Taehyung olfateó el aire, Yugyeom tenía razón, había un extraño olor a chocolate pero a la vez dulce y cremoso. El olor obviamente estaba mezclado ya que sentía un suave olor a vainilla, rápidamente pensó en Jimin, el Omega todavía estaba descansando en su habitación. ¿Debía ir? No quería molestarlo.
Siguió a la Beta junto al Alfa, se dirigían hacia la habitación preparada para el peligris, Taehyung no paso por alto al darse cuenta que las tristes feromonas del Rubio habían cesado. Suspiró aliviado de que ya su amigo se sintiera mejor y decidió que una vez que terminará de acompañar al Alfa lo vería.
—Me encanta la habitación —Dijo Yugyeom admirando el cuarto, estaba muy bien amueblado y decorado, todo quedaba perfecto además de que combinaba a la perfección.
—Por supuesto. Jin Hyung se encarga de la decoración de todas las habitaciones, siempre le da el toque único a cada una —Explicó el pelirrojo con una pequeña sonrisa, su Hyung podría ser dramático e testarudo pero, Seokjin realmente era un genio cuando de moda y decoración se trataba.
—Entonces creo que debería darle las gracias a Jin Hyung —Dijo.
—Bueno, te dejó para que te instales tranquilo —Habló Mizuki. —Yo tengo un par de cosas que hacer —Aclaró la Beta.
—Yo iré a resolver un par de asuntos —Se excusó el Alfa mientras daba medía vuelta y se iba detrás de Mizuki, cerró la puerta y corrió hasta el cuarto del Omega.
—¡Kookiee! —Lo llamó el mayor, lo estuvo buscando por todos lados, estaba muy preocupado ya que no lo había visto desde lo que ocurrió en la sala. ¿Dónde estará? Temía que se topará con Yugyeom; definitivamente ese Alfa no tendría que haber sido invitado ni tampoco debió aceptar aquella maldita invitación. ¿Por qué? Por el simple hecho de que no merecía estar cerca del Beta, ya le causó suficiente daño como para que este tuviese un trauma y odio hacia los Alfas. Jin jamás lo perdonaría, ¿Y si Jungkook ya no lo puede superar? ¿Qué pasaría con eso? Esperaba que el Azabache dejara aquel pasado atrás...
—¡KOOKIE! —Gritó más fuerte llamando la atención de varios empleados.
—Lo siento Jin Oppa —Habló una niña. —Kookie Oppa estaba en jardín —Dijo apuntando la puerta que daba al patio trasero.
—Gracias Yuki —Respondió el Omega acariciando la cabeza de la pequeña, le dedicó una sonrisa y se fue en dirección contraria a la cocina. Salió por la puerta, le tomaría un poco de tiempo, miró hacia sus alrededores pero no logró encontrarlo. Creyó que el Beta estaría en el enorme laberinto de flores pero lamentablemente se equivocó, tenía que darle la noticia antes que se enterará por si solo, rezaba por que lo tomara bien y tratara de evitarlo, no quería que Jungkook cometiera alguna estupidez.
—¡Que no!
A lo lejos sintió la voz del azabache, rápidamente corrió en su dirección, ahora podía sentir mucho mejor algunos murmullos. Al parecer Yoongi estaba con él.
—¡Quiero que lo saques de aquí! —Le exigió el Beta a su primo, el Alfa negó frotándose la cien, no era su culpa si Yugyeom estaba aquí. Quien lo envió fue el señor Jeon, el padre de Jungkook, pensó que sería una buena oportunidad para que ambos hicieran las pases y siguieran con su matrimonio arreglado.
—Créeme que si fuera por mí lo hubiese hecho —Contestó Yoongi frustrado, realmente no quería a aquel Alfa.
—¡Dios santo! —Exclamó Jin llegando. —¿Por qué tantos gritos?
—Jungkook ya sabe que Yugyeom está aquí —Aclaró el Alfa.
—Kookie... —Intentó hablar el Omega.
—¡NO ME LLAMES ASÍ! —Gritó. Por supuesto que no, ese asqueroso Alfa, no debía permanecer más tiempo en la mansión, ¿Y si se le acercaba? ¿Por qué diablos su tío lo dejó quedarse en la mansión? ¡No era justo! Lo odiaba con toda su alma, jamás de los jamases lo perdonaría. Se sentía sucio, asqueroso y engañado. Admitía que sentía miedo y de tan sólo pensar que podrían toparse en cualquier cuarto le ponía los pelos de punta, ¿Y si le hacía algo? Tal vez podría quedarse todo el tiempo con Jimin, no creía que al Omega le molestara su presencia, podría hacer como que no se sintiera su presencia. "Maldita sea" pensó el Beta, sentía unas ganas inmensas de llorar y revolcarse en el pasto.
—Jungkook debes calmarte o todos se enterarán de eso —Habló Yoongi sentándose a un lado de él, colocó su brazo entre los hombro del menor, le daba mucha pena. ¿Por qué el Beta debía esconderse de ese miserable Alfa? ¿Por qué no podía contar con la ayuda de su padre, Jeon? Suspiró frustrado.
—Yoongi... —Jin se acercó al Alfa olfateándolo, lo miró un par de segundos analizando. El azabache estaba diferente, no, no era eso... Su olor era diferente.
—¡Oh Dios mío! —Chilló al darse cuenta de lo que era.
