Hola Gracias por los reviews. Espero sigas encontrando interesante esta historia li02. Y a los lectores anónimos, anímense a comentar; un "hola" es apreciado. Saludos a todos.

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Nunca pensé que ser madre fuera un trabajo sencillo, tampoco pensé que fuera tan complicado. Me sentía completamente inadecuada, Henry no dejaba de llorar nunca. Yo llevaba días encerrada en la mansión. Sin dormir o comer bien todo era agotador. Así que ese día decidí que iríamos de paseo, tome mí bolsa y la de Henry además de una manta extra. Lo lleve a la tienda para comprar las cosas que de ahora en adelante necesitaría; antes de hoy había pedido como un favor especial que las llevaran a mi casa.

Luego de encontrarme con Marco, para resolver el asunto de la cuna, llevé a Henry al restaurante de la abuelita. Estaba muy ocupada con él bebé para notar el pesado silencio o la figura que me observaba desde la esquina opuesta.

-Regina ¿qué te traigo para el almuerzo?- digo la abuela

-Una ensalada y…- revolví la pañalera para encontrar el biberón lleno de leche- podrías calentar esto por mí

-No sabía que tuvieras un bebé- se acercó para descubrir el rostro de Henry- es muy hermoso y toda una sorpresa

-Sí, él llego inesperadamente pronto. No había dicho a nadie que estaba solicitando una adopción- trate de darle una sonrisa que esperaba fuera convincente

-Como sea los niños siempre son bendiciones. Así que felicidades, si necesitas ayuda puedes llamarme o venir aquí- apretó suavemente mi hombro (gesto que comenzaría a hacerse popular en esos días) luego se fue a la cocina

-Regina no has respondido mis llamadas- apenas la abuela se fue Graham se sentó frente a mí

-He estado ocupada

-¿De qué se trata esto? Te dejo de ver unos días y cuando apareces resulta que tienes un bebé. Eso no tiene sentido

-Las cosas han cambiado- le dije en voz baja- No hagas un escandalo

-Creo que merezco al menos una explicación- su rostro contrito me hizo sentir mal- Yo pensé que las cosas estaban bien entre los dos, luego dejaste de contestar mis llamadas

-Tener un bebé no es sencillo, todo mi tiempo se lo dedico a él- Henry comenzaba a inquietarse

-¿De dónde salió?

-Eso no es importante. De ahora en adelante él es parte de mi vida y si quieres que nuestra relación funcione te tienes que hacer a la idea de que Henry es mi prioridad número uno.

-Lo amas- dijo con una especie de melancolía que no entendía- Me gustaba lo que teníamos y, no me lo tomes a mal, pero un niño es demasiado. Sobre todo cuando no tenía idea sobre él.

-Graham es tu decisión si quieres ser parte de nuestras vidas. Entiendo que estés molesto, pero Henry no va desaparecer

-Regina... Necesito pensar, pero si necesitas cualquier cosa no dudes en llamar- se levantó para irse no sin antes inclinarse y dejar un suave beso en mi cabeza- Te quiero- susurro antes de partir

-Si necesitas un momento para ti misma me puedo quedar con el pequeño- la abuela interrumpió mis pensamientos al acercarse a mí; no me había dado cuenta que mis ojos estaban llorosos

-Está bien, gracias- le di a Henry su biberón, mientras la abuela regresaba a la cocina

Los meses siguientes no fueron precisamente fáciles, entre atender a un bebé y esperar que no se lo llevaran, terminaba cada día exhausta. Algo de tranquilidad llego a mi vida cuando recibí la llamada de Gold diciéndome que los papeles estaban en orden, Henry era mío legalmente. Yo no podía estar más feliz, por fin pude relajarme y disfrutar en verdad la maternidad.

Graham eligió no estar en una relación formal conmigo, creo que el hecho de no decirle cómo llego Henry a mi vida lo hirió y era algo que no podía superar. Eso no impidió que estuviera presente en nuestras vidas. Si necesitaba que alguien se hiciera cargo de mi hijo, él no dudaba en ofrecerse. Cuando Henry dejo de pensar que mamá tenía el trabajo más genial del mundo, parecía natural que quisiera ser Sheriff como Graham. Era la figura masculina en la vida de Henry y para mí era un compañero de cama ocasional así como el mejor amigo que podía tener.

Los meses se volvieron años con tanta velocidad que a veces me abrumaba, mi bebé no era un bebé más. Pensaba que todo iba bien hasta que Henry comenzó hacer preguntas sobre la familia, dónde estaban sus abuelos, por qué Graham no podía ser su papá. Lo peor fue cuando pregunto por qué no había fotos mías embarazaba, en ese momento decidí que era lo suficientemente mayor para entender que era adoptado, pero me equivoque.

De ahí todo fue de mal en peor. Mi hijo estaba dispuesto a odiarme. Ya nada de lo que hacía o decía parecía estar bien o ser suficiente. Cuando un día me empujo mientras discutíamos decidí llevarlo a ver a Archie. Todo fue cuesta abajo, tanto así que dejo de hablarme por completo. Con el corazón destrozado sólo me quedaba esperar que hiciera su duelo para que al final viera que lo amaba. Pero el momento nunca llegó, Henry fue a buscar a su madre biológica y la encontró.