Disclaimer: Los personajes pertenecen a nuestra Reina, J.K. La historia vino de la cabecita de TDeebee1 y de su servidora.

Hoy les traemos un nuevo capítulo y esta vez daremos un vistazo de que está sucediendo con nuestros personajes favoritos. ¡Gracias por leer! Sin más…


CAPÍTULO 2

Londres

La Madriguera

― ¡HUGO WEASLEY! MÁS TE VALE QUE ESTÉS TERMINANDO DE PONER LA MESA Y NO JUGANDO AL AJEDREZ.―

La voz de Molly Weasley llamando a su nieto se escuchó desde la cocina, todos sabían que cuando la Matriarca Weasley daba una orden tenía que ser cumplida, porque ella no decía las cosas dos veces.

Había cosas que era preferible evitar, y poner a la abuela Molly enojada era una de ellas. La mujer realmente daba miedo en aquel estado y nadie, ni siquiera su marido, podía calmarla si todo llegaba a explotar.

Aquel día la madriguera se mantuvo en constante movimiento, lo cual era normal cuando reunía toda la familia para el almuerzo familiar de cada mes, por lo que el menor de los Weasley-Granger no entendía porque todo debía quedar perfecto si al final nada se mantenía de aquel modo, pero claramente él no sería quien le dijera eso a su abuela y menos en el estado en el que estaba.

Los hombres mayores estaban afuera bebiendo algo de cerveza de mantequilla, mientras las mujeres ayudaban a Molly a tener todo listo para el mediodía con la ayuda de los nietos, aunque estos realmente no hacían mucho.

La llegada de una nueva persona por la red flu detuvo a las acciones de las mujeres por un momento, desde hacía ya un tiempo habían adoptado aquel hábito que era algo que en esos tiempos no podían evitar, pero como siempre volvían a respirar y a sus tareas habituales a ver el rostro conocido, que en este caso era Harry.

―Buenas tardes, Harry― dijo Molly al verlo sacudirse las cenizas de la chimenea

― ¿Qué tal Molly?― comentó un Harry con un tono más apagado, Molly se limitó a sonreírle y tocar su brazo en modo de saludo.

Molly tal vez no se di cuenta de aquel tono, pero había alguien que sí lo había hecho y la preocupación la invadió cuando vio aquel rostro preocupado y aquellos ojos que transmitían una mirada que no veía hacía ya un tiempo. Solo cuando sus miradas se cruzaron hizo una pequeña seña indicándole que se fueran al saloncito mientras ella buscaba a Ron para hablar de lo que estaba sucediendo con él.

―Ya dinos Harry― demandó una Hermione preocupada y nerviosa.

Harry llevo su mano a su cabeza revolviendo su pelo en el proceso, algo que hacía cada vez que estaba nervioso.

―No estoy del todo seguro, pero han llegado rumores de rebeldes en el extranjero, brujas y magos que están haciendo algo grande, se dice que hay mucho movimiento parece que están juntando algún tipo de fuerza nunca antes vista pero nadie parece saber quién está detrás de eso, o que es lo que buscan. Hemos mandado lechuzas al Ministerio Francés, pero ellos no saben quiénes son, ni cómo pueden rastrear los ataques que hacen estos rebeldes, son aislados y bien elaborados lo que hace que el pánico en Francia este empezando a crecer, lo que significa que están marcando una presencia importante― Harry sonaba más que preocupado y desconsolado al saber que no podría hacer nada en aquel momento ―La historia está empezando a repetirse una vez más, solo que esta vez parece algo más oscuro y me está matando realmente no tener nada en lo que podamos trabajar, lo que más preocupa es que sean los que hace unos años atacaron el Ministerio de Francia…―

Un sonido ahogado salió de los labios de Hermione mientras se llevaba una mano a la boca tratando de pararlo, Ron reconoció el dolor en los ojos de su esposa porque era el mismo dolor que veía cuando miraba a su hermano año tras año en aquella dolorosa fecha, la pérdida de Fred fue un golpe duro pero pasar por eso de nuevo con un nuevo miembro era realmente abrir heridas que el tiempo no parecía querer cerrar.

―Si tú crees que son los mismos deberíamos reabrir los casos y volver a leer todo, si esto empieza a salirse de control y nosotros conocíamos algún detalle que podría haber ayudado… No lo sé Harry, no desearía que otros pasaran por lo mismo que nosotros, nos tomó tiempo, por Merlín, todavía no podemos hablar del tema sin ponernos mal imagina lo que pasaría si algo así vuelve a suceder― La voz de Ron mostraba frustración, probablemente más que la de Harry.

―Yo no soy aurora, así que realmente no puedo meterme en esto, no mientras no sea conocimiento de los demás. Pero tú sabes que si veo que esto no va a ningún lado, no me importara que no esté autorizada ayudare tenga o no tenga permitido― Hermione sonaba un tanto angustiada pero firme a la vez diciendo aquellas palabras, y Harry sabía que lo haría porque así era ella nadie la pararía cuando se proponía algo, lo único que pudo hacer en aquel momento fue dedicarles una pequeña sonrisa agradecida por estar ahí escuchándolo.

―Luego veremos que hacer, no podemos hablar de esto mucho más, no es seguro y no está nada confirmado aún, volvamos con el resto y dejemos esta conversación para después.

Hermione fue la primera en voltearse para tratar de reponerse más rápido, inhalo profundo mientras abría la puerta que los separaba del resto de la casa. Unos pequeños pasos se escucharon antes de que ella abriera la puerta y antes de que desapareciera por el final del pasillo se vio un pequeño niño escondiéndose tratando de no ser visto.

Harry y Hermione se miraron por unos segundos con los rostros en blancos tratando de imaginar si el pequeño niño podría causar algún problema. A su vez Ron ajeno a lo que acaba de pasar centraba su mirada al frente y a diferencia de sus amigos el sí tenía color en su rostro, un rojo casi tan fuerte como su cabello, su mirada no estaba fijo en el niño que se había escondido, sino más bien en su hija quien estaba en la entrada de la madriguera de la mano de su novio, aquel chico que después de años Ron todavía no podía aceptar, Scorpius Malfoy.

Hermione viendo lo que iba a suceder actuó antes y tomo la manga de Ron para que no se vaya directo sobre su hija y el invitado que ella había traído, por el momento era más importante mantener al chico Malfoy con vida que preocuparse por lo que había escuchado el pequeño niño.


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Y de nuevo ¡Gracias por leer!

Besos