CAPÍTULO 16
SORPRESAS
Esos días habían pasado volando, era sorprendente el poco tiempo que había tomado que ambos llegaran a ser tan cercanos como hace años, salían constantemente aunque no lo hacían solos, siempre Tomoyo y Eriol estaban con ellos.
El caso es, que cada día después de sus responsabilidades buscaban algo para hacer o simplemente iban al restaurante, lo importante era la compañía. Una de esas noches, inclusive, Sakura tuvo la oportunidad de hablar con los señores Li que no ocultaron su emoción al escucharla de nuevo y ella se comprometió a visitarlos tan pronto como fuera posible. Afortunadamente estaban cerca, así que no representaba mayor inconveniente.
Los preparativos para la fiesta de inauguración estaban saliendo a la perfección, se habían asegurado de que todo saliera tal y como estaba planeado y Tomoyo se sentía cada vez más cómoda con su posición, definitivamente nada como la experiencia de poder hacer las cosas por su propia cuenta, era el mejor aprendizaje.
- ¡Vamos muchachos, necesito más energía, esos trajes no se venderán solos! – indicaba Sakura a los modelos con los que trabajaba en ese momento.
- ¿Anda todo bien Sakurita?
- No Tommy, no avanzamos, no sé qué sucede pero no funciona
- Tómense media hora de receso, espero que cuando reanudemos estén más concentrados
La castaña se sentó resoplando frustrada, sujetaba el puente de la nariz y empezó a revisar las fotografías que llevaban en compañía de Tomoyo.
- ¿Qué te parecen?
- Mmmmm bueno, pues… No sé cómo explicarlo, no se nota natural
- Exacto, eso es lo que me tiene tan frustrada, queremos que este catálogo se note como algo natural, los trajes no son couture sino que hacen parte del lado comercial que queremos mostrar.
- ¿Qué crees que podemos hacer?
- No lo sé… Cambiar los modelos es demasiado tarde…
- Hey… ¿Cómo están, preciosas? – saludaba Eriol asomando la cabeza por la puerta del estudio.
- Hola Eriol.
- ¿Y esas caras, Algo anda mal?
- Un problema con la sesión de fotos…
- ¿Puedo ver? No es que sea un experto, pero podría darles otra perspectiva.
- Claro, por favor.
- Espera, Shaoran venía conmigo.
En ese momento el ambarino también ingresó al estudio saludando alegremente y observando con curiosidad las fotografías que Sakura les enseñaba.
- ¿Sabes algo? parecen sin vida, como si fingieran lo que están haciendo – comentaba Shaoran-
- ¿Cuál es el objetivo, qué quieres lograr?
- Amistad, fraternidad… Personas normales divirtiéndose, no fingiendo divertirse
- Bueno… Tienes razón en estar frustrada, esto no tiene nada que ver, pero si sigues trabajando así las cosas no van a mejorar. Vamos a tomar algo ¿si?
- Todavía tenemos mucho por hacer – refutaba Sakura
- Pero Shaoran tiene razón, no vamos a lograr nada… Solo te vas a estresar más.
- Tienen razón muchachos. Hey chicos – llamaba Sakura a los modelos y al equipo – tómense el resto del día, mañana retomamos a primera hora y espero por favor, que estén concentrados.
Empezaron a recorrer las calles de la ciudad hasta que llegaron a central park, improvisaron un picnic mientras jugaban como si de adolescentes se tratara en medio de las hojas que caían de los árboles.
Cuando Sakura observó con cuidado lo que estaban haciendo, el rostro de Tomoyo relajado, la sonrisa impecable de Eriol al ver a Shaoran caer entre las hojas, ¿cómo no se dio cuenta antes? Era justo lo que necesitaba, por lo que había trabajado todo el día con esos modelos y ahí estaba frente a ella.
Aprovechó para tomar todas las fotografías que pudo, la luz que había en el parque, los matices, el contraste de los colores, todo era absolutamente perfecto y sonrió ante lo que estaba haciendo, si no fuera por ellos no habría podido encontrar solución a su dilema.
Tomó su teléfono y realizó una serie de llamadas, sin duda y si todo salía como lo tenía planeado esa sería una sesión excelente.
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- Vamos chicos, más entusiasmo… ¡Muy bien! Así, te ves preciosa.
- Nunca me imaginé ver a Sakura en acción, se ve maravillosa así – comentaba Shaoran que había llegado para ver la sesión.
- Es tal como dices, maravillosa. Se transforma cuando tiene una cámara en sus manos.
- Lo sé, es como… Autoritaria y exigente, quién se podría imaginar a la dulce Sakura de esa manera.
- Shaoran… Fueron seis años, la persona que conociste… Simplemente ya no está.
El ambarino guardó silencio, Tomoyo tenía razón, se había perdido de mucho y esa Sakura frente a él era prácticamente una desconocida, está bien que en esencia seguía siendo la misma, pero había vacíos y cosas que definitivamente quería descubrir en ella, le intrigaba en gran manera esta Sakura Kinomoto y aunque lamentaba profundamente haberse perdido de tanto, estaría dispuesto a descubrirlo.
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Hola preciosa, ¿has estado muy ocupada? No hemos hablado mucho en los últimos días y te extraño… Creo que no podré asistir a la inauguración, pero sé que no estarás sola. Te quiero.
Escuchó el mensaje en su contestadora, se sentía culpable, había estado muy ocupada terminando los catálogos y las sesiones de fotos, además del tiempo que pasaba con sus amigos que también estaba resultando ser bastante.
Justo esa noche, los habían acompañado a comprar trajes para el mismo evento, según ellos era mejor estar en manos de expertas y además habían ido a comer con Nadeshiko que ya había llegado para la gran velada.
Particularmente, la señora en cuestión los había retenido más tiempo del adecuado sin ningún tipo de objeción por parte de los jóvenes que conversaban alegremente y ella sin ningún reparo preguntaba sobre sus vidas. Eso era algo totalmente propio de Nadeshiko, sin ningún tipo de reservas y muy cercana a las personas con quien compartía sus afectos.
Habían llegado incluso después de la media noche y fue ahí cuando Sakura pudo escuchar el mensaje, era temprano en París pero podría llamarlo antes de irse a dormir, sabía bien el día que tenían por delante y sería muy posible que no pudiera comunicarse de nuevo con él.
Su aliciente era pensar que llegaría para el evento, pero ahora al saber que no lo vería, necesitaba hablar con él, eral algo extraño, pero la cercanía con Shaoran los últimos días la hacía sentir insegura y quería escuchar a Fye, por primera vez desde que estaban juntos, sentía que la distancia le estaba afectando el buen juicio.
- ¿Fye? Perdona que te llame tan temprano, escuché tu mensaje
- No te preocupes y perdóname si fui inconveniente, pero de verdad te he extrañado mucho, supongo que tienen demasiado trabajo con lo de la fiesta.
Dios, se sentía culpable, se había distraído demasiado y no es que estuviera mal pero no era justo con Fye
- Perdóname, sí hemos tenido mucho trabajo, pero eso no es excusa… - la castaña empezó a contarle sobre el reencuentro que había tenido con sus amigos, sin llegar a especificar con exactitud de quien se tratara, y no es que el rubio conociera a detalle lo sucedido con Shaoran pero tenía algunas leves referencias.
- Aun así, no tienes por qué disculparte mon amour, todo lo contrario, prefiero que estés feliz departiendo con amigos y no totalmente encerrada en el trabajo y me hace feliz el saber que estás bien.
- Gracias Fye, de verdad te extraño muchísimo y me entristeció saber que no podrás llegar.
- No te preocupes por eso, habrá otro momento, en cuanto pueda iré a verte.
- Te quiero, no lo olvides.
- Yo a ti, preciosa.
Terminó la llamada un poco más tranquila, sabía que hablar con él y comentarle sobre lo que estaba sucediendo era lo mejor, tenía a su lado a un hombre comprensivo y amoroso y vaya si se hacía querer.
Por fin pudo acostarse para descansar, sí, sin duda alguna les esperaba un gran día.
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- Niñas por favor, no tarden, tenemos mucho trabajo – decía Nadeshiko desde la cocina preparando un poco de jugo.
- Yo estoy lista – apareció Sakura y tras ella lo haría Tomoyo
- Listo, tenemos que ir a finiquitar algunos asuntos, después tenemos cita con los estilistas, ah y Tomoyo, necesito que me ayudes con algo. Teniendo en cuenta que Shaoran y Eriol vendrán, decidí invitar a los señores Li, hace mucho que no los veo y sería lindo compartir con ellos aprovechando esta oportunidad.
- ¿Lo dices en serio mamá?
- Claro que sí, supuse que también estarías feliz de verlos.
- ¡Mamá gracias, gracias!
- Entonces, coordina lo de su vuelo, no tardará más de una media hora y un transporte desde el aeropuerto, ellos me confirmaron que estarán aquí a eso de las 7 pm. Así que no lo olvides por favor.
- Por supuesto Nadeshiko, así será.
Las tres mujeres salieron del hermoso departamento con todo preparado para al gran momento que tendrían esa noche.
- Mi preciosa, estoy seguro de que todo saldrá perfecto, te envío todo mi amor. Fye
Apretó el teléfono contra su pecho, esas palabras siempre le daban nuevos ánimos y fuerza para continuar y sí, estaba segura de que aquel día sería totalmente memorable.
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Cuando llegaron, todo era una completa revolución, estaban preparando la pasarela y las sillas para los invitados, los equipos audiovisuales estaban en las pruebas finales, los catálogos comerciales y de couture también estaban listos.
Sakura podía ver a su madre manejarse magistralmente en medio de todo ese caos, como si todo fuera tan sencillo como respirar, Tomoyo se adaptaba con facilidad a todo lo que estaba pasando a su alrededor y ella… Simplemente se deleitaba observando a aquellas increíbles mujeres que rodeaban su vida.
Las horas pasaban casi que imperceptibles, todo estaba listo y podrían ir a prepararse para ese momento, estaba nerviosa, no podía evitarlo y se convencía a sí misma de que todo era por el evento que tenían por delante, aunque su terco corazón insistía en decir que el motivo de su nerviosismo era por otra razón.
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- ¡Hija, estás tan hermosa! – decía una maravillada y orgullosa Nadeshiko, vamos ya empezaron a llegar los invitados.
El ambiente era increíble, todo estaba saliendo estupendamente y las diferentes celebridades, diseñadores, modelos, editores de revistas etc. Seguían llegando al lugar; Sakura, como un impulso, miraba con insistencia la puerta principal, a menudo perdiéndose la conversación con las personas que se acercaban siendo presentadas por su madre.
- Sakura, estás más despistada que de costumbre, ¿sucede algo? ¿te sientes bien?
- Si mamá, disculpa.
- ¿Esperas a alguien? No dejas de ver hacia la entrada.
- Ehmmmm si, la verdad es que estoy ansiosa por ver a los señores Li, ya debieron haber llegado ¿no es así?
- Eso creo, no te preocupes, cuando lleguen lo sabremos.
Hizo su mayor esfuerzo por concentrarse en las personas que la rodeaban, Nadeshiko la presentaba con orgullo, aunque muchos de ellos ya la conocían por su trabajo en la fotografía y quienes ya habían ojeado el catálogo se habían maravillado con lo que contemplaban y la forma como se daba el contraste entre ambos conceptos.
En ese momento los vio… Los señores Li con su porte imponente que ingresaban al lugar.
- Mamá, espérame, ahora regreso.
Se sentía tan emocionada y feliz, los Li siempre habían sido como familia para ella y tantos años de ausencia le hacían añorar el volver a verlos.
Se acercó lo más pronto que pudo y se puso de pie ante ellos que al parecer no lograban reconocerla del todo. La habían visto por última vez cuando tenía 15 años y era solo una adolescente, pero ante ellos estaba de pie toda una mujer, enfundada en un vestido rojo que realzaba maravillosamente su cuerpo sin perder su clase y elegancia, ya no llevaba el cabello corto sino a mitad de la espalda en un peinado que simulaba una cascada.
Sakura se inclinó en una reverencia hacia ellos, pero Ierán de inmediato la envolvió en sus brazos haciéndole notar lo feliz y emocionada que estaba al encontrarse con aquella niña. Hien por su parte se acercó sonriendo y también la saludó con cariño.
- Sakura, estás hermosa, estos años han hecho maravillas en ti
- Gracias señora Ierán, pero usted no se queda atrás, cada día se ve más hermosa y elegante
- Supongo que estarás ocupada ahora, pero prométeme que en un rato nos podremos sentar y conversar con calma.
- Claro que sí, después del desfile podremos hablar con calma, esperaré con ansias y muchas gracias por venir.
Sakura se retiró nuevamente para unirse a su madre y continuar con los saludos protocolarios a todos los invitados importantes, en minutos daría inicio el desfile inaugural y ella seguía mirando expectante, Shaoran no llegaba, quizá había declinado la invitación… Suspiró volviendo su vista a otro lugar
- Hola – aquella voz profunda la sobresaltó en el acto
- Me asustaste Shaoran.
- Solo te estaba saludando, no es mi culpa que estés nerviosa
- Ehmmm ¿y Eriol?
- Está con Tomoyo, quería felicitarlas, todo les quedó muy bien.
- Gracias… Buscaré a mi madre, seguro querrá verte.
- Hey, ¿cuál es la prisa? ¿No podemos charlar un poco?
Y ahí estaba, de nuevo su corazón latiendo como loco, habían pasado años desde que experimentó esa sensación pero seguía siendo la misma persona quien lo ocasionaba.
Sonrió procurando disimular lo que le habían ocasionado esas palabras y tratando de continuar la conversación en torno a lo que se haría esa noche.
- Los asientos para ustedes están con los nuestros… O bueno, los de Tomoyo y mi madre, yo, estaré fotografiando así que es posible que no me vean mucho allí.
- ¿No piensas descansar por lo menos esta noche? Mira, el lugar está lleno de fotógrafos.
- Nunca confío mi trabajo a nadie Shaoran, solo puedo hacerme responsable de lo que yo misma haga y esta noche será memorable para nosotras.
- Bueno, te estaré esperando entonces – respondió Shaoran con esa sonrisa radiante y Sakura le dejó por un momento tratando de ocultar el inevitable sonrojo que el castaño producía en ella. Era increíble, se sentía como colegiala ante cualquiera de aquellos gestos que para él eran tan naturales.
El desfile dio inicio y se encargó de ubicar a sus invitados tal y como lo había programado en lugares privilegiados, la colección era exquisita y se notaba por el entusiasmo con el que el público los recibía.
Los aplausos no se hacían esperar y al finalizar Nadeshiko y Tomoyo salieron para dar cierre al desfile, Sakura se sentía muy orgullosa de ellas, de todo el trabajo que habían llevado a cabo y que ahora estaba teniendo su grata recompensa.
Seguidamente dieron paso al cóctel y todos se dedicaron a hablar sobre el espectáculo dado aquella noche, Nadeshiko y Tomoyo se encargaban de atender a la prensa y en esa parte Sakura no tenía ningún tipo de injerencia, así que se quedó en compañía de Eriol, Shaoran y sus padres, quienes preguntaban a la ojiverde sobre todos los años en que habían perdido contacto.
Ella con entusiasmo les contaba sobre sus aventuras y logros, todo lo que había aprendido en ese tiempo, pero extrañamente y tal como le sucedía a ella, el tema de lo personal nunca se tocaba, no sabía cuál era exactamente el motivo pero ni ella preguntaba ni Shaoran o su familia se atrevían a tocar ese punto.
Bueno, suponía que en algún momento se iba a develar esa parte de sus vidas que de pronto resultaba un poco incómoda de abordar, pero no había misterio ¿o sí? No era como si ella se avergonzara de Fye, además si Shaoran tuviera algo serio con seguridad lo habría sabido a este punto.
Era algo en lo que no quería seguir pensando, no valía la pena perder la cabeza en supuestos, además, ¿qué tanto podía interesarle? Apenas se habían reencontrado y aunque desde el primer momento se había tenido esa afinidad, no era como si tuviera que saber sobre toda su vida y mucho menos algo que podría ser algo incómodo.
Entre risas y cócteles pasaba la noche, se sentía muy feliz y satisfecha por lo que habían logrado y decidió salir por un momento para tomar algo de aire antes de que el alcohol hiciera mella en su sistema nervioso y terminara por hacer el ridículo de alguna manera, o antes bien, verse obligada a abandonar la fiesta que estaba en todo su esplendor
- Sakura, ¿te sientes bien?
- Sí, claro, solo necesitaba algo de aire – respondió la castaña a su amigo que había ido a buscarla.
- ¿Te sientes mal?
- No, para nada, es solo que nunca me acostumbré al alcohol y estoy pasándola tan bien que no quiero irme aun, por eso decidí salir un rato.
- Mis papás están felices de verte
- Y yo a ellos, tienen un lugar muy especial en mi corazón
- No podía ser de otra manera… Son muchas cosas
- Muchos recuerdos
El silencio se posó entre ellos, la noche era bastante fría pero eso parecía no importar, ninguno tenía prisa por regresar en medio del ruido y las conversaciones.
- Sakura… Yo
- Dime.
- Hay algo que… He querido decirte desde que nos vimos de nuevo y…
La castaña se volvió a él en señal de que le prestaba toda su atención, pero en ese momento un viento bastante frío hizo interferencia entre ellos, Sakura tiritó de frío totalmente inconsciente y Shaoran la tomó por los hombros para abrigarla un poco ya que ella no traía un vestido precisamente abrigador.
Así, abrazándola por los hombros ingresó con ella nuevamente al salón, Sakura no podía evitar estremecerse ante su contacto, al sentirse protegida por aquel cuerpo varonil, embriagada por el aroma de su colonia, todo él era un imán para ella.
Pero cuando iban en su camino a reunirse con los demás, vieron a una hermosa mujer pelirroja enfundada en un vestido sensacional, un cuerpo increíble, lo que la hizo pensar que quizá se trataba de una de las modelos, pero no… No recordaba haberla tenido en el catálogo.
Shaoran la soltó con delicadeza y la mujer se acercaba cada vez más, sonriendo y no lo hacía a la nada, cuando Sakura volvió su rostro para mirar a Shaoran notó que era precisamente a él a quien iba dirigido ese gesto y un muy mal presentimiento se coló en su cabeza.
- Te estaba buscando desde hace un buen rato – comentó la mujer en tono meloso mientras se acercaba a Shaoran sin desarmar su sonrisa.
- Perdona, estaba fuera un momento.
Sakura se sintió como haciendo parte de un mal tercio, pues había quedado completamente fuera de la conversación.
- ¿No me presentas? – continuó la mujer
- Ah si… Perdón… Amy, ella es Sakura Kinomoto – dijo Shaoran señalando a la castaña a su lado – Es una maravillosa fotógrafa, famosa a nivel mundial y una buena amiga de infancia.
"Buena amiga de infancia" eso sí que había dolido, aunque ella misma se lo decía todos los días, escucharlo de sus labios era como sentir una daga atravesando su ser.
- Claro que te conozco – respondió la pelirroja entusiasmada tomando las manos de Sakura – ¡Tu trabajo es estupendo! Hiciste el catálogo para Valentino de primera verano, es un gran honor conocerte
Sakura se notaba nerviosa e incluso incómoda con los comentarios, nunca había sido muy buena recibiendo halagos, pero ahora estaba preparada para escuchar quién era aquella mujer.
- Sakura, ella es Amy Campbell, somos colegas en el hospital pero ella es cardióloga y… También es… - El ambarino se notó incómodo en ese momento pero entonces aquella mujer tomó su mano y completó por él.
- Soy su prometida – dijo con una sonrisa
Holaa! perdón por tardar en actualizar! es solo que se me ha dificultado un poco escribir y me quedaba sin capítulo de respaldo, pero bueno, esperemos que no sea mucho tiempo que me quede sin mucha inspiración. Espero hayan tenido una semana estupenda.
Quiero enviar un saludito muy especial y mis agradecimientos a ustedes, quienes se pasan a leer, agregan la historia a sus favoritos y que se toman su tiempo y dedicación para dejar sus bellos reviews. Daniel (no saben la emoción que me dio, nunca me había escrito un chico jejejee) he tomado tu sugerencia y la incluí en mi lista, espero poderla anexar en el momento adecuado, a mi también me encanta el rock en español pero especialmente de esa época.
Los dejo con un enorme abrazo y deseándoles un fin de semana genial!
Ale-San
