Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima.

Advertencias: Posible OOC.

Notas de Autora: Esta historia estaba según yo terminada, pero debido a una petición, la continuaré. Espero sea bien aceptada.


Girl next door.

.

.

—Muchísimas gracias, Gray-sama —agradeció, ofreciendole una reverencia.

El chico se había tomado muchas molestias con ella, incluso la había ayudado a ingresar sus cajas, no podía hacer más que serle grata.

—No fue nada —quiso restarle importancia, pero la chica negó.

—No, Juvia lo despertó y tuvo que ayudarla, ella quisiera hacer algo por Gray-sama. ¿Limonada tal vez?

—N-No, no es…

—¡Juvia preparará limonada!

Y antes de poder decir algo, la chica se marchó camino a la cocina.

Juvia no podía encontrar nada, sus cosas estaban regadas por todas parte y siquiera sabía dónde había puesto los limones que había comprado ¡o si siquiera los había comprado!

Además, por alguna extraña razón, el saber a aquel chico en su sala de estar la hacía sentir incómoda, aunque una hermosa sensación de incomodidad.

¿Qué le pasaba? Era lindo y amable, pero…

—¿Necesitas ayuda? —cuestionó el chico al escucharla abrir y cerrar gabinetes— No tienes que tomarte tal molestia.

Gray a decir verdad quería irse, no quería causarle molestias, mucho menos cuando acababa de mudarse. También, deseaba volver a dormir.

—N-No, Juvia está bien —había hallado los benditos limones—. Ya estará ahí, Gray-sama.

Y luego de servir ambos vasos, se dirigió a la sala.

El silencio los invadió, ninguno estaba seguro de que decir. Juvia se sentía demasiado nerviosa, distinto a como había sentido al estar subiendo las cajas.

—Pues, está buena —comentó Gray, sobresaltándola—, la limonada —aclaró.

—G-Gracias.

—Bueno, yo debo irme —anunció el chico—, tengo un par de cosas que hacer.

Era mentira, pero en algún momento debía marcharse.

—¡S-sí! Juvia le está muy agradecida, Gray-sama.

—No te preocupes.

Dicho esto, meció su mano a modo de saludo y se marchó, dejando a Juvia recostada sobre el marco de su puerta, pensativa.

Contra cualquier pronóstico, aquel amable chico, le había interesado.

.

.

—306—

—Gracias por leer—

.

.