Hola! regresé para el gran final, como pueden ver este capítulo es mucho más largo porque es el final. Solo espero que lo disfruten, de antemano les pido disculpas por los problemas de redacción, ortografía, etc. que puedan encontrar, créanme que lo escribí con mucho esfuerzo, en las madrugadas que tenía "tiempo de paz" y si me ponía en la tarea de revisarlo de nuevo pues me tardaría otra vida jejeje

Sin más, nuevamente espero que lo disfruten (y sufran un poquito) ahhh y nos leemos abajo!

Por cierto: las dos canciones que aparecen pertenecen al OST de uno de los mejores doramas que puedan encontrar, el cual les recomiendo que vean, porfa escúchenlas, son muy lindas (while you were sleeping) me faltaron muchas que hubiese querido incluir pero las cosas no se dieron... Ahora sí, los dejo

CAPÍTULO 25

YOU BELONG TO MY HEART

- ¡Todos preparados! ¿Las modelos están vestidas?

- Si señorita Kinomoto – respondió una de las asistentes de vestuario-

- Tómense su tiempo con Chii, ella será la última y necesito que luzca totalmente radiante.

Sakura Kinomoto empezó a desenvolverse como solía hacerlo, con todo el profesionalismo que había adquirido durante esos años, buscaba que cada fotografía tuviera un enfoque especial, el escenario que habían elegido para ese día era particularmente hermoso, el jardín botánico de Brooklyn que proporcionaba un ambiente ecléctico perfecto para lo que querían lograr.

Esta era una ocasión perfecta para distraerse de todos aquellos asuntos que le agobiaban. La cámara frente a ella era el perfecto catalizador de todas las emociones que la recorrían y vaya que eran confusas, el tema de Shaoran seguía siendo demasiado delicado pues sabía que la vida y seguridad de una persona estaba de por medio, además, esa chica nunca le había hecho nada malo así que no debía albergar sentimientos negativos hacia ella.

Suspiró sonoramente hasta que apareció Fye a su lado con un café caliente.

- Sea lo que sea que te produzca angustia solo déjalo ir cherie

La chica sonrió con tristeza – Tú sí que me conoces

- Vamos pequeña, es la hora de comenzar con la magia – se retiró no sin antes guiñarle un ojo en señal de complicidad, se dirigía a la carpa donde se encontraba Chii

- Parece que las cosas van sobre ruedas ¿no es así? – esta vez era Tomoyo quien interrumpía sus pensamientos.

- Eso espero, más que cualquier cosa solo puedo desear su felicidad

- ¿Y la tuya?

- No lo sé – respondió encogiéndose de hombros – quizá en otra vida hice algo tan malo que la felicidad me resulta tan esquiva ahora.

- No digas eso – concluyó la amatista abrazándola con ternura – ni en esta o en cualquier otra vida podrías hacer algo malo, eres la persona más noble que conozco Sakura, mira esta como una prueba más y verás que todo se resolverá a tu favor. Pase lo que pase, todo estará bien.

- ¿Qué sería de mi vida sin ti?

- Simplemente miserable querida – contestó entre risas la amatista – pero bueno, ahora es tu turno, ¡este catálogo estará precioso!

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No había logrado descansar aquella noche, los pensamientos sobre lo que era su vida en ese momento lo embargaban, el pensar que el bienestar de una persona dependiera de él era una carga muy pesada de llevar, y no se refería solo a Amy, había una pequeña vida que estaba creciendo y dependía enteramente de él.

Había un vacío profundo y creciente en su pecho, necesitaba verla, escucharla, sentir la calidez de sus labios, pero sería egoísta arrastrarla a todo ese desastre, además ella no conocía la historia completa, no había tenido el valor de revelarle que sería padre, lo inundaba un temor profundo de que por ese motivo definitivamente su oportunidad de ser feliz con Sakura se esfumara en el aire, no porque la castaña no aceptara a su hijo, sino porque conociéndola preferiría hacerse a un lado si eso suponía la felicidad del ambarino.

Tomó su celular, observaba el número de ella y quería por un momento dejarse llevar por ese impulso, pero recordó que estaba en aquella importante sesión fotográfica y no quería alterarla. Aprovechó que al parecer Amy aun descansaba y tomó su guitarra, sacó una vieja y ajada hoja de papel y empezó a interpretar una canción que compuso para Sakura en sus años de adolescencia y nunca pudo cantársela, quizá la grabaría y se la enviaría luego, si era cierto que tenían que separarse de nuevo no se reservaría nada esta vez.

It´s you – Henry (OST while you were sleeping)

Baby I'm falling head over heels

Looking for ways to

Let you know just how I feel

Wish I was holding you by my side

I wouldn't change a thing

Cause finally it's real

Tryna hold back

You oughta know that

You're the one that's on my mind

I'm falling too fast deeply in love

Finding the magic

In the colors of you

You're the right time

At the right moment

You're the sunlight

Keeps my heart going

Know when I'm with you

Can't keep myself from falling

Right time at the right moment

It's you

You, it's you

You, it's you

Baby I'm falling deeper in love

Everything that you are is

All I'm dreaming of

And if I can break enough

To show you that I need us

I'd give up everything

I have girl just for you

Tryna hold back

You oughta know that

You're the one that's on my mind

I'm falling too fast deeply in love

Girl, all I need to breathe is you

Cause you're the right time

At the right moment

You're the sunlight

Keeps my heart going

Know when I'm with you

Can't keep myself from falling

Right time at the right moment

It's you

Every night in my bed I'm dreaming

That it's you in my arms I'm holding

Girl, all I want is you

You know you're the right time

At the right moment

You're the sunlight

Keeps my heart going

It's, you

Cause you're the right time

At the right moment

You're the sunlight

Keeps my heart going

Know when I'm with you

Can't keep myself from falling

Right time at the right moment

It's you

You, it's you

You, it's you

Al terminar solo tomó la vieja fotografía que siempre llevaba en aquel viejo estuche de su guitarra y se abrazó a ella, le era imposible no llorar en ese momento que su corazón era embargado por aquella zozobra de perderla de nuevo.

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Había despertado hacía un buen rato, se asomó a la ventana y supo que el clima no era el mejor, lo más probable era que lloviera en el transcurso del día, no había escuchado a Shaoran y la verdad era que no sabía cómo abordarlo, debía planear muy bien la manera en que se acercaría a él pues si algo le había quedado claro la noche anterior era que la lástima no era suficiente para atraerlo nuevamente.

No pasó mucho tiempo hasta que escuchó el sonido tenue de la guitarra que se colaba en su habitación, así que de forma discreta salió de allí y se acercó a la puerta del lugar que él ocupaba escuchando aquella hermosa canción y la profundidad de los sentimientos que esta expresaba.

- Maldita Kinomoto – susurró para sí misma apretando sus manos de tal manera que terminó sangrando, la ira la poseía por completo, estaba segura de que si tuviera a la castaña frente a ella la mataría sin ningún reparo

Y a lo mejor… No era tan mala idea, es decir, todo estaba bien hasta que ella había aparecido, ella y Shaoran eran felices… definitivamente era necesario deshacerse de ese estorbo y seguramente Shaoran volvería a ella.

Una sonrisa maquiavélica se dibujó en su rostro, lo haría, claro que lo haría y de la mejor manera, sin dejar huella. Tenía que salir de aquel apartamento y conseguir lo que necesitaba, no sería fácil, pero era necesario.

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- ¡Listo chicos, han hecho un trabajo magnífico! – los aplausos de todo el equipo resonaban en el lugar, si algo era definitivamente innegable era el talento de Sakura, ese sin duda sería el mejor catálogo de la temporada, y a eso se sumaba la belleza etérea de Chii

Fye miraba con fascinación a aquellas dos mujeres, Sakura tan resuelta y brillante, Chii tan hermosa y delicada, por primera vez se tomó el tiempo de verlas a cada una de manera independiente, más allá de la relación que lo unía a la ojiverde y la fascinación que le había causado Chii desde que la conoció.

En realidad la relación con Sakura era… Extraña, hasta hacía un tiempo se había sentido totalmente cómodo con aquella relación, pero ahora… Es decir, nunca habían pasado más que un par de meses juntos por los continuos viajes de ella, él nunca había tenido inconveniente con eso, pero ya no le bastaba, además cada vez que lo pensaba detenidamente, llegaba a la conclusión de que se había aferrado más a la idea de ellos dos juntos que a la misma Sakura en sí, le gustaba la idea de una relación con una mujer tan hermosa y talentosa, pero Chii… Aquella joven despertaba otros sentimientos en él, un deseo ferviente de protegerla y de darle todo de sí mismo, pasar cada momento del día a su lado. Definitivamente ahora podía verlo todo un poco más claro, solo le quedaba tomar una decisión.

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El personal de apoyo se encontraba recogiendo los equipos que fueron usados durante aquella sesión, lo hacían con rapidez porque la lluvia amenazaba con caer violentamente sobre la ciudad.

Sakura miraba insistentemente su teléfono, deseaba encontrar una llamada, un mensaje… Algo, pero era inútil, en ningún momento él había tratado de comunicarse y un suspiro pesado escapó de sus pulmones.

- Hace mucho frío ¿no es así? – preguntó Eriol acercándole un vaso de humeante café que ella recibió gustosa.

- Sí, mucho frío. Gracias

- Querida Sakura, no me gusta verte así

- Así… ¿Cómo?

- Conmigo no tienes que disimular, sabes que conozco muy bien la situación.

- No se ha comunicado hoy - dijo ella quedamente tratando de evitar que las lágrimas escaparan.

- Las cosas son un poco complicadas, pero créeme cuando te diga que Shaoran está poniendo todo de su parte para resolver las cosas.

- Lo sé, pero no estoy segura si deba hacerlo

- ¿Por qué dices eso?

- No puedo dejar de pensar en cómo se pudo sentir Amy para hacer algo como lo que hizo, no puedo estar tranquila de pensar en eso, mi felicidad a costa de la desdicha de otra persona – decía la castaña con voz apagada.

- Ni lo pienses Sakura, tú no eres responsable de las decisiones que esa loca toma

- Eriol… No la llames así, no podemos juzgarla sin conocer sus sentimientos, no sería justo

- Sigues siendo la misma dulce Sakura que conocí, solo… Dale tiempo a Shaoran y no pienses que apartarte de él será la solución.

- Y tú… ¿cómo vas?

Eriol guardó silencio por un momento sopesando la pregunta hecha por su amiga, sabía a la perfección a qué se refería, el asunto es que ni él mismo conocía la respuesta.

- No sé cómo responder a eso – dijo el joven con una tenue sonrisa

- Pues querido amigo, toma tu propio consejo y no des las cosas por sentadas, tómate tu tiempo y evalúa tus opciones, solo te advierto una cosa – dijo ella señalándolo

- Ya se lo que me vas a decir y es precisamente lo que quiero evitar, soy una persona compleja querida Sakura.

- Las circunstancias y las personas son siempre más sencillas de lo que creemos, somos nosotros los que solemos complicarnos más de lo debido.

- Touché. ¿Vas al restaurante esta noche?

- La verdad es que estoy exhausta, pero es posible que lo haga, extraño cantar y sabes que es una maravillosa manera de liberar tensiones.

- En ese caso allá te espero

El chico terminó de alejarse al percatarse de las primeras gotas de lluvia que empezaban a caer. En ese momento su teléfono empezó a sonar, era él, por fin podría escucharlo.

- ¿Shaoran?

- ¿Qué tal tu día? – la voz del ambarino sonaba apagada y ausente

- Bien… Todo bien, ya terminamos por el día de hoy ¿y tú?

El joven suspiró al otro lado de la línea – extrañándote, no imaginas cuánto

Una sonrisa se dibujó en los labios de Sakura – Yo también, no te llamé porque no quiero causar inconvenientes.

- Y yo sabía que estabas ocupada, solo que no podía soportar más tiempo sin escucharte

- ¿Irás al restaurante esta noche?

- No creo… Ya sabes que no debo dejar a Amy sola, su estado no es el mejor

- Ya veo… Y ¿cuándo se van? – esa era la pregunta que más temor le causaba

- El lunes.

- Bueno pues… Espero que todo salga bien

- Sakura… Te prometo que haré todo lo posible por resolver esto cuanto antes y regresar a tu lado, te necesito como no tienes idea.

- Shaoran, espero que todo salga bien.

- Así será preciosa, así será. Te envío un beso. No olvides que te amo Sakura

- Y yo a ti

Aquella corta conversación llenó su corazón, aunque su situación era muy incierta, el simple hecho de escucharlo la llenaba de esperanza, las cosas se resolverían de uno u otro modo, confiaba en que así fuera.

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Había pasado toda la mañana haciendo las llamadas necesarias para conseguir eso que los liberaría por fin de la molesta castaña de ojos verdes. No había sido fácil, no estaba en su ciudad pero uno de sus contactos del mercado negro en Boston le había ayudado con algunas conexiones.

Se encargaría de encontrarse con aquel sujeto en la noche, primero debía asegurarse de que Shaoran durmiera profundamente para que no sospechara de su salida en su "delicado estado", para eso, se valdría de un efectivo somnífero que siempre llevaba consigo para ayudarla a dormir.

Ese pequeño negocio le costaría muchísimo dinero, pero no importaba, todo fuera con tal de tener el camino libre y reconquistar el corazón de Shaoran, eso era por lo que había trabajado tantos años y no iba a permitir que un estorbo frustrara sus planes.

Ahora el siguiente pasó de su plan. Tomó el teléfono de Shaoran cuando este se descuidó, notó que era precisamente ella la última persona con quien él había hablado.

- Mi querido Shaoran, espero hayas podido despedirte porque será la última vez que hables con ella – murmuró sonriendo con sorna y copiando el número telefónico en su propio teléfono.

Se encerró en la habitación para llamarla cuando se percató de que sería una imprudencia… Es decir, se vería en los registros telefónicos que ella la había llamado y eso no sería muy conveniente, levantaría sospechas, sin duda alguna.

Tendría que esperar al día siguiente y conseguir un teléfono desechable, no podía dejar cabos sueltos en su plan.

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- ¿Estás lista?

- Sí, el Dr Smith terminará su turno en media hora

- Perfecto, tenemos que abordarlo lo más pronto posible.

- No hay cabida a errores Eriol, ¿estás seguro de que se trata de esa persona?

- Si, sin duda es él – respondía el inglés revisando una fotografía enviada por Ieran Li a su teléfono, el que aparecía en la foto era más joven, de cabello oscuro y sin lentes, quizá por ese motivo el despistado de Shaoran no se había dado cuenta de que se trataba de un antiguo compañero suyo. Se quitaría el nombre si todo esto no se trataba de un elaborado plan.

- Entonces, manos a la obra – terminó por decir la amatista antes de dar por terminada la llamada.

Ella ya se encontraba en la entrada del hospital, se adentró entonces por los pasillos de aquel recinto esperando que el famoso doctor Smith hiciera su aparición mientras Eriol llegaba y lo confrontaban, tenían que descubrir la verdad sobre lo que estaba sucediendo.

- Dr Smith ¿se va antes? – preguntaba una de las enfermeras apostada en su respectiva estación.

- Si Mary, no tengo más pacientes por hoy y como ingresé más temprano…

- Entiendo doctor, espero que descanse – respondió la chica con una sonrisa

Tomoyo entró en pánico, estaba saliendo antes de lo planeado y Eriol no llegaba aún, él tenía toda la información recabada de aquel médico.

- Carajo – la amatista trataba de seguirlo de la manera mas cautelosa pero el hombre caminaba rápido por los pasillos y no se podía dar el lujo de perderlo.

- Eriol, por fin contestas, el dr. salió antes de lo planeado, ya casi sale del hospital lo estoy siguiendo.

- Estoy a tres calles, ¿en qué dirección van?

- Hacia el Oeste, tienes que correr, no podemos perderlo.

- No te preocupes, solo no lo pierdas de vista

De la manera más discreta Tomoyo trataba de acercarse, ¿por qué tenía que usar zapatos altos justo ese día? Lo vio haciendo señas para detener un taxi. Ok, situaciones desesperadas, necesitan medidas desesperadas.

- Dr Smith – gritó desde donde estaba, el aludido volteó a ver – Dr por favor espere.

El hombre miraba extrañado a la joven que se dirigía a él, trataba de identificarla pero no lograba hacerlo, aun así esperó que ella se acercara.

- Disculpe importunarlo, yo soy… Esto… Soy la nieta de la paciente que atendió ayer en la tarde – trató de improvisar

El hombre la miró detenidamente – No sé de quién me habla señorita.

- Si… Es… Mi abuela, sufrió un infarto el día de ayer y usted la atendió – trataba de sonreírle al hombre y que no se notara su nerviosismo

- Señorita, está confundida, yo ayer no atendí ningún caso de infarto. Si me disculpa debo irme – nuevamente estiró su brazo para llamar un taxi y Tomoyo en desespero se asió de él.

- Escúcheme un momento doctor, seguramente no recuerda muy bien pero necesitaba hablar con usted.

- No señorita, no suelo olvidar a mis pacientes, por favor, necesito irme.

En ese momento un taxi se detuvo frente a ellos, Tomoyo entró en pánico, lo perderían y eso no podía suceder, vio como el hombre abría la puerta del vehículo pero al instante, la misma fue cerrada con fuerza.

- Un momento doctor – era la voz de Eriol – por favor dennos un momento, créame que le conviene.

- ¿Quién es usted? – el hombre ya se notaba algo nervioso

- El nombre de Amy Campbell seguramente le suena.

Smith palideció al escuchar su nombre – No sé de quién me habla, no tengo ningún tipo de relación con esa persona.

Eriol sacó su teléfono y le enseñó una foto de aquel viejo artículo de periódico donde aparecía la infame acusación de violación y si era posible, el hombre palideció aún más.

- ¿Ya lo ve? Le conviene darnos unos minutos, así que por favor.

El hombre suspiró resignado y despachó al vehículo que se había detenido, ingresaron a un pequeño y confortable café que se encontraba cerca ubicándose en la mesa más recóndita del lugar para poder hablar con tranquilidad.

- Qué es lo que quieren

- Información, solo eso.

- Hablen entonces.

- Se quién es usted, que conoce a Amy y a Shaoran y me pareció que era demasiada casualidad que justo usted atendiera el caso de "intento de suicidio" – enfatizando las comillas – de Amy. Sucede estimado doctor que soy un hombre un poco… Curioso y decidí investigar un poco.

- Doctor Smith – esta vez habló Tomoyo – nuestra intención no es dañarlo de ninguna manera o usar algún tipo de chantaje, pero se está cometiendo una gran injusticia con una gran persona, nuestro amigo Shaoran. Así que por favor, díganos qué sucedió realmente.

- Bueno yo… No sé por qué les parece sospechoso, somos graduados de la misma escuela solo que yo opté por salir de Boston.

- Claro… Por eso palideció al ver este titular, sé perfectamente qué pasó Dr, tengo mis contactos y también fui a Harvard, de hecho estuve en aquella famosa fiesta. Como le dijo mi amiga, nuestra intención no es hacerle daño, pero si usted insiste en seguir aliado a esa mujer para hacerle daño a mi amigo, créame Smith, me encargaré de hacérselo pagar personalmente – la voz y actitud de Eriol era por completo amenazante, hasta Tomoyo sintió temor al verlo así, pero se trataba del hombre que era casi su hermano, así que comprendió por completo su actitud, ya que ella también estaba dispuesta a todo por la felicidad de Sakura.

El galeno frente a ellos se mostraba frustrado, angustiado – Está bien, pero deben asegurarme que Amy no me va a dañar.

De manera que el hombre les contó la historia de cómo los conocía y de qué manera había terminado inmiscuido en eso, que por causa de las amenazas de Amy se había visto obligado a ser su cómplice en semejante plan ruin.

- ¿Sabe que lo que hizo podría traerle graves consecuencias?

- Por supuesto que lo sé, pero esa maldita mujer es increíblemente manipuladora y como siempre se hace pasar por una persona noble y amable, nadie dudaría de ella, no saben el peso que ha sido para mí saber que tuve que engañar a Li de esa manera, mi conciencia no me deja tranquilo.

- Y qué hay del… Ya sabe embarazo – preguntó Tomoyo con angustia

- No hay tal, no sé cómo Li puede ser tan incauto y no se percató de que no hay ningún examen de embarazo entre las pruebas que se le hicieron a Amy. -

Eriol miró a Tomoyo con preocupación – Tommy, esto es serio

- Más de lo que ustedes creen, Amy es una psicópata, está dispuesta a lo que sea necesario con tal de lograr su cometido y lamentablemente su amigo es el objetivo.

- ¿Estaría dispuesto a hablar con Shaoran?

- No quisiera hacerlo, sinceramente, me siento avergonzado por hacer parte de esto. Pero… Si es necesario y me aseguran que no me van a afectar, lo haré.

- Gracias Doctor, estaremos en contacto y por favor… No haga una tontería, en realidad se más de lo que le he dicho y podría hacerle mucho daño, no se arriesgue.

Se levantaron de la mesa dando por terminada la conversación y con el compromiso de reunirse al día siguiente con Shaoran para ponerlo al tanto de la situación y desenmascarar a Amy antes de que regresaran a Boston y las cosas terminaran por complicarse más.

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- Amy… ¿Necesitas algo? – preguntaba Shaoran asomándose a la habitación que solía ocupar ella

- No, gracias

- En ese caso… Saldré por un rato, si necesitas algo llámame

Sentía su cabeza estallar, quería gritarle que no se fuera, que tenía que estar a su lado, ella no ignoraba el hecho de que seguramente saldría a buscar a la zorra Kinomoto; pero no era el momento de evidenciar su molestia, total, las horas de la castaña estaban contadas.

- Claro, ve tranquilo, si algo sucede te llamo, yo me iré a dormir

Sin decir más, el castaño desapareció tras aquella puerta, por lo que ella podía ver ya no necesitaría el somnífero, tomó su teléfono y llamó a su contacto para poder adquirir aquello que concretaría su plan, sin dejar huella, sin levantar sospecha… El plan perfecto.

Por su parte, Shaoran se encaminó por las frías calles de la ciudad, sabía perfectamente a dónde lo llevaban sus pasos, necesitaba la calidez de un amigo, una palabra amable, alguna forma de salir del hoyo en el que se había metido, pues había permitido caer en un estado de miseria emocional del que no encontraba salida.

Como siempre, el lugar estaba a reventar y aun desde fuera escuchó la melodiosa voz de Sakura que cantaba en el escenario, ¡cómo deseaba escucharla!, tratar de calmar su conflictuado corazón con tan solo escuchar su voz, así que se sentó en la barra y pidió un whiskey.

Los aplausos resonaban en el lugar y él, a lo lejos, contemplaba la sonrisa de Sakura y veía a sus amigos en la mesa de siempre apoyándola, él también sonrió, pero era una sonrisa rota, melancólica…

- Hoy quiero compartir con ustedes una canción que escribí hace algún tiempo para el amor de mi vida… Y aunque él no se encuentra en este lugar, solo deseo que mi voz pueda tocar su corazón.

I love you boy – Susy – OST de "while you were sleeping"

He recorrido un largo camino para verte

A pesar de que sabía lo difícil que sería este camino, simplemente caminé

Lucho por ti, incluso con los ojos cerrados

No podía dentro de mi corazón, eres tu quien se acercó a mi

Porque te amo chico

Camina más cerca de mi lado

Porque te necesito chico

Anhelo por ti, incluso en mis sueños

Recuerda que te amo chico

Incluso si nunca más te viera

Porque te amo chico

Porque te amo chico

Te amo, te amo

Los recuerdos que tengo contigo, jamás dejé que se los llevara el viento

Ayuda a mi corazón herido y lastimado, y hazme reír

Mi mente no podía decirte nada

Estaba vagando en la niebla, ahora lograre acercarme a ti

Porque te amo chico

Camina más cerca de mi lado

Porque te necesito chico

Anhelo por ti, incluso en mis sueños

Mi frio corazón comenzó a latir

Una y otra vez y me hizo llorar

Eres para mí el único

Aunque trato de olvidarte y trate de negarte

Mi amor eres tú

Lucho por ti

Porque te amo chico

Camina más cerca de mi lado

Porque te necesito chico

Anhelo por ti, incluso en mis sueños

Recuerda que te amo chico

Incluso si nunca más te viera

Porque te amo chico

Porque te amo chico

Te amo, te amo

Diferentes sentimientos se arremolinaban en el corazón del ambarino; por un lado, felicidad al escuchar sobre los sentimientos de Sakura, saber que aquella mujer lo amaba tanto como él lo hacía lograba que su corazón latiera con más fuerza, pero a su vez se sentía culpable por ocultarle lo que estaba sucediendo, por tener que elegir entre la mujer que amaba y el deber, se hundió más en su depresión si era posible, sentía que no merecía el amor de Sakura. De manera que pagó la cuenta y salió rápidamente del lugar

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- Ahí está todo lo que necesita

- Ya hice el depósito a tu cuenta, obviamente no a mi nombre – decía la mujer mientras revisaba el contenido de la bolsa y sonreía de forma maquiavélica.

- No entiendo para qué varias ampolletas – preguntaba el misterioso hombre

- Mi plan no puede fallar, sé que una será suficiente pero no puedo dejar cabida al error.

La mujer empezó a caminar lejos del oscuro callejón donde se había encontrado con el hombre, este, entre tanto, verificaba su cuenta bancaria a través del celular, había recibido un pago más que generoso, por lo que entendió que aquella mujer no solo estaba pagando por el "producto" sino también por su silencio y claro que lo obtendría, al fin y al cabo le importaba muy poco quien era la infortunada víctima.

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- Sakura, ¿podríamos hablar por favor? – el mensaje era de parte de Fye, casi nunca la llamaba por su nombre, lo que le daba una pista del motivo del comunicado.

- ¿Quieres que desayunemos?

- Perfecto.

- Nos vemos en el café cerca al estudio

Con este último mensaje dejó de lado su teléfono con el fin de descansar del pesado día que había tenido y el siguiente no sería más sencillo, sabía que, a pesar de lo que Fye dijera, ya era hora de dar por terminada esa relación de manera oficial; no había sido oculto para ella el cambio en la actitud del francés hacia ella y por supuesto que le dolía, no podía dejar de lado con facilidad todo lo que habían compartido, pero sabía que era lo mejor para ambos y el pensar que aquel buen hombre pudiera ser feliz aunque fuera con otra persona ayudaba a sopesar un poco su tristeza.

Por otro lado, estaba Shaoran, la canción que había interpretado esa noche la tenía guardada en su maleta hacía años, pero aquella noche sin saber por qué, se había decidido a cantarla, esperaba que de una u otra forma todo su amor pudiera llegar hacia él, sabía que las cosas serían difíciles, incluso, que probablemente no pudieran estar juntos y eso oprimía aún más su dolido corazón.

- Shaoran… - susurró en el silencio y oscuridad de la habitación, poco a poco el sueño fue venciendo y así, aunque fuera por unas horas tendría un poco de paz.

El sonido del despertador empezó a resonar en la habitación, se sentía tan cansada como la noche anterior, afortunadamente era domingo y no tendría trabajo, pero si una situación que enfrentar.

Con pereza se levantó de su cama y empezó a prepararse, organizó su habitación y fue a la cocina, recordó que tomaría el desayuno con Fye así que solo tomó un poco de té y dejó una nota para Tomoyo informándole sobre dónde estaría, no quería despertarla, además, seguramente se encontrarían para almorzar juntas.

(Aquí les recomiendo escuchar: "hoy ya me voy" de Kany García)

Caminó por las calles de la ciudad con rumbo fijo a aquel confortable café, lo vio a lo lejos sentado, leyendo el periódico de manera relajada, le fue imposible no sonreír al verlo, lo extrañaría demasiado, esas pequeñas particularidades que lo hacían un hombre único y precisamente por ese motivo debía dejarlo ir.

- Hola Fye – Saludó al estar frente a él con una sonrisa.

El hombre le contestó con la misma amabilidad invitándola a sentarse frente a él. Rápidamente ordenaron el desayuno, después de lo cual se instaló entre ellos un incómodo silencio.

- Fye yo…

- Sakura…

Ambos dijeron al unísono tras lo cual rieron.

- Dime – respondió ella sonriéndole con sinceridad

- Sakura… Esto… Sabes que siempre me ha gustado ser sincero contigo y solo puedo pensar en cuanto te quiero y te he querido desde que te conocí – confesó el hombre tomando las manos de la castaña – Y siempre he deseado que seas feliz, pero creo que ambos merecemos ser felices y ahora me he dado cuenta que eso no lo lograremos estando juntos.

Los ojos verdes de Sakura miraban con un poco de sorpresa al chico frente a ella, él comprendía las cosas exactamente igual que ella, y la idea de que le estaría rompiendo el corazón se difuminaba con cada palabra.

- Ambos merecemos un amor completo, genuino, sin fantasmas del pasado o un espejo retrovisor

- Fye yo…

- Espera, debo terminar antes de arrepentirme. El caso es que... He tenido tiempo de pensar mucho respecto a mis sentimientos hacia ti y… La verdad es que yo no te amo… Simplemente amaba la idea de estar a tu lado, pero si somos sinceros nuestra relación fue un poco platónica, nunca pasamos más de dos meses juntos y… Por favor no me odies Sakura.

En principio el rostro de la castaña no expresaba ninguna emoción, pero en un momento una enorme sonrisa se dibujó en su rostro, sentía que le quitaban un enorme peso de encima.

- Fye, mi querido Fye, desde que llegaste a mi vida solo me has dado felicidad y también te quiero mucho, muchísimo… Pero como bien dijiste, siempre hubo un fantasma en mi vida al que quise ignorar por muchos años hasta que simplemente surgió de nuevo. Te juro que quise olvidarme de todo, de mis temores y sentimientos por estar a tu lado, pensé que podía llegar a amarte como lo merecías pero… El corazón no entiende de razones y lo único que podría darme paz es saber que puedes ser feliz y no estarás atado a mí.

Definitivamente no había nada mejor que poder ser sinceros uno con el otro, porque solo así llegarían a ser realmente libres. Aquella mañana transcurrió entre risas y reminiscencias de un pasado feliz, ese que guardarían cada uno como un hermoso recuerdo, solo eso, porque buscarían el modo de alcanzar el amor por caminos separados. Fye le habló de Chii, de lo mucho que había llegado a conocerla durante esos días ya que pasaban casi todo el tiempo juntos y Sakura compartió con él lo que estaba sucediendo con Shaoran, definitivamente, nada como un buen amigo para compartir las penas.

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- Creo que estamos listos. Tenemos toda la evidencia para poder hablar con Shaoran – decía Eriol a Tomoyo – ahora solo será cuestión de reunirnos con él y poder confrontarla al fin.

- Tienes razón, espero que con esto todo se resuelva y Shaoran se libre por fin de esa mujer.

Eriol tomó su teléfono para contactar a su amigo.

- Shaoran, por favor no digas que soy yo.

- ¿Qué pasa?

- Necesito que nos reunamos ya mismo

- Pero sabes que no debo dejar a Amy sola, ¿qué sucede?

- No permitas que nos escuche Shaoran y no hay problema con que la dejes sola, entenderás cuando lo hablemos, pero por favor, apresúrate.

- ¿Donde nos vemos?

- En el apartamento de Sakura y Tomoyo

- ¿Ella está ahí?

- No, salió temprano esta mañana, según Tomoyo fue para terminar definitivamente su relación con fye así que es posible que tarde un muy buen rato.

- Dame media hora.

Dieron por finalizada la llamada pero Shaoran no se percató de que aquella mujer escuchaba la conversación, no sabía para dónde iba, pero aprovecharía ese tiempo para hacer lo que le correspondía, ahora sí, sería cuestión de tiempo para que todo estorbo desapareciera de sus vidas y pudieran ser felices. Esperó que Shaoran saliera del apartamento y tomó un teléfono desechable que había conseguido la noche anterior, buscó en un papel el número de la castaña que había obtenido del teléfono de Shaoran y sin dudarlo marcó.

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Sakura se encontraba relajada conversando con Fye cuando una llamada irrumpió en ese momento, no reconoció el número de dónde provenía así que se apresuró a contestar.

- Hola, ¿quién es?

- Sakura… hablas con Amy, la prometida de Shaoran

- Ah… Hola… ¿Puedo ayudarte en algo?

- Sí, claro que puedes, necesito hablar contigo, es algo urgente.

- Lo siento… No creo que sea algo prudente

- Por favor Sakura, nos lo debes, sé lo que sucede entre ustedes dos y sabes lo que hice en medio de mi desesperación, me han dicho que eres una mujer noble y generosa y sé que no te atreverías a dejar a mi hijo sin su padre.

La castaña palideció al escuchar esa palabra: Hijo – ¿Hijo? – dijo con voz temblorosa – a qué… ¿de qué hablas?

Fye notó de inmediato la palidez y el temblor que se apoderó de ella.

- Sí, nuestro hijo, ¿Shaoran no te lo dijo? Estoy embarazada y ahora… Ahora mi hijo crecerá sin un padre a su lado por lo que sucede con ustedes, es por eso que necesito verte y hablar contigo.

Sakura sintió cómo un vacío de apoderaba de ella y se hundía en él indefectiblemente. Un hijo cambiaba todo el panorama, ella jamás permitiría que Shaoran dejara a un pequeño de lado por su culpa y Amy tenía razón, hablar con ella era lo mínimo que podía hacer, necesitaba dejarle claro a Amy que su intención jamás sería destruir un hogar y aunque eso representara renunciar a su gran amor, así tendría que ser.

De manera que accedió a encontrarse con ella y terminaron la llamada.

- Sakura, 'estás bien?

- Fye, tengo que dejarte, surgió algo urgente

- Pero no te ves bien, estás temblando, déjame acompañarte

- No, es algo que debo hacer sola, pero no te preocupes, te llamaré en un rato ¿está bien? – trató inútilmente de sonreírle para tranquilizarlo, además sinceramente creía que todo aquello solo tomaría un rato y seguramente necesitaría el hombro de Fye para llorar su pena.

- Llámame por favor, no importa la hora o lo que sea, iré a buscarte.

- Gracias Fye.

La castaña salió apresuradamente del café intentando contener el llanto, sin duda alguna, esa conversación sería definitiva.

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El sonido de la puerta resonó el en apartamento

- Debe ser él – Dijo Tomoyo dejando de lado su taza de té, pero fue Eriol quien rápidamente se apresuró a abrir la puerta.

- Hola Tommy – saludó Shaoran al momento de ingresar, tomó asiento y de inmediato la amatista sirvió para él una taza de té antes de dar inicio a su conversación.

- Shaoran, te llamamos porque hicimos un descubrimiento importante respecto a Amy y es urgente que lo sepas antes de tomar una decisión

El rostro de ambarino era de total desconcierto y curiosidad ante las palabras de su amigo, de manera que el inglés empezó a relatar lo acontecido según el mismo médico le había confesado.

- Lo que sucedió con Amy fue todo un montaje, el tema del suicidio fue una actuación, todo como un intento desesperado por retenerte.

- ¿De dónde sacaron eso?

- ¿Recuerdas que me comentaste que el médico del hospital que atendió a Amy se te hacía conocido de algún lugar?

El ambarino asintió

- Bueno, pues me tomé la tarea de investigar y él estudio con ustedes en Harvard, solo se vieron durante el primer año porque él luego se aseguró de no coincidir con ustedes. El caso es que él es el "culpable" de la supuesta violación que Amy sufrió durante la fiesta de la hermandad, todo eso fue una farsa inventada por ella y amenazó al médico para que no dijera nada, dijo que destruiría su vida y su carrera si de una u otra forma interfería en la relación de ustedes dos.

- Pero en aquel tiempo Amy y yo no éramos nada.

- Lo sé, aun así ya estaba obsesionada contigo y se encargó de hacer todo lo posible para envolverte y establecer una relación entre ustedes.

Shaoran meditaba en las palabras de Eriol, nunca se había percatado, pero tenía todo el sentido.

Al ver el silencio en el que estaba inmerso su amigo, Tomoyo continuó.

- El caso es que después de aquella noche en el apartamento de Eriol que ella salió furiosa, se encargó de contactarlo y bajo amenaza lo obligó a adherirse a su plan, ella fue a aquel hotel y al día siguiente preparó todo el montaje, hizo unas heridas superficiales y llamó con el suficiente tiempo para que alguien del hotel la viera, su vida nunca corrió peligro.

- Pero y… ¿Y el embarazo?

- ¿Tú que crees?

- Pero… ¿Cómo es posible que alguien pueda inventar todo eso?

- Shaoran, Amy está loca

- Bueno, yo creo que…

- No, literalmente, está loca. Después de hablar con el médico me encargué de contactar a su familia, fue muy difícil porque ellos están totalmente desligados, Amy sufre de esquizofrenia paranoide desde su adolescencia, ellos simplemente dejaron el "problema" en manos de especialistas pero nunca se interesaron lo suficiente en ella, es una historia triste porque simplemente se dedicaron a ser proveedores para todas sus necesidades físicas, pero por lo demás, ella está sola. Según pudimos hablar con su psiquiatra, tuvo que haber dejado el tratamiento para estar evidenciando esta actitud obsesiva.

- ¿Cómo averiguaste todo eso?

- No fue fácil, tuvimos que mover muchos contactos, pero el caso Shaoran, es que esa mujer es muy peligrosa y está totalmente obsesionada contigo, puede hacerte daño.

- Me encargaré de terminar con ella y hacer que se vaya a Boston. Muchachos me están salvando la vida, ahora no hay más tropiezos para ser feliz con… Sakura – en ese momento su rostro se mostró inquieto – Y si… No, no es posible – hablaba más para sí mismo.

- ¿Qué pasa?

- No creen que intentará hacerle daño a Sakura ¿no?

Los tres amigos empezaron a mirarse con inquietud, no habían pensado en esa posibilidad.

- Sakura está con Fye, digo… Mientras esté con él estará bien, de eso estoy segura – decía Tomoyo.

- Pero ¿cómo sabemos que todavía está con él, Puedes llamarlo?

- Si claro – sin saber por qué, las manos de Tomoyo estaban temblando y rogaba con todo su corazón que de verdad su amiga estuviera bien.

- ¿Fye? Soy yo, Tomoyo

- Hola Tomoyo, ¿cómo estás?

- Bien, perdón por lo intempestivo, ¿Sakura aún está contigo?

- No, estábamos juntos pero recibió una llamada y salió con prisa

- No puede ser, ¿sabes quién la llamó o a dónde fue?

- No me quiso decir, pero… Dime qué pasa Tomoyo

- Ella… ella puede estar en peligro Fye es urgente que la encontremos.

- ¿Pero qué sucede? Sakura estaba muy extraña cuando se fue, esa llamada la alteró

- ¿Tomoyo qué pasa? – preguntaban preocupados Erio y Shaoran. Ella los miró con lágrimas en los ojos

- Sakura… No está con Fye, dice que recibió una llamada y se veía muy alterada, se fue hace un rato

Ambos hombres se miraron muy preocupados mientras Fye casi gritaba al otro lado de la línea.

- Fye, ¿hacia dónde se dirigió Sakura?

- No lo sé… Déjame ver, estábamos en el café que queda cerca al estudio y tomó un taxi, creo que rumbo al oeste.

- Encontrémonos en el café hay que buscar a Sakura, está en peligro.

Tomoyo terminó la llamada y junto a Eriol y Shaoran salieron presurosos del apartamento para encontrarse con Fye, ahora, sería una carrera contra el tiempo.

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Sakura bajó del taxi frente al edificio donde vivían Shaoran y Eriol, su corazón latía con fuerza, como si muy en su interior supiera que algo estuviera mal. Se apresuró a entrar al edificio y encontró un letrero en el elevador que indicaba que aquel aparato estaba fuera de servicio, afortunadamente el apartamento en cuestión no estaba muy lejos y ella tenía un excelente estado físico.

Pronto se encontró frente a aquella puerta, respiró profundo y llamó a la misma, instantes después era abierta por la mujer pelirroja que se veía demacrada y pálida por lo que Sakura sintió compasión de ella, seguramente estaba sufriendo mucho y en gran parte, era su culpa.

- Gracias por venir – dijo la mujer interrumpiendo sus pensamientos

- No es problema.

- Salgamos, no quiero estar más tiempo encerrada

- Claro

Amy empezó a subir las escaleras y Sakura la siguió – ¿A dónde vamos?

- A la azotea – respondió la mujer con una sonrisa – como te digo, estoy cansada de estar encerrada y seguramente Shaoran se preocupará si salgo del edificio, ya sabes, es tan cuidadoso

Sakura sintió una punzada en su pecho, claro que lo sabía, así era Shaoran, siempre protector y entregado, pero ahora en adelante esos cuidados ya no serían para ella, sino para la mujer que estaba a su lado y su hijo.

Cuando llegaron al último piso, sintieron el frío al abrir la puerta.

- Sabes Sakura… - empezó a hablar Amy mientras caminaba por la amplia azotea que tenía un hermoso jardín – siempre fui una persona muy solitaria, mi familia me echó de lado y yo anhelaba encontrar a alguien que llenara ese vacío.

La castaña sentía que su corazón se oprimía, por un lado la historia que Amy le contaba pero por otro y con más fuerza una horrible sensación de peligro.

- Hasta que conocía a Shaoran… - continuaba hablando la mujer – desde que lo vi supe que mi destino era estar a su lado y me esforcé mucho por lograrlo, porque ¿sabes algo? no es fácil fingir ser otra persona solo por agradar a alguien, tener que disimular cuando algo te molesta y lo más difícil – se volteó y miró fácilmente a Sakura – deshacerse de cada estorbo que aparece en el camino – terminó diciendo con voz grave

En ese momento Sakura se sintió más y más inquieta – ¿a qué te refieres con… estorbos?

- Estorbos… Ya sabes, todas aquellas que han querido acercarse a él, ¿sabes lo difícil que fue eso? Porque ya sabes, Shaoran no solo es increíblemente atractivo, sino inteligente y muy galante, además que durante unos años de nuestra residencia era un poco… Ya sabes, le gustaba "divertirse", pero ahí estuve siempre, esperando con paciencia y como te dije: sacándolas del camino. Debo decir que no siempre fue fácil y a veces tuve que hacer uso de algunas medidas un poco drásticas para lograr mi cometido.

- ¿Drásticas dices?

- Si… Pero no te preocupes, nada grave. Y bueno, todo fue bien desde que él por fin cedió a salir conmigo, me encargué de ser tan agradable y ser la mujer ideal para él, durante todos estos años todo estuvo bien. ¿Pero adivina qué pasó?

Sakura, sin darse cuenta estaba acorralada entre el borde de la terraza y el cuerpo de Amy, no quería demostrar su inquietud pero la verdad es que estaba aterrada. Luego vio como aquella mujer sacó de su bolsillo una jeringa con un líquido en el y una ampolleta.

- El único problema Sakura, es que apareciste tú. Desde que llegaste de nuevo a la vida de Shaoran todo se fue a la basura, lo vi en sus ojos aquel día de la fiesta y pensé por un momento que podría evitarlo, apartarlo de ti para que no sucediera esto, pero no, él tuvo que regresar y… en fin.

- Espera Amy, estás equivocada, yo nunca planeé que nada de esto pasara, inclusive, después de…Lo que te sucedió, hablé con Shaoran y decidimos que debía cuidar de ti.

- ¿Lo que me pasó? Ahhhh ¿hablas de mi "intento de suicidio"? – dijo ella haciendo las comillas con sus dedos y sonriendo de forma macabra – eres tan estúpida, en realidad, ambos lo son. ¿Creyeron que atentaría contra mi vida? Mira – dijo dejando ver sus muñecas que solo tenían unos cortes superficiales – como puedes ver linda, siempre obtengo lo que quiero

- Pero Shaoran… Él… Él ha estado realmente preocupado por ti y siempre ha estado dispuesto a cuidarte, ¿por qué haces esto?

- El fin justifica los medios… Aunque al parecer lo que hice hasta ahora no fue suficiente y concluí que debo tomar medidas drásticas. Nunca dejarás de ser un estorbo mientras sigas viva Sakura Kinomoto.

Si antes Sakura estaba nerviosa y un poco temerosa, empezó a sentir pánico al escuchar esas palabras, estaban demasiado alto para pedir ayuda, no podía sacar su teléfono sin causar sospechas y ya no sabía qué hacer, nadie sabía dónde ellas se encontraban.

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El grupo de amigos corrían por las calles de Manhattan tratando de llegar al apartamento de Shaoran, era la primera pista para encontrar a la castaña que para variar no contestaba su teléfono.

- ¡Maldita sea! – gritaba Shaoran frustrado al hacer otro intento de llamarla, pero no dejaría de hacerlo hasta que llegaran.

Ingresaron rápidamente al edificio pero no había nadie en el apartamento, en el rostro de todos se veía la frustración y la angustia, Tomoyo se abrazó a Eriol al no poder retener más las lágrimas mientras Shaoran nuevamente intentaba que Sakura contestara.

De repente la llamada fue contestada – ¡Sakura, Sakura! – gritaba el ambarino pero solo se escuchaba ruido ambiente y una voz… Una voz femenina

- Silencio – exigió al grupo de amigos que lo acompañaban – necesito identificar dónde están – había reconocido aquella voz como la de Amy, y una palabra mencionada por aquella mujer hizo que se le helara la sangre.

Conocía perfectamente los medicamentos que aquella mujer había mencionado, una fórmula que era letal para quien la recibiera, pues se encargaba de dejar a la víctima en un estado de sedación mientras actuaba deteniendo los pulmones y el corazón hasta ocasionar la muerte.

Shaoran empezó a correr escaleras abajo seguido de Eriol y Fye, tenía que encontrar a Amy, sabía que Sakura estaba en peligro de muerte y eso lo aterraba, si algo le pasaba era su culpa, él sería el único responsable.

- Señor… Señor – habló llamando la atención del portero

- Oh Señor Li, dígame.

- Por favor, podría decirme… La mujer que se hospeda en mi apartamento ¿la recuerda?

- Claro, la señorita Campbell, ¿sucede algo?

- ¿Usted vio para dónde se fue?

- La señorita no ha salido

- No hay nadie en el apartamento, ¿está seguro?

- Claro que sí, no me he movido de aquí desde las 7 am, incluso antes de que usted saliera

- ¿Y vio si alguien vino?

- Si, la señorita de ojos verdes vino hace un rato pero tampoco ha salido.

- No puede ser – Shaoran trataba de pensar dónde podrían estar, si no habían salido del edificio… El tiempo estaba en contra y si Sakura recibía esa inyección…

- Shaoran… Shaoran ¿qué hacemos? – preguntaba Eriol con inquietud.

La mente del ambarino funcionaba a toda velocidad, ¿qué podía hacer?

- Eriol, corre y consigue inyecciones de adrenalina, si recibe ese medicamento contamos con pocos minutos para salvarle la vida ¡corre!

El inglés siguió las instrucciones de su amigo y corrió fuera del edificio mientras Fye y Shaoran pensaban dónde podrían estar.

- ¡La azotea! – gritó Shaoran

- Señor Li, mire, el elevador está descompuesto

- ¡Demonios! – empezó a correr escaleras arriba, eran 15 pisos antes de llegar a la azotea pero eso no importaba, tenía cinco minutos desde el momento en que Sakura recibiera la inyección para intentar salvarla.

- ¡Fye! – Gritó mientras subía sabiendo que el francés le seguía – llama a la policía, no puedo detenerme tengo que llegar con Sakura.

El camino se estaba haciendo endemoniadamente largo, sentían como si le clavaran agujas en los pulmones con cada bocanada de aire y sus piernas temblaban como gelatina pero cada vez estaba más cerca de lograrlo.

Solo esperaba que no sucediera nada de lo que estaba pensando, que Eriol se apresurara en llegar al igual que la policía, porque en su estado y si Amy lograba hacerle daño a Sakura, podría matarla con sus propias manos.

Por fin pudo vislumbrar la puerta que llevaba a la azotea pero estaba cerrada, la golpeó con fuerza y la luz lastimó sus ojos, cuando pudo acostumbrarse vio como Amy sujetaba a Sakura por atrás mientras tenía la aguja sobre su cuello y lo miraba con sorna.

- Amy… Amy qué haces… Suéltala – dijo Shaoran tratando de contener la ira que lo consumía, sabía que no era prudente ser agresivo con aquella desquiciada mujer

- Mi amor, que bueno que llegaste – respondió ella sonriendo, su aspecto era por completo diferente al que él reconociera, se veía desubicada, totalmente fuera de sí

- Sí, ya llegué – se odiaba por lo que tenía que decir en ese momento pero era por el bien de Sakura – vine por ti preciosa.

- ¿Viniste por mí?

- Sí… Es hora de irnos, que te parece si la sueltas y tú y yo iremos a Boston con nuestro hijo

De repente la mirada de Amy se oscureció y lo miró con total odio reflejado en su rostro

- ¿Sabes algo que siempre he odiado Shaoran? Que me traten como una idiota, porque no lo soy. ¡Viniste por esta desgraciada!

- Amy no hagas una locura, suelta a Sakura y prometo que haré lo que me pidas, te lo prometo.

- ¿Lo que quiera? ¿Te casarás conmigo? ¿No la volverás a ver?

- Lo que sea, pero déjala.

Una risa irónica resonó en aquel espacio – Así lo hagas Shaoran, ella siempre será un fantasma entre tú y yo y no soy plato de segunda mesa – dicho esto, clavó la aguja en el cuello de la castaña ante la mirada atónita de Shaoran.

Pudo ver como la mujer a quien tanto amaba se desplomaba en el piso, no tardaría en quedarse dormida y minutos después su corazón se detendría para siempre.

Corrió hacia ella tomándola en sus brazos y Sakura lo miraba con sus ojos cubiertos en llanto, pudo sentir aquellas cálidas y pequeñas manos acariciando su rostro, limpiando sus lágrimas

- Te amo Shaoran – su voz era débil

- Sakura no… Resiste un poco, todo estará bien, por favor

- Tengo mucho sueño

- No te duermas Sakura, mírame, por favor mírame, te amo ¿lo oyes? Más de lo que puedas imaginar, desde siempre y para siempre

La chica sonrió en sus brazos antes de acariciar su rostro una vez más, ni una sola palabra salió de sus labios nuevamente mientras su sonrisa se borraba y aquellos ojos verdes se cerraban

- +Sakura! ¡Sakura no! por favor no me dejes, ¡Sakura!

Tras de él un grupo de policías se hacían cargo de Amy quien gritaba enloquecida llamando a Shaoran pero este ni siquiera se percataba de lo que sucedía, estaba en Shock y Fye por su parte observaba la escena por completo conmocionado.

- Eriol, maldita sea, ¡por qué no llega!

La respiración de la castaña se hacía más y más débil, así que empezó a hacer algunas maniobras de reanimación, le ayudaría a respirar mientras la inyección llegaba, solo esperaba que no fuera demasiado tarde.

Una y otra vez hacía el masaje cardíaco y le brindaba respiración boca a boca sin parar de llorar. Lo que estaba sucediendo en ese momento era completamente irreal, prefería mil veces no volverla a ver pero saber que estaba bien y podía ser feliz antes que verla morir en sus brazos, la vida sin Sakura no tenía ningún sentido porque sin importar cuántos años estuvieran separados o cuán lejos pudieran estar, él sabía que ella estaba bien. Pero ahora… Ahora…

Empezó a detenerse, de nada estaba sirviendo las maniobras que hacía

- ¡Shaoran! – la voz de Eriol lo sobresaltó en el acto, Eriol corrió a su lado haciéndole entrega del medicamento solicitado

Lo más rápido que pudo preparó la inyección y clavó la aguja en su corazón, con mucha suerte lograrían que aquel órgano recibiera el estímulo adecuado y empezara a latir de nuevo mientras el personal de emergencias llegaba.

Segundos después así sucedió. Los paramédicos traían los equipos necesarios según las indicaciones que Eriol les brindara cuando llamó. Shaoran les explicaba lo sucedido y con ayuda del desfibrilador trataban de que el corazón de Sakura latiera de nuevo.

Todos los demás observaban la escena, consternados, Eriol trataba de calmar a Tomoyo quien ya se encontraba con ellos en la azotea.

- De nuevo – escuchaban decir al equipo médico, pues la castaña no reaccionaba aún.

Los segundos se hicieron eternos y en el rostro de los paramédicos se veía la desesperanza, pues aunque habían hecho la maniobra en diferentes ocasiones y seguían aplicando RCP no había una reacción favorable.

- Dr Li…

- ¡No se detengan!

Los paramédicos se miraban entre sí, en realidad ya no había nada más por hacer.

Shaoran, en su desesperación los hizo a un lado y continuó con el RCP, no podía terminar así, no ella, no su historia.

De repente sintió un movimiento bajo su cuerpo y equipo portátil empezó a emitir señal, su corazón latía de nuevo.

- ¡Sakura!

- Dr Li apártese, tenemos que llevarla rápido al hospital

De manera que la subieron a la camilla y empezaron a descender con ella para llevarla a un centro médico, el corazón de Shaoran latía como loco, producto de la emoción al saber que el amor de su vida no lo había dejado, la adrenalina fluía por todo su cuerpo y cuando fue consciente de todo, estaba en aquella sala del hospital esperando noticias de Sakura.

- Shaoran… - la voz de Tomoyo lo sacó de sus cavilaciones, estaba parada frente a él con un chocolate caliente.

Él no dijo nada, solo se levantó, la abrazó y lloró con todas sus fuerzas, se sentía sobrecogido por sus emociones y necesitaba refugio, la situación de Sakura era incierta, el medicamento que le había inyectado era muy peligroso

- Todo estará bien, Sakura es fuerte, ya lo verás

- Es mi culpa, si algo llegara a pasarle Tomoyo no sé qué haré.

- Ya… Ya…

El tiempo pasaba lento, los demás se unieron a su espera hasta que por fin recibieron noticias

- Dr Li

Todos se pusieron de pie al instante atentos a las palabras del galeno

- La señorita Kinomoto está un poco delicada pero estable, será cuestión de unos días y confiamos que todo saldrá bien

- ¿Puedo verla?

- Está dormida, pero sí, puede entrar, sígame por favor

Sin más miramientos se adentró por aquel pasillo totalmente ansioso por verla de nuevo, ahí estaba, dormida, mientras el sonido de los equipos evidenciaban aquello que tanto había temido horas atrás. Su corazón latía, nuevamente lo hacía.

Se sentó a su lado tomando la pequeña mano de la castaña y solo se dedicó a mirarla, impregnarse de su presencia, de su particular aroma, la suavidad de su piel, pensando cómo los seres humanos damos todo por sentado, cuando la realidad de las cosas es que todo es efímero y en cualquier momento puede simplemente desaparecer.

El sueño terminó por apoderarse de él y se quedó dormido.

Horas después y gracias a la luz que entraba con fuerza en la habitación salió de su ensueño solo para encontrarse con el verde esmeralda de aquellos ojos que amaba mirándolo profundamente, tanta fue su sorpresa que el sueño se esfumó de inmediato y se levantó con rapidez para verificar el estado de salud de Sakura.

- Mi amor, mi preciosa Sakura – decía mientras acariciaba su rostro con cuidado – ¿estás bien? ¿Te duele algo? ¿Cómo te sientes?

Ella rio suavemente ante las múltiples preguntas, su voz salió rasposa cuando se decidió a hablar – Gracias, salvaste mi vida

- No, perdóname, yo te puse ahí, fue mi responsabilidad que esto sucediera.

- No estoy en condiciones de discutir ahora tontín

"Tontín", recordó la primera vez que lo llamó así después de ver la película de blanca nieves cuando eran niños, esa vez quería estrangularla, pero cómo cambiaban las cosas, se acercó lentamente a sus labios y la besó con todo el amor existente en su corazón, por fin, después de un largo viaje y muchos obstáculos, más allá del tiempo y la distancia con un amor que no pudo morir.

- Te amo Sakura Kinomoto

- Yo a ti Shaoran Li.

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Los pétalos caían incesantes cubriendo por completo el espacio bajo el árbol… El mismo gran cerezo que los vio crecer y fue testigo silencioso de un amor más allá de todo.

- Es maravilloso – decía ella dando vueltas con sus manos extendidas

- Nada como una primavera en Japón – Respondió él observándola con absoluta adoración, esa sin duda era una imagen que quería guardar para siempre en su mente.

- Gracias Shaoran

Habían decidido pasar aquella primavera en Japón, regresando a la pequeña Tomoeda, habían pasado ya dos años desde aquel terrible episodio con Amy, después de su arresto había sido declarada mentalmente impedida y pasaba sus días en un centro psiquiátrico recibiendo tratamiento.

Shaoran se había mudado de forma definitiva a Nueva York al igual que Sakura, quien cada vez había disminuido sus viajes hasta el punto de permanecer cada vez más tiempo en la ciudad, habían decidido vivir juntos hacía poco más de un año y no era necesario agregar que eran absolutamente felices.

Los padres de Shaoran se habían mudado a Nueva York, el negocio iba maravillosamente bien y podría decirse que después de tantos inconvenientes todo había tomado su rumbo.

Por otro lado Tomoyo y Eriol seguían siendo los amigos entrañables de siempre, habían luchado durante un buen tiempo por no admitir los sentimientos que habían crecido ante ellos, miles de excusas habían surgido y no muchos meses antes, por fin se estaban dando la oportunidad de romper con aquellas ideas que se habían construido sobre el amor, estaban dispuestos a descubrirlo juntos.

Aquel año ese sería el regalo para Sakura, pasar sus vacaciones en Tomoeda y celebrar el cumpleaños de la castaña en la ciudad que tanto amaba, lejos del trabajo y cualquier otra interrupción

- Quisiera que Tomoyo hubiese venido

- Mmmmm en otra ocasión estuviera de acuerdo, pero ahora señorita Kinomoto – dijo acercándose para abrazarla por la espalda – Te quiero solo para mí

- ¿Se puede saber para qué?

- Para esto – respondió poniéndose frente a ella e hincándose lentamente ante la mirada atónita de la ojiverde – Sakura, no sé cuántas veces te he dicho esto, pero eso no importa, porque tampoco me cansaré de decírtelo. Te amo, más allá de cualquier otra cosa, incluso del tiempo o el espacio. El estar contigo es como tomar la esencia misma de la vida y solo puedo decir que no puedo y no quiero vivir sin ti. Quiero que construyamos nuestros sueños juntos, formar una familia a tu lado y hacer todas aquellas cosas que hacen que la vida tenga sentido. ¿Podrías darme el privilegio de convertirte en mi esposa?

Ella no respondió, solo se arrojó a sus brazos haciendo que rodaran sobre el enorme tapete de pétalos, lo besó con todo su amor y así, él no necesitó más respuestas, estarían juntos para siempre.

Se recostaron tomados de la mano mirando al cielo, aquel cielo que se extendía inmenso e infinito sobre ellos, siendo testigo mudo de un amor que podía sobrevivirlo todo.

Hola de nuevo!

Espero que este final no les haya parecido decepcionante, no podía imaginarlos de otra forma que en el lugar donde crecieron, volviendo a sus raíces.

Bueno, en primer lugar aclararles que los aspectos médicos son TOTALMENTE INVENTADOS, no tengo ningún tipo de formación en ciencias de la salud así que mis disculpas para los que sí sepan pero necesitaba llenar algunos aspectos, por otro lado, espero que ningún aspecto coyuntural haya quedado inconcluso, de ser así háganmelo saber por favor.

Por lo demás, como siempre, extender mis más sinceros agradecimientos a todos y cada uno de ustedes que fueron partícipes conmigo de esta historia, que fueron lo suficientemente pacientes y comprendieron mi situación. Gracias por cada review, por quienes añadieron esta historia a sus favoritos y quienes se acercaron a leerla conforme se desarrollaba, GRACIAS TOTALES!

Volveré, eso ténganlo por seguro jejejeje nadie me quita este vicio, el próximo proyecto será la adaptación del primer dorama que vi gracias a mi querida Eli que me envició (gracias Eli!) espero poder hacerle honor a esa bella historia.

¡NOS VEREMOS PRONTO QUERIDOS LECTORES!

Se despide con el amor de siempre

Ale-San