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Disfruten.
Capítulo 3.
Sinnoh
Si el equipo tenia dudas sobre la riqueza de May Balance, después de ver lo preparado por ella para recibirles, había quedado claro que no estaban tratando con cualquier persona.
Tanto piloto, como arqueólogo, alumno y Pokémon se encontraban a bordo de una limosina cortesía de su benefactora, junto a ellos se encontraba la asistente de la señorita Balance, Zoey Snowpoint, quien se encontraba tranquila observando las reacciones de los tres hombres presentes
Basta decir que Brock y Ash, se encontraban sorprendidos, pero lograban enmascarar su reacción detrás de una cara de tranquilidad, mientras que por el otro lado…
- Tu nombre es Zoey, ¿Cierto? – Para Barry el golpe había sido demasiado, jamás en la vida pensó estar en una limosina y ¡Junto a una hermosa chica! La ansiedad lo estaba matando, sabía que terminaría por hacer el ridículo y dejar en vergüenza a sus amigos, pero ¡Por dios! ¡Que hermosa estaba!
- Efectivamente – contesto la chica con cortesía, el traje se amoldaba a su figura y la falda daba vista a sus piernas, su cabello rojizo corto y su piel tostada y bronceada la hacía ver exótica, Barry estaba sin palabras, embobado; Ash observo a su alumno, sabía que debía intervenir pronto o de lo contrario algo vergonzoso ocurriría para los tres, Brock solo sonrío con ternura, recordando su juventud.
- Y dime, ¿Tienes novio? – Ante la pregunta del rubio, su maestro le dio un amistoso codazo que casi lo deja sin aliento, más sutil, idiota pensó el arqueólogo.
- Siento las palabras de mi alumno, señorita Snowpoint, parece que su belleza lo dejo anonadado. – Barry aun quejándose de dolor logro asentir ante las disculpas hechas por su maestro, e inmediatamente hizo lo mismo.
- Me disculpo, señorita, me he extralimitado. – Evidentemente Barry estaba avergonzado.
- No hay problema, pero preferiría mantener nuestra relación entre lo profesional. – La asistente que casi no se inmuto al comentario hecho por el rubio, se expreso con seriedad, Barry estaba deshecho tras tal declaración.
Ash lanzo un suspiro, mirando a su alumno, quien estaba casi al borde las lágrimas, y yo queriendo evitar la vergüenza pensó con desgano.
Brock, quien había mirado todo con una sonrisa, pregunto la asistente.
- ¿A dónde nos dirigimos? – Ante la pregunta Zoey contesto con la misma seriedad, toma demasiado en serio su trabajo pensó Brock.
- La señorita Balance ha pedido que se les escolte a su residencia aquí en ciudad Jubilife, espero eso no sea ningún problema.
- Por supuesto que no, solo es muy repentino, agradezco saber de nuestra benefactora. – Respondió Ash con simpleza, suficiente para la asistente, quien hizo una pequeña sonrisa.
Ash miro por la ventana del automóvil, la ciudad tenía ese toque de ser reciente, producto de la industrialización; el arqueólogo pensó en la región entera, en esos años, Sinnoh apenas tenia unos cien años desde que fue descubierta y colonizada, existían pocas ciudades y pueblos, y además estaba el gran Monte Coronet como una gran caja de misterios.
Jubilife en si apenas tenia unos diez años, había sido una ciudad establecida para abrir la comunicación con otras regiones y más importante Kanto y Johto, donde se concentraba todo el poder gubernamental, las otras ciudades distaban mucho de serlo, pero Jubilife era lo más parecido que existía a una de ellas, unos cuantos grandes edificios, calles, alumbrado, automóviles y gente corriendo como en Ciudad Verde o las ciudades grandes en Kanto, hacia ver que esta región, no estaba en gran parte inexplorada.
Los edificios dieron paso a los suburbios y los suburbios se transformaron en bosque, el camino se hizo mas accidentado y angosto, sin embargo antes de que cualquiera pudiera decir algo, las grandes rejas de la mansión Balance, los recibían dejando entrar a la limosina quien se adentro en el terreno de la misma.
Llegados a la entrada, un hombre en traje les abrió la puerta, tenía cabello morado algo largo, unos ojos negros en conjunción con una mirada dura, parecía un guardaespaldas de esos que no quieres encontrarte nunca, lo cierto era que el hombre era el otro asistente de May Balance, Paul.
- Bienvenido profesor – Declaro con educación, poniendo un brazo frente a su abdomen y casi haciendo una reverencia, Ash se sintió avergonzado por el gesto, mas viniendo de un hombre que no querría encontrarse en un mal día.
- Muchas gracias, umu… - El profesor dudó, no sabía el nombre del hombre frente a él, ante la duda, Paul se volvió ante él respondiendo.
- Paul, Paul Rocavelo, soy asistente de la señorita Balance. – Ante la respuesta Ash le dio la mano al asistente.
- Oh… Mucho gusto, le presento a mi equipo Brock y Barry. – Los dos aludidos se acercaron dándole la mano al asistente quien devolvió el saludo con cortesía
Mientras esto ocurría, Ash observo el interior de la casa, lujosa era decir poco, su inspección duro poco ya que una figura femenina se acercaba a la puerta, en un vestido amarillo y casual, May balance hacia acto de aparición.
- Profesor, bienvenido a la región Sinnoh, espero y el viaje haya sido placentero. – Saludó la dueña de la mansión en su tono de ojou-sama, Ash se acercó dándole la mano a la joven, quien respondió el saludo.
- Claro que lo fue – Declaro con una sonrisa. Sin embargo, tras decir esas palabras, Ash volteo a ver a Brock quien sonreía con satisfacción, el arqueólogo termino por sonrojarse, ¡Lo había admitido! No me dejara en paz después de esto pensó.
Regresando a su benefactora, quien sonreía con satisfacción les guío hasta su estudio, su aire de mujer de la alta sociedad hacia incomodar al equipo, quienes se sentían desubicados ante la clase de la mujer.
Tras ellos Zoey y Paul los seguían en silencio.
En alguna otra parte, en una mansión cercana a Pueblo Twinleaf, una joven luchaba por salir de la cama.
- Señorita Berlitz, levántese, su madre la está esperando para desayunar. – Llamo el mayordomo en jefe de la familia Berlitz, Sebas, quien, al escuchar los quejidos de la hija primogénita, solo suspiro mientras frotaba su barba; inmaculada, como todo su atuendo, Sebas era un ejemplo de disciplina que chocaba con la joven y su actitud rebelde, algunas sirvientas bromeaban diciendo que era la actitud de Dawn Berlitz lo que había contribuido a que Sebas tuviera el cabello blanco.
- Señorita… - Comenzó a llamar otra vez, su mirada era dura, como un viejo general de guerra, Sebas parecía a veces que podía dar puñetazos con el traje de mayordomo sin inmutarse.
- Ya te escuché Sebas, muchas gracias, bajo en un minuto. – Sebas no pudo evitar sorprenderse ante la declaración de la señorita Berlitz quien normalmente luchaba por ser despertada, el viejo mayordomo sonrió y se retiró en el acto.
- Muy bien, no haga esperar a su madre, por favor.
- De acuerdo.
Dawn se levanto de su cama y se dirigió a su closet, hoy era un día importante y no quería arruinarlo.
A un lado, debajo de las sabanas un pequeño bulto se movió, dejando salir a un pequeño pingüino de color azul, Piplup, su fiel compañero y amigo.
- Buenos días Piplup, ¿Listo para hoy? – El pequeño pingüino solo asintió con orgullo y vio cómo su entrenadora entraba al baño de la habitación de la heredera de la familia Berlitz.
Mientras tanto, en la mansión de la familia Balance, la benefactora y dueña del lugar se encontraba junto con el equipo de exploradores en el estudio de la mansión, lujosa, con muebles de madera fina, estantes llenos de libros y una mesa de caoba en el centro, Barry no pudo pensar en lo disparejo que era la vida a veces, ignorando sus pensamientos, decidió escuchar a la sonriente señorita Balance, quien se encontraba sentada en una silla de piel detrás de la mesa.
- Bueno profesor, debe estar algo sorprendido por haberle traído hasta aquí ¿cierto? – Barry no pudo evitar asentir en su mente, hasta donde su maestro les había comentado, no esperaban encontrar a su benefactora en la región.
- La verdad es que no. – Comento casual el arqueólogo, no le sorprendía, puesto que Ash conocía quien era su benefactora, había hecho su tarea.
May Balance era una estrella en ascenso, había tomado las riendas de los negocios familiares en Hoenn, su región natal, y los había expandido a todas las otras regiones, en especial Sinnoh, que era una región prácticamente nueva y necesitada. Viendo la oportunidad de crecer, May había dejado Hoenn y se estableció en Sinnoh, donde hizo negocios lucrativos con los habitantes de ciudad Jubilife y alrededores, además de otras familias ricas, en pocas palabras y en tan solo unos años, May Balance era la reina de Jubilife y tal vez de Sinnoh.
Lo que Ash aún no lograba descifrar, eran los motivos por lo cual buscar los dos orbes.
May, ante el comentario de su interlocutor solo sonrió, hombre inteligente, después de todo pensó.
- Entonces eso acorta mis explicaciones. Profesor, quiero que usted y su equipo busquen la Lustroesfera y la Diamansfera. – El ambiente se llenó de seriedad, así se llaman entonces, ¿Qué me ocultas May? Pensó el castaño.
- Por supuesto, pero deseo saber una cosa señorita Balance, ¿Cómo sabe el nombre de los orbes? – May sonrió de nuevo, esa sonrisa fina y de clase alta que ocultaba a una bestia para los negocios.
- Ash, en nuestro primer encuentro, puede que le haya mentido. – Declaro la joven, el arqueólogo solo sonrío con cansancio, se había cumplido su teoría inicial.
- Me temía que ese fuera el caso. – Respondió, el turno de sorprenderse fue de May, quien, en la fracción de un segundo paso de una sonrisa, a sorpresa, y regresando de nuevo a su sonrisa de ojou-sama de nuevo.
- ¿Cómo lo intuyo? – Pregunto con curiosidad, de nuevo Ash Ketchum, llenaba sus expectativas.
- En el sentido de que cuando nos vimos por primera vez, me dio detalles sobre las esferas, cuando recordé e investigue sobre la civilización antigua en Sinnoh, no hay ningún detalle sobre lo que usted me había contado, llegue a la conclusión de que usted tenia algo en su poder donde contaba la historia de estas, o alguna pista supongo. – Ash miro de nuevo los ojos azules de la castaña frente a él, la tensión se sentía en el ambiente y tanto Brock, Barry como los asistentes de May parecían haberse esfumado, era uno contra uno, y Ash sabia que detrás de la sonrisa de oveja de la señorita Balance se escondía un lobo, uno muy inteligente.
La respuesta de May fue una pequeña carcajada, liberando la tensión en el ambiente, la señorita se recargo sobre su asiento y chasqueo los dedos.
De inmediato Paul, puso un maletín en la mesa, frente al equipo.
- Debe ser la primera vez que alguien me sigue en este juego Ash, me impresionas, por su puesto su teoría es verdad, hace unos meses en una excavación de ciudad Oreburgh, mis trabajadores encontraron una cueva en donde se encontraban vasijas y otros objetos, dentro de una de las vasijas apareció este pergamino, y en ella están las ilustraciones de dos deidades y dos orbes, hice que fuera estudiada y descifrada, sin éxito, lo único que se pudo descifrar fue el nombre de cada esfera, lo demás, espero que usted pueda descifrarlo.
Ash se puso unos guantes que guardaba en su chaqueta, y con cuidado tomo el pergamino, su mirada estaba encendida, como un chiquillo en navidad, lo abrió con cuidado y vio su contenido.
Adentro estaban las ilustraciones de dos deidades, de forma extraña, dos Pokémon, ¿quizás? Pensó el arqueólogo, cada una venerada y con una esfera a cada lado, Ash vio el nombre de cada esfera, reconociendo el lenguaje de inmediato, era el lenguaje de la civilización Romana, ¡latín! Lo demás era otro idioma, otros caracteres. Ash movió su mano hacia debajo de su asiento, e hizo un pequeño gesto, un tanto extraño para May y sus asistentes, pero no para Barry y Brock, de pronto un ratoncito amarrillo se acerco a su entrenador con un objeto entre sus patitas.
- Gracias, Pikachu. – El arqueólogo tomo la lupa que le entrego su fiel compañero y observo con mas detalle los caracteres, eran extraños, no tenían ningún parecido a nada visto antes, Ash lo sabía, estaba en una mina de oro arqueológico.
Mientras tanto su anfitriona parecía sorprendida y confundida por la actitud del arqueólogo, y además estaban sus ademanes y gestos hacia su Pikachu.
- Ash se desvive demasiado por este trabajo, muchas veces no puede quitar la mirada de los objetos o pergaminos y tiene que pedir su lupa o su brocha, Pikachu le ayuda con ello, llevan años haciendo esto juntos que el pequeño conoce cuando su entrenador quiere algo y que necesita. – Explico el piloto con una sonrisa, su mejor amigo y su fiel compañero ya tenían una larga carrera juntos.
Ante la explicación May sonrió, encontraba el comportamiento del hombre como adorable, ¿qué tanto habrán pasado esos dos juntos? Pensó.
Mientras tanto Ash inspeccionaba cada centímetro, cada milímetro del pergamino, los caracteres eran un misterio y las ilustraciones mostraban dos formas y dos esferas, pero también un tercer objeto, en medio, como si fuera un sol a simple vista, pero con el lente magnificado…
- ¿Un medallón? – Su declaración atrajo la atención de todos.
- ¿Disculpe? – Pregunto May, confundida, Ash le paso la lupa y le señalo una pequeña ilustración.
- Aquí, observa, el dibujo podría parecer un sol, pero tiene inscripciones y relieve, se ocultan con el color del pergamino. – May tomo la lupa y miro, el pequeño dibujo, efectivamente, lo que era un sol, ya no lo era, tenía caracteres alrededor, difíciles de notar a simple vista.
- Increíble. – Declaro la joven. Ash pidió un pedazo de papel y comenzó a dibujar el objeto como debería ser, un objeto circular, con caracteres alrededor y con una ilustración peculiar de un ojo en el centro, un medallón.
- Hay que encontrar el medallón, es la clave. – Declaro con energía el castaño.
- Paul, Zoey, se los encomiendo. – May se dirigió a sus asistentes quienes estaban cercanos a la puerta.
- Entendido. – Tras comprender la orden y asentir, ambos asistentes salieron del estudio con una nueva búsqueda.
- Me sorprende, profesor, solo un día y ya lleva mas que todo un equipo de estudiosos de otras regiones. – El cumplido lleno de orgullo al arqueólogo.
- Gracias, aunque debo decir que es difícil ver el cambio si no eres extremadamente metódico, así que no piense mal de mis colegas. – o extremadamente terco pensó Barry a las palabras de su maestro. May sonriendo con satisfacción, se dirigió al equipo.
- Mientras la búsqueda del medallón nos lleva algún lado, entonces, quisiera invitarle a una fiesta que organizare hoy.
- ¿Una fiesta? – Preguntaron los tres.
- Si, es una fiesta con los miembros de las otras familias de la región, estamos celebrando la construcción de la mina Oreburgh, donde fue encontrado el pergamino, ¿Por qué no se nos une? tómelo como un premio por su avance. Por su puesto tengo en cuenta que posiblemente no vino preparado para la ocasión, por lo que hare los arreglos para que usted y su equipo sean llevados a Ciudad Jubilife a conseguir lo que necesitan, corriendo por mi cuenta claro está.
Los tres exploradores, dejaron caer la mandíbula ante tal declaración, May Balance no iba a tomar un no como respuesta, para Ash era un evento más de sonreír con hipocresía, saludar con educación e intentar no matar a un rico de esos que le harían reventar las venas del cráneo, una verdadera patada en los…
Brock sonrió en cansancio, bueno era parte del trabajo, mientras que Barry estaba incomodo, nunca había asistido a una fiesta de la alta sociedad, no le gustaban, pero no podía decepcionar a su anfitriona.
- Estaremos encantados, entonces Señorita Balance. – Acepto Ash por fuera, queriendo negarse por dentro.
N/A: Primera parte de dos ¡arriba! Mas Dawn en la segunda parte. Mañana esta la segunda parte no se preocupen.
Si quieren darse una idea de quien es Sebas, busquen el Sebas de Overlord.
Sale :D
