CAPÍTULO 15
ERES TÚ
Con tan solo cinco años se acostumbró a observar con cuidado el hermoso color de sus ojos, aunque él agachaba su rostro arrebolado porque se sentía incómodo por aquel escrutinio. Aun así, los años pasaban y jamás se cansaba de ver ese color que nunca había podido contemplar en otros ojos que no fueran los suyos.
Y fueron 10 años en que los observó, pero habían pasado ya 6 años sin encontrarse con ellos directamente.
- Eres… Eres tú.
Tomoyo y Eriol que observaban a lo lejos la escena no podían saber cuál de ellos estaba más turbado con la situación. Era justo el motivo por el que la amatista había regresado por su amiga, ella misma se había topado con Eriol quien le dijo que él y Shaoran estaban juntos y quería evitar ese encuentro, pero cuál sería su sorpresa cuando el ambarino tomó fuertemente por la cintura a su amiga de infancia y la levantó abrazándola con cariño.
- Sakura… - dijo en un susurro mientras sostenía a la castaña
- Tontin… No lo puedo creer… - musitó Sakura aun sin poder comprender lo que estaba sucediendo.
Cuando por fin se percató, Shaoran la depositó con cuidado en el piso y tomó sus manos para observarla con cuidado
- Pero mírate nada más, sigues siendo la misma enana de siempre.
Ella por su parte estaba desconcertada, las circunstancias en las que él la había dejado y tantos años sin tener contacto, casi nunca pensaba en qué sucedería si lo volviera a ver, pero entre sus pocas opciones jamás se imaginó esta, que se portara como si nada…
Rabia, eso era lo que quería sentir, lo que su mente le decía que debería sentir. ¡Por todos los cielos! La había dejado de la manera más cruel, con el corazón completamente destrozado y jamás pudo enviar una carta, un mail o hacer una simple llamada telefónica.
Pero su mente y su corazón definitivamente estaban en otra sintonía y la felicidad que la invadía al verlo de nuevo acalló las voces en su cabeza.
- Sakura – esta vez era la voz de Tomoyo la que la traía de regreso a la tierra
Ella se volvió a verla encontrándose también con un risueño Eriol que observaba divertido la escena del "reencuentro" pero a Tomoyo se le veía preocupada y miraba a Shaoran con recelo.
- ¡Tommy! También estás aquí que bueno verte
La amatista le sonrió con no mucho agrado, a diferencia de Sakura, no se sentía en capacidad de superar lo sucedido con tanta facilidad, solo verlo trajo como un flashback el sufrimiento de Sakura, pero tampoco podía evitar sentir ese afecto que siempre le tuvo.
- No saben la alegría que me da verlas, ¿están de visita? – preguntaba Shaoran alegremente
- No, mi madre está abriendo una sucursal de su casa de modas aquí en NY y Tomoyo será la encargada, yo vine a ayudarla.
- Wow, es increíble verlas aquí ¿Quieren tomar un café o algo? hay mucho de qué hablar.
Tomoyo miró a Sakura para ver su reacción, pero cuando vio la sonrisa enorme en el rostro de la ojiverde decidió aceptar la invitación y se encaminaron al café donde originalmente irían a beber su chocolate.
Charlaban animadamente hablando sobre sus vidas durante los últimos años, obviamente sin tocar la parte más escabrosa.
Así, supieron que Shaoran había estudiado medicina en Harvard y Eriol si continuó con su enfoque en los negocios pero en la misma universidad, Sakura estaba ansiosa por saber sobre sus padres y no dudó en preguntar.
- Ambos están muy bien, se radicaron en Boston poco después de haber iniciado mis estudios, parece que tienen algún tipo de problema con eso de romper el cordón umbilical y dejarme ser un hombre independiente, pero eso no me molestó en lo más mínimo.
- Sabes que te aman mucho.
- Lo sé, son los mejores y ¿qué hay de tus padres?
- Bueno, mamá ya sabes, cuando terminó definitivamente su carrera como modelo ya tenía sus negocios en el mundo de la moda y no le fue difícil abrirse campo allí, es muy exitosa, por eso Tommy estuvo bajo su tutela todo este tiempo. En cuanto a mi padre, feliz haciendo lo que hace… Viaja por el mundo en sus excavaciones, ahora mismo está en Sudamérica, supongo que es posible que pase un tiempo acá cuando termine ese proyecto.
- Es maravilloso… Y no preguntaré por tu vida porque tu fama te precede señorita.
- ¿Pero qué dices? – respondió una arrebolada y sonriente Sakura
- Conozco tu trabajo, mis padres compraron una fotografía tuya que tomaste cuando inició tu carrera, creo que es de las primeras que tomaste profesionalmente.
- ¡No lo puedo creer! ¿Lo dices en serio?
- Sabes que siempre te han querido mucho.
Un silencio incómodo se instaló entre ellos, Eriol lo notó e intervino de inmediato.
- Bueno señoritas, ¿hasta cuándo estarán en la ciudad? Nosotros regresaremos a Boston la siguiente semana, vinimos a ver un negocio que vamos a comprar
- Yo estaré de manera permanente hasta que Nadeshiko así lo decida, Sakura, estará un tiempo… La necesitamos para la publicidad y los catálogos y no sabemos cuánto pueda tardar.
- Entonces no hay tiempo que perder… ¿Qué les parece salir a cenar mañana?
- Ambas chicas se miraron y estuvieron de acuerdo en hacerlo, así que se despidieron con el compromiso de verse al día siguiente.
Llegaron por fin al apartamento, se deshicieron de lo que les causaba estorbo y se sentaron en la sala para beber un poco de té; Tomoyo miraba insistentemente a Sakura como esperando una respuesta, un comentario, verla llorar, alguna reacción medianamente normal ante lo recientemente acontecido.
- Tommy no me mires así – dijo la castaña como leyendo su mente – No me voy a desmoronar, ni a darle más trascendencia a algo que en realidad no la tiene, en realidad… Fue bueno volverlo a ver, muchas veces pensé en lo que sucedería cuando eso pasara, pero ya ves…
- ¿Estás segura? Porque yo en un primer momento sentí deseos de abofetearlo, me sorprendió verte reaccionar así.
- Amiga, la vida sigue, simplemente me rehusé a permanecer estancada en una cantidad de sentimientos inútiles, tengo a alguien que me quiere y con los años supongo que pude superarlo.
- Mmmmm No es lo mismo que dicen tus canciones.
Sakura sonrió, sabía a qué se refería Tomoyo, el único repertorio que tenía eran una serie de canciones melancólicas y "cortavenas" como las llamaba su amiga, pero es que a lo largo de los años era la única forma en que había podido expresarse.
- Lo sé, pero… - Solo se encogió de hombros – Ya es hora de pasar la hoja Tommy.
La sonrisa de Sakura logró tranquilizar a su amiga amatista que estaba inquieta con todo esto y es que ese viejo adagio "Donde hubo fuego…" Solo esperaba que esos dos hayan barrido por completo las cenizas para que no volviera a suceder, no quería volver a verla sufrir.
- Oye y a todas estas, Eriol está guapísimo ¿no lo crees? – el comentario de Sakura venía totalmente cargado, pues había sido notorio para ella (sí, a pesar de ser tan despistada) las miradas que se lanzaban aquellos dos.
- Ehmmm no lo sé, no lo noté.
- Te va a crecer la nariz como a pinocho Daidouji.
La chica casi escupe su té ante las ocurrencias de su amiga, por supuesto que se había dado cuenta, había sido descaradamente obvio, nada propio de Tomoyo Daidouji, pero es que en realidad nunca había visto a Eriol de otra manera, siempre había sido su amigo y punto.
- Qué te puedo decir Sakurita, los ojos se hicieron para mirar – respondió ella como si nada
- Tomoyo Daidouji, estamos rodeadas de modelos todo el tiempo, tú más que yo inclusive y jamás te había visto como colegiala. Lo que vi hoy no fue nada digno de ti.
- Búrlate Sakura Kinomoto, pero vendrá la revancha
- No sé de qué hablas, yo estoy muy bien con Fye.
- Te dejaré por ahora y solo porque está muy tarde y nos espera un día muy largo. Estamos corriendo contra reloj para la inauguración
- Lo sé, pero ya verás que todo estará bien – respondió Sakura acercándose a su amiga y dejando un beso en su frente – descansa Tommy
Se adentró en su habitación, un baño corto y ya con su pijama puesta se acercó al estuche de su preciada guitarra ya gastada por el paso del tiempo y las múltiples aventuras en las que la había acompañado.
De aquel entrepaño, sacó la fotografía que atesoraba, volverlo a ver… Era algo con lo que ya no contaba, definitivamente ya no eran el par de adolescentes de esa fotografía, había identificado en él unas facciones más adultas, su cuerpo mucho más tonificado a pesar del abrigo que traía, al chocar con él y con ese abrazo que le dio pudo comprobarlo.
Observó un poco más la fotografía antes de guardarla para luego tomar su teléfono, tenía un sentimiento de añoranza en ese momento.
- Te extraño – escribió someramente. Justo en ese momento deseaba contar con ese abrazo reconfortante al que se había acostumbrado con el tiempo y no mucho después recibió la respuesta.
- No tanto como yo
Dejó su teléfono a un lado con una pequeña sonrisa.
Sí, era la decisión correcta, estaba segura de contar con la fuerza suficiente para enfrentar los fantasmas de su pasado. Solo así podría avanzar como ella quería y sacar su corazón definitivamente del stand by en que se encontraba.
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La tarde caía sobre la ciudad de NY, Sakura, apoyada en una mesa masajeaba suavemente su cuello y movía la cabeza en una clara señal de cansancio. Tomoyo por su parte, se veía muy satisfecha con lo alcanzado ese día, con toda seguridad al día siguiente terminarían con los arreglos y podrían hacer las sesiones fotográficas.
- Ha sido un día muy productivo – comentó la castaña
- Lo sé, es increíble que todo ese desastre pueda verse ahora así – respondía Tomoyo con estrellitas en los ojos.
Sakura sonrió, ese sería un proyecto genial que le daría a Tomoyo la oportunidad de mostrar todo su potencial y capacidad como diseñadora e incrementar sus habilidades como administradora, se sentía muy orgullosa de ella.
- Bueno, es hora de prepararnos – Nuevamente acotó Tomoyo aplaudiendo emocionada.
- Prepararnos para…
- Sakura, no estarás hablando en serio, tenemos una reunión con Eriol y Shaoran
La castaña cerró sus ojos en señal de frustración, de verdad estaba muy cansada, pero también quería ver a sus amigos…
Se prepararon para salir, Tomoyo se encargaría como siempre de que su amiga se viera hermosa, ya que cuando Sakura se encontraba en otros lugares tomando fotos en ambiente natural no se preocupaba mucho de su aspecto y a veces estando en la ciudad no prestaba mucha atención.
Cuando estuvieron preparadas se encaminaron en la dirección que Eriol enviara al teléfono de Tomoyo. Sin comprender muy bien el por qué, estaba nerviosa… O emocionada, si quizá era eso, no tenía por qué estar nerviosa, no había motivos, al fin y al cabo había pasado cada día de su vida convenciéndose de su ausencia.
Llegaron al lugar que contaba con música en vivo y un ambiente muy agradable donde las personas podían conversar y departir entre comidas de varios países, inclusive, era un lugar reconocido con lista de espera para reservaciones por lo que a las chicas les sorprendió que al llegar les cedieron el paso de inmediato.
En la barra se encontraban sus dos amigos, tomando cerveza despreocupadamente hasta que Eriol alcanzó a verlas y las recibió con un abrazo. Se ubicaron en una mesa muy bien posicionada lo suficientemente cerca de los músicos pero de manera que no interrumpiera su conversación.
- Están preciosas, que gusto que hayan podido llegar sin inconvenientes.
- La verdad es que no conocíamos este lugar, parece ser muy popular.
- Si, el ambiente es excelente para un tiempo con los amigos o la familia o incluso para conocer nuevas personas.
Empezaron su cena entre anécdotas divertidas sobre lo acontecido con sus vidas los últimos años, pronto empezaron con el tequila, siguieron las risas hasta que escucharon que invitaban al público a participar cantando con la banda, al parecer pasada cierta hora de la noche donde ya la cena pasaba a un segundo plano.
- Un día a la semana hacen esto, y miren, al parecer el público está muy animado con el asunto.
Efectivamente se veían ya varios comensales que estaban dispuestos a probar su suerte en el escenario mientras los demás los animaban divertidos, como siempre, había algunos mejores que otros pero eso no afectaba el creciente ánimo del público
- Por cierto Sakura, ¿seguiste tocando la guitarra? – preguntó Eriol animadamente
- Ahh… pero no mucho, a veces – respondió atropelladamente la castaña
- ¡Tonterías, canta divino!
- ¡Tommy!
- No seas modesta Sakurita, al césar lo que es del césar.
- ¿Por qué no te animas?
- No, lo mío es un simple Hobbie que practico solitariamente.
- ¡Anda Sakura, hazlo!
Tomoyo y Eriol la animaban y Shaoran solo sonreía viéndola con atención, el caso es que sin saber si era la insistencia de sus amigos o el tequila en su cuerpo, se puso de pie y aceptó el desafío.
Cuando fue su turno se puso un poco nerviosa al ver a las personas que la miraban atentamente y el ruido que hacían sus amigos desde su mesa.
Tomó la guitarra y comentó al resto de la banda la canción que interpretaría; todos asintieron como señal de que conocían la canción y ella empezó con la melodía.
DUELES (Jessy y Joy)
Cuando estabas junto a mi
Nuestra luz era celestial
Que más podía pedir
Encontré la felicidad
Sin aviso
Nuestro paraíso nos dejó
Y ahora tu recuerdo
Me hace sombra al corazón
Hoy se cumple un mes
Que ya no me ves, te fuiste nada más
Quisiste renunciar a quererme
Y como dueles
Mientras pienso en ti y en lo que perdí
Quisiera evitar, haberme permitido amarte
Para perderte y me dueles, como dueles
Shaoran la miraba fijamente, cada palabra en esa canción era como puñales clavándose en su corazón, sabía que esa no era una simple melodía, era el reflejo de los sentimientos de esa persona a quien tanto quería… Aunque hasta ese momento seguía tratando de convencerse de que su cariño hacia ella era por completo fraternal, que ya no había huellas en su corazón del amor que lo consumió por mucho tiempo… Y se seguiría diciendo a sí mismo aquella inútil idea.
Los golpes en la piel
Dejan marca y después se van
Se van, se van, se van
Pero me rompiste en dos
Y no encuentro reparación
Sin aviso
Nuestro paraíso nos dejó
Y ahora tu recuerdo
Me hace sombra al corazón
Hoy se cumple un mes
Que ya no me ves, te fuiste nada más
Quisiste renunciar a quererme
Y como dueles
Mientras pienso en ti y en lo que perdí
Quisiera evitar, a verme permitido amarte
Para perderte y me dueles, como dueles
- Tiene una voz estupenda ¿no es así? – dijo Eriol sacando a su amigo de aquellos pensamientos, no había quitado su vista ni un instante de él y resultaba demasiado obvio que la letra de esa canción le estaba afectando.
- Si, tiene una voz hermosa – respondió Shaoran de manera automática
Era exactamente lo que Eriol necesitaba comprobar, qué tan indiferente podía llegar a serle Sakura, el que la animara a cantar no era una simple idea divertida para amenizar la noche, no, era uno de sus pequeños experimentos cuando necesitaba reafirmar una idea, y vaya si había funcionado.
Los aplausos no se hicieron esperar y una tímida Sakura hizo una reverencia al público y se acercó de nuevo a su mesa donde le recibieron con entusiasmo sus amigos, Shaoran eso sí, se notaba algo distraído.
- No sabía que habías avanzado tanto con la música – comentó despreocupadamente el ambarino
- Hay muchas cosas que no sabes de mi Shaoran – comentó Sakura intentando no sonar tan brusca como en realidad lo había hecho.
Todos callaron ante esta respuesta.
- ¿Saben algo chicas? – Empezó a hablar Eriol procurando aligerar un poco el ambiente – Este negocio es el motivo de nuestro viaje a NY, lo hemos comprado y queríamos ver cómo funcionaba normalmente, no sé ustedes qué opinan pero me parece una buena inversión.
Ambas chicas sonrieron complacidas, el lugar y el concepto les habían parecido fabulosos y sin duda les apoyarían.
- Me encantaría poder contar con una cantante como tú Sakura – dijo Eriol con ese brillo en su mirada que solo tenía cuando se empeñaba en conseguir algo.
- No es gracioso Eriol Hiragizawa – respondió Sakura con todo de amenaza pero que obviamente era en broma.
- Lo digo en serio Sakura, ¿no es verdad que se complementa muy bien con los músicos Shaoran?
- Eriol tiene razón Sakura – respondía Shaoran seriamente, porque verla en aquel escenario y haciendo alarde de semejante talento de verdad lo había dejado intrigado
- Son muy amables, pero no necesito ese tipo de favores, tengo bastantes ocupaciones ya.
- ¿Favor? Por el contrario, tú nos harías el favor a nosotros, tienes carisma y agradas mucho a la gente, todos estaban muy entusiasmados al escucharte.
- Vamos Sakura, me parece una idea maravillosa – añadía Tomoyo – siempre ha sido una buena forma de desestresarte y sería una magnífica oportunidad.
- Definitivamente se les subió el tequila a la cabeza – respondía Sakura entre risas
- Solo piénsalo ¿si? Nuestra propuesta es totalmente seria – Decía Shaoran mirando fijamente a su amiga castaña
Y quizá, aunque él mismo lo negara, las intenciones del ambarino no eran solo esas…
Holiiiii
Espero hayan tenido un hermoso fin de semana y aquí les traigo este capitulillo... SakLiEsme me dio una idea genial pero ya no tuve forma de incorporarla :(
En fin, de aquí en adelante veremos un poco más de lo sucedido con estos dos y de qué forma tratan de recuperar su "relación de amistad" porque ambos tienen la misma idea de que volverán a ser los mismos amigos de siempre (jmmmmm)
En fin, muchísimas gracias por sus reviews, no los pude responder porque tuve un fin de semana muy ocupado pero siempre me encanta leerlos y todas las ideas que tienen.
Abrazos y besos.
Ale-San
