Por fin la actualización
En primer lugar disculpen por los errores de dedo del capi pasado, apenas me estoy acoplando a esto de usar la tablet para escribir, pero ahí la llevamos.
En tanto les digo que este capi es calmado y meloson... Entiéndame hace poco fue la boda de una gran amiga y hoy puedo creer en el amor... Pero como quiera ya estoy preparando un drama que bueno, se debe coser a fuego lento, ya verán.
Asi mismo quiero agradecer sus comentarios que me hacen creer que en verdad soy buena escritora :B
y sin más les dejo el capi, respuesta de comentarios al final.
Pd: ya saben los personajes no son míos y la historia es continuación de otra de Busshunter
Capítulo 28 – Inserción a la casa Fitch
Narra Naomi
Emily entra a su casa mientras yo me escabullo al patio trasero, espero unos minutos que me parecen eternos, me pregunto qué debería hacer sí alguien me llegará a ver; sí debo huir o quedarme a dar una patética explicación. Los minutos pasan, el frío se cuela por debajo de mi chaqueta, pasan de las Díez de la noche, cada minuto que transcurre solo hace al clima más severo.
De pronto la puerta trasera se abre y es mi langosta indicándome que entre, no hablamos y caminamos despacio. En cuanto entro a la casa Fitch el calor me envuelve, la cocina huele a sopa de papa y pastel de carne, pasamos rápido por la planta baja en donde se escucha la otra hermana Fitch gritando histérica por una blusa. Tras adentrarme más en la guarida Fitch se hace presente un ligero aroma a madera y aromatizante de pino, pasamos por la barra en donde compartí palabras no muy gratas con mi suegra y luego por el salón en donde pude ver muchas fotografías en las paredes... Me sabe un poco mal irrumpir de esta manera, me hubiera gustado detenerme a contemplar cada imagen, cada detalle, continuó siguiendo a mi novia en silencio, escabulléndonos en su hogar, como intrusas. No mentiré, es algo emocionante, una pequeña y loca aventura, pero también es triste.
Subimos las escaleras y de inmediato mi langosta me jala al interior de su habitación, me da un pico en la boca y con un ademán que me dice que espero un poco, cierra la puerta tras de sí, dejándome sola en su cuarto.
Me toma unos minutos en reaccionar que estoy en el cuarto de las gemelas Fitch, la contemplo en su totalidad y es gracioso adivinar cuál es el lado de cada quien: por un lado hay pósters de moda, hombres sin camisa y estrellas de cine, mientras que en el otro tiene decorados de películas de acción y un afiche de blondie. Un lado es sofisticado y el otro es creativo y espontáneo, a decir verdad me agrada conocer este lado íntimo de mi novia, es como si pudiera ver un reflejo de ella, como si estuviera jugando a las adivinanzas. Aspiro ligeramente y dejó como una fragancia frutal me llene los pulmones.
Me aventuro a caminar hacia la que apuesto es la cama de mi novia, me siento en la mullida cama, mis sospechas se confirman al ver una fotografía de nosotras de cuando paseábamos por Bristol a bordo de su scooter. La calma es interrumpida por la abrupta intrusión de alguien que entra gritando, lo cual me asusta y hace que me ponga de pie de inmediato.
–YA NO QUIERO NADA, SOLO NO ME MOLESTEN –y de un portazo la mayor de las hermanas hace una magnífica entrada, lo cual me permite volver a respirar.
–Este... Yo... Verás... Déjame explicarte antes de que armes un escándalo –lo digo lo más rápido que puedo y como respuesta Katie solo atina a dar una carcajada mal contenida.
–oh dios como no te tome una fotografía, con tu cara asustada y más pálida que de costumbre –pasa a sentarse como una reina frente a mí – relájate Campbell Emily me dijo que estarías aquí, de hecho fui yo quien acaba de armar semejante berrinche para que tú pudieras escabullirte hasta aquí, así que me debes una.
Suelto un suspiro de relajación y me dejo caer en la cama.
–con todo y que seas una perra, gracias –la gemela mayor pasa a recostarse a mi lado, acabo de notar que el techo está pintado de un entramado muy extraño, similar a los juegos mentales –sí tú te has quedado en mi casa, supongo que estamos a mano que yo me quede en la tuya, no lo crees?
–No-oh, si me fui a tu casa era para ayudar a Emily y como la más beneficiada fuiste tú, supongo que me debes dos –ambas estamos viendo el techo, perdiéndonos entre lo extraño que es estar aquí y ahora compartiendo con Katie.
–Nunca me imaginé como sería su habitación.
–qué te imaginabas, qué tendría hombres desnudos por un lado y mujeres del otro?
–imaginaba que sería muy tú...
–Te parece que no hay nada de Emily aquí.
–Creo que esta perfectamente dividido... Como nunca tuve hermanos siempre me dio la impresión en que uno impone sobre el otro.
–usualmente siempre hay una constante lucha para eso...
–Pues en tu cuarto me parece que hay un buen balance entre las dos...
–Desde que mi hermana te folla ha ido imponiéndose más y más, qué diablos hacen que se pone tan a la defensiva –un silencio incómodo se interpone, cómo puedo responder a ello? –No creo que este de todo mal y supongo que es parte de rebelarse y todo eso –ambas suspiramos– aunque bueno siempre podemos compartir.
–En serio? –me giro hacia ella – y dime creen que puedan compartir cualquier cosa? –al terminar la frase Katie me guiña un ojo.
–Quizás – mi única respuesta posible es morderme los labios.
–Pero no te sobre calientes aún –dice esto cuando regresa a su cama –voltéate, me voy a poner la pijama.
–Me quedaré aquí y no veré nada.
–Vaya, estamos cansadas el día de hoy.
–Descuida, siempre tendré energía para ti –ella solo se ríe y aunque sé que este juego podría irritar a mi novia, simplemente no puedo evitar seguirle la provocación.
–Y dime ya haz pensado cómo saldrás de aquí?
–Acabo de entrar y ya me quieres correr... Pues me iré en la mañana junto con Emily.
–y dejar que se abra la caja de Pandora? Mi madre sale junto con mi hermana en las mañanas, si no es que antes o después, es algo impredecible.
–pues esperare a que salga tu madre.
–luego mi padre y mi hermano hace rutinas de ejercicio por un rato hasta que ya no pueden más, desayunan y se van, pero a veces James se queda.
–Eso quiere decir que me podré ir hasta medio día?
–Más o menos, sí.
Suspiro
–Tenias algún plan?
–No exactamente, pero sí quería irme temprano.
–Es muy urgente?
–Nah, puedo posponerlo un par de días.
–perfecto, porque me vendría muy bien que me llevarás a hacer unos mandados, ya sabes, es más fácil en carro.
–Nunca pierdes una, verdad?
–No estoy acostumbrada.
–Pero tú invitas el almuerzo.
–Te puedo hacer un riquísimo omelette con patatas.
–Felicidades me haz sobornado, confió en que puedas satisfacer mis expectativas.
–Nunca nadie se ha quedado insatisfecho, créeme.
Luego de que Katie se cambia de ropa me arroja una pijama que consiste en unos pantalones con una sudas era holgada, todo con estampados de ositos, lo cual me parece muy divertido.
–Voltéate –le digo a la castaña.
–De cuando acá eres tan pudorosa?
No le respondo pero sin decir más se volteada para darme un poco de privacidad, me pregunto sí entre hermanas hay pudor o es una relación de extrema confianza que no se puede tener con otra persona. Aunque bueno como han sido las cosas entre estas gemelas se me haría difícil pensar en que vuelvan a tener un vínculo tan fuerte, con todo esto que ha pasado últimamente me he dado cuenta que, pese a todo, Katie solo quiere proteger a Emily y que no puede dejar de hacerlo, sobre todo porque intenta salvaguardar a su hermana de sí misma y creo que hasta cierto punto también me ha salvado, a su manera.
Cuando termino de cambiarme digo –Gracias Katie...
–No te fijes, no es que quiera impresionarte.
–Quiero decir, gracias por todo...
–Ya te dije, no te fijes, que algún día me la cobraré.
Un agradable silencio se forma en esa habitación, me sabe raro, tengo miedo de ser descubierta, aunque quiera ver todo esto como una especie de jugarreta hacia mis suegros, la verdad es que esta situación me hace entristecerme por nuestra situación, si su madre aceptara lo nuestro las cosas serían tan relajadas, digo de por sí ser homosexual en esta sociedad es difícil, salir del closet es una constante lucha, no se diga de la encrucijada que es mantener una relación, sobre todo eso también está que la madre de mi novia me odia por amar a su hija, por corresponderla, cuidarla y protegerla. Me frustra esta situación y no imagino cuán difícil es para Emily lidiar con todo esto, creo que por eso le cayó en el hígado mi infidelidad... No puedo evitarlo pero un nudo se me aloja en la garganta y mis ojos se enrojecen pues intento contener la tristeza.
–Hey –dice la gemela Fitch –no es momento de sobre pensar las cosas, confía en Emily, de acuerdo?
Yo nada más asiento en lo que intento sobreponerme del momento.
En ese momento Emily entra al cuarto con una bandeja en las manos, trae tres tazones con sopa de papa, además trae pastel de carne y ensalada verde.
–Traje la cena– la manera cantarina en la que lo dice y la suave sonrisa que acompaña su intrusión hacen que todo mi pesimismo se diluya.
–Menos mal, morita de hambre aquí– menciona la otra gemela.
–Gracias Emily –paso a ayudarle a mi novia con la bandeja y acomodar los platos.
–Podemos juntar las camas y así quedará suficiente espacio en el piso para comer –propone Katie a manera de mando.
–Bueno, acomoden ustedes en lo que voy por algo de beber.
Dicho y hecho removemos cuidadosamente los muebles para hacer espacio en un extremo del cuarto.
–Sirve que así tienen un poco más de espacio para dormir y espero que mínimo se comporten porque voy a estar en la misma cama.
Entorno los ojos, ya se había tardado –Dormimos abrazadas, no creo que pueda evitarlo, pero de ahí en más no creas que me pone sabiendo que compartiré cama contigo.
–No me obligues a dormir en medio Campbell.
–Si haces eso solo harás que me confunda y termine abrazada a ti.
–Solo controla a mi hermana.
–Descuida, ya lo hablamos, y no tienes de qué preocuparte, solo dormiremos abrazadas, y ya.
–Siempre y cuando solo sea eso, está bien... Digo Emily siempre ha sido friolenta y por eso se abraza a todo lo que tiene...
–entonces antes se abrazaba a ti.
–y como lo odiaba, me hacía tanto calor.
–yo lo adoro.
–Lencha
–lo peor es que aún puedo terminar enganchada a ti.
–eso no me apura, pero si las dos se me pegan, de seguro moriré hervida.
Ambas nos reímos, entre la hostilidad y el coqueteo me alegra que Katie este de nuestro lado.
Finalmente llega Emily con una jarra de té helado y unos vasos, cenamos en la tranquilidad de su alcoba entre chismes del instituto, afuera el frío se hace más severo, es bueno estar aquí y ahora.
Al terminar Katie se lleva los trastes y Emily se cambia, ambas salen a dar las buenas noches a sus padres para evitar que entren y finalmente nos acostamos. Pegada a la pared se pone Katie la cual hace un muro con animales de peluche, luego me recuesto yo y al otro extremo mi novia. Escogimos este orden para que Emily no tuviera problemas al salir temprano de la cama.
Y así nos quedamos dormidas en un santiamén.
A mitad de la noche me despierta la urgencia de ir al baño, para mi sorpresa estoy presa en medio de las dos Fitch que me han abrazado de cada lado, claro Katie también duerme de la misma manera. Lo primero que se me ocurre es que debería tomarme una foto para presumírsela a Cook, pero descartó la idea al saber que deje mi celular en el carro.
Sí alguien me hubiera dicho que hoy terminaría en medio de las Fitch en casa de mis suegros me hubiera reído en su cara, de hecho me cuesta creer todo lo que ha pasado esta noche, bueno este día.
Me libero del agarre de mi langosta, y después acomodo a mi cuñada acunándola así el sentido contrario de mi, no es que me desagrade, pero creo que ella lo preferiría así. Luego me escabullo entre los cobertores para así dar salir de la habitación. Como es muy riesgoso ir al baño de la segunda planta bajo los escalones y en la completa obscuridad me dedico a pasear por el hogar de mi novia, veo las fotografías familiares, los recuerdos de diversos viajes.
Con calma paso al baño de la planta baja y luego a la cocina a tomar un vaso de agua, casi siempre hago lo mismo cada noche. Me despierto a las dos de la madrugada a ir al baño y por agua.
Regresó con extrema cautela al cuarto de las gemelas y al cerrar la puerta Emily se incorpora bastante adormilada.
–Naoms...–se frota los ojos– tengo frío.
Es su manera de pedirme que regrese y la acurruque contra mi, esto también forma parte de mi rutina de madrugada, y hasta ahora me doy cuenta de lo mucho que la he extrañado.
Me escabullo entre los cobertores, repto hacia mi novia para quedar a su lado, ella ya se ha recostado, al quedar a su altura le doy un pico en la nariz.
–shhh ya estoy aquí – mi novia sonríe y me abraza hacia su pecho, y así nos quedamos dormidas, usualmente es ella la que se acurruca en mi, pero este ligero cambio me sabe tan bien, tan dulce y necesario. Es así como confirmó que a pesar de todos los problemas, todo estará bien siempre y cuando mi día pueda terminar así.
FIN DEL CAPÍTULO
Comentarios de sus reviws
Meliiubba: Volví, ya vez que todos pueden ser decentes al menos una vez en la historia xD. Me da mucho gusto saber que te sigue gustando la historia, seguimos al pie del cañón.
Majo: me llamas cruel pero pides más y más drama, eso sí es masoquismo puro. Te adelanto que la acampada será densa, muy densa. Y en tanto sigo procastinando continuó escribiendo.
Invitada anónima: mira que hoy no hubo peleas, y sí sigo y seguiré actualizando.
Bis blad
