Yoongi caminaba apurado por los pasillos de la empresa, una de las cuales le pertenecía a su padre, llevaba unos papeles importantes y una pequeña revista que le había entregado su secretaría. Daba pasos fuertes y expulsaba feromonas que causaban miedo a cualquiera que las sintiera, estaba muy enojado, su "omega" se encontraba con otra persona en su lindo viaje "urgente."

Su corazón se había partido en dos, ¿Por qué lo trataba así? Él le dio todo lo que ella nunca tuvo pero cada vez que peleaban, automáticamente la castaña, viajaba con alguna tonta excusa y lo dejaba completamente solo. Su Alfa estaba harto le molestaba que su otro lado la perdonase, no la quería cerca y mucho menos ahora que encontró a su mate, Yoongi se negaba a escucharlo, ciego por amor.

—¿Se encuentra bien Señor Min? —Preguntó uno de los hijos de los socios de la empresa, éste rápidamente le asintió intentando sonreí y mostrarse bien. El chico, inconforme por lo que dijo, sólo lo observó desaparecer por los pasillos.

Subió a uno de los ascensores y presionó el botón de planta alta, ya quería estar dentro de su oficina y encargarse de demandar a aquella maldita revista, ¿Por qué? Porque quería, porque podía y porque tranquilamente con una llamada podría mandarla a la quiebra.

—¡No hagas ninguna locura! —Antes de que pudiera llegar hasta su oficina su hermano le detuvo —¡Que ni se te ocurra Hyung! —Zuho frunció ceño. No iba a permitir que las emociones de su hermano se salieran de control y lo hiciera cometer una estupidez tan grande como la que ahora estaba planeando.

Yoongi se detuvo y lo miró mal, lo atrapó, golpeó la puerta fuertemente alertando a muchas otras personas. Zuho le hizo ingresar a la oficina para que pudieran charlar más a gusto.

No le gusto para nada lo que Jimin, la castaña, hacia mientras andaba de novia con su hermano; pero tampoco le gustaba que su hermano quisiera desquitar su ira con una revista que, aunque se encargase de exponer a cualquiera y hacerlo quedar mal, no tenía la culpa de lo que la maldita Omega hacía.

—Vete a la mierda Zuho —Dijo mientras se sentaba en el sillón frente a su escritorio, cerró de un golpe su computador, bastante frustrado.

—Oh créeme, ya estoy en ella —Yoongi Bufó molesto. ¿Qué era lo que les paso? Antes eran muy unidos pero ahora ni eso. —¿Se puede saber en que estabas pensando? —Miró seriamente a su hermano el cual se estaba comportando de una manera tonta e infantil.

—Cállate —Le exigió.

—No me voy a callar y Tampoco dejaré que hagas algo extremadamente estúpido —Le aclaró.

Se sentó en uno de los sillones frente a él.

—¿Por qué no le das una oportunidad a Jimin? —Preguntó. Su hermano hizo un gesto de desagrado hacia ese comentario.

—Nunca —Sonrió falsamente, abrió su computador y se dispuso a "trabajar" mientras ignoraba al Alfa menor. Zuho rodó los ojos, no se iba a ir, todo esto lo hacía por enojo y celos. Una idea cruzó por su cabeza; sonrió ampliamente con la esperanza de que Yoongi mostrara, por lo menos, la mínima importancia. Estaba muy bien informado de lo que sucedió, los rumores llegaban demasiado rápido a sus oídos, y más sí las empleadas no eran para nada disimuladas al contar algo.

—Si no te gusta Jimin entonces yo voy a cortejarlo —Yoongi emitió un pequeño gruñido y rápidamente se tapó la boca para luego decir —Haz lo que quieras no me interesa —.

—Claro, por supuesto que no te interesa —Se levantó de la silla y se dirigió hasta la puerta —¿Sabes? Tal vez le compre algunas flores —.

El Alfa de Yoongi estaba que explotaba de celos, una parte de él quería arrancarle la cabeza a Zuho y otra parte ir hasta su casa y reclamar a su Omega, pero claro, Yoongi era un completo idiota como para dejar de lado su orgullo y su "amor" por la castaña.

— Recibiste otra carta —Anunció Jungkook entregándosela a Jin, éste la tomó y rápidamente la abrió.

"Tal vez pronto nos veamos"

—¡No jodas! ¿Sólo dice eso? —El Beta bufó, pensó que habría algo más romántico como en las anteriores cartas pero al parecer no, por otra parte, el Omega estaba a flor de piel. ¿Lo vería?

—¿Otra carta? —Preguntó Jimin ingresando a la cocina junto a Zuho. El rubio pudo sentir el mismo olor que en la carta anterior, Canela y Piña, esta vez era más fuerte. Frunció ceño, ¿Tal vez nos veamos pronto? Eso era lo que decía, intentaría ayudarlo, podría ser que con el olor pudiese reconocer al Alfa. Lo haría por Jin, lo ayudaría.

—Dentro de poco habrá una pequeña fiesta en la mansión —Aclaró Zuho —Tal vez sea allí donde lo verás —.

—Puede ser...

No sé que decir \\\ sé que la mayoría de las escritoras dejan notas u otras cosas al final (?) ahre Yo soy re patética dejo caritas jsjsjsj

Es que son muy cute :v

ヽ(*⌒∇⌒*)ノ

Gracias por leer ;;w;;