Jin se encontraba parado frente al Alfa con los ojos muy abiertos; había sentido ese olor suave al pasar por el cuarto del Omega y estaba muy seguro que Taehyung también lo sintió.

—¡¿Por qué hueles a mi Jiminnie!? —Gritó enojado, se cruzó de brazos esperando la respuesta, el azabache lo miró por un par de segundos y luego suspiró, era obvio que se iban a dar cuenta, rascó su brazo e inclinó la cabeza hacia la izquierda. Jungkook quien seguía allí sentando lo observaba muy seriamente.

—Lo fui a ver —Confesó.

—¡¿QUÉ?! —El omega dio unos pasos hacia atrás, ¿En qué momento? Nadie podía acercarse por el terrible olor que Jimin emanaba. El Alfa puso ojos en blanco, ¿Era sordo o qué? Si, fue a verlo, ¿Tenía algo de malo? Bueno, al principio lo trato como basura e quiso echarlo de su casa, pero eso era pasado, ¿O no? Pasado pisado, claro.

—¡Tu maldito Alfa! —Habló de repente el Beta. —¡Después de tratarlo de esa manera! —Jungkook frunció ceño, no merecía estar cerca de aquel precioso Omega; era tan lindo que el Beta sentía la necesidad de protegerlo aunque fuese menor a él.

—¡Ya basta! —Yoongi los miró a ambos. —Fui a verlo, ¿Esta bien? Ya no empiecen con sus estúpidos sermones. Entiendo que fui una basura...

—Un tonto. —Interrumpió el Omega.

—Un idiota. —Le siguió el Beta.

—Un estúpido.

—Un tarado.

—Un ignorante.

—Un Alfa sin corazón.

—¡BUENO YA, SILENCIO! —Exigió molesto. —No necesitó que me lo digan —.

—¿Lo aceptarás como tu Omega? —Preguntó de repente Jungkook.

—Por supuesto que no —Respondió Yoongi rápidamente mientras agitaba la cabeza.

—¡Él es bueno y tiene más culo que esa zorra!

—¡Jeon JungKook! —Lo regañó el mayor dándole un golpe en la cabeza, el Beta rodó los ojos, ¿Qué, le van a negar la verdad? Yoongi sabía el secreto del menor pero aun así al Alfa le hervía la sangre.

—¡¿Y tú por qué te enojas!? —Le reclamó el mayor mirando al azabache.

—¡Que no me importa ese Omega! —Habló.

—Por supuesto que sí. Nada más que tu lado humano sigue siendo un caprichoso consentido, no te gusta que te hagan ver las cosas como realmente son, acepta a Jimin como tu pareja. Yo sé que con él no te arrepentirás —Jin colocó su mano sobre el hombro del Alfa, Yoongi dio un paso para atrás y empujó la mano del Omega, no podía aceptar eso. Jimin jamás podría ser su pareja, ¿Por qué no podían entenderlo? Él era el único que sabía exactamente como se sentía la castaña. Su novia ha tenido varios problemas, desde pequeña, sufrió tanto que Yoongi decidió ponerle fin a todo esto.

Taehyung suspiró, el cambio repentino de la atmósfera realmente le llamó la atención, además de que sintió algo diferente. Se colocó frente a la puerta de la habitación del rubio, ¿Estaría mal si entraba? Pensó que tal vez no le molestaría... El deber de él era protegerlo de cualquier amenaza, ¿Y sí alguien entró a la habitación? ¿Y si le hicieron daño? No, por supuesto que no, era imposible y absurdo ya que muchos Alfas cuidaban la mansión desde afuera y muchos Betas desde adentro. Sí algo pasaba sería uno de los primeros en darse cuenta por su increíble olfato.

Abrió lentamente la puerta e miró en ambos lados del pasillo para luego poner un pie dentro de la habitación. Con sigilo caminó hasta la cama del Omega, estaba durmiendo, Jimin se veía muy tierno mientras abrazaba una pequeña almohada en forma de...

—¿Kumamon? —Murmuró el Alfa para sí mismo, no entendía que hacía esa almohada allí, anteriormente no había visto nada relacionado a eso en el cuarto, olfateó el aire y sí, algo no cuadraba. Se acercó más a la cama donde el Rubio dormía muy pacíficamente y pudo sentir otro olor que por supuesto no era para nada del Omega, o de ningún otro.

—¿TaeTae? —Jimin sintió el olor del Alfa. Levemente abrió sus ojitos y con cuidado se sentó en la cama mientras estiraba sus brazos, aun sosteniendo la almohada de Kumamon, el pelirrojo sonrió. El Omega era tan tierno que le daban ganas de abrazarlo.

—¿Yoongi Hyung también está aquí? —Dijo frotando sus ojos, miró toda la habitación pero no lo encontró. El Alfa se sorprendió, ¿Yoongi?

"Por supuesto" pensó, eso era lo diferente, sentía el extrañó olor a chocolate impregnado en el Omega. "Entonces él estuvo aquí" frunció ceño, más vale que ese estúpido no se hubiera atrevido a lastimar al Rubio porque realmente se las pagaría.

—¿Ocurrió algo? —Preguntó Jimin Inocentemente, el Alfa rápidamente negó con una pequeña sonrisa.

—Sólo quería saber si estabas bien —Dijo. —Quiero presentarte a un amigo mio, su nombre es Yugyeom, te caerá muy bien —Comentó.

—Está bien, pero primero me cambiaré —Habló mientras señalaba su pijama.

—Te esperaré a bajo Jiminnie —Dijo éste saliendo del cuarto.