Jin corría por los pasillos yendo y viniendo con cosas para el Omega, algo muy extraño le había pasado, de un momento para otro paso de estar bien a sentirse mal. Al parecer la fiebre le subió aunque en un principio pensaron que sería el celo, cosa que no fue así, Taehyung se encargó de llevar a Jimin hasta su cuarto y depositarlo con cuidado sobre la cama.

Mizuki le preparó una sopa especial; según ella era una receta que su abuela le enseñó para cuando alguien se enfermase, era muy efectiva. Jungkook, por otro lado, tuvo que llamar a su tío para avisarle lo ocurrido y él notificó que mañana por la mañana llegaría.

Todos estaban bastantes preocupados por el Omega, incluso parte de los empleados quisieron ayudar, se habían acostumbrado a ver al rubio en la cocina o en otros lugares ayudando a quienes lo necesitaran. Jimin era muy dulce con todos y eso hacía que los demás se encariñaran rápidamente con él, estuvo ayudando tanto en la limpieza como en el jardín y en la cocina.

Por otro lado... Yoongi se encontraba en su cuarto y aún no sabía nada de lo ocurrido, apenas terminó de desayunar se levantó y se dirigió hasta su escritorio, tenía que terminar unos papeles y una vez hecho eso descansaría. Él, en su interior, comenzó a sentir una inmensa preocupación pero no entendía por qué. Su Alfa había estado muy inquieto desde hace rato y también sentía la necesidad de ver a cierto Omega; Yoongi en ese momento pensó que era porque algo malo le pasó a su novia y decidió llamarla, aunque no le atendiera. Aun así seguía intranquilo y el simple hecho de que su parte humana pensara en la castaña, a su Alfa, le causaba repulsión.

Se levantó de golpe, por instinto, su preocupación comenzó a aumentar, decidió salir de su cuarto para poder distraerse por lo menos un poco. Cuando apenas salió de su cuarto un fuerte olor lo sorprendió, no sólo hizo que se sintiera mal sino que también comenzó a llorar de dolor, su Alfa estaba triste, dolido y exigía ver al Omega.

—¡¿Yoongi?! —Mizuki se preocupó bastante al ver al azabache en aquel estado, dejo el desayuno que había preparado para Jimin, y se acercó hasta él. —¿Qué te paso? —Preguntó.

—Nada —Dijo fríamente, intentó calmarse pero le era imposible, gruñó porque su Alfa no le hacía caso. No quería ver a ese Omega, él quería su castaña.

—¿Otra vez estuviste viendo ese álbum? —La beta se cruzó de brazos, anteriormente existía una respuesta para verlo tan destruido, Yoongi guardaba un álbum de fotos donde en todas ellas aparecía su madre. La extrañaba tanto...

—No te importa eso —

—¡Yoongi! —Le regañó.

—¿El Omega? —Preguntó.

—¿Jiminnie? —Lo observó sorprendida. —Está enfermo, descansa en su cuarto, los demás no se pueden acercar a él porque dicen que tiene un fuerte olor que los hace sentir mal —Contó. —Menos mal que soy beta —Bromeó con una pequeña sonrisa, aunque triste.

—Ah.

Mizuki suspiró, sabía perfectamente que Yoongi no aceptaría a Jimin, tal vez en un futuro pero no ahora. Se inclinó y tomó la bandeja que llevaba, iba a seguir caminando pero se acordó de algo.

—Yoongi... —El Alfa volteó. —Jimin es la persona la cuál te ha cuidado —Confesó. —Hoy en la mañana estuviste muy mal y él fue el primero en ayudarte, tal vez no lo recuerdes pero Jimin se encargó de cocinar tus comidas y cuidarte mucho para que descansarás —Sin más que decir se fue. El azabache quedó muy sorprendido, ¿El Omega? ¿Había cuidado de él? Ella no podría estar mintiendo...

De un momento a otro sintió una calidez en su interior, era como si su Alfa se hubiese tranquilizado pero aún seguía con las ganas de verlo. ¿Por qué le ayudo? Yoongi lo trató muy mal, inclusive casi lo "ataca" aunque eso fue más impulsó de parte de su Alfa que de él.

¿Estaba bien si lo ignoraba? ¿El Omega descuidó su propia salud por él? Ni siquiera la castaña hubiese hecho eso...

Le disgustaba que tuviese el mismo nombre que su novia. Su Alfa se disgustaba cuando los comparaba...

No sabía qué hacer, el Omega estaba enfermo y su Alfa estaba obligándolo a ir con él, pero no quería, ¿O sí? No era posible, su novia se enojaría demasiado si se enteraba. ¿Lo haría? Lo pensó un par de segundos, se frustró. A su Alfa jamás le importó sentir el olor de otros sobre ella pero su lado humano se sentía herido por ello.

La Beta salió del cuarto asustando por completó al azabache.

—¿Todavia estas aquí? —Le preguntó. —Yoongi te prepararé algo, ¿Sí? —Ella sonrió y se fue directo hacia la cocina.

Miró a ambos lados del pasillo, nadie se acercaba, observó la puerta y por fin se decidió a entrar.