Disclaimer: Los personajes le pertenecen a nuestra querida JK.


CAPÍTULO 1

27 años después

Actualidad

Tal como era de esperarse la sala estaba llena y todos estaban de pie, empujando, gritando, haciendo apuestas, bebiendo, no importaba de dónde venían, la adrenalina afectaba a todo el mundo por igual.

Un camino ya despejado dio lugar a un castaño quien se abrió paso hacia el centro del círculo; presentaba varias heridas leves, algún pequeño rasguño en el pecho o inclusive en la parte inferior de su mandíbula, hematomas apenas visibles y un corte en la ceja derecha, algo realmente sorprendente para alguien que llevaba unos cuantos rounds con varias personas.

El círculo se cerró ni bien él puso un pie en la arena. Las reglas eran simples, era una pelea muggle libre de magia, solo se permitía la lucha cuerpo a cuerpo y cualquier golpe era válido, y sólo terminaba cuando uno de los dos contrincantes sacaba al otro fuera del círculo.

El castaño se equilibró y dio unos pasos hacia atrás esperando que su nuevo oponente cometiera su primer error. Se sentía relajado, cómodo en aquel ambiente, pero a la vez estaba ansioso, por lo cual movía su cabeza intentando relajar su cuello, en su rostro una sonrisa ladina se dibujaba mientras que ponía en movimiento cada músculo de su cuerpo, sabía por la expresión del sujeto frente a él que probablemente se planteaba la idea de aquella pelea y no era para menos teniendo en cuenta la diferencia que había entre ellos dos. El azabache era delgado pero tenía aquellos músculos que lo hacían un oponente a quien no quitar la vista, mientras que el castaño era una cabeza más alto y un poco más grande en masa muscular. Era divertido, en cierta manera, como aún viendo las diferencias el nuevo peleador no se abstenía de dar una mirada asesina, a lo cual el castaño desesperadamente intentaba no responder poniendo sus ojos en blanco.

En algún lado de la habitación se escuchó un tintineo de una campana y eso fue el inicio de todo. El nuevo fue el primero en lanzarse a atacar, sin embargo el castaño esquivo cada uno de los golpes. Era apenas un juego y probablemente es por eso que casi no se tomaba aquello en serio, él solo estudiaba a cada adversario midiendo sus fortalezas y debilidades, luego de unos minutos cuando ya hubo terminado su estudio sólo se quedaba viéndolos sin mirarlos realmente. Por eso cuando el castaño terminó de estudiar al muchacho y empezó a mirar a la multitud se dio cuenta que aquella pelea era diferente a las anteriores, esta no era un juego de tira y afloje no, esta era de aquellas peleas de exhibición donde nada se escapaba al ojo y donde impresionar era todo lo que importaba.

El castaño inclinó su codo, dando su primer golpe hacia la nariz de su oponente rápido y fuerte, él solía contenerse pero mientras más rápido terminara aquella pelea más rápido se proclamaría vencedor y de alguna manera tendría más tiempo para 'celebrar'.

Daba menos golpes de lo que esquivaba, tratando de que fuera algo entretenido de ver por qué ciertamente podría acabar con aquello en un abrir y cerrar de ojos ¿Pero dónde estaría la diversión para los espectadores? Los impulso del azabache no se hacían esperar, pero ningún golpe que él diera llegaban a su destino, el castaño era más rápido y los esquivaba como si todo fuera en cámara lenta.

Atraerlo fue fácil, engañarlo lo fue aún más, solo basto un perfecto acto de vacilación y el muchacho supuso tener una ventaja como para poder derribarlo de un solo golpe. Él castaño esquivo aquel golpe y lanzó rápidamente uno en respuesta directo al abdomen de su oponente, la sorpresa se instaló en aquellos ojos cafés antes que el dolor mismo, fue un sonido sordo seguido de un ruido un poco más sonoro de parte del azabache cayendo. Todo quedó en silencio y luego de lo que parecían minutos enteros la sala estalló en griteríos y aplausos.

Mientras que la bulla tras la pelea se iba calmando, el sonido de unas palmadas empezó a sobresalir y llenar el lugar. El 'público' se hacía a un lado mientras que un hombre con una vestimenta oscura se abría paso acercándose al nuevo 'campeón'

―Increíble. Una actuación magnífica.― el hombre hizo una mueca que parecía querer ser una sonrisa lo cual hizo que al castaño se le tensara todos los músculos del cuerpo.

―Gracias mi señor― su voz sonaba agitada, pero no por la falta de aire a causa de la pelea sino porque no podía evitar sentirse un poco incómodo con la situación, pero más allá de eso mientras sus intereses no chocaran el castaño estaba dispuesto a complacerlo.

― ¿Cómo te llamas?― aquello sonó amable y casi con diversión pero él, que conocía a aquel hombre desde hacía unos meses sabía que detrás de todo aquello no había nada de eso.

―Trudeau, Adrien Trudeau mi señor― le quemaba la lengua llamarlo de ese modo pero de todas formas le dedicó una pequeña reverencia con la cabeza.

La multitud volvía abrir aún más el paso incluso cuando el camino estaba ya despejado, acercándose venía una pantera que movía la cola con cada paso. Adrien no se sorprendió cuando vio a 'su señor' dando pasos hacia atrás acercando su paso al animal, ¿Quién tenía una pantera de mascota? Definitivamente solo podía ser él.

Había sin duda algo raro en aquel animal, parecía analizarlo a todos y todo, atenta a cualquier cosa y dispuesta a atacar si así se presentara la ocasión.

―Muy bien Adrien, dime ¿Te apetece probar con un nuevo oponente?― Aquella era más que una pregunta, era una orden y Adrien simplemente no podía negarse, estaría preparado para quien sea, por lo que se limitó solamente a asentir. Una media sonrisa se dibujó en el rostro de aquel hombre mientras acariciaba la cabeza de su 'mascota'.

Adrien sabía que aquel hombre no contaba precisamente con sentido del humor, pero esperaba que fuera una broma lo que escribía sus ojos y no lo hiciera pelear con aquel animal. Sus ojos se ensancharon cuando él se volteo a ver a su mascota y esta parecía sonreírle en respuesta ¿A caso eso era posible?

El animal se estiró, como si fuera un gato antes de avanzar, y con solo un paso empezó a transformarse. Era curioso que fuera un animago, pero eso explicaba porque su miraba lucía tan… distinta. Una mujer muy hermosa tomaba el lugar de aquella pantera, vestía unas botas con tacones negros que le llegaban hasta las rodillas, unos pantalones de cuero y un corsé que se le pegaba al cuerpo como una segunda piel, sin embargo una capa prendía en su espalda y mientras su cuerpo estaba medio al descubierto su rostro estaba oculto bajo la capucha de esta.

Fue la risa saliendo de aquel sujeto lo que hizo darse cuenta a Adrien que estaba más que pasmado con semejante vista, y no fue hasta que esté hablo que supo por qué aquella situación le parecía tan divertida.

―Es hermosa ¿verdad? Una increíble belleza y no te juzgo por quedarte mirándola de ese modo, no eres el primero de hecho― la risa se fue apagando mientras que se acercaba a la nueva figura dentro del círculo ―Te presento a Nik, mi chica más valiosa, y déjame decirte que no se volvió mi sombra sólo por poseer ese cuerpo― La muchacha soltó su capa dejando que esta cayera al suelo con un sonido sordo.

Adrien había visto mujeres hermosas, pero ella tenía algo que hacía que no hubiera suficientes palabras para describirla. Su cabello era lacio, largo y negro, sus ojos eran de un azul que te llevaban al mismo mar, sus labios eran perfectamente rosa y estaba casi seguro que en ellos los pétalos simplemente podían deslizarse por la suavidad del cual parecía estar hechos.

―Nik― el tono de diversión que había en la voz de su señor era extrañamente raro.

Monsieur― respondió la chica mirándolo de reojo.

―Se amable cariño, no le hagas mucho daño quieres?― el hombre levantó una ceja en busca de que se le haya entendido bien.

Comme vous s'il vous plait, mon seigneur― contesto en un exquisito francés que le hizo preguntar al castaño si podría escucharla decir algo fuera de aquel idioma, sin embargo Adrien no se dejó intimidar por aquella respuesta, por lo que empezó a estirar sus músculos para calentar nuevamente.

―Trataré de no romperte ni una uña, al menos no a propósito― le dedicó una sonrisa que marcaba diversión y una seguridad que no tenía.

Todo iba bien, ninguna pelea fue fuera de lo normal por lo que no pudo evitar preguntarse a qué estaba jugando aquel sujeto y que pretendía ganar prácticamente obligando lo a pelear con una mujer, y porque de alguna manera ella tenía algo que llamaba su atención, algo más allá de su belleza. Nada tenía mucho sentido, pero ahí en aquel momento no había lugar para dudas y no necesitaba precisamente todo aquello en su cabeza, no cuando iba a pelear con alguien posiblemente tan bueno como querían hacerle creer.

La joven caminaba hacia Adrien sin quitarle la mirada, estaba claro que ella hacía lo mismo que él cuando se encontraba con otro oponente, eso significaba sólo una cosa el 'Jefe' tendría el show que buscaba. Nik sólo alzó una ceja en dirección al castaño mientras sus manos colgaban a su lado tronando sus dedos relajándolos, como si lo que iba a hacer no costará ningún esfuerzo, una clara muestra desafío y una invitación a empezar. Adrien por su parte solamente sonrió de lado y se encogió de hombros claramente contestando que si eso buscaba eso iba a tener.

No perdiendo el tiempo lanzó un puño directamente hacia un costado del rostro de Nik quien sin ningún esfuerzo lo esquivó agachándose y barriendo sus piernas en el camino, la azabache había aplicado la fuerza justa para desestabilizarlo, dejándolo a él y su ego en el suelo. Un salto de parte de Adrien y ya estaba parado, posicionado para seguir pero la joven no daba tregua y tan rápido como él se puso en pie ella levantó su pierna arremetiendo contra su rostro haciendo que diera varios pasos atrás cerca de la línea del círculo. El público estaba eufórico y apenas se entendió la maldición del castaño quien se llevó la mano a la mandíbula moviéndola asegurándose que solo fuera sangre y no nada roto lo que tenía. Adrien con el ego un poco más que herido por no ver venir aquellos movimientos, se lanzó nuevamente hacia ella dando golpes y recibiendo más en respuesta de los cuales apenas podría librarse. Nik por su parte parecía estar en una danza mientras esquivaba y atacaba a su antojo divirtiéndose sin lugar a dudas consiguiendo de esta manera hacer que su oponente se frustrara más.

―Golpeas como una niña― grito Adrien encima de las voces de la multitud, con todavía una sonrisa en los labios, enderezándose moviendo su cabeza relajando así los músculos de su cuello.

―Sorpresa primor, soy una niña. Dime ¿Cuál es tu excusa?― las risas no se hicieron esperar y si no estuvieran en aquella situación el castaño se tomaría el tiempo necesario para absorber aquella voz, la cual era ahora un más exquisita porque entendía perfectamente lo que decía.

Pero ya habría oportunidad para eso por lo que obvio aquel comentario y fue a su ataque nuevamente. Nik por su parte se preparó para recibirlo con un puño, sorprendentemente Adrien fue k9mucho más rápido y esquivó aquel golpe pero no sin antes levantar su propio puño y estrellarlo en el rostro de la protectora de su señor, tenía la ventaja por primera vez en la pelea tenía una ventaja que no iba a desaprovechar, su pierna se elevó a la altura del abdomen de ella dejándola sin aire, luego un pequeño movimiento de su parte y estaba empujandola haciendo que cayera al piso. No lo noto en su momento pero el público hizo un completo silencio casi sepulcral, Adrien levantó la vista de ella para mirar a todos a su alrededor para saber que iba mal pero lo único que vio fue desconcierto y asombro en sus ojos, inclusive los de Demian, su señor.

Murmullos se empezaron a escuchar y una voz masculina gritando desde la multitud 'Eres hombre muerto Trudeau' ahí y sólo ahí fue que Adrien volvió su mirada a Nik quien ya estaba parada retirándose el hilo de sangre que salía de su labio ignorándole completamente. Cuando Nik vio que no era la gran cosa tomó una liga de su muñeca y se alzó el cabello para que no le estorbara, la cosa se había puesto un tanto más seria y la tensión que emanaba entre ellos dos se podía cortar con un cuchillo. Nik le dedicó una sonrisa con muchas promesas a Adrien, quien viendo lo que ocultaba trago en seco. Su señor dijo que no lo lastimara mucho, aquellas palabras sonaban como una broma pero ahora que la miraba a los ojos pudo ver que en realidad ella estaba jugando y que nunca llegó a pelear enserio, hasta este momento.

Ellos estaban ahí analizándose el uno al otro, midiéndose, retándose otra vez, mientras murmullos empezaban a escucharse otra vez pidiendo que la pelea continuase. Adrien tuvo la sensación que esta vez la cosa terminaría más rápido y no por causa de su cansancio por sus peleas anteriores.

Rápido y sin pestañear su puño voló una vez más hacia el abdomen de la joven queriendo quitarle el aire por una segunda vez y así ganar un poco más de tiempo, pero su brazo fue interceptada a mitad del camino por la mano de ella dándole un golpe en punta a su muñeca, quebrándola haciendo que diera unos pasos hacia atrás gritando de dolor provocando que la muchacha sonriera.

Ahora se miraba sus uñas como si merecieran su completa atención. ―Maldición, acabas de hacer que se me astille una uña― dijo negando con la cabeza mientras le enseñaba el dedo medio ―mira lo que hiciste― una clara manera de que se estaba burlando, lo que despertó en Adrien su sentido más primitivo lanzándose nuevamente hacia ella esta vez levantando su pierna para lograr un golpe mayor, pero otra vez fue interceptada por la mano de Nik copiando su movimiento anterior provocando la misma lesión en su pierna, el grito de dolor fue inclusive peor y las maldiciones no eran nada propios de un caballero, pero el dolor que sentía poco le importaba a la joven quien sin interés de terminar se acercó a un Adrien ya tirado en el suelo y levantando su rodilla arremetió con fuerza en su nariz haciendo de este su golpe final tirándolo al suelo. Gritos de euforia resonaron en toda la sala indicando así quién era la única vencedora.

Adrien sentía que todo le daba vueltas, sus oídos tenían ese horrible pitido que provocaba que el sonido que hacía la multitud fuera algo lejano, más escuchaba perfectamente el sonido de unos tacones cerca de él.

―No deberías haber venido a este lugar― un susurro se escuchó al lado de su oreja y el castaño pudo jurar que aquello sonaba como una disculpa y advertencia a la vez, sus ojos se encontraron y Adrien logró advertir una pizca de arrepentimiento en ellos que enseguida fue borrada por una mirada fría como el hielo.

El muchacho rodó por el suelo buscando levantarse, suficiente ya era que una chica le haya tirado al piso como para permanecer ahí. Sabía que aquella chica no era normal y tenía por seguro de que averiguaría qué era lo que la hacía tan especial… principalmente para Demian.

―Impresionante, muy bueno― Demian se les acercó a ambos dando algunas palmadas ligeramente emocionado y visiblemente satisfecho por los resultados de aquella estúpida pelea.

―Esta fue tu única oportunidad, muñeca. No volveré a ser considerado contigo― Adrien murmuró por debajo de su mano mientras que presionaba su nariz con fuerza para evitar desangrarse más de lo necesario, a lo que Nik no pudo evitar sonreír de lado y guiñarle un ojo en respuesta.

―Estoy seguro, que tendrás oportunidad de redimirte― Adrien frunció levemente el ceño por aquel comentario de su señor, pero este ni lo noto pues tenía la vista fija en la joven de ojos azules. ― ¿Y bien? ¿Te divertiste querida? ¿Superó tus expectativas?―

Adrien frunció el ceño al no entender a qué iba esa pregunta, Nik por su parte se tocó el labio hinchado con la punta de sus dedos mientras desataba nuevamente su pelo, recién en ese momento le concedió una mirada de reojo a su señor asintiendo ligeramente con la cabeza. ―Perfecto entonces― la mirada de Demian estaba puesta de nuevo sobre Adrien ―Ve a la enfermería y date un baño― una simple orden antes de darse la vuelta por el camino que le habían abierto sin siquiera mirar si la joven la seguía.

Uno de los muchachos había recogió la capa de Nik para que se la pusiera pero ella siguió ahí de pie mirándolo sin mirarlo realmente.

―Llévenlo con Madzie― dijo a nadie en particular ―díganle que va de mi parte ella entenderá― tomando ahora así la capa salió por el mismo lugar que su señor, caminando de aquella manera haciendo que varios la miraran irse.


¡Buenas! Espero que les este gustando. Quiero aclarar que la historia estará ubicada en la siguiente generación. Los adultos estarán dentro también pero se enfocaran en los hijos.

¡Gracias por leer!

Besos