Los personajes aquí utilizados pertenecen a Craig Bartlett y a Nickelodeon

Nota 1: bueno aqui esta un capitulo mas de esta historia, trate de tenerlo lo antes posible pero bueno que les puedo decir, solo disfrutenlo


Cap, 12 una cena especial

Arnold pudo ver cómo se alejaba el auto sintiéndose bien por saber que las cosas entre él y Helga estaba bien en algún punto, noto que cuando tomo la mano Helga ella tembló al igual que él, era agradable saber que al menos podía provocar esta reacción, a un sentía el calor de su suave mano y se preguntó si él podría algún día poder tener una cita con ella sin ninguna interrupción.

El viernes había llegado y como muchos lo esperaban con ansias, Arnold no insistió más con Helga quería dar le su espacio y dejar que las cosas fluyeran como le había recomendado su abuelo, aunque no había podido evitar observarla ese día.

Cuando terminaron las clases Arnold dio un último vistazo hacia donde se encontraba ella, quizás no tendría la oportunidad de verla ese fin de semana y sin más remedio se dirigió hacia su casillero, pensaba en utilizar una excusa para llamarla para que lo ayudará con su tarea de literatura o algo así, o tal vez podría topársela casualmente el sábado e invitarla a caminar por los muelles, pensaba uno y mil planes en su cabeza y aún no daba cual era el indicado.

-¿Arnold? – una voz lo saco de sus pensamientos, cuando vio de quién se trataba su rostro no podía ocultar su sorpresa- puedo hablarte un… un minuto

-¡Si Helga!- era tan linda cuando se ponía nerviosa y había ese ligero sonrojo en sus mejillas, porque no se había dado cuenta de eso antes

-Bien melenudo- suspiro la pequeña niña rubia, parecía más nerviosa de lo normal- verás… yo… yo tengo que pedirte un favor-

-El que quieras, créeme con gusto te ayudaré- tomo la mano de la chica ente las suyas para que viera que podía confiar en él, eran suaves y cálidas, podía sostenerlas todo el día si fuese necesario para que ella se sintiera segura.

Por un momento Helga trago saliva al ver el movimiento que había hecho el chico frente a ella, no le molestaba, pero siempre la tomaba de sorpresa haciendo que por dentro se derritiera.

-Bien, verás Olga hizo reservaciones en Chez París para cenar el sábado y … – los nervios la empezaban a traicionar- me dijo que podía invitar a un amigo y … y

-¿Quieres que yo te acompañe? - Arnold término la frase por Helga, sabía lo difícil que era invitar a una persona, un momento ella me está invitado pensó el chico.

-¿Qué dices Arnold?, ¿Arnold?- la chica pudo ver qué Arnold había puesto ojos de cachorro y tenía esa ridícula sonrisa cuando se perdía en alguna parte de su imaginación.

Efectivamente Arnold podía imaginarse a él y a Helga frente a una mesa, a la luz de las velas, a ella tan elegante como la última vez que estuvieron ellos allí cuando ganó ese pasé par 4 en el mismo restaurante, pero esta vez estarían solos, bueno no somos sino con Olga y técnicamente con su familia, o dios tendría que enfrentar a Bob Pataki

-Por dios Arnold, si te vas a quedar ahí parado sin responder me hubiera ahorrado mi invitación- Helga se soltó del agarra de él para cruzarse se brazos, lo que provocó que Arnold volviera en si y le mostrará una sonrisa tímida ante su repentino escape a hacia su imaginación.

-Lo siento Helga, solo me imaginaba…-

-Lo terrible que la pasamos la última vez que estuvimos ahí… tuve pesadillas con las cucarachas y el jabón de platos, créeme aprendí mi lección- Helga ponía los ojos en blanco ante los recuerdos que tenía sobre el incidente con la cuenta cuando trato de impresionar a Arnold en aquella ocasión.

-No, no es eso solo… es que me pone un poco nervioso tu padre, sé que no le agradó mucho y...

-Espera, espera un minuto cabezón- Helga puso un dedo sobre sus labios para que parara de hablar lo que sorprendió a Arnold – en primer lugar yo no mencioné que el gran Bob viniera con nosotros, Miriam y él saldrán de la ciudad por qué irán a ver a mi abuela a Dakota y en segundo lugar Olga hizo la reservación así que seremos Olga, uno de sus amigos de mi hermanita adorad, tu y yo el sábado, así que dime si aceptas o no, porque si no podría preguntarle a Phoebe…

-Acepto Helga, sería un honor acompañarte a ti y a Olga a cenar mañana -

-Bien, entonces mañana pasaremos por ti a las 7 -

-Mmm… -

-Qué pasa…acaso es muy tarde para ti -

-No es eso Helga, qué tal si mejor yo llego a tu casa, me sentiría más cómodo- la caballerosidad de Arnold le dictaba que lo correcto era que el pasará por ellas, pero no quería sonar muy anticuado-

Helga rodó los ojos, sabía que Arnold era un niño chapado a la antigua, pero le fascinaba que fuera así, así que sin más remedio tuvo que aceptar

-Bien a las 7 en mi casa mañana de traje y corbata -

-Ok Helga entonces mañana a las 7 –

Arnold sonrió al ver que Helga escondía una sonrisa en su semblante serio, aunque ella lo negara una vez más pudo reconocer ese brillo en sus hermosos ojos.

-Bueno entonces nos vemos mañana- se despidió Helga y echo andar por el pasillo, dejando a Arnold visiblemente emocionado por la cena que tendría.

Cuando termino de guardar sus cosas se dirigió a la salida encontrándose con su mejor amigo quien lo esperaba para ir a jugar a las canchas de basquetbol, mientras que Arnold se perdía una que otra vez de la plática con Gerald imaginándose como seria su cita con Helga.

Gerald suspiraba al ver que Arnold de nueva cuenta no le hacía caso, tendría que vigilar más de cerca a su amigo para saber quién era esa chica que lo estaba poniendo así últimamente, después de todo ya tenía una ligera sospecha, pero él quería descartar cualquier posibilidad de que a Arnold le gustaba Helga G Pataki porque si era así él tendría que hacer entrar en razón a su mejor amigo puesto a que eso era una locura.


Arnold iba y venía por toda su habitación faltaban 30 minutos para que dieran las 7, todo el día había esperado a que anocheciera, había tratado de aplacar sus nervios y la emoción haciendo varias tareas que ni siquiera su abuelo le había pedido.

Ya había tomado un baño después de haber limpiado las canaletas de la pensión y se encontraba arreglándose para su próximo encuentro.

Escogió el traje que Bridget le había regalado para su misión en Industria futuro, estaba colocándose la corbata cuando la puerta de su habitación se abrió.

-Hombre pequeño, estas alistandote para tu gran cita de esta noche - sonrió Phil al ver que su nieto estaba muy elegante, solo faltaba ponerse el saco del traje y partiría para la casa de Helga

-Si abuelo solo espero que todo salga bien- sonrió para sí mismo ya que aunque no era una cita oficial al menos podría cenar con la dueña de sus pensamientos

-Bien, no olvides tus modales y esto- su abuelo le dio un pequeño frasco

-¿Esto es colonia abuelo? - lo tomo con cuidado, abrió el pequeño frasco y lo acerco hacia su nariz, aunque no sabía exactamente que contenía podía distinguir algunas escancias cítricas pero no estaba seguro de si debía utilizarlo

-Así es chaparrito, solo rocía un poco sobre ti, a las chicas les gusta que uno huela bien y no es muy fuerte, te dara un toque elegante- suspiro el anciano y se sentó sobre su cama- y pensar que esta es la misma fragancia que le regale a tu padre cuando salió a su primera cita y ahora estoy haciendo lo mismo contigo hijo, que rápido estas creciendo- sonrió al ver que su nieto había hecho lo que le había indicado y acomodaba su corbata negra por última vez sobre el espejo.

Tomo su saco y lo puso para dar el último vistazo, lucía elegante de pies a cabeza.

-Wow chaparrito te vez muy bien esta noche, apuesto a que tu amiguita no podrá quitarte los ojos de encima- Phil se acercó a su nieto y puso su mano sobre su hombro para darle confianza y mostrarle que tenía su apoyo

-¡Abuelo!- Arnold se sonrojo ante el comentario de Phil, pero no le desagrado la idea.

-¿Estás listo Arnold? -

-Si abuelo, ¡estoy listo! -


Arnold caminaba hacia la casa de Helga había salido con tiempo para no correr y evitar arruinar su traje, lo único que lamentaba era que no haber comprado un ramo de flores, aunque no era una cita oficial sentía que debía tener algún detalle con Helga.

Llego a la casa de la rubia y echo un vistazo por última vez en su aspecto, todo parecía estar en su lugar, subió las escaleras del pórtico, tragó saliva y tocó a la puerta, su respiración empezaba a entrecortarse debido a los nervios, tenía que mantenerse tranquilo, aunque los nervios empezaban a traicionarlo.

De pronto escucho un leve sonido, di un paso atrás, la puerta se abrió rebelando a una rubia… pero no era la que él había esperado ver en ese momento, era alta y atractiva, portaba un vestido azul oscuro, era Olga había salido primero para recibir a Arnold

-Hola Arnold, es un gusto que nos acompañes a Helga y a mi está noche-

-Hola Olga, gracias por invitarme -

-Es todo un placer- Olga entro por un momento a la casa - Helga, hermanita Arnold ya está aquí apresúrate

-Ya voy, por dios Olga no me apresures- se escuchó la voz de Helga que salía de alguna parte de la planta alta

Olga dejo escapar una leve risita ante la respuesta de su hermanita, cerró la puerta y empezó a bajar, Arnold como sus modales de los dictaba ofreció su mano a Olga para que pudiera bajar las escaleras de su pórtico sin ningún problema

-Gracias Arnold, de verdad eres todo un caballero- le dedico una sonrisa tierna - voy por el auto, podrías esperar aquí a Helga Arnold no tardará en bajar-

-Si con gusto-

-Bien- la chica echo andar en dirección hacia su auto

Mientras que Arnold podía notar que Olga era bella, pero le faltaba esa chispa de fuerza que tenía su hermana, podía asegurar que en el futuro Helga sería más hermosa que su hermana mayor.

De nueva cuenta su corazón se detuvo cuando escucho que la puerta se volvía a abrir rebelando ante él una maravilla.

Helga había aparecido en el marco de la puerta, los ojos del chico se posaron en ella, trago saliva, su corazón empezó a latir a mil por hora, la pequeña niña rubia portaba un elegante vestido rosa con tirantes que dejaba descubiertos sus hombros, en la parte superior del vestido era color crema, el cuello era redondo que permitía estar ligeramente entallado, decorado con encaje del mismo tono que combinaba perfectamente con la falda color rosa claro en una tela parecida al tul de las bailarinas que caía justamente por encima de las rodillas haciendo que sus largas piernas lucieran increibles esa noche, sus zapatos eran bajos y de un tono más pálido que el rosa de su falda y el toque que coronaba la belleza natural de Helga era su lindo moño rosado que adornaba la media coleta que se había hecho dejando de lado su flequillo cuidadosamente colocado sin que este cubrirá sus ojos.

La chica visiblemente nerviosa saludo hasta ahora un atónito Arnold que no paraba de admirarla, Helga era realmente hermosa, su abuelo tenía razón las mejores cosas no están a simple vista.

Empezó a bajar las escaleras para colocarse al lado de Arnold, el chico le observaba con tanta admiración que no podía creer que se tratara de la chica que le había hecho bullying los últimos 7 años, con cada paso que daba ella su corazón se celebraba, su respiración se entrecortaba, jamás imagino que Helga pudiese asemejar a un ángel.

Cuando se dio cuenta que la chica estaba a dos escalones de bajar, reaccionó y ofreció su mano para ella, Helga sonrió al ver que Arnold había quedado sin habla y que sus ojos no habían dejado en ningún momento de verla, y sin pensarlo la tomo y al entrar en contacto vio como las mejillas del muchacho se tornaban rojizas al igual que las de ella.

-¡Hola Arnold! - dijo en un tono suave la ojiazul

-Hola Helga, te vez muy linda- Arnold aún sostenía su mano, y pudo ver en ella un aire familiar como si en algún lado ya la hubieses visto, pero aún no recordaba a quien.

-Gracias, Olga me ayudó, ayer fuimos de compras y recorrimos varias tiendas hasta que encontramos algo de mi agrado, así que básicamente se lo debo a ella- Helga se encogió de brazos- tú también luces muy bien esta noche Arnold- acaricio su cabello y noto un mecho suelto, con sumo cuidado lo puso en su lugar para no desacomodar su fleco, bajo la mirada hacia donde estaba su mano y noto que Arnold no la había soltado en ningún momento.

-Arnold, podrías soltarme, necesito ponerme el abrigo -

-Disculpa, no me di cuenta- sonrió tímidamente

Arnold sin dudarlo tomo su abrigo, lo sostuvo para que ella pudiese colocarlo sin ningún problema, lo que le permitió acercarse a ella y notar la fragancia de su cabello, definitivamente olía a vainilla, quiso decir algo más, pero estaba tan atónito con la imagen de la chica que tenía frente a él que no sabía ni cómo actuar.

Helga parecía que había leído la mente de Arnold porque en cuanto se puso el abrigo le dio un ligero golpe en el hombro para indicarle que se relajara, a pesar de su cambio físico ella seguía siendo la misma en esencia y eso la hacía aún más especial.


Camino a Chez París los chicos estuvieron muy callados, Helga mantenía la vista en todo momento hacia la ventana al igual que Arnold, de vez en cuando volteaban a verse para cerciorarse de que esto estaban yendo a cenar aunque no fuese una cita oficial el ambiente y las emociones lo asemejaban mucho, gracias al cielo Olga había captado la tensión en ambos que decidió entablar conversación antes de que alguno sufriera un ataque de nervios.

-¿Arnold que tal la escuela?, ¿cómo les va con el señor Simmons? -

-¿Uh?- Arnold despertó de sus pensamientos- bien Olga este mes nos asignó un proyecto especial y hasta ahora creo que me está gustando mucho.

Helga de inmediato bajo la mirada sabia de lo que estaba hablando Arnold y no quería que su hermana notara de que trataba ya que ella podría ofrecerse a ayudarlos y no quería Olga revelara algún detalle vergonzoso frente a su amado.

-Que interesante Arnold, de que se trata.. -

-Bueno... yo... -

-Olga no te comenté que el otro día Arnold y yo vimos a Jesse en el cine- Helga desvió el tema tan rápido que Arnold decidió seguirle la corriente mas que nada por el acuerdo de confidencialidad que ambos tenian

-De veras hermanita, es bueno saber que Jesse ha mejorado mucho, es un chico bueno, aunque tiene gustos muy peculiares, como los tuyos hermanita, ¿a ti que te pareció Arnold? -

-Bien yo... solo lo sé que es amigo de Helga y que él trabaja en el cine -

-Mas que un amigo Arnold, Jesse fue tutor de Helga y antes de eso fue mi alumno, es bueno en ciencias. -

Arnold no sabía que Helga hubiese necesitado de un tutor siempre mostró ser buena en la escuela, así que no podía creer que ella necesitara ayuda.

-No me mires así Arnold, tuve algunas dificultades a inicios del año escolar, satisfecho- se cruzó de brazos

-¿Por qué no me pediste ayuda Helga? yo te la hubiese dado -

-Por qué...porque después de nuestro experimento en el invernadero, no quise molestarte Arnold y además... -

Helga sabía que en esa ocasión no había sido muy amable con él y que en vez de apoyarlo dejo que el hiciera todo el trabajo y gracias a él ambos sacaron una A.

Arnold recordó que esas 24 horas no habían sido de su agrado Helga estaba más irritable de lo normal y sabía que él había hecho la mayor parte del trabajo y a un a si permitió que Helga no reprobara en aquella ocasión.

-No eres ninguna molestia Helga, solo...- quería tomar su mano para que ella lo pudiese verlo a los ojos, pero decidió que iría despacio- quizás al principio no nos llevábamos muy bien y ahora que somos amigos puedo decirte que si necesitas ayuda en ciencias o en otra clase cuentas conmigo- sonrió Arnold

-Gracias Arnold, lo tomare en cuenta- y de nueva cuenta poso su vista hacia la ventana para disimular su sonrisa ya que en su interior su corazón saltaba de alegría

Olga sonreía al ver que ambos niños se relajaban y que había algo en ambos que los hacia ver adorables, quizás Helga no lo admitirá frente a su hermana que Arnold le gustaba y que el chico con cabeza de balón no le era indiferente, dejaría que ellos mismos fuesen a su paso, al final Olga siempre confiaba en la forma en que Helga podía juzgara a la gente y rara vez se equivocaba.

Cuando llegaron al restaurante, los chicos bajaron del auto Olga les había dicho que entraran mientras ella estacionaba el auto.

Jack el mesero reconoció a Arnold y a Helga, los miro con suma altanería, aun no podía superar la travesura que hicieron con las cucarachas de Nadine que Helga soltó ahí para evitar pagara la cuenta

-Les recuerdo que este lugar solo vienen clientes decentes -

Arnold frunció el ceño ante el comentario nada amable del mesero que los había recibido en la puerta, sabía perfectamente lo que había hecho, habían enmendado su error esa noche, así que antes de que el pusiese defenderse, la voz de Helga se le adelanto

-¡Oiga!, esta noche venimos acompañados, si tiene alguna queja póngala por escrito. -

-Vera madeimoselle desde que ustedes invadieron el restaurante con sus insectos hemos estado a prueba, así que les recomiendo que esta noche se comporten -

-Bien Garzon, esta noche no habrá travesuras te lo prometo- Helga puso una mano derecha sobre su corazón y levanto la otra en señal de que hablaba enserio

El mesero no pudo evitar sonreír, aunque sabía que en el fondo no eran niños malos no quería arriesgar de nueva cuenta su trabajo por las locuras retorcidas de la rubia.

para Arnold fue todo un alivio ver que Jack había aceptado la promesa de Helga y que ella en lugar de ser altanera y grosera había sido cortes en su peculiar forma de ser.

Después de unos minutos Olga se unió a ellos, les asignaron una mesa cerca de lo que parecía una pequeña pista de baile, Olga estaba más feliz de lo normal, sin dudarlo pidió a Helga que la esperan un minuto en lo que ella iba por la sorpresa dejando a los chicos solos en la mesa.

Helga sin protestar asintió mientras tomaba el menú, quería asegurarse de pedir lo correcto ya que no quería volver a comer sesos de cordero, Arnold copio a Helga y revisaba el menú, aunque estaba en francés recordó que cuando cenaron ahí ella había hecho una buena elección, pero antes de que el pudiese preguntarle que escogería para cenar, Olga llego del brazo de un muchacho alto cabello castaño y buen porte

-Helga, Arnold le presento a James Miller -

-¿Qué hay James? - saludo fríamente Helga y extendió la mano para saludarlo

-Así que tú eres la hermanita de esta bella señorita- tomo la mano de Helga, coloco un beso sobre el dorso de esta, haciendo que la chica se sonrojara, Arnold lo miro con cierto recelo- y tú debes ser su amigo de esta pequeña damita- extendiendo su mano ante el chico quien lo sujeto con firmeza y este le respondió con amabilidad

-Si, si como sea muchacho, bien entonces ¿esta es tu sorpresa Olga?

-Básicamente si, quería que mami, papi y tu lo conocieran esta noche, por que él es con quien he salido los últimos meses y bueno... -

-Quería conocer a las personas más importantes de la vida de mi querida Olga, al menos conocí a la más importante por lo que me ha contado de ti- se sentó y le guiño un ojo a Helga

Helga puso los ojos en banco ante aquel gesto de James, debía admitir que el castaño era atractivo y muy diferente a Doug el ex-prometido de su hermana quien al final resulto un timador, sus sentidos le indicaron que él era sincero algo irritante como su hermana pero no había ni una pizca de ironía o maldad en sus palabras, su forma de actuar era natural y nada actuada como lo había echo Doug, quizás por esta vez su hermana no había escogido a un idiota para ser su novio penso la pequeña niña rubia.

-Bien, como sea, que tal si ordenamos, al menos yo muero de hambre- sugirió Helga quien había colocado de nueva cuenta sus ojos en la carta y Arnold no pudo evitar sonreír al ver que Helga le restaba importancia al comentario de James.


La cena transcurrió de lo más tranquila, Olga pidió un par de filete mingón que serían del agrado para sus pequeños acompañantes y ellos pedirían algo más adulto por decirlo de alguna manera, narro como había conocido al muchacho en una de las fiestas que organizo su fraternidad y de cómo él había estado insistiéndole en salir hasta que ella acepto, James simpatizo de inmediato con Helga y Arnold cuando les dijo que era un fanático del Béisbol y empezaron a hablar del tema.

-Entonces Arnold, que posición juega mi querida Helga-

-Ella básicamente es el cacher del equipo y nos entrena desde hace 2 años, no imagino a nadie tratando de llenar esa posición, es más james esta temporada ha tenido un promedio de al menos tres out`s y ha conectado más hits que nadie en el último mes, puedo decir que gracias a ella hemos ganado casi todos nuestros partidos-

Helga y James quedaron con la boca abierta, la primera porque no tenía idea de que Arnold supiera su récord de bateo y el segundo porque no había conocido a una niña que fuese capaz de mantener un récord de esas magnitudes.

-Oh, uhmm... gra..gracias Arnold- su voz sonó un poco soñadora y antes de que lo notaran se aclaró la garganta y agrego- puedo decir que soy la estrella del equipo

Los presentes soltaron una risita, aunque Olga no entendía mucho de que hablaban, sabía que su hermana posea el gen deportivo de los Patakis que ella no pudo desarrollar por estar encerrada estudiando y tocando el piano para sus recitales.

-Pero Arnold no se queda atrás, él ha sido el mejor parador en corto que hemos tenido, lo tuve que mover a esta posición después de que ha noqueado a más de la mitad de nuestro equipo- le saco la lengua en señal de que estaba bromeando

-Helga sabes muy bien que he mejorado y ya lo tengo bajo control, inclusive recibí consejos de Mickey Kaline- suspiro, aunque había sido divertido el pequeño gesto infantil que había hecho la ojiazul

-¿un momento?, ¿Arnold quieres decir que conoces a Mickey Kaline?- pregunto muy asombrado James

-Si, de hecho, al inicio tuve algunas dificultades cuando era mi turno al bate, digamos que soy un madero peligroso, porque no solo he noqueado a nuestros compañeros si no también algunos chicos del otro equipo y cuando estuve a punto de renunciar al béisbol, acudí a él para pedirle un par de consejos y hasta hora creo que me ha funcionado -

-Si como no, díselo al chichón que me hiciste le mes pasado, cabeza de futbol- Helga respondió con su habitual tono de sarcasmo quizás un poco más cálido como si se tratase de una broma privada entre ellos dos, lo cual provoco que en sus labios se formara una sonrisa.

Arnold suspiro y puso los ojos en blanco y no pudo evitar sonreír también.

-Sabes que fue un accidente y que lo lamente muchísimo, pero en su mayoría lo tengo bajo control - Arnold tomo su mano para que ella viera que él estaba hablando en serio

-Bien mientras sigas manteniendo tu promedio de bateo, no me importa que mandes algunos chicos del equipo contrario a la enfermería- Helga le guiño un ojo, perdiéndose momentáneamente en los ojos verdes de Arnold

James y Olga se miraban entre si, no querían interrumpir tan bella escena, rieron entre ellos y con una mirada decidieron darles un poco de espacio a los chicos aprovechando la música que de repente invadió el lugar, las dulces notas de un violín invitaban a las parejas a comenzar un baile improvisado en la pequeña pista tenía el restaurante.

Helga y Arnold no se percataron de que se habían quedo asolas hasta que Jack se acercó y retiro sus platos haciendo que se soltaran y volvieran a su realidad

-¿Los jóvenes quieren postre? - pregunto el mesero

-Un suflé de chocolate- eligió Helga

-¿Para compartir? -

Ambos chicos se miraron por un momento, que tan malo sería compartir el postre se preguntaron después de toda la cena había sido basta, una vez más se miraron a los ojos y con una sonrisa asintieron haciendo que el mesero se alejara felicitándolos por su buen gusto.

-Helga ¿puedo hacerte una pregunta? - se acomodó sobre su asiento Arnold

-Si Arnold, puedes hacerme todas las preguntas que quieras esta noche, estoy de buen humor y te debo una por acompañarme y no hacer de esta noche fuera tan mala, como yo imaginaba que sería- Helga sonaba sin cesa y relajada para alivio de Arnold

-Bien, mmmm veamos... ¿alguna vez has tenido una cita? -

-Uh?- Helga se sonrojo no esperaba que Arnold le preguntara ese tipo de cosas, pero como ella le había prometido ser sincera desde el inicio de este loco proyecto decidió decir la verdad solo omitiendo ciertos detalles- si Arnold, en san Valentín salí con un chico pero no lo he vuelto a ver.

Arnold se sorprendió ante la respuesta de Helga entonces ella también tenía cierta experiencia con las citas, entonces ella no había pasado desapercibida por alguien más, se preguntaba si era alguien de la escuela o alguien que conoció fuera de ella, sintió de nueva cuenta ese calor interno como cuando la veía tomada de la mano de Brainy

-Oh, ¿y ese chico era Stinky?- pregunto sin rodeos

-Nop, Stinky y yo salimos meses después- dijo sin ninguna importancia

-¿Entonces si te gustaba Stinky? -

-Estas loco Arnold, Stinky puede ser un chico agradable pero no es mi tipo, además de que tiene un extraña fijación por el pudin de limón, mas bien...- bajo la mirada no quería admitir que lo había utilizado para ponerlo celoso a él y que en el proceso el chico alto pensó que de algún modo se había enamorado de ella- creo que confundió las cosas sobre un trabajo que le ofrecí y no quise darle esperanzas, no es malo pero no es mi tipo, además después de eso conoció a "Gloria" y ahí fue donde termino todo.

-Y según ¿cuál es tu tipo Helga? -

-Mmm.. Te lo diré cuando lo descubra -

-Vamos Helga no puedes decirme al menos si te gusta alguien -

-A un lo estoy averiguando Arnold, no... No sé cómo explicarlo- Helga era muy audaz para cubrir la verdad era evidente que lo que sentía iba más allá de solo gustar-gustar, ella se había enamorado de él desde lo 3 años, pero aun quería tener la certeza de que esta vez seria correspondida- quizás quiero saber si realmente este chico me gusta y poder decir que es para mi-

-Bien- suspiro Arnold con algo de decepción

-¿Que sucede Arnold?, pareces un poco decepcionado -

-No nada solo...solo recordaba algunas palabras que alguien una vez me dijo- se aclaró la garganta y tomo la mano de Helga para que lo viera a los ojos- tal vez... tal vez el chico que es para ti es alguien que no esperas y que está esperando a que lo veas solo tomate el tiempo para descubrirlo, después de todo el mejor regalo puede llegar del modo inesperado -

Helga se sonrojo ya que Arnold había utilizado casi las mismas palabras que ella le dijo como Cecil en su cita de san Valentín, Helga asintió con la cabeza y le prometió a Arnold abriría los ojos para estar alerta, soltó su mano del agarre de Arnold y se excusó con que tenía que utilizar el sanitario, tenía que darse un respiro de todas las emociones que él le provocaba.

Cuando Helga estuvo fuera de la vista de Arnold, el cerebro del chico se puso en marcha con toda esta nueva información que era valiosa para él, entonces Helga había tenido algún tipo de cita fuera de la escuela, pero al parecer no había funcionado o eso es lo que entendió, nunca le gusto Stinky y por último y más importante había alguien que le gustaba, pero aún estaba segura si realmente le gustaba o solo era algo pasajero, rogaba internamente que Brainy no fuera el chico que le estaba interesando a la rubia.

En su mente había querido preguntar sobre un tema que había sido una especie de tabú entre ellos dos, era arriesgado, pero tendría que mover sus piezas para así al menos tener una ligera idea de lo que ella podía sentir por él.

Helga regreso más tranquila, volvió a tomar su puesto al lado de Arnold para retomar su charla

-Bien,¿que otra cosa quieres saber Arnold? -

-Mmm, que tan cierta fue esa confesión que me hiciste en la azotea de Industrias futuro - Arnold froto su cuello en señal de nerviosimo

Helga abrió los ojos tan grandes como dos platos, de verdad Arnold sacaría a colación un tema que supuestamente habían cerrado entre ellos hace dos meses

-Arnold, que... quedamos que eso fue solo el calor del momento, no veo por qué de pronto te interesa tanto, solo déjalo así, aun me siento avergonzada por eso, tenías razón solo...solo debí decirte lo que pasaba en lugar de elaborar ese loco y torcido plan de hacerme pasar por voz ronca. -

-Veras, ahora que admitiste que escribes poesía me vino a la mente ese recuerdo y si... y si eso fue verdad quería saber qué otra cosa era cierta- Arnold sentía que su corazón latía tan rápido que podía salirse por su boca, quería escuchar al menos que podía tener alguna esperanza con ella.

-Pues yo... yo- Helga quería decirle que, aunque pareciera una locura todo era verdad y que ahora tenía la certeza de que al menos podría tener una reacción menos dramática de parte del chico con cabeza de balón, pero aún tenía dudas sobre lo que el pensaría de ella - no Arnold olvídalo, si... si quieres que sigamos siendo amigos prométeme que no volvernos a hablar de ese tema- dijo con sumo enojo Helga, cruzo su brazos y le dio la espalda al chico no quería volver a exponer su corazón y ser rechazada por segunda vez por él, por su parte el ojiverde se decepción ante lo que le había pedido Helga, quizás a un no era el momento y no podía poner en riesgo su actual relación así que simplemente asintió con la cabeza y decidió seguir con otra cosa.

-¿Al menos podría leer alguno de tus poemas? - pregunto Arnold

-Absolutamente no Arnold, es algo muy privado además no creo que te gusten -

-Por favor Helga, déjame ver uno, aunque sea uno pequeño quisiera saber qué tipo de poesía escribes- Arnold suplicaba con la mirada y eso era algo que la chica no podía resistir

-Bien Arnoldo, escogeré algunos y te los mostrare, pero por el momento los he dejado de lado, Brainy me ha animado a escribir una historia y creo que no va tan mal- se encogió de hombros.

-Entonces ¿él te inspira?, bueno digo … ¿él te anima a escribir poesía? -

-Mmm no... mi inspiración viene de todos lados básicamente, y Brainy solo me animo a salir de mi zona de confort, nunca pensé que pudiese escribir una historia -

-Wow eso es sorprendente Helga, ¿quizás cuando esté lista pueda leerla?-

-Si quizás Arnold- Helga sonrió- ¿puedo hacerte una pregunta?, Arnold ¿cómo supiste los número de hits que echo está temporada? -

-Bueno yo…yo te estado observando- la voz de Arnold sonaba avergonzada quizás no era la única al admitir que está era solo una de las razones por las que ella había captado su atención

- y a los demás- corrigió Arnold al ver que la exposición de Helga era de asombro- y en las prácticas he anotado las puntuaciones que ha tenido cada uno solo… solo me falta corroborarlo con Phoebe sé que ella desde el inicio ha llevado las estadísticas y quería….- Arnold bajo la mirada y empezó a jugar con sus pulgares admitir que el estaba planeado le resultaba difícil por qué era una especie de sorpresa

-¿Querías que … Arnold? - Helga trato de sonar tranquila pero la impaciencia la carcomía al ver lo sonrojado que estaba Arnold

-Quería hacer una lista de los mejores en el equipo para que podamos ganar el siguiente juego contra Wolfgang y así ahorrarte tiempo, para que puedas hacer otro tipo de cosas, has estado tan ocupada que quería de alguna forma ayudarte y …- Arnold se detuvo antes de terminar la frase, quería decirle que quería pasar más tiempo con ella y si lo pensaba quizás era una idea tonta lo de la lista de béisbol, por dios Helga los había entrenado desde el segundo grado y habían ganado la mayor parte de sus juegos sin la ayuda de las estadisticas, así que sabía exactamente qué hacer, no necesitaba una lista tonta en la cual él le decía como debería colocar a los chicos en el próximo juego…

antes de que él se hundiera en la negatividad sintió la mano de Helga sobre su hombro, observó sorprendido el gesto que había hecho ella y levantó la mirada para verla directamente a los ojos.

Helga tenía una sonrisa en los labios y no parecía molesta, inclusive no se inmutó al ver la reacción de Arnold cuando ella colocó su mano sobre de el, ella por primera vez pudo sentir que Arnold tembló ante su toque, fue gratificante sabe que ella también podía lograra este tipo de reacciones con él, puso de lado su cabeza y se acercó su cabeza lentamente hacia el chico.

Arnold trago en seco, sus manos comenzaron a sudar y el corazón empezó acelerarse, y en su cabeza se estaba comenzado a preguntar si Helga estaba a punto de hacer lo que él estaba imaginando, cerró los ojos y soltó sus labios, está vez no se pondría rígido ante su contacto, buscaría la forma de besarla de la mejor manera posible sin que sus nervios lo traicionaran.

Pudo sentir que se había acercado lo suficientemente para sentir de cerca el calor de su mejilla contra la suya, el aroma a vainilla lo invadió momentáneamente y se preguntaba en que momento volvería sentir los dulces y suaves labios de la niña sobre los de el, volvió a tragar y espero un poco más, hasta que escucho la voz de Helga cerca de su oído que lo sorprendió enviándole un escalofrío hacia su espalda.

- gracias Arnold, eso es muy tierno de tu parte- Helga se alejó de él y se acomodó sobre su asiento dejado a un atónito Arnold.

Arnold no lo podía creer Helga se había acercado tanto a él y no había intentado nada, eso lo dejo sorprendido, con el corazón acelerado, el esperaba mejor dicho deseaba que Helga le diera un beso, pero en su lugar recibió una especie de agradecimiento de su parte, algo estaba mal y tenía que ser arreglarlo pensó

Helga jugaba con la cucharilla del postre y miraba hacia la cocina esperando a que llegara su suflé, había decidido mirar hacia otro lado no quería mirar a Arnold en ese momento, había utilizado todo el auto control que podía tener ella sobre sus emociones y no saltar sobre el chico para agradecerle el gentil gesto que planeaba hacer por ella, lo amaba por preocuparse de esa manera por ella, no lo iba a negar al principio pensaba depositar un tierno beso sobre su mejilla pero algo le decía que tenia que esperar un poco mas, posiblemente podría guardarlo para algo mas especial.

La música seguía sonando y había más parejas en la pista de baile lo que le dio una idea al ojiverde.

De pronto Arnold se aclaró la garganta para llamar la atención de su rubia amiga

-¿Helga quieres bailar? -

-Uh?- apenas pudo decir Helga

internamente Helga tenia una pequeña batalla con sus emociones- "respira nena no te sonrojes "- aunque lo intentará sus mejillas ya tenían un leve tono rosado- "tú puedes solo te está pidiendo un estúpido baile, autocontrol Helga"

-Bueno… al menos tengo la certeza de que esta vez no terminaré al fondo de una picina si acepto- dijo con ironía

Arnold puso los ojos en blanco y sonrió, era claro que Helga tenía dudas pero al menos eso no era un no del todo.

-¿Confías en mí? - La miro a los ojos con tanta determinación y seguridad en sus palabras que le permitieron ver que las dudas que tenia Helga se disipaban cuando tomo su mano

-Si Arnold confío en ti- Helga se levantó de su asiento y dejó que Arnold la guiará hacia la pista de baile.

Cuando llegaron la pieza había terminado de sonar, dejando que los demás comensales aplaudieran, se acomodaron y aunque algunas parejas habían decidido regresar a su lugar esto no desánimo a los niños, Arnold tomo izquierda de Helga y la colocó sobre su hombro, él puso su mano sobre su cintura y con la otra tomo la mano libre Helga para sostenerla, de nueva cuenta las suaves notas del violín sonaron y empezaron a moverse al compás de la melodía, ninguno de los dos había podido alejar la mirada era irreal que de pronto todo su mundo se concentrara en ellos dos, aunque Arnold era más bajo que Helga él podía guiarla y ella no se mostraba renuente a seguir sus pasos, era simplemente hermoso, para ambos esto significaba que quizás solo quizás este era el inicio.


La noche había sido perfecta después de bailar un poco más, la charla se tornó muy ambigua relataron a James algunas aventuras que habían tenido ellos junto con sus amigos, le contaron de la vez se habían adentrado a las cuevas donde supuestamente se encontraba el fantasma del Jadeante Ed, de cómo habían salvado al viejo Pete, entre otras.

Disfrutaron su postre entre risas ya que parecía que el baile los había dejado de nueva cuenta hambrientos.

Arnold y Helga se molestaban en ver quién podía comer más del delicioso postre haciendo que muchos comensales voltearan a verlos por las risas que emitían, eran tan tiernos que todo rastro de tensión y nerviosismo se había desvanecido para dar paso a ese sentimiento de saber que todo estaba bien

después de un poco más de charla y juegos, Olga les anuncio que ya era hora de partir, James pago la cena y oficio conducir ya que él había llegado en taxi por sugerencia de Olga puesto a que él no era nativo de la ciudad y no quería que él se perdiera.

-Olga, ¿crees que podríamos pasar a ver si esta Lindsey tocando en la plaza?- pregunto Helga mientras se dirigían al auto junto con Arnold que parecía cansado por todas la emociones que había vivido hasta el momento.

-Son las 10:30 cariño- Olga reviso el reloj de James- ella se va a las 11, la plaza esta ha unas cuantas calles de aquí, si nos damos prisa la podemos alcanzar- contesto Olga entusiasmada

-Bien que estamos esperando- Helga sonrió ante las palabras de su hermana, tomo la mano de Arnold echando andar por la acera lo más rápido que pudo.

Arnold no se explicaba por qué la chica rubia tenía tanto interés de ver a esa chica acaso sería otra amiga que tendría en común con Olga, pero lo más importante era que ella había tomado su mano y que la sujetaba con fuerza como si no quisiera que él se separara de ella.

Con suma prisa y dejando muy atrás a James y Olga, los chicos se adelantaron y pudieron ver la fuente que estaba en la pequeña plaza del barrio francés, era más grande que la que dividía al Che Piere y Chez Paris se encontraba un grupo de gente rodeando la fuente que estaba en medio, aplaudía y silbaba con entusiasmo, Arnold se preguntó qué o quién se presentaba en aquel lugar para provocar gran alboroto.

Cuando estuvieron lo suficiente mente cerca pudo apreciar que en medio de la multitud se encontraba una chica bajita de unos 20 años pelirroja vestida de forma peculiar, traía un par de pantalones cafés y una blusa blanca con varios olanes en la parte de frente, sonreía y hacia reverencias ante el público que seguía aplaudiendo.

Como pudo Helga se abrió paso entre la gente sosteniendo aun con más fuerza a Arnold para que no se quedara atrás hasta que llegaron al frente.

-Esto es lo que últimamente me llama la atención en cuanto a música se refiere melenudo - Helga le comento de forme muy casual al chico que parecía realmente confundido por su comentario

Sus ojos se posaron sobre La chica quien de pronto se dirigió hacia lo que parecía un estuche de violín y algunos amplificadores que estaban conectadas a una consola, recogió el instrumento junto con un pequeño sombrero, se colocó una chaqueta roja que cuando termino de colocarlo asemejaba mucho una pirata.

"curioso" pensó el chico con forma de balón poso sus ojos en Helga quien parecía maravillada y tan feliz por estar ahí en ese momento, era inexplicable la expresión que tenía en su rostro era un poco común en ella el estar feliz y muy animada que no creía que nada en esta tierra podría borrarla de su memoria.

la música del violín junto con alguna mezcla que provenía de los amplificadores invadió el lugar, la pieza era realmente hermosa y diferente, una mezcla de sonidos clásicos y modernos era algo que Arnold nunca había escuchado y que al parecer Helga disfrutaba tanto que la mano de ella no lo dejo de sostener en ningún momento haciendo que ese momento fuese único y especial.

Helga se acercó una vez más al oído para decirle que la música que tocaba Lindsey era lo que la inspiraba a escribir su historia, vaya que realmente la música y los movimientos que ejecutaba la violinista inspiraban a cualquiera, Helga tenía una lama artística y Arnold apenas se había dado cuenta de ello, no podía ser más perfecta.

De pronto Arnold coloco un tierno beso sobre la mejilla de Helga,haciendo que la chica abriera los ojos y lo mirara con suma confusión, puso la mano donde había depositado el beso deseando poder decir algo sobre aquel impulso que él había tenido con ella y solo pudo ver a un avergonzado Arnold.

Arnold quería en ese momento esconderse bajo la primera piedra, acababa de darle un beso a la chica que le gustaba y no sabia si su reacción traería consecuencias por su impulso, quizás si pudiese darle una explicación pero ¿como?, la vergüenza lo invadía, no se atrevía a verla a la cara, tenia que ser valiente, tenia que enfrentarla o si no perderí el poco terreno que había ganado con ella esas ultimas semanas, suspiro y por fin la miro a los ojos.

-quería agradecerte por mostrarme esta parte que jamas imagine que tenias y que me parece fascinante, de verdad Helga lo aprecio mucho- Arnold se sonrojo y volvió su mirada a la pequeña bailarina que aun seguía ejecutando su acto.

Helga aun no podía salir de su asombro, pero las palabras de Arnold la habían provocado una inmensa felicidad al grado de sentir que dentro de ella algo se estaba derritiendo, suspiro, abrazo a Arnold haciendo que el chico quedara petrificado ante dicha acción, solo pudo colocar sus manos al rededor de su cintura, cuando ella se aparto un poco sin soltarlo la pudo ver una vez mas a los ojos y entendió que mirada azul era la mas dulce y maravillosa del mundo.

Helga sentía que el corazón saldría de su pecho en cualquier momento por lo fuerte que latía, podía verse reflejada ante los ojos de Arnold y no había nada mas hermoso que ese verde esmeralda que la hacia temblar.

Ambos tragaron en seco por la proximidad que poco a poco se cerraba entre ellos, sus rostros estaban cada vez mas cerca uno del otro que casi parecía que en cualquier momento sus labios podrían besarse...

BRAVO!- la multitud de su alrededor ovaciono la actuación de Lindsey haciendo que ellos despertaran de la pequeña burbuja que habían creado en ese momento, se alejaron y sonrojaran al mismo tiempo, era evidente que aquel momento estaba arruinado por los admiradores de la pequeña violinista.

Arnold suspiro con melancolía mientras aplaudía al mismo tiempo que lo hacia Helga, quizás en alguna otra oportunidad podría llevar a cabo ese beso pensó, al menos tenia la certeza de que Helga también quería que él la besara, sin decir ninguna palabra la tomo de la mano una vez mas cuando la gente se disipaba alrededor, caminaron un poco para encontrarse con Olga y a James e ir a casa.

El tiempo parecía transcurrir lentamente entre ellos cada vez que estaban cerca, esa noche fuera las más especial de toda su joven vida. Para Arnold había empezado a nacer dentro de él un sentimiento parecido al amor y Helga había permitido que él pudiese ver un poco mas su verdadera forma de ser.


Hola Chicos!

¿me extrañaron?, yo si jejejeje

bien aquí esta el capitulo prometido, lleno de muchas cosas interesantes (sobre todo de cursi y meloso amor jejeje), Arnold ya se dio cuenta de que tiene sentimientos por Helga y ella ya bajo la guardia (OMG) pero no se preocupen aun falta mas, creyeron que se la voy a poner fácil al cabeza de balón, pues no jejejeje.

Brainy será de aquí en adelante el pilar que sostenga a Helga,(ya verán por que), vienen mas cosas así que no se despeguen, y no no he abandonado la historia solo que he tenido tanto trabajo que me ha quitado tiempo de escribir pero eso si la historia la terminare a como de lugar eso se los prometo.

Gracias a cada uno por sus muestras de apoyo y cariño sobre todo los que han estado desde el inicio, a lo nuevos gracias por darle la oportunidad a la historia, de verdad espero les guste, ustedes son mi inspiración.

bien por el momento eso es todo, (quizás el capitulo 13 y 14 sean mas cortitos aun tengo que ver algunas cosas) así que nos estamos leyendo aqui próximamente ;)

Con mucho cariño, Piscis 34!