CAPÍTULO 23
ALMOST DONE
El galeno ingresó en la habitación como lo haría con cualquier otro paciente, se aseguró de cerrar con seguro la puerta y evitar así ser interrumpido en la conversación que esperaba sostener con la mujer que yacía pálida en la cama de hospital.
Aquella chica abrió sus ojos en forma lastimera mirando al recién llegado, cualquier persona que hubiese visto ese espectáculo estaría conmovido hasta los huesos al ver la fragilidad de la paciente.
- Ya Amy, solo somos nosotros, no es necesario tanto drama
De inmediato el semblante de la joven cambió y se sentó rápidamente en la cama
- ¿Cómo salió todo?
- Tal parece que te vas a salir con la tuya – dijo el médico lanzando un suspiro de resignación – sabes que puedo tener una grave sanción si esto se descubre, así que espero que este teatro se termine pronto y no vuelvas a inmiscuirme en ese tipo de situaciones.
- Favor con favor se paga querido - respondió ella con una sonrisa maquiavélica
- Esto no fue un favor, fue un chantaje y lo sabes, de saber que serías este tipo de arpía jamás me habría metido contigo, maldita bruja
Las palabras del médico estaban cargadas de rencor, ahora estaba pagando un error de muchos años atrás que jamás pensó lo perseguiría hasta tan lejos o que se metería con una mujer tan sumamente peligrosa y sintió lastima de Shaoran, aquel antiguo compañero de clases.
FLASHBACK
La historia en realidad era muy sencilla. Él ahora Dr Smith, ingresó a Harvard el mismo año en que lo hicieran Shaoran y Amy, pero solo compartió con ellos pocos meses, tomaba materias diferentes y sus horarios también lo eran, el joven notó el gran interés existente en la chica Campbell hacia el joven Li pero a este último le era por completo indiferente.
El meollo del asunto se produjo en su segundo año, cuando se estaba dando una enorme fiesta por parte de la fraternidad Sigma Alpha Edison, pero que no era totalmente exclusiva, de manera que habían coincidido los tres implicados. Como era de esperarse aquella reunión fue por completo salvaje y él, que desde el principio se había fijado en Amy, podía ver como perseguía insistentemente a Shaoran sin que a este le interesara en lo más mínimo.
La joven, visiblemente dolida estaba bebiendo desmesuradamente, él, por su parte, no podía comprender cómo era posible que una mujer tan hermosa insistiera en alguien que simplemente no se interesaba en ella, él deseaba ser el centro de aquellas atenciones y por ese motivo se acercó a la muchacha, no lo hizo con segundas intenciones pero las condiciones en que se encontraban, fácilmente se prestaban para que sucediera algo más.
Entrada la madrugada y sin saber de qué manera, se encontraban en un pequeño armario teniendo sexo, fue algo simplemente carnal, sin ningún tipo de sentimiento de por medio, ambos disfrutaban (o eso creía él) siendo conscientes de lo que estaban haciendo.
Cuando todo pasó, cada uno siguió su camino sin ningún reparo, para Ethan Smith no había sido más que un revolcón, no podía ser tan idiota de tener algún apego hacia una mujer que seguía suspirando por otro. El problema se dio cuando estalló un escándalo donde denunciaban que en aquella fiesta se había presentado un caso de violación.
El muchacho estaba escandalizado y hasta cierto punto asqueado, nunca había podido entender cómo un hombre era capaz de forzar a una mujer hasta ese punto, pero todo su mundo se vio de cabeza cuando se enteró de quién era la presunta "víctima".
La dulce y amable Amy Campbell, quien había sido agredida en la última fiesta de Sigma Alpha Edison por uno de los estudiantes del campus desconocido aún, porque según el testimonio de la chica "se habían aprovechado de ella y la habían alcoholizado". El muchacho leía con total terror el pequeño editorial del periódico de la universidad. Además, se decía que el culpable no solamente se enfrentaría a su expulsión del claustro universitario sino también a cargos criminales por abuso sexual agravado por haberse "aprovechado del estado de indefensión de su víctima"
¿En qué momento había pasado todo eso? Él nunca la había forzado a nada, inclusive ella misma lo había invitado a tener sexo, así que se apresuró a buscarla, necesitaba aclarar la situación y hablar con ella sobre lo sucedido.
La encontró en un cubículo de la biblioteca y en cuanto lo vio le sonrió con fingida inocencia que él, por supuesto, notó.
- Amy… Hola, necesito hablar contigo.
- Siéntate por favor
- Amy… Acabo de leer esto – dijo él extendiendo el pedazo de papel donde se encontraba el artículo.
- Ah… Eso
- Yo… No sé qué pasa, o si recuerdas algo de lo sucedido.
La chica lo miró con recelo, se levantó y cerró con seguro la puerta de aquel cubículo buscando más reserva de lo que iba a decir.
- Sí, recuerdo lo sucedido – respondió con sorna.
- Entonces ¿por qué dices que abusé de ti?, fue algo de común acuerdo, no sé si estabas demasiado ebria y si me sobrepasé, por favor perdóname, pero jamás quise que te sintieras agredida.
La muchacha suspiró cansinamente y se recostó en la silla de manera despreocupada jugando con un lápiz.
- Soy perfectamente consciente de lo sucedido esa noche… es solo que… hubo una complicación.
- ¿Complicación?
- Verás, alguien… Me vio salir de aquel pequeño closet y el rumor llegó a oídos de Shaoran y mis otros compañeros. Sabes lo que siento por él y no podía dejar que pensara que soy una vagabunda que se revuelca con cualquiera.
- Entonces… ¿inventaste todo?
La muchacha se encogió de hombros – fue lo primero que se me ocurrió, ya sabes… Soy una buena chica, amable, dulce e inocente… No puedo permitir que esa imagen cambie ante Shaoran, porque tarde o temprano, escúchame bien, él va a ser mío y no voy a permitir que nada ni nadie se interponga en eso.
- Pero… ¿Por qué me implicaste en eso Amy? ¡Puedes arruinar mi vida por completo! Mi carrera, puedo ir a prisión.
- No necesariamente, solo… no te interpongas en mi camino. Yo insisto en no recordar quién fue mi agresor y lo sostendré, no te voy a implicar en nada, pero nunca te metas en mi camino, no hables con Shaoran y aléjate de nosotros – respondió ella con su mirada llena de decisión.
- Eres una maldita perra Amy Campbell.
- Solo tengo claro lo que quiero y voy por ello… No me puedes culpar por eso.
- Júrame que nunca dirás nada, no me vas a arruinar la vida
- Palabra de honor – respondió ella levantando su mano y con una sonrisa llena de tanta perversidad que el muchacho sintió escalofríos.
Desde ese momento buscó cambiar el hospital de su residencia, se mudó de ciudad y solo regresó por su título. Quería olvidar ese negro episodio de su vida en el que permanecía con miedo y zozobra en torno a lo sucedido.
Pero aquel infierno había revivido un par de días antes, cuando recibió una llamada estando en el hospital y escuchó aquella voz al otro lado de la línea. Era ella, la maldita que casi arruinó su vida y lo peor: venía por más.
Aquella llamada había sido muy simple, la mujer se presentó y todos los recuerdos de lo sucedido años atrás llegaron a la mente del joven galeno. Le dijo lo que estaba pasando y que necesitaba su complicidad en esta tarea.
Él se sintió asqueado ante esta petición, saber que el pobre Li al fin había caído en sus garras y ahora ella estaba maquinando en su contra, pero él, por más que su conciencia le decía simplemente no podía negarse, estaba en sus manos.
FIN FLASHBACK.
- En fin, hablé con Li y le dije que era necesario que se fueran juntos a Boston, que no estás en condiciones de estar sola y tu estado emocional era demasiado inestable. Accedió.
- ¿Lo dices en serio?
- Sí, ya está el papeleo, solo debemos esperar que él regrese.
- Has hecho muy bien tu tarea
- Te vas a hundir en el infierno por todo el mal que has hecho. Ahora, ¿puedes dejarme en paz?
- Solo si juras guardar silencio.
El hombre se acercó a ella recapitulando todo lo sucedido en el pasado, recordándole que él era inocente, de ahí, ella le confesó que después de su encuentro furtivo ella había almacenado material biológico que serviría como evidencia para inculparlo y ahora, si bien ya no estaban en la universidad, el caso aún seguía activo y podría acabar con su carrera.
- Si sabes lo que te conviene te vas a quedar callado
- No es justo con Li
- No me importa, con el tiempo… Las cosas volverán a ser como antes, nos vamos a casar y formar una familia. Él me va a amar ya lo verás, después de dejar de lado el estorbo que surgió, todo estará bien.
El médico negó en silencio y salió de la habitación, al hacerlo, sacó el pequeño dispositivo que tenía en su bolsillo. Por fin había logrado que la maldita confesara, ahora debía preparar muy bien lo que haría, porque se encargaría de que ella pagara con creces todo lo que estaba haciendo.
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Suspiró por enésima vez sentado a la mesa de aquel café, no hacía mucho había logrado hablar con Sakura y ahora tenía que tomar responsabilidad por Amy; trataba de recapitular en qué momento todo esto había pasado, por qué se había permitido llegar tan lejos con aquella mujer si sus sentimientos nunca fueron demasiado fuertes y peor aún, jamás notó que estuviera tan trastornada.
Había llamado más temprano a las diferentes aerolíneas solicitando boletos para viajar a Boston, pero lastimosamente coincidió con el fin de semana de Acción de gracias y había sido imposible, tendrían que pasar esos días de fiesta en NY.
Eriol había accedido a que la mujer permaneciera en su apartamento, según él estaría muy ocupado con los asuntos del restaurante y buscaría otro lugar donde quedarse, le frustraba causar tantas molestias pero por el momento sería necesario.
Continuaba infructuosamente comunicarse con los padres de Amy pero todo había sido en vano, lo que sí no dejaba de dar vueltas en su mente era esa sensación de que el médico que había atendido a la joven le resultaba muy familiar, aunque él nunca había tenido ninguna interacción con sus colegas de NY y los que estaban en Boston eran los mismos que había conocido desde el principio.
Solo esperaba que todo se pudiera resolver pronto, poder estar con Sakura sin ningún tipo de impedimento.
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- Bueno señorita, hemos llegado – decía un sonriente Fye a la recién llegada Chii cuando ingresaron al hotel donde estaban hechas las reservas.
- Gracias por acompañarme, espero no haya sido mucha molestia
- No lo es, Sakura me pidió el favor de que te cuidara mientras me sea posible y para mí es un placer poder hacerlo
La jovencita se sonrojó con violencia tratando de no hacer contacto visual con el amable rubio de ojos azules.
- Qué te parece si te instalas y luego nos encontramos para cenar
- ¿Cenar?
- Sí, Sakura sigue trabajando pero me dijo que si era posible nos alcanzaría y creo que podemos hacerlo aquí mismo, es una noche fría.
- Está bien, gracias – respondió la chica con una reverencia
- ¿Podrías prestarme tu teléfono por favor? – pidió Fye amablemente
La chica, sin comprender muy bien la naturaleza de esta petición se lo entregó, rápidamente Fye escribió su número devolviéndole el dispositivo.
- Es mi número, llámame si necesitas algo.
La muchacha emprendió su camino hacia el elevador sin poder comprender muy bien lo que sucedía, desde el momento mismo en que lo había visto en el aeropuerto de París un sentimiento extraño se había calado en ella, pero también era totalmente consciente de la naturaleza de la relación que él sostenía con quien era su jefa, ¿cómo podía verse envuelta en algo tan complicado? Solo esperaba poder enfocarse en hacer su trabajo sin ningún contratiempo y partir de allí a la próxima asignación que Nadeshiko tuviera para ella.
Por su parte, Fye tenía una dulce sonrisa plasmada en su rostro, aquella chica hacía surgir en él una serie de sentimientos que desconocía hasta ese momento, ya estando allí, tomó la decisión de quedarse en el mismo hotel, por algún motivo no se sentía muy cómodo hospedándose en el apartamento de la castaña, no podía perder de vista su objetivo y este era el poder resolver su situación sentimental.
A eso de las 8 de la noche, Chii se preparó para bajar al restaurante del hotel, no se había atrevido a llamar a Fye para no parecer una persona asfixiante o demandante, prefería esperarlo si era del caso; pero cuando las puertas del elevador se abrieron pudo verlo apoyado en una columna vestido elegantemente y mirando distraído hacia el grupo de personas que ya se hacía presente en el lugar.
Ella se acercó tratando de controlar el temblor de sus rodillas, era increíble que la sola presencia de aquel hombre le hiciera sentirse así. Carraspeó un poco su garganta para así llamar la atención del francés e hizo una reverencia frente a él.
- Oh, que bueno que llegaste, ¿pudiste descansar un poco?
- Si, gracias
- Bueno… Creo que Sakura se está tardando un poco, ¿te parece si esperamos en el bar hasta que llegue?
- Claro, no hay problema.
A Fye por su parte, le parecía una chica de lo más adorable, se sonrojaba con facilidad prácticamente ante cada cosa que él decía, podía notar la sinceridad y transparencia en su mirada y en su actuar. Verdaderamente adorable.
Ya ubicados en el bar, notó que la chica no estaba acostumbrada a beber y no sería él quien la instruiría al respecto y mucho menos sabiendo que al día siguiente tendría su sesión de fotos, sabía que así fuera poco el alcohol que ingiriera seguramente no le haría bien.
Los minutos pasaban y ella se notaba cada vez más tranquila en compañía de Fye y viceversa, reían divertidos de las anécdotas compartidas por el francés y ella se mostraba fascinada con el conocimiento que él tenía sobre el mundo, allí supo que ella era japonesa y recién descubierta por Nadeshiko en uno de sus viajes, que no hacía pasarela porque era muy tímida para soportar la presión del público pero no había sido necesario porque su apariencia era tan hermosa que fácilmente había ganado protagonismo en diferentes portadas.
Por último, Nadeshiko la había enviado no solo para hacer parte de sus catálogos en el mercado Neoyorkino, sino también para que tomara un poco más de experiencia y aprendiera de su hija y pupila.
Por su parte, Sakura iba ingresando al lugar en compañía de Tomoyo y fue precisamente la amatista quien se percató de lo que estaba sucediendo, pero esta vez, Sakura, a pesar de ser tan distraída también pudo notarlo, pero lo que le pareció más extraño, era que no le molestaba ni siquiera un poco, todo lo contrario, por primera vez parecía ver una alternativa a su situación con Fye y se iba a encargar de aprovecharla porque su mayor deseo es que él lograra ser feliz.
- Tommy
- Si Sakurita… Veo lo mismo que tú
La castaña sonrió – sigues leyéndome el pensamiento
- Es que todo es tan claro – respondió la amatista con una sonrisa, pero a su vez, tenía perfecta claridad de lo que estaba sucediendo con Shaoran y que quizá sería una jugada arriesgada al tratar de "unir" a Fye con otra persona, cuando era muy seguro que Sakura quedaría devastada con la situación.
- ¿Sabes que me parece una muy buena opción?
- Sakurita… ¿Estás segura? Es decir ¿te sientes lista para desprenderte de Fye?
- Sí Tommy, lo estoy, porque él merece ser feliz con alguien que se entregue por completo a él, sin reversas ni fantasmas del pasado
- Pero y… Y si algo sucede con Shaoran…
Sakura negó – Mi decisión no solo depende de lo que sucede con Shaoran Tommy, todo esto me sirvió para darme cuenta que si bien quiero mucho a Fye no es lo suficiente para estar unidos toda la vida, y si por algún motivo Shaoran y yo no pudiéramos estar juntos – guardó silencio por un momento recordando lo que le había dicho el ambarino horas atrás – Fye no es un premio de consolación.
- Tienes razón, entonces… Te ayudo – dijo la amatista tomando las manos de su mejor amiga en señal de apoyo
Al llegar, saludaron amablemente y se ubicaron en la mesa designada para compartir con la recién llegada, trataban de no interrumpir en lo más mínimo y permitir que la conversación fuera centrada en ellos dos, conocer a Chii, que ella pudiera conocer más al francés que no solo era encantador sino una persona grandiosa. Sakura sabía que sería cuestión de tiempo, porque ese hombre solo podía inspirar eso, amor.
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Una ansiosa mujer caminaba de un lugar a otro en medio de la habitación, ya se encontraba vestida con la ropa que le habían traído, se notaba su nerviosismo, no se mordía las uñas porque siempre pensó que era un hábito horrible, pero tenía que pensar rápido. Ahora, seguramente Shaoran se la llevaría de esa horrible ciudad y regresarían para ser felices solos en Boston alejados de la intrusa Kinomoto.
Sí, eso era lo que más anhelaba, formar un hogar… Uno feliz como el que nunca tuvo, Shaoran con los días despertaría de ese trance en que aquella bruja lo había envuelto y recuperaría la razón…
Pero ¿Y si no pasaba? Necesitaba un plan B para sacar del escenario definitivamente a Kinomoto, así, su querido Shaoran solo tendría ojos y corazón para ella.
- Señorita Campbell, sus documentos están listos, el señor Li se encuentra tramitando todo, por favor acompáñeme – la enfermera se acercó con una silla de ruedas y la llevó hacia el lugar donde se encontraba Shaoran quien al verla se acercó y la saludó afectuosamente.
- ¿Estás bien?
- Ahora que estás conmigo, claro que lo estoy
El castaño se sentía incómodo, culpable, la verdad es que ningún sentimiento agradable llegaba a su corazón al verla, solo podía sentir el peso de la responsabilidad sobre sus hombros.
- Shaoran… - la pelirroja rompió el silencio – perdóname por no haberte dicho sobre… bueno tú sabes, planeaba hacerlo pero las cosas cambiaron tan radicalmente que…
- No te preocupes por eso ahora, lo importante es que ustedes estén bien, lo resolveremos luego
El camino al apartamento de Eriol fue en total silencio, Shaoran tenía demasiadas ideas cruzando su mente como para agregar más, necesitaba encontrar la manera correcta de poner las cosas en orden y poderle dar a conocer sus sentimientos, porque a pesar de lo que estaba sucediendo y el hijo que vendría en camino, estaba convencido que estar con ella no era una opción.
Ingresaron al apartamento en el mismo silencio, Shaoran dejó el pequeño maletín en su cuarto al igual que los documentos.
- Amy, dime ¿qué deseas comer?
- No tengo apetito Shaoran
- Ven, siéntate por favor
Se ubicaron en el sofá de la sala y él trató de hacer uso de toda su paciencia para no alterarla.
- Amy, sabes que ya no solo se trata de ti, hay una vida creciendo y te necesita. A menos que no desees tenerlo
- ¡Como puedes decir eso! Es nuestro hijo Shaoran, no podría hacer nada para dañarlo
- Ya lo hiciste – replicó él seriamente – ahora, si dices que en realidad quieres conservarlo entonces debes alimentarte bien y cuidarte de ahora en adelante
El castaño se retiró camino a la cocina pero Amy pudo ver el cambio en la actitud de Shaoran hacia ella, estaba aterrada, las cosas en realidad estaban peor de lo que ella imaginaba, tenía que concentrarse en ser la misma muchacha dulce y sumisa que había sido siempre.
No mucho tiempo después, él regresó con una bandeja que contenía una ensalada ligera, alguna fruta y té, también un par de pastillas
- Son calmantes suaves, te ayudarán a dormir mejor
- Pero no quiero dormir aún… Necesitamos hablar
- Y lo haremos, no te preocupes, pero no será ahora, de verdad necesitas descansar
La chica asintió y consumió los alimentos traídos al igual que el medicamento.
Cuando Shaoran se aseguró que Amy estuvo dormida, se retiró de nuevo a la sala, se sentó poniendo la cabeza entre sus manos, se sentía asfixiado y abatido por la situación y solo algo… O mejor… Alguien, podría ayudarle con su estado de frustración.
El repique constante del teléfono, le hizo darse cuenta que quizá ella se encontraba demasiado ocupada para poder responderle, en realidad no quería si quiera pensar que lo estuviera evitando deliberadamente, no podría soportar de nuevo la distancia entre ellos.
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La cena estuvo por demás entretenida, aunque se sintió incómoda por un rato al observar la interacción entre su novio y la recién llegada, la idea de poder verlo realmente feliz al lado de una persona que pudiera corresponderlo por completo, trajo paz a su corazón.
Llegó a su apartamento y se dedicó a prepararse para dormir, el día siguiente sería tremendamente agitado y debía estar fresca para entonces, pero antes de irse a dormir revisó su teléfono y encontró las llamadas perdidas de Shaoran, se sintió pésimo, justo en el momento en que él más la necesitaba ella se mostraba ausente, aunque en realidad no era esa su intención. Así que tomó el aparato y se decidió por llamarlo aunque ya estaba un poco tarde.
Tan solo dos timbrazos fueron necesarios para escuchar su voz.
- Sakura…
- Perdóname, por favor, estaba ocupada en una cena y no vi cuando llamaste.
Escuchó una suave sonrisa de su parte al otro lado de la línea – No te preocupes, solo quería escucharte… Necesitaba hacerlo
- ¿Cómo acabó de ir todo?
Un nuevo suspiro por parte del castaño – Bueno, pues seguimos en Manhattan, no pude encontrar vuelos a Boston, ya sabes, por acción de gracias.
- Comprendo… Y ella, ¿cómo sigue?
- Bien, supongo, está dormida.
- Shaoran… Aquí estoy, siempre que me necesites, aquí estaré.
El ambarino se sintió tremendamente culpable, pues no le había dicho toda la verdad, el asunto del embarazo de Amy seguía siendo oculto para la castaña y es que en realidad él no sabía cómo decírselo. Quizá se tratara solo de encontrar el momento indicado y lo haría, por supuesto que lo haría, porque si Amy pensaba que un hijo era suficiente motivo para retenerlo a su lado, estaba muy equivocada, jamás evadiría su responsabilidad y se aseguraría de que ese pequeño tuviera un padre que le amara y cuidara, pero no permitiría que esa fuera una excusa para obligarse a estar con alguien que no amara y mucho menos para renunciar a la persona que era dueña de su corazón.
- Sakura… Te amo, nunca lo olvides por favor, no importa cuan difíciles se pongan las cosas.
- Me asusta cuando hablas así.
- Te amo Sakura, esa es la única verdad.
- Descansa, seguro mañana será mejor ¿si? Pero por favor llámame, eso sí, asegúrate de no molestar a Amy, está en un estado delicado y no quiero que las cosas empeoren.
- Tienes el corazón más noble del mundo, enana
- No es eso… Solo que ya sabes, no me gustaría que me sucediera lo mismo.
- Te dejaré descansar, sé que tienes un día importante mañana.
- Te amo Shaoran
- Yo a ti.
Terminó esa llamada que fue como un bálsamo para su corazón, definitivamente no podría soportar perderla. No esta vez.
Hola!
Bueno, sé que las cosas no se ven bien pero como pueden darse cuenta ahí se va viendo quién es la bruja de Amy y cómo va "logrando su cometido" me preguntaban antes que si no era por dinero cuáles eran sus motivos. La respuesta es: La maldita está loca! loca en serio! y se obsesionó con Shaoran, el peligro radica en lo que es capaz de hacer con tal de lograr su cometido.
Quiero agradecerles por sus visitas y reviews, perdónenme de verdad por no contestarles, es que han sido días un poquito complicados y pues cuando tengo el tiempo a veces lo que menos quiero es coger el pc pero los llevo en mi corazón y siempre he estado y estaré agradecida por su apoyo.
Les envío muchos abrazos y besos.
Ale-San
