Jimin se encontraba demasiado nervioso por el hecho de que sería entregado a un desconocido. ¿Y sí no era de confianza? ¿Sí era un abusador? Eso era lo que pensaba. No era de esperarse que su madre lo entregase a un desconocido. Es más, era mejor para ella, ya que ni siquiera le dijo la ubicación de dónde se encontraría a su prima Suni.

Los nervios y miedos carcomían al Omega, faltaban apenas unos minutos para que llegaran. Él ya estaba frente a la puerta con apenas una maleta, la cual llevaba todas sus pertenecías, Suni estaba a su lado dándole todo el apoyo que necesitará. Ella iba a decir algo pero una bocina la hizo callar, el auto había llegado.

Antes de que Suni pudiera abrir la puerta, Minhye se adelantó. Con una sonrisa forzada salió a recibir a las personas que cumplirían su sueño de que el Omega se fuera para siempre.

Un joven Alfa estaba parado frente a la puerta, aquel parecía ser amigable, ella hizo una reverencia y él hizo lo mismo.

—¿Usted debe ser Minhye-Ssi, o me equivoco? —Preguntó con una pequeña sonrisa, luego volteo la cabeza, observó al omega parado detras de ella; rubio de ojos claros con labios grandes y pefectos, tenía una buena figura y estatura correcta. Sin duda podía sentir los nervios de aquel Omega, su jefe le había pedido que fuera bueno con él y lo tratase como corresponde.

—Así es caballero —La mujer le lanzó una sonrisa, se giró y tomó de los hombros a Jimin. —Este es Omega que les prometí —Lo empujó para que estuviese frente al Alfa fe cabello castaño, éste le sonrió.

—Es bueno por fin conocerte —Hizo una reverencia —Mi nombre es Taehyung y estaré a tu cuidado —Se presentó, Tae estaba demasiado feliz por poder servir al futuro Omega de su Alfa min.

—Lo lamento él es demasiado tímido —Dijo inocentemente Minhye para luego darle un pequeño golpe al Omega. Jimin saltó del susto e rápidamente hizo una reverencia.

—U-Un gusto —Susurró.

Taehyung no era estúpido y se percató perfectamente del "golpe" que ella le había ocasionado al Omega. Estaba consiente de, que al firmar el contrato, Jimin le pertenecía a la familia Min y por ello ahora debía protegerlo.

—Disculpe, Minhye-Ssi, pero le pido amablemente que no vuelva a tocar a si al Omega —De pronto la sonrisa del Alfa se transformo en una fría mirada. La mujer estaba absolutamente sorprendida. Suni por otro lado beso la frente de su niño seguido de un fuerte abrazo y un "hasta pronto"

Jimin apretó la su maleta, pensó que tal vez no sería tan malo, tendría una vida mucho mejor, ¿Verdad? Porque ahora tendrá un alfa; que se supone que lo va a proteger con su propia vida y lo amará mas que a nadie. Por algo fue comprado y elegido por aquella manada.

Sonrió levemente imaginándose como sería su Alfa, alguien apuesto y alto, dulce y generoso. Estaba que explotaba de felicidad por deleitarse con lo supuestamente bello que sería.

—¿Estas listo? —Preguntó Taehyung sacándolo de su burbuja, el omega asintió levemente sonrojado. —Bueno, ya puedes subir —Le dijo para que tuviese confianza. Él agradeció y subió al auto, que era un ferrari blanco. Estaba sorprendido por ver semejante máquina.

Si estuviese en el pasado, en aquellos tiempos que estaba con su verdadera madre, ni loco le dejarían subir a semejante cosa. Su madre no era fanática de los autos; ya que sus abuelos murieron en un trágico accidente por ello. SunHee había desarrollado cierto trauma hacia los autos...

El auto comenzó a alejarse de la casa, ahora su nueva vida comenzaría, estaba nervioso y emocionado a la vez.

—¿Ella siempre te golpeó? —Preguntó de repente el Alfa, Jimin lo miró sorprendido e intentó evadir si mirada. Al no tener una respuesta del Omega gruñó.

—Si te ha hecho algo por favor dímelo, soy la persona que estará a cargo de tu seguridad —Habló. —Ya no le perteneces a Minhye, ahora eres un miembro de la manada Min y ten por seguro que allí serás tratado como te lo mereces. Los omegas son respetados por todos y tú no serás la excepción —Tae sonrió.

—Además. —Agregó —Tengo tu misma edad —Comentó. Jimin lo miró sorprendido, ¿Tiene mi misma edad? Pensó. No lo podía creer puesto que el Alfa era más alto que él.

—¿Sorprendido? —Carcajeó. —Descuida, entrene desde niño para ser un excelente protector para la familia Min. —Sonrió orgulloso.

Desde muy pequeño se había esforzado para ser mejor de lo que ya era. Para él era un orgullo proteger y servir a su manada; cuando Tae se enteró de que iba a ser el nuevo guardián del Omega del próximo Alfa Min se puso demasiado feliz. Por fin todo su trabajo había dado sus frutos.

—Vaya, eso es impresionante
—Halagó Jimin —Yo... —Suspiró. —Mi madre siempre me ha golpeado o tratado mal, desde que tengo memoria, cuando intentó hacer algo bien siempre buscaba el más mínimo error en mi —Confesó con sus pequeños y tiernos ojos cristalizados.

Tae le dedicó una triste y comprensiva mirada, pues el fue tratado de la misma manera por su padre. Cuando era niño, su padre, le exigía más de lo que podía y eso realmente le era un infierno. Para su suerte, al cumplir los 10 años, murió. Podría admitir que sentía un poco de pena por ello, era su padre después de todo. Aunque tampoco podría olvidar aquellos días en que durmió fuera, en días de frió o tormenta, porque se le antojó a su padre.

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ヽ(*≧ω≦)ノ