Carta sesenta y tres 63
Mí querido Charlie:
Te escribo desde el castillo de mi padre en Escocia, donde la estoy pasando maravillosamente con mi esposa e hijo. Aquí es donde pasamos el verano más hermoso de nuestras vidas… así que volver aquí casados y con nuestro hijo al lado es magnífico.
Mostrarle a Anthony-William todo lo que hicimos. El se asombro especialmente por la historia del avión que pudimos volar por uso momentos. La historia sobre la pelea con su tío Archie fue muy interesante para él. El ve ahora como nos llevamos de bien con Archie y entiende que a pesar de que tuvimos un comienzo difícil, podemos terminar siendo buenos amigos. La historia entre su mama y yo también le fascino… lo vi escribir mucho en su diario. Este niño va a ser escritor, te lo digo.
La vida con Candy es maravillosa. Me pregunto por qué perdí tanto tiempo enojado por algo que no podía cambiar.
L vida es corta para perderla en pequeñeces. Así que amigo, tienes una esposa embarazada, no pierdas un minuto y pasa todo el tiempo que puedas con ella. No puedo esperar para para que Candy quede embarazada otra vez así puedo estar todo el tiempo que pueda con este nuevo hijo desde el comienzo.
La vida es hermosa pero no la tomes por sentada, créeme que se dé que estoy hablando ¿viste cuanto tiempo le tomo a mi padre re conquistar a mi madre y casare con ella y finalmente ser felices? El quiso cumplir con su deber y fue infeliz. Yo hice lo mismo y tuve más suerte porque puede recuperar a Candy y casarme con ella más temprano de lo que él lo hizo. Y si Dios lo permite tendremos más hijos. Nuestros hijos tienen que ser amigos como nosotros.
Pensé que vivir con mi hijo era maravilloso pero agregar a Candy a la ecuación, me hace mas feliz de lo que jamás pensé. Nunca pensé que podía ser tan feliz. A veces pienso en Susana, sobre su sacrificio, el cual hizo a mucha gente infeliz, incluida ella misma. Tal vez ella debía haber dejado ese proyector caer sobre mí… pero el destino quería que ella salvara mi vida. Le di diez años de mi vida y espere que ella fuera feliz. Cumplí con mi deber. Así que creo que tengo el derecho a la felicidad. Gradezco al señor todos los días por i buena fortuna. Deseo que seas tan feliz como yo, amigo.
Dale un gran beso a Sandra y agradece al señor por tu felicidad todos los días.
Tu mejor amigo,
Terry.
