Hola! Bueno, antes de que lean el capítulo, les recuerdo que el homicidio es un delito jejejeje
CAPÍTULO 12
WITHOUT WORDS
Un día soleado más, las personas yendo y viniendo en medio de la gran sala, el café… Simplemente no tenía sabor y por supuesto, el insistente dolor de cabeza que martillaba sin darle tregua.
Claro, también estaban los recuerdos de lo acontecido las últimas horas. Había apagado su teléfono, estaba demasiado turbado como para querer hablar con alguien, se sentía en una crisis sin antecedentes… Definitivamente ese viaje había sido tremendamente problemático.
FLASHBACK
El calor de su cuerpo bajo el suyo, sus manos que recorrían el cuerpo femenino como si tuvieran vida propia, era como un sueño hecho realidad al escuchar la voz de Sakura susurrar su nombre entre suaves gemidos.
Ella se posicionó de tal manera que le daba acceso entre sus piernas y él subía levemente su vestido acariciando aquellas torneadas piernas; era un hecho, sucedería y sería con ella, hasta ese momento sí había tenido algunos encuentros cercanos pero nunca nada concreto, y en definitivamente nunca había sentido lo que experimentaba en ese momento.
Gracias a la chaqueta que llevaba Sakura no se había percatado que el vestido que ella lucía era straple, demasiado fácil de quitar, lo deslizó lentamente por el cuerpo de la chica mientras ella sonreía adorablemente dejándola solo con su ropa interior.
Ella por su parte, se aventuró a despojarlo de su camisa, él no paraba de besarla y tampoco quería hacerlo, más aún cuando sentía aquellas pequeñas manos acariciarlo sin reparos, estaba totalmente perdido en la marea de sensaciones, pero una parte de su conciencia se despertó en ese momento, aquellos consejos de su padre sobre lo que siempre debía llevar el día que… Bueno, que eso sucediera.
- Sakura…
- ¿Mmmm?
- Necesito traer algo, ¿podrías esperar?
Ella solo lo miró con picardía besándolo de nuevo – No tardes…
Shaoran se levantó presuroso, sabía que tenía algún preservativo entre sus cosas, siempre llevaba consigo, no era que pensara todo el tiempo en eso… Pero era mejor ser precavido. Corrió hacia la habitación y regresó en un parpadeo, pero cuando lo hizo se encontró con una Sakura completamente dormida.
Claro que se sentía frustrado, era lo más obvio, pero así mismo se sintió aliviado, ahora, viéndose semidesnudo y observándola a ella en las mismas circunstancias se percató de lo que estuvo a punto de pasar, no era que no quisiera, más bien, de quien se trataba.
Se sentó al borde de la cama sujetando su cabeza, esto estaba yendo demasiado lejos, no solo ese episodio, sino todo, sabía que debía dejarla ir, sus vidas eran demasiado diferentes, pronto entraría a la universidad, ella elegiría también su camino y de seguir adelante con ese sentimiento, se haría mayor y el daño sería totalmente desastroso.
La observó detenidamente, quizá sería la última vez que lo hiciera, ¿cómo saberlo? La vida daba muchas vueltas y solo tendría ese pequeño fragmento de tiempo.
Se recostó a su lado y ella, casi que mecánicamente apoyó su rostro en el pecho del ambarino abrazándolo, no pasó mucho tiempo para que también cayera dormido a su lado, serían pocas horas de sueño las que tendría pero esperaba despertar a tiempo para su partida.
Cinco horas fueron suficientes, al tantear en busca de su teléfono, pudo percatarse de que pasaban a penas de las 8 am. Sakura seguía dormida y en las mismas condiciones de la noche anterior, se alejó un poco cuidando de no despertarla, la cubrió y se retiró de la habitación, pronto estaba preparado, pero quiso dejar el desayuno listo para Sakura, seguro se levantaría indispuesta. Su primera resaca.
Pero antes de partir, tomó una hoja y escribió unas líneas, era lo que su corazón sentía y quería dárselo a conocer.
FIN DE FLASHBACK
Ya en el avión, se dedicó a perderse en su música esperando poder conciliar el sueño pronto, en algún momento de su vida todo esto sería solo un recuerdo lejano en su memoria.
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Un camión… No, un tren pasando justo por encima de ella, era precisamente lo que sentía en ese instante, estaba mareada, tenía náuseas… por Dios, ¿cómo había sucedido todo eso?
Se observó cubierta por una pequeña manta y al quitarla se percató de que solo tenía puesta su ropa interior, se cubrió de nuevo casi que por instinto incrementando la confusión que estaba viviendo. ¿Qué había pasado la noche anterior, por qué estaba así? Ni siquiera podía recordar cómo había llegado allí.
De repente imágenes difusas de la noche anterior empezaron a llegar lentamente, lo primero que recordó fue el episodio con aquel desconocido que solo pudo causarle repulsión ¿Y si había sido él? Cuánto se arrepentía de haber estado en esa fiesta. Se sentó en la cama y empezó a sollozar al recordar lo impotente que se había sentido cuando eso sucedió.
Pero… No, Shaoran la había rescatado de esa situación, recordaba que le había gritado reclamándole por lo que había visto, el dolor de cabeza era demasiado fuerte y no lograba recordar nada más. Encontró a su lado una bandeja cubierta, la abrió un poco para descubrir el desayuno, pero primero debía buscar a Shaoran.
Se puso una bata y corrió a la habitación que ocupaba el ambarino para encontrarla por completo vacía, era raro no encontrarlo allí, así que prefería arreglarse primero antes de buscarlo, no estaba en las mejores condiciones, eso era cierto.
Sacó algo rápido del closet y entró al baño, quizá una buena ducha la ayudaría a sentirse mejor, cerró los ojos al contacto con el agua y todo llegó de golpe, la forma como se habían besado en casa de Yamazaki, lo que había sucedido en su casa, la marea de sensaciones en la que se vio envuelta al estar en brazos de Shaoran, sus besos, sus caricias.
Claro que había sido él, podía sentir de nuevo aquellas varoniles manos sobre su cuerpo… Había sido un momento mágico, pero ¿qué había pasado? Porque no sentía nada extraño en su cuerpo, o lo que se supone debería sentir si… Bueno, si se hubiera consumado aquello.
-¡ME QUEDÉ DORMIDA! – Gritó con sorpresa saliendo rápidamente del baño, por Dios cuántas tonterías se podían hacer en una sola noche, qué pensaría Shaoran de ella, quería darse golpes contra las paredes.
Se vistió rápidamente y salió de nuevo en busca de su amigo, miró su reloj, eran casi las 11 am. Él tenía que viajar a Tokio para emprender su viaje pero no podía siquiera imaginar que se haya ido sin despedirse
No encontró ningún rastro del chico, se sintió triste, vacía, miserable… No tenía claro qué había hecho la noche anterior y cómo se habría sentido él al respecto, regresó a la habitación que había albergado a su amigo durante todos esos días, era como si nunca hubiese estado ahí; se dirigió a su cuarto con tristeza encontrando de nuevo aquella bandeja.
Ahí estaba el desayuno, se notaba el cariño y esmero con que había sido preparado y un par de aspirinas, con toda seguridad él sabría lo que estaría sintiendo al despertar; empezó a comer pero la amargura de su corazón no se iba, gruesas lágrimas empezaron a recorrer su rostro, no sabía por qué tenía esa sensación de angustia y soledad.
Terminó de comer y se percató de una hoja sobre la bandeja, reconocería esa letra donde fuera, era una carta de Shaoran.
Mi muy querida Sakura…
En primer lugar deseo disculparme contigo por irme sin despedirme y aunque no creas, tengo mis motivos. El primero: estabas durmiendo tan tranquilamente que simplemente no podía hacerlo, pero por otro lado, consideré que sería más fácil, y es que verás, esta no es una simple despedida, ni un "hasta luego" como lo habíamos contemplado hasta ahora. Para mí, es un adiós.
Sé que te debes preguntar muchas cosas en este momento, incluso sentir rabia hacia mí por esta decisión que he tomado, pero mi querida Sakura, mi amiga, mi confidente… Ahora más que nunca he podido ver lo difícil que me es sobrellevar esta vida sin ti, y lo peor es que no conozco otras opciones. Es un hecho que no pienso regresar a Japón y que sería totalmente egoísta pedirte a ti abandonar todo lo que amas solo por estar a mi lado.
Hoy, quiero reiterar lo mucho que te quiero y que te he querido desde que te conozco, en un mundo perfecto estaríamos juntos el resto de nuestra vida, pero lastimosamente no es así; mi mayor deseo es que seas feliz, que tengas una vida plena y que puedas entregar tu corazón sin reservas a alguien que sepa amarte como lo mereces, cuidarte y que esté a tu lado en todo momento.
Yo por mi parte, espero que la vida me vuelva a dar el privilegio de encontrarte y que todo esto sea realidad en tu vida, si algún día llegaras a necesitarme, puedes tener la certeza de que me encontrarás aunque pasen los años.
Perdóname… Lo que pasó anoche, fue solo el detonante de todo esto, puedes tener la tranquilidad de que no hicimos nada de lo que debamos arrepentirnos pero vas más allá de mi resistencia y el estar lejos de ti pensando en quienes te rodean, que alguien te esté diciendo lo que yo no puedo decirte o que pueda besarte y tocarte, simplemente no lo puedo resistir.
Se feliz mi pequeña Sakura, te querré siempre y siempre estarás en mi corazón.
Li Shaoran.
Sakura estaba atónita, esas líneas… Tenía que ser una broma, y una de muy mal gusto, ¿cómo era posible que Shaoran saliera con eso? ¿Nunca más lo volvería a ver, escuchar su voz? No se sentía preparada para eso y más cuando se hizo un ovillo sobre su cama llorando con todas sus fuerzas, estrujando contra su pecho aquel pedazo de papel que estaba rompiéndole el corazón.
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Fue un viaje largo… Tormentoso, sumamente triste. Encendió su celular nuevamente, empezó a enviar un mensaje,
- Querida Tomoyo, gracias por tu amistad y hospitalidad, el viaje ha ido bien, espero que tú también lo estés. Te escribo porque no sé cuándo volveremos a hablar, solo te pido algo: cuida de Sakura, te necesitará mucho, por favor no la abandones en ningún momento como yo lo hice. Te quiero mucho. Mucha suerte.
Tomó el aparato, esta vez para hacer una llamada – ¿Estás en tu casa? Si, acabo de llegar, voy para allá.
Con su equipaje en mano se perdió entre la gente que iba y venía en aquel gran aeropuerto.
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- Sakurita… Soy yo… Amiga, ya llevas una semana encerrada en tu casa, te extraño mucho, solo no olvides nunca que estaré a tu lado, siempre. Por favor contéstame, iré cuando tú quieras.
Dejó de nuevo el teléfono sobre la mesa, Tomoyo le escribía varias veces al día desde que Shaoran se había ido. Ella, había rehusado ver o hablar con alguien, solo su padre sabía lo que pasaba, o por lo menos la parte principal y trataba de darle todo el espacio y tiempo necesario pero sin descuidarla. Se negaba a comer y permanecía la mayor parte del tiempo en su cuarto, solo el sonido de su guitarra le hacía saber que allí estaba la castaña.
- Sakura, pequeña, tengo que regresar a la universidad, te dejé comida preparada en caso de llegar tarde… ¿Estarás bien?
- Estoy bien papá, ve tranquilo.
No había nada más que pudiera hacer el señor Fujitaka, era un proceso que ella debía pasar como considerara prudente, solo esperaba que no pasara mucho más tiempo hasta volver a ver la sonrisa cálida de su hija.
Sakura, cuando escuchó el auto de su padre partir, se dedicó de nuevo a su canción, sentía que era la única manera de hacer catarsis, que de una u otra forma expresaba lo que su corazón sentía.
Without words (Jang Geunk Suk / OST Drama You´re beautifull)
Nunca debí pensarlo, nunca debí anhelarlo,
Como un ser invisible, como algo inalcanzable
No debí verte como alguien especial
Debí haber escapado, debí haberlo ignorado,
Como un sonido extraño, como un rumor lejano
No debí escuchar a mi corazón.
CORO:
Sin decir nada me enseñaste el amor,
Sin decir nada me brindaste tu amor,
Sin darme cuenta tú me hiciste suspirar
De igual manera ahora te vas.
Sin decir nada se ha ido el amor,
Sin decir nada me abandonó,
Sin una explicación vino y se fue,
De igual manera me quedé,
Sin nada que decir
¿Por qué esto duele tanto? ¿Por qué es tan complicado?
Si ya no puedo verte, si a mi lado ya no estás,
Por qué todo lo demás sigue igual
Sin decir nada mis lágrimas caen,
Sin decir nada duele el corazón.
Sin decir nada esperándote estoy
Sin decir nada muero por el dolor
Ya ahora en soledad no puedo evitar
Mirar al cielo y llorar.
Sin decir nada ha llegado el adiós,
Sin decir nada la ilusión se acabó,
No llores corazón debes dejarlo ir,
Así como llegó este amor... sin nada que decir.
Llegas como si nada, y sin una palabra,
Te marchas y me dejas en esta triste enfermedad
Quizá solo el tiempo aliviará…
Tiempo, quizá era el único antídoto para la enfermedad que aquejaba su alma, para llenar el inmenso vacío que había quedado en su corazón; pero si algo tenía claro, es que poco a poco debía abrirse al mundo de nuevo, como cuando sus padres se separaron, de esta también se levantaría y guardaría a Shaoran en lo profundo de su corazón como un hermoso recuerdo.
- Tommy, estoy sola, puedes venir cuando quieras – Si con alguien debía empezar, definitivamente era con Tomoyo
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- No lo sé Tommy, me veo rara
- Deja de decir tonterías Sakura, ¡te ves soñada! Vas a ver cuándo entres a ese salón, mejor aún, cuando Einishi te vea, va a quedar mudo de la impresión.
La castaña se miraba insistentemente en el espejo, se veía extraña pero en el buen sentido, había sido un año difícil y hasta hace muy poco empezaba a asimilar las cosas, a saber que no volvería a verlo y que su voz solo era un eco en su cabeza.
Todos los días pensaba en él, era según ella como "un mal hábito" muy difícil de desarraigar, pero no lo hablaba con nadie más, incluso, cuando se encerraba con su guitarra, sentía que era estar con él, sus pequeños momentos a solas.
Estaba terminando su último año e irían a la fiesta de graduación. Definitivamente, ese tiempo había sido determinante para ella, antes no tenía ni la más mínima idea de qué haría en su futuro, empezó a explorar sus posibilidades y a adoptar una de las manías de Tomoyo, tomar fotografías por doquier, resultó ser muy buena en eso y sus padres la apoyaron sin condiciones.
De manera que, a veces viajaba con Fujitaka que había retomado las excavaciones y lograba increíbles imágenes de paisajes, pero cuando lo hacía con su madre fotografiaba a las modelos de la agencia para catálogos y en los desfiles. Se había convertido en algo más allá de un Hobbie.
Pronto, Tomoyo también se iría a estudiar al exterior y no quería estar a la deriva, o dependiendo de alguien para ser feliz, necesitaba tomar las riendas de su vida y disfrutar de la misma sin mirar atrás.
- ¿Se puede saber en qué tanto piensas?
Sakura sonrió a su amiga a través del espejo mientras Tomoyo retocaba su peinado – En todo lo que ha pasado el último año Tommy, lo mucho que hemos cambiado, nuestras perspectivas de vida…
- Bueno, pero por ahora solo piensa en esta noche ¿si? Será una de las últimas que nos quede para estar juntas, además hay un chico al que traes loco y seguramente te hará sentir muy bien.
- Lo sé, Einishi es un gran chico y tengo mucho que agradecerle.|
Tomoyo no quiso presionar más por ese asunto, conocía a la perfección los sentimientos de Sakura y no la haría ahondar en ese dolor, era mejor que siguiera su vida tranquila como hasta ahora.
El timbre de la puerta irrumpió en el lugar anunciando la llegada del acompañante de Sakura, decir que se había quedado sin palabras al verla, era poco; la miraba de una forma casi que reverente, se notaba en sus ojos, los sentimientos del muchacho frente a ella eran profundos y sinceros, la única persona que la había mirado de esa forma era… Él.
- Estás muy hermosa Sakura, voy a ser el hombre más envidiado del lugar.
- No seas exagerado – Respondía Sakura mientras un adorable sonrojo se posaba en sus mejillas y tomaba el brazo de su acompañante.
Tras ellos iba Tomoyo, no quería perderse un solo instante, además que su misterioso acompañante la esperaría en el lugar de la fiesta.
Todo estaba preparado y dispuesto, las elegantes parejas llegaban en sus respectivos vehículos e ingresaban esperando pasar una hermosa velada, Sakura e Einishi también observaban el lugar donde estarían, sería una noche muy especial.
- Tommy, ¿ya hablaste con tu acompañante?
- Sí, me está esperando adentro
- ¿Y quién es? Porque has estado muy misteriosa
- Ya vas a ver
Efectivamente Tomoyo se adelantó dejando a la pareja solos, ellos por su parte se ubicaron en una de las mesas esperando a sus demás compañeros con sus respectivas parejas, sería una de las últimas veces que estarían juntos teniendo en cuenta que después de la graduación la mayoría de ellos saldría de Tomoeda, incluida Sakura.
Eso, la llenaba de inmensa melancolía, nunca había concebido su vida fuera de Tomoeda, imaginaba tener una casa similar a aquella en la que se crió, tener una profesión, formar una familia y reunirse con sus amigos regularmente para recordar viejos tiempos. Ahora, eso solo sería una fantasía.
- ¿En qué piensas?
- No es nada, solo que ya pronto vamos a dejar de estar todos juntos y eso me hace sentir un poco triste.
- Pero estarás cumpliendo tus sueños – decía Einishi cariñosamente mientras tomaba con ternura su mano y depositaba un beso en ella – te mentiría si dijera que no me da tristeza pensar en que no te podré ver, pero el pensar que serás feliz es lo que me consuela, así que se feliz tú también.
- Gracias, no sabes lo mucho que agradezco que estés a mi lado.
- Vamos a bailar.
La tomó con delicadeza de la cintura dirigiéndola a la pista de baile y se posicionaron para moverse al sonido de la música, Sakura apoyaba su rostro en el pecho de Einishi y ambos permanecían en silencio.
Era cómodo estar así, toda melancolía parecía desaparecer por ese instante, pero la voz suave de Tomoyo la sacó de su trance, volteó para verla y su rostro se iluminó con una sonrisa al ver a su acompañante.
- ¡Eriol! – Se abalanzó sobre él en un abrazo, hacía casi tres años no lo veía y muy rara vez tenía noticias suyas – No puedo creer que estés aquí, es maravilloso poder verte.
- Puedo decir lo mismo Sakura, estás preciosa, Tomoyo me lo había dicho pero creo que se quedó corta
- Tú siempre tan galante.
Se ubicaron en la mesa para conversar de forma tranquila, Eriol tenía más o menos la misma edad de Shaoran, era alto, atlético, muy elegante y Sakura no podía evitar pensar en cómo se vería Shaoran… Aquella vez en la fiesta, esa infortunada fiesta, era la última vez que le había visto…
- … ¿Te parece?
- Ah, ¿perdón?
- Como siempre mi querida Sakura, estás un poco distraída – decía el inglés sonriendo amablemente – te decía que podemos reunirnos mañana para tomar algo y poder conversar tranquilamente.
- Claro, no hay ningún problema, es más, vengan a mi casa a cenar ¿si?
- Será un placer, querida. Por ahora los dejaré en lo que estaban haciendo, además que mi acompañante también querrá baila ¿no es así? – miró con complicidad a Tomoyo quien asintió en el acto.
La noche fue divertida, todos compartieron aquella última reunión, una pieza más y regresarían a casa
En esta ocasión Tomoyo no las acompañaba, Eriol se estaba hospedando en su casa por lo que regresarían juntos.
Sakura y Einishi iban en silencio en el auto, ella recostaba su cabeza en el hombro de su acompañante, mientras él sujetaba su mano con toda delicadeza.
- Sakura…
- Dime
- Te amo
Esas palabras estremecieron a la castaña que con sinceridad no sabía que responder pero él habló de nuevo
- Linda, no lo digo para que te sientas comprometida de ninguna manera, sé que no significo para ti lo mismo que Li – a la sola mención de su nombre Sakura sintió un estremecimiento y se levantó de golpe.
- Shhhh Einishi, no sigas por favor.
Antes de que ella pudiera terminar notaron que ya estaban en casa de la castaña, las luces estaban apagadas lo que representaba que no había nadie. Sakura le invitó a pasar y él la siguió, allí recordó que su padre no estaría el fin de semana.
- ¿Quieres un poco de té?
- ¿no te molesta, no estás cansada?
- No te preocupes, pero si tienes que irte…
- Está bien
Un poco después Sakura llegó con lo prometido y dispuesta a continuar con su charla.
- Respecto a lo de hace un rato… Einishi, no quiero que hables de esa manera, Shaoran es solo un recuerdo, nada más. Fuiste tú quien estuvo a mi lado en los momentos más oscuros, me ayudaste a sonreír de nuevo y eso nunca lo olvidaré
- Pero no me amas
Sakura suspiró y él continuó – Está bien Sakura, créeme que es lo mejor, lo que menos quisiera es que por amor dejaras de alcanzar tus sueños y luego te invadan los arrepentimientos, lo que quiero decir, es que mientras estés a mi lado nunca te haré daño, me haces muy feliz Sakura.
Claro que lo quería, era imposible no hacerlo, ese chico le había extendido la mano cuando estaba hundida en lo más profundo y cada día, de todas las maneras posibles, le recordaba cuánto la quería; si había una persona en la tierra capaz de borrar a Shaoran de su corazón, ese sin duda era Einishi.
Así que Sakura, haciendo algo muy poco común en ella, se acercó y empezó a besarlo, al principio él se notó desconcertado, Sakura nunca tomaba la iniciativa, durante el tiempo que llevaban saliendo no habían pasado de besos castos en la sala de su casa, pero esta vez se notaba diferente y él simplemente, se dejó llevar.
Hola! de nuevo...
Ehmmmm qué les puedo decir? no fue un capítulo fácil, de hecho lo iba a publicar pero después del capitulazo que vimos simplemente no pude!
Y ahora, solo les digo perdónenme! muchos esperaban que con esto se reunieran de nuevo y alguno de los dos se sacrificara para ir tras el otro... Pero no, ahora, es solo cuestión de ver lo que les depara el futuro... Seguramente se encontrarán, pero el tiempo no pasa en vano.
La canción que aparece ahí pertenece a un dorama coreano clásico llamado: "you are beautifull" y el viciesito de ver doramas se lo debo a mi querida ElizzeKomatsu, pero esa canción es muy muy linda.
Muchas gracias por los reviews, las visitas y por agregar esta historia a sus favoritas o simplemente seguirla. Los quiero mucho!
Abrazos, besos y éxitos en su semana.
Ale-San
