Este fic es la continuación de otro que se llama Nothing but love, escrito por Busshunter acá la liga

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Los personajes no me perteneces, son una idea original de Jamie Brittain y Bryan Elsley.

Esto lo hago nada mas porque la madrugada es muy larga para dormir

Por cierto, si tienen dudas, criticas, consejos, comentarios, si les esta gustando, si no les late o cualquier cosa déjenme un reviw

Meliiubba, Chlove y lectores anónimos discúlpenme por dejarlos tan a medias y encima tardarme tanto en actualizar, espero que este capi les sea de su agrado.

Amatista: no me odies u.u

Como excusa ante mis atrasos -que parece ser la nueva tendencia -les tengo que comentar que había decidido dejar de trabajar durante las noches para no matarme tanto entre la tesis y las practicas, y así fue... por tres días. Ahora estoy de practicante en un nuevo lugar, osea que soy doblemente practicante y ni un sueldo decente alcanzo, en fin, espero no morir pronto. Esos fueron mis tres renglones de catarsis.

Espero les agrade el capi (al menos tiene la talla para serlo) imagino que estuvieron esperando por algo así, no sé, ustedes díganmelo.

Bonito inicio de semana, que les sea leve.

Biss blad

Capítulo 17 – Perdiéndola

Narra Naomi

–Emsy?

En mi habitación luce el mismo desorden de hace días, cualquiera diría que nada a cambiado, pero no es así. Faltan cosas en el escritorio, los cajones están especialmente revueltos y no esta la foto de nosotras que nos tomamos después del Love ball, entro temiendo lo peor y suelto un suspiro al notar en la cama hay un bulto envuelto en cobijas.

–Amor?

Conforme me voy acercando noto como este no deja de tener ligeros movimientos como si se estuviera riendo, extraño tanto su risa que no me molestaría que me estuviera jugando una broma, sin embargo no puedo estar tranquila. Subo de rodillas a la cama notando como hace movimientos irregulares y percibo un leve murmullo de lamento, sigue llorando, pero está aquí, conmigo.

–Emily... esta mañana me excedí contigo, discúlpame –poso una mano sobre aquel capullo y no recibo respuesta, me quedo un momento en silencio, lentamente deslizo mi mano desde la cima hasta el colchón y noto que está mojado.

Me inclino sobre ella y la destapo apresurada mente, nada de lo que pude haber pensado me hubiera preparado para ver tan destrozada a mi novia, al quitarle las cobijas que la cubrían por encima de su cabeza estaba hecha un ovillo, bañada en sudor, temblando, con los ojos cerrados de los cuales no dejaban de salir lagrimas y con vomito fresco. La sacudo suavemente, tal cual es un bulto.

–¡EMILY! – no me responde

La imagen me impacta un momento, me acerco a ella y me cercioro de que sigue respirando, solo una sospecha viene a mi mente, sobredosis.

Cojo su teléfono que esta en la mesita de noche y veo que hay un paquete con pastillas, solo faltan algunas, lo cual me hace recapacitar antes de llamar a emergencias. Me inclino sobre mi novia, respira de manera irregular, abro sus parpados y es cuando responde.

–Naos... tengo frío..

Por fin dejo salir el aire que estaba conteniendo, está en un mal viaje, no deja de ser delicado, pero al menos es algo con lo que sé lidiar. Puede darle un ataque por lo que no pierdo ni un minuto más en hacer algo.

–Emily no te duermas, no cierres los ojos.

La incorporo como puedo, me quito mi chaqueta para ponérsela sobre los hombros.

–Yo solo quería irme y dejar de molestarte...–solloza

–No digas tonterías. –voy corriendo al baño donde pongo a llenar con agua caliente la tina, regreso corriendo al lado de mi novia llegando justo antes de que se desplome de lado. La cargo para sacarla de la cama y llevarla al baño, la dejo sentada sobre el escusado, me asusta que no deje de temblar. Le saco los calcetines, luego los medias junto con sus pantys, le quito el blusón que traía y me muerdo el labio al saber que no estaba usando sostén, he visto muchas veces desnuda a Emily y me sigue provocando como la primera vez que me permití ver todo su cuerpo, solo que ahora no es momento para que se disparen mis deseos por ella.

–Todo esta mal por mi culpa –Solloza mi novia y me vuelve de inmediato a la difícil situación por la que atravesamos.

–Shh no digas eso –Tomo una toalla y la mojo con el agua de la bañera para limpiarle un poco los restos de comida digerida. La paso por sus brazos, su cuello, su rostro ¿dónde quedó aquella chica que no paraba de sonreírme?

–Discúlpame por todo...

–Yo también debo disculparme –la vuelvo a tomar en brazos y esta vez ella me abraza por el cuello, camino a la bañera y la dejo suavemente ahí, pero ella no me suelta.

–Juro que en cuanto pueda me iré –siempre he amado su ronca voz, pero ahora está tan desgarrada que parece un sollozo de algún lugar lejano y fantasmal, me enchina la piel.

–Nadie está pidiendo que te marches –junto nuestras frentes para que nuestras miradas se encuentren –quédate, lo arreglaremos, sí? –mi nova asiente con la cabeza y yo se lo prometo dándole un beso en la frente.

Nos quedamos así un momento, el hecho de que ella tampoco me quiera soltar me confirma que teme que me vaya, estos días han sido un asco, pero sé que aún podemos solucionarlo, al menos nos merecemos una última oportunidad. Al poco tiempo me suelta. Tomo el jabón para comenzarlo a pasar lo por todo su cuerpo, ella solo se abraza a sí misma mientras yo la cubro de espuma y caricias. La intención es darle un baño rápido para quitar el sudor y vomito, pero no puedo evitar contemplar su nívea piel sobre la cual he dibujado inmensidad de figuras durante las noches en las que solo eramos ella y yo.

Solo una vez nos hemos bañado juntas, fue poco antes de mudarme a esta casa, yo estaba tomando un relajante baño de burbujas cuando Emily llego al tiempo en que mamá se iba, estaba tan absorta en mis pensamiento que no me dí cuenta cuando entro, ella lo notó, así que se desvistió y sin mas se metió conmigo a la bañera sorprendiéndome. Desde aquella vez no hemos tenido la oportunidad de repetirlo, hasta ahora. Solo que en esta ocasión es tan distinto, no hay miradas pasionales ni caricias lujuriosas, solo lagrimas, temblores y jugos gástricos, aún así algo permanece, paso el jabón con tanto cariño y cuidado como aquella vez, le lavo el cabello como si fuera la cosa mas delicada del mundo. Aunque estoy vestida no me preocupa salpicarme o mojarme, en este momento solo importa que estemos bien ella y yo. Emily desliza una temblorosa mano hacia mi, yo la tomo entre las mías.

–Discúlpame por esto –me alegra tanto que haya dejado de llorar.

–Hey, sin avergonzarnos ¿de acuerdo? – beso su mano y doy por terminado el baño.

La saco de la bañera para arroparla con un par de toallas, sigue temblando. Le paso el enjuague bucal y después de usarlo le doy un par de pastillas para el vomito que tenemos en el botiquín del baño, lo traga en seco. Parece más serena, la vuelvo a alzar en brazos para llevarla al cuarto de Katie (el nuestro está hecho un asco), la dejo un instante en lo que voy al nuestro por ropa limpia, regreso en tiempo record. Comienzo a vestir la, primero sus pantys, luego su pantalón de la pijama, omito el brasier y termino colocándole la playera con cara de cerdo, ahora que lo pienso solo he desvestido a Emily, nunca había hecho algo como esto para ella o para alguien más. Arropo a mi novia con el cobertor de su hermana. Ambas nos sonreímos.

–Gracias –me sonríe tímidamente

–No hay de que – coloco una toalla sobre sus hombros y paso su cabello encima de esta. Acaricio sus brazos y la miro a los ojos.

–Voy por algo para que comas.

–No me dejes sola... por favor –suspiro, no quiero dejarla sola, pero me será imposible llevarla a la sala, estos pequeños traslados me han demostrado que fue mala idea dejar el atletismo.

–No tardo amor –sus ojos demuestra miedo, pero debo dejarla, no la puedo ayudar si me quedo.

Bajo a la cocina para buscar en el refri algo rápido para preparar y voulá, la sopa de verduras de ayer es perfecta para la ocasión, lo pongo en el micro en lo que voy a la alacena por un jugo de arándanos y unas galletas. Pongo todo en una bandeja y voy directo al cuarto de huéspedes donde Emily parece dormitar.

–Emily –abre los ojos, se incorpora y trata de sonreírme.

Coloco la bandeja en la mesita de noche, me siento junto a mi novia en lo que esta se sienta. Comienzo a darle cucharadas de sopa en la boca, parece querer protestar un poco, pero no dice nada, se deja mimar.

–No vas a comer?

–Mas al rato cojo algo.

–Estas bien?

–Sí, tu cómo te sientes?

–Con frío, pero mucho mejor... Tienes la cara hinchada.

–Oh... cierto. Tengo otra divertida anécdota que luego te contaré.

–Naomi, no quiero seguir causando problemas, sí tu quieres que...

–No lo digas... a menos que eso sea lo que tu quieres.

–Tu qué quieres?

–Yo pregunte primero

–Me quieres?

Usualmente respondería con otra evasiva –que te parece a ti?

–Por favor...

–Emily, no he dejado de quererte –le doy un momento para que tome jugo.

–No quiero separarme de ti, pero sé que te lastimo, y mucho.

–Creo que lo que nos han dicho de cierto modo a resultado ser cierto, somos muy jóvenes –mi novia no dice nada, baja el rostro– pero a mi me gustaría seguir creciendo a tu lado.

Emily de nuevo me mira, algunas lagrimas se le han escapado– yo también lo deseo –aunque su estado general es deplorable en sus ojos vuelvo a ver aquella chispa que se había esfumado, le doy la ultima cucharada de sopa y la abrazo, ahora puedo sentirla tan cerca de mi, este gesto es tan sincero que parece darme una paz que hacia tiempo no tenía, podemos solucionarlo.

La aparto un poco para darle un beso en la frente –acomodaré algunas cosas abajo en lo que descansas un poco, vale?

–Quédate conmigo.

–Regresare pronto –me hace un puchero y le respondo dándole un rápido beso en la nariz.

En verdad quería quedarme con ella y velar por su bienestar, pero necesito acomodar nuestro cuarto. Bajo los traste que lleve junto con los que estaban en nuestro cuarto, subo por las cobijas de nuestra cama, las pongo a lavar mientras recojo la mesa y lavo los trastes. Al terminar escucho mi celular, al tomarlo veo que tengo al menos 10 llamadas perdidas de Cook, contesto.

–Blondie dónde estas?

–Cook, estoy en casa.

–Bueno vente para el bar que la cosa se pone buena.

–Hoy no Cook, Emily no se siente bien.

–Sí quieres sentir algo bien sabes donde encontrarme.

–Pajero.

–Naos... cómo estas?

–Bien, hoy solo quiero estar tranquila con Emily.

–Me debes una fiesta blondie.

–Luego hablamos.

–Naomi

–Si?

–Todos metemos alguna vez la pata, no es la gran cosa.

–Gracias.

–Nos vemos.

Ese Cook, será un pajero de mierda, medio imbécil y busca pleitos, pero también es mi mejor amigo.

Subo a nuestra habitación donde Emily está terminando de tender nuestra cama.

–Deberías haberte quedando donde te deje.

–Esto es lo que tenías que hacer, no? –paso a un lado para levantar las cobijas e indicarle que se recueste –pensé que sí te ayudaba acabarías pronto –se mete en las cobijas.

–Emily sigues temblando.

–Tengo frío.

–Debiste quedarte en cama –me dedica esa mirada a la que no puedo resistirme, sin poder hacer más me volteo para comenzar a desvestirme –aunque ya pasó lo peor debes descansar –me pongo la pijama.

–¿Dónde están lo demás?

Me cepillo el cabello –Se fueron de fiesta por el fin de los exámenes.

–Te debo una fiesta.

–¿por qué? –comienzo a desmaquillarme.

–Para compensarte de que te quedes a cuidarme, sí quieres ir ve, yo estaré bien.

No le digo nada, simplemente me voy al baño a lavarme los dientes. Al regresar a nuestra habitación mi langosta está recostada tratando de contener los temblores que todavía tiene, apago la luz y me recuesto junto a ella para abrazarla de cucharita.

–Quiero estar aquí, contigo –le susurro al oído.

Mi novia se voltea para quedar de frente a mi –jamás quise irme– dice esto para aferrarse a mi, hunde su cabeza en mi pecho y solloza un poco, yo solo atino a abrazarla aún más a mi.

–Estaremos bien –le digo en lo que acaricio su cabello. Entrelazo nuestras manos y con mi pulgar acaricio su mano, no sé por cuanto tiempo estuvimos así, soló recuerdo haberme quedado dormida cuando mi novia dejo de temblar. Todo este tiempo estuve perdiendo a Emily, lo bueno es que la encontré antes de que fuera irreparable. Hoy por fin duermo tranquila, todavía hay esperanza.

FIN DEL CAPÍTULO 17