Bueno, primero que nada, hola a todos, estoy feliz de al fin poder tener la valentía de ponerme a escribir esta historia que rondaba mi cabeza todo el tiempo. Este es el primer fanfic /historia que escribo por lo que igual y hay algunos errores ortográficos que no he corregido, pero no han de ser muy dificultosos de entender o-o.

También tengo que aclarar que no es una historia enfocada directamente en lo que es el tema de los ponis, ni tampoco es la típica pastelada dramática (esto se hace más evidente conforme pasan los capítulos), es mas o menos todo lo contrario, y no hace falta conocer mucho de la serie para comprenderla o seguirla (sobre todo porque se desarrolla en la Tierra y Rainbow Dash es el único personaje de MLP:FIM que la protagoniza).

En fin, los dejo con lo que es la sinopsis (por si entraron sin leer) y alguna poca información de uno de los personajes principales.

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Sinopsis: "Jéxust, personaje propio, relata su historia de convivencia con la pegaso Rainbow Dash quien de alguna manera llegó a su mundo y le puso la vida de cabeza. La relación entre Jéxust y Rainbow Dash gira entorno a un cariño-odio mutuo debido a los distintos roces de convivencia que sufren a lo largo de la misma, además de la extraña primera impresión que tuvieron el uno del otro."

Sobre Jéxust: Es un "humano" proveniente de lo que el cree una civilización extinta, posee la extraña capacidad mental de la electroquinesia (controlar la electricidad con la mente) además de su don natural para dominar la magia. De niño se había decidido a convertirse en un gladiador, y con el pasar del tiempo el interés por la magia le atrapó al darse cuenta de su capacidad para controlar la electricidad. Lamentablemente controlar dicho elemento no era nada común en su tierra, y es por esto que tuvo que elegir una rama dentro de las disponibles (los cuatro elementos) en la cual especializarse cuando llegara a la "secundaria". Eligió el agua, inclinándose por el hielo mas que nada. Sin embargo, su entrenamiento fue interrumpido por un extraño suceso, dejándolo con conocimientos vagos sobre sus capacidades y el como desarrollarlas.

Su personalidad puede ser muy cambiante, pero suele ser la mayor parte del tiempo un inmaduro y desorientado despreocupado, pasando la mayor parte el tiempo estando de buen humor. Siempre es molestado por el mismo en sus pensamientos para que haga las cosas bien, es una especie extraña de razonamiento; ambos "lados" de su mente se ayudan mutuamente para solucionar los problemas que se le presentan de la mejor forma posible...aunque la mayor parte del tiempo use esta "conciencia" para conversar y discutir.

Como la historia viene narrada desde la perspectiva de mi personaje, Rainbow Dash, no toma tanto protagonismo en este inicio, pero conforme avance la historia se verá mas involucrada.

Espero que el fanfic les agrade y por favor díganme que les parece, es muy importante para mí saber lo que opinan, después de todo, para eso lo pongo en público. Gracias de antemano por leer y muchísimas gracias a aquellos que comenten :3


Mi nombre es Jéxust, tengo la capacidad mental de controlar la electricidad, vivo en una casa grande de dos pisos hecha de concreto con varias reparaciones hechas de madera. Sólo diré que se parece a una cabaña grande pues describirla tal cual es, me resulta muy difícil. Yo simplemente la llamo "la mansión", y te diría el porqué, pero esa ya es otra historia.

Solía vivir aquí con mis amigos, pero hace ya más de un año que todos se fueron, unos por amor y otros a por las metas que tanto deseaban desde que nos conocimos. ¿Qué pasó contigo? , ¿Por qué decidí quedarme aquí en lugar de perseguir mis metas también? Pues la verdad es que todavía hay algo que me tiene anclado aquí, y ese algo es un recuerdo. Un recuerdo que no puedo olvidar sin importar lo que haga. ¿Y cómo es que un recuerdo me impide continuar con mi vida e irme? En realidad es una tontería, un recuerdo. Al que metí una cosa... y pretendo cumplirla. Pero antes de hacerlo, les contare todo acerca de ese recuerdo al que tanto aprecio y cariño le guardo.

Todo pasó hace ya mucho tiempo, y mi lema para ese entonces era: "Nada será diferente ni hoy ni mañana". Lo sé, bastante emo, pero esa era la sensación con la que vivía en ese entonces.

Antes de pensar así, solía negarme a caer en depresión. Todos los días los empezaba con una sonrisa y esperanzas de hacer algo nuevo, algo productivo, o siquiera algo emocionante. Lamentablemente los meses pasaron y dejé de ser tan positivo; Para mi todo empezaba a repetirse una y otra vez, las horas avanzaban rápido y cada día parecía el mismo con una pequeña variación, al despertar pensaba " quizás pase algo hoy" y luego suspiraba resignado mientras me decía a mi mismo en un tono de susurro: "No...".

En fin, intentaba hablar con los demás pero no tenía tema de conversación y terminaban evitándome por mi constante fastidio. Sin embargo, había algo que me hacia feliz en cierto modo, y ese algo era una serie de niña-niñ-familiar...: "my little pony: friendship is magic". Ya lo sé, son ponis de colores, pero es que esta serie tenía algo especial, era lo que yo buscaba, es decir, algo nuevo y fuera de mi rutina. Intenté hacer que los demás viesen la serie para tener algo que hablar con ellos pero me había emocionado tanto por haber encontrado algo fuera de mi rutina que no me di cuenta de que estaba siendo muy pesado con ellos y acabaron hartos.

...

Un día, todos mis compañeros decidieron irse de viaje y como el webón que agarró el palito mas pequeño fui yo, entonces me tocó quedarme a cuidar la mansión, el vecindario es tranquilo (vivíamos en medio de la nada), pero a veces pasan... cosas raras.

Ese mismo día, decidí salir a caminar por el bosque a ver si conseguía algo o me mordía una ardilla, cualquier cosa sería mejor que seguir en el suelo dando vueltas.

En fin, seguía un sendero de tierra seca casi totalmente cubierto por el pasto y rodeado de muchos árboles y arbustos. Mientras caminaba empecé a tararear "giggle at the ghosties", cuando de repente escuché un sonido eléctrico seguido de una fuerte corriente de viento que parecía querer arrancar los árboles del suelo.

-¿Qué carajos pasa? – Me pregunté mientras miraba hacia el cielo, noté que era azul y no había nada anormal en el, a excepción de que las nubes se movían muy rápido, pero, aun seguía escuchando esos rayos y el viento no se detenía. – ¡No jodas ¿Al final si se acaba el mundo?! - grité para jugar con el momento mientras estiraba los brazos hacia adelante, cuando de repente... -ALAMADRE! –grité de miedo cuando una ráfaga multicolor casi me "atropella" los brazos. Volteé para ver que fue y lo que vi me dejó paralizado en un instante.

Era una figura equina de color celeste, con alas extendidas y una crin de varios colores, la criatura estaba estrellada contra un árbol totalmente inconsciente.

-Ra... ra-ra... ¡¿waaaaat?! que-qch...- En ese momento me di una bofetada y me puse a respirar profundo mientras me apoyaba en un árbol al otro lado del camino y con los ojos más abiertos que nunca miraba a la criatura mientras me temblaba el ojo izquierdo. -"¡corre, joder, y ayúdala!". - me dije a mi mismo en mi mente la cual estaba hecha un huracán de emociones. Me quité la chaqueta, la cual era de tela, planeaba intentar usarla de venda si era necesario.

Me acerqué lentamente y muy nervioso a la pegaso de color celeste, con un brazo temblorosamente extendido. Llegué a unos pocos centímetros de ella y fue cuando le lancé la chaqueta encima y salté lejos.

-"¡pero qué haces animal!" Me regañé a mi mismo. - Y yo que sé, que tal si despertaba y me intentaba morder – Puede parecer una tontería pero realmente fue lo más sabio, debí haber confiado más en mi instinto ahora que lo pienso.

Aunque bueno, mi mente estaba a punto de dar un pantallazo azul y colapsar así que diferenciar entre la locura y la lucidez estaba bastante complicado.

Sacudí la cabeza y volví a acercarme a la pegaso con bastante miedo. Al quitarle la chaqueta de encima pude ver que tenía algunos rapones, estaba llena de polvo, y sin embargo no estaba sangrando de forma alarmante, así que me dispuse a examinarla como pude.

-No sé nada de pájaros pero esta ala parece rota. - Dije mientras movía el ala derecha con mi mano. - Esta pata... ¿esta articulación será así? -

Al menos seguía respirando lo cual me dio esperanzas de que solo había perdido el conocimiento.

Luego de ver que mi chaqueta no serviría para nada, decidí ponérmela, me acerqué a su oreja y le dije – Tranquila, Dash, ya vengo. – Corrí tan rápido como pude con mi corazón a punto de salir por mi boca y mi mente como si estuviera calculando el valor de "pi", llegue a la mansión y busqué desordenándolo todo a lo bestia un montón de vendas, mantas, almohadas y todo lo que se me ocurrió que pudiese ayudar, hasta lleve cereal, quien sabe cuando uno puede necesitar un poco de cereal.

Al volver al lugar vendé sus heridas, inmovilicé su pata izquierda con dos palos, y por último, la cubrí con una manta y la acomodé para que estuviera más cómoda, no sabía un carajo y medio de caballos, solo hice lo que me pareció correcto.

Me alejé para mirarla mientras me sentaba debajo de un árbol al otro lado del camino. La miraba fijamente, cada segundo que pasaba me daba más y más ansiedad, aumentaban las preguntas en mi cabeza, porque pensaba que era mi personaje favorito de la serie de los ponis que hablan, sentía un gran cariño hacia ese personaje, digo era azul y volaba, era genial y me hacían mucha gracia sus tonterías. El solo hecho de verla inconsciente a escasos metros de donde yo estaba me hacia pensar en "FUCK ALL THE LOGIC". Estaba profundamente emocionado por todo lo que implicaba su aparición, un montón de cosas nuevas por descubrir, pensar, preguntar, hacer, en fin, un giro bastante inesperado a mi vida. Era justo lo que yo quería.

No sabía como había podido pasar, solo sabía que tenía a Rainbow Dash frente a mí en todo su esplendor, o casi ya que estaba cubierta de vendas y además inconsciente. Aunque para ser sincero, daba un poco de miedo, digo, no dejaba de ser un poni cabezón con alas de color azul celeste.

...

Llegó la noche y la pegaso aun no despertaba. No quise llevarla a la mansión porque me daba miedo moverla, así que regresé por un saco de dormir y me quedé por allí cerca vigilándole hasta que me venció el sueño.

...

Al día siguiente la pegaso aun estaba inconsciente, sin embargo, había estado dando vueltas esa mañana y haciendo uno que otro sonido. Parecía que hablaba dormida.

Como vi que no se despertaba, me puse a dar vueltas por ahí intentando pensar en cosas importantes.

- "¿Te imaginas que en realidad macho?" -

En ese momento escuché un arbusto y al volver, tragué saliva y abrí bien mis ojos. La pegaso finalmente había despertado y estaba sentada mirándome mientras se rascaba su ojo derecho con su pezuña. Su expresión al verme fue de confusión y la mía al verla estaba entre una fangirl y el miedo absoluto. Esos ojos, sus pupilas eran tan grandes y oscuras que parecían que te capturaban el alma.

–"¿que idioma hablará? ¿Hablará? Debí haber pensado en un plan..."- En ese momento decidí probar mi suerte con el idioma.

-¡Hola!– La saludé alegremente con mi mano en la frente estilo militar mientras cerraba mis ojos y sonreía amablemente.

Sin embargo, al abrir los ojos vi como la pegaso salía disparada hacia mi como un misil y me conectaba un cabezazo en la frente tan fuerte que sonó una campana y se me apagaron las luces. Como decía, debí haber confiado más en mi instinto de conservación.

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Continuará...


Y hasta aquí llega el primer capitulo. Si les gustó porfavor diganme y si no, pues con mas razon me dicen porque -w-.

Cualquier critica constructiva que tengan pueden hacermela (estaré agradecido si lo hacen), cualquier ayuda sera bienvenida.