Los personajes aquí utilizados pertenecen a Craig Bartlett y a Nickelodeon
Nota 1: disculpen la demora, el abandono y la curiosidad, aquí esta el capitulo, nos leemos mas abajo, disfruten la lectura!
Cap 11 nuevas sensaciones
Phil escuchaba con atención toda serie de eventos que había pasado su pequeño nieto en estas dos últimas semanas con respecto a la nueva situación donde Helga era la mejor amiga de Brainy y que ella en lugar de ser mala y grosera parecía disfrutar las atenciones del chico.
-Y eso abuelo me está volviendo loco- Arnold paso sus manos sobre su ancha cabeza, su estómago se tensaba solo de recordar cómo Brainy tomaba de la mano o hacia cualquier gesto para que la chica de coletas sonriera.
-ya veo que es lo que sucede aquí- el abuelo se puso de pie para dirigirse a su nieto quien lo miraba con atención - chaparrito no sólo estás enamorado si no también sufres de celos-
-¿Celos? ¿Qué tienen que ver eso aquí abuelo? - Arnold se cruzó de brazos, el chico apenas asimilaba la idea de que le gustaba Helga y ahora su abuelo le decía que también sufría de celos
-Por dios Arnold, acaso no lo vez, estás celoso de que el otro chico esté tomado tu lugar con tu chica- Philip decidió ser claro esta ocasión ya que parecía ser seis la cosa
-¿Mi chica? – para el rubio le había parecido curioso el término que había utilizado su abuelo, aunque en el pasado le habían gustado algunas niñas, no podía decir que eran sus chicas, pero no le molestaba llamar a Helga de esa manera.
-¿Y por eso has estado soñando con ella? -
Arnold se sonrojo al recordar el contenido de sus últimos sueños con respecto a la chica ojiazul.
-Mira hombre pequeño, no sé cómo se tome el amor hoy en día, pero en mis tiempos cuando nos gustaba una chica íbamos y se lo decíamos en la cara, y si nos correspondía la enamorábamos, hasta hacerla nuestra chica- Arnold miraba con atención las palabras dichas por el anciano- y si había algún otro que también la pretendida lo alejamos por qué sabíamos que la chica era especial, no es fácil- se cruzó de brazos y suspiro- yo con tu abuela tuve que espantarle muchas moscas.
Una sonrisa aprecio en el rostro de Arnold, imaginaba a sus abuelos de jóvenes y las cosas que tuvieron que pasar
-¿Y a todo esto Arnold? Mencionaste que en tus sueños besabas a la chica, puedo preguntar ¿por qué? -
-¿Por qué que abuelo? -
-Arnold -
-Abuelo -
-Arnold -
Sin más remedio decidió contarle sobre lo que paso con ella para que el pudiera entenderlo
-Veras abuelo, es que ella me beso hace dos meces en la azotea de industrias futuro y creo que lo eche a perder- Arnold le narro a su abuelo la confesión amorosa que le hizo la chica de vestido rosado a él en aquella azotea. Él chico ojiverde tenía la corazonada de que al haber dicho que todo lo que había pasado con Helga había sido efecto del calor del momento y que ambos juraron no volver a tocar ese tema.
Ya había pasado 2 meses de ese suceso y ahora las cosas eran diferentes y ella correspondía las atenciones del chico de lentes, ¿acaso tan rápido lo supero aquel supuesto enamoramiento? , si era así entonces todo lo que le había dicho y hecho Arnold había propiciado que los sentimientos dela chica de moño rosado cambiaran y por consecuencia se había olvidado de él, permitiendo que ella fijara en Brainy en algún punto y ahora ella estaba empezando a enamorarse del aunque ella jurara que solo era su mejor amigo.
Una pequeña parte de Arnold creía que Helga al tener a Brainy a su lado había sido bueno para ella, porque por su puesto a él no le gustaba la rubia hasta ese momento, pero una gran parte de él se sentía desplazado al ver que ella ya no le prestaba más atención y estaba descubriendo que era una chica extraordinaria.
Recordó que después de salvar el vecindario se había fijado más en ella porque la consideraba su amiga y no podía negarse que durante el tango que bailaron el día de los inocentes él había coqueteado con ella, pero el temor hacía que lo que estaba descubriendo por ella, se negaba a creer que le gustaba su bullying personal, cuando termino de relatar a su abuelo las dos historias con relación a sus sueños, el chico camino hacia su cama y se dejó caer.
-Básicamente abuelo, resumiendo las cosas creo que desde hace tiempo me gusta Helga y no lo sabia -
-mmm, sí que es un buen lío el que armaste chaparrito-
-¿Por qué armaría un lío yo abuelo? Solo me di cuenta que Helga es una chica increíble y...- las palabras de Arnold se interrumpieron al sentir que su abuelo se había sentado a su lado.
-Veras Arnold, al no aclarar tus sentimientos con Helga y dar por hecho de que ella te odiaba en lugar de acércate y averiguar si era cierta esa confesión, cediste tu lugar y dejaste que el otro chico se acercara demasiado para ver lo que vale esa chica y ahora te sientes desplazado, es como cuando un niño no pone atención a un juguete hasta que llega otro y empieza a jugar con él, tu ahora quieres ese juguete porque era tuyo, y eso jovencito no está bien, que te he dicho de seguir tus instintos -
-Abuelo, esto es tan confuso que no sabía ni lo que yo sentía por ella hasta que la vi tomada de la mano de él y cuando empecé a tratarla vi lo diferente y extraordinaria que es …-
-Arnold, Arnold, detén tus caballos, sé que todo esto es nuevo para ti, yo también pasé algo similar, recuerdas la historia que te conté de Gertie la chica que me molestaba cuando era niño. -
-Si abuelo la que era tu abusadora personal, ¿ella también estaba enamorada de ti? Y ¿tú te enamoraste de ella después?, nuca supe el final de la historia abuelo- se sentó al borde de su cama para poder escuchar la conclusión de esa historia.
-jejejeje- la risa del abuelo había parecido al ver que su nieto tenía curiosidad sobre aquella historia inconclusa- así es chaparrito Gertie estaba enamorada de mi desde que éramos unos niños pero me di cuenta que yo también me había enamorado cuando ella cuando la habían mandado aun internado para señoritas y ya no tenía quien me molestara, al principio estaba feliz porque nadie me llamaba chico barbilla o me culparan por las travesuras que ella hacia pero conforme pasaron los días le extrañe mucho, creía que estaba loco por extrañar a la persona que decía odiarme, pero cuando regreso aquel verano cuando teníamos 12 años lo supe y fue cuando seguí mis instintos y la invite a salir, aunque me costó trabajo convencerla, ella acepto, y heme aquí casado con ella después de 60 años.
-Espera un minuto, quieres decir que la chica de la historia es... -
-¡Tu abuela!, así es enano, Gertie es tu abuela y no me arrepiento de haberme topado con la chica más chiflada del planeta y ahora sea la abuela del chico más despistado. -
Arnold entro en un estado de shock su abuela había sido bullying personal de su abuelo y estaba enamorada de él desde niños, entonces lo que hacía Helga era enmascarar sus sentimientos hacia el al hacerle bromas y ponerle apodos todo el tiempo.
Entonces se preguntó ¿desde cuándo Helga se había enamorado de él?, a Arnold le dolía el estómago por todas las emociones que le había provocado saber aquella historia y que se estaba repitiendo con él, era demasiado pronto saber si ellos dos terminarían felizmente casados como sus abuelos, apenas había aceptado el hecho de que la chica de ojos azules le gustaba.
-Arnold, ¿te encuentras bien?, estas más pálido que una hoja de papel-
-Abuelo ¿porque no me constate el final de esa historia antes?-
-Porque aún no estabas listo hombre pequeño, cuando te la conté la primera vez estabas demasiado consternado por la actitud de Helga hacia a ti, que si te hubiese dicho como terminaron las cosas quizás no me hubieses creído, ahora que sabes que tu amiguita de moño rosado te gusta crees que la historia no es un disparate verdad. -
-Yo... yo...- Arnold una vez más coloco sus manos en su rostro no sabía que le estaba doliendo más si el estómago o la cabeza.
Su abuelo comprendió que su nieto estaba muy confundido y tendría que aclarar sus pensamientos sobre lo que le había contado, pero sobre todas las cosas sus sentimientos sobre la chica que ahora había captado su atención. Philip palmeo la espalda de su nieto para confórtalo y así poder darle un poco de ánimo.
- Arnold puedo darte un consejo-
Arnold asintió con la cabeza y miro directamente a los ojos a su abuelo
-Creo que debes darte la oportunidad de experimentar lo que estás sintiendo, recuerda lo que te dije de seguir tus instintos, solo los buenos, ellos nunca te engañaran, e intenta acercarte a Helga, conócela y si realmente crees que es la chica correcta conquístala, así podrás definir si es algo pasajero o es amor -
-Pero abuelo no crees que todo esto es una locura.-
-Que te guste tu bullying personal, hay Arnold, yo también lo pensé, creí que era una locura, pensar que alguien que te molesta y dice que te odia, encubra sus verdaderos sentimientos para después decirte que te ama, pero créeme muchacho que cuando descubres que sientes lo mismo, no hay vuelta atrás y te das cuenta que no es tan malo después de todo, las cosas maravillosas mucha veces no están a simple vista, solo ve más allá y te sorprenderás. -
Por un momento Arnold se quedó en silencio, reflexionaba las palabras dichas por su abuelo, después de todo él tenía más experiencia en estos casos y él había tenido una situación similar, quizás después de todo aceptar que Helga empezaba a gustarle no era una mala idea, ahora ya podía definir que el nerviosismo que sentía al estar a su lado tenía una explicación razonable.
-Bien muchacho, creo que es hora de que te acuestes a dormir, hemos charlado mucho tiempo y he dejado a tu abuela a cargo de la cena, espero y no les haya dado sandia otra vez -
Acaricio la cabeza de su nieto, se levantó de la cama y se dirigió hacia la puerta para salir de la habitación, se dio vuela para darle un último consejo
-Y recuerda Arnold... -
-Ya se abuelo, no comeré frambuesas! -
-¡Rayos no Arnold!, deja que las cosas fluyan, vas por buen camino solo gánate su confianza y siempre habla con la verdad -
-Así lo are abuelo y gracias por escucharme -
Phil sonrió ante la respuesta de su nieto, sabía quebró chico no se daría por vencido nunca lo había hecho, solo esperaba que como siempre hiciera lo correcto.
Al día siguiente Arnold decidió acercarse un poco más a Helga, aunque esto implicaría convivir con Brainy y si ese era el precio que tenía que pagar para ganarse la confianza de la rubia estaría dispuesto en llevarlo a cabo.
Para este entonces Arnold caminaba hacia la escuela y durante su trayecto ya tenía planeado pedirle a Gerald almorzar con Helga y Brainy y de paso con Phoebe.
En el fondo sabía que usar a la mejor amiga de la rubia era una artimaña para que su mejor amigo no pusiera resistencia, ahora tenía que entretener al chico asmático, y de pronto una idea paso por su cabeza, invitarla a Laila también al almuerzo para que así si pudiese tener oportunidad de convivir con Helga.
Lo que no sabía Arnold es que la suerte estaría de su lado por un breve instante y pondría las cosas a su favor esa semana, cuando llego al salón le sorprendió ver que Helga ya estaba en su lugar platicando con Phoebe y no vio a Brainy en ningún lado, así que supuso que el chico llegaría por su cuenta.
Las clases comenzaron y el chico de lentes no se hizo presente en el salón cosa que alegro a Arnold así que podría invitar a almorzar a Helga sin tener que usar a Laila o a Gerald.
Cuando el tiemble sonó y todos salieron hacia sus casilleros, Arnold se acercó a Helga quien platicaba animadamente con Phoebe, el chico se aclaró la garganta para llamar la atención de la chica,
-Helga- el nerviosismo invadía una vez más a Arnold pero tenía que dejarlo a un lado si quería aprovechar esa oportunidad de poder estar con la chica
-¿Qué quieres Arnold?- Helga se había sorprendido al ver la presencia de su amado tenía que disimular sus emociones ahora que Brainy no estaba cerca y a pesar de que Phoebe se había adelantado a la cafetería no había podido esquivar a Arnold
-¿Me preguntaba si podemos almorzar juntos?- el ojiverde pregunto con la esperanza de que Helga pudiese aceptar
-¿Eh?- un rubor ligero invadió las manillas de Helga cerro su casillero y giro su cuerpo para estar de frente al chico- y que te hace creer que yo aceptaría almorzar con un camarón con pelos- Helga se cruzó de brazos y enmarco una ceja, aunque su tono de voz no denotaba enojo podía ver que a ella le era indiferente la propuesta de Arnold.
-Vamos Helga, podemos seguir conociéndonos además no me vendría mal saber un poco más de ti- Arnold puso sus manos detrás de su espalda para aplacar sus nervios debido a que Helga se encontraba analizando su invitación, porque la chica tenía que ser obstinada, para fortuna de Arnold, Helga sonrió de lado, volvió a abrir su casillero.
- creo que no me molestaría compartir el almuerzo contigo y Phoebe-
-Qué bien Helga, pero me imaginaba algo más como tú y yo solos- Arnold sintió su rostro enrojecer, no sabía de donde había tomado esas agallas para invitar a Helga a solas, rogaba que ella pudiese aceptar- bueno si es que quieres
La emoción invadía a Helga, tenía que salir corriendo para poder monologar sobre lo hermoso que lucía Arnold sonrojado y que todo eso no era un sueño.
- Creo...creo que no tengo ningún problema con eso melenudo, solo dame unos minutos y te alcanzó en una mesa- Helga necesitaba sacar todo este río de emociones que la invadían-
-Genial, entonces te veo en la cafetería, - Arnold dio media vuelta para dirigirse hacia aquel lugar, pero antes de avanzar dos pasos volvió y a abrazo a Helga quien se puso rígida por la repentina acción - gracias Helga -
Helga se estremeció por el repentino abrazo del chico con cabeza de balón, no era la primera vez que su amado la abrazaba de forma sorpresiva, su primer impulso fue empujarlo y decirle que se apartara, pero una pequeña vocecilla le decía que disfrutara de aquella acción ahora que era amiga de Arnold, y sin oponer mucha resistencia correspondió por un breve momento aquella acción.
- De nada Arnold...- al ver que el chico a un la tenía entre sus brazos decidió liberarse antes de terminar de derretirse- bien, bien chico no te pongas tan meloso, me cortas la respiración
Arnold se apartó - lo siento Helga, es que estoy contento de que podamos almorzar juntos, entonces te veo en unos momentos- el chico se dio la vuelta y volteo a verla una vez más solo para sonreírle antes de echar andar hacia la cafetería.
Helga seguía sonrojada por todas las atenciones que recibía de parte de su amado que podría competir con un tomate, cuando vio que Arnold estaba lo suficiente mente lejos decidió correr hacia el armario del conserje para descargar todas sus emociones frente al relicario que guardaba tan celosamente en su vestido.
-Oh, mi dulce niño, la fortuna me ha favorecido en esta ocasión para poder tenerte a mi lado, me permite observar tus maravillosos ojos y esos mechones dorados que tanto adoro, siempre estás en mi corazón, tan cerca y tan lejos, que cruel puede ser el destino a veces, hoy has venido y me has pedido que almorcemos juntos, lo que en sueños he anhelado tanto, pero debo ser cuidadosa para que no puedas ver mis verdaderos sentimientos, pero en el fondo quisiera poder besarte y decirte cuanto te amo, mi luz, mi desesperación, te amo... -
Arnold miraba con atención la puerta de la cafetería, Helga había demorado demasiado para el gusto del rubio, había decidido esperarla cerca de la entrada para dirigirse a la fila para tomar sus almuerzos y así poder buscar un lugar juntos para estar a solas, las manos le sudaban y el estómago le daba vueltas, estas nuevas sensaciones no las había experimentado de esa manera con ninguna otra chica, quizás al principio lo sintió con Laila pero después de su rechazo las cosas fueron más sutiles hasta que llego un punto en el que el ya no sentía nada por la pequeña pelirroja.
Su atención fue captada cuando Helga entro a la cafetería y de inmediato tomo su puesto en la fila ignorando por un minuto a Arnold quien se acercó para ofrecerle una bandeja.
-Demoraste mucho- afirmo Arnold tímidamente
-Eso no es de tu incumbencia- el tono de Helga sonaba molesto, a pesar de que su corazón y su mente rondaba siempre la imagen de Arnold eso no le daba derecho al chico con cabeza de balón meterse en sus asuntos
-Lo siento, pensé que te habías arrepentido- Arnold bajo la mirada, quizás estaba precipitando las cosas y empezaba a incomodar a Helga
-¡Rayos!. - Helga palmeo su frente debía ser amable con su amado, esta era una oportunidad única- no te disculpes cabeza de balón, solo...- suspiro frustrada, era más fácil interactuar con el fuera de la escuela- solo disculpa la demora si, tenía que arreglar unos asuntos, pero ya que estamos aquí pidamos nuestra comida y sigamos con el interrogatorio. -
Arnold no sabía si debía alegrarse porque Helga estaba siendo ella misma en esos momentos o estar confundido por ese cambio de humor, la chica era amable y dulce cuando estaba Brainy a su lado, pero cuando estaba a solas, parecía molesta y ruda, en una palabra, volvía a ser la antigua Helga y eso estaba creando una duda sobre a quién prefería Arnold, a la chica dulce y serena o a la Helga que conocía desde el jardín de niños.
Para sorpresa de Helga Arnold pago su almuerzo como una cortesía de su parte, el chico le había pedido dinero extra a su abuelo quien se lo dio con la condición de que tendría que lavar el Packard ese fin de semana, al chico no le molesto la tarea que le impuso su abuelo, si eso significaba que podría ganar algunos puntos con la ojiazul.
Los niños tomaron sus bandejas y se dirigieron hacia las mesas, pero al ver que la mayoría estaban ocupadas, Arnold le sugirió a Helga almorzar afuera para poder tener privacidad y así estar más cómodos los dos.
Cuando llegaron a una mesa cerca de los basureros donde a por lo general Helga le gustaba esconderse para monologar, la chica tomo asiento en la banca y Arnold tomo el siguiente puesto a su lado.
-Y bien de ¿qué quieres hablar hoy Helga?- Arnold estaba muy optimista en este punto.
-Del clima, ¿te parece bien?- dijo con aparente
-¿El clima? - Arnold levanto una ceja en señal de confusión, en serio Helga hablaría del clima
-Jajajaja, es broma Arnold, relájate un poco- Helga empujo un poco su hombro contra el suyo para que el chico sonriera
-Veo que te gustan las bromas- sonrió ante el comentario de la chica
-Y apenas te das cuenta- Helga rodó los ojos- Arnold soy la reina de las bromas, no hay ningún renacuajo en este estanque no se me haya escapado- dijo con orgullo Helga
-Bueno no te podría llamar la reina de las bromas Helga, más bien eres como la princesa- y una vez más Arnold se sonrojo ante las palabras que acababa de pronunciar
-De que rayos estás hablando, yo soy la única reina de las bromas lo escuchaste, nadie ha podido vencerme en mi propio juego-
-Yo se dé una persona que si te ha ganado una sola vez -
-Ok, entonces suéltalo chico listo -
-Solo con una condición-
Helga rodó los ojos, su mente no procesaba quien había sido la persona que la había superado por una sola vez, repasaba en su mente una y otra vez las veces que había puesto algunas trampas para burlarse de sus compañeros.
-Escúpelo ya Arnold -
-Solo dime si aceptas mi condición-
Helga parecía frustrada, la paciencia no era una de sus virtudes y con Arnold tenía que emplear grandes dosis para no golpearlo
-Si, si ya escuché, está bien Arnold aceptó tu tonta condición, y bien ya me vas a decir ¿quien fue el zopenco que me gano según tu? -
-No lo recuerdas, fui yo quien te venció en tu propio juego en el baile de los inocentes- Arnold se cruzó de brazos con orgullo
Helga palmeó su cabeza, por un momento olvidó que su amado había sido el único chico que pudo darle una cucharada de su propia sopa en el baile, fue la primera vez, en la que Arnold dejo a un lado su lado mojigato y de buen chico y pudo ser divertido y atrevido una faceta que confundía a la rubia.
Hubo un momento en el que la chica guardo silencio, de pronto Helga soltó una risa, recordaba lo divertido que fue ese baile.
-Bien echo Arnoldo, eres el único tonto que se ha atrevido a seguirme el juego, pero al final de cuentas yo gane, recuerdas que también termine arrojándote a la piscina, chico bueno- Helga por un momento toco la nariz de Arnold con la punta de su dedo juguetonamente como señal de que estaba relajada y cómoda, le guiño un ojo haciendo que el chico le temblase las piernas, esa rubia podía poner sus emociones de extremo a extremo, haciendo que el rubio se sonrojara.
-Y bien Arnold, cual es la condición que debo cumplir por haberme revelado que el chico bueno también tiene un lado oscuro- dijo entre risas la pequeña rubia.
Arnold tuvo que salir de sus ensoñaciones en ese momento, no podía dejar que sus fantasías lo distrajeran de su objetivo - ¿Te parece bien si vas a cenar a casa mañana? - pregunto Arnold de macizado rápido, los nervios lo estaban traicionando
-¿disculpa? - Helga por un momento pensó que estaba soñando otra vez y quería cerciorarse de que esa invitación no era producto de su imaginación.
Nuestro querido cabeza de balón tuvo que respirar un momento o sentiría que su rostro una vez más se pondría rojo por invitar a la chica que ahora le gustaba a su casa - dije que ¿si te gustaría venir a cenar a mi casa mañana?- ahora Arnold pronuncio un poco más lento para que así la chica pudiera entender
-Arnold, no es que no quiera ir, pero podríamos posponer esa cena para después, Olga quiere darnos una sorpresa mañana y no puedo faltar, sabes cómo es ella y no quiero causar problemas en casa ahora que las cosas parecen marchar un poco mejor, así que te parece bien si lo dejamos la próxima semana- Helga sentía mucha pena tener que posponer una "cita" con su amado debido a que su hermana les había pedido a ella y a sus padres estar presentes ese día además de que curiosamente el cumpleaños de Olga seria la próxima semana así que podría tomar de pretexto la esa invitación para no estar mucho tiempo al lado de su hermana mayor.
Arnold por un momento decidió insistir en que se reunieran una vez más en su casa, pero al escuchar los motivos por los cuales Helga tendría que declinar momentáneamente su invitación comprendió que la chica tenía que estar en familia y sin más remedio acepto posponer esa cena.
Los chicos tomaron su almuerzo en silencio, parecía que todo se había estancado al ver que la chica estaba más concentrada en atacar su almuerzo que en entablar conversación con el chico de sus sueños, Arnold se le acababan las ideas para iniciar de nueva cuenta la conversación, tenía curiosidad de saber por qué Brainy no había ido a la escuela ese día.
-¡Hola chicos!, parecen pasarla muy bien juntos- de pronto Rhonda se acercó a ellos, su radar de chismes se había puesto en alerta cuando vio que ambos se habían dirigido hacia esa zona de la escuela, ya que pare ella era inusual que ellos pasaran tiempo y quería averiguar qué era lo que se traían entre manos.
-¡Hola princesa! ¿Se te ofrece algo?- dijo sarcásticamente Helga
-¿Solo saber dónde dejaste al pobre de Brainy?- dijo en tono de reproche la pelinegra, aunque no sabía por qué había utilizado ese tono sentía que Helga estaba haciendo algo indebido.
-Si Helga, ¿dónde dejaste a tu novio el cuatro ojos? - Harold se colocó al lado de Rhonda, aunque sus intenciones principales eran burlarse de Helga, pero fueron interrumpidos por la chica pelinegra quien le dio un codazo en el estómago obligándolo a gemir de dolor ante la acción acababa de tomar la chica Lloyd- ¿Qué acaso no mencionaste que ellos dos eran novios? -
-Harold cuantas veces debo decirte que no se si ya son o no, de todas formas, queremos saber por qué Brainy no vino a la escuela y ¿por qué estas pasando tiempo con Arnold? - la chica se cruzó de brazos y les dio una mirada acusadora.
Helga abrió los ojos ante las preguntas que habían lanzado los dos chicos parados frente a ellos, por un momento pensó en tomar a ambos del cuello y decirles que ese no era su asunto, pero la voz de Brainy se hizo presente en sus pensamientos dándole la respuesta correcta para que la dejaran tranquila, sonrió de lado y se cruzó de brazos.
Para Arnold fue todo lo contrario, quería en ese momento levantarse y llevarse lejos a Helga para que no la molestaran, ella no debía explicaciones a nadie, como se atrevían a preguntar dónde estaba Brainy y sobre todo a suponer que él era su novio, cuando claramente eso era mentira.
- chicos creo que no es cortes que le pregunten a Helga ese tipo de cosas cuando es claramente ella y Brainy son solo buenos amigos- defendió Arnold con tono severo.
- O por favor Arnold, crees que estamos ciegos, es evidente lo que está pasando con Helga y Brainy- Rhonda puso sus manos sobre la mesa en señal de molestia
-Princesa por que estas tan segura que entre Brainy y yo hay algo- Helga se puso de pie para estar de frente a la auto proclamada reina del cuarto grado
- es más que obvio si se la pasan todo el tiempo juntos y tomados de la mano, se secretean y ella siempre esta sonriente, es claro que son pareja.- contesto Rhonda con suma altanería
- Bien puedes creer lo que tu quieras creer, al final de cuentas ese solo es asunto entre Brainy y yo.- Helga se volvió a sentar y tomo su pudín de chocolate y empezó a degustarlo con una sonrisa entre sus labios, sabía que lo que más le detestaba a Rhonda era que la dejaran con más preguntas que respuestas
Por un momento Arnold sintió que su corazón caía hasta su estómago, entonces Helga si era novia de Brainy, la idea le taladro la mente por unos segundos.
- Entonces admites ¿que si eres novia de Brainy?- pregunto con curiosidad Rhonda volviendo a colocar sus manos en su pecho
- No dije eso precisamente- Helga volvió a tomar una cucharada de su pudín
- Entonces lo niegas- para este punto Rhonda estaba más que exasperada
Helga rió ante la cara de incredulidad que tenían los dos chicos de la clase, sabía que dejarlos con la curiosidad era suficiente para molestarlos.
-¿Y bien? - pregunto de nueva cuenta Rhonda
La chica de moño rosado solo cerro los ojos, sabía que la heredera de los Lloyd era terca pero no sabía a qué punto.
-¿No se supone que teníamos un tipo de "tregua"? - pregunto ya cansada Helga no sabía que ella podía ser paciente ante estas situaciones, realmente Bariny había influenciado mucho este cambio.
-Si pero solo quiero saber si tu y él son mas que amigos -
-Amigos, mmm... si somos amigos, a decir verdad, muy amigos- termino de decir Helga ya de forma cansada era mejor seguirle la corriente a la chica.
-Bien, es lo único que quería saber- Rhonda dio la vuelta se alejó, dejando a Harold confundido, y sin entender lo que había pasado se alejó rascándose la cabeza tratando de comprender en qué momento se había perdido.
Para Arnold los últimos minutos habían sido molestos, le habían arruinado su almuerzo con Helga y de paso tenía un enorme nudo en el estómago al ver que Helga nunca aclaro si ella y Brainy eran más que amigos, como era posible que ella hubiese permitido dejar que Rhonda hiciera suposiciones tan vagas sobre su supuesta relación con Brainy, Arnold no se dio cuenta que estaba frunciendo el ceño hasta que sintió el suave toque de la mano de Helga sobre la suya.
-¿Arnold estas bien?- el chico salió de sus pensamientos y su mano tomo la mano de Helga, por un momento trago saliva y la vio a los ojos, pudo notar en ellos un cierto aire de preocupación.
-No, no es nada Helga, solo necesito un respiro- Arnold tomo delicadamente la mano de Helga y la poso sobre la mesa, tomo su bandeja y se alejo dejando en completo estado de shock a la niña rubia.
Arnold contemplaba las nubes desde el parque de la ciudad, después de clases decidió dar una larga caminata antes de llegar a la pensión, tenía que aclarar su mente, a un le taladraba la duda de que Helga era o no más que una amiga de Brainy, su cabeza daba vueltas repasaba una y otra vez los hechos de habían sucedido las dos últimas semanas y siempre llegaba al mismo punto, Helga se sentía demasiado cómoda con el chico albino.
Fastidiado cerro los ojos y dejo que la suave brisa acariciara su rostro, quería dejar de pensar, de sentir por un segundo porque si era verdad lo que en su mente ya se había instalado, él no se perdonaría por haberse tardado en darse cuenta de que realmente Helga le empezaba a gustar más de lo que él pensaba.
-¡Hey Arnold!, ¿viejo donde te metiste? ¿Te estuve buscando por todos lados?- Gerald se acercó a su amigo pero al ver que no recibía respuesta de su amigo decidió tomar asiento a su lado- ¿viejo te sientes bien?
-¿Uh?, si lo estoy Gerald, solo quería estar solo un momento, me dolía la cabeza eso todo- dijo Arnold incorporándose sobre su hombros para sentarse y estar a la misma posición que su amigo.
-Te comprendo hermano, Pataki puede ser un dolor de muelas, ¿no?- el chico moreno se rió por su comentario pero al ver que Arnold solo torcía la boca para mostrarle una sonrisa reprimida, empezó a preocuparse, hacía varios días que notaba algo raro a su mejor amigo.
-Arnold, estas seguro de que te sientes bien, desde hace tiempo te veo raro, demasiado pensativo en incluso he notado que has cambiado- Gerald se cruzó de brazos
-¿Cambiado yo?, Gerald creo que exageras- Arnold era malo para mentir, pero necesitaba primero aclarar todo lo estaba en su cabeza ya que para el resultaba difícil tartar de explicarse lo que estaba sintiendo en estos momentos.
-Si tú lo dices, ven vamos a Slausen por un mantecado, yo invito- Gerald se puso de pie y le hizo una señal a su amigo para que lo siguiera- Arnold sabes que soy tu mejor amigo y puedes contarme lo que sea-
-Gracias Gerald, lose, pero solo dame tiempo para salir de esta duda y serás el primero en saberlo- Arnold extendió su mano para hacer la señal que hacían siempre para indicar que esa sería una promesa entre ellos, con gusto su amigo correspondió los movimientos de pulgares de su saludo secreto y sonrió - Creo que si necesito algo dulce.
Ambos muchachos salieron rumbo hacia la heladería con mucho mejor ánimo, solo faltaba una cuadra para llegar a su destino, por un momento Arnold olvido el asunto que lo preocupa y estaba poniendo atención a lo que Gerald le estaba contando sobre Phoebe y la impresionante colección de lanzas que tenía su padre.
Doblaron por una esquina y de pronto dos chicos chocaron entre sí como era costumbre, Arnold se sobo la cabeza y enfoco su mirada cuando se percató de con quien había chocado.
-Fíjate por donde caminas zopenco- la chica de moño rosado se sobaba la barbilla - ¡Arnold!- la chica sacudió su cabeza al ver que el chico la miraba de forma extraña.
-Discúlpame Helga no te vi- se puso de pie y extendió su mano- permíteme ayudarte
Helga estuvo tentada a no aceptar como era su costumbre, pero recordó el rostro que Arnold había puesto después de su pequeño enfrentamiento con Rhonda así que decidió tomarla para ponerse de pie.
-No te preocupes Arnold, yo tampoco te vi- Helga se sacudió su vestido y reajusto su moño- nos vemos mañana- se despido de los chicos y reanudo su paso.
Gerald quedo con la mandíbula abierta, no podía creer lo que había visto sus ojos.
-Eso fue raro- le dijo Arnold cuando retomaron su paso
-No creo que fuera raro, creo que fue lindo -
-¿Lindo?, Arnold estás loco acabas de chocar con Pataki y en lugar de creer que fue raro, dices que fue lindo, rayos amigo creo que tanto choque ya te revolvió los sesos. -
Arnold sonrió ante el comentario de su amigo- lo que tú digas Gerald, lo que tú digas- y sin más retomaron su paso, ese breve encuentro con la chica que ahora vagaba en su mente lo hizo sentir feliz extrañaba tropezar de esa forma con ella.
Los dos días siguientes transcurrieron con bastante tranquilidad y hasta cierto punto las cosas estaba de nuevo en su lugar, Helga los había citado en el campo Gerald el jueves para practicar béisbol y lo mejor de todo para Arnold es que Brainy estaría de vuelta hasta el lunes, debido a que sus padres debían dar una conferencia fuera de la ciudad y no querían que su hijo se quedara solo ya que su abuela se había ido de vacaciones y tampoco se encontraba en la ciudad, así que optaron por llevarlo con ellos para evitar otro accidente, Helga tuvo que darles esta explicación debido a que todos insistían en donde se encontraba ahora su nuevo amigo y para que la dejaran en paz decidió contarles la verdad, al fin y al cabo ella también podía darse un respiro de sus tareas con Brainy.
Par Arnold esto significaba que podía tener 3 días para estar cerca de Helga sin la presencia de su guardián y por ende anotar algunos puntos con ella, así que decidió que después de la práctica se acercaría a ella para pedirle que se reunieran el viernes y el sábado en su casa.
Cuando finalizo la práctica de béisbol vio que muchos de los chicos ya se habían ido, solo quedaban en el campo Gerald, Eugene, Harold, estaban guardando el equipo que había sido donado por los vecinos a principios de la temporada, Arnold pudo ver a Helga sentada en las bancas platicando con Phoebe, la rubia parecía molesta, negaba con la cabeza una y otra vez, se preguntaba cuál era el motivo de su mal humor.
-¡Criminal Phoebe, creo que no está funcionando el plan de Brainy - suspiro muy triste la niña de moño rosado - después de lo que ayer paso con Arnold, no me ha vuelto a hablar y de paso hoy tengo esa odiosa reunión con el rayito de sol que es Olga- Helga arrastro las palabras ya que había vuelto a su estado mal humorado y no tenía ganas de estar al Aldo de su hermana
-Solo cálmate Helga, por lo que me contaste ayer no hiciste nada malo, solo dijiste la verdad, como lo interpreten los demás es problema de ellos- consoló la pequeña niña asiática- además no creo que este todo perdido, Arnold nos ha estado mirando desde hace 5 minutos.
-¿Uh?- Helga se congelo ante las palabras de su amiga - e... enserio?
-De hecho, creo que está caminando hasta acá.
Helga estaba atónita por lo que estaba diciendo su amiga, creyó que después de la charla que había tenido en el almuerzo con Harold y Rhonda había echado a perder su oportunidad con su adorado, y ahora no sabía qué hacer, los nervios la estaban invadiendo
-¿Helga podemos hablar?- dijo tímidamente Arnold, Helga trago en seco y suplicaba con la mirada que su mejor amiga no la dejara a solas en este momento
-Bueno yo... yo, miren creo que me está hablando Gerald, nos vemos mañana chicos- Phoebe salió corriendo en dirección hacia el chico moreno.
-Traidora- murmuro Helga- bien Arnold que se te ofrece- se cruzó de manos y piernas para poder controlar sus nervios
-Quiero disculparme por lo de ayer, no... no me sentía bien y te deje plantada, eso no fue cortes de mi parte y quisiera compensártelo, si me lo permites- Arnold sobo su cuello en señal de estar verdaderamente apenado por haber dejado a Helga a mitad de su almuerzo y no quería que ella pensara que a él no le importaba.
-A.. Arnold yo... -
-iuju, vamos a casa hermanita bebe- la voz de Olga los había interrumpido, la hermana mayor de Helga había decidido pasar por ella en su auto porque quería tiempo de calidad entre hermanas según Olga.
Salvada por la campana- pensó Helga y fingiendo pesar se levantó y camino hacia el auto de Olga dejando a Arnold a mitad de su conversación, por primera vez Helga se alegraba de verla y saber que ella había sido su salva vidas en ese momento.
Arnold camino de tras de ella hasta que logro tomar su mano, no quería que las cosas estuvieran mal entre ellos.
-Por favor Helga dime qué ¿seguimos siendo amigos? - suplico Arnold
-¡Bien! - suspiro Helga quien no había volteado a verlo, debido al gran sonrojo de sus mejillas- Arnold acepto tus disculpas y seguimos siendo amigos, ahora puedes soltarme me están esperando-
-Oh si, lo siento, déjame acompañarte hasta el auto- aunque Helga no lo había notado Arnold estaba sonriendo por la disculpa aceptada.
-No es necesario Arnold- pero el chico echo a caminar junto a ella a un sosteniéndola de la mano
Desde su auto Olga pudo ver toda la escena y le pareció tierno ver como su hermana era escoltada caballerosamente por uno de sus amiguitos, cuando reconoció al chico que la acompañaba lo saludo
-Hola Arnold -
-Hola Olga - Arnold soltó de la mano a Helga y abrió la puerta para que ella subiera- bien entonces nos vemos mañana Helga
Helga estaba tan roja que decidió evitar mirar a Arnold en todo momento, no quería que él lo notara, pero ella por dentro estaba más que feliz que simplemente asintió con la cabeza – hasta mañana - dijo en un tono apenas audible para Arnold
-Gracias Arnold, eres todo un caballero- Olga sonrió- hasta mañana - la rubia encendió el auto y empezó a conducir antes de interrogar a su hermana quien no había dicho ninguna palabra en los últimos 5 minutos.
-Arnold parece un chico gentil -
-Si, eso creo- dijo con indiferencia Helga, no quería que su hermana descubriera los sentimientos que ella tenía por el chico con cabeza de balón
Olga noto que Helga no tenía muchas ganas de hablar, aunque pasara toda la tarde tratando de descifrar porque su hermanita se había comportado de esa forma con Arnold ella no diría ninguna palabra además desde el accidente había aceptado los términos que había puesto Helga parra que su relación funcionará, y darle espacio a su pequeña hermana era unas de ellas, descubrió que al hacer esto ella se abría más rápido y si tenía algo de suerte le pediría ayuda.
Llegaron a casa y Olga estaciono su auto frente a la puerta, desabrocho su cinturón y antes de bajar del auto, abrazo a Helga tomándola por sorpresa
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, para eso estamos las hermanas mayores-
-Olga, me asfixias -
-¡Oh! lo siento hermanita, solo que creo que estas creciendo muy rápido y ya te estas convirtiendo en una bella señorita- dijo antes de salir de su auto
-Gracias lo tendré en cuenta- sonrió ante las palabras de su hermana mayor, si bien aun seguía pensando que era una pesada, sus palabras eran sinceras y que en verdad podía contar con ella.
Helga recordó como Olga la había apoyado cuando tuvo el accidente con Brainy, la con solo cuando vieron que el chico era llevado inconsciente hasta el hospital y ella no se había separado de ella hasta que su ahora mejor amigo había sido dado de alta, inclusive ella misma ofreció hacer una cena como compensación por los actos heroicos del chico hacia su hermanita, de esa forma pudo conocer mejor a Brainy.
Después de eso y con ayuda de su intervención las cosas estaban mejorando en casa, haciendo que Miriam y Bob aceptaran que ellos no eran los mejores padres del mundo y que con ayuda profesional tratarían de mejorar porque no querían perder a su pequeña hija, prometiéndole a Helga que esta vez los resultados serían a largo plazo.
Era curioso el pensar que en más de una ocasión habían prometido cambiar, pero después de un tiempo las cosas seguían igual, fue gracias a ese accidente se dieron cuenta que su pequeña niña pudo haberse lastimado al grado de ser ella la que pudiese estar hospitalizada en ese momento.
sintieron alivio al ver que Helga solo se había raspado las rodillas y tenía un ligero chichón en la cabeza, así que cuando llego el momento de llevarla a casa ella se negó por completo, no quería estar con ellos, cuando le preguntaron el por qué, ella les respondió con mucho dolor que la única persona que se había preocupado hasta ese momento por ella estuviera bien, estaba en esa cama inconsciente, les dejo en claro que no se iría de ahí hasta ver salir por su propio pie a Brainy.
La vergüenza los invadió en ese momento, saber que Helga no se sentía importante para ellos les preocupo, y sin más remedio regresaron a casa consternados por las palabras tan duras que había expresado su hija menor, nunca habían visto a Helga de esa forma y sobre todo en sus mentes seguía vagando la frase "el único que se había preocupado por ella", se cuestionaron si de verdad eran buenos padres, la verdad los golpeo cuando recapitularon que no habían sido realmente unos buenos padres y por primera vez eran conscientes de que estaban haciendo algo mal, por esa razón habían aceptado el consejo de Olga para ir con un profesional y así mejorar no solo su relación con Helga si no también la de pareja.
Las chicas salieron del auto y antes de entrar a casa Helga dio un pequeño abrazo a su hermana quien correspondió y sonriendo tomo su mano para subir y disfrutar de su cena familiar, era agradable poder llegar a casa y ser recibida por una Miriam más animada y por un Bob que empezaba a preocuparse por su familia, Helga suspiro, las cosas estaban mejorando incluso con Arnold pero esa noche no quería pensar en él, quería disfrutar de su no tan perfecta familia y descubrir cuál era la sorpresa de Olga tenía preparada para ellos esa noche.
Hola Chicos!
de verdad una GRAN disculpa por no haber subido nada estas semanas, no me sentía muy inspirada y tuve que re-escribir todo, verán este capitulo no era el original que planeaba subir y este nació de la nada (por que de echo no estaba planeado en mi borrador original), la idea principal era que en este Arnold y Helga tuvieran una tipo cena tipo romántica debido a una serie de circunstancias que estará expuestas en la siguiente parte, y caí en cuenta que estaba forzando la situación y no se sentía fluido, ya que ellos se reúnen el martes en casa de Laila y la cena es básicamente para el fin de semana y había un hueco grade de tiempos que me permitía jugar un poco mas con diferentes situaciones y a mi parecer quedo bastante bien reflejado en esta parte (si lose, los estoy torturando pero como ya les dije quiero darles calidad) y vemos un poco mas el cambio que tienen los papás de Helga y una leve mejora en la relación que tiene con Olga, ademas de que quise hacer que Arnold empiece a tomar la iniciativa en algunas cosas. y como se que quieren mas aquí les dejo una pequeña probada de la siguiente parte:
...Arnold podía imaginarse a él y a Helga frente a una mesa, a la luz de las velas, a ella tan elegante como la última vez que estuvieron ellos allí cuando ganó ese pasé para 4 en el mismo restaurante, pero esta vez estarían solos, bueno no solos sino con Olga y técnicamente con su familia, o por dios tendría que enfrentar a Bob Pataki esa noche...
no se preocupen, el siguiente capitulo será romántico, no desesperen lo tendré lo antes posible (eso espero) XD
lGracias pos sus Reviews, por aceptar la historia y hacerla su favorita, gracias de corazón, ustedes son lo máximo.
hasta la próxima! con cariño piscis34
