Este fic es la continuación de otro que se llama Nothing but love, escrito por Busshunter acá la liga

s/6488179/1/Nothing-But-Love

Los personajes no me perteneces, son una idea original de Jamie Brittain y Bryan sus comentario respecto este nuevo capi. ¿Siguen en sintonia?

Las jornadas de actualización es a cómo le he llamado a mi esfuerzo por terminar algo... quienes me conocen saben que soy muy buena proponiendo ideas y proyectos, pero soy demasiado miedica para emprenderlos por mi cuenta, y encima cuando logro hacer algo, soy muy torpe, floja y ociosa para concluirlo, especialmente cuando me siento perdida... Durante el desarrollo de este fic comencé a trabajar escribiendo (nada de lo que se pueda presumir) pero entonces descubrí que lo más importante para escribir es tener alguien que te lea... al paso de este año de silencio, sentí que había perdido a un lector muy importante, además de que no terminaba de cuadrarme el curso de la historia... sin embargo, con los radicales cambios que le he dado a mi vida en los últimos meses creo necesario darle un buen final a esta historia, que por cierto ni es originalmente mía... ya tengo más claro de qué dirección quiero darle... perdí un lector muy importante para mi, pero no me perdonaría sí también termino defraudandolos a ustedes, mis lectores de FanFiction, quienes sin conocerme de nada me han dado algo de su tiempo, el cual agradezco infinitamente.

Me he liado, pero toda la parrafada de arriba es para decirles, gracias por seguir aquí, sigan leyendo que no los defraudaré.

Por cierto, si tienen dudas, criticas, consejos, comentarios, si les esta gustando, si no les late o cualquier cosa déjenme un reviews.

Bis Blad

Capítulo 31- zona horaria

Narra Naomi

Ambas nos quedamos calladas durante el trayecto a la tienda, compramos los que nos hace falta casi sin cruzar palabras, sé que mi novia está pensando en lo que podría estar pasando Effy, lo cual en parte me hace sentir insegura, pero por más que quiera ignorar el mal presentimiento que tengo, no consigo dejar de pensar en que algo va realmente mal con ese doctor.

Afortunadamente hice una lista y podemos hacer la compra de manera mecánica, pagamos las cosas, subimos al coche, pasamos a la casa Fitch para que mi novia recoja un abrigo y regresamos a nuestra casa, en todo el trayecto no hablamos, sin embargo, Emily toma mi mano siempre que nos bajamos del coche, no sé sí lo hace por costumbre, o porque necesita sentirme cerca, cuando viajamos en el automóvil solo nos dejamos fluir con la música de la radio de fondo.

Llegamos a mi casa y el silencio comienza a lastimarme, trato de entender que es un tema delicado y que Effy es nuestra amiga, pero este era nuestro momento. Acomodo las cosas en la cocina, pongo la tetera eléctrica para no sobreprensar las coas. Esperaba tener una tarde agradable con mi novia que no he visto en días, pero ahora toca ser paciente, toca esperar, me corresponde ser la madura, soportar que Emily se rompa la cabeza por Effy, pasar a segundo plano nuevamente y de manera voluntaria.

Al menos en la tarde llegará mi madre y podre por fin platicar con ella, o quizás mañana llame a Cook para salir de fiesta y plantear mis problemas de frente, en un par de semanas tengo que irme y necesito saber que debo hacer. Soy un lio en este momento y me siento abrumada y lo peor es que mi langosta solo complica más las cosas. Me siento confundida cuando reacciona así, me siento despreciable de reaccionar así, pero sobre todo me siento sola, lidiar con todo esto me comienza a sobrepasar…

Entro en mi habitación y me topo con Emily de frente, de inmediato me estampa un beso demandante mientras me empuja hacia el baño en donde la regadera ya estaba abierta dejando salir agua caliente.

–Haz tardado demasiado –me dice mi novia con voz ronca en mitad del beso, ella solo trae puesta una playera de tirantes y sus bragas.

Sin perder tiempo me estampa contra la puerta del baño, cuela sus manos frías debajo de mis suéteres hasta llegar a mis pechos que palpa y aprieta suavemente, suelto un quejido que le da la oportunidad de introducir su lengua en mi boca. Realmente no esperaba este arrebato de pasión luego del ambiente de las últimas horas.

Me quita los suéteres y la blusa de un solo movimiento, pasando por mi cabeza, yo aprovecho el espacio y me quito los tenis junto con los calcetines, en cuanto me incorporo tengo de nueva cuenta a Emily mordiendo mi labio inferior y sin reparar en que todavía estamos medio vestidas nos arrastra bajo la regadera, suelto un quejido de sorpresa que es cuando mi langosta toma un poco de conciencia.

– Te he hechado tanto de menos… – veo su respiración irregular y su mirada pendiente de la mia, respira profundo y sus manos pasean lentamente por mi cuerpo en una caricia gentil.

– Yo también – ahora retomo yo la iniciativa y comienzo otro beso, igual de pasional, pero menos fogoso – yo también.

Me estampa contra el azulejo en lo que desabrocha mi pantalón y mete una de sus manos directamente entre mis piernas, comienza a acariciarme e introduce su dedo índice y medio mientras que el pulgar marca círculos en mi clítoris.

–Emily– grito de placer ante la rápida intromisión, pero eso no detiene a la pelirroja, que comienza a besar mi cuello para pasearse hacia mis pechos, dando especial atención a mis pezones.

Todo se torna nuevamente fogoso, intento hacer algo pero estoy a merced de mi novia y solo puedo concentrarme en mantenerme de pie y disfrutar la necesidad de Emily de darme placer, así, de esta manera arrebatadora, que creo es el resultado de la frustración acumulada en la semana, su preocupación por lo que paso en el colegio y su necesidad de sentirnos unidas.

El orgasmo me pega más rápido de lo que esperaba, mi novia retira su mano y me apoyo en su menudo cuerpo para evitar caerme, ella continúa besando mi cuerpo el agua sigue saliendo y tras recuperarme un poco se aparta de mi para terminarse de desvestir. He de confesar que la imagen de Emily con las prendas mojadas siempre se me ha hecho el escenario más cachondo y tierno a la vez, porque me recuerda a nuestra primera vez junto al lago.

Creo que pasamos alrededor de dos horas haciendo el amor, me reprimo un poco por la expresión cursi, pero es que no solo hemos follado. De estar en la regadera nos hemos pasado al cuarto y ahora comprendo la gran ventaja de ser lesbiana y son los orgasmos múltiples, además que la buena condición de mi novia hace que esto sea realmente un maratón.

Ella se ha quedado dormida mientras que yo me he despertado ante la urgencia de ir por mi madre al aeropuerto, veo el reloj y noto que falta poco para las cinco de la tarde, así que me levanto inmediatamente para vestirme e ir al encuentro de mi madre, mientras intento dejar l habitación sin despertar a mi novia.

Me pongo un blusón largo abrigador e intento arreglar mi cabello, en tanto comienza a sonar el timbre de manera desesperante, por lo que bajo corriendo las escaleras para hecharle bronca a quien quiera que decide irrumpir cuando tengo el tiempo encima.

Al abrir la puerta me topo con mi madre que me ha arrojado una maleta.

– Niña que no te enseñaron nada de las zonas horarias– me quedo congelada mientras que mi madre me hace a un lado para entrar con sus maletas, seguida de Kieran, claro que mi progenitora comienza a hecharme bronca de mil maneras.

No pongo atención a los sermones y trato de hilar lo sucedido, cayendo en cuenta en que mi madre llegó a las 17:00 horas pero con el horario de Bruselas, es decir, que estaba aquí a las 15;00 horas… o sea hace casi dos horas…

– Madre porque no me llamaste?

– Estabas drogada o qué, pero sí te he llamado cientos de veces, cogimos un taxi porque creí que algo te había pasado, que por cierto eso saldrá de tus gastos.

Mientras ella continúa reclamándome busco mi celular que se encuentra en el bolsillo de mi chaqueta y veo los mensajes y llamadas de mi madre. Ups, creo que no lo escuche por la intensa sesión de sexo…

–Vale, vale, la cagué, admito mi culpa, pero es que no se me ocurrió pensar en los horarios.

– Hija tan sonsa que vine a parir, aun así, salúdame como se debe –me acerco a mi madre y me abraza, aunque no quiera admitirlo me hacía falta tenerla cerca.

–Aunque soy la peor hija del año, prepare té y tengo bisquets, queso crema y mermelada, para que coman algo.

–Muchas gracias Naomi –dice Kieran quien conduce a mi madre a la cocina.

Tomo un momento para sentarme en el brazo de un sillón, intentado calmarme un poco y no soltar a carcajadas de lo hilarante que está resultando el día; dormir en la casa Fitch, despertar con mi langosta, el raro encuentro con la maestra de francés, el encuentro con el doctor Foster, dejar a mi madre votada en el aeropuerto mientras enloquecía con mi novia, sonrió para mí misma, sí que es un día de locos y el sol aún no se ha puesto.

De pronto siento como me jalan hacia el sillón y quedo con las rodillas en el brazo del mueble. Como si la hubiera invocado mi novia, está a espaldas de mi, me susurra al oido– por qué me dejaste sola en la habitación –trato de retomar mi postura, pero Emily cuela una mano debajo del blusón para tomar uno de mis pechos, el cual aprieta suavemente para provocarme, en tanto su otra mano se cuela debajo de mis bragas.

Intentó decirle que se espere, que mi madre está en la siguiente habitación, pero me cayó inmediatamente al sentir un gemido escapar de mis labios.

–Cariño, llevas demasiada ropa –me dice para después morder mi lóbulo– aunque bueno, eso tampoco es un impedimento –hago un desesperado esfuerzo por incorporarme, pero mi novia es más fuerte que yo –no te preocupes, aún tenemos tiempo –al finalizar sopla en mi cuello lo que es el fin de mi resistencia y termino soltando claramente un gemido.

–Pero que fogón es esto –dice mi madre a modo de mofa desde la entrada que conecta la sala y la cocina.

Emily se congela en el momento, no nos puedo ver, pero al ver la expresión divertida en su rostro sé que ambas estamos pálidas y con las mejillas sonrosadas.

– Gina…– murmura la gemela quien intenta aclararse la garganta, intentando disimular saca sus manos de debajo de mi ropa.

– Emily, deja respirar un poco a Naomi y ven a saludarme como dios manda.

Nos incorporamos como podemos y Emily, más roja que su cabello abraza a mi madre, claro, ella solo está usando una prenda.

–ah la juventud, que bonito es pasarse toda la tarde follando, pero chicas, por favor que han tenido la casa para ustedes todo el semestre –dice esto tomando la cara de mi langosta.

Me paro para ir a rescatar a mi novia – má… – intento reprocharle para que termine el momento más bochornoso de mi vida.

–Me alegra mucho que sean gays, si no de seguro ya estarían en cinta o con alguna infección.

–Mamá, ya deja que Emily suba a vestirse.

–Anda Emsy, solo porque en verdad me caes bien –dice esto y le da una nalgada a mi novia, notando que debajo de la blusa no lleva nada…–pero mira que nada más tienes la cara de inocete –mi langosta solo atina a subir corriendo.

Yo y mi madre nos quedamos un momento en silencio, yo intento evadir su mirada y por un momento comienzo a dudar sobre la manera en la que mi progenitora toma mi sexualidad…

–Sabes que nunca olvidaré esto… – dice Gina a carcajada suelta mientras se regresa a la cocina, yo me dejo caer en el sofá y ahora que lo pienso, menos mal fue mi madre y no mi antiguo profesor de sociales.

FIN DEL CAPÍTULO