carta 3
Nueva York
Querida Candy:
¡Oh mi Dios! ¿Pecosa? ¿Eres tú? ¿Eres realmente tu quien me escribió esta carta? No puedo creerlo, La leo una y otra vez…
Después de enviarte la carta, las primeras semanas Estaba muy ansioso esperando tu respuesta, esperando que no perdieras el tiempo para responderme… Susana estaba sorprendida de verme de esa manera. Cada mañana despertaba con esperanza e iba al teatro, pero pasaron dos meses sin recibir ninguna respuesta. Entonces, me di cuenta de que tal vez era mucho pedirte que me respondieras. Así que decidí olvidarme de la carta y lo hice. Fue más fácil que antes acallar mis sentimientos, mi mente.
¡Nunca imagine que estarías tan molesta conmigo! Solías enojarte en la escuela cuando me burlaba de ti pero nunca como en esta carta. Incluso ¡me llamaste gallina! ¡Pensé que estaba haciendo lo que me pediste! Nunca imagine que te enojarías porque no fui a recuperarte… ¿cómo podría? Tú eres la que tomo la decisión y me dejo. Te suplique irte a despedir a la estación… llore y me dejaste, ¡ni siquiera volteaste a verme una vez! ¿Qué era lo que se supone debía hacer? Pensé que te haría feliz, trate de seguir con tu decisión, pero no pude… así que deje todo y fui a buscarte sin siquiera saber si todavía había lugar en tu corazón para mí. ¡Te veías feliz desde lejos y me fui! ¡Si lo hice! Albert estaba conmigo, el me hizo dar cuenta que no te gustaría verme borracho y devastado y tenía razón. Si no hubieras sido siempre alegre y feliz pase lo que pase, si me hubieras mostrado una vez tus verdaderos sentimientos, tal vez no e hubiera ido sin hablar contigo… pero recuerda, incluso en el hospital donde me dejaste, estabas sonriendo y diciendo me que estabas bien mientras que yo ¡lloraba como un bebe! ¡Estoy cansado de tener toda la culpa! Si buscas a alguien a quien culpar de cómo terminamos, ¡mírate a ti también, querida! ¿Así que AHORA decidiste mostrarme tus verdaderos sentimientos? ¿Dónde estuviste todo este tiempo? ¿Todo este tiempo y no me dijiste que me amabas? Incluso después de ser abofeteado por besarte, seguí amándote y soñando con un futuro junto a ti. ¿Así que estas molesta conmigo? Adivina ¿Qué? ¡Estoy molesto contigo también! ¡Maldición! ¡Te amo!
SI… en verdad te amo, pero es tarde para nosotros. Lo sé… tú lo sabes. Le hice una promesa a Susana, todavía tengo este deber sobre mis hombros. Es una carga realmente pesada de llevar. No puedo dejarla, eso la mataría y no podemos construir una vida juntos si otra persona sufre. Ojala no hubieras esperado tanto para mostrarme que me amabas también… no te hubiera dejado en el San pablo a merced de las hermanas y de Neal, con esa carta "querida jane". Sabes fue unos de los arrepentimientos más grandes de mi vida. Fue el comienzo de todo… o el fin. Y lo que escribiste sobre Neal, ¿es verdad? ¿El te secuestro? ¡Ese bastardo! ¡Desearía estar ahí para matarlo rápidamente! Espero que Albert al menos haya hecho todo lo necesario para hacer que Neal se arrepintiera de lo que hizo.
Ojala pudiera retroceder el tiempo… nunca te dejaría fuera de mi vista ni por un segundo. Ahora ya no puedo verte mas, tengo que lidiar con haberte perdido y solo tengo las cartas para hacerlo. Debo decir que estoy feliz de que te decidieras a escribirme. Cuéntame mas sobre tu vida… quiero leer sobre ti. Dame algo con lo cual soñar… y tengo un pedido más que hacerte pecosa, ¿puedes enviarme una foto tuya? Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que nos vimos que siento como que esto fuera un sueño. Necesito una foto para recordarme que eres real, quiero ver tus adorables pecas otra vez. ¿es mucho pedir?
Con amor,
Terry
