CAPÍTULO 17
AMORES
"Prometida" esa palabra empezó a sonar como un eco en su cabeza, y aquel vacío en su corazón que pensaba había desaparecido por completo empezaba a surgir de nuevo y se sintió mareada. Debía reaccionar, aquellos dos seguían parados ante ella y seguramente habían notado que había quedado de piedra ante la noticia.
Nunca había sido buena actriz, pero ahora sí que debía hacer uso de sus pocas dotes en aquel arte para armarse de una muy convincente sonrisa y felicitarlos.
- Wow, es una noticia increíble, los felicito en verdad y les deseo toda la felicidad del mundo – quería escapar de allí, tomar aire, pero era posible que sus piernas no le respondieran en ese momento y terminara por tropezar como aquella torpe niña que solía ser.
Pero justo en ese momento sintió unas manos cálidas ceñirse a su cintura y una fragancia que le transmitía una paz inmensa a su corazón.
- Lamento llegar tarde Chérie, quería darte la sorpresa – ronroneó el francés a su oído haciendo que sonriera con tranquila sinceridad. Era él, claro que tenía que ser él, la persona que podía sostenerla en los momentos más difíciles.
- No sabes lo feliz que soy de que hayas llegado – se volteó ella para encontrarse con la profundidad de sus ojos azules y esa sonrisa dulce y cálida que inundaba lo más profundo de su ser.
Shaoran carraspeó tras ellos y ambos voltearon un poco apenados por su acto de descortesía.
- Disculpen por favor, es que me ha sorprendido. Los presento. Shaoran, señorita Campbell, él es mi novio…
- Por Dios – interrumpió la pelirroja – es el gran Fye D. Flourite – decía la mujer con estrellitas en los ojos.
- Ahh veo que lo conoces
- Claro que sí, es el famosísimo chef francés, el año pasado estuvimos en verano con mi familia en Paris y no hubo una sola noche que no cenáramos en tu restaurante, todos fascinados con tus creaciones, sobre todo el soufflé de chocolate.
Sakura le sonrió con sinceridad, era gracias a ese postre en particular que lo había conocido.
- Perdón, he sonado demasiado entusiasta y te interrumpí Sakura – continuó la pelirroja – ¿te molesta que te llame por tu nombre?
- No, para nada, puedes hacerlo - y claro que le molestaba
- Entonces llámame Amy por favor.
- Ehmmm… En fin, Fye, ellos son Amy Campbell, es cardióloga y Shaoran Li, quien es pediatra ambos en el hospital general de Massachusetts.
Se saludaron como correspondía y surgió la pregunta de rigor lanzada por Fye
- ¿Y ustedes de dónde se conocen?
- Amigos de infancia, nos encontramos aquí por casualidad. – respondió Sakura, sonando más fría de lo que Shaoran hubiese calculado.
Ambas parejas continuaron un rato más juntos, aunque quienes hablaban en realidad eran Amy y Fye, Sakura y Shaoran solo se dedicaban a asentir cuando se les preguntaba algo o a evitar sus miradas incómodas. Cualquier cosa podría imaginar Sakura de esa noche, menos que terminaría así. Fye nunca podría haber sido más oportuno en su aparición, pero lo que había sucedido esa noche no era cualquier cosa, más allá de lo que aconteciera en la vida de Shaoran, eran sus reacciones las que no eran adecuadas. Ahora más que nunca tenía que comprender que por más que hubiese aparecido de nuevo en su vida, no dejaría de ser solamente su "amigo de la infancia".
- Bueno, les pido disculpas, pero siento que no veo a esta preciosa mujer hace una eternidad y necesito robármela un rato, espero que podamos vernos luego, la noches es joven después de todo – decía Fye a la otra pareja mientras abrazaba tiernamente a Sakura.
La castaña nunca se había sentido incómoda con las atenciones de Fye, de hecho era una de las cosas que más le gustaba, que él la hacía sentir única en el mundo. Pero en ese momento, al ver la mirada intensa de Shaoran posada en ellos y un gesto de… ¿molestia? Se sentía realmente incómoda y no sabía si tan solo era una mala pasada de su mente o de verdad algo pasaba con su "amigo", el asunto es que necesitaba salir de ahí un momento.
Sin decir más y solo con una sonrisa más por educación que otra cosa, tomó la mano de su novio y se movieron a otro lado del salón.
- Mi pequeña ¡te ves increíble!
- ¿A qué hora llegaste? ¿Por qué no me dijiste?
- Quería sorprenderte, llegué cuando el desfile iba como a la mitad, pero luego tu madre me retuvo un rato presentándome unas personas y todo eso… Luego no te vi
- Sí, salí por un rato, sabes que el licor no me sienta bien.
- Lo se mi amor, te felicito, no sabes los comentarios que he escuchado sobre el catálogo, la forma como contrastaste ambas temáticas. Estoy tan orgulloso de ti.
- Gracias por estar conmigo, por soportar mi ausencia… No sabes todo lo que significa para mí y más aún el que hayas llegado esta noche. ¿Cuánto tiempo estarás acá?
- Dos semanas… Tenía un tiempo pendiente de vacaciones aunque no puedo ausentarme por más tiempo, espero poder aprovecharlo al máximo.
Al momento se acercaron Tomoyo y Eriol a quienes se les veía muy cómodos con la mutua compañía.
- Sakura, ¿has visto a Shaoran?
- Ah sí… Hace un rato estaba por allá – dijo señalando el lugar – con su prometida.
Esas últimas palabras las pronunció con un dejo de amargura que no fue oculta para los presentes aunque nadie mencionó nada al respecto. Lo que si notaron fue la expresión de fastidio de Eriol.
- ¿Qué sucede, no te agrada? – indagó Tomoyo
El inglés se debatió un momento sobre si hablar o no al respecto, pero al fin y al cabo estaba entre amigos y no creía tener mayor inconveniente.
- No es que no me agrade… O bueno, en realidad tampoco termina de agradarme del todo, es que su actitud me parece…
- Sospechosa – Completó Fye un tanto reflexivo – perdón por intervenir en lo que no me corresponde pero fue lo primero que se me vino a la mente.
- No te preocupes, pero es justamente eso.
- A mí me pareció muy amable – respondió Sakura
- Exacto. Demasiado para mi gusto… Pero no me hagan caso. El asunto Sakura es que quería despedirme, ya llega la hora de regresar a Boston.
- ¿Tan pronto?
- Si, en realidad yo puedo trabajar desde cualquier lugar, pero Shaoran tiene que regresar al hospital, es posible que yo regrese antes por el tema del restaurante… Por cierto, ¿Qué pensaste sobre mi propuesta?
- ¿Cuál propuesta?
- Sakura… La de cantar en nuestro restaurante
- Eriol, ¿es en serio?
- ¡Claro que sí! De verdad sería encantador verte ahí, además no sería todos los días, solo los que te quede más cómodo, tengo algunas ideas que podrían gustarte.
- ¿Y qué es lo que tienes que pensar Chérie? Siempre te ha gustado la música y aunque seas tan reacia a que te escuche, estoy seguro que lo harás de maravilla. Me encantaría verte en ese rol.
La castaña se quedó pensando en la propuesta, la verdad no sonaba tan descabellada, además… Shaoran estaría en Boston, no tendría que estar bajo su escrutinio todo el tiempo, que, aunque le costara admitirlo, le afectaba más de lo que ella misma quisiera.
Con una tímida sonrisa, Sakura solo asintió y Eriol comprendió la respuesta.
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- Sakura, ¿te sientes bien? – preguntó suavemente Tomoyo a su amiga quien se veía bastante distraída. Quería aprovechar que Fye estaba muy entretenido conversando con Nadeshiko al otro lado de la limusina, pero ella estaba muy inquieta por la actitud de Sakura, desde que ella y Eriol se habían acercado, pudo notar tristeza en su mirada, lo que pudo dilucidar después al conocer a la prometida de Shaoran.
- Si Tommy – respondió la ojiverde con una sonrisa demasiado apagada para su gusto – creo que es el cansancio, no te preocupes.
- Amiga, soy yo, conmigo no tienes necesidad de pretender.
Sakura le sonrió con cariño – Lo sé amiga, eres la única que me conoce lo suficiente… Así que tampoco hay necesidad de preguntar.
- ¿Tanto te afectó?
- No lo sé… Solo agradezco el hecho de ya no verlo más, por lo menos por un tiempo, es un alivio que sea Eriol quien se encargue de lo relacionado con el restaurante y sé que poco a poco me adaptaré a la situación, al fin y al cabo tengo a Fye.
- Ok, ahora dilo como si eso no fuera un premio de consolación.
La castaña volvió a su ensimismamiento mientras llegaban al apartamento, sabía que allí debía fingir un poco mejor, no quería preocupar a Fye ni a su madre, además, sí estaba convencida de que todo era una tontería que se pasaría muy pronto.
Por fin en casa, ya era bastante tarde y el cansancio empezaba a hacer mella en todos ellos, sin otro tipo de conversación más que la cortesía de desear buenas noches, cada quien se dirigió a su habitación, Sakura se sentía un poco presionada al pensar que con la llegada de su novio quizá estaría esperando de su parte cierto tipo de atenciones… La verdad, no estaba para nada entusiasmada con la idea, procuró tardar un poco más de lo normal preparándose para ir a la cama esperando hallar a Fye dormido.
Pero no era así, ahí estaba él leyendo con atención un libro y al verla aparecer frente a él esa inmutable sonrisa que en realidad le inspiraba mucha ternura, se acurrucó a su lado mientras él la abrazaba y plantaba en su cabeza un dulce beso.
¿Qué diablos estaba mal en ella? Cómo era posible que estuviera con ese sentimiento de desazón en su corazón teniendo a su lado a un hombre tan increíble. Definitivamente recordaba aquel dicho, muchas veces el estar llorando por la luna te impide disfrutar de las estrellas.
- No sabes cuánto te extrañé mi pequeña – dijo el rubio como un susurro solo para ella.
- Yo también te extrañé mucho.
- No pienso preguntar qué te pasó o cuáles son los motivos de tu tristeza, solo quiero que sepas que estoy aquí, a tu lado.
Decir que se sentía miserable era poco, maldecía la hora en que había encontrado a Shaoran de nuevo, sus estúpidas y descontroladas emociones, su incapacidad de corresponder plenamente al hombre que tenía a su lado… Pero por otro lado, Shaoran era un fantasma al que tenía que enfrentar, no podía seguir escondiéndose de la vida y de sus sentimientos para siempre.
- Gracias por estar a mi lado, gracias por no juzgarme – terminó por decir ella.
Ninguno de los dos dijo nada más, no era necesario y de hecho podría ser contraproducente, así que se acurrucaron abrazados el uno al otro esperando que el nuevo día trajera consigo nuevas perspectivas.
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Una nueva y fría mañana adornaba la ciudad de Nueva York, la lluvia caía copiosamente mientras Sakura observaba distraídamente por la ventana.
- Despertaste – Fijo Fye entrando a la habitación con una bandeja que contenía el desayuno.
- Si, no te sentí a mi lado y me desperté
- Quería consentirte mi amor, hoy no tienes que ir al taller y podríamos aprovechar el tiempo.
- Claro que sí.
Con una sonrisa se metió de nuevo en la cama mientras Fye preparaba todo. Conversaron sobre lo transcurrido los últimos días, el estrés de Tomoyo previo a la inauguración, sus propias frustraciones con el catálogo y por supuesto, escuchaba atentamente lo que había hecho su novio los últimos días en Francia.
- ¿Qué te gustaría hacer? – preguntó la castaña
- No lo sé…
- Podríamos quedarnos en casa
- O podríamos… Ir a ese restaurante de tus amigos, me encantaría conocerlo y de paso puedes mostrarme esas maravillosas dotes artísticas de las que hablan tanto, no puedo creer que sea el único que no te haya escuchado en todo tu esplendor mon amour.
- ¿Sabes que no es mala idea? Voy a hablar con Eriol y le preguntaré si es posible.
Unos mensajes después confirmó con su amigo y muy entusiasmada concertó para aquella noche su primera presentación.
- Pero necesito ensayar – Enfatizó a Fye – Y no quiero que me veas hacerlo.
- Como tú quieras, total y estaré en primera fila para verte en la noche así que no interesa si es un rato después. Puedo aprovechar para estar un rato en la ciudad y después llegar con tu madre y Tomoyo quienes de seguro estarán ansiosas.
- Perfecto.
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El ambiente del lugar era completamente diferente previo a su apertura. Llegó con su vieja guitarra y se posicionó en el escenario mientras el personal del restaurante hacía todos los preparativos del caso, la verdad es que se portaban de manera muy amable, atentos a lo que pudiera necesitar.
La intimidad que brindaba el lugar estando así le proporcionó toda la confianza para que empezara a entonar los primeros arpegios. La verdad, es que no tenía la más mínima idea de qué cantar, tal y como le había dicho Tomoyo, sus canciones estaban cargadas de melancolía y no quería ser monotemática.
Además, tenía en su corazón el deseo de poder cantar algo especialmente para Fye, ese hombre que cada día se esforzaba por conquistar su esquivo corazón.
Pasaron las pocas horas que tenía previo a la apertura del lugar y vio llegar alegremente a su madre, a Fye quien miraba con atención todo el lugar, sin duda alguna era muy diferente al elegante restaurante de Paris, y por supuesto Tomoyo
Sakura los recibió ubicándolos en la mesa reservada, conversaban alegremente mientras el establecimiento iba recibiendo a sus comensales, siendo un fin de semana era muy posible que se llenara según habían comentado los empleados más temprano y estaba sin duda alguna sumamente nerviosa.
- Pequeña, no te preocupes, estoy seguro de que estarás muy bien en ese escenario, estoy ansioso por escucharte – trataba de tranquilizar el francés besando el dorso de su mano.
No mucho tiempo después, los demás músicos empezaron a ubicarse en sus posiciones y esa era su señal para dar inicio a su presentación.
- Buenas noches para todos los que nos visitan, mi nombre es Sakura Kinomoto y junto a esta maravillosa banda queremos amenizar su estadía con nosotros y quisiera empezar esta noche con una canción dedicada a una persona sumamente especial. Mi novio Fye que nos visita desde la encantadora París.
El lugar estaba lleno prácticamente, desde donde estaba y a causa de las luces no podía ver la totalidad del lugar ni mucho menos a las personas que se encontraban allí.
Tomó su guitarra y en solitario dio inicio a la melodía…
Para tu amor -Juanes-
Para tu amor, lo tengo todo
Desde mi sangre hasta la esencia de mi ser
Y para tu amor que es mi tesoro
Tengo mi vida toda entera a tus pies
Y tengo también un corazón que se muere por dar amor
Que no conoce el fin, un corazón que late por vos
Para tu amor no hay despedidas
Para tu amor yo solo tengo eternidad
Para tu amor que me ilumina, tengo una luna,
un arcoíris y un clavel
Y tengo también un corazón que se muere por dar amor
Que no conoce el fin, un corazón que late por vos
Por eso yo te quiero tanto que no sé como explicar lo que siento
Yo te quiero porque tu dolor es mi dolor
Y no hay dudas yo te quiero con el alma y con el corazón
Te venero hoy y siempre gracias yo te doy a ti mi amor
Por existir.
Para tu amor lo tengo todo,
Lo tengo todo y lo que no tengo también lo conseguiré
Para tu amor que es mi tesoro,
tengo mi vida toda entera a tus pies
Y tengo también un corazón que se muere por dar amor
Que no conoce el fin, un corazón que late por vos
Por eso yo te quiero tanto que no sé cómo explicar
Lo que siento, yo te quiero porque tu dolor es mi dolor,
Y no hay dudas yo te quiero con el alma y con el corazón
Te venero hoy y siempre gracias yo te doy a ti mi amor
Por existir.
Los ojos azules de su novio brillaban con aun más intensidad y ella se sintió bien, tranquila, incluso feliz al ver el entusiasmo y amor que él le reflejaba, Fye se acercó al escenario y la tomó de la cintura besándola con intensidad mientas los comensales aplaudían ante el espectáculo. Sakura nunca se sintió cómoda con las muestras de afecto en público, pero esta vez, no haría nada al respecto, al fin y al cabo no importaba quién pudiera estarlos viendo y más aún cuando se trataba de un grupo de desconocidos… O eso pensaba ella.
La noche transcurrió con total tranquilidad y la verdad es que al aceptar la propuesta de Eriol nunca imaginó que se sentiría tan bien, se compenetraba a la perfección con los músicos del lugar, el ambiente en medio del público era perfecto. Sin duda alguna había sido una buena decisión.
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Regresó al apartamento que tenía en la ciudad y se quitó la chaqueta casi que con violencia. Todo iba a imaginar menos que su noche terminaría así. Quizá la decisión que había tomado a última hora no había sido la mejor.
La noche anterior, en el evento de Nadeshiko Kinomoto, Shaoran y su novia hablaban sobre un tema en particular. Así, de manera intempestiva, Shaoran había decidido quedarse un poco más de tiempo en la ciudad mientras Eriol podía regresar, es decir, no era muy responsable dejar un negocio "a la deriva" cuando recién lo habían comprado (ese era su argumento, aunque no del todo cierto), como era de esperarse a Amy no le gustó mucho la idea pero no era como si tuviera mayor opción de convencerlo.
Amy Campbell, era el tipo de mujer que siempre buscaba agradar aun cuando tuviera que quedarse callada y siempre "ser" – más bien parecer - la chica perfecta y correcta, pero todo en su interior era un poco diferente, y hasta ahora había logrado mantener esa fachada con Shaoran y sus allegados, no iba a disipar esa idea que él tenía de ella cuando estaba tan cerca de lograr su objetivo.
La chica trataba de disimular su molestia y por su puesto Shaoran lo notó pero no dijo más, después, comentó con Eriol sobre su idea, era obvio que su amigo no se tragaría esa excusa tan reforzada, el restaurante tenía una administrador que se encargaba de todo, pero tampoco trataría de convencerlo de lo contrario. Su naturaleza curiosa quería saber hasta dónde llegaría todo eso.
Con eso en mente, se encargó de hacer que Amy regresara con sus padres y Eriol a Boston, él se encargaría de hablar al hospital y tomar las vacaciones que tenía pendientes desde hace algún tiempo.
A eso del medio día Eriol le había notificado sobre la decisión de Sakura de cantar aquella noche, así que se preparó de la mejor manera para ir a verla, seguramente estaría Nadeshiko y Tomoyo y pasarían un buen rato juntos, pero obvio, se olvidó de un pequeño detalle. El francés.
Llegó un poco tarde… En realidad no lo planeó de esa manera, cuando ingresó al lugar trató de ubicar a sus amigas así que uno de los meseros le indicó que estaban en una de las mesas principales.
Empezó a abrirse paso entre los muchos comensales que estaban ingresando pero se detuvo en seco cuando vio una cabellera rubia que por supuesto, no pertenecía a ninguna de las mujeres que esperaba ver… Ahí estaba él, con esa sonrisita socarrona mirando a Sakura con total adoración mientras ella subía al escenario.
Se ubicó en el bar pidiendo una cerveza, procuró hacerse lo suficientemente lejos para no ser visto de quienes lo conocían pero no pasó mucho tiempo para que se arrepintiera hasta los tuétanos de estar ahí. La canción que interpretaba era una declaración de lo mucho que la castaña sentía por su novio, sintió que su ser ardía, podría haber roto el vaso de cerveza que tenía en su mano por toda la fuerza que imprimía en él.
Pero la gota que rebasó el vaso fue verlo a él abrazándola, besándola y haciendo aquello que…
Lo mejor era salir de ahí y así lo hizo, al llegar a su apartamento se sirvió un vaso de whiskey pero las imágenes estaban vivas en su mente. Esa sonrisa que él conocía tan bien y que llevaba grabada en su memoria, el abrazo cálido que muchas veces sintió en su cuerpo… Y sus besos, esos suaves besos que jamás pudo reemplazar por otros.
Presa de la impotencia arrojó el vaso contra la pared y se sentó frustrado pasando las manos por su rostro en repetidas ocasiones. No pensaba que las cosas fueran a salir así, definitivamente esta era una mala pasada del destino.
Holaaaaa
Y sí, se que me demoré (lo que para mí fueron siglos) en publicar. Sucede que he estado corta de inspiración (bastante) y a veces paso ratos enteros frente al pc pensando cómo hilar ciertos acontecimientos y simplemente no lo logro. Así que paciencia (eso me digo a mí misma).
Quiero enviarles un abrazo muy especial a todos ustedes amados lectores que se toman el tiempo para leer mi historia, me siento honrada por ello, así mismo cuando la agregan a sus favoritos y dejan esos encantadores reviews que de verdad me fascinan, pues es de la´única manera que puedo conocer su punto de vista respecto a la historia o aquellas ideas que entretejen en su mente respecto a ciertos acontecimientos, por ejemplo, quienes adivinaron que Fye aparecería en rescate de su princesa jejeje siiiii porque habría sido horrible la pobre Sakura ahí parada frente a Shaoran y su "amable novia" (de quien sabremos más en el próximo)
Así que, gracias por estar ahí y espero lo sigan haciendo.
Abrazos y besos.
Ale-San
