Título: Giros en el tiempo
Resumen: Dime, Potter, si supieras todo lo que pasaría, ¿tus decisiones serían las mismas? ¿Estarías a gusto con lo que eres ahora?
Ten presente que la primera decisión en tu vida crearán consecuencias difíciles de evadir.
Personajes:Lord Voldemort; Severus Snape; Draco Malfoy; Harry Potter.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, sin embargo, los nuevos son y serán siempre de mi autoría.
Severus observó con detenimiento al niño que estaba sentado frente a él. El camino hacía las mazmorras había sido particularmente incómodo, o al menos el lo siento de esa forma, porque ninguno buscó la forma de entablar una conversación. Severus nunca se caracterizo por ser una persona sociable, y, durante su amistad con Lily, era ella quien comenzaba las conversaciones y lo buscaba, por lo cual no sabía muy bien como hablar con Potter. Antes no se había preocupado por su inexistentes habilidades para socializar, pero ahora las maldijo, porque ese silencio lo estaba volviendo loco.
Por fortuna, al parecer Potter se dio cuenta de su incomodidad porque comenzó a hablar.
—Sé que esto es extraño, incluso yo lo pienso porque aún tengo en mente todo lo que viví y pase —comenzó Harry, sintiéndose nervioso aunque no lo demostró. Tenía que pensar muy bien las cosas si quería que Severus entendiese lo que estaba pasando a su alrededor, y tampoco hacerle creer que lo veía como un estúpido—. Para comenzar, la profecía dicha por la profesora Trelawney era falsa hasta que Tom intentó matarme.
Cuando se acercó a Potter, pensó que con su carta ya no podría sorprenderlo más, pero al parecer Severus se había equivocado. Primero, había dicho el nombre verdadero de Voldemort, confirmando que era del futuro porque pocas personas sabían de este, segundo, y lo que lo molestaba con demasía era que si realmente la profecía fue falsa hasta que Tom hizo su movimiento, tanto él como su señor habían sido engañados por Albus.
—¿Por qué dices eso? —indagó, demostrando tranquilidad. Si después tenía Severus que explicarle todo esto a tu señor, debía de poseer todos los detalles.
—La profesora Trelawney si tiene el don de la adivinación, pero es tan débil que provoca que cada vez que ve algo no recuerde lo que dijo o vio. Pero este no es el problema, incluso si fuese una vidente de mayor rango, las visiones no están escritas en piedra, y pueden evitarse, por lo tanto, como dije antes, la profecía de Trelawney se hubiese evitado si Tom no hubiese atacado, y ya sabes lo que pasó después —terminó en un suspiro Harry.
Severus analizó todo lo dicho por el niño. Tenía sentido, incluso cuando lo había explicado de forma tan minimista (por no decirlo de otra forma). Admitía para sí mismo que nunca pensó en esa conclusión porque adivinación nunca fue una materia que le llamó la atención, y más cuando comenzó a dar clases en Hogwarts y vio de primera mano la forma de enseñanza de Sybill. También era plausible que hasta ahora ningún mago o bruja lo hubiese comentado, porque a pesar de la magia requerida para poder ver el futuro, adivinación normalmente era subestimada, sobretodo por los nacidos de muggles, quienes habían tenido un contacto más directo con los fraudes.
—Si Albus sabía todo esto, ¿por qué montar todo esto de la profecía y el niño que vivió? —Severus no se molestó en preguntar si Albus sabía todo esto. No era estúpido, y el director tampoco, por lo cual suponer que no estaba enterado de aquello no sólo sería un insulto para sí mismo, sino para Harry.
También tuvo que aceptar que aquel niño le caía mejor de lo que esperaba, y de que cierta forma le recordaba a Lily, sin convertirse en un remplazo de ella, tal como lo iba a ser si se parecía a su padre, y por unos instantes se sintió avergonzado de sí mismo.
—¿Supongo que usted sabe que fue Dumbledore quien introdujo a Tom al mundo mágico? —Severus no hizo más que asentir, porque millones de veces el director se había encargado de recordar que nadie más que él sabía hasta donde podía llegar las capacidades del señor oscuro—. Sucede que en ese momento Dumbledore ya sabía que la magia de Tom tendía a ser oscura, pero no hizo nada, ya que quería que creciese un poco para así poder vencerlo cuando tuviese más poder y ser reconocido tal cual como lo hizo con su amante Grindelwald.
—¿Albus tuvo una relación más allá que el de la amistad con Grindelwald? —interrumpió Severus sorprendido. No le había extrañado saber que Albus hubiese esperado por el señor oscuro para así ganar más reconocimiento, lo que sí le impactó fue saber que el director hubiese estado en una relación homo, ya que más de una forma había expresado su desagrado hacía los magos y brujas que salían con personas de su mismo sexo.
—Sí, se que sorprende que hubiese salido con otro hombre cuando ambos sabemos lo que piensa Dumbledore, pero si hay algo que le gusta a el director, es el poder, y si Grindelwald no hubiese hecho tantos problemas se hubiese quedado a su lado para obtener un poco de ese poder —comentó como si nada Harry, y Snape no hizo más que asentir, concordando—. Lo que no tomó en cuenta es que Tom podría superarlo tanto en fuerza mágica, como inteligencia. Lo subestimó bastante sólo por ser un mago mestizo, y cuando intentó detenerle, se dio cuenta de que era incapaz.
Severus asintió una vez más. Albus era la clase de persona que no consideraba los aspectos buenos de todo lo que fuese diferente a él. Incluso a él lo llegó a subestimar por el mismo motivo, por ser un mestizo. No fue hasta que vio de primera mano sus conocimientos y buena ejecución sobre las pociones, oclumancia y legeremancia que lo comenzó a tomar enserio.
—¿Qué pasó después? —preguntó con interés, después de todo, todo lo que le decía el niño encajaba a la perfección con el Albus que conocía, e incluso Severus, con sus capacidades para leer la mente, Albus lo superaba con creces y su defensa mental era una persona.
—La profesora Trelawney vio la profecía y Dumbledore pensó que era el plan perfecto, por eso ese día dejó que te fueras para que así pudieses avisar a Tom y éste se enfureciera e intentara matarme. Ya de antemano sabía que cuando yo muriese, Tom lo haría conmigo, por lo cual el quedaría una vez más como el salvador del mundo mágico porque contaría la historia de que cuando fue detrás de Tom para destruirlo no fue capaz de salvarme.
Severus se quedó en silencio unos cuantos segundos analizando todo lo dicho, y aún faltaba más, por supuesto que lo sabía. Severus podía entender la suposición de Albus al pensar que si intentaban matarse entre sí ambos morirían, por el hecho de que la mayoría del tiempo las profecías que marcaban a dos personas como iguales era porque a la final terminaban siendo almas gemelas (esto si lo investigó, porque estaba seguro que eso terminaría afectando a Lily), pero lo que no terminaba de entender era como Albus estaba tan seguro de que el señor oscuro encontraría a a la familia Potter.
—Aún falta más, ¿verdad? —Harry torció la boca, sintiéndose incomodo, pero alargar lo que faltaba no harían las cosas mejores.
—Prométeme que mantendrás la calma. —Severus no dijo nada, pero asintió, preparándose para lo peor—. La razón por la cual Dumbledore estaba tan seguro de que Tom me encontraría a mí y a mis padres, es porque ya estaba al tanto que Pettigrew era un mortífago. Fue Dumbledore quien les dijo a mis padres que una mejor opción era Peter porque todos supondrían que el guardian del hechizo sería Sirius. Por eso cuando se anunció que Sirius había matado tanto a Peter como a trece muggles, no intervino, porque era consciente de que Sirius conocía la verdad, y hubiese recibido cargos en su contra, además de perder credibilidad en el mundo mágico.
Por unos instantes Severus casi pierde el control. Incluso cuando lo había prometido, y que nunca se hubiese llevado bien con Black, comenzó a sentir una ira desmedida hacía el director (una más grande de lo normal). Había sido un completo iluso al buscar ayuda con Albus cuando el ya sabía todo lo que estaba pasando, que hubiese traicionado una y otra vez a las personas que le depositaron su confianza, su vida entera, que incluso fuese peor a los magos oscuros que tanto aclamaba odiar y repetir que los iba a destruir. Y es que a medida que Harry hablaba se deba cuenta de que se había equivocado más de lo que pensó en un principio, y eso lo hacía sentir enfermo.
—No tienes porque sentirte culpable —comenzó Harry con su voz suave—. No eres igual a Dumbledore, porque a pesar de que hiciste cosas malas y cometiste errores, te arrepientes de ellos y haces hasta lo imposible por corregirlos, Albus no. —Severus se permitió embozar una sonrisa verdadera, a medida que su respiración comenzaba a tranquilizarse una vez más.
—¿Qué fue lo que exactamente pasó el día que el señor oscuro fue a tu casa? —indagó, intentado mantener a raya su curiosidad. A Severus le dolía hablar del tema porque fue el día en que amiga murió, pero era consciente de que Albus le estaba ocultando detalles, porque si realmente tanto el señor oscuro, como Harry eran almas gemelas, tuvo que ser alguien más quien lanzara el Avada Kedavra para matarlo, y Lily tuvo que haber hecho algo para evitar que muriera.
—Creo que tienes suposiciones, y sin que me las digas siento que son las correctas —añadió con una sonrisa de lado, marca Slytherin. Severus no pudo evitar devolver la sonrisa, teniendo la ligera idea de que Harry había ido a Ravenclaw más para disimular que otra cosa—. Mi madre lanzó un hechizo para protegerme, no te puedo decir cual es porque honestamente no sé cual es. Lo saco de un libro muy antiguo, tanto, que ya muchos pensaban que ni siquiera servía.
—¿Fue Albus quien te lanzó la maldición asesina? —preguntó como si tal cosa, cuando por dentro sentía que esa iba a ser la respuesta.
—Sí —habló sin inmutarse—. Tom si me había lanzado la maldición asesina, lo cual le causó que su alma se fragmentara y una pequeña parte de esta quedará dentro de mí. Lo que profundizo la cicatriz fue que Albus llegó cuando Tom había desaparecido e hizo el mismo hechizo.
Entonces significa que sí son almas gemelas, pensó el profesor de pociones para mantener la calma. Todo lo que le había informado Harry era demasiado, incluso para él, quien era uno de los mejores espías.
—Puedes hablar con esto con Quirrell, seguramente le va a interesar mucho, y si no es de mucha molestia me gustaría hablar con ustedes el sabado en la noche, donde los tres estaremos disponibles. También sería adecuado que esta vez Tom hiciese las cosas bien —terminó para así salir con suprema calma hacía su primera clase. Ya casi era hora de entrar y no deseaba llegar tarde.
Severus se quedó pasmado por unos segundos, antes de ir por un trago, sin importarle que tuviese que dar clases. Ya no importaba saber como fue el antiguo Harry, en lo que tenía que centrarse era que el Harry que estaba enfrentando era uno lleno de sorpresas.
