
"¿Un enlace…?".
Me pregunté sorprendida.
"Me ahorraré los detalles así que les contaré pormenorizadamente que la noche en que la piedra fue robada investigué en la biblioteca del castillo y descubrí por qué se llama este objeto justamente "Erbunse". La piedra al parecer pudo ser activada hace poco pero no con éxito".
Explicó Hayate.
"¿Por qué…?".
"Antes de cumplir el deseo la piedra devora a la llave. Quiero decir que lee la energía mágica del núcleo del enlace de la llave. Tenemos que emplear a Rasing Heart y sus cartuchos para hacer una transfusión de sangre y recitar un encantamiento. Por fortuna tenemos presente a Sahmal-Sensei para lo primero y a vos para lo segundo. Te diré lo que tienes que recitar".
Terminó de explicar Hayate.
"Muy bien, ya que todavía hay esperanza probaremos este método con toda nuestra voluntad".
Dije yo y mientras Shamal-Sensei realizaba la transfusión de sangre desde los cartuchos hacia el cuerpo de Nanoha Hayate me susurraba las oraciones del encantamiento:
"A través de esto vos y yo estaremos enlazadas por un contrato. La Luna azul y el mar rojo, entre la prisión eterna la canción de mis pecados. Con esta condena destruye el sacrificio que te ofrezco".
De pronto noté que si bien Nanoha no abrió los párpados éstos se movieron un poco…
"¡Shamal-Sensei…!".
"Muy bien, sigo manteniendo el círculo de curación. No te detengas".
"Por favor despierta…".
"Te pido… yo, la insignificante, que quiere tocar el cielo con las manos… que no dejes nada al azar y me enjuicies…".
Entonces la piedra se partió en varios pedazos y Nanoha poco a poco iba recuperando el color rosado en los cachetes.
"Mmmm…".
"¡Nanoha…!".
"¿Fate-Chan…?".
"Nanoha… Ay, Nanoha…".
"Sí, soy yo y estoy a tu lado…".
Replicó Nanoha y yo le acaricié un cachete.
"¿La piedra se rompió…?".
Nos preguntó Nanoha mientras se levantaba con esfuerzo con mi asistencia.
"Sí, ya todo se terminó…".
Le mencioné.
"Entonces no queda más que hacer aquí… Volvamos con todos los demás hacia el Eldorado".
Este era el fin de la guerra.
Pero un final es sólo el principio de algo más, ¿verdad?
Fin del capítulo 24.
Capítulo 25: Amor Mío
Cuando estábamos ya muy cerca del castillo nos entrevistamos con el comandante supremo Harlaown que estaba custodiando cerca de la frontera.
"Buen trabajo, sobre todo se lo digo a usted, comandante Harlaown".
Lo felicité.
"¿Eh…?
Expresó Fate-Chan.
"Me lo comunicó el rey… Pero su plan de infiltrarse en el reino enemigo sí que fue muy difícil, ¿verdad?".
Luego Harlaown dirigió la mirada hacia Fate-Chan.
"Estaba completamente convencido de que nos habías traicionado… Mis más sinceras disculpas…".
Fate-Chan no terminaba de entender bien la situación pero más tarde le explicaría todo con detalles.
"Bienvenidos sean todos de vuelta".
Nos saludaron mi padre y mi madre.
"¿Pero por qué nos dan la bienvenida con alegría…?".
"Porque lo importante es que gracias a ustedes esta guerra ya llegó a su fin".
Mencionó mi padre.
"No hay razones para castigarte porque aunque desobedeciste órdenes al final siempre estuviste protegiendo a Nanoha. Te lo agradecemos de corazón".
Terminó diciendo mi padre pero luego de un momento continuó:
"Pero destruiste un tesoro valiosísimo para el reino y eso es un acto inexcusable hasta para una princesa y por lo tanto ya no sos una así que haz cualquier otra cosa que desees con tu vida".
Concluyó mi padre entrando al castillo. Mi madre hizo una reverencia y lo siguió.
"¡Padre, madre, esperen!".
Seguí a mis padres y noté que Fate-Chan iba detrás de mí sumamente preocupada. Ciertamente como yo era la llave para ersbunde no se me permitía ser novio o prometido al cumplir los 16 como era regla en Eldorado desde hace incontables generaciones… Pero creo que mis padres ya sabían a quién pertenecía mi corazón…
"Ya no sos una princesa. Deja este lugar".
Decía mi padre.
"Je je, qué difícil que sos, querido, deberías hablar con más sinceridad".
Se buró mi madre.
"Nosotros al menos queremos que escojas a la persona a la que ames".
Mi padre miró a Fate-Chan.
"Fate, cuida bien de Nanoha".
Fate y y nos agarramos de lado de una sola mano.
"Lo juro".
Mi madre sonrió y mi padre no agregó algo más. Fate hizo una ligera reverencia y mi madre le devolvió el cordial saludo.
Cuando mis padre se retiraron…
"¿Nanoha…?".
Me preguntó Fate-Chan cuando acerqué mis labios a los suyos. Nos besamos ligera y castamente.
Pero ahora era hora de ordenar mi cuarto para dejar el castillo.
Cuando estábamos terminar de preparar nuestro equipaje Fate-Chan me increpó:
"Nanoha, quiero que vivamos juntas. Daré mi mejor esfuerzo porque quiero estar a tu lado".
"Fate-Chan, sos una tonta, no tenías que preguntarlo… ¡Claro que me encantaría!".
Cuando terminamos de preparar todo Fate-Chan me dijo lo siguiente:
"¿Nos vamos, Nanoha?".
"Claro, gracias por verme siempre a mí misma y no a mi antiguo título de realeza".
Le agradecí con una sincera sonrisa.
"¡Vayámonos, Fate-Chan!".
Aquí y ahora empieza mi nueva vida junto a Fate-Chan.
Fin del capítulo 25.
Fin de la Cuarta Parte.
Continuará en el capítulo final titulado "Nanoha" y en el epílogo titulado "Infinito".
Traducido por Saizoh.
Nota 1: sí, procrastiné más de lo habitual… pero ya sólo faltan dos capítulos más y se terminó xD.
Nota 2: El final definitivo para este fanfic de origen japonés al final será la "Parte Cinco" y ya xP.
