Carta cuarenta y cinco 45

Mí querido Romeo:

¿Cómo estás? ¿Cómo esta Anthony-William? Estoy segura que esta feliz de estar viviendo con vos. ¿le gusta su nueva escuela?

Te escribo para disculparme y rogarte que me perdones. Se que enterarte que tenias un hijo fue una sorpresa grande para vos. Es lo que que quería decirte cuando respondí tu primer carta. Quería contarte todo para que supieras todos los hechos. Vivir sin vos fue duro, solo la presencia de Anthony-William ha atenuado un poco el dolor. Es por el que despierto cada mañana. Rezaba todos los días para que estuvieras bien y que algún día cuando supieras la verdad me perdonaras.

No me arrepiento de lo que paso entre nosotros, incluso si Susana estaba en cama, porque concebimos a Anthony-William, lo más maravilloso que me ha pasado. Sé que tenías un deber que cumplir y no pudiste disfrutar de tu hijo, ni verlo crecer día con día. Pero hice lo que creí que era lo mejor en ese momento. Ahora que he madurado un poco, tal vez tomaría otra decisión.

Me ignoraste cuando fui a dejarte a tu hijo, me heriste amor, mucho. Pero te prono y lo entiendo. Perdóname Terry, sigamos adelante. Tenemos la oportunidad de finalmente vivir nuestro sueño, ser una familia… ¿creo recordar que querías muchos hijos? Te lo ruego amor, deja de estar enojado, continuemos con nuestras vidas. Estoy lista para lo que decidas. Peo me dijiste en tu carta que nada había cambiado para vos… así que voy a ser paciente y esperare a que se pase, pero no esperes demasiado Romeo. Te extraño.
Tu Julieta,

Candy