—¿Qué esta pasando aquí? —Todos se dieron vuelta un poco asustados.
Jin tragó en seco y dio un paso hacia atrás, Taehyung sólo se inclinó en forma de respeto y Jimin, pues él bajó la cabeza en señal de sumisión, no quería pero lo hizo por instinto.
—¿Y bien? —Preguntó nuevamente el Alfa. Aquel no quería sonar demandante pero debido a su naturaleza lo hizo.
—Bienvenido Alfa Min —Dijo Taehyung con orgullo y una pequeña sonrisa de emoción, dio media vuelta e se colocó al lado de Jimin. —Como me lo pidió Alfa, traje a Park Jimin —Nuevamente se inclinó.
El señor de cabello azabache dirigió su mirada hacia el joven Omega, sintió un poco de pena, no quería espantarlo sólo deseaba darle una cálida bienvenida a su hogar. Él consideraría a Jimin como su nuevo y querido hijo. Se acercó lentamente hacia el Omega para luego analizarlo con la mirada.
Era exactamente como se lo había descrito Minhye; aunque se veía muchísimo más flaco que en la foto que ella le dio y eso le estaba preocupando.
—Lamento haberte asustado —Intentó sonar calmado pero le resultaba bastante difícil. Últimamente la manada Min ha estado demasiado ocupada por ciertos casos sobre desapariciones de Omegas. Además el líder de las cuatro manadas había realizado una reunión a la cual sólo deberían ir los hijos, los cuales, serian los futuros alfas de cada manada.
—N-No se preocupe señor... —Habló tímidamente.
—Lo diré de nuevo, por favor ya no me llamen Señor Min, ni siquiera Señor, tampoco Alfa —Les pidió —Los voy a mandar a dormir a fuera. —Bromeó entre risas —Se que estoy volviéndome viejo pero no me lo recuerden. Para todos ustedes soy Min Soohyun —.
—Lo siento Se... Soohyun —Se disculpó el Omega algo apenado. Sonhyun sonrió y posó una de sus manos en la cabeza de Jimin, le dio una caricia seguida de un abrazo de bienvenida.
—Bienvenido hijo.
—L-Lamento la interrupción —Un chico casi de la misma edad que Jimin caminó hasta ellos.
—¡Zuho! —Habló alegremente el Alfa mientras se volteaba para recibir a su hijo menor —Que bueno que haya llegado, ven te presentó a Jimin —Le dijo colocando uno de sus brazos al rededor del cuello del Alfa menor.
—Jimin, el es mi hijo menor Min Ju Ho —Presentó al alfa de 17 años, aquel se inclinó en señal de respeto hacia los demás.
—Pero dime Zuho —Agregó el chico con una sonrisa. —Perdón papá por irme sin avisar, pero Youngbin estaba mal y necesitaba visitarlo —Aclaró esperando que su padre no lo regañara.
—Esta bien, ¿Qué ocurrió? —Preguntó preocupado, para él los amigos de su hijo eran también su familia.
—Si... Peleó con Chani —Suspiró —Esta vez fue más lejos... —Soohyun no comentó nada más al respecto, sabía que aquellos dos vivían peleando por cualquier cosa pero siempre terminaban en disculpas y llantos.
Jimin seguía allí delante sin saber que hacer, observó como discutían, prefirió quedarse callado y mirar al piso. Comenzó a procesar todo lo que paso en su vida; la muerte de Sunhee y el nuevo casamiento de su padre, con Minhye, "la bruja" su encuentro con Suni hasta todo lo que tuvo que soportar para finalmente llegar hasta aquí, junto a la familia Min.
—Espero que estés a gusto —Le habló Jin despertándolo por completo, el Omega le regalo una tierna sonrisa, Jimin hizo lo mismo, pensó que tal vez no será todo tan malo. Ahora tenía una nueva vida, ¿Por qué sería un "Park"? Ahora sería solo Jimin, un chico sin padres, porque si, aunque le doliese él sabía que su padre ya no lo quería.
¿O si? Pensó que alguna vez llego a importarle, pero claro, era un "objeto" que sólo causaba un doloroso recuerdo de Sunhee, ya que él, era la viva imagen de su madre.
—Bueno... —Habló Soohyun volteando hacia el menor —Jin te encargó al nuevo miembro de la familia —Acarició la cabeza del Omega de una forma tierna.
Jimin sería un buen Omega para su hijo. Para Soohyun un Omega no tenía que ser tan sumiso como todos creían, él quería otra cosa, un amigo o amiga, un compañero que este en todo momento, alguien que se hiciera respetar y que no bajara la cabeza sólo por ser un Omega. Quería que su hijo dejara de estar con aquella mujer, la cual sólo le traía problemas.
El Alfa se despidió de ellos y se dirigió hasta su oficina, debía atender unos asuntos urgentes.
—Bueno Jiminnie —Habló rompiendo el silencio —Te guiaré hasta tu nueva habitación —Jimin asintió con una sonrisa iba a tomar su maleta pero Taehyung se adelantó, le guiñó el ojo.
—Bueno, si necesitas algo, puedes hablar conmigo —Dijo Zuho mientras realizaba un ademán con su mano y se retiraba.
—Perfecto, ¿Ya has comido verdad? —Él negó.
—¡¿NO?! —Gritó —¡Entonces, Tae lleva sus cosas al cuarto, segundo piso puerta número cinco! —Le indicó —Y tú mi querido niño iras a comer en este precioso instante —Le regañó.
—No puede ser que no hayas comido nada —Se quejó —¡Estas demasiado flaco! Pobrecito, espero que aquella señora te haya tratado bien... La verdad es que esa mujer parecía ser una bruja, es decir, su cara, ¡Santo Dios! Esas sonrisa era más falsa que la nariz operada de mi tía —Jimin no pudo evitar reír hacia las ocurrencias del Omega.
—La verdad... —Habló por fin —No todo fue color de rosa...
—Bueno mi niño, tengo todo el tiempo del mundo... ¡Ah, no! Debo cocinarte, Ay no importa, yo te escucho tu cuéntame. Si hay que sacarle los ojos a alguien me dices —Le guiñó el ojo mientras caminaba hacia la cocina.
