Y buenooo aquí va mi pedacito de drama...
CAPÍTULO 4
PALABRAS NO DICHAS
Y al parecer las cosas no eran tan sencillas como pensó al principio, cada vez que intentaba hablar con ella, alguien interrumpía y quedaba a solo segundos de poder decirle la verdad sobre sus sentimientos.
A veces, simplemente deseaba rendirse y dejar las cosas tal y como estaban.
- Shaoran… Quería decirte algo - Era Sakura quien hablaba
- ¿Qué sucede?
- Mamá llamó ayer y… Quiere que pase las vacaciones con ella
Él se puso serio de golpe, sabía que eso iba a pasar, había estado las vacaciones de invierno con su padre y aunque la iba a extrañar mucho, solo podía animarla a hacerlo, después de todo, se trataba de su madre y sabía lo mucho que Sakura la quería.
- No te preocupes, sabes que aquí estaré esperándote cuando regreses
- Te voy a extrañar – dijo mientras lo abrazaba
- Yo también, no sabes cuánto – Eso último solo lo pensó, no se sentía capaz de decirle algo como eso.
Se unieron a los demás en su almuerzo, era su último día de clases y por eso habían decidido reunirse para compartir ese rato.
- Oye Sakura y ¿cómo te fue con Einishi? – preguntó Chiharu despreocupadamente
La castaña se puso pálida de golpe para después sonrojarse violentamente. Por su parte Shaoran trataba de disimular la ira que lo embargaba recordando los acontecimientos de los días anteriores.
Einishi era un compañero de otro grupo que desde hace un tiempo se había declarado admirador acérrimo de Sakura, le enviaba regalos, chocolates, cartas y ella con sutileza lo rechazaba pero él no se daba por vencido.
Gracias a su mucha insistencia, Sakura acordó encontrarse con él el día anterior, él le había dicho que solo le diera esa oportunidad y si no cambiaba de opinión la dejaría en paz; ella con cansancio accedió aunque tenía claro que no cambiaría su forma de pensar al respecto, y las razones eran más que obvias, aunque solo ella y Tomoyo lo sabían.
El caso es que no había sido tan malo como esperaba, podía decir inclusive que se divirtió; el chico resultó ser muy divertido y amable, su conversación era interesante y había pasado una excelente tarde a su lado; pero hay situaciones que no pueden simplemente cambiarse de la noche a la mañana, de manera que, aunque no había hablado aún con el muchacho, tenía que hacerlo para que él no construyera falsas expectativas.
Y eso era precisamente lo que les contaba a sus amigos. Obviamente, omitiendo los motivos por los que no podía aceptarlo.
- Pero no entiendo Saku, dices que te divertiste con él, que se portó muy bien contigo… Entonces ¿por qué no darle una oportunidad?
En ese momento Tomoyo notó la mirada de furia de Shaoran que despedía rayos y centellas al ver que aquella niña estaba impulsando a Sakura, a Su Sakura a tomar decisiones de esa naturaleza y decidió intervenir.
- Por mi parte creo que es demasiado prematuro tomar ese tipo de decisiones – dijo la amatista – todavía somos muy jóvenes y empezar con ese tema de relaciones sentimentales… No lo sé, es algo apresurado. Y no lo digo por ti, en tu caso y el de Yamazaki como me han dicho, se conocen desde el jardín de niños y es algo hermoso, pero creo que Sakura no está preparada para algo así.
- ¡Eso es! Sí, es exactamente eso – respondía nerviosamente Sakura.
La hora del descanso terminó, pero al regresar a los salones, Shaoran notó que Sakura se quedó más atrás y cuando se volvió para buscarla la encontró hablando con ese… Ese… Einishi, no podía quedarse demasiado cerca porque sería invadir la privacidad de Sakura, pero estaría tomando atenta nota de lo que sucediera.
- Sakura – decía Enishi – Ayer pasamos una tarde fantástica, gracias por tu compañía
- Por el contrario, gracias a ti por invitarme, la pasé muy bien
- Me alegro mucho… Entonces… ¿Qué dices de mi propuesta? Claro está que no te estoy pidiendo ser mi novia o algo así si eso te hace sentir mal, pero sí que me permitas conocerte más y poco a poco… Tú sabes.
La castaña lo miró sin decir nada y el muchacho entendió todo.
- Ya veo… Te gusta alguien, ¿no es así?
Sakura le sonrió tímidamente y solo asintió. El muchacho agachó su rostro y respiró profundo
- Bueno, por lo menos lo intenté y espero que esa persona valga la pena Sakura, eres una niña muy bonita.
- Gracias Einishi, yo sé que también encontrarás a alguien que pueda corresponderte por completo… Yo, lo siento mucho.
- No te preocupes – dijo él mientras se acercaba a ella y acomodaba un mechón de su cabello tras su oreja – De todas maneras, gracias por ser sincera conmigo.
En ese momento a Shaoran le hervía la sangre de la ira al verlos así, no tenía ni idea de la conversación que sostenían, pero el verlos tan tranquilos conversando y luego ella asentir. ¿Sería acaso que aceptó tener algo con él? Y la manera como él acomodaba su cabello.
- ¿No te han dicho que es de pésima educación escuchar conversaciones ajenas?
La voz tras de él logró sobresaltarlo de tal manera que sentía su corazón salir por su boca.
- Maldita sea Tomoyo, casi me matas del susto
- Ya te dije – respondió ella simplemente encogiéndose de hombros – es de muy mal gusto espiar a las personas.
- Yo… Este… Solo quería asegurarme de que el idiota ese no se propasara con ella.
- A mí no tienes que darme ese tipo de excusas tan reforzadas Shaoran, pero ¿ves lo que te decía? Si no tomas cartas en el asunto alguien más lo hará, Sakura se irá este periodo de vacaciones, junto a su madre conocerá personas nuevas y quizá la chica que vuelva no sea la misma.
- Lo he intentado, sabes que lo he hecho, pero luego… Algo pasa, siempre somos interrumpidos, inclusive tú lo has hecho.
- Lo sé, pero solo para salvarte de cometer una imprudencia. Shaoran ella se va mañana temprano, dime ¿qué piensas hacer?
El muchacho se sacudía los cabello con impaciencia – Tengo que hacerlo Tomoyo, yo tampoco quiero que se vaya y me deje con todos estos sentimientos acumulados, además al estar lejos le dará tiempo de pensar un poco más y quizá no sea tan malo o incómodo que si estuviera acá.
- Me parece bien, yo te ayudaré entonces. Buscaré la manera de dejarlos solos hoy en el parque pingüino de camino a casa, no te comprometas con nada más.
En ese momento Sakura ingresó al salón – ¿De qué hablan chicos?
- Ahhh de nada en particular, solo algo de las vacaciones y que te vamos a extrañar amiga.
- Y yo a ustedes, no saben cuánto.
En ese momento ingresó la maestra y empezaron con las últimas clases que tendrían.
Shaoran se sentía sumamente nervioso, sabía que con la intervención de Tomoyo, esta vez nadie podría interrumpirlo y lograría por fin darle a conocer sus sentimientos; sumado al nerviosismo, se encontraba sus pensamientos positivos y negativos en una constante lucha en su mente, ¿qué pasará si Sakura no solo no le corresponde sino que termina por alejarse de él? Echar a la basura tantos años de amistad, compañía, confianza… Pero por otro lado… ¿si ella se sentía igual que él? Su corazón saltaba de emoción de tan solo imaginar ese escenario.
Con esos pensamientos, iba caminando prácticamente como autómata hacia su casillero a recoger algunas cosas mientras Sakura y Tomoyo iban tras de él riendo de alguna cosa sin importancia.
- Shaoran, ¿estás bien?
- Ah, si… Claro, ¿por qué?
- Estás en las nubes, estaba preguntando si querías ir por un helado al parque.
Él miró disimuladamente a Tomoyo quien asintió y ahí estaba su respuesta.
- Está bien, vamos.
Cuando estaban adentrándose al parque, Tomoyo fingió haber olvidado algo, se disculpó con ellos por no poder acompañarlos y esa era la señal.
Se detuvieron frente a los columpios, estaba sudando frío, su garganta estaba seca, pero no podía retroceder, no ahora, era el momento propicio y no podía dejarlo pasar.
- Sabes Sakura…
- Dime – respondió ella con una cálida sonrisa.
- Eres mi mejor amiga, siempre has estado a mi lado y nunca podré hacer suficiente para agradecer tu presencia en mi vida
- Gracias Shaoran, yo…
- Espera por favor, necesito terminar de decirte esto antes de arrepentirme.
La chica guardó silencio y solo asintió, con esto último dicho por Shaoran no pudo evitar sentirse sumamente nerviosa y expectante.
- Sakura, desde hace un tiempo yo… Lo que quiero decir es…
El muchacho sacudió sus cabellos con impaciencia, estaba resultando más difícil de lo que había imaginado…
- Sakura, me gustas, me gustas mucho; más allá de la amistad que nos une y sé que esto puede ser problemático para ti, solo… No importa si no me correspondes, solo quería que lo supieras, te deseo un buen viaje.
Él no dijo más, ella por su parte se quedó petrificada en su lugar, ¿hace cuánto tiempo estaba debatiéndose en su interior en torno a los sentimientos que tenía por Shaoran? Ahora, escucharlo diciendo eso que tanto deseaba escuchar la había descolocado por completo.
Pero cuando reaccionó él ya no estaba, pudo verlo alejarse hacia la salida del parque, necesitaba hablar con él, decirle todo lo que sentía, pero las palabras parecían estar atoradas en su garganta y sus pies pegados al piso porque no podía moverse.
Cuando por fin lo logró él ya estaba a una distancia bastante considerable así que empezó a correr, tenía que alcanzarlo y decirle todo esto antes de emprender su viaje.
- ¡Shaoran... Shaoran espera!
El chico escuchaba claramente los gritos de Sakura pero no quería volverse, para él, la reacción de ella había sido suficientemente clara y no necesitaba escucharlo de sus labios.
- ¡Shaoran... Shaoran por favor!
En ese momento ella se disponía a cruzar la calle y no se fijó en el sonido de un coche que se dirigía a ella a toda velocidad, cuando lo notó, estaba lo suficientemente cerca y no podía moverse, sus piernas no respondían.
- ¡Sakura! Los gritos de Shaoran la estremecieron pero ya era demasiado tarde para reaccionar.
Un fuerte empujón la hizo caer con fuerza sobre el pavimento, el carro había terminado estrellado contra un poste de electricidad, pero a tan solo unos metros de ella, el rojo intenso de la sangre manchaba el pavimento proveniente de algún lugar del cuerpo de Shaoran, todo pasó tan rápido que ella todavía estaba en shock, pero aun así, gritó con toda la fuerza que pudo.
- ¡Shaoran! Auxilio, por favor ayúdennos, ¡Shaoran!
El cuerpo maltrecho del chico a quien tanto quería, la sangre que no dejaba de fluir y aun así, vio como los ojos ambarinos se abrían lentamente y dibujaba una leve sonrisa en su rostro.
- ¿Es… Est..ás bien?
- Shaoran yo… Perdóname, todo es mi culpa, pero estarás bien, te juro que estás bien.
De nuevo cerró sus ojos mientras ella se abrazaba a su cuerpo con desesperación, la gente se arremolinaba a su alrededor y el sonido de las sirenas se dejó escuchar en medio de la tranquilidad del parque.
Los equipos de emergencia llegaron en muy poco tiempo, lograron inmovilizarlo mientras monitoreaban sus signos vitales.
- Su pulso está muy débil y ha perdido mucha sangre, necesita atención inmediata – era lo único que Sakura podía escuchar – señorita, señorita – la joven a su lado la sacudía lentamente para hacerla reaccionar de su letargo – venga con nosotros, necesita atención.
No se había dado cuenta que con la caída se había roto la cabeza y su hombro dolía mucho, pero subió a la misma ambulancia que Shaoran, no podía ser de otra manera.
Cuando llegaron al hospital minutos después, Tomoyo estaba ahí, ella se había encargado de avisar a la familia de Shaoran y Sakura, pues no había salido del parque cuando se despidió de ellos, agradecía a su curiosidad el haber permanecido cerca en esos momentos, nadie nunca habría podido imaginar el desenlace de esa historia.
Ahí estaban todos, los padres de Shaoran con Ierán visiblemente afectada, Fujitaka y Tomoyo.
No hacía mucho tiempo el médico había dado el primer parte sobre el estado de Shaoran, indicando que su estado de salud era muy delicado, pues el impacto había sido muy fuerte afectando varios órganos y zonas de su cuerpo, mientras que Sakura tan solo estaba en observación con un brazo levemente lastimado y algunas suturas en su cabeza.
Las horas pasaban y no había más noticias de Shaoran, vieron como por la puerta aparecía una llorosa Sakura que de inmediato se refugió en los brazos de su padre y su mejor amiga, diciendo una y otra vez que era su culpa, estaba realmente devastada por todo lo sucedido.
- Sakura, no digas eso – se acercó amablemente Ierán abrazándola también – fue un accidente.
- No, soy yo quien debería estar ahí, no él, lo hizo por protegerme, por mi estupidez al no fijarme… Shaoran no debería estar ahí.
Las horas seguían pasando cuando Nadeshiko apareció por la puerta; lo primero que hizo fue abrazar a su hija y obviamente informarse sobre el estado de Shaoran, les habían dicho que la cirugía había concluido y estaban esperando unas horas para ver su evolución.
- Bueno hija, creo que es hora de irnos, me encargaré de que estés muy bien cuidada en Tokio mientras te recuperas.
- No mamá, no puedo, no voy a dejar a Shaoran en este momento.
- Hija, pero he estado esperando este tiempo contigo desde hace mucho
- Lo se mamá, pero no pienso moverme de aquí ni dejarlo solo.
Nadeshiko pudo ver la decisión en la mirada de su hija, sabía que nada podía hacer para que su hija se separar de su mejor amigo y lo mejor era no empeorar las cosas, con toda seguridad él la necesitaría y Shaoran era alguien muy querido por toda la familia.
- Como quieras pequeña, pero me quedaré aquí hasta que te recuperes ¿si?
- Gracias mamá.
Un día más había llegado, ninguno de ellos había abandonado el hospital y muy temprano el médico encargado del tratamiento de Shaoran había salido a notificarles que el chico estaba descansando, aunque estaba en estado crítico continuaba estable pero pidió reunirse en privado con los padres del ambarino.
- Señores Li, lo que tengo que decirles no es fácil
La pareja estaba cada vez más nerviosa ante lo que tendría que decir el doctor pero no interrumpieron su intervención.
- El trauma de su hijo comprometió su médula ósea justo en la zona lumbar específicamente en las vértebras L3 y L4; a pesar de que la lesión fue incompleta lo más seguro es que tengamos un episodio de paraplejia cuya gravedad aun no podemos determinar y solo con el tiempo podremos conocer su magnitud.
No es necesario decir que ambos estaban por completo conmovidos ante el oscuro panorama que se cernía sobre su hijo, era tan solo un adolescente, excelente deportista y con un futuro brillante frente a él, era sencillamente injusto lo que estaba sucediendo. El médico continuó hablando.
- Les explico esto, porque es necesario que sean muy prudentes frente a él, como les digo, aun no podemos tener absoluta certeza del nivel del daño y no es bueno perturbarlo, principalmente en su estado. Yo sé que el panorama parece muy oscuro, pero tengan en cuenta que es un adolescente y tiene muy buenas posibilidades de recuperarse.
- ¿Usted lo cree así?
- Si señora, la ciencia tiene avances médicos constantes y seguramente encontraremos una opción que pueda sernos útil. Cuando el joven despierte solo ustedes podrán entrar a verlo, seguramente se percatará de que no puede moverse bien, pueden decirle que la cirugía fue muy reciente… Ya nosotros nos encargaremos de hablar con él cuando las pruebas sean un poco más concluyentes.
- Gracias Doctor – dijeron por último los señores Li ya resignados ante la dura noticia recibida.
Posteriormente hablaron con Fujitaka y Nadeshiko sobre lo sucedido, pues pronto Sakura también se daría cuenta; además, que con toda seguridad, sería ella la primera aparte de sus padres en poder verlo; pero habían tardado mucho para calmarla y el sentimiento de culpa que se había apoderado de ella y ahora sería mucho más difícil sabiendo lo que había sucedido con su querido amigo.
Hola!
Sip, yo de nuevo... Gracias a todos por sus hermosos reviews, hasta ahora todo era belleza y problemillas minúsculos en comparación con este... Como sabrán, la parte de la declaración, es del último capítulo del manga clásico en el que se inspiró el hermoso OVA que tanto amamos, pero con un desenlace un poco más complejo y es que aquí es donde se pondrán a prueba los lazos que unen a estos dos.
Les envío un abrazo muy especial reiterando mis agradecimientos, espero que no me asesinen por hacerle esto a Shaoran... Pero es que soy un poco cruel a veces jejejeje
Ale-San
