Carta cincuenta y siete 57

Querido diario:

Mi padre vino a acostarme ayer y mamá lo estuvo esperando en la puerta. Creo que hablaron un poco… antes del desayuno, mientras iba hacia el living, escuche a papá hablar con el abuelo y me escondí para escuchar. Lo sé, no debí hacerlo no es correcto pero tenía mucha curiosidad por saber que estaban diciendo, y me quede muy sorprendido por lo que escuche… el abuelo le pregunto a papá si él había hablado con mamá. Papá respondió que mamá le dijo que ella se quedaría en New York para estar cerca de mí. Estaba muy feliz de saber eso. El abuelo dijo que mamá lo conocía bien y que la mejor forma que encontró para convencer a mi papá de que la escuchara era permaneciendo cerca de él. El también dijo que ella pudo haberme llevado de regreso a Chicago y que ella estaba teniendo consideración de la relación entre mi padre y yo. Papá se quedo en silencio por un momento, luego el dijo que el sabia que ella estaba haciendo un esfuerzo. El no había leído las cartas que ella le había enviado. El abuelo dijo que era porque si las leía ya o podría hacerse el uro y la perdonaría. Él le dijo que parara de comportarse como un niño caprichoso cuyo juguete le fue arrebatado y que vuelva con la mujer que ama. Papá le pregunto de que se sorprendía que él fuera como mi abuelo. El cumplió con su deber y ahora, años más tarde, ha regresado, después de hacer lo que se esperaba de él. Después dijo que ojala a abuela lo mandara de paseo como debería.

_ ¿Cómo tu estas mandando de paseo a Candy? Respondió el abuelo. Luego, añadió para de ser un obstinado, ya perdiste suficiente tiempo. Regresa con la - adre de tu hijo antes que otro hombre venga a llevarse delante de tus narices…

Y ahí papá lucia un poco sorprendido.

- ¿Qué? ¿Sabes algo que no se?

El estaba muy asustado de que mamá se casara con otro hombre. Sé que mamá no haría eso sin decirme, así que no estaba preocupado, pero papá se puso ansioso.

- Ella te dijo que se quedaría en New York. New York no es su orfanato, ella va a conocer un motón de hombres jóvenes de buenas familias…

-Pero ¡ella tiene un hijo conmigo! Eso los debería desanimar, ¿no es así?

- Hijo mío, dime si ella tuviera un hijo con otro hombre, ya no la querrías…

- Para mi es diferente… la amo más que a nada en la tierra.

- No puedes imaginar la alegría que me dio escuchar a papá decir eso. El amaba a mamá, el solo tiene que dejar de estar enojado y decirle.

- No deberías leer las cartas… si tu madre me dijo que no las leíste…

- Porque sé que si las leo no voy a resistir mucho tiempo…

- Terrence debes dejar de hacerte sufrir así. Eres muy feliz con tu hijo, Candy completaría todo.

- Estoy sorprendido de que no tengas una prometida reservada para mí…

-Tenía una hace muchos años, pero después de que Candy me convenció de que dejara que realizaras tus sueños… es a ella la que tienes que agradecer, o e otra forma hubiera venido a llevarte a casa por la fuerza… ella te dio una familia. Cásate con ella, tienes mi bendición.

La abuela llego en ese momento…

- Richard. Le estas ando tu bendición a Terry para que se case con Candy_ ella dijo sonriendo_. Mil Gracias.

- Mama deberías mandarlo de paseo un poco más…

Ttal vez_ la abuela dijo_, pero cuando él hace semejante declaraciones hace que mi corazón se derrita.

El abuelo tomo a la abuela en sus brazos. Papá los veía con una sonrisa. Entre y le dije a papá:

- No es hermoso, que la abuela y el abuelo regresaron juntos después de todos estos años.

De esta manera, le quería hacer saber que sería lindo para el también si el volvía con mamá. El me sonrió. El me había entendido. Mis abuelos se estaban besando. Cuan divertido es escribir esto, ¡hace un tempo atrás no sabía que tenía abuelos!