CAPÍTULO 6

SOPORTANDO TEMPESTADES

Sus manos empezaron a temblar, no sabía qué decir, había esperado demasiado para escuchar su voz nuevamente y ahí estaba, aunque no se escuchaba igual, no importaba, el problema ahora es que no sabía qué decir.

- Shaoran…

- ¿Estás ocupada? ¿Interrumpo?

- No

- Ya veo

- …

- Perdón, creo que… No debí llamar

- ¡No Shaoran! Perdón, es solo que… No sé qué decir, no esperaba que llamaras

- ¿Cómo estás?

- Bien… Bien

- Sakura, quisiera saber si podrías venir a mi casa

- ¿Ahora?

- No, digo… Cuando puedas

- Puedo ahora, no creo tardar mucho

- No quiero molestar

- Shaoran… Estaré allá en 20 minutos.

La castaña colgó el teléfono totalmente eufórica.

- ¡Papá, papá! – bajó corriendo las escaleras – ¿Puedo ir a casa de Shaoran?

Y como decirle que no, Fujitaka había sido testigo del estado de tristeza de su hija mientras estaba separada de su amigo y solo esperaba que ese encuentro fuera para bien y no un motivo de más dolor para ella.

Se puso sus patines y se dirigió rápidamente a la casa de su amigo, pasó por la pastelería favorita de ambos y consiguió algunos pastelillos de chocolate y fresa, tarareaba por el camino y sonreía sin parar, aunque estaba sumamente nerviosa, porque de una u otra forma no sabía para qué la había llamado.

- Señorita Sakura, que gusto verla, bienvenida.

Como siempre, Wei con su amabilidad la invitó a pasar.

- Señorita, el joven la espera, acompáñeme.

De nuevo el nerviosismo, no lo veía… o mejor dicho, no hablaba con él desde aquel día en el parque, ¿qué debía decirle? Quizá era el mejor momento para hacerle saber de sus sentimientos pero recordó una conversación anterior que había tenido con Tomoyo

FLASHBACK

- Yo debí haberle dicho lo que sentía Tomoyo, ahora, con la noticia que le dieron, quien sabe si tendré otra oportunidad… pero en cuanto pueda hablar nuevamente con él lo haré, le diré todo.

- No lo creo prudente Sakurita, en el estado de depresión que él se encuentra y después de esa noticia, seguro pensará que se lo estás diciendo por lástima o culpa y será peor, considero que lo más prudente será esperar a que las cosas se den y todo esté un poco más tranquilo.

FIN DE FLASHBACK

Las palabras de Tomoyo retumbaban en su mente, no sabía en qué condición se encontraba Shaoran y quizá sería difícil acercarse a él nuevamente; lo mejor sería ver cómo avanzaban las cosas con Shaoran y tomar el consejo de su amiga.

Se encontraban frente a la puerta de la habitación, se había puesto increíblemente nerviosa, sus manos sudaban y su boca estaba seca, bonita hora de quedarse sin palabras.

La puerta se abrió y Wei le hizo una seña para que entrara, cosa que ella hizo automáticamente.

Shaoran la vio ahí, con su característico sonrojo, moviendo sus manos como solía hacerlo cuando estaba nerviosa y con la bolsita en sus manos.

- Hola Shaoran…

- Hola Sakura – respondió él con una leve sonrisa

Aquellos ojos verdes se llenaron de lágrimas y se lanzó a los brazos de su amigo.

- Te extrañé tanto… No tienes idea.

Él no decía nada, solo se limitó a corresponder a su contacto, claro que la había extrañado, siempre lo hacía, pero ahora se daría cuenta si Sakura había cambiado con él a raíz del accidente o seguiría siendo la misma chica que había conocido toda la vida.

- Perdóname… Yo… Perdóname Shaoran, es que de verdad estoy feliz de verte – dijo ella secándose las lágrimas con el dorso de su mano.

- No te preocupes, yo también te extrañé

- Yo… Traje pastelillos, no te preguntaré si quieres, porque ya sé que sí – con toda la tranquilidad del caso, se sentó en el suelo, frente a él, que estaba en la silla de ruedas y le enseñó el contenido de la bolsa, no mucho tiempo después Wei llegó con el té y todo estaba completo.

Él la observaba, ella se movía como si nada pasara, las demás personas a su alrededor, incluso sus padres, lo trataban con tal delicadeza, como si fuera a romperse, de ahí que tuviera tanta resistencia a ver a otras personas y tener que soportar su actitud "comprensiva"; pero Sakura, lo había dejado gratamente sorprendido, por un momento sintió que todo era como antes.

- Y dime, ¿si has practicado con tu guitarra? – preguntó ella despreocupadamente sentándose a sus pies.

- Aunque no lo creas, sí, tiene un sonido muy bonito y me relaja mucho.

- Y ¿cuándo me dejarás escucharte?

- Mmmm aún no, pero en cuanto tenga alguna canción lista, serás la primera en escucharla

- Más te vale Li - dijo ella señalándolo con uno de los pastelillos.

Podía decir que ese pedacito de su vida… Mejor dicho, ella, le había traído una pequeña luz de felicidad en medio de toda la miseria que estaba viviendo y quizá si era posible salir adelante en medio de esa difícil prueba.

Pasaron el resto de la tarde y parte de la noche conversando y riendo de tonterías, a pesar de ser relajada para hablar, trataba de tener mucho tacto para no herir susceptibilidades, ante todo quería cuidar de su amigo.

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Una muy sonriente Sakura ingresaba a su salón de clase dando saltitos a la vista de todos sus compañeros, ellos se alegraban al verla sonreír de nuevo y la saludaban con entusiasmo.

- Creo que no tengo que preguntar cómo te fue ayer ¿no?

- Nop.

- Ven acá niña, me contarás todo

La castaña simplemente alzó sus hombros – Todo es como debe ser, y no sabes la dicha que me da el que me haya permitido acércame de nuevo… Es como un milagro ¿sabes?

Tomoyo sonrió e interiormente se felicitó porque aunque fue dura con Shaoran, su leve plática había tenido los resultados esperados. Ahora, el asunto de sus sentimientos eran otra cosa, algo lo suficientemente complicado como para sentirse temerosa de intervenir en eso, ya les correspondería a ellos y sería en su tiempo, de nada serviría apresurar las cosas y por ahora, solo podía sentirse feliz de ver a su amiga sonreír de nuevo.

Las clases empezaron y continuaron con sus rutinas, por lo menos ahora, con una preocupación menos.

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- Sakura, ¿no te quedarás en el club hoy?

- No, voy a casa de Shaoran… Pero primero debo pasar por la mía para recoger algo, ¿no puedes acompañarnos?

Tomoyo sabía que no era prudente presentarse así nada más, igual tampoco podía perderse la práctica del coro

- No puedo Sakurita, tengo práctica, ya ves que la competencia se acerca y todo debe salir perfecto.

- Entiendo… Espero puedas ir otro día, seguro a Shaoran le agradará mucho.

De manera que salió de la escuela rápidamente y llegó a su casa, sacó lo que necesitaba, se cambió de ropa y se dirigió a casa de Shaoran notificando en su casa que se ausentaría.

Cuando llegó al domicilio de su amigo fue recibida por la señora Ierán quien la abrazó con cariño pero no teniendo muy buenas noticias.

- Disculpa Sakura, pero Shaoran… Verás no se siente bien.

- ¿Cómo dice? ¿Acaso está enfermo, algo le sucedió?

- Ven acá – la señora la dirigió a la sala donde compartieron el té y procedió a narrarle lo sucedido.

Al parecer tuvo inconvenientes con su profesor particular, no pudo conocer bien los detalles pero solo se percató por lo mucho que Shaoran se exaltó, hasta el punto de despedir al maestro y desde ese momento no había querido ver a nadie. Durante el tiempo que dejaron de verse, Sakura no sabía sobre esas explosiones de temperamento de su amigo y se sentía sumamente preocupada, la verdad, es que no quería verlo así.

La castaña permaneció en silencio un momento, pensó en regresar a su casa y no molestarlo, pero por otro lado… Shaoran siempre había estado con ella en sus momentos más difíciles y ella ¿iba a dejarlo solo únicamente porque sentía temor a sus reacciones? No, si algo nunca olvidaría es que él estaba así por ella y era su responsabilidad como su amiga estar a su lado aún con todos sus demonios encima. Así que se armó de valor y decidió quedarse.

- Señora Ierán… Pero ¿le molestaría si me quedo?

- De ninguna manera, solo que no quiero que te trate mal o algo parecido.

- No se preocupe, pase lo que pase estaré ahí.

La mujer China se sintió agradecida al escuchar eso y por su puesto permitió que la chica de ojos verdes permaneciera allí y tampoco pensaba intervenir, seguramente ella encontraría la forma de acercarse a él.

De manera que, Sakura se acercó a la habitación y llamó suavecito a la puerta, nadie respondió, lo hizo de nuevo y por fin lo escuchó hablar.

- No quiero ver a nadie – su voz se escuchaba grave, totalmente fría y ausente y sí, por un momento se asustó, seguía siendo una niña llorona después de todo.

- Sha… Shaoran soy yo… Sakura…

- No quiero ver a nadie – volvió a escuchar.

Suspiró y nuevamente intentó a hablar – Shao… Yo…

- ¿No puedes entender que no quiero ver a nadie? – en esta ocasión se trató de un grito bastante audible que tuvo el efecto de humedecer sus ojos de inmediato, inclusive quiso sollozar, pero no se rendiría, no lo haría.

Se sentó en el piso al lado de la puerta y dijo en voz no muy alta – No importa Shaoran, igual estaré aquí… No te voy a dejar solo.

Ella lo dijo sin intención de ser escuchada, pero Shaoran estaba lo suficientemente cerca a la puerta como para hacerlo, en realidad quería que se fuera, que no tuviera que ver esa sombra en la que se había convertido, no era justo que ella pagara por las idioteces de las demás y su poca capacidad de tolerarlas, sabía que su amiga era sensible y que seguramente estaría llorando, odiaba hacerle eso a los demás y sobre todo a ella.

Pero otro sonido se coló por el pequeño espacio bajo su puerta, era el sonido de una guitarra; escuchaba como ella suave y un poco torpe tocaba los acordes de aquel instrumento y cantaba muy suavecito una vieja canción que alguna vez hubiese escuchado en su casa de un viejo disco de su padre.

Solo cantaba el coro:

Oh soledad, dime si algún día habrá

Entre tú y el amor buena amistad

Vuelve conmigo a dibujar las olas del mar

Dame tu mano una vez más

(Fragmento de "soledad" La Oreja de Van Gogh)

Pero también la escuchaba maldecir por lo bajo cuando tocaba un acorde equivocado o sus dedos resbalaban de aquel escurridizo F# (Fa sostenido), no pudo evitar reír al imaginarla inflando sus mejillas y quejarse de sus dedos torpes como solía hacerlo cuando tenían que hacer trabajos manuales.

Ahora sí había empezado con las estrofas, nunca le había prestado atención a la letra y le pareció bastante particular, como una pequeña historia de ellos dos.

Tanto tiempo juntos y hora te tienes que ir

Éramos muy niños cuando allí te conocí

Te veía jugar y en silencio hablar

Como me gustaba tu carita al bostezar

Y en nuestro rincón sigue aquel sillón donde me leías al dormir

Siempre estabas junto a mí, en mi mente revolviendo todo

Y esperando verme sonreír

Oh soledad, dime si algún día habrá

Entre tú y el amor buena amistad

Vuelve conmigo a dibujar las olas del mar

Dame tu mano una vez más

Escapábamos de todo y me invitabas a pensar

Me ayudabas con tus juegos a pintar la realidad

Siempre fuiste fiel, transparente fe

Los mayores dicen que de ti de enamoré

Y en nuestro rincón, sigue aquel sillón

Donde me leías al dormir

Siempre estabas junto a mí, en mi mente revolviendo todo

Esperando verme sonreír

Oh soledad, dime si algún día habrá

Entre tú y el amor buena amistad

Vuelve conmigo a dibujar las olas del mar

Dame tu mano una vez más

(Soledad – La Oreja de Van Gogh)

Pasó más de una hora hasta que la pudo interpretar de corrido, cada vez que se equivocaba volvía a empezar y Shaoran solo reía al otro lado de la puerta, desde hacía un buen rato quería dejarla entrar pero conociéndola sabía que detendría su interpretación diciendo que "le daba pena que la viera" y de verdad quería escucharla cantar, lo hacía muy bien y en la guitarra solo sería cuestión de práctica y se imaginaba tocando a su lado, sin duda sería algo muy relajante.

Cuando escuchó que ella se sintió contenta con su canción abrió la puerta rápidamente haciéndola caer estrepitosamente teniendo en cuenta que se encontraba apoyada en ella, él lo sabía, solo quería hacerla rabiar.

- ¡Shaoran! Me pude haber roto la cabeza

- No lo creo, como dice Touya tu cabeza es dura como la de un monstruo – dijo él entre risas y ella no pudo sino seguirlo, era maravilloso verlo sonreír y si eso le costaba un pequeño golpe, no le importaba mucho.

- Ya me estaba doliendo la espalda de estar sentada en el piso, eres un desconsiderado Li

Él solo se encogió de hombros – No habría abierto de no ser por un ruido molesto al otro lado de la puerta

- ¿Me escuchaste?

- ¡Cómo no! Tardaste más de una hora para tocar una canción… Pero, lo hiciste muy bien, no sabía que estuvieras estudiando.

- Era una sorpresa, cuando compré tu guitarra mi madre me acompañó y compró otra para mí – lo dijo levantando su instrumento orgullosa – En sus propias palabras dijo: "me parecería adorable verlos tocando juntos" así que aquí me tienes, la traje para que practicáramos juntos.

- Muy bien – respondió él – entonces déjame alcanzar la mía ¿si? Tienes serios problemas con F#

- Lo sé, son mis dedos, parece que no alcanzo bien

- No te preocupes, lo vas a dominar, es un acorde complicado al principio

Y así pasaron toda la tarde en su improvisada práctica, Sakura se sorprendió de lo mucho que su amigo avanzó en tan poco tiempo y le era de mucha ayuda en su aprendizaje.

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Los días pasaron y Tomoyo también empezó a unirse a las visitas de Sakura, la verdad, era que pasaban momentos muy animados los tres juntos.

- Bueno chicos, este fin de semana es el concurso nacional y sobra decir que espero verlos ahí

Ella conocía de las reservas de Shaoran por estar en público y mucho menos entre personas que le habían conocido, solo salía de casa por asunto médicos.

- Yo te apoyo, lo sabes, pero no creo que pueda ir.

- Shaoran, pero en verdad me va a hacer mucho bien verte allí

- Lo sé Tomoyo, perdóname

- Mmmmm en ese caso Sakura tendrá que ir con alguien más, no creo que desee estar ahí sola.

- Sí, es cierto… Quizá podría preguntarle a Yukito si quiere venir – agregó despreocupadamente Sakura

A la sola mención del viejo amigo de Touya, Shaoran sintió la molestia. Sí, habían pasado los años, pero sus reservas hacia Yukito seguían intactas y es que no comprendía la relación entre él y Sakura, le molestaba verlos tan cerca y no quería ni siquiera imaginar cómo sería con él fuera del cuadro.

- Está bien… Iré.

- ¿Lo dices en serio? ¡Es genial Shaoran! – Sakura se lanzó para abrazarlo, la verdad es que a veces podía ser bastante eufórica sin pensarlo demasiado y Shaoran terminaba por completo sonrojado antes esos arrojos de su amiga

Obviamente Tomoyo lo notó, por supuesto que sí, era claro como el agua, los sentimientos de Shaoran seguían ahí, incluso, podría pensar, que mucho más fuertes que antes… Y Sakura, ni decirlo, el único que no podría darse cuenta era su querido amigo.

El día del concurso había llegado, Sakura llegaría antes con Tomoyo y Shaoran los encontraría allá, la verdad era que la castaña estaba más nerviosa que su amiga, era un concurso importante a nivel nacional y ella participaría en dos categorías: como solista y con el coro.

Cuando Sakura alcanzó a verlo acompañado de Wei, agitó su mano para llamar su atención, tenía los lugares apartados para que Shaoran pudiera ubicarse cómodamente con su silla, cuando el ambarino se acercó, quedó sorprendido con lo hermosa que estaba Sakura, tenía un lindo vestido rosa que se acentuaba sobre el cuerpo de la chica dejando ver que ya no era una niña, pero aun así, no dejaba de lado ese deje de inocencia que tanto le gustaba, era una combinación perfecta.

- La señorita Sakura se ve muy linda con su vestido joven Shaoran – comentó despreocupadamente Wei.

- Solo asegúrate de que no te escuche, se pondría roja como un tomate – contestó divertido Shaoran.

Se acercaron a los asientos y no mucho tiempo después, dio inicio el concurso. La verdad es que todos los grupos y solistas que se presentaron eran excelentes; pero Tomoyo, sin duda alguna se había llevado todos los aplausos. La suya, sería la última presentación, Sakura no conocía la canción que interpretaría porque según Tomoyo, sería una sorpresa dedicada especialmente a ellos, sus queridos amigos.

Yakusoku No Sora (Canción al final del OVA "Sakura to Futatsu no Kuma")

Kokoro wa zutto kuno mune tattaite/Mi corazón siempre palpita dentro de mi pecho

Taiseisuna koto oshiete itta/Mientras me enseña cosas importantes

Mabuta toshimeta anata no tenano/Antes estaba ciega, mis manos cubrían mis ojos

Kimi wa tsuamaseba anata no koe/ Tu voz resonó en mí y me ayudó a encontrarte

- Sin saber por qué, Shaoran tomo la mano de Sakura, ella estaba visiblemente emocionada y al sentir el contacto cálido de su acompañante entrelazó sus dedos con los de él.

Yakusoku no sora owari wa ashinai me/ Aún no termina, tenemos nuestro cielo prometido

Ka inai no nai ai tsutsuna/ aunque no estés, nuestros lazos nos unen

Kaze nai tokina setsunai ano kitto/ Cuando pase frio, seguramente nos encontraremos

Mae muku shiyou se sora ete iku you/Miremos hacia el cielo antes que se vuelva a nublar

Ttisuna sakini wa futari no ashita/Y esperemos nuestro futuro juntos

Kono te nobaseba futari no yume/ toma mi mano y realicemos nuestro sueño

Yakusoku no sora itsudemo shinjiteru/ creamos siempre en nuestro sueño prometido

Hanarete ito mo daisuki na hito yo/Aunque estemos separados yo te amaré

Daisuki na hito yo/ yo te amaré.

Todos aplaudían entusiasmados, no solo era la hermosa letra de la canción sino la emoción que la amatista había impregnado en ella; Sakura se limpiaba las lágrimas sin soltar un solo momento la mano de Shaoran y mientras Tomoyo hacía reverencia ante el público pudo ver a sus amigos en esta posición y sonrió satisfecha para luego ausentarse unos momentos.

Se anunció un receso de 30 minutos mientras los jueces deliberaban en torno a su decisión, los asistentes se levantaban de sus lugares para tomar algo o hablar mientras se daba la última parte del concurso.

- ¿Qué te pareció la canción? – preguntó Sakura a Shaoran, pero cuando estuvo a punto de responder, una voz a lo lejos los interrumpió.

- ¡Sakura! – era Yukito, quien saludaba a lo lejos. En ese momento Sakura soltó la mano del ambarino para acercarse rápidamente a saludar al recién llegado.

Ese gesto hizo que el corazón de Shaoran se estrujara con fuerza, se había sentido sumamente bien al estar así con Sakura y que ella no rechazara su contacto, pero verla correr feliz y entusiasmada ante el solo llamado de aquel joven había alterado todo en su interior.

- Wei – el hombre se encontraba tras él – Sácame de aquí.

- ¿Está seguro joven?

- Si, no quiero estar más aquí – su aspecto se había tornado sombrío y el mayordomo se sentía triste al ver a su amo así, de manera que, sin decir más, empezó a empujar la silla hacia la salida del lugar.

- ¡Shaoran! ¡Shaoran, espera!

Él sabía que seguramente Sakura estaba corriendo tras él y no quería detenerse, incluso podría decirse que no quería verla.

- ¡Shaoran! – llamó la castaña nuevamente hasta que se encontró a su lado – ¿Para dónde vas? No ha terminado el concurso, seguramente Tomoyo va a ga…

- Me tengo que ir – dijo fríamente

- Pero Shao…

- Déjame en paz, Sakura.

Podía haber sido peor, Wei lo sabía, por eso lo sacó rápidamente del lugar antes de que se pusiera peor e hiriera aún más los sentimientos de la jovencita. Mientras tanto, ella lo veía alejarse con lágrimas en los ojos, nada le dolía más que la indiferencia y frialdad de Shaoran y no sabía hasta qué punto podría soportar sus desplantes y que su corazón lo resistiera.

Hola!

De nuevo yo con un nuevo capítulo... Sí, se que el asunto de Shaoran está un poquito complicado, su personalidad y todo lo que sucede a su al rededor puede ser una verdadera bomba de tiempo que Sakura con su forma de ser ha ido apaciguando un poco, pero ahí están de nuevo esos celos raros hacia Yukito...

A propósito, las dos canciones, una, como pueden ser es de la agrupación "La Oreja de Van Gogh" creo que la segunda producción que siempre salió hace unos buenos añitos pero me gusta mucho y la otra, la canción que Tomoyo canta en el OVA, es que en serio me fascina, es muy dulce (espero que la traducción esté bien, la encontré en un blog)

A todos ustedes, gracias por dedicar un rato de su tiempo y leer esta historia, siempre se los he dicho y no me cansaré de hacerlo, se me alegra el corazón inmnensamente con cada review y... Aunque no contesto (lo sé, imperdonable), de verdad me alegran la vida.

Besos y abrazos mis queridos lectores.

Ale-San