—¡Zuhiiito! —Chilló la Omega castaña ingresando pegada a su hermano mayor.
—Ay no... —El pelirrojo rápidamente se echó hacia atrás, no quería tener contacto con ella. No permitiría que estuviese cerca de él, no después de lo que intentó.
—¿Qué esta ocurriendo? —Preguntó el hijo mayor de la familia Min. Observó todo a su alrededor, parecía que su llegada fuese un espectáculo. Volteó al percibir un suave aroma pero a la vez adictivo, sus ojos se posaron en el Omega pelirrubio.
—¿Otro nuevo empleado? —La Omega del Alfa caminó, como sí de una pasarela se tratase, hasta llegar al rubio quien estaba detrás de Tae y Jin. Posó una de sus manos en su cintura y le dedico una mirada de superioridad.
—¡Dios mio! —Se tapó rápidamente la nariz, obviamente fingiendo. Ella no era para nada estúpida y notó el leve olor que desprendía el Omega captando la atención de SU novio.
—¿Podrías irte? —Pidió "amablemente" mientras agitaba su mano —Mira no es por nada pero hueles fatal —.
—¡¿Discul...
Jin iba a contestarle pero fue interrumpido por el rubio.
—Creo que es un poco obvió que ambos tengamos, casi el mismo olor, si te molesta puedes irte tú a fuera, si gustas te acompaño hacia la salida —El omega rubio sonrió levemente mostrando sus impecables dientes, sus ojos cerrados.
La castaña quedó boquiabierta, ¿Cómo se atrevió a tratarme así? Pensó disgustada, estaba claro que eso no quedaría así. Se vengaría del pequeño mocoso.
Taehyung observó a Jin y a Zuho, ambos intentaban estar serios pero después de esa respuesta por parte del rubio intentaban no echarse a reír. Él fue el primero en carcajear, los demás por supuesto no se quedaron a atrás.
—¿Quién eres tú? —Esta vez habló Yoongi. La chica sonrió de lado y le sacó la lengua, ahora dejaría todo en manos de su novio.
—Ay mi amor, este mocoso me trato muy mal —Chilló desconsolada mientras se arrojaba al sillón de cuero negro. Zuho estampó la palma de su mano contra su frente, no soportaba a esa tipa y, anhelaba que el Omega pudiese deshacerse de ella.
—¿Yo? —Jimin arqueó una ceja, levantó su rostro e infló su pecho, no dejaría que un alfa como él defendiese a una mujer tan podrida como lo era ella.
—Si, tú imbécil —Respondió fríamente el azabache acercándose con pasos firmes. Tae se aproximó hasta colocarse delante del Omega; era su deber defenderlo y protegerlo hasta de su mismo alfa si la situación lo ameritaba.
—¡Quitate Kim! —Gruñó Yoongi enfurecido.
—¡No lo haré Min! —Le respondió.
—Quítate —Utilizó su voz, pero nada. Lo único que logró fue que el Omega se aferrase más a Tae y de paso Jin hizo lo mismo. Zuho se puso a la defensiva, no permitirá que su hermano lastimara a Jimin.
—¡¿Qué estas haciendo?! —Un gritó sobresaltó a todos, Sooshyun bajó por las escaleras. Sus fuertes pisadas asustaron a todos menos a Yoongi, o tal vez sólo un poco, después de todo era su padre.
—Padre... —Susurró Zuho preocupado. Ahora si que Yoongi se había metido en problemas.
—Yoongi te espero en mi oficina —Habló severamente. Posó su mirada en el Omega y le dedicó una pequeña sonrisa tranquilizadora. —Llévenlo a su cuarto y quédense con él. —Miró a su hijo menor —Zuho busca a Jungkook —. El pelirrojo asintió, dio media vuelta y se retiró de la sala. La castaña observaba a su "suegro" esperando alguna respuesta, pero al ver que éste ni siquiera notó su presencia se enfureció.
—Vamos Jimin —Susurró Tae en su oído, tomó al Omega y lo envolvió en sus cálidos brazos para que éste se sintiese seguro. Jimin se aferró al Alfa como si su vida dependiese de ello. Jin los guió, con las pertenecías del rubio, hacia su cuarto.
Abrió lentamente la puerta y encendió las luces, quedó boquiabierto. Nunca en su vida había tenido un cuarto tan grande para él sólo. O sólo fue un tiempo cuando aún vivía con su padre...
Las paredes estaban pintadas de un color azul cielo y el suelo de madera cedro, era realmente hermoso, su cuarto era de en sueño.
—La verdad pensé que sería más grande —Habló Tae observando todo, tomó la maleta del Omega y la dejó aún lado de la cama.
—Esta vista te encantará —Jin le hizo una señal para que se acercara, al principio dudo ya que le temía a las alturas, alzó su vista y observó el lugar. —Si... —Sonrió levemente —Me encanta.
—¿Ya te vas? —Habló la castaña mientras seguía al pelirrojo, aquel había intentado perderla de vista, volteó. —¿Podrías dejar de seguirme? —Intentó sonar amable.
—Quiero respuestas Zuuu, y obviamente me las darás —Sonrió con superioridad —Después de todo seré la esposa de Min y todo esto será mio —Observó sus uñas con una sonrisa de lado, era demasiado creída.
—Ya quisieras ser su esposa —Zuho hizo un ademán con su mano mientras se alejaba.
—¡¿Cómo dices?! Obviamente me casaré con él, ¿Estas ciego o qué? —Le gritó, levantó su mano —Mira mi precioso anillo de rubíes, hecho especialmente para mi —Antes que pudiera seguir hablando se dio cuenta que el alfa ya la había dejado completamente sola.
—Niña, ¿Estas bien? ¿Te paso algo? —Una de las mujeres Beta que trabaja para la mansión la observó preocupada. No era algo bueno ver a una loca hablando con la pared y de paso "enseñarle" su anillo.
—¿Te llamo un médico?
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( ' ▽ ' )ノ
