CAPÍTULO 18
YA NO ME DUELE
¿Cuáles eran sus verdaderos sentimientos? Esa era la pregunta que no dejaba de rondar en su cabeza al igual que el punzante dolor de cabeza con el que se quedara dormido la noche anterior. Después de su reacción desmesurada y tras haberse calmado un poco, recoger el desastre que creó al romper el vaso de whiskey y obviamente derramar su contenido – porque sí, podría estar muy molesto pero detestaba el desorden sobre todas las cosas, entonces limpió todo casi que de inmediato – esa pregunta no dejaba de martillarle.
¿Qué había sucedido? Es decir, era un médico que sin duda amaba su profesión, tenía a sus padres, solvencia económica, estaba emprendiendo un negocio con su mejor amigo, tenía una prometida hermosa, inteligente… Un poco sosa eso sí, nunca habían tenido una pelea o desacuerdo, cosa que por momentos lo incomodaba, porque ella parecía siempre estar de acuerdo con él. Nunca se oponía a nada, nunca se molestaba por nada. "Demasiado perfecta".
Eso era algo de lo que no se había percatado hasta ese momento, se dio cuenta de que en realidad, él se sentía cómodo… Se había conformado con ella, una chica que nunca le traía problemas ni daba a conocer una posición diferente a la suya… Muy extraño pensó en ese momento.
Ahora, un día cualquiera, sin pensarlo, sin calcularlo siquiera, se encuentra de nuevo con la única persona a quien había amado, que revolucionaba su corazón y lo hacía perderse de todas las maneras posibles. ¿Por qué ahora? Cuando su vida parecía marchar sobre ruedas ¿Y por qué tenía la desgracia de verla feliz en los brazos de un malnacido que había sido sin duda más inteligente que él al haber aprovechado la oportunidad de amarla y ser amado por ella?
Caos, un completo caos a su alrededor, era lo único en lo que podía pensar, sentía deseos de mandarlo todo al diablo y simplemente correr tras ella, dejar de calcular cada movimiento en su vida para por fin hacer simplemente lo que su corazón dictara, y aquel terco no pensaba en nadie más que en ella… Sakura.
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Observaba con atención el hermoso anillo que adornaba su dedo, dándole vueltas de manera casi frenética. No podía controlar la ira que sentía al saber que Shaoran, su prometido, el sueño de muchas y que solo ella había podido alcanzar con muchos sacrificios obviamente, había decidido quedarse en otra ciudad y con ella.
A los ojos de todos era la mujer inteligente y profesional, dulce casi hasta el empalago, pacífica, la que sería la "esposa perfecta" pero solo en momentos de soledad como ese se podía dilucidar quién era realmente.
Todo tras ella era un real y absoluto desastre, al llegar al apartamento aventó todo lo que encontró a su paso y mucho más al revivir los recuerdos de aquel día anterior.
FLASHBACK
Había viajado a Nueva York para sorprender a su novio, no podía y no quería permanecer tanto tiempo lejos de él y más aun conociendo que tenía la obligación de estar pendiente de cuanta hiena se le acercara, porque Shaoran Li era suyo, y solamente suyo.
Al llegar esa tarde al apartamento que pertenecía a Hiragizawa y donde sabía se hospedaba su novio, se llevó la gran sorpresa de verlo preparándose para ir a algún tipo de evento de etiqueta, ese smoking le quedaba endemoniadamente bien pero su estómago comenzó a arder al desconocer los motivos por los que su novio se ataviara de esa manera aun cuando odiaba hacerlo.
- Sorpresa – dijo melosamente acercándose por detrás del ambarino y acariciando su pecho.
Él no pareció sorprendido en ese momento.
- Hola, ¿qué haces aquí? – "Que bonito saludo", pensó ella de inmediato mientras fruncía el ceño sin que él la viera obviamente.
- Te extraño mucho – respondió ella con ademanes de niña chiquita – quería venir a ver cómo va lo del negocio y hacerte compañía.
- Ya veo…
- ¿A dónde piensas ir así de guapo?
- Nos invitaron a un evento y como puedes ver es algo… Importante.
- Comprendo – respondió ella haciendo su mejor actuación – No te preocupes por mí – dijo encogiéndose de hombros – supongo que es mi culpa por no haberte avisado, me quedaré aquí en el apartamento esperándote.
Ella conocía el punto débil de Shaoran, era por encima de todo un caballero que jamás le haría un desplante semejante y hacerse pasar por damisela en apuros era su especialidad.
El ambarino suspiró y por un momento lo vio debatirse sobre lo que debería hacer.
- No creo que haya problema si voy con alguien – Dijo dubitativo el joven Li.
- ¿Lo dices en serio? Pero no vine preparada, tendré que salir a conseguir algún vestido, peinarme y maquillarme para la ocasión… Ante todo quiero que te sientas orgulloso de mí – respondió de nuevo con ese tono meloso que la caracterizaba
- Amy, tú no vales por tu apariencia… Me siento orgulloso de ti por quién eres como persona. Aquí el asunto es que ya estamos sobre el tiempo yo debo llegar temprano porque mis padres también vendrán. Te doy las indicaciones para que puedas llegar ¿te parece?
¿Parecerle? ¿Qué si le parecía? Pero qué clase de idiota preguntaría eso, ¡por supuesto que no! Ella quería llegar de su brazo, si era un evento importante estaría la prensa, personajes públicos y ella llegaría sola, sin pena ni gloria.
Estaba furiosa pero no era el momento para armar un espectáculo o hacer una pataleta, él se veía determinado a irse sin ella, además estaba el asunto de sus suegros, no quería quedar mal delante de ellos… Así que tuvo que calmarse, lucir esa dulce e inocente sonrisa de novia comprensiva y simplemente asentir, como lo había hecho muchas otras veces… Como "la novia perfecta"
Se aseguró de lucir deslumbrante aquella noche y mucho más cuando Shaoran le dejó su invitación y supo de qué se trataba el evento, habría personalidades de la farándula además que por fin conocería a la famosa Sakura Kinomoto. Y no se refería precisamente a la fama propia de su profesión, sino por ser una persona que le causaba mucha curiosidad, siendo que su "querida suegra" había hablado de ella con absoluta adoración y cariño.
Esos episodios habían sido escasos, uno de ellos cuando elogió una fotografía que se encontraba en casa de los Li y a la estirada señora Ierán prácticamente le brillaban los ojos al hablar de la autora de aquella pieza, después de eso la había mencionado en otras oportunidades con el mismo cariño de siempre. Eso sí, Shaoran jamás la mencionaba, solo una vez le preguntó por ella y lo que vio reflejado en su novio no le gustó en lo más mínimo. Ahí había descubierto que quien quiera que fuera la tal Sakura Kinomoto, representaba una amenaza.
Y sí, solo bastó el estar con ellos en el mismo lugar para darse cuenta de varias cosas, una de ellas era la belleza de su rival, no era una persona que necesitara enseñar demasiado o maquillarse en exceso para hacerse notar, no contoneaba su cuerpo y no hacía nada para llamar la atención, brillaba con luz propia. La segunda, era su aire gentil y delicado; ahora había entendido que no se enfrentaba a cualquier persona. Pero lo más peligroso de todo, era la forma como Shaoran la miraba, ¡maldita sea! Cuánto daría porque él la mirara de esa manera, básicamente en los ojos de Shaoran solo se reflejaba… Cariño hacia ella, pero ella no quería eso, anhelaba ese fuego con el que en ese momento miraba a la castaña.
Decidió entonces que una batalla frontal contra ella sería prácticamente un suicidio, debía acercarse de manera sutil, porque aquí cabía perfectamente el viejo adagio: "Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más cerca"
La tortura de aquella noche terminaría cuando el guapísimo novio de ella por fin la sacara de su radio de acción, ahora ella y Shaoran regresarían a Boston y podría retomar el control de las cosas. Pero no, nada en su vida podía ser perfecto y nuevamente su cuerpo entero ardía de ira al escuchar las palabras de Shaoran que se tomaría unas vacaciones para estar en Nueva York para "atender el negocio" mientras Eriol podía regresar y hacerse cargo, ¿acaso la creía idiota? Pero no podía, como siempre, demostrar la ira que la dominaba, era el momento de ser la novia afectuosa y comprensiva, ya se inventaría algo para viajar lo más constante posible, no podía hacer lo mismo que Shaoran porque había usado ese tiempo de vacaciones con sus padres.
FIN DEL FLASHBACK
Y ahí estaba de nuevo, contemplando su reflejo en aquel espejo que había roto en su arranque de rabia mientras su mente trabajaba a mil por hora pensando en cómo lograr su objetivo.
Porque si algo tenía claro es que ninguna aparecida acabaría con lo que se había tardado años en lograr.
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Sakura por su parte tarareaba alegremente en la cocina mientras preparaba el desayuno. Fye había salido a correr un rato; a pesar de que el clima no ayudaba en mucho era una rutina que tenía establecida desde hace tantos años que nada lo hacía desistir.
- Te ves contenta – decía Tomoyo mientras se sentaba en la barra de la cocina.
- ¿Y por qué no estarlo Tommy? He notado que tengo una vida maravillosa… Quizá no tenga lo que había anhelado años atrás exactamente, pero me siento contenta con mi vida.
- Y no sabes lo mucho que me alegra oírte decir eso
- ¿Desayunas con nosotros?
- ¿No molesto?
- Ni se te ocurra decirlo Tomoyo Daidouji, es más, te ordeno que te sientes y me permitas atenderte – decía la castaña apuntándole con la cuchara que usaba para revolver los huevos.
- Está bien… ¡Como mandes mi general! Y dime, ¿planes para hoy?
- Mmmmmm pues la verdad es que me divertí muchísimo en el restaurante anoche, quisiera aprovechar que todavía no empezamos de lleno con el trabajo y regresar esta noche. ¿Qué opinas?
- Creo que es una idea maravillosa y sabes que te apoyo siempre, además que después de lo de anoche, seguramente Fye también estará muy feliz de acompañarnos.
La castaña sonrió complacida y continuó con su trabajo, no imaginó que la idea loca de Eriol podría llegar a traerle tanta emoción.
Mientras cocinaba reflexionaba en torno a su vida y su situación actual, claro que el tema de Shaoran le generaba sentimientos encontrados, pero la realidad, era que tenía una vida estable, hacía lo que amaba, tenía a su lado un hombre que la cuidaba y la apoyaba siempre y a quien sin duda ella quería demasiado también.
Sin duda alguna se había engañado todos esos años y ahora la vida le daba la oportunidad de cerrar por completo sus heridas con la presencia del mismo que las causó, y lo lograría, claro que lo haría.
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- Sakura, esta canción es… Grandiosa, muy cruda ¿tú la compusiste? – decía a la castaña el líder de la banda
- Si, quería que la revisaran y me dieran su opinión.
- Vamos chicos, es sencilla de tocar, ¿quieres hacerlo esta noche?
- ¿Es posible?
- Claro que sí, anímate.
- Bueno… Gracias…
La castaña empezó a tocarla para darles una referencia del sonido que quería, esa canción había llegado a su mente después de su encuentro casual con Shaoran y lo acontecido los últimos días había hecho que fluyera hasta tener el resultado deseado.
Como siempre sucedía cuando estaba allí, el tiempo pasaba muy rápidamente, se divertía con ellos, armaban nuevas fusiones, hacían arreglos y ella aprendía mucho de ellos, además de divertirse mucho.
- Hola preciosa – saludaba Fye a su llegada al restaurante.
- Hola – respondía una tímida Sakura acercándose a él y aferrándose a su cuello para recibirlo con un beso – Oye y… ¿Tommy, mamá?
- Tu madre se quedó en casa, tenía dolor de cabeza y Tomoyo pasó por el estudio, al parecer llegaron unas muestras que no esperaban sino hasta mañana y era necesario hacer una serie de papeleos. Con toda seguridad llegará cuando termine.
- Es una lástima, pero estás tú y me siento feliz por eso. ¿Quieres que tomemos algo antes de empezar?
- Me encantaría.
Tomados de la mano se dirigieron al bar mientras las personas empezaron a ingresar al lugar, los fines de semana eran los mejores días para el negocio.
- Buenas noches, lamento interrumpir.
La voz del ambarino los sobresaltó un poco pero Sakura se mostró muy sorprendida de verlo allí, se suponía que debía estar en Boston, la verdad es que después de su no muy afortunado encuentro en la fiesta de inauguración no habían vuelto a hablar y ella solo se había comunicado con Eriol, así que verlo en ese lugar la tomó por sorpresa.
- Señor Li, que placer verlo de nuevo – saludaba Fye con su amabilidad de siempre.
- Buenas noches – respondió a duras penas Shaoran, la verdad es que no quería ser descortés pero aquel francés no le inspiraba nada más.
Un silencio incómodo se posó entre los tres, Sakura no se atrevía a decir nada, en realidad no sabía qué podía ser correcto en ese momento sin sonar grosera o displicente teniendo en cuenta que en ese instante revivió esa incómoda sensación que experimentó cuando conoció a su prometida y la verdad, era que no quería verlo.
- ¿Gusta tomar algo con nosotros? – fue Fye de nuevo quien se atrevió a musitar palabra.
La cara de Sakura era todo un poema, la situación no podía ser más incómoda definitivamente y de eso Shaoran se dio cuenta.
- Gracias por la invitación, será un placer acompañarlos. Pero ¿por qué no tomamos una mesa? Es más cómodo
- Claro, además estamos esperando que Tomoyo llegue.
Se ubicaron en una de las mesas principales que los meseros siempre buscaban reservar en casos como ese, al tener sus bebidas listas Shaoran empezó con el interrogatorio.
- Bueno Flowright, el día de la fiesta no tuvimos tiempo de conversar debidamente. Dime, cómo te conociste con nuestra querida Sakura – el tono extraño en que Shaoran dijera esas palabras le hicieron acreedor a una mirada asesina por parte de la castaña
- Souffle de chocolate – respondió el rubio con una sonrisa y tomando delicadamente la mano de su amada – así nos conocimos. Sakura llegó con Tomoyo y su madre a cenar en mi restaurante y esa noche preparé aquel postre. La vi desde que estaba en la cocina y la expresión en su rostro me obligó a acercarme, y así como en el peor de los clichés quedé prendado al verla – terminó su relato depositando un beso en el dorso de la mano femenina.
- Nunca me contaste eso – dijo suavemente Sakura levemente sonrojada.
- Y es que mírala Li, es imposible no enamorarse de esta mujer.
Shaoran asintió con amargura – Sí, es imposible no hacerlo.
- ¿Y tú, Shaoran? Cómo… - Empezó Sakura con una pregunta que no pudo terminar- Bueno ya sabes.
- Si, bueno, pues somos compañeros hace algunos años y ella siempre ha estado ahí, decidimos intentarlo, salimos un tiempo y… No lo sé, era como el paso lógico.
La pareja se quedaron mirándolo con atención, no se notaba ninguna emoción en Shaoran al hablar de su novia… además ¿paso lógico? Qué persona en sus cabales podría ver algo tan importante como el matrimonio un "paso lógico". Al ver esto Sakura no pudo evitar preocuparse, mal que bien él era y seguramente seguiría siendo una persona querida para ella y ver que su vida se direccionaba en ese sentido le causaba inquietud.
- ¿Y cuándo es el matrimonio? – preguntó inocentemente Fye
Shaoran se encogió de hombros – Aun no lo definimos.
Al notar lo incómoda que estaba la situación Fye decidió levantarse de la mesa con la excusa de hacer una llamada, de manera que los dos se quedaron solos pero en el mismo reinante silencio.
- Sakura, ¿lo amas? – preguntó Shaoran mirando fijamente a la castaña
- ¿Por qué me preguntas eso? – respondió ella a la defensiva y visiblemente azorada
- ¿Y cuál es el problema? Tú me preguntaste sobre mi relación con Amy, no considero mayor inconveniente que me contestes.
- Pues tu pregunta es inapropiada en realidad, pero si es importante saberlo, Fye es un gran hombre, llevamos mucho tiempo juntos, siempre me ha apoyado y bueno, claro que lo quiero.
Una sonrisa torcida se fijó en los labios del ambarino, por supuesto que no había respondido a su pregunta, más bien estaba justificándose así misma su relación con el rubio – Vamos Sakura, eso no contesta mi pregunta. ¿Lo amas?
- Bueno yo… Yo… Obvio que lo quiero, es imposible no hacerlo
- Está bien, dejémoslo así. Y ¿has pensado en lo que será su futuro?
La castaña se encogió de hombros y tomó su bebida antes de responder – No lo sé, si las cosas van como hasta ahora seguramente buscaremos la manera de poder establecernos, son decisiones que no se pueden tomar a la ligera, hablamos de compartir la vida con una persona, no de… Comprar un Sweater.
- Ya veo, bueno, pues tampoco te veo muy entusiasmada con el tema, aunque como has sugerido, ese no es mi problema – concluyó Shaoran terminando su bebida de un solo trago.
- ¡Hola chicos! Shaoran qué sorpresa verte aquí, ¿no se suponía que estabas en Boston? – preguntó Tomoyo ubicándose en la mesa.
- Hola Tommy, bueno, pues concluimos que lo mejor era que alguno de los dos estuviera presente… Ya sabes, el negocio está recién adquirido y no consideramos responsable el irnos así.
- Ya veo – respondió Tomoyo mirándolo de esa manera tan suya, como cuando descubres algo y quieres que el otro sepa que ya conoces su secreto y obviamente Shaoran lo sabía, así que solo desvió su mirada haciéndose el desentendido.
- Oye Sakurita ¿y vas a interpretar la canción que escribiste?
- Ehmmmm no lo sé, quizá le falta más ensayo – La verdad es que no quería cantarla, teniendo en cuenta la letra era lógico que Shaoran sabría a quién iría dirigida y los ánimos ya estaban bastante caldeados como para empeorar las cosas.
Pero justo en ese momento sonó el teléfono del ambarino quien no dudó en contestar sin revisar si quiera de quien se trataba.
- Ah, Amy, si, claro que me da gusto escucharte… En el restaurante y ¿qué tal tu día?... Claro si, yo también te extraño… Sí, te quiero, cuídate por favor.
Y al parecer solo Tomoyo se percató de la incomodidad del ambarino al pronunciar esas palabras, porque Sakura se veía más bien enfadada. En ese momento se acercó el líder de la banda indicándole que podían pasar.
- ¿Sabes algo? sí vamos a cantar esa canción Tommy.
De manera que la castaña subió al escenario y como de costumbre con su carisma y calidez animaba al público.
- Bueno, esta noche vamos a empezar por una canción de mi autoría, para todos aquellos que tuvieron un amor pero ya son libres y pueden decirles: "ya no me dueles"
Nada personal (Juan Pablo Vega)
Nos encontramos por casualidad
Tú tan radiante como siempre
No me esperaba tanto la verdad
Volver a vernos frente a frente
Me hace feliz que te esté yendo bien
Después de todo por lo que pasamos
Yo que juré nunca volverte a ver
Hoy el destino nos ha encontrado
Ya no me duele pronunciar tu nombre
Ya no me acuerdo lo que es sentir tu amor
Y puedes ver que soy feliz por ti
Y tú lo estás por mí
Que lo que nos pasó
No pudo ser mejor
Que el tiempo ya pasó
Y que entre tú y yo
Ya nunca habrá nada personal
La expresión de Shaoran era indescifrable al escucharla entonar esa canción, era inevitable sentir dolor al escuchar esas palabras de Sakura
Son tan lejanos los recuerdos
Si te asomas y miras atrás
Nos regalamos los días soñados
Y eso nunca lo voy a olvidar
Ya no me duele pronunciar tu nombre
Ya no recuerdo lo que es sentir tu amor
Y puedes ver que soy feliz por ti
Y tú lo estás por mí
Que los que nos pasó
No pudo ser mejor
Que el tiempo ya pasó
Y que entre tú y yo
Ya nunca habrá nada personal
La canción terminó con el silencio de todos los instrumentos y solo la voz de Sakura
Ya no me duele pronunciar tu nombre
La historia termina con esta canción…
Como siempre, los aplausos no se hicieron esperar, pero el ambarino miraba profundamente a su amiga en el escenario aunque ella trataba de rehuir al contacto con aquellos ojos ámbar, en ese momento se sintió como cuando se actúa sin pensar y luego se llega a ese remordimiento por las palabras dichas.
Estaba actuando de manera impulsiva e irresponsable y todo lo que en aquella canción había dicho, estaba demasiado lejos de la realidad.
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Hola!
Aquí les traigo un nuevo capítulo, bueno, se que muchos de ustedes están deseando que haya SyaoSaku pronto, pero tengan en cuenta que ha pasado mucha agua bajo el puente, y aunque haya sentimientos latentes son muchas las cosas que hay que superar: temores, prevenciones, amargura, tristeza...
En fin, espero lo disfruten y esa canción tiene una letra muy significativa sobre todo para esa historia.
Chicos, agradezco mucho sus reviews a aquellos que comentan como invitados pues no les puedo responder, aquí aclaro sus dudas.
Itzelita: Me alegro mucho que te guste la historia jejeje espero que siga así y poder traer algo interesante
Ksakura Rostran: No te preocupes... Tal vez las cosas no se vean bien ahora pero si has leído mis otras historias sabes cuál será el indefectible final jejeje amo a mis castaños juntos
Sin más, los dejo por ahora con un enorme abrazo
Ale-San
