Lizzy llegó dos horas después de que la discusión de su familia hubiese dado por terminada, y apenas entró Edward se acercó a ella para así explicarle la situación. Desde la habitación que Jasper compartía con su esposa pudo sentir como las emociones de su hermana menor pasaban de la sorpresa, entendimiento hasta la felicidad, al saber que después de mucho tiempo ella y Edward harían un viaje solos para así pasar un tiempo con el clan Denali. Sabiendo que Alice también estaba escuchando, centró su atención en ella. A pesar de estar sonriendo comprendía que estaba triste. Lamentablemente, Jasper comprendía que no podía hacer nada, ya que era una decisión tomada por Lizzy y Edward.

Sólo fue cuestión de minutos para que Edward convocara a toda la familia en la sala, para así explicar que tanto él como Lizzy viajarían juntos para así visitar a los Denali. Esme tuvo la misma reacción que Alice, igual que Carlisle, pero Rosalie y Emmett se sentían calmados, ya no estaban seguros de poder controlarse si aquella humana intentaba propasarse.

Jasper les deseó un buen viaje, a lo cual Lizzy lo abrazó para así correr a gran velocidad al carro de Edward, donde ya estaban las maletas de ambos. Edward aprovechó esto para acercarse a Jasper, y en voz baja para que sólo el escuchara le advirtió que esperaba que supiese que estaba planeando. El empático sólo asintió, pues comprendía el punto de vista y como su plan podía salir mal.

Después de que la familia se despidiera Jasper aprovechó que Alice estaba tranquila para así ir con ella al bosque a una distancia considerable para que los demás no escucharan lo que le iba a decir. Su esposa entendiendo lo que quería, dio una pequeña sonrisa para así seguirlo a gran velocidad. Ya a cierta distancia de su hogar la sonrisa de Alice era enorme, y Jasper no pudo evitar sonreír, por ver y sentir que su esposa estuviese tan feliz.

—Yo voy a hablar con la humana, quien lo más seguro esté confusa por la ida de Lizzy y Edward, y durante este tiempo la ayudaré para que no le haga ningún daño a Lizzy. Yo te diré cuando puedas hablar con ella. No quiero que te encariñes y después resulte que nos va a lastimar —explicó con rapidez Jasper. Nunca le había gustado tener que decirle a Alice que hacer, pero era consciente que incluso ella podía salir lastimada si a la final aquella humana no valía lo suficiente como para arriesgar tanto por ella.

Él era perfecto para comprobar eso, ya que como Edward no podía leer sus pensamientos y las visiones de Alice dependen mucho de las decisiones de las personas, a parte de él sólo quedaba Lizzy, pero ella sería la más afectada. Su don para sentir las emociones serviría para saber si estaba mintiendo la humana o no. No sería tan efectivo como el don de su hermana pequeña, pero serviría.

—Está bien —aceptó Alice con una pequeña sonrisa—. Gracias. —Abrazó a su esposo, sintiéndose feliz. Alice comprendía que a pesar de que ya Jasper podía estar con humanos sin sentir la necesidad de chupar su sangre, no era su actividad favorita estar con ellos, y si planeaba hacer todo aquello con Bella era sobretodo por ella, y eso la hacía sentir especial.

Cuando llegaron a la casa ya era hora del instituto, y ya Rosalie y Emmett estaban listo. Alice rebuscó en su armario para ver que se podía poner, mientras que Jasper se colocó lo primero que vio. Cuando los dos estuvieron listos junto a sus hermanos emprendieron camino a fingir ser humanos una vez más.

A penas se bajaron del auto Jasper sintió como más de uno lo miraba tanto a él como a sus hermanos y esposa con curiosidad. Obviamente, la falta de Edward como Lizzy resaltaba, y más cuando para los humanos no había pasado nada para que se fueran. Evitando rodar los ojos, Jasper fue junto a Emmett y Rosalie a sus clases, despidiéndose con un beso de su esposa.

Las clases, como siempre, fueron aburridas, y más teniendo que soportar las emociones de las personas a su alrededor. De cierta forma gracias a esto entendía a Edward, porque a pesar de lo mucho que intentasen bloquear las emociones/pensamientos era más complejo por la cantidad de personas. Suspirando —y oyendo la risa de Emmett en el fondo con el bufido de Rosalie— salieron de la clase para así ir al comedor. Sin embargo, Jasper se detuvo cuando vio por el rabillo del ojo que la humana enamorada de Lizzy iba a otra dirección.

—Ustedes vayan, yo ya los alcanzo.

Emmett y Rosalie miraron por unos segundos a Jasper, ambos calculadores, pero al no encontrar nada sospechosos ambos se encogieron de hombros para así encontrarse con Alice, quien seguramente ya estaba sentada en su mesa. Jasper evitó suspirar una vez más, para que así sus hermanos no lo escucharan. Por un segundo por las emociones que sentían pensó que pondrían trabas y preguntarían el porque no iba con ellos.

Ignorando la mirada de los estudiantes caminó hacía Bella. Hubiese sido más dramático si los adolescentes a su alrededor no se hubiesen puesto a murmurar tan fuerte que qué era lo que tenía Bella para que ya tres Cullen le hubiesen dado el privilegio de hablar con ellos. Jasper vio divertido como los ojos de la humana se abrían y comenzaba a sentirse nerviosa.

—¿Puedo hablar contigo? —Bella se quedó en silencio por unos segundos, y si Jasper no hubiese podido verla respirar hubiera creído que había muerto. Cuando ya pensó que se había desmayado asintió con la cabeza, por lo cual el vampiro comenzó a caminar al estacionamiento, siendo seguido por la humana.

Cuando el vampiro estuvo seguro de que ya ningún estudiante chismoso escucharía lo que diría se detuvo. Bella se paró frente a él, y a pesar de que intentaba mantenerse neutra, Jasper podía ver como sus piernas temblaban, y gracias a su don sabía que estaba muriendo de miedo. Por unos momentos no habló, organizando una vez más lo que diría. Suspiró una vez más, para así relajarse. Recuerda, lo estás haciendo por Alice y Lizzy, pensó, animándose.

—Supongo que tienes curiosidad del porque Lizzy no vino hoy. —Las mejillas sonrojadas de la humana fueron respuesta suficiente—. Por lo momentos no podrás hablar con ella.

—Espera, ¿qué? —exclamó impactada Bella, y Jasper se preguntó una vez más a si mismo si realmente era imposible que a un vampiro le diese dolor de cabeza.

—Mira, sé que te gusta Lizzy, y no lo vayas a negar, en mi familia no se guardan secretos —se apresuró a decir al ver que la humana iba a rebatir—. Ya sabes que en estos momentos esta en una relación con Edward, y lo viste a él. Tienes muy poca o nula oportunidad de tener algo con ella. Creo que sería un milagro si terminan siendo amigas.

Jasper sabía que estaba siendo cruel, y la tristeza junto la soledad que estaba sintiendo Bella era una prueba de ello. Pero el conocía las emociones humanas mejor que nadie, y si con eso se rendía con salir con su hermana menor, honestamente, no valía la pena. Además que, antes de que Edward y Lizzy se fueran, prometieron que Bella nunca se enteraría que la relación entre Edward y Lizzy nunca existió.

—Entonces ayúdame, dime que tengo que hacer para que Maggie centre su atención en mí. Dame al menos un consejo para ser yo quien la haga feliz. —Los ojos de la humana brillaban con determinación, y sus anteriores emociones fueron remplazadas por confianza y amor propio.

Jasper alzó una ceja, sorprendido de verdad, y formó una pequeña sonrisa. Y él que creía que la voluntad de la humana ya se había roto del todo con lo que había dicho sobre ella y sus oportunidades de sobrepasarlo.

—Demuestra que vales la pena, no sólo que eres suficiente para Lizzy, sino mucho más. —Bella lo quedó mirando, por lo cual continuó—. Si realmente quieres mi ayuda, búscame cuando tengas otra duda, pero no seré yo quien te diga como ser suficiente, eso lo debes descubrir tú sola.

Dicho esto, Jasper dejó el lugar, ya sabiendo que su Alice ya le había dicho a sus hermanos lo que había pasado.