Los personajes aquí utilizados pertenecen a Craig Bartlett y a Nickelodeon


Capitulo 9 un encuentro fortuito

La mañana del sábado había llegado tan radiante como lo solía ser en aquella época del año, en el cielo no había una nube y daba paso a un cielo azul, Arnold despertó con una amplia sonrisa en su rostro recordando los avances que tuvo con la chica de ojos azules, creía que era fascinante saber que Helga no parecía ser la chica de hierro que muchos asumían.

Se levanto, se dio una ducha y bajo a desayunar junto a su excéntrica, pero adorable familia como lo había descrito ella.

-Hola Arnold. – saludo el señor Hyunh.

-Buenos días señor Hyunh, Ernie, señor Kokoschka. - saludo Arnold antes de sentarse a la mesa.

-Y bien Arnold, cuéntanos cómo te fue en tu cita- pregunto Ernie moviendo las cejas como señal de galantería.

- ¿Cita? ¿cuál cita señor Potts?. - Arnold parecía confundido ante las palabras que había dicho.

-Vamos Arnold no te hagas, vimos ayer a una chica salir de tu habitación- el tono pícaro del señor Kokoschka hizo que el chico rubio se sonrojara.

-Eh…bueno… es que es una…amiga…- Arnold apenas podía controlar su vergüenza, no se había percatado de la presencia de sus inquilinos cuando acompaño a Helga hasta la puerta, la noche anterior.

-Si Arnold, cuéntanos, la chica se ve que es linda- el señor Hyunh parecía igual de curioso que Ernie y Oskar.

-Es más deberías traerla a cenar uno de estos días a la pensión, para que la conozcamos- soltó Ernie hacia los demás presentes en la mesa, el tono de entusiasmo había hecho que los demás inquilinos asintieran con la cabeza como señal de aprobación

Arnold no podía controlar su vergüenza, no sabía por qué lo estaban interrogando con aquellas comentarios y preguntas sobre ella.

No era la primera chica que lo había visitado, no había sido igual cuando Rhonda o Nadine habían ido para el proyecto de modas e insectos que llevaron a cabo después de su discusión, o las diferentes ocasiones en las cuales había ido Laila a estudiar o trabajar en sus proyectos, nadie le había dicho nada con respecto a esas visitas, parecía que Helga había causado gran impacto entre los inquilinos ya que ahora todos armaban gran alboroto por saber de la chica de vestido rosa.

-Señores, dejen en paz a mi nieto y a su pequeña amiga. - el abuelo había llegado como caído del cielo para fortuna de Arnold

-Vamos abuelo, ayer apostarse que ella se quedaba a cenar y vinieron por ella antes- el señor Kokoschka se encogió de hombros

-Kokoschka, miserable embustero podrías cerrar la boca-

-Solo decía que no había sido tan fácil ganar 5 dólares-

-Abuelo!- dijo Arnold con aparente molestia - no puedo creer que estén apostando con Helga y conmigo. -

-Así que se llama helgaaa. - la voz de Ernie de notaba curiosidad- un nombre fuerte para una chica fuerte, págame Hyunh.-

-Señor Potts , señor Hyunh ¿ustedes también?-

-Lo siento Arnold, le aposté a Ernie que la chica tenía un nombre delicado y él dijo todo lo contrario, así que ¡aquí tienes un dólar! - el señor Hyunh saco de su bolsillo el dinero para dárselo a Ernie.

-De echo tiene otro nombre. - se cruzó de brazos Arnold

- ¿Y bien? ¿Cuál es muchacho? - la curiosidad había embargado a Ernie, quién al igual que los demás adultos querían saciar con la respuesta del chico

-Eh... no puedo decir nada, se lo prometí. - dijo con aparente vergüenza, sabía que si decía algo era hombre muerto.

-Vamos, vamos dejen respirar al chico. - al abuelo había puesto un alto a los curiosos inquilinos

-y a la pequeña Eleanor- su abuela había salido de la cocina con una bandeja de hot-cakes para que desayunaran.

Después de un rato Arnold subió de nueva cuenta a su habitación para repasar la información que había recabado de Helga, recordó los avances que tuvo con la chica después de que se sintieran más cómodos

Flash back

-Veamos entonces no solo el rosa te gusta si no que el verde. - la voz de Arnold sonaba bastante animada, tenía en la mano un cuaderno donde estaba apuntando la información que en esos momentos le estaba proporcionando la pequeña niña de ojos azules.

-Así es camarón... digo Arnold- dijo sonrojándose una vez más Helga, quería evitar los sobre nombres con el chico, pero después de tantos años de molestarlo era costumbre.

- ¿Y por qué te gusta ese color?, ¿pensé que el púrpura era tu segundo color favorito? - a veces Arnold era demasiado "curioso" para el gusto de Helga.

-Mmm... quizás porque me causa tranquilidad- Helga sabía que esa era una respuesta parcial, la verdadera razón era porque era el color de los ojos de Arnold y cada vez que podía verlos de frente le daban esa tranquilidad que a veces necesitaba.

- ¿Algo más que quieras saber de mí? - la pregunta de Helga era más que nada para tratar de desviar la conversación, aunque le parecía agradable que por primera vez en años recibir la atención del chico de sus sueños le empezaba abrumar.

-Ok repasemos esto una última vez. - se aclaró la voz Arnold

-Tu nombre completo es Helga Geraldine Pataki-

-¡Aja! -

-Tienes 10 años, tu cumpleaños es el 26 de marzo, tus colores favoritos son el rosa, el verde y el púrpura, tu comida favorita son las hamburguesas y las malteadas de chocolate, ¿eres alérgica a las fresas cierto? -

-Así es, si como una me muero y no literalmente. - esa información para ella era vital por que representaba un punto débil según el punto de vista de ella.

-Ok, lo recordare para que nunca te de fresas y así también podré evitar que nadie te acerqué una, que pudiera hacer daño- dijo Arnold remarcando con tres veces una línea sobre el papel para sobresaltar aquella información

-Arnold de verdad no tienes que hacerlo, mientras no las coma estaré bien- le había parecido muy lindo aquel detalle de Arnold, o diablos de hecho todo lo que hacía el chico era lindo pensó Helga.

-Claro que es importante, no quiero que nada arruine mi nueva amistad contigo Helga. - dijo guiñándole un ojo.

-Amistad- suspiro Helga, sabía que no podía tener todo el pastel, pero al menos esa rebanada no era tan amarga como lo pensaba.

-Bien, tu música favorita es el rock y el metal, te gustan las películas de terror y los sándwiches de helado- la lista no era muy larga, pero al menos era un comienzo.

-Ya tienes la idea melenudo. - dijo una sonriente Helga, quien estaba recostada sobre el sillón de Arnold viendo hacia el techo, al igual que él había anotado algunas coas solo para disimular y no verse al descubierto por el chico.

-Y en tu caso, tu nombre es Arnold Shortman, tu cumpleaños es el 7 de octubre, tienes 10 años, tienes una fascinación por el jazz que no hubiese imaginado mi abuela, tu color favorito es el azul y el rojo-"vaya sorpresa" lo pensó por un momento- no eres alérgico a nada, pero no te gustan las berenjenas, te gusta la pizza y el helado de vainilla. - dijo con aparente indiferencia Helga.

-Y las películas de terror- agrego Arnold

- ¿Creo que eso es lo único que tenemos en común? - enfatizo Helga

-Al menos es un comienzo. - dijo con voz esperanzadora Arnold

-Si eso creo, dijo Helga- levanto la vista hacia el reloj que estaba sobre la pared y este marcaba las 7.

-Creo que es momento de que vaya a casa. - dijo Helga, quien sabía que ya había sido suficiente por el día de hoy, no quería forzar las cosas para que no se tornaran raras, además tenía hambre y sabía que habría comida, al fin y al cabo, su hermana estaría todo ese mes así que podía darse el lujo de tener una cena caliente que la estuviese esperando en casa.

-Tan... tan rápido paso la tarde- se sorprendió Arnold ante la hora, por primera vez el tiempo con Helga había sido poco para el gusto del chico rubio- ¿y si te quedas a cenar? - pregunto con entusiasmo

-Arnold, creo que por hoy es suficiente, gracias por la invitación, pero será para otra ocasión si no te importa, además Olga no tardará en pasar por mí. - Helga se había levantado del sillón para acomodar sus cosas en la mochila, no había notado la cara de decepción que había provocado en Arnold, ella si quería pasar más tiempo con él, pero debía tomar las cosas con calma

-Oh! Creo que tienes razón, además tenemos el resto del mes para seguir conociéndonos.-

-Así es cabeza de balón-

- ¿Y si no reunimos el lunes por la tarde? - no sabía por qué, pero ahora que la chica se estaba sincerando, él quería saber más de ella, saber cuáles eran sus pasatiempos, sus anécdotas más alegres y más tristes, Arnold siempre fue de naturaleza curiosa y Helga siempre se había destacado por hacer muchas cosas inexplicables a pesar de ser ruda y tosca, siempre encerró un enigma que él quería descifrar.

-A un no lo sé Arnold, tengo que organizar mi tiempo para ayudar a Brainy con sus apuntes y tenemos que empezar a estudiar para las pruebas, escuchaste a Simmons el examen será un resumen de todo lo que hemos visto este año. - dijo Helga con seriedad ya que para ella la escuela era una de sus tantas prioridades después de Arnold claro está.

Para Arnold todo había sido maravilloso hasta que Helga pronuncio dos palabras que pronto descubriría que lo sacarían de sus casillas, "mi tiempo" y "Brainy", ahí estaba la razón principal de su dolor de estómago cada vez que Helga mencionaba que tenía que consultar su tiempo o cualquier aspecto de su vida con Brainy le precia absurdo, desde cuando Helga rendía cuentas al chico asmático.

-No lo tomes a mal Arnold, pero me ofrecí ayudar a Brainy y sabes que cuando doy mi palabra la cumplo, además él se ha convertido en alguien especial para mi.-

-Especial, en qué sentido Helga, especial como un amigo o como algo más- de pronto Arnold olvido sus modales y salto ante la inminente interrogante que había sembrado la chica, que quería decir con especial, ¿acaso Laila estaba en lo correcto y que quizás a Helga se estaba enamorando?

- ¡Hey tranquilo chico!, la reina del chisme es Rhonda Lloyd recuerdas, quien diría que el chico más aburrido de todo el cuarto grado y con buenos modales le gusta el chisme. - dijo Helga cruzándose de brazos y con tono burlón

-Este... yo... Yo digo...dis...disculpa Helga- Arnold coloco sus manos detrás de su espalda en señal de vergüenza no sabía por qué había sido tan impulsivo con la chica, apenas tenían una tarde de haber empezado a conocerse y él ya quería saber cosas que no le incumbían o ¿sí?.

-Ho vamos Arnold, no te disculpes, solo era una broma. - Helga le regalo una sonrisa para que el chico no se sintiera mal- además tienes razón deberíamos reunirnos la próxima semana, que te parece si te llamo el domingo por la noche para ponernos de acuerdo. - Helga se colocó la mochila en la espalda y se dispuso a salir de la habitación del chico.

-Me parece una buena idea. - dijo Arnold, sabía que tenía que controlar aquellos impulsos que saltaban de la nada, tenía que haber alguna explicación para que él se tomara esas libertades con Helga- te acompaño a la puerta-

-Primero las damas. - se inclinó Arnold haciendo que Helga rodara lo ojos ante la acción del chico.

Ambos rubios salieron de la habitación con la esperanza de que lo que había hecho aquella tarde sería el principio de muchas cosas buenas entre ambos.

Fin flash back

Para este entonces Arnold sabia pocas cosas de Helga, pero se sentía tan bien saber que podría estar a su lado el resto del mes.


Las 5 de la tarde marcaba en el reloj de Arnold cuando se encontraba ya en el pórtico de Laila, el muchacho se había esmerado un poco en su arreglo, sabía que era una salida de amigos, pero aun así no pudo evitar estar lo mejor presentable ante la chica pelirroja, toco el timbre de la puerta, a los pocos minutos la chica salió de su casa regalándole una sonrisa, dando por hecho que esa tarde sería una tarde bastante interesante para ambos chicos.

En el camino Arnold no pudo evitar contarle a Laila lo bien que había sido pasar la tarde con Helga, le contó hasta cierto punto lo que había descubierto de ella, además de que por primera vez no le había bastado el tiempo que paso con ella.

Laila sonreía ante el relato del chico, sabia en el fondo que, si él se daba la oportunidad de conocer a Helga vería la joya que era la chica, sabía que él se interesaría rápido en la personalidad de la chica del vestido rosado, además de que Helga seria la persona más feliz por recibir las atenciones de aquel chico rubio.

Cuando llegaron al cine ambos jovencitos se detuvieron a ver la cartelera, Arnold no había reparado en qué tipo de película verían, sabía que no podía ser de terror ya que Laila no le gustaba aquel genero así que tenían como opción ver una película romántica o quizás ver la película de los conejitos tercera parte.

De pronto Laila toco el hombro de Arnold para que volteara ver lo que ella le había señalado -mira Arnold ahí está Brainy y Helga, creo que también vinieron a ver una película.-

De pronto la vista de Arnold recorrió el lugar para encontrar a Helga, ella no le había dicho que saldría con Brainy, rayos quizás si era una locura, pero quería algún tipo de explicación, pero que estaba pensando él, diablos quizás tenía que darse la oportunidad de convivir con ellos, pero al verlos tomados de la mano se le formaba un nudo en el estomago

-Helga, Brainy. - saludo con simpatía laila

-Hey señorita perfección, hola cabeza de balón. - saludo Helga muy casual

-Ghh...hola...- apenas pudo decir Brainy

-Hola chicos, que hacen aquí? - pregunto Arnold

- ¿Tu qué crees melenudo?, pues vamos a ver una pelicula, dohi!- el sarcasmo era el segundo idioma de Helga y a veces no podía uno evitar que de ella saliera de forma natural.

- ¿Y bien que veremos hoy teddy?.- Helga se dirigió a Briany dejando atónitos a Arnold y a Laila

-¿Teddy?- pregunto curiosa laila

-Si, teddy es el apodo que le di a Brainy- dijo sonriente Helga

El chico asmático solo asintió con la cabeza, mostraba un leve sonrojo ante lo dicho por la rubia de ojos azules, a Arnold le dio un vuelco en el corazón, Helga Pataki la chica más temeraria del cuarto grado había sido conquistada por el chico más raro de su salón, mientras que el seguía siendo el cabeza de balón, años de tratar de ser su amigo y así de la nada Brainy era teddy, como había sucedido ni el mismo se lo podía explicar, esto no tenia ninguna lógica y para colmo de él, el apodo le pareció fastidioso.

Sin poner mucha atención a la conversación que estaban teniendo los chicos Arnold comenzó a analizar con más detalle a Brainy. - Que le podía atraer a Helga solo mírenlo, no es más alto que ella, su piel es sumamente clara, se encorva, apenas y puede hablar y … - de pronto el hilo de sus pensamientos fue interrumpido por Laila que lo sacudía

-Arnold, te parece bien que entremos a ver "la libreta"- le dijo con sumo entusiasmo su pequeña amiga pelirroja.

Arnold solo asintió y le devolvió la sonrisa, aún no sabía en qué momento sus amigos decidieron ver esa película, así que sin más remedio los siguió dentro del cine, Arnold observaba los movimientos que hacía Brainy con Helga, como sostenía su mano, le sonreía y la chiquilla le actuaba con tanta naturalidad que sintió envidia de como él podía tener ese nivel de confianza con ella, siendo que apenas el día anterior Arnold apenas pudo tener un gramo de esa parte dulce de Helga.

Tomaron asiento Laila y Brainy tomaron los extremos de 4 asientos que había al principio de una fila, dejando a Helga y a Arnold en medio de ambos, la chica rubia sintió que no era justo e inmediato trato de cambiar su lugar a lo que el chico albino le negó debido a que él prefería estar en la orilla por comodidad, sin más remedio y convencida una vez más por su mejor amigo Helga tomo asiento junto a Arnold.

La película comenzó, la trama era bastante básica, una joven de alta cuna se enamora de un pobre diablo que trabaja día y noche para poder crear fortuna y así quedarse con ella, ubicada en los años 50's llena de mucho drama; para Laila y Brainy la película les había fascinado desde el principio, pero para los rubios, era claro que después de 20 minutos que parecieron una eternidad, estaban mas que aburridos.

De pronto Helga se disculpó con Brainy con la excusa de querer un bocadillo de la tienda de dulces, era necesario que saliera de ahí, ya que en su último intento por mantenerse despierta fue en vano, se recargo sobre el hombro de Arnold.

La chica cayó en cuenta de su acción minutos después de sentir un ligero peso sobre su cabeza y haciendo que ella se sintiera extrañamente cómoda.

Cuando cayó en cuenta de lo que estaba haciendo miró a un avergonzado Arnold quien no se había molestado en ser la almohada temporal de su ahora nueva amiga.

Arnold había sentido el peso sobre su hombro de forma repentina cuando el trataba de sostener su cabeza antes de parpadear por tercera vez tratando en vano de mantenerse despierto, la acción de la chica rubia lo tomo por sorpresa haciendo que la cálida mejilla se acomodara de forma natural, decidió no moverse para no despertarla, pero el aroma que desprendía su suave cabello había llamado su atención, discretamente se acercó para tratar de adivinar cual era el aroma,- chicle pensó en primera instancia, no creo que parece ser fresas o frambuesas, quizás en la siguiente reunión le preguntaría- pensó el chico, enfoco de nueva cuenta su atención en la película, pero solo pasaron dos minutos antes de que el sueño lo venciera haciendo que el recargara su rostro sobre la cabeza de Helga.

Después de que el terror Pataki abandonará la sala, Arnold quiso salir de tras de ella, para disculparse por aquel momento de incomodidad que le había causado, se disculpó con Laila diciendo que tenía que usar el baño y salió casi a la par de la chica del moño rosado, cuando salió al vestíbulo del cine la vio frente al mostrador de dulces, tomo un aire y se dirigió hacia donde estaba ella.

- ¿Helga te encuentras bien?- pregunto con cautela Arnold

-Eh!- Helga salió de sus pensamientos al escuchar la voz de Arnold a sus espaldas - claro que sí Arnoldo! Solo necesitaba tomar aire, de verdad esa película apesta, - dijo en un tono bastante sincero

-Creo que tienes razón, la película es mala- dijo Arnold frotándose el brazo en señal de vergüenza - de hecho yo también me estaba quedando dormido ahí adentro- dijo entre risas

-No eres el único que piensa eso melenudo, pude escucharte roncar- dijo Helga con una sonrisa

- ¿Entonces no te gustan las películas románticas? -

-Mmm… de echo si me gustan Arnold- Helga apartó la mirada, se había sonrojado de nueva cuenta - pero no creas que cualquier película, me gustan las de época, aquellas que muestran mujeres independientes y fuertes, que no sean las típicas princesitas que necesiten ser salvadas.-

-Oh! Ya veo, por eso te fue fácil interpretar a Julieta en la obra escolar- dijo Arnold sonrojándose

-No solo fue eso Arnold, de verdad me encanta shakespeare, no solo sus obras si no también sus poemas, al igual que algunos libros de poesía, por si no te has fijado Arnold me encanta leer.- dijo Helga cruzándose de brazos

-Eso es fascinante Helga, quizás algún día pudieras prestarme uno de tus libros para poder leerlo-

-Mmmm… por qué no, tal vez con eso pueda evitar que hagas otra de tus bromas para Halloween-

-Juro que el siguiente no planeare nada que ponga en aprietos a ninguno de los chicos y menos a ti- de pronto Arnold se había acercado a Helga para tratar de tomarla de la mano

-Hey!- la acción del chico fue interrumpida por aquel repentino saludo de uno de los empleados del cine- qué tal rubia cómo estás! – el chico no era muy alto su tez era clara, ojos marrones y cabello negro, parecía algo gótico si no fuese por el uniforme que llevaba puesto en ese momento, uno típico adolescente de 17 años que trabajaba en aquel lugar.

-Qué tal zopenco- saludo Helga con un tono bastante familiar

-No me digas que viniste a ver aliens vs zombies con tu novio- señaló el chico a Arnold

-No es mi novio, No soy su novio- soltaron al mismo tiempo ambos chicos sonrojándose

El chico soltó la carcajada ante la reacción de los rubios, era bastante obvio que ambos respondieran ante aquellas palabras

-Relájate rubia, solo bromeaba- dijo el chico revolviéndole la cabeza a Helga

-Hey tarado dame espacio- Helga se acomodaba su flequillo

La familiaridad con que se trataban ambos chicos captó la curiosidad del Arnold, nunca había visto a Helga tratar a alguien, así como si fuera su hermano, Helga noto que Arnold la observaba así que aprovecho el momento para poder presentarlos – Arnold te presento a Jessie, trabaja aquí en el cine y es el zopenco más agradable que podrás conocer en todo Hillwood y es solo un adolescente- señalo Helga

-Ahh! con que este es el famoso Arnold - Jessie le dio un codazo a Helga para avergonzarla, a lo que Helga le saco la lengua en forma de respuesta

-Así es Miller, él es uno de los perdedores de mi clase- dijo Helga frunciendo el ceño señalando a Arnold, quien rodo los ojos ante la divertida acción de Helga, la fascinación embargo a Arnold al ver que Helga podía entablar algunas relaciones fuera de la primaria y con gente mayor, eso era de admirarse ya que creía que ella difícilmente podía ser sociable, que tonto de su parte pensar así, pensó el chico.

-Mucho gusto Arnold- Jessie tendió la mano a Arnold

-El gusto es mío- respondió con una agradable sonrisa

- ¿Y qué hacen aquí afuera? - pregunto el joven hacia Helga

-Escapando de la película más patética que haya visto hasta el momento- anuncio Helga señalando la sala de donde habían salido

-La libreta- soltó Jessie con una sonrisa en los labios -Si quieren los puedo a la función de aliens vs zombies, empezó casi al mismo tipo que la otra película –

-Mmm… no lo sé, tu qué opinas Arnold-

-Creo que no sería lo correcto si dejamos a Laila y a Brainy solos en la otra sala, seria descortés -

-Oh vamos Arnold, ellos saben cuidarse solos y como dijo Jesse empezó al mismo tiempo, podemos verla y luego regresar por ellos, además tómalo como una aventura- Helga le guiño un ojo a Arnold quien de pronto sintió algo raro en el estómago, y no, no era igual a lo que sentía cuando veía a Helga con Brainy, si no que esto era diferente, era emocionante.

-Creo que no haríamos daño si echaríamos un vistazo a la otra película siempre y cuando volvamos a tiempo para estar con Laila y Brainy

-si, si, si como sea Arnold, te prometo que solo serán unos minutos y después volverás a tu cita con la señorita perfección, dijo con un tono de aparente de fastidio a Arnold

-No es una cita Helga, solo salimos como amigos - Arnold quería aclarar este punto con la chica no sabía por qué, pero tenía que hacerlo

-Podría decirnos mismo de ti, si ese fuera tu caso- el tono de Arnold denoto un tipo de exasperación quizás no era la forma correcta de preguntar, pero quería saber los motivos por los cuales ella había ido al cine con el chico albino.

Helga empezó a reír y negar con la cabeza- eres tan gracioso- sin más echo andar después de que Jessie les dio la indicación de que podían entrar a la sala.

Arnold fue detrás de ella, esperando a que le diera una respuesta, tomaron asiento en la penúltima fila, la sala no había mucha gente quizás unas 15 o 20 personas repartidas por todo el lugar, Arnold seguía esperando la contestación de Helga pero está nunca llegó, intento con otra cosa, quizás saber cómo había conocido a al chico del cine pero la chica lo mando a callar diciéndole que en otra ocasión le diría como conoció al adolescente, así que sin más remedio fijo su mirada hacia la pantalla y empezó a ver la película, de pronto hubo un momento en que ninguno de los chicos dijo nada solo disfrutaban de su compañía y de la función.

Minutos después ambos chicos salían de la sala comentado lo entretenido que había sido aquella película.

-Quién diría que la gran Helga se asustaría con un zombi- Arnold decía esto con un tono ligero de broma, aunque en el fondo era agradable ver que la chica había dado un par de brincos durante la película permitiéndole que está lo tomara de la mano, había sido agradable el contacto de ella hacia él.

-Ja-ja-ja! Muy gracioso Arnold- dijo cruzándose de brazos Helga - además te recuerdo quién grito al final como una niñita- el comentario de Helga era mordaz a comparación del chico, pero en cuanto vio la expresión que ponía en su rostro, soltó la risa haciendo que ambos chicos disfrutarán más su compañía

-Creo que deberíamos volver con Laila y Brainy- sugirió Helga después de su comentario, así que echo andar en dirección hacia la sala, pero antes de que pudiera dar dos pasos más Arnold sostuvo su mano y lo que provocó que la chica detuviera su andar y volteo a ver al chico

-Gracias Helga por la película de verdad me la pasé mucho mejor de lo que pensaba- Arnold se acercó a la chica para poder depositarle un beso en la mejilla, pero detuvo sus impulsos cuando sintió un ligero temblor de parte de ella, quizás no era el momento pensó, así que simplemente le guiño un ojo y le sonrió

Helga no sabía cómo reaccionar ante los nuevos acercamientos del chico, primero ayer en su habitación y ahora en el cine, quizás era agradable, pero necesitaba su espacio, no por qué le molestara si no por qué quizás no podría contener sus enormes ganas de abrazarlo o besarlo, y para ser francos no quería volver a cometer sus mismos errores como lo hizo en la azotea de industrias futuro.

Sin más que decir Helga soltó la mano de Arnold y se metió a paso veloz a la sala, el chico con cabeza de balón se sorprendió ante la reacción de la chica, esperando que ella le dijera que también la paso bien o qué tal vez no se pusiera de meloso, pero al no tener ningún tipo de respuesta le parecía que él había hecho algo que molesto a la chica y qué tal vez esto afectaría su nueva relación.


El fin de semana paso muy rápido, Arnold ya no tuvo más noticias de Helga durante esos días, aunque le había dicho ella que le llamaría el domingo no fue así, repasaba en su cabeza una y otra vez la tarde del sábado qué pasó con Helga y no se explicaba por qué de pronto salió corriendo así de la nada, ni si quiera lo miro cuando se despidieron, quizás fue imprudente de su parte acercarse así pero no lo podía evitar tenía la necesidad de acercarse, ni siquiera se tomó la molestia de preguntarle a Laila que le había parecido la película, solo le ofreció una disculpa por haberse ausentado por más tiempo del que él se había imaginado, pero para ser francos no se arrepentía de haber pasado esa tarde con Helga en lugar de Laila.

Cuando llego el lunes a la escuela por la mañana, las cosas parecían similares a lo ocurrido la semana pasada solo con excepción de que ahora la nueva amistad de Arnold y Helga parecía estar estancada, la chica había pasado el día con Brainy dejando a un lado inclusive a Phoebe.

Durante el almuerzo la chica oriental se acercó a Gerald y Arnold quienes se sorprendieron al verse interrumpidos por la chica asiática.

-¿Chicos podría almorzar con ustedes?- Phoebe cargaba su bandeja y parecía molesta por las acciones de su amiga y de ahora su nuevo mejor amigo.

-Claro que si nena! - Gerald le regalo una amplia sonrisa ya que era la primera vez que ellos dos almorzarían sin tener encima a Helga

-Gracias Gerald, no soporto a esos dos cuando se ponen de melosos. - prosiguió Phoebe señalando a Brainy y Helga que se secretaban como era su costumbre.

-"Como era posible que Helga fuese tan desconsiderada con Phoebe, si el estuviese en lugar del albino trataria de ser menos evidente y almorzaría con sus amigos, sin hartarlos- pensó Arnold, - "quizás tomaría su mano y ... pero un momento que idea tan loca, él almorzando con Helga, ¡por favor!, bueno no es que le pareciera mala, pero sería un almuerzo como amigos... argh"- porque le parecía mala la idea cuando ellos habían pactado una especie de tregua para acercarse.

Muchas ideas más le estaban provocando una enorme jaqueca al pobre chico hasta que sintió el cálido toque de Laila en su hombro quien le regalo una sonrisa y pregunto si podía almorzar con ellos.

-Hola chicos puedo sentarme con ustedes. - Laila traía su bandeja y parecía más animada de lo normal

-Claro que si Laila- movió un poco su silla para abrirle espacio a la chica pelirroja, pero sin dejar su puesto donde podía observar a los chicos que estaban en la mesa de al lado.

-Y como les fue en su fin de semana chicos, alguna novedad. - pregunto Laila antes de dar un trago a su leche

-Nada como salir con la chica más ingeniosa de la clase, no solo inteligente si no hábil en los videojuegos- dijo Gerald volteando a ver a Phoebe quien se sonrojo por las palabras del chico moreno.

-Sip, la chica no solo es talentosa con las consolas, sino también con la esgrima, las artes marciales y habla japonés. - Gerald enlistaba cada una de las virtudes de la pequeña niña asiática haciendo que esta se sonrojara cada vez mas

-Gra... gracias Gerald. - dijo Phoebe apenas en un hilo de voz, no imaginaba lo impresionado que estaba el chico. - y tú no te quedas atrás Gerald, quien diría que puedes encestar de espaldas, tener una enorme colección de leyendas urbanas y una habilidad para los negocios. - la chica había devuelto el cumplido hacia su nuevo "amigo" quien al igual que ella se sonrojo.

-¿Y tú qué me dices Arnold? Como te fue con la ….- Gerald tuvo que detener su oración al ver que Phoebe torcía la boca, si bien a él no le caía muy bien Helga sabía que era la mejor amiga de la que podría ser su futura novia y tenía que medir sus palabras

- con Pataki viejo... Arnold, Arnold? - la pregunta paso desapercibida para el rubio, parecía ya una costumbre que últimamente Arnold se perdiera en sus pensamientos al observar a Helga y a Brainy, ya que para él era fácil desconectarse de las conversaciones de su alrededor solo para enfocarse en el par de chicos de la mesa contigua.

- ¿Arnold, viejo que te pasa?- pregunto Gerald y le dio un codazo para que volviera en sí, sabía que su amigo era distraído pero desde la semana pasada lo había estado observando que su mejor amigo con cabeza de balón pasaba mucho tiempo observando a Helga y a Brainy e inclusive se imaginó que Arnold parecía celoso, cosa que le causo risa al chico moreno, pero esto ya no parecía gracioso.

-Me disculpan un momento. - Arnold se levantó abruptamente dejando d a un lado su almuerzo a medio comer y a los chicos atónitos ante sus acciones, se dirigió a paso firme a la mesa donde se encontraba la chica de moño rosado y el chico de lentes.

-Helga podemos hablar un minuto. - Arnold no saludo a Brainy como era su costumbre solo se dirigió a la chica quien parecía atónita por el tono en el que le había hablado Arnold

-Esfúmate camarón con pelos, estoy almorzando. - el tono de Helga parecía molesto, aunque en el interior de Helga se hallaba de regocijo porque Arnold se había acercado hablar con ella.

-Solo por un minuto- rogó Arnold

-Ok cabeza de balón, pero si me pierdo mi almuerzo lo pagaras. - Helga se levantó de su asiento y camino fuera de la cafetería dejando a Brainy quien le regalo una sonrisa, para Arnold le había parecido la sonrisa más espantosa pero que más le daba, por lo menos podría hablar con Helga por unos instantes

-Que paso chico, de que quieres hablar. - Helga se su cruzo de brazos para aparentar enfado.

-Bien... este...- Arnold se quedó en blanco, no pensó que la chica aceptaría hablar con él y no había planeado nada para decirle solo quería saber cómo había pasado su domingo y por qué no lo había llamado y que cuando seria la próxima vez que se reunirían, así que trato de conectar sus pensamientos para que pusiese sonar casual y no desesperado.

-¿Como has estado?- pregunto un avergonzado Arnold frotándose el cuello parecía más nervioso de lo normal.

-Desde el sábado hasta ahora bien melenudo, ¿algo más? - Helga parecía indiferente miraba sus uñas como si la presencia de Arnold la molestara.

-es bueno saber eso, sabes yo me preguntaba...- trago saliva el chico no sabía cómo formular la pregunta. - ¿quería saber cuándo reuniremos de nuevo? - al fin había salido las palabras de su boca

-Mmm... aun no lose, tengo que planear mi agenda, mira Arnold. - la chica puso su mano sobre el hombro del chico rubio como un gesto amistoso - tengo muchas cosas que hacer, debemos reanudar las prácticas en el capo Gerald para que el zopenco de Wolfgang y sus tontos amigos no nos apaleen en verano, además tengo que ponerme al corriente con los apuntes en clase y quisiera empezar a estudiar para los exámenes. - dijo Helga apartándose de Arnold para dar media vuelta y volver a entrar a la cafetería.

-Está bien Helga. - dijo con un tono de tristeza Arnold, sabía que lo poco que había recabado aquel fin de semana no era suficiente para su investigación por ello quería pasar más tiempo con la chica.

-Arnold, quizás podamos reunirnos el fin de semana te parece bien, sé que tenemos el tonto proyecto de Simmons encima, pero entiende que ahora debo ayudar a Brainy el... el me necesita y es agradable, sabes. - dijo Helga antes de desaparecer por la puerta, dejando a un Arnold completamente aturdido por el comentario de la chica.

Arnold volvió a su mesa donde lo esperaba Laila, Gerald y Phoebe se habían levantado por un pudin de tapioca así que tardarían un poco en volver, sin decir mucho Arnold tomo asiento en la mesa cruzo sus brazos y dejo caer su cabeza, para este punto la cabeza le estaba doliendo demasiado, porque le importaba que Helga tuviera tiempo para todo menos para él, quizás extrañaba toda la atención que ella invertía y que el nuca se dio cuenta hasta esos momento, extrañaba a su bullying.

-Arnold ¿te encuentras bien? - Laila parecía preocupada por su amigo, sabía que las cosas con el no estaban del todo bien

-No Laila no lo estoy, parece que Helga tiene tiempo para todos menos para mí- la voz de Arnold estaba totalmente apagada.

-Oh, vamos Arnold, no te preocupes ella sabrá como arreglárselas para poder hacer el proyecto contigo, solo que con lo de Brainy pues tiene que organizarse mejor...

-Ese es el problema, Brainy parece absorber su tiempo, tiempo que debería pasar conmigo y no con él. - dijo molesto Arnold y levantando la cabeza. - por el proyecto no quiero que nos atrasemos. - Agrego Arnold ante la mirada picara que le dio Laila

Laila soltó una sonrisita y puso una mano sobre su barbilla. - tengo una idea, me disculpas por un minuto. - la chica pelirroja se levantó de su asiento dejando a Arnold quien volvió a colocar su cabeza entre sus brazos, no estaba de humor para que lo animaran. Momentos después Laila regreso con una sonrisa amplia entre los labios.

-Listo. - soltó la chica volviendo acomodarse sobre su asiento junto al de Arnold

- ¿que está listo Laila? - pregunto Arnold levantado de nueva cuenta la cabeza.

-El grupo de estudio que aremos, Brainy, Helga, Gerald, Phoebe, tu y yo. - Laila sonreía al ver que a Arnold se le iluminaron los ojos cuando dijo que ella había logrado que la chica rubia pasara más tiempo con él, bueno no exactamente con él, pero si en compañía de más personas y no solo con el chico de lentes.

-Eso es fantástico!.-

- ¿Que es fantástico?- Gerald y Phoebe habían regresado a su mesa, se habían demorado demasiado debido a que Harold a un no se decidía si tomar el pudín de tapioca o el de chocolate.

-Que aremos un grupo de estudio, nosotros 6.- soltó Arnold con animo

- ¿Nosotros 6? ósea te refieres a ustedes dos, a nosotros dos y aa...- señalo a la mesa de alado

-Así es Gerald, no es fantástico. - Laila sonaba igual de animada que el chico rubio

-¡Están locos! - alzo la voz Gerald

-A mi parece una buena idea- Phoebe tomo asiento para comer su postre

-A mí también, ¿cuándo nos reuniremos? - Gerald cambio de opinión al escuchar las palabras de la chica asiática.

-Mañana en mi casa a las 4.- respondió Laila.


Hola Chicos!

Ya se! Mas de dos semanas sin actualizar, creyeron que había abdicado, pues NO, prometí seguir hasta el final y heme aquí poniendo al día la historia, disculpen la demora, se me vino un mundo de trabajo (ya se, crecer apesta, créanme es una trampa esto de ser un adulto responsable), además de que fue mi cumpleaños y verán que me la pase festejando con una amiga que cumple la misma semana que yo, así que se hace un festejo doble XD (no es excusa pero bueno, lo bailado ya nadie me lo quita), aquí esta el nuevo capitulo y que creen? ya tengo el otro en puesta solo falta pulirlo y para compensarlos lo subiré esta misma semana, además de que aquí en México tenemos un periodo vacacional de 4 días así que aprovechare para adelantar capítulos, y quizás empezar con las otras dos historias que tengo en mente, así que no se libraran de mi por un buen rato.

Gracias pos sus Reviews, los aprecio, de verdad me emociona que aclamen el siguiente capitulo, eso quiere decir que voy por buen camino, disculpen las faltas de ortografía, trato de entregarles lo mejor que pueda cada capitulo para que ustedes lo disfruten, de verdad muchas gracias por seguir aquí con migo, ustedes hacen todo esto posible, gracias de corazón.

Sin mas por el momento y esperando a que hayan disfrutado de este capitulo por que de verdad se esta poniendo buena la cosa entre Arnold y Helga jajajajajajaja ;)

hasta la próxima chicos! con cariño piscis34