La leyenda de Korra y sus personajes no me pertenecen.


Aun no lograba asimilar lo ocurrido, todo parecía ir bien, todo se sentía demasiado perfecto, pero ese era el punto, eso era a lo que siempre le había temido. Cuando las cosas iban muy bien luego de un momento a otro se arruinaban.

Así había sido cuando niña, su madre y ella tenían muchos sueños , viajar enseñarle lo que la vida tenía preparada para ella y sobre todo su madre soñaba con acompañarla el día de su boda al crecer, y luego su madre fue asesinada. Es una muy cruel forma de decirte que las cosas buenas en la vida no son para siempre y que la gente que amas se marcharan. Si se te ofrece una oportunidad para ser feliz en esta vida es mejor tomarla y vivir el día ya que no sabes que puede suceder al día siguiente.

Ahora sentada en el sillón del salón de su enorme y solitaria casa, recordaba lo sucedido, la noche en que había disfrutado con Korra, la piel morena de la chica sobre su cuerpo, su aroma, los incontables te amo que se escapaban en forma de gemidos desde los labios de su ¿Novia? Ahora no lo sabía y lloraba. Había estado resistiendo aquel llanto, pero no podía, había perdido ese día quizá a dos personas, su padre iría a la cárcel y Korra se alejaría de su lado sintiéndose ella culpable de lo sucedido.

Se cubrió su rostro con sus manos, y en silencio comenzó a llorar, sentía dolor en su pecho, una presión desagradable producto de la tristeza.

Comienzo flash back

Korra estaba de pie frente a ella junto a Tenzin y Lin, no entendía lo que estaba pasando pero al ver el rostro de su novia presentía algo no muy agradable.

-Korra ¿Qué…que sucede?- se acerco a la chica- ¿Por qué están ellos aquí?- pregunta desconcertada.

-Asami…yo- duda en la forma de confesarle lo que ella había averiguado esa mañana, sabía que eso le traería problemas con su novia y que la lastimaría demasiado, pero le hizo una promesa, siempre debía decirle la verdad a esa chica que en ese preciso instante la miraba con el ceño fruncido esperando por aquella respuesta-Escuche a tu padre hablar por teléfono esta mañana-traga saliva- sospechamos que él está involucrado con los igualitarios- dice bajando la voz y esperando la reacción de Asami. Por lo que ve en sus ojos la noticia la recibe como un balde de agua helada.

-¿Qué estás diciendo?- dice desconcertada- ¡eso es absurdo Korra!- se altera-¿Cómo puedes desconfiar de mi padre?- se acerca molesta hacia Korra, aunque la joven Avatar la mira en silencio puede notar como en esos ojos verdes hay decepción por lo que acababa de revelar- es mi padre- susurra dolida Asami

-Asami por favor…- pide intentando acercarse a su novia para darle algo de tranquilidad, le toma el brazo pero la chica más alta la aleja de forma brusca.

-No te me acerques- responde molesta sin mirarla a los ojos y retirándose del lugar escaleras arriba, Korra la mira alejarse de ella, sin poder asimilar la reacción de su chica. Por un momento dudo de la seguridad que tenia ¿Qué tal si se había equivocado? ¿Qué tal si por un error perdía a la persona que tanto amaba? Comenzaba a maldecirse, quizá no debió decir nada, tal vez debería haber hecho oído sordo y las cosas se hubiesen mantenido bien entre ellas, lo había arruinado.

Y así se quedo, pensativa en el mismo lugar donde Asami la había dejado segundos atrás, sentía un vacío, esa lejanía ese frio cuando te dejan y tenia pena, pero en ese instante no podía llorar.

-¿Te sucede algo?- Lin había notado lo ausente que estaba Korra, había visto como ambas chicas discutían a la distancia, intuía que algo pasaba entre las dos chicas, pero no preguntaría mas sabiendo de Korra no dirá nada.

-Estoy bien- responde con el semblante algo triste, su brillo en sus ojos color celestes se habían apagado y eso la delataba. Claro que la jefa de policía no le creyó nada, definitivamente algo muy importante había sucedido con su amiga.

-Bien, es hora de acompañar a Tenzin para interrogar al señor Hiroshi Sato- y Korra asiente en silencio.

No habían sacado nada en limpio, el hombre aseguraba no tener nada que ver con el grupo y Asami estuvo presente en el interrogatorio defendiendo a su padre sin mirar a Korra, la ignoraba y eso estaba destrozando a la joven Avatar que sentía que se había equivocado.

Los tres se retiraron de la enorme casa, pero Lin sugirió continuar con la investigación en sus fábricas, ninguno se detendría hasta no encontrar una pista por más mínima que esta sea.

Nada, Korra se estaba derrumbando por no encontrar nada, todo hacia ver que ella se había equivocado y sobre todo lo que más le dolía eran las frías palabras de Asami, al echarlos de la fabrica y mirar a Korra como su enemiga, ¿en donde había quedado el amor que se tenían? ¿En qué parte había escondido la señorita Sato a su dulce Asami? Korra no decía nada, ya no quería hablar, simplemente rendida se retiraba del lugar.

-Naga- decía aguantando sus ganas de llorar- lo he arruinado, culpe a un hombre inocente, perdí a mi novia- su confidente, su perra oso polar, quizá no hablaba pero era la mejor escuchándola- soy una…- no logra terminar la frase cuando siente que alguien roza su mano dejando una nota en ella. Mira y observa por todos lados pero nadie parecía sospechoso, ninguno de los trabajadores la observaba, nada parecía indicar quien fue el del recado. Había una dirección para reunirse con alguien a media noche, ese alguien sabia la verdad de lo que estaba pasando en realidad.

Llegada la hora los tres, Tenzin, Lin y Korra asistieron al lugar y a la hora indicada en el papelito. Un hombre de cabellera blanca y ojos claros le hablo de lo sucedido, de la fabricación de los guantes para los igualitarios y por ultimo les revelo que el hombre dueño de Industrias Futuro tenía una fábrica en su casa, bajo la mansión para ser exactos en donde fabricaba una nueva arma.

Asami estaba sentada, pensativa sin poder creerse aun lo que Korra había dicho sobre su padre cuando escucha que abren la puerta de la mansión de golpe. Lin y sus hombres ingresan en busca de la fábrica que había mencionado aquel trabajador.

-Creo que hubiera notado si existiera un fabrica debajo de mi casa-dice molesta-las mentiras que ustedes inventan solo para perseguir a mi padre- dice mirando a Korra que estaba en silencio en ese momento.

Asami resignada los guio a todos hacia un taller que tenía su padre atrás de la casa, en ese lapso las chicas no se hablaron, aunque la Joven Avatar había querido acercarse a la chica pero esta ni siquiera le prestaba atención.

Cuando llegaron al taller, el lugar estaba vacío y no había señales del señor Sato y en ese instante Asami estaba dudando de la seguridad que había tenido hacia su padre. Lin descubrió un túnel debajo de ese taller y Asami se había quedado helada, tal vez Korra tenía razón.

La jefa de policía quito una parte del suelo dejando a la vista la entrada del túnel y Asami por primera vez se estaba sintiendo engañada, traicionada por su propio padre.

Con la mirada fija en la escalera metálica que daba paso al túnel, Asami susurra- debe haber alguna explicación- con temor a desilusionarse de su padre, fue ahí cuando Korra tomo fuerzas para acercarse a ella viendo la tristeza en los ojos verdes de Asami.

-Tal vez no sepas todo lo que hace tu padre…Asami- le dice delicadamente, quería abrazarla y cobijarla entre sus brazos, acariciarle el cabello para poder tranquilizarla, pero Asami no parecía estar dispuesta a aceptar- lo…lo lamento-fue lo último que pudo decir Korra.

Los policías bajaron y Asami se quedo en el lugar vigilada por uno de ellos, la joven Avatar era la última en ingresar al túnel, pero como si una voz le gritara en la mente, decidió voltear para ver a una preocupada Asami que la miraba fijamente hasta que decidió bajar la mirada, alejar sus ojos verdes de Korra.

Al llegar al lugar, todo parecía frio, solitario, no había rastro de nadie solo unas extrañas maquinas y banderas con alusión a Amon.

Estaban todos inquietos, cuando de pronto se levanto un muro de platino solido.

En el exterior Asami tenia un mal presentimiento, estaba inquieta, estaba asimilando que su padre era un traidor pero si era así, Korra podía estar en peligro y ese ruido estrepitoso que acababa de escuchar la alertaba de algo que estaba a punto de suceder-Korra-susurro.

Hiroshi aparecia en el interior de una de las maquinas, declaraba odiar a los maestros, él era parte de los igualitarios e iba a acabar con la joven Avatar y los demás.

La batalla era intensa, las maquinas eran de platino, difícil de derrotar. Los hombres de Lin estaban siendo acabados, y Korra hacia lo imposible por atacar.

De un momento a otro, Korra se veía siendo lanzada hacia unas tuberías enormes, su cuerpo reboto contra el metal, el golpe había sido estruendoso para ella, se había quedado sin aire, solo vio a Tenzin intentado pelear contra Hiroshi y luego todo se volvió oscuro. Habían sido derrotados.

Quería darle el último toque a la Avatar, quería lastimarla, dañarla lo más que podía antes de enviársela a Amon, la tenía ahí inconsciente, herida. La odiaba simplemente la odiaba.

Se acercaba a ella a pasos lentos, en sus manos cargaba sus bastones eléctricos, estos tenían la suficiente potencia para acabar con la chica. Una sonrisa malévola se apoderaba de su rostro, solo un par de metros más y…

-¡Papá alto!- le grito con voz desgarrada, la chica se las había arreglado para ingresar al lugar luego de escucharla ruido y convencer al policía para dejarla ir a averiguar lo que sucedía.

Podía imaginar cualquier cosa, pero jamás habría pensado que su padre quisiese hacerle daño a Korra. Cuando llego al lugar y vio a todos inconscientes en el suelo, buscaba con desesperación con la mirada a Korra, pero su cuerpo se paralizo al verla alejada de los demás herida y sin consciencia y su padre dispuesto a matarla. Su voz fue lo único que pudo sacar de su pecho, nació desde su desesperación, por su temor a que le hiciera más daño aun a su morena de ojos celestes que yacía en el húmedo suelo.

-No te acerques a ella- le ordeno, el hombre se detuvo y giro para ver a su hija-¿Por qué?-

-Cariño, trate de mantener fuera de esto tanto como pude, pero ahora que sabes la verdad, por favor perdóname- Asami lo mira con los ojos llenos de agua y luego mira a su chica que esta tirada en el suelo, su padre sigue con su relato- estos maestros asesinaron a tu madre, el amor de mi vida-

Korra a lo lejos comenzaba a abrir levemente sus ojos, su cuerpo lastimado no la dejaba ponerse en pie, buscaba con la mirada las personas que discutían, y reconoció esa voz, era Asami.

-¡Arruinaron el mudo!- escuchaba que gritaba el hombre. Puede divisar a su chica frente a su padre, él le entrega un guante-únete a mi Asami- le dice y Asami está en silencio. Quería levantarse pero no tenía fuerzas, quería gritarle para que no se dejara convencer, suplicarle si fuese necesario pero todo parecía dar vueltas. Por un momento un temblor recorrió su cuerpo al notar como Asami recibía el guante en señal de aceptar la propuesta de su padre y ella cerró los ojos dejando escapar sus lágrimas.

- Te amo papá- fue lo último que le dijo antes de darle un toque con el mismo guante, no podía ni aceptaba lo que él le había dicho, lo sentía pero su padre estaba cometiendo un error, se había dejado llevar por el odio hacia los maestros y la vida no se trataba de eso. Luego se deshizo de unos de los acompañantes de su padre y corrió hasta Korra.

Fin flash back

Se sentía vacía, sola en esa mansión. Korra y los demás habían sido traslados al templo del aire y no la había visto después de eso. Estuvo presente cuando se llevaron esposado a su padre, presente a la distancia, ella se encontraba en las escaleras viéndolo mientras él no la veía.

Todo se iba hacia abajo, caía en picada, su vida, su relación con Korra, tal vez la chica de ojos celestes no volvería a buscarla no lo sabía. Por otra parte no se debía ser muy inteligente para darse cuenta que a la industria de su padre de la cual ahora era ella la que debía hacerse responsable no le iría muy bien.

No había ruido alguno en la mansión, algunos recuerdos de su niñez la comenzaban a invadir, su padre jugando con ella luego de asimilar la ausencia de su madre. El hombre le hablaba de planos, le enseñaba a dibujar, compartían muchos momentos juntos, siempre seria su padre, y las lagrimas comenzaban a recorres sus mejillas, lagrimas silenciosas.

-de verdad lamento lo sucedido- alguien entra en el umbral de la puerta sacando de su burbuja a Asami- se que te es difícil-

-¿te encuentras mejor?- le pregunta sin mirarla. Siente alivio al verla bien pero también algo de vergüenza al no creerle

-Si- le responde ella suavemente-¿puedo sentarme?- le pide, Asami asiente con la cabeza y en silencio-

- Debes creer que te traicione- dice de la nada la joven heredera

-¿Qué? Por supuesto que no-

-ÉL es mi padre y aun no puedo asimilar bien lo que hizo- rompe a llorar, Korra no quiere invadir el espacio personal de Asami aunque su corazón se lo pida a gritos.

-¿Por qué bajaste?-

-Tuve un mal presentimiento y para ese entonces ya dudaba de él- ahora se atreve a mirar a los ojos de Korra- y cuando baje te busque con la mirada al darme cuenta que los demás estaban heridos e inconscientes y me paralice al verte tirada en el suelo-

-No sé que hubiese ocurrido si no bajabas- se miran en silencio

-¿podrás perdonarme algún día Korra?-

- no hay nada que yo deba perdonarte Asami- le acaricia levemente la espalda para tranquilizarla- ven conmigo- le pide después del silencio entre las dos

-¿A dónde?-

- Ven conmigo a pasar unos días en el templo del aire- le dice pidiéndole con su mirada que la acepte.


Hola, me demore unas horas en subir el capitulo, tuve problemas para cargar la pagina pero yo no me rindo y lo logre :)

Saludos y muchas gracias por sus reviews.

Eve