¡Holiiiii!

...

¿holi? ... "¡MATENLO!", vale vale vale, perdón, perdón, me disculpo mucho :I mucho mucho mucho muchooooo ~ "Y una mierda", está bien, me retrasé un poquito; "¡¿UN POQUITO?!", Bien, un chingo, que igual y se queda corto, pero no mamen, o sea, no mamo yo, pero, coño, no se que deciros, pero, vergas,e s que me distraigo mucho ;n; im so fakin sorry ;n; encima es mu largo y me daba paja revisionar ;n; y me cuesta escribir y calzar y los chistes qliaos T.T todo mu dificil y al final la insertidumbre de si estará bien o no y nadie comenta pa decirme nada y T-T encima lo tengo que revisar bien pa que no esté mal y no haya contradicciones o cosas raras y las cosas no se pendejearan y dsfdasfdsadsafdsa en fin que es lío Dx escribir es un lío :C, al menos para mi, es el primer fic que escribo, no me esperaba que le gustara a la gente y xD pos no sé, aquí está, bien justificado porque son un chingo de paginas, vamos, las equivalentes a los tres meses que me tardado, es como si hubiese escrito una página por día :I, ashi que no me la hagan de wey Dx ... espera no... las paginas solo cubren dos meses DX dshfgsadfh en fin, nada, eso, que... bueno, lalalalalalalala... son las tres y media de la mañana y tengo sueño y no se que escribir, ahora solo les pido por favor, consideración y ... que coño digo, solo, los que han estado esperando por el capi, que pues lean, no se preocupen por leer esta mierda que pongo al inicio porque bueno ahorita mínimo no tiene sentido, pero ya luego quizás lo rehaga y pues tenga mas sentido y mis disculpas publicas estén mejor organizadas y etcétera.

¿Qué los voy a decir del capitulo? es el mas fucking largo que he escrito, no le gana ni dios, y asi se va a quedar, o sea, como el mas largo, porque no tengo pensado escribir otro de la misma o mayor densidad, porque me cuesta un huevo revisionar y corregir después, y es por eso que llegamos al siguiente punto, no sé, si estarán de acuerdo en que deje de mamarla tanto narrando toda mierda, porque está mas que claro que he narrado día por día como si fuese un diario, aunque esto es como un temporada, porque si algo os puedo adelantar es que ya en aproxidamente dos capítulos, habrá un digamos, cambio de temporada, donde habrá mas skip times y esas cosas, esto es porque ya llevo un año escribiendo el fic, y aun no voy ni a la mitad, y ya tengo planeado escribir otro, pero no lo quiero escribir antes de temrinar este, entonces, puedo terminar este (que lo haré, pero no se en cuanto tiempo) y comenzar con el otro mientras continuo haciendo algunos one shot en plan ovas sobre este fic (el cual ya habré terminado) usando el tiempo e historias que no narré para ahorrar tiempo a la hora de escribir. No se si me explico, pero bueno, no sé, ¿os parece?, digo, ahora podría escribir un promedio de ocho mil palabras o menos por capitulo, así lo escribiría y subiría mas seguido sin preocuparme mucho por como acabe, por esa es otra, busco un final bueno, que está bien, pero tardo un huevo en encontrarlo (ya que el que quería aún está muy lejos, por ejemplo en este capítulo, por webón se me alargó y aún así no terminé donde quería xD) y por eso tardo en subir el capítulo. Entonces, esa es la propuesta, de escribir menos para actualizar mas seguido o hacer skip times o que os aguantáis y me dejáis escribir a mi bola. No sé, ustedes dirán (si es que dicen, porque mucho que leen pero nada que comentan) yo no tengo problema en cuanto a adaptarme se refiere, ustedes son los que esperan (porque yo ya tengo el fic terminado en mi cabeza xD).

Y pues eso, que es largo y posiblemente un poquito aburrido en algunas partes, pero sería de esperar de un capi tan largo. Espero que puedan leerlo y que les resulte mas fácil que a mi terminarlo. Ahora si, ¡OS RETO A LEERLO EN MENOS DE UNA HORA, SIN ABURRIRSE, A VER SI TIENEN HUEVOS! X_x.

[[[Cualquier cosa dicha sobre mi personaje en este episodio está sujeta a cambios al igual que algunos parrafos del capítulo. Los errores en el escrito pueden ser comunicados a través de un mensaje privado, no hay problema, al contrario, lo apreciaría un chingo, digo, mucho]]]

Bueno, dadas las respectivas advertencias, creo que ya pueden ponerse a leerlo solo quiero decirles una cosa puto el que lo lee, muahahahaha (?, okno, en fin, Gracias por esperar ;w; ¡OS LLEVO AQUÍ! *se golpea el pecho*


...

¿Y como coño lo iba a arreglar?, Rainbow prácticamente me había vetado de su vida. Ahora para ella yo definitivamente a sus ojos sería un simple extraño sin mas nada que hacer además de tocarle las narices y joder todo el día en su casa, porque estaba convencido de que ella reclamaría su parte. Lo peor es que tuvimos esta pelea un día después de que yo le mostrase la televisión, o sea, que me la quitaba seguro. Pensaba que me dejaría sin nada a lo que aferrarme para evitar pensar en que la perdí. Y vamos que, viéndolo así, Dash es el tipo de mujer que no querrías tener de ex. Si ya se dice que las mujeres son las más rencorosas.

La pegaso entró a casa cerrando la puerta como lo haría una persona que es persona y luego ya, no se escuchó mas nada. Quizás ya había desayunado o no lo sé. Pero a mi parecer estaba actuando como si ayer no hubiese ocurrido, como si ella no hubiese enloquecido jamás, yo no había conocido aquella faceta suya ni en fics, quizás halla alguno por allí pero, wow. En fin, dejando de lado el "salvaje mode" de Dash, no perdí la conciencia con su madriza, y eso me subió un poquito la autoestima. Pero hubiese sido mejor que yo hubiese perdido la conciencia, así no pasaba lo que pasó luego. De todas formas no sé si Dashie hubiese tomado o no la decisión de quitarme su amistad con o sin la insistidera de aquella noche.

Me tumbé en el suelo ya por completo, dejando a un lado el dibujo que Rainbow había roto. Respiré tantito para descansar y prepararme para ponerme de pie. No rompí a llorar porque estaba confundido por los motivos que tenía la pegaso para tomar esta decisión, a la vez que mi mente buscaba una solución. Se podría decir que estaba demasiado ocupado como para llorar. Y hablando de ocupaciones...

-¡Mierda! – Exclamé entre dientes. – Tengo que ir a trabajar... – Recordé mientras me llevaba las manos a la cara cerrando los ojos. – Ayayayayay coño... coño... – dije al sentir dolor luego de que mis manos entraran en contacto con mi rostro.

Hice una prueba y sentí cierto dolor al mover mi mandíbula, me preguntaba como se vería mi cara en ese momento, pero no había huevos para entrar a casa. No con doña apatía dentro. Bueno, sin mas, decidí realizar la difícil tarea que era ponerme de pié. Mientras lo hacía, utilizaba una de las anestesias más baratas que la naturaleza nos puede otorgar. Las groserías. De alguna manera hacían que no me doliera tanto. Y ahí estaba, de pié, frente a la casa. Di la vuelta, y me hice la siguiente pregunta...

-¿Entrar a la casa y estar con una Rainbow Dash con un encabronamiento controlado y actitud cínica?, o ir a la Mansión con mis amigos de toda la vida que siempre me perdonan sin importar cuantas tonterías haga. – Miré el paisaje y me quedé pensando.

Tardé unos cuantos segundos hasta que una pequeña piedra golpeó mi cabeza y calló al suelo cerca de mí. Miré a mi alrededor y no vi a Rainbow Dash, y al ver la piedra, noté que tenía un papel. La recogí y desaté el papel atado con un hilo. Era una nota.

-Tú puedes... – Leí en voz baja lo que decía el papel.

Definitivamente Dash no me la arrojó. Pensé Mazz, pero a esta hora, a juzgar por el cielo, el aún seguiría roncando en su habitación. Ninguno de los otros sabía por donde estaba yo, y si lo hubiesen sabido, de seguro habrían invadido la casa para recuperar sus cosas y/o molestar a Rainbow Dash mientras no estoy.

Fuese quien fuese, me estaba dando ánimos, lo cual funcionó un poquito, pero a la vez me puso paranoico y un tanto nervioso porque... alguien estaba por allí, sabía que la ubicación de mi casa con Rainbow Dash desde quien sabe cuando, pero, parecía no querer quitármela ni interferir en nuestras cosas. En fin, luego de ver un rato hacia los lados buscando a alguien oculto, decido relajarme un poquito y pensar en mi siguiente movimiento. Si entraba a la casa, Dash podría aprovechar y atacarme con su indiferencia o hacerse a la que no le intereso, así que decidí rodear la casa e irme hacia debajo de la montaña, a la carretera, para esperar a que pase el auto de Mazz e irme a trabajar. Así no caería en su vil juego.

Pensaba que lo que ella quería en ese momento era que yo me arrastrara suplicando su perdón para no dármelo de todas formas, y yo no le daría ese gusto. A ser cabrones pueden jugar dos. Me dolía el abdomen, pero le seguí hasta abajo, hasta unos arboles y monte largo que me cubrían un poco si me agachaba. Y allí decidí esperar al auto de Mazzotta.

-A ver si el cabronazo tiene otro consejito para esto... – Dije un tanto sarcástico.

Era temprano, iba a tomar un tiempo en pasar Mazz con el auto. Y ahí me puse a pensar en regresar y enfrentarme a Dash, comer algo aunque sea, cepillarme los dientes, bañarme... cada minuto que pasaba hacía que se tornara más tentadora la idea de volver a casa.

-Que no, que no voy a volver, ¿para que? ¿Para que me maltrate?, pues no, prefiero esperar a que se le pase... no se le va pasar... – Conversaba conmigo mismo agachado entre al pasto y los árboles. - Deja el pesimismo coño... a ver y ¿como se puede ser positivo en este momento?... ni siquiera hemos ido a casa ver si está bien, deberíamos ir... ¿para que? Eso solo servirá para saciar sus ganas de... ¿de que a ver?, ¿de no hablarnos?, jódete un poco, ella nos necesita ahora mas que nunca... pero que chorradas dices, ¿necesitarnos como para qué? Si más bien nos echó, seguro que solo nos admitió en casa para que le cocinemos y le abramos la ducha... pues no sé, ya se le pasará y debemos estar allí con ella, ¿como mierda pretendes que esto se arregle si hacemos como si no nos importara?... también es verdad, que tontería... pues ya está, tenemos que regresar y... ¿Y qué?... ¿Disculparnos? No sé... a ver ¿y disculparnos como para qué? si lo primero que hará es ignorarnos y pasar olimpicamente de nosotros...Pues que lo haga, sin pedos, ella tiene que aprender que con el orgullo no llega a ninguna parte... ¿y eso que tiene que ver ahora?, wey, está enojada porque... Ya sé porqué está enojada... ¿entonces?... No sé, dejemos que actúe como ella quiera, ya se le pasará... Que es la reina del rencor, si te lo estoy diciendo... Me cago en tu puta vida. – Exclamo entre dientes mientras me pongo de pié. – Que te den, voy a comer y Dash que haga lo que le de la gana, yo tengo hambre, coño, y encima tengo que bañarme, y lavarme los dientes, ya me ha quedado sabor raro en la boca, por tu culpa, verga nojoda carajo. – decía algo enojado conmigo mismo mientras me ponía en marcha hacia casa.

Mi determinación a subir bajaba gradualmente conforme me acercaba a la cima de la montaña.

-Ya está, entra, a ver si hay huevos. – Me dije a mi mismo al llegar frente a la parte trasera de la casa. – Ahí voy po weón, ya estoy yendo. –

Empecé a caminar en línea recta hacia la puerta. Llegué. Respiré hondo, y puse mi mano sobre la perilla.

-Yo puedo, ojo de tigre... – Dije en voz baja para mí mismo.

Giré la perilla y abrí la puerta.

No hay Rainbow Dash en ninguna parte. Suspiré aliviado pensando que se había ido a volar por allí.

-Joder, de la que me he salvado. – Dije en un tono muy relajado y luego estiré los brazos. – Ahora a ver como me dejó la cara la hija de... – Decía mientras abría la puerta del baño, pero algo me detuvo el paso para poder salir del baño.

Al principio me espanté totalmente porque pensé que la había cagado nuevamente, pero Rainbow iba de salida, así que nada de que preocuparse. Sin embargo, quedé un tanto perplejo al ver a la pegaso cargando la ropa interior color roja con su boca mientras llevaba puesta encima una manta enrollada en su cuerpo cual toga que la cubría desde el pecho, hasta la punta de la cola. Me aparto para darle paso a la señorita mientras observo su fingida seriedad y muy aparente vergüenza ocasionada por el hecho de que yo la viese con eso puesto. Ella se fue, y sin decir palabra se metió en su habitación. Solo me lanza una mirada despectiva de gato para vigilarme, haciendo que yo disimulara y dejara de verla en su elegante traje.

Quedé parado allí, un tanto pensativo. Abrí la boca para decir algo mientras levantaba mi dedo índice, pero luego de un segundo la cerré y puse una poker face. Bueno, esa era otra opción para cubrirla, pero vamos... Se había quitado la ropa interior, de seguro fue a orinar o que se yo y no supo como ponérsela de nuevo, después de todo ya había quedado descartado el pedírmelo a mí después del incidente de la noche anterior.

-Así que ahora tenemos a una Rainbow Dash griega. Pues muy bien. – Decía mientras entraba al baño. – Al menos espero que esa sea su sábana la que-AAAaaaaa... que chinga… ¿eh? – exclamé en tono de susurro para no llamar la atención de Dash, pero descubrí algo raro en mi cara, además de estar dañada, estaba... ¿vendada?

Me miré en el espejo que coloqué en el baño el día que nos mudamos dentro de la casa y descubro que en efecto, tengo una venda en la frente y algunas curitas en los cachetes. Aún notaba las marcas dejadas por las pezuñas de Rainbow Dash, pero el daño a mi rostro pasó a segundo plano por la siguiente pregunta, ¿quien me vendó?, me lavo la cara con sumo cuidado intentando evitar mojar las vendas y lastimarme, luego salí un tanto curioso del baño.

-"¿Habrá sido el wey misterioso detrás de la nota?, o quizás..." – Pensé mientras salía del baño, y luego vi a cierta pegaso bufar un poco frustrada mientras salía de su habitación.

No tendría sentido, ella me provocó el daño, y no parecía de las que se apiadaban del enemigo. Aún así le di el beneficio de la duda.

-Yo también te quiero... loca. – Dije en voz baja mientras la veía mirar televisión sentada en el sofá moviendo sus orejitas.

Entré al baño y me quité las vendas para ducharme. El agua estaba bien pinche fría, pero los huevos, igual me bañé rápido porque iba contra el reloj.

Me sequé, salí de la ducha y cuando me vi en el espejo para ponerme de nuevo las vendas, joder tremendo golpe me dio la hija de puta en la cabeza, lo vi y yo como siempre de pendejo, fui y lo toqué. Hostia que dolor. Pues nada, tenía algunos rasguños en la cara quizás por las veces que dash me mando a rodar por el suelo lleno de rocas. En fin, no le di mas vueltas al asunto y me coloqué las vendas de nuevo. Aproveché y me miré las rodillas, tenía algunos raspones pero nada grave. Y menos mal, porque esa noche dormí en la tierra y pues, no sé, quizás se me hubiesen podido infectar. Valla que tenía el sueño pesado, vamos que Dash pudo haberme violado esa noche y yo ni me hubiese enterado. "Hummmm", es hipotético, maldito enfermo.

Salí del baño y me fui a mi habitación, no me sorprendió mucho, el hecho de que Rainbow Dash hubiese llevado mi ropa hasta allí, la sacó de la bolsa de suministros que estaba en su habitación, de seguro para que yo no tuviera excusas para entrar a su habitación, sin embargo aun había cosas mías que estaban dentro. Luego de vestirme fui por algunas frutas para después irme a ver si el Mazz tenía el auto listo fuera de la mansión. Porque encima recordé que era allá donde debía verlo, y no en la carretera como lo planeaba hacer en un principio. Ahora saben lo confundido que estaba por el asunto de Dashie. La cual parecía no querer salir del sofá para ir a volar y ejercitar un poco sus alas. Bueno, eso, o quizás esperaba a que yo me fuera para poder sacarse esa "toga" que se hizo con sábanas y poder pasearse desnuda por la casa y el cielo sin preocuparse porque yo la vea.

Es curioso, los papeles que le oí romper la noche anterior, no estaban por ninguna parte, ni siquiera los había echado a la basura. Pensé que los había quemado. En cuanto al CPU, pareció haber sido violentamente desconectado de la toma de corriente; no tenía abolladuras graves, sin embargo estaba volcado en el suelo sobre un montón de cables. Decidí hacer como si nada para no llamar la atención de la equina del mal y que esta no se fijase en mi unidad central de procesamiento, al menos por ahora.

Tomé algunas frutas, las metí en una pequeña bolsa de la tienda de ropa interior que dejé en el mesón el día anterior, bebí agua, y luego me fui en dirección a la salida de enfrente.

-Rainbow Dash. – Dije en tono de saludo formal mientras me iba.

-Jex... – Respondió ella siguiéndome el juego.

-Que tengas un buen día. – Me despido, cierro la puerta, y ella no dice nada.

Suspiré y me fui en dirección a la mansión lo más rápido que pude, ya que creí, iba tarde.

Estuve mirando hacia todos lados para ver si lograba captar al que me seguía, si es que me seguía. Luego de un rato me relajé tantito y empecé a pensar en como arreglar las cosas con Rainbow Dash. Hasta que por fin llegué a donde estaba el auto de Mazz. Y ahí estaba el, dormido sobre el maletero del auto.

-Oye, Mazzo... wey... – Le decía al friki durmiente. – ¡Que te despiertes, coño! – Le grité mientras lo mecía con violencia.

-¡Que pedo Kevin cúbreme me cago en la puta madre lolface no-jutsu! – Gritó Mazz mientras despertaba agitando los brazos como loco y se ponía en guardia con los dedos en forma de cruz.

-¿Qué jutsu, de que hablas? – le pregunté con algo de desconcierto en tono un tanto mamón y despectivo.

-¿Eh? –Masculló confundido mientras miraba desconcertado hacia los lados y se frotaba los ojos.

-Ahora que lo pienso, deberías empezar a buscarte otra frase para anunciar tus técnicas porque, bueno, ya el rollo naruto está mal visto... sabes, ya se fue a la mierda... pues todo. – Le comenté un tanto pensativo. – Y también búscate otras señas, bueno, al cabex le queda tantito, porque pues… es un ninja y... –

Mazz se aclaró un poco la garganta y me interrumpió.

-Perdón es que... – dijo y luego suspiró apoyándose del maletero del auto. – Ayer nos salió una madre por allá en el inframundo y tuvimos que ir a partirle la madre a un cabrón que se quería venir para acá y ya sabes, rentar un apartamento en nueva york para actuar en broadway. No espera esa es la trama de una peli que vi ayer, joder, a ver que fue lo que... – Intentó recordar para qué había ido al pinchi "inframundo" cuando de repente...

-¡¿Mazz?! – Gritó cierto emo cabrón mientras se acercaba.

Salte del susto a ocultarme en un costado del auto.

-Que que que amm, hola, ¿Qué... qué onda? – Preguntó nervioso el friki olvidadizo.

Solo pude observar por debajo del auto como se acercaban a paso lento esos tenis negros con blanco que en repetidas ocasiones me habían golpeado.

-Que onda contigo. Acabas de llamarme. ¿Pasó algo? –

-Si, una hemorroide pero está bajo control. – Desvarió el pobre friki soñoliento.

El emo cabrón suspiró mientras reía un poco.

-Maceta. – Como le dice Kevin a Mazz de vez en cuando. – Ya sé que Jéxust no está, pero eso no significa que alguien tenga que sustituirlo en sus estupideces. – Dijo refiriéndose a la ida de olla de Mazzotta.

-Meh. – Dijo este.

-Por cierto, ¿no ha aparecido muerto por ahí?, ya sabes, ¿atropellado por un autobús, una bici, o unos patines?, Aunque a decir verdad, quizás la poni lo mate, no se necesita siquiera ser un humano para llegar a odiar a ese engendro y querer asesinarlo a sangre fría. – Dijo en tono irónico.

-No, no ha aparecido muerto, al menos yo no he visto buitres rondando en ningún sitio. Y además, nos robó ayer, ¿como puede estar muerto? –

-Ja, apuesto a que fue la poni quien nos robó la comida. Jéxust no tiene los cojones para venir a robar dos veces aquí. – Dijo seguro de sus palabras.

-¿Entonces si crees que es la poni de la serie? – Preguntó Mazz.

-Quizás si, quizás no –

-Hombre, para venir a robar tendría que tener algo de inteligencia ¿no crees?... –

-Más inteligencia que Jéxust claro que ha de tener. –

-Lo que quieras, pero ayer si que nos hizo falta. –

-Claro, los chivos expiatorios siempre ayudan a hacer más fácil una estrategia. –

-¿Y lo de la poni qué? – Insistió Mazz.

-A la poni que se la folle un burro. Le echamos porque no podía quedarse en la Mansión, así que, sea real, o sea de mentira, ahora es problema de Jéxust, espero que lo mate. Lo único que voy a lamentar, es no haber podido ser yo el autor de ese asesinato. Y pensándolo bien, es una pena que el pobre idiota ni siquiera de joven pueda dejar un bonito cadáver. – Dijo el emo, ahora mas cabrón que nunca, antes de despedirse de Mazz con la excusa de que debía prepararse para irse el a trabajar.

Mazz y yo nos quedamos en nuestras posiciones durante unos veinte segundos para asegurar que el emo no volvería a salir.

-Sube al auto...- Dijo Mazzotta en tono de susurro al pasar a mi lado.

-No quiero, tengo miedo. –

-¡Que subas, coño! – Gritó entre dientes.

Abrió la puerta y entró al auto. Asustado, trepé la puerta del asiento de atrás y logré entrar yo también. Enseguida Mazz pisó el acelerador y salimos disparados del lugar.

-¿Que ocurre? – Preguntó Mazz al oír un quejido de mi parte.

-Digamos que... no te volveré a hacer caso en mi puta vida cuando me des un consejo respecto a Dash. – Le digo acomodándome la venda en la cabeza.

-¿Consejo? Cual consej- ¡AY LA CONCHA DE LA LORA! – Grita de repente el Friki argentino girando el volante causando que el auto se mesa bien cabrón.

-¡Qué qué qué, ¿qué pasa?! – Pregunto alertado por sus gritos mientras reviso cielo y tierra en busca de Kevin o de Dash.

-¿Ella te lo hizo? – Pregunta boquiabierto volteando a verme.

-¡¿Pero qué te pasa, maldito enfermo?! –

-Me refería a tu cara, pendejo. -

-Ah... pues si, esto es obra de ella. –

-No me jodas. ¿Que coño le hiciste ahora? –

-Antes de eso, ¿Qué coño hablamos ayer sobre mirar la puta calle? –

Entonces se volteó y siguió conduciendo.

-Bien bien, ahora cuenta. –

-Joder. Pues, que... descubrió porno de ella en internet. – Confesé un poco apenado.

-... – Mazz no respondió.

Pasaron y pasaron los segundos...

-¡Joder di algo! – Exclamé.

-Jajajajaajsdasjkjasdjdaksjdsaajajaja. – Empezó a descojonarse el cabronazo.

-Y encima se ríe, si es que es para matarle. ¡Cabrón! – dije mientras le daba golpes en el hombro.

No podía ahorcarle, el era el que conducía.

Y continuó descojonándose por un rato.

-Jajajaja, y tú, ahí, jajajajaja el propio pringao jajajjajajajajaja puta madre jajajajajaja, marissco y mira como te dejó la cara, no me la calo jajaajajaajajajaja. –

-Si si ya sé que el Dei te enseñó a hablar venezolano, pero no me jodas. – Le decía mientras me cruzaba de brazos y me recostaba en el asiento de atrás.

-Ya, jajajaja, si es que te ha puesto una muy buena madriza, sutil pero notoria. ¿Quieres que te de algo para el moretón en el ojo?, y a saber si tendrás o no el tabique roto, que hay veces que uno no se entera hasta que lo revisan. – Dijo mientras calmaba sus risas.

Suspiré y empecé a pensar en lo que pasó con Dash. En como la había cagado haciendo el tonto la noche anterior, no era tiempo de bromear y yo, yo es que fui, y creo sigo siendo un imbécil. No sé bien que estaba pasando por mi cabeza para ponerme "cómico". Tal vez intentaba evadir el dolor, la tristeza y la culpa, con humor. Estaba realmente arrepentido en ese momento de no haber tratado la situación como debía. Me venía una idea tras otra de lo que pude haber hecho.

-Oye, parame bola que me caigo. – Dijo Mazz sacándome de mis pensamientos.

-¿Eh?

-Que si quieres tratamiento médico. –

-Nah, estoy bien... – Dije en tono desanimado bajando la mirada.

-Pero no te me deprimas, mijo. Que iba todo muy bien. –

-Tú lo has dicho, iba. –

-Joder... –

-Lo he estropeado todo y ya no tengo la más mínima idea de cómo arreglarlo. –

-Pero la tendrás. –

-Bah. –

-Ay wey... Jex, si algo he aprendido de las tonterías que cometes, es que a pesar de que la mayoría de las veces no sepas lo que haces, eso que hiciste te juega a favor de una manera extraordinaria. Quizás ese sea tu "poder especial". –

-Mames. – Dije riendo un poco.

-Hablo enserio. Cada paso que das hacia atrás es como si tomases impulso para pegar un gran salto hacia adelante. Aunque, esto no aplica a aquella vez que te cargaste la Xbox intentando actuar como generador eléctrico cuando se fue la luz, ni la vez que te creíste plomero y nos dejaste sin agua una semana… tampoco esa otra vez que llamaste la atención de aquel cocodrilo en la selva para ver si te regalaba una camisa, y la vez que intentaste pilotar el avión después de que lo secuestraran los rusos aquellos. O cuando te tomaste por error el éxtasis que encontraste en la calle pensando que era una menta. Y la vez que... –

-Que si que si que ya entendí, la he cagado muchas veces. –

-Pero a veces te funciona para mejorar las situaciones a futuro. –

-Vale. ¿Y de verdad crees que esta sea una de esas ocasiones especiales? –

-Pues no sé, al tiempo hay que darle tiempo. Pero hay otra forma de apresurar las cosas... –

-Que me debo disculpar, vamos... –

-También. Pero, ¿que tan cabreada está? –

-¿Que no has visto mi cara? –

-Ya, pero ya se habrá enfriado la situación, ¿no? –

-Hombre, la que se ha enfriado es ella. Ya no me quiere ni como amigo ni como nada, creo que solo me deja vivir a su lado porque a fin de cuentas yo me quedé sin casa por intentar ayudarla. –

-Hmmmm, ¿o sea que se está distanciando de ti? –

-Más o menos... –

-Tsss… pues la cosa va a estar difícil, porque, me dijiste que era rencorosa ¿no? –

-Yep. –

-Entonces tendrás que currártelo para que te perdone o vuelva a confiar en ti. –

-Vamos, que debo disculparme por algo que no hice. –

-Ella no lo sabe, y no creo que te crea si se lo dices. En todo caso yo esperaría un rato antes de intentar algo. –

-Bueh, pero es que la tengo que ver todos los días y... la tensión es insoportable, si antes me costaba hablar con ella, ahora mas. –

-Pues no sé, aliviana un poco la tensión. –

-¿Como? –

-Yoooo no sé nada... dijiste que lo harías a tu modo, pues hágalo a su modo. –

-Oh vamos. –

-Tú la conoces más que yo, intenta ablandarla un poco. –

-Vale, ya veré que hago... –

-Oye, ¿y vas a ir a trabajar así? –

-¿Por qué no? –

-Pues porque tienes la cara hecha un desastre, a la amiga de Brenda no le va a gustar. –

-Joder, esa tía... –

-kjajajaja. –

-Vale, creo que mejor me quedo en casa con... joder. Si es que no tengo donde ir para estar en paz. –

-Meeh, quédate en casa y descansa un rato. No creo que Dash te cause problemas, ¿o si? –

-Está muy tranquila. Bueno, está enojada, pero es un enojo frío y apático. –

-Vale, entonces ve. Que un seguridad con la cara estropeada y vendada con el pelo largo no es muy buena idea que digamos, igual piensan que eres un vago que se ha colado a la tienda. – Dijo Mazz mientras detenía el auto y colocaba un disco en la radio.

-Intentaré no arruinar mas las cosas. Aunque, bueno, creo que no puedo empeorar más la situación de lo que ya está. – Decía mientras bajaba del auto.

-No te subestimes, Jex. – Señala y luego le pone play a la radio.

-Buah, ya veremos... –

-Solo te recomiendo hacer una cosa... – Decía mientras se inclinaba hacia la radio.

-¿Que? –

Y el cabronazo le sube el volumen a la canción y suena.

~Si te he fallado te pido perdón, de la única forma que sé ~

-¿¡Serás cabrón!? –

-Pfjajajaja. – Reía mientras ponía el auto en marcha. – ¡Buena suerte con tu señora! –

-¡Vete un poquito a la mierda! –

-Kjajajajaja. – Continuó descojonándose mientras se alejaba.

-Será subnormal el tío... – Dije entre dientes mientras me vuelvía hacia la montaña.

-JEEEeeex ~ - Me llamó una voz un tanto familiar.

-¿Cabex? –

-¿Donde estás weón?. – Preguntó alegre.

-"Quizás esté borracho". –Pensé.

-Os tengo un regalo a ti y a tu pega- ¡puta madre quien sembró este árbol!... ¡Golpe al árbol-no jutsu! – Exclamó luego de aparentemente haberse dado contra algún árbol.

Su voz provenía del interior del bosque. A pesar de que parecía estar atontado (el señor ninja golpeándose contra un árbol por despistado, algo debe andar mal en su cabeza...) no sonaba borracho, y tampoco mareado. Estaría sobrio y cuerdo, pero seguía siendo xcabex así que no era de extrañar que dijera e hiciera tonteras.

-"Ha dicho que tenía un regalo... ¿que será?"... "Deja deja que luego es una trampa"... "Es cabex, ¿que daño podría hacer? Es un buen amigo"... "También es verdad. Pero creo que es mejor no arriesgarse"... –Razono si acercarme o huir para que no me encuentre.

-¡Ven aquí que puedo sentir tu ki! – Empieza a desvariar. – Está bien, ¡no vengas!, lo dejo por aquí en ammm emmmm ¡Eureka! ¡Una pluma mística del pájaro azul! – exclamó, tal parece encontró una pluma de Rainbow Dash. – ¡Se fue para allá! ¡gogogogogogo! –Gritaba mientras se le oía saltar y correr por el bosque alejándose de mi posición.

Me acerqué cauteloso hacia el lugar de donde provenía su voz y solo encontré un árbol aboyado y arbustos alborotados.

-Bueno... esto es extraño. ¿Para qué me busca y que cojones era ese regalo? – Me pregunté en voz baja y luego decidí ignorarlo e irme hacia la casa cuidando de que cabex no me estuviese siguiendo.

Aunque de por sí era difícil saber cuando está o no cerca cuando quiere ser sigiloso. Había mejorado tanto que podía atrapar ardillas antes de que estas se diesen cuenta. Por suerte cabex no estaba siendo sigiloso o me lo hubiese topado por sorpresa. Me alejé tantito del bosque para poder ubicar la montaña donde estaba la casa y luego escuchando atentamente a mis alrededores cualquier sonido que indicara peligro ninja.

...

Después de un tiempo, logré llegar hasta el claro sobre la montaña.

-Espero que cabex se rinda y no siga buscando... – Decía en voz baja mientras me acercaba a la puerta trasera de la casa. – Lo último que necesito es que aparezca por aquí y se arme una pelea con Dash. Aunque estoy muy seguro que el le gana a en un abrir y cerrar de ojos... ja, eso seguro le bajaría el nivel de arrogancia que tiene. – Razoné con cara de "not bad". - Ojala pudiera ser yo quien le muestre quien manda... –

Abrí la puerta y vi la cola de Dashie asomarse por un extremo del sofá y la tele encendida. Me acerqué disimuladamente para que no creyera que fui a verla directamente. Y al llegar a ella, se encontraba durmiendo plácidamente acostada de lado en el sofá abrazando y en ocasiones mordiendo la esquina de una almohada. Extraño, no estaba roncando. No pude evitar que la escena me pintara una sonrisa en el rostro. Me tomé unos segundos para observarla y luego me alejé por si acaso despertaba. Devolví la fruta que llevaba en la bolsa a los gabinetes y después entré al baño para examinar mejor mis heridas en el rostro. No estaba tan mal… bueno si estaba, tenía el ojo izquierdo morado, un chichón en la frente, un cachete un poco inflamado, raspones en los brazos y la cara, moretones en el abdomen que aún me dolía un poco cuando me reía o inclinaba, y un dolor en el pecho que...

-No hay mucho que pueda hacer. – Dije mientras veía las vendas que me había quitado. – Salvo esperar a que todo sane solo. – Agregué. – Pero esto me lo quito con un hielo. – Dije con determinación refiriéndome al chichón que tenía en la frente.

Fui a la cocina y tomé un hielo del mini-refrigerador para luego ir a mi cuarto, envolverlo con una camiseta y colocármelo en la frente mientras me echaba en la cama a descansar y pensar.

-"¿Y si le pedimos perdón?"... "Ya lo hicimos, no funcionó":.. "Hombre, pero es que se lo pedimos muy mal, en plan ¡perdón no me rompas la pc!, pues no fue sincero"... "Tienes razón pero, igual no creo que acepte nuestras disculpas"... "Hmmmmm... ¿Entonces qué?"... "Pues no lo sé, no tengo idea de que coño se hace en este tipo de situaciones, es decir, está enojada porque encontró porno de ella en internet y cree que yo la hice, es un lío muy gordo"... "Seeehhh..."... "Tal vez si le regalamos algo..."... "¿Regalarle algo? ¿Cómo qué?"... "No lo sé"... "Hombre, tampoco es que vallamos a poder comprar su perdón":.. "Es verdad, que tontería..."… "¿Y si esperamos a que se le pase?"... "Que es muy rencorosa, no lo olvidará tan fácil"... "Vale, pero, si actuamos como si nunca hubiese pasado y le tratamos como a una reina quizás olvide su enojo en un tiempo mas reducido"... "Hmmmm... no sé, estoy seguro de que ella quiere vernos arrastrándonos y suplicándole"... "Pues nos arrastramos, cualquier cosa será mejor que tenerla enojada de por vida"... "pues en eso tienes razón, solo hay que tragarse un poco de orgullo"... "Ese es el espíritu"... "Bueno, vamos"... "¿A donde?"... "Pues a... cierto ¿a donde?"... "Yo que sé, fue tu idea"... "bien, nos quedamos aquí a descansar mientras el hielo hace su trabajo"... "Sep, joder que tengo sueño..." –

Suspiré y cerré los ojos mientras sostenía la camiseta con el hielo sobre mi frente. Al pasar un tiempo, la aparté y me quedé dormido.

...

Un estruendoso ruido me despertó de golpe. Pero igual me paré con toda la weba y cuidado del mundo. Intenté no lastimarme mientras me ponía de pié y salía con la boca con un sabor extraño. Habían de haber pasado algunas horas desde que me quedé dormido.

Me restregué los ojos y vi a una sorprendida, desnuda, y muy roja, Rainbow Dash con un montón de frutas a sus pezuñas. Reí un poco sin abrir la boca y ella se tapó con sus patas delanteras mientras poco a poco se agachaba para pegar su pecho contra el suelo. Luego infló sus cachetes y frunció el seño, me encogí de hombros y salí de la casa caminando.

Era obvio, pensó que me había ido y se desnudó para estar mas cómoda en casa; buscó fruta, y se le vino encima todo el contenido del gabinete. Meh, típico de Dash.

Llegué hasta el borde y di las gracias a que era una mañana un poco nublada. Al sol lo había eclipsado una nube y se sentía muy agradable el ambiente. Vi el cielo y pensé que, quizás ahora, para dashie sería imposible salir a volar conmigo mirándola, ya que no puede llevarse su toga al cielo, no es aerodinámica. Pensé en otras cosas sin importancia hasta que me doy cuenta de que no tengo nada que hacer. Que estaba completamente desocupado. Que ya no podía hacer nada. O al menos nada de lo que yo quería hacer, como socializar un poco con Dash, usar la pc, y... fue cuando me di cuenta de que tampoco hacía otra cosa mas que usar la pc y ver televisión. En ese momento me sentí mal conmigo mismo.

-¿En qué me he convertido?... En un friki, en eso... no soy un friki, no llego ni a eso, soy, soy... un adicto al internet... sehh. – Dije en llanto luego de conversar conmigo mismo. – Que depresión cabrón, así, de repente... tenía que dash encabronarse para que nos diéramos cuenta, que patético ¿no?... seeeh… entonces, entonces a... no sé, hay que hacer algo... ¿Cómo qué?... Entrenar. – Me propuse con aire nostálgico mientras me llenaba de recuerdos y ganas de lograr a ser el de antes y más. – Vale, claro que sí. – Decía animado mientras me ponía de pié y me dirigía al bosque. – Oh espera, se me olvida... – Dije y me detuve levantando las manos para luego entrar en la casa.

Dash estaba sentada en el sofá mirando en la tele un programa infantil con cara de "quisaweá" con la cabeza torcida hacia un lado y las orejas hacia abajo, y claro, con su toga puesta. No me prestó atención y yo seguí hasta mi habitación, cogí mi espada y me acordé de revisar el escondite de la pasta dental, todas estaban allí, me sorprendí y a la vez me alegré de que dash no haya querido seguir suicidándose. En fin, salí de casa y me dirigí al bosque con mi espada en mano.

Conforme avanzaba perdía poco a poco las ganas de ponerme a entrenar y mi mente se distraía e inconscientemente buscaba algo para evitar que yo me esforzara físicamente.

-¡Espera!, que no he almorzado, es la comida mas importante del día, bueno, se supone que es el desayuno, pero vamos, si te levantas a las once de la mañana, tu desayuno es prácticamente tu almuerzo, lo que lo hace la comida mas importante del día?, no espera, ¿por qué el desayuno es la comida más importante del día? ¿Por qué se come temprano o es lo primero que comes luego de despertar? ... – Me quedé pensando un rato hasta que me encogí de hombros y dije. – Pues da igual, voy a comer, luego entreno. – Di la media vuelta y me encaminé de regreso a casa. – Aunque antes de entrenar tendré que reposar un ratito la comida, digo yo,... y también el factor Dashie, que uno nunca sabe que puede pasar, igual y se ha llevado toda la comida del almacén a una cueva a donde planea irse para dejarme abandonado y que me muera de hambre, ¿pues sabes lo que te digo, Dash? Que me la suda, vamos que me da igual, que yoooo ammm… pues me voy a la mansión y me... kevin me rompe las piernas y el Oka intenta hacerme tratamiento psicológico de nuevo… jdfhlsjadjsadhadsjkhkl, que mal roolloooo... – Dije mientras recordaba aquella terapia extraña que me hizo el perro antropomórfico parlante.

"Ah, ¿que no era un perro normal?", hombre, recuerdo haberles dicho que hablaba y pensaba como ser humano, "Ya, pero has dicho antropomórfico, ¿tiene cuerpo de humano o que pedo?", pues si, su cuerpo tiene la habilidad de transformarse, metamorfosis o algo así, es un poco desagradable para la vista en algunas ocasiones pero uno se acostumbra, así como el se acostumbró al dolor que le produce el cambio de forma." ahmmm vale vale".

Me acerqué a la casita y pillé a Dash un poco estresada. Estaba con cara de impotencia mirando la parrilla apagada y puesta delante de ella con la bolsa de carbón al lado. Intenté detallar su imagen y vi que estaba un poco manchada de negro en los cascos, había una caja de fósforos al lado de uno de sus flancos y estaba sentada mirando fijamente la extraña estructura donde el mono inútil prepara comida. Alguien estuvo jugando a cocinar. Aunque aún no llegaba ni a eso, más bien estaba jugando a encender la estufa, o parrilla en este caso.

En fin, la dejé con su batalla épica contra la tecnología humana y me adentré a mi casa, a que suena bien, MI CASA. Fui a por comida luego de dejar mi espada en mi habitación, encontré muy pocas frutas dentro de los gabinetes, así que pensé que dash se había hecho con una parte de ellas, dividiendo sus frutas de las mías. Eso hasta que, después de tomar algunas y ponerlas en el mesón, abrí el mini refrigerador y encontré el resto de las frutas acumuladas dentro cual juego de tetris.

-Joder, ¿Ahora donde fregados habrás metido el agua? – Me pregunté en voz baja mientras exhalaba.

Es cuando me percaté de algo sumamente importante.

-Espera un momento. ¡Puta madre si es que ya se nos acabó! – Exclamé para mis adentros al recordar que el extraño duende mágico que hacía que las jarras de agua aparecieran llenas cada mañana en la mansión no trabajaba para mí. – Mierda mierda mierda, me voy a morir como un pendejo todo desagüisado y con sed si no encuentro agua... – Miré el refrigerador con frustración y preocupación. – ¡Ya se! – Me saqué el guante. - ¡Funciona, mierda, funciona! – exclamaba a mi mano desnuda para que hiciera lo mismo que antes podía hacer. Crear agua a partir del aire que me rodeaba.

Lo intenté una y otra vez pero no funcionó, recordaba todo lo que debía hacer y en lo que debía pensar, pero es igual a una persona sin actitud física queriendo hacer una barra, simplemente no podía. Lo único que hacía era emitir electricidad y hacer que el refrigerador se volviera loco.

-Bien, vale, perdí la magia elemental, no hay pedos, no hay pedos, solamente tengo que… joder, tengo hambre, tengo sed, y ahora estoy decepcionado de mí mismo, ¿que podría ser peor? – Pregunté a modo de llanto.

Entonces Dashie entró golpeando fuertemente la puerta de enfrente contra la pared.

-La vida es cruel... – Dije bajando la cabeza resignado al escuchar la respuesta a mi pregunta entrando a la casa.

Oí a la pegaso caminar hacia la cocina.

-"¿Ahora que hará? Un buen guiso serás ~".– pensé en la canción de pinkie en español latino sobre zekora al percibir la mirada de Dash clavada en mí.

Sin mediar palabras dicha pegaso me tiró al suelo

-"Cago en... su madre". pensaba mientras ella me tomaba con sus patas delanteras y me arrojaba al suelo.

Cuando levanté mi brazo, lo tomó con su ala y me arrastró por la casa.

-"Esperen no se vallan, hay más".– Pensaba mientras era arrastrado por la equina del mal.

Al poco tiempo de empezar a arrastrarme, antes de salir del a casa, la pegaso dio un pequeño grito ahogado, sus alas se abrieron de golpe y me soltó el brazo para luego patearme a un lado e irse "volando" al sofá donde había olvidado su toga. Se la puso lo mas rápido que pudo, anudando con su boca los extremos de la sábana a su... ¿pecho? Y movía sus flancos para que todo callera en su sitio; luego, con una cara totalmente ruborizada, revisó sus costados para, creo yo, asegurarse de que no hubiese "piel expuesta". Luego intentó poner cara sería y se dirigió nuevamente a mí. Yo seguía en el suelo hecho un lío en cuanto a pensamientos se refería. Hasta que nuestra autoritaria amiga me dio un golpe extrañamente suave con su pezuña que me hizo volver en mí. Centré mi vista en ella, quien con la mirada baja me hizo un ademán con su cabeza para que me pusiera de pie. Lo hice y enseguida quedé de pié ella me empujó fuera de la casa. Volteé y su cara, a pesar de seguir un poco roja, había logrado recrear esa expresión de loca gruñona y mandona que la caracterizaba; se percata de que me he quedado observándola así que bufa y sale por la puerta, luego se gira y me señala con su cabeza que camine por el frente de la casa. Era demasiado obvio lo que quería, así que caminé dirigiéndome hacia la parilla que estaba a un costado de la casa. Ella me empujó para que me apresurara y caminase más rápido. Llegamos y lo primero que hizo Dash fue arrojarme la caja de fósforos a la cara. La recogí del suelo para luego ponerme a encender el jodido fuego. Dash se relajó notoriamente y ya complacida se fue directo a casa arrastrando por todo el suelo la sábana que llevaba encima.

-Vale, no me ha permitido quedarme porque me deba un favor o sienta algo de cariño por mí, simplemente me... dejó quedarme porque... me cago en... ¡puto carbón! – exclamé al no poder encender el carbón. - Me dejó acá nomas para servirle de esclavo, si es que..., bien, veamos. – Dije al ocurrírseme una idea para encender el inflamable mineral de color negro.

Me volví a sacar el guante de la mano derecha y tomé el carbón con mis dedos. Me concentré lo más que pude y mi mano empezó a emitir electricidad de una manera un poco más controlada.

-¡Ayayayayay coñísimo de su madrísima no joda carajo! – Grité al sentir que mis dedos se quemaban.

Luego de instintivamente llevarme los dedos a la boca para enfriarlos, vi el carbón, mi plan resultó y logré hacer que el carbón se pusiera tan rojo como lo estuvo Dashie hace algunos momentos. Me apresuré a soplarlo para hacer que el fuego se avivara, cosa un poco dificultosa de notar por el hecho de que era mediodía y la luz del sol eliminaba la de un fuego débil.

Luego de unos segundos de soplar el carbón, logré ver el fuego. Tomo otro carbón y lo pongo a su lado mientras irradio un poco más de electricidad para que el que acabo de poner se encienda más rápido.

-Bien, esto ya está. – Dije y luego decidí ir a por las papas y los huevos.

Cuando regresé se me ocurrió que tal vez podría utilizar mis poderes para hacer hervir el agua y así cocinar la comida sin necesidad de carbón. Experimenté, y acabé con la mano y parte del pantalón mojado con agua hirviendo. Mi mano se quemó con el agua y cuando la saqué desesperadamente, volteé la olla y me la eché encima por pendejo... y también que cuando quise tomar la olla para que no sé cayera al suelo la agarré con mis manos y pues, ya saben... se oyeron risas dentro de la casa en armonía con mis gritos de dolor.

Entré y vi a la pegaso fingiendo (o tal vez no) que yo no le importaba sentada en el sofá mirando la tele. Tomé la fruta que había puesto en el mesón y noté que me faltaba una manzana, suspiré y me fui al baño para lavar las frutas y echar agua fría en mis manos. Aproveché para revisarme el rostro, el chichón en mi cabeza había mejorado solo un poquito con el hielo.

...

Al rato estuvieron listas las papas de Rainbow Dash y le preparé la ensalada que pronto le iba a cansar, o eso esperaba yo. Se nos estaban acabando las papas y los huevos. Solo tenía un as bajo la manga, la harina para hacer panqueques. Pero sin mas agua que la del grifo, estaría un poco difícil hacer la harina, pues no me fiaba yo de la procedencia de esa agua, ni de cómo estuviesen las tuberías. "Paranoico", tu puta madre. También tendría que reservar algunos huevos.

Fui al sofá y coloqué la ensalada a un lado de Dashie y su elegante toga. Luego me fui a comer a solas en mi habitación.

Sin embargo el calor infernal me hizo salir en cuestión de minutos así que decidí comer en el mesón mirando la tele desde lejos.

Me costaba tomar las cosas con mis manos por las quemaduras, y me dolía un poco el masticar con los cachetes inflamados. Y mientras yo sufría por darle un mordisco a una pera, Dash se atragantaba de comida como si no hubiese mañana.

...

Pues nada, terminé de comer, Dash se quedó dormida en el sofá, y yo salí un rato de casa para pasear por allí. Me percaté de que había cosas nuevas que Rainbow Dash había traído a un lado de la casa de donde sea que saca esas cosas. Eran, creo que un carburador o una cosa extraña de algún auto y una puerta de lo mismo; también trajo más tablas, algunas rotas y otras quemadas en un extremo, un palo creo que de escoba y algunos bloques de concreto.

-"¿Y esta donde cojones se está metiendo?" – Me pregunté intrigado por el tipo de cosas que había traído la pegaso.

Me acerqué a los objetos y los revisé un poco, y luego decidí que le preguntaría a Dashie por ellos cuando me volviera a hablar. Después continué mi paseo por la montaña.

Al rato luego de no toparme con más nada que plantas de púas, cactus, ramas y arboles raros, regresé a la parte frontal de la casa.

-Hmmm, bien, ya reposé, ahora tengo que... hacer... pinchis ejercicios, creo, que flojera... – Decía en voz baja mientras me quitaba la chaqueta y la arrojaba al suelo bajo del techo de la casa delante de la puerta.

Me estiro y miro la tierra. La caliente y llena de grava y rocas asándose en pleno sol.

-Ahmmm, mejor me voy a la sombrita... –

Me fui para debajo del árbol y me estiré un poco.

-Bien, vamos al tema. – Dije pensando en ponerme a hacer flexiones. – Espera. – Me miré las manos. – No puedo hacer esto con las manos así. – razoné pensando que mis manos podían seguir doliendo por la quemadura con el agua. – Oh bueno, no hago nada ~. ... Está bien lo admito ya no me duelen, soy un flojo de mierda. – Confesé para mi mismo y luego me tiré al suelo bajo el árbol.

Volteé hacia la casa y vi a una de las orejas de Rainbow Dash asomarse por la ventana.

-"¿Me está espiando?" –Me pregunté y luego lo confirmé cuando la poni asomó curiosa uno de sus ojos y al verme se escondió completamente dentro de la casa. – "Que extraño...". – Pensé y luego dirigí mi vista hacia arriba y me quedé tirado bajo el árbol pensando. – "Se supone que está encabronada conmigo, que me está aplicando la ley del hielo, esta mañana me mandó a la mierda y ahora... está tía es muy confusa..." –

Entonces escuché unos cuantos ruidos dentro de la casa y después un portazo.

-"Joder, ¿y ahora que le picó?" – Me pregunté extrañado de todo eso que había escuchado. – "Quizás ya esté a punto de ceder"... "¿Tan rápido?, nah no creo eso"... "Pues habrá que averiguarlo"... "¿Cómo?"... "Pues intentando hablarle, por ejemplo"... "hmmm, bien, pero luego, estoy muy cómodo aquí"... – Pensé y me quedé echado en el suelo otro rato mas.

...

"Oye", ¿que pasa?, "No sé, me aburro un poco, ¿no puedes pasar al momento en el que las cosas se ponen interesantes?, que estás ahí narrando cada mierda que, joder...", está bien está bien ya, vayamos directo a la noche...

EL resto de la tarde la pasé aburrido, Dash había decidido reforzar sus defensas que habían sido debilitadas por el momento "olvidé ponerme la toga", y ahora estaba ignorándome completamente, cada vez que le intentaba hablar, pasaba de mí olímpicamente e intentaba en la medida de lo posible no pedirme ayuda para nada. Se dice que cuando se quiere prescindir de algo a lo que estás acostumbrado, lo más difícil es el primer día; y bueh, Dashie ya de por sí era independiente casi para todo. Ya hasta se habría la ducha ella solita. Y yo empezaba sentirme cada vez mas distanciado. Respecto al agua…

-"Venga ya, solo es agua de grifo"... "¿Pero y los anuncios de la tele que? ¿Y si me enfermo bien cabrón?"... "Que no pasa nada, venga, llena la jarra"... "Vale, pero si me enfermo es culpa tuya"... "No, será tuya, porque eres yo"... "Y dale con esa excusa… ¿no te cansas de estarla diciendo siempre?"... "Si es que me la pones a huevo"... "Meh...".– Pensaba mientras me disponía a llenar las jarras y potes de agua que encontré esparcidos por el suelo de la sala.

Después me obligué y me puse a hacer flexiones y algunos abdominales debajo del árbol mientras Rainbow Dash se echaba la siesta; luego me puse a correr por ahí explorando la otra parte del bosque hasta que la tarde estuvo a punto de caer.

Volví a casa y la pegaso no estaba, no me preocupé, ella ya había echado raíces en la casa y de alguna u otra forma iba a volver. Y lo hizo. Solo que esta vez, se metió por la ventana de su habitación. De seguro para ponerse su toga nuevamente antes de salir ante la vista de su servidor. Yo me duché y quedé dando vueltas por la casa.

Y por fin cayó la noche, tan mala como la anterior, Dash se fue a dormir temprano, demasiado diría yo. A las siete de la noche me obligó apagar todas las luces y se metió en su habitación dejándome a oscuras y solo en medio de la sala.

-"Que... que hija... de puta...". –Pensaba delante de la puerta de su habitación con una cara de tristeza porque las cosas no mejoraron como había estado pensando durante la tarde.

Sintiéndome impotente me giré negando con la cabeza por el hecho de que no sabía que hacer y que no valía la pena intentar algo ahora.

Entré cabizbajo a mi habitación y me eché en la cama. No tenía sueño, pero estaba cansado, triste, aburrido, y limitado, no podía hacer mas nada que obligarme a dormir.

...

Desperté a las seis de la mañana, antes de que el despertador sonara, antes que Dashie dejara de dormir. Saqué la pasta dental de detrás del colchón, y me puse la ropa (la noche anterior hacia demasiado calor y tuve que dormir en ropa interior, me resultó mas cómodo y menos mal que Dash no entró en mi habitación). Una mañana normal y tranquila, sin bufeos ni nada por parte de la aún dormida pegaso color celeste con la que compartía casa y en algún momento compartí también mi vida. Me cepillé los dientes, desayuné ligero y el agua de grifo supo bien, no había mucha diferencia a mi parecer y no me causaba malestar. Malditos anuncios que llenan de mierda la cabeza de la gente para vender sus productos capitalistas del imperio mesmo. Jajajajadsjlksafdklasdlk

Me di un baño. Ya me encontraba mejor del rostro, la inflamación bajó poquito, el chichón también, Dash no me dio taaan fuerte como para hacerme un daño "irreversible" (pulgar arriba si te caga esa palabra, "irreversible" deberían matar al weón que inventó esa palabra... irreversible, buah que asco...), así que todas mis heridas estaban sanando rápidamente. De hecho no me había percatado el día anterior, pero cuando hice abdominales no me dolió, salvo después de hacer unos cuantos, pero no al principio.

En fin, salí de casa y me fui a ver al Mazzo para ver si me alejaba por fin un rato de la indiferente pegaso para lograr despejar mi mente y pensar en otras cosas.

Mientras caminaba recordé lo de xcabex y enseguida me puse en alerta. Lástima que bueno, eran las seis de la mañana y mis sentidos no estaban funcionando del todo bien a pesar de haber descansado mucho de la noche a la mañana.

No vi nada interesante además de huellas ninja en la tierra y uno que otro árbol agrietado con nudillos enmarcados en sus troncos.

Llegué hasta donde generalmente está el auto de Kevin apunto de salir y no lo encontré. Me pareció muy extraño hasta que vi el cielo. Estaba demasiado obscurecido, el sol apenas se veía en las montañas detrás de la mansión causando que esta tuviese una sombra alargada.

-Joeh… -Dije, queriendo decir "Joder" pero con weba y frustración.

Enseguida, a lo lejos, escuché un silbido. Volteé y pude verla. Era Rainbow. Se dirigía diagonalmente hacia arriba a una velocidad impresionante dejando una muy pequeña y transparente estela arcoíris.

Dejé de mirarla y volteé a ver el suelo. Arqueé ambas cejas y me regresé al bosque para esconderme hasta que Mazz saliera con el auto del garaje. Pillé un buen arbusto y me oculté en el varios minutos, hasta que...

-¡Oh Mierda, pensé que estaban dormidos…! – exclamé.

El viento empezó a hacer succión atrayéndome hacia la parte frontal de la mansión mientras se iniciaba una distorsión molecular espontanea; segundos después el viento cambia de succión a expulsión generando una onda expansiva que me lanza un poco más dentro del bosque, seguido de lo cual el cielo se cubre de nubes y el viento dejó de soplar, literalmente el viento se detuvo por completo. Se acababa de abrir una falla dimensional, un "Nexo" hacia el inframundo. Después de eso solo podía escuchar voces familiares hablando como si cerraran un trato.

Me asomé cuidadosamente entre los troncos de los arboles y enseguida me escondí de nuevo. Los que estaban hablando allí eran Kevin y uno de los licántropos del inframundo (parecían lobos esas madres así que así los llamé, tienen otro nombre pero me valen verga les llamaba licántropos porque se paraban en dos patas, tenían hocicos, estructura canina, teníamos un esqueleto de uno de ellos guardado en el closet para halloween, no son humanos pero ñeh, algunos se parecen un poco al Oka en una de sus transformaciones), que son como diría cabex, "flaites poblacionales" y un día alguno intentó comerme pero, lo chamusqué un poquito… en fin, son unas ratas echas lobos hechos humanoides, que, a pesar de que siempre nos tocaba lidiar con ellos en varias ocasiones, hace algunos meses (antes de quedarme sin baterías indefinidamente causa de mi mente estúpida de adolescente deprimido) ayudamos a una tribu en una redada para que un sociópata de la misma especie no arrasara su pueblito. Kevin hizo un pacto con ellos para que lo apoyaran en algo que ya no viene al caso y así decidimos ayudarles. Sigamos con la historia.

Intenté alejarme sigilosamente del lugar porque, esas cosas, además de tener un sentido del olfato de puta madre, les causé tantos problemas en el pasado que aprendieron a detectarme utilizando la sensibilidad de su pelaje para sentir la estática que mi cuerpo genera inconscientemente. De seguro Dash también la siente, pero quizás no le preste atención pues al estar tan cerca de las nubes de tormentas, especialmente las eléctricas, había de ser algo normal a lo que estuviese acostumbrada sentir. En fin, la intensidad del campo electromagnético que genera mi cuerpo depende de cuan cargado esté de energía, y en ese momento yo llevaba demasiado tiempo sin liberar electricidad, de por sí una semana ya es demasiado, y no sabía con exactitud cuando fue que mi electricidad había vuelto a funcionar. ¿Qué pasa si llego al tope de energía?, no lo he descubierto… mejor dicho, no lo había descubierto, para ese entonces. Y como el lobo ese me pillara, Kevin también lo haría y… yo posiblemente no estaría aquí contándoles la historia, así como si el se enteraba de que Mazzota me estaba ayudando, el tampoco habría estado ayudándome a constr... perdón, no dije nada. Como sea, debía huir lo más que pudiera para que mi campo electromagnético no le alcanzara.

"Pera… ¿y tu límite es...?", ¿mi límite?, o sea ¿cuanta electricidad puedo almacenar antes de llegar al tope?, digamos que... eso depende. En ese momento mi cuerpo estaba… que no resistía ni un cuarto de la potencia de un rayo natural, y es por eso que me basaba en distintas estrategias y habilidades reducidas para vencer a mis enemigos. "Bien, ¿y ahora como cuanto resiste el señor todo poderoso?", la verdad no recuerdo, los números me los dieron hace como cuatro años y me ha dado flojera hacerme otra prueba pues tengo que estar un rato "enchufado" a una silla mientras me cargo como un celular (esto es porque es un poco mas rápido y preciso que esperar a que pase de forma natural) y ya ves tu que llegar a un millón de voltios por ejemplo mientras se cuida de mi salud, estando sin comida, sin poder tocar nada metálico, pues es muy aburrido y tedioso y encima puede durar horas y horas quizás un día entero, y yo sin comer no puedo estar mas de seis horas a menos que esté dormido o muy ocupado quizás.

En fin, a lo que nos ocupa. Logré escaparme unos metros de donde se encontraban esos dos locos. Sin embargo, el Nexo se cerró generando otra succión y expulsión que me sacudió y azotó de espaldas contra un árbol; como si no estuviera ya muy golpeado. Casi pude sentir como Kevin volteó hacia donde yo estaba. Sonreí nervioso (no sé porqué) y me intenté meter en uno de los arbustos que por ahí estaban. No hubo mucha suerte con el escondite porque esos no eran arbustos de cuentos, tenían ramas y me era difícil meterme en ellos sin hacer ruido, así que solo me cubrí un poco y esperé que no me viera cuando empezara a actuar como un Enderman tele-transportándose a lo imbécil con esa cara de muerto que tenía.

Tan rápido como lo pensé, empecé a oír el zumbido de su tele-transporte y sus pasos cerca de mi ubicación. Merodeó por el lugar unos momentos y luego se calmó, decidiendo regresar a la mansión. No estuvo ni cerca de mi escondite...

Hasta que por alguna razón lanzó su espada, que pasó por encima de mi cabeza, se clavó por completo todo menos el mango dentro del árbol frente a mí. Sentí que me iba a morir en ese instante. Enseguida Kevin aparece de espaldas frente a mí, emitiendo un humo obscuro a su alrededor y tomando el mango de la espada para sacarla del árbol, seguido de lo cual colocó su mano izquierda a un lado abriendo la palma hacia arriba, la dejó así por unos segundos y luego la bajó al mismo tiempo que terminaba de sacar su espada del árbol y meterla en la funda de su espalda.

Rió con la boca cerrada. – Estúpido y escurridizo Jex... – Agregó y luego se volteó mientras activaba su tele-transportación.

Mientras parpadeaba, en esa extremadamente reducida fracción de segundo, el hijue'madre me vió debajo del arbusto y puso una cara de sorpresa que estaba para tirarle una foto, después desapareció dejando una pequeña estela de humo negro y morado fluorescente. Cuando me vio levanté mi mano un poquito y le saludé para vacilarle. Pero instantáneamente dio el ultimo parpadeo para desaparecer, salí del puto arbusto corriendo como un animal por todo ese maldito bosque buscando refugio. Curioso, empezó a garuar (chispear o como sea que se diga allá en tu país el poquito de agua que cae antes de la lluvia) mientras corría. No podía esperar escapar de el, pues estaba a muy pocos metros y me encontraría con su tele-transportación. Ya era la segunda vez que en una semana que huía de un enemigo del que no podía escapar. Así que pillé un arbolito y antes de que empezara a llover, salte lo más que pude y escalé ese tronco como loco logrando llegar a las ramas y ocultarme entre las pocas hojas. No podía huir de él, pero si podía ocultarme cual cobarde.

No estaba muy alto, pero si lo suficiente como para que el ender-emo no me pescara sin ver hacia arriba. No estaba bien camuflado gracias a mi ropa color azul real, así que estaba implorando porque el cabrón tuviera tortícolis o algo que le impidiera levantar la vista. Me asomé entre las hojas y pude verlo tele-transportándose por todos lados bajo la lluvia, generando ese tétrico zumbido que produce dicho poder cada vez que lo usa. Al poco rato el sonido se detiene y solo se escuchaba el agua caer a mí alrededor.

Esperé asustado varios segundos hasta que creí seguro bajar, claro que antes observé en la medida de lo posible mis alrededores mientras misteriosamente la lluvia dejaba de caer tan rápido como empezó. No vi nada que llamara mi atención así que empecé a bajar lenta y silenciosamente del árbol.

Estaba un poco mojado pero la electricidad generalmente se acumula dentro de mi cuerpo y solo se expulsa a través de mis dedos y un poco de estática por mi cabello, por eso casi siempre lo tengo voluminoso y un tanto esponjado. Cuando me dispongo (o enojaba en aquel entonces) a usar mis poderes de manera explosiva y agresiva, mi pelo se pone... pues como... "como Gokú"; no, como Gokú no. No lo sé, se eleva tantito y los mechones se ponen un tanto mas puntiagudos pero sin ponerse hacia arriba, y si me quedo sin baterías, quedo todo lacio como si me hubiesen soltado un balde de agua encima. "Hmmm, y eso del agua, ¿como va?, es decir, ¿que te pasa si te mojas con agua?"; pues nada, ¿que va a pasar?, "No lo sé, ¿no matas peces?", bueno pero los peces no soy yo, o sea, a mí como persona no me ocurre nada pues la electricidad que se me regresa la absorbo y la "guardo" como si fuese una batería. En resumen, no me hago daño a mi mismo, soy relativamente inmune a la electricidad.

Bien, continuando... Bajé del árbol y al reincorporarme, una mano se posa sobre mi hombro asustándome mas que la puta madre y haciendo que me volteé dando una patada improvisada y luego tomando el brazo desconocido e intentarlo torcer para lanzar al tipo por sobre mi espalda y hacerlo caer al suelo. Lástima que... solo quedé en ridículo intentando halar el brazo.

-Jex... ¿qué estás haciendo? – Preguntó agraciada una voz conocida, era la de Mazz.

En ese momento me detuve en seco y paré de halar el brazo del friki amoroso, luego me alejé y volteé.

-Ammm, nada, aquí asegurándome de que no halla ardillas… -

-Que acabo de ver a a Kevin volverse enderman, no culpes a las pobres ardillas. –

-Si lo viste para que cojones preguntas que hago, me escondo, ¿no es obvio? –

-Si, pero me refería a que haces aquí, el auto está por allá donde te recogí la vez que fuimos a comprar la lencería de Rainbow Dash. –

-¡dslfsadlkfjsakldska! –

-No te pongas así, es tu culpa por andar de despistado el que Kevin casi te pille. –

-Claro que no, fue de la lluvia, seguro el maricón sintió una gota caer y la confundió conmigo y lanzó su espada y luego agarró saco su espada y se volteó y me vio y luego arranco y piu piu piu empezó a teletransportarse como maniaco y yo, y tu, y Dash, y e dlfjsadkfjsadkl, y es tu culpa también por no haberme avisado que me esperarías allá, si es que no avisas, ¿por qué no avisas? –

-Bueno, también es verdad, no te avisé, lo siento... –

-Kevin casi me mata por tú culpa, súbeme el sueldo al menos. –

-No que ya faltaste un día y eso te lo voy a descontar al igual que el precio de la lencería y las toallas sanitarias de Dash. –

-Pero si fue tu idea la de no ir al trabajo ayer… Bueh, pues vamos... espera, ¿que hora es? –

-Son las seis y veintinueve. -

-¿Tan temprano vamos a ir? –

-Nos echamos como veinte minutos en ir hasta allá y ya hemos llegado tarde tres veces, bueno yo he llegado tarde tres veces y se supone que soy el jefe. Debo redimirme estando allí antes que todos. –

-Buah, está bien, vamos... – Dije y luego nos pusimos a caminar hacia el auto.

-Oye pero me sorprende que estés tan despierto a estas horas, te imaginé apareciendo corriendo mientas te ponías la chaqueta y el cinturón al mismo tiempo sin cepillarte ni nada. –

-Bueno… - Suspiré. – Es que Dash... – Mencioné sin mucho ánimo y mi mirada se clavó en el suelo mientras continuaba caminando.

-La cosa no mejora al parecer... – Comentó comprensivo.

-Seh… va peor. Ayer pensé que no lo haría enserio, pero de verdad me está botando de su vida... y yo no sé que hacer para detenerla. – Dije y luego miré a Mazz con cara de cachorrito.

-Olvídalo, dijiste que lo harías tú solo. –

Rugí de frustración quedándome atrás mientras Mazz seguía caminando.

-Mira, allá está el auto. – Dijo mientras señalaba el auto a unos metros de nosotros ubicado a un lado de la carretera.

-Pero ahí no es donde me recogiste aquella vez. –

-Ya, pero tuve que regresar a ver si estabas por aquí, no podía hacerlo a pie porque si no tardaría demasiado. –

-Hmmm, bien, vamos... necesito sentarme en algún sitio; Rainbow reclamó el sofá como su territorio. – Comenté mientras salía del bosque y empezaba a ir hacia el auto.

-Jejejeje. Oye por cierto, te ha mejorado un poco la cara. –Comentó Mazz mientras abría la puerta del auto.

-¿Tú crees?, pues ya no me duele tanto como ayer la verdad. Igual hay otra herida que no me deja en paz... – Mencioné algo desanimado.

-Tsss... ¿tan mal está la cosa con Dash? –

-Pues si, ya dejó de hablarme, ahora me ignora completamente, vamos que solo existo para ella cuando tiene hambre o necesita alcanzar un interruptor y le da pereza elevarse tantito con sus alas. –

-Bueno, solo te queda esperar, ha entrado en la fase de estrecha donde cree que tiene la razón y hace gimnasia mental para evitar reflexionar sobre sus acciones. –

-¿Eso tiene sentido? –

-No sé, lo leí en una revista de chicas que llevó Brenda a la tienda. –

-Laal. –

-En fin, ¿y como planeas recuperarla? –

-No lo sé aún, supongo que esperaré a que se le pase mientras la trato como una reina, yo que sé. –

-Mal. –

-¿Cómo mal? –

-Que está mal, ¿cómo vas a tratarle como una reina?, eso es fomentar su mentalidad de "yo, soy la reina de la casa, el jex no me entiende, tengo la razón en todo y bla bla bla" y vas a quedar como el pendejo que se equivoca y tiene que pedir perdón. –

-¿Pero eso no la calmaría?

-Probablemente, pero no lo sé, si quieres inflarle el ego, está bien, pero no creo que funcione para mejorar esa relación que llevan, en otras palabras, le estarías cediendo cuerda para que te tire al barro. –

-Ahmmmm, en todo caso… pero … emmm... si es que no sé que hacer wey, ya veré como lo soluciono no sé, a mi manera. –

-Bueno, como quieras, del odio al amor hay un solo paso. –

-Y dale, que pesado estás... –

-Oye por cierto, ¿te acuerdas de lo que te dije de que el cabex fue a una audición la otra noche? –

-Ajá... –

-Pues consiguió el papel. –

-¡Lol! No mames, ¿enserio? –

-Sip. –

-¿Y de que va la peli? –

-Es una de sadomasoquismo y no se que weá. –

-Joooodeeeh jajajaja. –

-No es lo que el tenía en mente pero bueno, al final cumple su sueño de ser actor porno. –

-Vamos, para que luego digan que la frase "a la mierda la escuela, seré actor porno" no se usa en la vida real, Joder, que fuerte, en una de sado, ¿y que papel va a hacer? –

-Esa es la mejor parte, al cabrón le tocó de protagonista. La peli se llamará el fornicador enmascarado o yo que sé, algo así, el cabrón llegó muy emocionado a casa y se le olvidó contarnos los detalles. –

-¡No mames! – Exclamé sorprendido mientras me descojonaba de risa. – ¿Y es profesional esa cosa? –

-Que va, si es de unos cineastas amateur que están entrando a un concurso de internet. –

-Ahh, con razón lo cogieron de prota al tiro. –

-No te creas, el primer lugar son como treinta millones de los viejos. Tienen que ser un poco serios, creo yo. –

-No me pinches jodas, bueno, tampoco es que sea mucho con la economía actual, pero viene bien. –

-Seeh, también me dijo que están decidiendo si meterle terror a la película para que tenga trama. –

-Lal, ¿pero no cortaría el rollo que de repente la peli te de un susto mientras estás ahí en...? –

-Pues si, pero es por eso que lo están analizando. –

-Hmm, bueno, ellos sabrán... lol, el cabex. –

-Ah, y... dijo que ayer se fue por ahí a buscaros a ti y a dash en el bosque, imagino que no los vio ¿cierto? –

-Pues no, solo lo escuché gritando cuando me dejaste para que regresara a casa, decía que me tenía un regalo. –

-Hmmm, ¿y no viste que era? –

-No, se desapareció luego de golpear un árbol. –

-Jeje, bueno, pues eso, ahora a ver como le va en la película, ¿te aviso cuando la suban? –

-Hombre... ver a un amigo ahí, en una peli porno sadomasoquista, yo como que no sé. –

-Oh vamos, si es para verle actuando, nos podemos saltar las escenas de sexo y eso. –

-Hmmm seh, ñeh, igual Dash me rompió el monitor de la pc. –

-Uhhh, pero el CPU está bien, ¿no? –

-Si, está intacto, bueno, un poco, no lo he querido tocar porque luego Dash se mosquea y seguro me lo rompe. –

-Bien, no sé si pueda conseguirte un monitor viejo por ahí. –

-No importa, igual primero tengo que arreglarlo con Dash y eso va a tardar... mucho. –

-Okey pero procura que no rompa mas cosas caras, no podré regalártelo todo. –

-Si, emmm, jejeje... –

...

Llegamos a la tienda justo a tiempo, justo estaban llegando los demás.

Sin prestar atención al grupo, seguí a Mazz hasta la puerta mientras este sacaba las llaves.

De repente, alguien me cubre los ojos con las manos.

-¡AAaaa me están robando! – Exclamé asustado.

Bueno, yo no salía mucho así que siempre andaba un poco nervioso cuando iba a la ciudad.

-¿Quien soy? – Oí decir a una voz femenina.

-Yo qué sé. – respondí intentando zafarme.

-Ay, tonto, soy yo. – Aclaró Jennifer quitándome las manos de los ojos y dándome la vuelta poniéndome frente a ella.

-Ehhjeje hola... – Dije descolocado ya por el momento tan raro que tuve.

Ella pone cara afligida y desconcertada mientras con sus ojos examina mi rostro.

-¿Qué te pasó? – Preguntó preocupada.

-Amm... -

-Bien todos entren rápido y pónganse en sus puestos de combate. Jennifer, no distraigas mucho a Jéxust que tiene que estar atento y concentrado por si acaso ocurre algo. – Dijo Mazz en tono firme mientras caminaba por la tienda.

-Lo intentaré. – Respondió Jeni a la orden de Mazz. – Luego hablamos. – Me dijo y luego se fue a tras el mostrador.

-"¿Espera que? Está contra-¿que? ¿Wat?" – Pensé al oír a Mazz darle órdenes y verla colocarse tras el mostrador en plan "voy a trabajar".

-O-oye Mazz, e-espera. –Dije y salí persiguiendo al escurridizo friki hasta el cuarto que está al fondo de la tienda.

Entro y el hace como que me ignora encendiendo la computadora.

-¡¿La contrataste?! – Pregunto gritando en voz baja.

-Bueno, técnicamente si, pero... –

-¡Cabronazo! – Exclamé aún en tono de susurro mientras lo señalaba.

-Ya ya tampoco te agüites. –

-Ajá a ver dime ¿cómo coño le pagarás? –

-Esa es la mejor parte, es gratis. –

-¿Cómo gratis? –

-Gratis, no cobra por trabajar aquí. Dijo no se qué de que le bastaba con estar a tu lado, no le hacia falta la paga, que sería divertido y bueno, nunca viene mal nueva mano de obra, y encima gratis. – Explicó emocionado.

-Me has vendido, eso es lo que has hecho, cabrón. –

-Claro que no, mira, anteayer te dije que podrías atraer personas del sexo opuesto a la tienda, y eso es lo que has hecho, felicitaciones, has cumplido con tu deber. –

-sdlkasdjafsdjkhasdk, igual no estoy cómodo con ella ahí. – Dije mientras me asomaba un poco por la puerta y al ver a Jeni esta me lanzó un beso haciendo que yo volviera a esconder rápido la cabeza. –Esto no puede acabar bien. –

-Y que quieres que haga, ¿Qué la despida? –

-Buen plan, estaré en el banquito vigilando la costa. –

-Que no, que te aguantas y te jodes. –

-Pero -

-Tranquilo que no pasa nada, ya verás como cuando te conozca mejor se le quita. –

-adafadsfadfasdfg. –

-Ya anda, ve, no vaya a ser que nos roben mientras estás aquí. –

-Si claro, nos roben, ja... el que roba aquí eres tú, están vendiendo cd's piratas, le estás quitando el pan a empresas desarrolladoras de videojuegos. –

-Ay si, pobres ejecutivos de Microsoft, Sony y Nintendo, no van a poder pagar la hipoteca. –

-Arrrrrrghhh. Ellos no son los que...–

-Ya ya deja de chingar y anda a trabajar. –

-Bien... – Dije haciendo pucheros y salí de mala gana de la habitación.

Mientras caminaba todos podían contemplar mis heridas en el rostro y brazos. Olvidé ponerme la camisa de seguridad pero no me importó, al final de cuentas se cual es mi trabajo, no necesito que pinche camisa me lo recuerde.

Nadie dijo nada sobre mi cara. Supuse que esperarían a acercarse a mí para preguntarme, así que empecé pensar en una mentira que cubriera todo sin dejarme en ridículo.

-"Bien, no sé, digamos que me golpeó un caballo, no es del todo mentira"... "Ya, ¿y que coño le estabas haciendo tu a ese caballo para que te golpeara?"... "Amm, no sé, el caballo es un cabrón, me pegó, me hizo bullyng, no al bullyng"... "Mames we"... "¿Entonces qué?"... "Fácil, Nos hacemos los locos"... "Eso no funcionará"... "Está bien, ¿que tal si dices lo del caballo, y cuando nos pregunten que estábamos haciendo, nos hacemos los locos?"... "Hmmm me parece bien." –

El tiempo pasó, los clientes también, el dinero igual, todo normal. Ese día estuvo muy ajetreado por, muchas personas, mis compañeros de trabajo a penas si pudieron dedicarme algunas miradas desde el mostrador y algunos gestos de "¿qué te pasó?", a los cuales yo respondía con uno de "nada, no te preocupes". Evité en lo posible mirar a "la nueva" para no liarme, pues estaba pensando en la otra "nueva" que había aparecido en mi vida hace una semana mas o menos. Por mas que intenté, no logré llegar a una solución viable. Se veía muy difícil (y lo era), era una cosa de la que, a menos que la chica sea una entera warra, liberal, o yo que sé, no podías salir bien por mas que lo intentaras. Y es por eso que… después de tanto reflexionar, hice lo siguiente cuando la tienda llegó a "la hora tranquila", esa donde no hay clientes, o al menos no muchos.

-Oye... – Decía Jeni con un tono de pena mientras se acercaba a mí. – ¿Me cuentas que te pasó ahí? – preguntó mientras se sentaba a mi lado, en el suelo.

Antes de responderle me levanté del banquito y se lo ofrecí. "Hmmm"..., ¿que?, no porque esté loca deja de ser una dama; "¡PfffHuaaaajajajajaahhhhh! Jajajaja", jódete un poco...

-Tranquila si lo que me duele es la cara, aún puedo sentarme en cualquier sitio. Bueno, no en cualquier sitio, pero tú me entiendes. Jeje. – Dije al ver que ponía cara de duda ante mi ofrecimiento.

-Gracias... –

-Hmmm, ¿ocurre algo? Te veo tantito apagada. –

-No es nada, solo estoy agotada. –

-"Mames, si solo tiene que dar cd's y recibir dinero, ponerlo en la caja o lo que sea.". – Pensé con mi habitual ignorancia.

-Y bien, ¿me vas a contar o no? -

-¿El que? –

-¡Tu cara! – Exclamó frustrada y a la vez agraciada.

-Ahh... pues nada, que un caballo me dio un golpe. – Dije. – "¡D'uh!" -Pensé

Después de yo decir eso, ella se quedo con una pokerface bien pinche épica. Pestañó varias veces y miró ligeramente a los lados algo desorientada o pensativa, no sé.

-Un caballo... – Repitió con un tono algo extraño. – ¿Cómo un caballo? –

-Si, yo estaba por ahí, caminando, y no vi el bicho cuando ya me había puesto una coz en el rostro. No lo hizo muy bien, por eso no me hizo tanto daño pero vamos que... –

-... Un... ¿Caballo?... – Repitió otra vez, esta vez doblando el cuello al decir "caballo".

-Si... – Dije ya incomodo por su extraño comportamiento. – No vayas a malinterpretar las cosas, yo no estaba... –

-¿Eh? Como podría- -

-Nada, olvídalo... –

[Inserte momento incómodo...]

-Entonces... ¿enserio, un caballo? –

-Sip, si no me crees, mira, acá tengo una marca de herradura. – Decía mientras me señalaba el cachete donde estaba marcado uno de los muchos golpes de dash.

-Wow, que herradura tan rara. –

-¿Por qué lo dices? –

-No la había visto antes, es... extraña. –

-¿Sabes de caballos? –

-Pues si, un poco. Aunque no sabía que daban patadas así porque si. –

-Bueno lo que pasa es que era salvaje, o eso creo, andaba por un descampado, quizás estaba estresado, le embargaron la casa o algo. -

Ella rió un poco y luego mas silencio incómodo.

-Entonces... oye, una pregunta hipotética... –

Mi cerebro decía que no lo hiciera, pero es que no me quedaba otra cosa, no sabía que mas hacer. Tenía que preguntarle...

-¿Dime? –

-Ammm... pues digamos que... "¡No lo digas mierda!"... "slkjdhasdfslkj"... conoces a una persona nueva, en un país distinto, y te cae mal esa persona; pero luego te empieza a caer bien... hipotéticamente, una noche encuentras, espera, no, ammm, digamos que eres famosa, y pues okei, vas a su casa y parece que el tipo ese que no conocías y que te caía mal pero que ahora te cae mas o menos hace como que no te conoce a ti, y bueno, el punto es que una noche te das de ociosa a revisar su computadora y encuentras en internet fotos tuyas así como retocadas con photoshop para que parezca que bueno, no, amm, emm, eso, no llevas nada y ehhh bueno, po razón crees que el tipo lo hizo, y te encabronas con el y bueno, eso, que te encabronas un montón, pero el tipo no tuvo la culpa, porque el no hizo nada, lo que tu viste lo hicieron otros en internet, pero pasa que el tipo no habla tu idioma, digamos que habla amm, ruso, y no le entiendes, por lo que no puede explicarte nada, y tú sigues cabreada, ¿qué tendría que hacer el ruso para que le perdones algo que por otro lado no ha hecho pero que tu crees que si lo hizo? – Expliqué y resumí de la manera mas realista que pude mi historia con Dash concentrándome en el problema de la r34.

La tía se quedó toda "WTF" mientras yo le narraba la historia, no fue mi mejor momento ni mi mejor explicación pero al menos logré que las palabras salieran de mi boca.

-Okeeeyy... déjame procesar eso... –

A saber lo que habrá estado pensando ella.

Por suerte los demás no prestaban atención a nuestra conversación, o al menos eso parecía, pues había algunos pocos clientes que atender.

-¿Entonces? – Pregunté ansioso.

-Ya va, es que no sé, ¿si encuentro fotos porno mías en la computadora de alguien que no conozco? – Preguntó para confirmar si había dado con la idea.

-Si, mas o menos, pero no lo digas así... – Afirmé incomodo por lo de "fotos porno".

-¿Qué tendría que hacer el chico para que yo le perdonara sus perversiones hacia mí? –

-Hmmm, si... algo así. -

-Bueno, eso depende de la chica, no sabría darte una respuesta generalizada, puede asustarse o de tener suerte puede acabar de una forma completamente contraria... jejeje... ya sabes, si tu lo hicieras... –

Me di cuenta de que le había preguntado al tipo incorrecto de chica.

-Bueno pero... – Dije intentando tomar de nuevo el control de la conversación. – Digamos que te cabreas y... –

-Oye espera, creo que ya sé quien puede ayudarte mejor. –

-¿Eh? –

-¡Brenda! –

-¡Jooodeh! – Exclamé mientras me impulsaba para salir corriendo pero la jeni me tomó del cuello de la chaqueta obligándome a sentarme

-¿Qué pasa, qué quieres? – Preguntó Brenda mientras se acercaba.

-Que harías si encuentras porno tuya en la computadora de un ruso?

-"¿Crees que si golpeo mi cabeza bien fuerte contra este muro pueda morir?"... "¿Tú o el muro?"... "Yo"... "Nah, no tienes la fuerza suficiente ni para hacerte daño a ti mismo"... – Pensaba mientras miraba la pared a mis espaldas.

-¡¿Que?! ¿Qué clase de pregunta es esa?, ¿quién te la hizo? ¿Este? – Dice Brenda antes de propinarme una bofetada luego de enderezarme el rostro.

-Aaayayayayay, que fregaos te pasa, loca, que estás loca. Sssss aaaahhh. – Me quejaba y retorcía del dolor que el golpe había despertado en mi rostro.

-Pero no le pegues, ¿no ves como tiene la carita?, aww pobrecito. – Decía la otra mientras me abrazaba y acariciaba mi cabello.

-"No soporto esto... ¿qué soy, un gato?" Pensaba incomodo y confuso al recibir tanto odio y cariño al mismo tiempo.

-Solo responde a la pregunta. –Pidió Jeni mientras continuaba dándome mimos y yo queriendo zafarme.

-Pues mato al ruso y le doy de comer su cuerpo a los cocodrilos que compraré con la tarjeta de crédito que esté en su cartera. –Respondió Brenda cruzándose de brazos.

-ja ja. – Rió Jeni sarcástica. – Antes de que lo mates, ¿el ruso podría hacer algo para que no te enojes con el? –

-No. Merece morir. Lenta, y dolorosamente. – Hizo énfasis mientras se acercaba a mí.

Impulsivamente, le gruñí cual gato arisco. Jeni rió y Brenda puso cara extraña y se fue.

-Jajajaja, hazlo de nuevo. –

-Nop. –

-Aaww ¿por qué? –

-No me siento inspirado. –

-Hmmmm... Bueno ya tienes tu respuesta, no se puede. Aunque, eso es lo que dice ella, tal vez encuentres algo en internet. –

-Hmmm, si, supongo que puede haber algo. – Dije. –"Recuerda que Rainbow nos jodió el monitor"...-Pensé. – ¡D'uh! –

-¿Que ocurre? –

-No, nada... –

-¿Te duele mucho?

-No tanto, solo un poquito, a menos que me toque la cara muy fuerte. –

-Como lo hizo Brenda... – Dijo con cierto tono de rencor mientras volteaba a ver a su amiga en la registradora.

-Ehmm si, pero no importa, esto en unos días se me va. Si yo me regenero rápido. -

-Hummm, yo creo que debes ir al médico a que te revise. –

-Ya, pero es que no hay dinero. –

-¿Y tus padres? –

Punzón en el corazón...

-Ammm vivo solo, y, no… no les quiero molestar. Igual como ya te dije, esto se me cura solo, con el tiempo. – Le dije, tuve que mentir, no quería que ella se preocupara mas por mí de lo que debía.

-Pero, ayer Fer nos dijo que vivías con una chica... –

-¿Eh?, no, no, era, mi prima, que fue a visitarme unos días, pero ya se fue. – Una mentira tras otra, pero cualquier mentira sería más creíble que la verdad, y me metería en menos problemas.

-Ummm, ya veo. Entonces estás ¿soltero? –

-¿¡Quien va a comprar el desayuno!? – Gritó Fernando.

-¡Yo! – Grité en respuesta levantándome del suelo para luego salir corriendo hacia la calle.

¿Salvado por la campana?

-¡Oye, correcaminos! ¡Que te olvidas el dinero! – Exclamó Fernando desde la entrada de la tienda.

Me detuve en seco y regresé ya todo cansado.

-Hmmm, tienes que hacer mas ejercicio, viejo, aunque de correr rápido, corres rápido, jajaja. – Dijo el nigga mientras me daba el dinero.

-Ni madres, tengo que dar miedo y perseguir a los ladrones. –

-Hmmm, ñeh, si con esas heridas ya te ves mas rudo. Por cierto, ¿qué te pasó? –

-Bah, luego te cuento. –

-Okey. –

Fer me explicó lo que tenía que comprar, fui a por la tienda que me había señalado y compré la comida. Volví sin mayor novedad y repartí la compra. Mazz me brindó el desayuno haciéndome sentir mal de nuevo, tenía que llevarme algunas manzanas o yo que se.

-Entonces... – Dijo jeni sentada a mi lado.

-No hablo, estoy comiendo... –

-¡Pero si acabas de...! –

-No cuenta. –

-¡Lo has hecho otra vez!

-... –

-Hmmmm... Tomaré eso como un sí. -

La tía se levantó con una sonrisa y se fue a su puesto de trabajo.

-"Bien, respuesta obtenida"... "Sip..." ... "No muy satisfactoria, pero, bueno, se parecen un poco esas dos". – Pensé refiriéndome a Dashie y a Brenda. – "Y supongo que la manera de pensar es similar..."... "Y rainbow no nos mató quizás porque hemos hecho algo valioso, que fue conservar, cuidar y sanar su preciado cuerpo; me pregunto como cabrá todo ese ego que tiene, en una casa tan pequeña..."... "Ñeh, su vida wey, salvamos su pinche vida"... "Vale, su vida"... "¿Entonces?"... "Va a estar jodido... pero ya llegamos mas lejos que cualquiera, hemos sobrevivido, eso es algo ¿no?"... "No lo sé, quizás estemos muertos, o en coma, y en cualquier momento despertaremos sin piernas en un hospital con el Dei diciéndome "Ha Ha un pony te dejó en coma y te quitó las piernas""... "No mames wey, sería una putada estar en coma"... "Pero no puedes saberlo, quizás estás soñando, quizás seas un producto de tu propia imaginación, o de la de alguien más, un loco irresponsable y distraído que se dedica a sacar capítulos de tu vida cada que le sale de los huevos escribir o algo así"... "Eso significa que si el quiere puede llegar alguien desde dentro de un agujero negro y gritar "POR LOS CARACOLEEEEES" ¿y matarme?"... "Pues si, básicamente"... "`Pues vaya mierda de escritor"... "Ya te digo..." –

Lo curioso es que yo estoy narrando la historia; ¿Eh?, ¿qué? ¿quién eres tú? ¡Quítate!, ¡No, tu quítate! ¡Puta oh! ¡AHJSGDHFSADAKJ!

[Inserte fallas técnicas, volveremos luego de los comerciales.]

-Le caga que su internet sea lento y no pueda jugar con sus amigos juegos online como Team Fortress 2, Dota, World of warcraft y Facebook? ¿Si?, ¡pues jódase! – Un producto patrocinado por el jardindemarihuanasequemanomame

...

-¿Le caga esa vieja computadora que no puede cambiar por otra porque su salario no le alcanza para una mierda? ¿Que su país se vaya al carajo? ¿Si? ¡Pues JODASE! – Un producto patrocinado por Jajajaquerisamentira

...

Continuamos con mas... mamadas de estas.

Pues nada, entonces así conseguí mi espada laser. Espera no, ¿de que les hablaba antes?, "La historia tuya y de rainbow dash", ¿Cual?, ¿La primera? "Creo"; Ahhh... esa... historia. Ja, pues verán yo iba caminando por el bosque un día después de que los hijos de puta de los cabrones que tenía y tengo de amigos me dejaran- "Que no coño, que vamos mas adelante, puta que eres distraído", ¿Ah, van mas adelante?, ya, amm...

-¿Y que mas te da arreglar el tubo en otro momento?, que tengo que ducharme. –

-Pues dúchate. –

-¿Crees que me voy a duchar contigo aquí? Ja, mira jex, aunque fueses el último hombre en la fas de la tierra, te juro que me hacía lesbiana. –

-Hombre, pues un poco de pinta si que tienes, fíjate. –

-¿Te digo yo de que tienes cara? –

-¿De qué? -

-No sé... De... de nada, no tienes cara de nada. –

-¡Oye que me dejes en paz que estoy ocupado, coño! –

-Que me dejes que me dejes, incompetente, dos horas para arreglar una llave, ¡¿Pero quieres terminar de una vez?! –

-¿Pero qué te crees que hago?, vamos que yo no tengo otra cosa que hacer que estar aquí con miss simpatía tocándome las narices. -

-¡Me tienes harta! –

-Ala, ¡Que novedad! -

-¡Te odio! –

-Otra... -

-¡Mira no te quiero volver a ver en la vida! –

-¡Pues la vas a tener difícil, vivimos en la misma casa! –

-¡Vete a la mierda! ¡Imbécil! –

-¡Ay la hostia! como se pone de repente, si es que no hay quien la entienda. -

"Woh woh woh, no tan adelante, coño. Espera, tu no eres Jéxust", nope, soy el Jesús /o/; "¿Que coño es eso...?", un monito moviendo los brazos /o/; "No lo pongas", ¿por qué no? /o/; "No puedes poner caritas o emoticones en un escrito, joder"; ah, ¿que esto es un escrito?, yo pensé que era televisión. Digo, la gente lo ve en una pantalla y... "De todas formas lo están leyendo"... ya, ¿pero en realidad se le puede llamar escrito a un texto en la computadora?, digo, debería llamarse tecleado o algo así, porque no está escrito...; "Por favor, vete con tus divagues a otro lado, abre un blog, no sé, pero yo quiero oir la puta historia"; ¿oír?, ¿como? Si está tecleada; "Usaré loquendo, o el jaws, yo que sé, déjame en paz, ¡largo de aquí!"; vale vale, ya, joder, como está la gente de arenosa...

[Restaurando línea espacio temporal del fic]

... ~ ... ~ ...

Hola soy Jex-

"Adelantar..."

-Rainbooow. –

-Que no, que me duele la cabeza. –

-Pero si fue tu idea, haz un esfuerzo como yo la primera vez, me dejaste hecho mierda, no pude ir a trabajar y aún así me obligaste a hacerlo de nuevo al día siguiente. -

"Rebobinar..."

-Me tomaré eso como un sí. –

"Adelantar poquito..."; Hola que pedo, ya volví. Oye no mames, no veas la cinta, se supone que te la estoy contando yo. "Joder, al fín, ya, cuente cuente, ¿qué pasó después?"; Hmmm... bién... íbamos en que terminaba de cuestionar mi existencia. Bueno, me hundí en mis pensamientos perdiendo la noción del tiempo. El resto de la mañana no fue muy interesante, aunque una que otra mirada acosadora departe de la loca amiga de Brenda lograba ponerme un poco incómodo. De hecho, para el único que el día había sido interesante sería para Mazz ya que tenía nueva empleada sin paga, y encima en la mañana la tienda estuvo llena de gente comprando cosas en casi todo momento. Cabe decir también que las heridas en mi rostro, como lo había señalado Fernando, de hecho, si tuvieron efecto de acojonamiento en la gente, ya que andaba ahí con cara de "Yo no me ando con mamadas" y cada vez que me veían le hacía gesto con la cabeza en plan "¿qué miras?", fue muy lol.

Buano, llegó el final de la mañana sin ninguna incidencia reseñable y ya era hora de cerrar e irse. Jennifer estaba colgada de mi espalda y yo encorvado sin poder quitármela de encima porque no sabía como y además era ligeramente más alta que yo la cabrona.

-Bueehhh... váyanse estoy cansado. Hoy es... jueves ¿no? – Preguntó Mazz.

-Si. –

-"Hmmm, joder, ya ha pasado mas de una semana desde que me encontré a la dama de plumas en el bosque, puta, parece que ha pasado como mas de un año..." – Pensé.

-Bien, entonces nos vemos mañana. –Concluyó Mazz. – Ah, por cierto, el fin de semana no trabajamos, no sé si les habrán dicho. –

-Ahhh, está bien. Oíste eso, tenemos el fin de semana libre. – Me dijo Jennifer con su mentón apoyado sobre mi cabeza.

-Bien, yuuupiii. – "Celebré" al mas puro estilo de una roca.

-No seas odioso, malo. – Dijo golpeándome la cabeza con su mentón.

-Bien es hora de que nos vamos, jen... –

-Waaa, ¿puedo llevármelo? –

-No, me provoca alergias. –

-Hmmmmrrr. –Gruñó Jennifer mientras sentía como inflaba sus cachetes sobre mi cabeza.

-No. – Brenda replicó con tono firme.

La mas alta suspiró y luego volteó a ver a Mazz. – ¿Puede llevarme? – Le preguntó.

-Ehhhh... no creo que sea buena idea. – Respondió este.

-¿Por qué no?, me portaré bien con el. –

-No es por eso es que... –

-Es gay. – Interrumpió Brenda haciendo que jeni exclamara preocupada.

-¿Eres gay? – Me preguntó angustiada colocando su cabeza por sobre mi hombro apoyando sus manos en mis costados.

-No... – Respondí incomodo por la conversación.

-Mas te vale. Aunque… bueno, también tendría su morbo… jejejej... – La loca rió pervertidamente haciéndome poner más nervioso.

-Bien ya está, vámonos. – Brenda la haló del brazo y se la llevó de nuevo a rastras por la calle.

-Aaah, ¡espera, no!, ¡Te voy a extrañar! – Exclamó jeni mientras se aleja lentamente siendo arrastrada por su amiga.

Me despedí con mi mano y suspiré tranquilo de que se estuviera yendo.

-Mierda... – Susurré entre dientes.

Fernando se acercó a mí y me pasa disimuladamente un papel doblado.

-Mi número, si tienes alguna duda, me llamas. – Dijo poniéndose una mano para cubrirse la boca. – Ehmm, de mujeres, no me mal interpretes. – Agregó.

-No, tranquilo... – Respondí sosteniendo el papel en mis manos

-Tú de todas formas guárdalo, cualquier vaina tú me preguntas y yo te contesto. – Dijo levantando sus brazos.

-Ahmm, vale vale... – Decía mientras guardaba el trozo de papel. – "Y yo que coño voy a hacer con esto, si no tengo teléfono". –Pensé.

-Bien, vamos alejo. –

-Espera. –Dijo este y se acerca a Mazzotta. – Quiero un aumento. –

-Ven a trabajar en las tardes, no te jode. –

-Pero –

-Vamos que, cinco días a la semana, medio tiempo, tocándose los huevos, y encima me vas a pedir aumento. –

-Buah, está bien... tu ganas. –

-Y además si te doy aumento a ti tendré que dárselo a todos los demás y no me salen las cuentas. –

-Vale vale, al menos tenía que intentarlo. –

-Pues mal intento. En fin, nos vemos mañana, eh chavales, que la paséis bien. – Se despide Mazz y me golpea el hombro para que le siga.

-¿Y tú para que quieres aumento? – Se oye preguntar a Fernando.

-Se avecina una crisis económica de puta madre, no te digo más. -

No alcancé a oír más.

-Oye, ¿y desde cuando hablas en españolísimo? – Pregunté refiriéndome al castellano.

-Ñeh, a veces es buen idioma para expresarse. -

Subí al auto y emprendimos la marcha a casa.

-¡Mierda, se me olvidó! – Exclamé.

-¿Que ha pasado? -

-Tenía que revisar en internet a ver que pedo con... –

-No me digas que ibas a ver en internet tu problema con Dash... –

-Pues..., adiós verga, si esa es mi manera de resolver las cosas ¿qué pasa? –

-... –

-Bien, no mas trampas, lo haré como hombre que soy. –

-... –

-Pero Brenda dijo que no se podía. –

-No mames ¿le pediste ayuda Brenda? –

-No...; se la pedía Jennifer y ella se la pidió a brenda... –

-Joder, jajajaja. No me jodas, boludo, si se supone que... Bah, estás mal, jajaja, muy mal. –

-Arrggh. –

-Meh, oye... –

-¡CUIDADO CON EL PUTO POSTE! –

-Que sí, que ya está controlado. –

Volteo a ver el poste y noto a un tío con una cámara tirándole una foto al auto. –

-Joder, ¡te han pillado!, hay que bajar y bajar y partirle la jeta a ese wey. –

-Tranquilízate, si tengo la placa plastificada. –

-Eso no sirve, yo lo vi en los cazadores de mitos. –

-Ñeh, pero esos eran radares gringos del imperio mesmo. Aquí no hay de esos.-

-Y que pasa si... –

-Que no hay problema, quédate quieto. –

-Hmmmm... Ah, oye, ¿y la patrulla? –

-¿Que patrulla? –

-La que pasó luego que me dejaste el otro día. –

-Ah, no sé, ¿que le pasa? –

-Eso te pregunto yo, ¿no andaba detrás de ti? –

-Pues no. –

-Laal –

-En fin, como te decía, Tú y Dash son muy distintos. –

-Nahh, ¿enserio? –

-Sabes, a veces enserio dan ganas de golpearte... –

-¡Stop Bullyng! –

-No sé, quizás sea tu campo electromagnético que produce estrés a la gente o algo así. –

-¿Tú crees? –

-Cuidado me das un cáncer, cabrón. –

-Jejejeje, podría hacer una técnica en plan cáncer gun, ¡pew pew pew cancer cáncer cancer! –

-Jaajaja,a asdfsdafads, espera no nos desviemos del tema; ¿qué te iba a decir…? –

-Si no sabes tú... –

-Pues nada, que, que quieras a rainbow, nada mas... –

-Pero si yo la quiero... aunque... también la odio un poquito... está bien, le odio... pero también la quiero. Es complicado. –

-No me refiero a eso, me refiero a que le des cariño aún si ella no te lo pide. –

-Define cariño... –

-Coño, no sé, ten un gesto bonito con ella, uno o varios, yo que sé. Hazla feliz y quizás olvide que está enojada. –

-Hmmm... ¡Pero esa es la misma mierda que yo te dije que haría! –

-No no no, yo la expresé con mejores palabras que tú. –

-SHDGSAJFDSAGHJ, ak, ik,ek, no te golpeo, porque no te iba a doler si no, te metía un guantazo que... -

-Ya, cálmate, chispita. –

-Que no me llames así joder. –

-Biri biri. –

-Arrrrrghhh. –

-Pero no se enoje compadre. –

-Ni madres, Señorita Mazzy. –

-Jajajajaja, lol, coño, me acordaste cuando nos unimos de incognito a esa hermandad de súcubos. –

-Nunca estuve mas cagado de miedo en mi puta vida... –

-¿Pero por qué?, si les caíste bien. –

-¡Ese fue el puto problema! Porqué crees que la paso fatal con la tía esa.–

-¿Con quien? ¿Con Jenny?, pero es buena gente. –

-Buena gente dice. Quien nos asegura que no es una de esos bichos que se escapó e intenta fregarme la vida. –

-Hombre, eso estaría ¡de huevos!, pero neh, no creo. Primero porque ella y Brenda se conocen de hace rato, o al menos eso se yo. -

-Hmmm, bueno eso me tranquiliza -

-¡Pero también puede ser una súcubo que embrujó a Brenda y ahora viene a por ti! –

-AaaaaaaAaaAAHHHjkdfsdakjfhkjasdkjfahk. –

-Hahahahaha, eres todo un bob esponja hahahahaa. –

-No me mames, Mazzo, ¿sabes lo que hacen esos bichos? –

-Seeeehhh... –

-No quiero morir po weón. –

-Pero morirías feliz... –

-¡NO ES EL PUNTO! –

-Hahahaajajajaja-

-Bien, ahora estoy paranoico por tu puta culpa. –

-Oye, tranquiiilo, viejo. No hay forma de que se haya escapado, solo Kevin puede abrir portales hasta aquí. –

-Eso no es cierto y lo sabes. –

-Bien bien, no es el único, pero ¿como le haría un súcubo para llegar aquí? –

-¿Algún portal olvidado quizá? –

-Pueden llevar a cualquier sitio del universo, no creo que se haya arriesgado a entrar en uno de esos con la esperanza de venir aquí. Y en todo caso, a buscarte a ti; buah, no me lo tomes a mal, pero tampoco es que estés tan buenote para traer a una súcubo del inframundo hasta ti nomas pa' acosarte, no es su comportamiento habitual seguir compulsivamente a un solo tío, al menos según los libros de la biblioteca de por allá y esas largas charlas que tuvimos con ellas en la hermandad. –

-Para que me bajen la moral ya tengo a Dash, gracias. –

-Si te dije que no te lo tomaras a mal. –

-Y en todo caso, ellas persiguen gente, es lo que hacen. –

-Ya, pero perseguirte a ti hasta aquí, resistir la tentación de crear escándalo, y esto porque no he leído ni me he enterado de nada extraño relacionado con muertes misteriosas, y encima sobrevivir es... no mames, es un problema muy gordo como para... pues por ti, hombre, ni que te hubieses casado con ella, que tampoco... ¿o si? Vamos que imposible aquí ya es una mera palabra. –

-Pues no, no me casé con nadie, pero que hay de esa gente que le aparecen cosas cuando duermen. –

-Esas son chorradas, no me webeés, encima ni son súcubos como tal, recuerda que como somos ignorantes les ponemos nombres a las cosas según sus similitudes ante lo que si conocemos. –

-También es verdad... Bien, tal vez no tenga porqué preocuparme tanto... –

-Claro que no, tu tranquilo, si resulta que si es una, pues... pues te ha tocado, macho. –

-No pos si, esas palabras tuyas, me dejan muchísimo más tranquilo, de verdad...

-Vale, si es un súcubo, le agarramos entre todos... –

-¡Serás enfermo! –

-Y le caemos a putazos, coño, si es que no me dejas terminar... –

-Ahhh, vale vale... -

...

No conversamos sobre otra cosa interesante durante el resto del camino así que ñeh. Pronto llegamos a mi parada.

-Bien aquí bajas tú. –

-Yep. – Dije y me bajé del auto.

-Recuerda, cariño... –

-Gaaaay. –

-Sabes a que me refiero, pendejo. –

-Que si que si, le voy a dar tanto cariño, que se ahogara en el, ¡SE AHOGARA EN EL! –

-Ni madres. Buena suerte. –

-De nada. –

Mazz le dio vueltas a sus ojos y luego arrancó el auto yéndose lejos hacia la mansión.

-Ahhh... si la tía es una súcubo me voy a cagar en todo...; pero bueno, ahora debo afrontar otro problema. Celestia, ayudame... no espera, celestia no, que se la lleva; aunque... pensándolo bien, ¿no sería mejor así?, que estoy diciendo, yo quiero a mi Dashie... o la odio; ya no sé ni lo que siento, ¿quien soy yo? Pues tú, ¿quien?, yo. ¿Wat? – Desvarié todo el caminó hasta la montaña.

Conforme iba avanzando hacia la casa, la iluminación disminuía gradualmente.

-Entonces, si el soy yo, y el es tu, y tú eres aquel, y aquel es ese, ¿entonces quien es el?, pues yo, ahhh... espera ¿que?; hmmm, mira, ya da igual, está lloviendo no voy a... ¿está lloviendo?, bueno, es época de tantitas lluvias pero... no me digas que... –

Salí corriendo a lo wey colina arriba mientras del cielo caían algunas gotas, no era una lluvia como tal, estaba chispeando.

-¡OS...TRAS! –Grité sorprendido al ver una enorme nube de tormenta fuera de control encima de la casa.

El violento viento movía los arboles como si hubiese un huracán, tuve que abrazarme a uno para no salir volando. Vi a los lados desesperado y luego centré mi vista en el mini huracán de bolsillo, algo me llamó la atención, una figura equina flotando a un lado claramente sobándose la nuca mientras dirigía su vista a la tormenta.

-Ya estamos con la X-men. Cago en... ¡RAINBOW! – Grité intentando llamar la atención de la pegaso, pero los fuertes vientos anulaban mis pendejos gritos.

Me aferré lo más que pude con piernas y brazos al árbol y estuve observando a la pegaso intentar deshacer (sin éxito) su desastre climatológico en pleno medio día.

Finalmente, luego de tanto moverse alrededor de la tormenta, la pegaso volteó a sus alrededores para checar lo que comprobó, yo había llegado y lo primero que hice al tener su atención es mostrarle los dientes y darle vueltas a mi dedo alrededor de mi oreja. Ella descendió un poquito no sé si avergonzada o simplemente intentando disimular, pero lo siguiente que hizo fue meterse a la casa lo más rápido que pudo ignorando la tormenta.

Como la causa y solución había huido cobardemente, me tocaba entrar en casa con todo y tormenta. Me tiré al suelo, y comencé a arrastrarme para que el viento no me tumbara y me dejara el cuerpo más destrozado de lo que ya estaba. Conforme avanzaba la lluvia empezaba a caer cada vez más fuerte, típico. Sentí que le debía dar una colleja a Dash así que no podía estar mojado por precaución, por lo que a penas empezó a caer la lluvia como tal, me puse de pié y corrí como bestia lanzándome contra la puerta trasera de la casa. Me moje solo un poco así que todo estaba bien.

Abrí la puerta, ¿y que es lo que veo?, Unas orejas celestes saliendo por encima del sofá y la tele encendida.

-Rainbow... –

-Jex... –

-"Me habló, ¡que ilusión!". – Pensé emocionado al oír su voz de nuevo. –Se puede saber que cojon-, es decir, ¿qué hiciste allá arriba?– Le preguntaba mientras me acercaba hacia sus orejitas celestes.

La cabrona hacía como que no me oía o... bueno, simplemente no entendía lo que yo estaba diciendo. Jejeje.

-¡Rainbow! – Le dije sin gritar demasiado para no alterarla y que no me partiera la madre.

El bicho volteó, me miró mal, y soltó un rugido leve de molestia.

-¿Qué? – Dijo con un tono de odiosa que...

Le señale hacia arriba y luego hice un ademán extendiendo mis palmas hacia los lados, algo cabreado eso si, para mantener en equilibrio con su actitud.

Ella miró hacia arriba con desprecio y luego reincorporó su mirada hacia mí; se encogió de hombros haciéndose la loca, y luego se dio vuelta para continuar mirando la tele.

-Pues nada oye, la próxima vez que quieras matarme me avisas, o procura que yo no vea nada. –

Dije esto porque, hombre, yo estaba consciente que si la cabrona hacía una tormenta eléctrica posiblemente me iba a costar la vida, ya que soy como un para-rayos andante y las probabilidades de que un rayo me golpease eran bastante altirijillas. Como ya os he explicado antes, almaceno energía, y si un rayo me alcanzaba en aquel entonces, podría petar como palomita en el microondas.

Me alejé del sofá y la dejé con sus cosas. Enseguida recordé el "consejo" de Mazz. Hacerle un gesto amable aún cuando se comporte como una hija de puta, aunque bueno, esta vez fue más torpe que hija de puta, así que... me entró el complejo de culpa.

-"Y yo para que cojones le culpo si ella solo estaba experimentando con las nubes..."... "ya te dije, si es que eres muy apresurado sacando conclusiones"... "Pobrecita..."... "De pobrecita nada, mira como nos dejó la cara"... "Eso tampoco fue su culpa, ella solo... está desinformada, confundida, y encima nosotros la estamos agobiando"... –Pensaba mientras me disponía a abrir la nevera para... – Me cago en... – Dije al ver que solo había una botella de agua dentro.

Mis dientes empezaron a tiritar poquito con mi boca cerrada, enseguida un tik nervioso provocado a propósito por su servidor, y salí disparado hacia la ventana solo para ver como las botellas de agua estaban vacías fuera de la casa siendo arrastradas por el viento de la tormenta causada por Dash.

-"Que acaso intentó echarle agua a las nubes o que, que, ¡joder!"... "No…, no te enojes, es, solo, una. Torpe. Pegaso. Como Derpy, si, digamos que, Dash, ahorita, es, como Derpy. No podemos enojarnos con Derpy"... – Pensé intentando calmarme. – "No puedo salir, debo ir a por esas mierdas, joder, sdfdsajfl". –

Volteé hacia el sofá y grité sin voz las palabras "¡INCONSCIENTE, QUE ERES UNA INCOSCIENTE!"; cuando terminé de articular y mover mis manos como loco, me di cuenta de que la pegaso estaba a un lado de mí con su cabeza metida en el mini-refrigerador buscando algo. Llevaba la toga puesta así que no había mucho que decir mas que el hecho de que grité en la dirección equivocada.

La pegaso sacó la última botella de agua. Yo sonreí arrogantemente porque esta vez le tocaba pedirme ayuda; así que extendí mi mano hacia ella. La poni, sin prestarme atención, o al menos eso parecía, se sentó, colocó sus cascos alrededor de la botella, sus dientes alrededor de la tapa, y la cabrona logró desenroscarla en poco tiempo dejándome con la mandíbula abajo. Escupió la tapa en el suelo al mismo tiempo que me dedicaba una mirada de "te has quedado con las ganas, iluso", cogió la boquilla de la botella con su hocico y la alzó, bebió agua aparentemente sin dificultad y dejó un poco dentro al terminar. Volvió a enroscar la tapa tan rápido como si estuviera usando manos, y metió la botella de regreso en el refrigerador.

-"Su puta madre, ya aprendió a beber agua".– Pensé.

Me sacó la lengua en plan odiosa y se fue devuelta al sofá.

Suspiré. Otra cosa más en la que Dashie ya era independiente.

Sin más que hacer que esperar a que la tormenta pasara para ir a recoger las otras botellas de agua, me incliné un poquito para recoger la botella que Rainbow Dash había devuelto y beber algo de agua mínimo. Pero que va, ni eso. Apenas cojo la botella, Dash se da cuenta, emite un chillido asustadizo, se saca la toga y vuela hacia mí pateando lejos la botella plástica llena de líquido. Y yo así como "¿qué pedo, qué te traes con el agua?"

La pegasini calló al suelo diría yo que en un estado de éxtasis. Al poco tiempo se dio cuenta de que estaba desnuda y se fue rápidamente de regreso a por su toga mientras yo apoyaba mi posición de mojigato tapándome los ojos con una mano en plan visor mientras bajaba la vista. Esperé unos segundos y cuando descubrí mis ojos, Dash ya se había ido de la casa.

-Pe-pero ¿qué fregaos le pasa a esta, esta...? ¿Wat? – Me preguntaba desconcertado por la repentina acción irracional. – ¿Qué pasa, que no quiere que beba la misma agua que ella o que?, de todas formas, que onda, ¿ acaso tiene un virus que no quiere contagiarme? o, en todo caso, las enfermedades cabronas surgieron cuando nuestros pinchis ancestros se juntaron con los animalejos al domesticarlos, o al menos eso dice History, de todas formas está la posibilidad de que eshia porte una enfermedad, como la gripe porcina, pero esta sería algo así como "la gripe del poni", sería... la gripe... no, en todo caso ella es un pegaso... sigue siendo un poni, o equino, da igual... bueno no importa, el nombre no es importante, ¿que virus porta?, mierda, a que va a tener sida... no me jodas... claro, por eso come tanto y no engorda, las células... no si claro, va a hablar el doctor, escuchemos... vale, quizás no tenga sida y yo no sepa nada de la enfermedad, ¿pero entonces?... en todo caso podría ni estar enferma, o si lo está, ni estar enterada; no veo yo a dash yendo a hacerse chequeos mensuales al hospital... Bien, ¿entonces?... es rara nomás, que quieres que te diga... hmmmm, hablando de cosas raras, la tormenta ya pasó. – Dije sorprendido al asomarme por la ventana y ver que el sol de medio día brillaba. – Lal, quizás por eso pudo salir. Pero, salió con la sábana encima, ¿no le traerá problemas?, y lo del agua cabrón, ¿que onda con ella?, ¿cómo se le ocurre pensar que puede echar agua encima de las nubes así nomás?... pobrecilla, cada día está mas chalada. – Caminé hacia la puerta delantera de la casa y al regresar me di cuenta de que se había dejado su toga en el sofá.

Preocupado por la salud mental de la "Dasha", decidí aprovecharme de sus problemas psicológicos para confundirla aún más y así ponerla en mi equipo de nuevo. No sé si eso habrá tenido algún sentido. "Retorcido de mierda", aprendí de la mejor.

Le preparé una "ensalada" (Realmente no sabía en que consistía una ensalada de frutas, así que solo piqué fruta y la revolví en un plato) con las frutas que metí en los gabinetes. Dash aún no daba señales de vida así que salí para asegurarme de que no estuviera haciéndola de científica loca en el cielo. No vi nada, así que ñeh, volví a entrar en casa. Ya no me preocupaba por su ausencia, al final del día tendría que volver a casa para comer. ¿Cuál es la diferencia entre Rainbow Dash y un gato?, el tamaño, y se podría decir que las alas.

Golpeé mi puño contra mi palma al mismo tiempo que recordaba que tenía que sacar mis cosas de la bolsa de suministros, la cual estaba en la cueva de Dash, así que debía darme prisa si no quería que ella me pillase dentro. Corrí hacia su habitación, abría la puerta como cualquier otra y... craso error, la animala estuvo dentro todo el tiempo; la pillé de espaldas con la cabeza dentro del a bolsa de suministros, y no solo eso, también estaba desnuda así que... ya saben, estaba en una posición bastante comprometedora. Claro era su habitación, pero...

Sacó la cabeza de la bolsa y volteó alertada por el ruido que hice al abrir la puerta. Puso cara de indignación y enseguida se viró para que no le viera... ¿la cola?, estaba desnuda, si, pero vamos no le vi nada, se estaba... cubriendo con la cola... jejeje..., en fin que, enseguida se puso en posición de embestida y no tardó mucho en saltarme encima para intentar sacarme los ojos. Cerré la puerta al tiro antes de que llegase hasta mí. Pensé que rompería la puerta, pero solo oí como la rasguñó poquito en lugar de golpearla con su cuerpo, quizás detuvo su salto con sus alas antes de llegar a la puerta; a eso llamaría yo buenos reflejos. Lo más curioso de ese acontecimiento fue que no me dijo ni una grosería en equestriano. Ni siquiera salió a amedrentarme un poquito por haber entrado en su habitación sin permiso.

En fin, ya no podía ir por el resto de mis cosas a la bolsa de suministros. En cuanto a como entró ella a su habitación sin que yo me diese cuenta, quizás tumbó la caja que colocamos en el agujero del aire acondicionado aquel día que hicimos la mudanza, y entró por allí; respecto a lo que hacía ahí dentro de la bolsa hurgando mis cosas, pues no lo sé, es un misterio. En fin, me puse a comer y esperar a que Rainbow saliese de su habitación para ofrecerle la ensalada. Y así fue, ella salió, y le ofrecí la comida, solo que... pues no la aceptó, pasó de mí, se elevó hasta los gabinetes, tomó una que otra fruta y se la llevó a su habitación. He de admitirlo, me dolió poquito que ni siquiera se haya parado a mirar lo que había hecho para ella. Simplemente me ignoró, tomó lo suyo, y se fue. Me negué a comerme lo que le había hecho, así que lo cubrí con un trapo, y se lo puse en la puerta de su habitación a ver si colaba. Me eché a siesta y al despertar... encontré el recipiente en la cesta que habíamos puesto para la basura junto con toda la fruta y el trapo. Estaba todo rodeado de moscas pequeñas.

-Su puta madre... –

De todas formas no botábamos mucha basura, pues comemos pura fruta y los restos son biodegradables. Esto lo digo para que sepan que la cesta estaba casi vacía, Pero de todas formas, lo que hizo fue una putada.

-It's a bitch, ¡it's a fucking bitch! -

Tomé la cesta justo cuando Rainbow Dash estaba entrando en casa. Fui hacia ella y se la mostré a ver si ponía alguna cara para hacerme sentir mejor. Pero no, se quedó con su cara insípida y despectiva de mamona, me dedicó unos segundos y luego se fue al sofá para ponerse a ver la tele. Me puse en frente tapándole la pantalla y luego de un momento me vio a los ojos solo para decirme con ellos que me fuera. No estaba llegando a ningún lado, así que me aparté y salí por la puerta de atrás algo encabronado. Lancé la fruta por allí en el bosque y luego regresé a casa. Se echó a dormir, estaba mirando la tele acostada, no me importaba, solo me cagaban esos arranques repentinos de desprecio hacia mi persona, es decir, hace pocas horas estaba en una fase de que me ignoraba nomás, incluso me habló, y de repente me hace una putada. "Así es el amor", ¡cállate!

Recolecté las botellas de agua, las volví a llevar para dentro de la casa y las metí con cuidado en el mini-refrigerador (Esto porque algunas no tenían tapa). Después tomé mi espada, y me fui al bosque para buscar un lugar donde cortar arboles o lo que sea.

-Será cabrona la hija de puta, uno le prepara una mierda con toda la ilusión del mundo y va ella y lo tira, si es que... -

Y así me pasé la tarde. Intentando cortar frustradamente un árbol seco que encontré algo lejos de casa. Logré hacerlo caer, no me malentiendan, pero bueno, si, tarde un buen rato entre descansos y asdfsadasdsa... pero en fin, hice lo que pude para ejercitarme y luego decidí regresar a casa porque ya se estaba poniendo el sol y ya se me había pasado el cabreo.

-Bueno, mejor me voy, no valla a ser que aparezca un creeper y me haga mierda por estar aquí cortando árboles con mi espada. –Dije y luego me largué del lugar con mi chaqueta en mi hombro y la espada en mi puño derecho por si acaso una vaina.

La verdad había estado en lugares más aterradores que el bosque, pero eso no significa que me valla a andar sin cuidado, porque a pesar de no tener tanto miedo como debía, eso no significaba que cualquier cosa no pudiera matarme (y que yo no fuera un cobarde). En especial Dash, a quien había dejado sola toda la tarde y podía aparecerse por ahí.

...

Llegué a casa. Las luces estaban apagadas por fuera, sin embargo, se podía ver que la tele estaba encendida, y ya sabemos lo que significa eso. Dashie está en casa.

Entré, encendí las luces y fui a por comida.

-Rainbow. – Le llamé desde la cocina para ver si volteaba y así ofrecerle alguna cosa. Me ignoró. Pero al menos lo intenté.

Ya no se me ocurría nada que decirle ni que hacer por ella para alegrarla. Salvo darle un cuchillo y extender mis brazos frente a ella. Aunque, esa idea me perturbó la mente por un momento.

Vi alrededor y me di cuenta de lo deprimente que era la casa si ella y yo no compartíamos nada. Tan vacía. Tan obscura. Tan siniestra. El único sonido era el de la tele. Y dash estaba mirando deportes.

Yo no era, ni soy aún (al menos no mucho), fanático de los deportes, me gustan y puedo disfrutar verlos, pero así de fanático, nah. Decidí irme a bañar y luego al terminar me pondría a ver la tele con Dash.

Sorprendentemente, me dejó sentarme a su lado en el sofá, sin mirarme, claro, pero estaba cerca de Dashie por primera vez en bastante tiempo y sin que me hiciera daño. Hice como si no lo hubiera notado y me dispuse a ver en la tele, un juego de futbol. Un equipo de un país que no conocía, contra otro con la misma descripción. Dash celebraba los goles de "su equipo" con un pequeño movimiento de cascos; quizás no se permitía emocionarse estando yo cerca.

Al rato la pegaso tosió; yo aproveché, me levanté, y fui a por agua para ella. Se la serví en un baso y se la ofrecí con una pajilla. Me ignoró de nuevo. Le puse el agua en la mesa y me volví a sentar a su lado. Tan cerca, y a la vez tan lejos de ella.

El partido continuaba y yo no lograba ni siquiera intercambiar miradas con la pegaso. El vaso de agua seguía en la mesa, y ella no pensaba ni tocarlo, ni mirarlo, ni nombrarlo. Yo la miraba allí, a una corta distancia de mí, y saber que estaba enojada conmigo hacía que mi alma brony se me viniera abajo mientras recordaba los buenos momentos que tuvimos juntos, que aunque pocos, me ponían bastante sentimental. La dejé de mirar y me concentré en el partido, que, bueno, no me interesaba tanto como recuperarla, pero mientras se me ocurría algo...

Al rato, sin que yo me diera cuenta, la pegaso se quedó dormida. Solo me percaté cuando su cabeza cayó sobre mi hombro. Ahora si estaba que me daba algo. Tuve que detener mi mano para evitar acariciarla. Luego me quedé helado. Y luego me puse feliz, triste, enojado, nostálgico, emocionado, y triste de nuevo. Ahora estaba más cerca de mí, pero la reja que ella había puesto entre los dos seguía siendo demasiado alta; y yo no tenía la fuerza para tumbarla o saltarla. Por lo que, el hecho de que se quedara dormidita en mi hombro, era una victoria vacía, pero que muy vacía, y como se despertara, quien sabía lo que podía pasar.

...

Como unos 10 minutos después...

Despertó, sacudió la cabeza, y no me prestó atención. Se bajó del sofá para irse a su habitación. Le seguí disimuladamente.

-¡Rainbow! – Le llamé, pero ella me ignoró y entró a su habitación. - ¡Te quiero mu-!"- Portazo en toda la jeta. – Vale... – Dije resignado y me viré hacia mi habitación muy triste.

Antes de entrar me di cuenta de que me olvidé de la tele. Me miré la mano, Le quité el guante, le apunté a la tele, hice fuerza intentando absorber la energía y... No logré ni una weá. De todas formas la única forma a de apagar el aparato sería dañándolo, la electricidad seguiría pasando por el enchufe y asfsagfasgfasg.

Apagué todo, y me fui a la cama. Sentía impotencia, tristeza, y un desconcierto bien cabrón. Nunca me había sentido así, quizás porque nunca había sufrido esta situación; el caso era que debía arreglar las cosas con rain y ella se alejaba cada vez más y más de mí, reduciendo así, las posibilidades de arreglar las cosas.

Mientras tanto en el espacio...

-¡Regálale unos chocolaticos, hombre! –

-Ya estás otra vez, Venus, coño. –

-Es que... Pobre tipo, le - -

-No me interesa lo que le pase. –

-Ah, ¿que no? –

-Pues no... –

-Míralo míralo tiene un arma nuclear de puta madre. –

-¡HOSTIAS QUE ME MATA! –

-Jajajaja ¿Ves como si te importa? –

-Te voy a decir yo donde tienes la gracia, ¡imbécil! –

-Que pasa ¡mi pinchi mercurio! –

-Nada. –

-¿Y eso? –

-Pues nada, cabrón, nada. Estamos en el puto espacio, ¿que quieres que pase? Plutón si acaso nomás para insultar a la nasa, pero nada más. –

-Pues no sé, ¿que tal tu vida? –

-Soy un planeta, cerca del sol, no hago más que oír sus pendejadas y ver como se mata a si mismo. –

- Mi vida significa mi muerte mi vida significa mi muerte mi vida significa mi muerte mi vida significa mi muerte. – Repetía el sol.

-Deberían lanzarle algo para que se queme, no sé, basura o algo para mantenerle vivo y que no nos mate cuando se vuelva pendejo y engorde bien cabrón. –

-No se si eso pueda ser viable. –

-Pues yo que sé es lo único que se me ocurre aquí, solo, aburrido. –

-Gaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyy. –

-Y ya estamos otra vez, ¡Marte, shut fucking up! –

-¡Nevur! –

-Lo dijiste mal, pendejo. –

-Me da igual, porque soy genial, pinche pascual. –

-¿Eso tiene sentido? –

-No sé, pero rima. –

-Vales verga. –

-Por qué tanta agresividad, mercu, ¿que pasó entre nosotros? ¿Éramos íntimos no? –

Mientras tanto Urano.

-Hola, soy Urano, y los gringos me confunden con una grosería. –

-Eso que. –

-Neptuno no te metas en mi toma. –

-¿Toma? ¿Qué tomas? ¿Puedo tomar yo también? –

-No tomo nada. –

-Solo lo dices porque no quieres compartir, ¡egoísta! –

-Que no, solo estoy grabando un video para youtube. –

-Hmmmm... ¿qué es grabando? –

-¿Y eso es lo que mas te da curiosidad?, joder, ¿donde está Saturno? –

-No vino, ese we nomás viene a cobrar. –

-¿Eh? –

-Lalalalalalala. –

Volvamos a la tierra un momento, parece que algo interesante pasa.

*Suspiro*

Estaba afuera de casa. Miraba la luna desde el risco. Esa noche no pude dormir. Me pegó un insomnio de la puta madre que no me dejaba pensar ni en una cama. Así que pasé parte de la noche sentado en el risco, reflexionando e imaginando que debía hacer. Es curioso, el frío no me afectó tanto como otras veces.

Al terminar de despejar mi mente. Me puse de pié y quité el guante de la mano derecha. Estiré mi brazo en dirección a las montañas situadas en la lejanía. Respiré profundo, y logré expulsar una fuerte descarga eléctrica hacia el horizonte. Suspiré con una sonrisa y regresé caminando a casa sintiéndome bien conmigo mismo, y claro, dedicándole una mirada y una sonrisa de "qué te ha parecido eso" a cierta pegaso que se asomaba por la ventana intentando averiguar de donde había venido el ruido, porque claro, ella no me vio "arrojar" el rayo.

Entré a casa, bebí un poco de agua y me fui directo a mi habitación, a dormir lo que quedaba de noche.

Meditar me sienta muy bien; al igual que liberar electricidad. Mientras más electricidad acumulada más hiperactividad y estrés cargo encima. No me gusta decirlo así pero digamos que es como hacerse una paja; tiene casi los mismos efectos en cuanto a relajación se refiere.

Rainbow no tardó mucho en ponerse a roncar otra vez, pero yo ya algo cansado, solo tuve que cerrar mis ojos para quedarme dormido.

...

El despertador hizo su trabajo. Me levanté, cepillé e hice mi rutina de amanecido, con mucha flojera y desdén, pero la hice. Rainbow Dash no dio señales de vida mientras yo hacía mis cosas, y supuse que había salido como la vez anterior.

Extrañamente, a pesar de haberme desvelado, no me sentía cansado en lo absoluto. Me bañé con cierto cuidado por el agua que, un grado mas fría, y salía nieve de la regadera. Cogí la fruta de la estantería, hurgué en la basura tomé la bolsa en la que vino la ropa interior de Dash, la "limpié" y metí allí mi "desayuno" para comer mas tarde en la tienda. Creí que Dashie la había puesto allí (la bolsa), al menos conservaba un poco el ambiente (aunque es contradictorio ya que el día anterior había dejado las botellas de agua regadas por la montaña).

Y cuando ya estaba preparándome para irme a la chingada, dicha pegaso asomó su cabeza por la puerta de su habitación. Como era de esperar su cabello parecía una jungla en medio de un huracán de proporciones bíblicas.

-"¿Pero que cojones hace esta mientras duerme para dejarse el pelo así?" – Me pregunté intentando disimular para no mirarla fijamente.

La poni miró el suelo y luego levantó la cabeza para mirar a los lados, como si estuviera comprobando que no hay nadie en casa, quizás para salir desnuda de su habitación.

Noté que estaba demasiado dormida como para notar que yo me encontraba en la cocina, de hecho parecía costarle mantener la cabeza en alto. Lo que me hizo pensar, "¿Por qué se ha despertado si tiene tanto sueño?", quizás había hecho planes para hoy, o pilló un programa matutino en la tele que le gusta, o quien sabe, cosas de pegasos. Decido no perder mas el tiempo y me dirijo hacia la puerta delantera.

-Rainbow. – Dije pasando delante de ella causándole un susto que hace que se encierre en su habitación de golpe. Enseguida oí como se resbaló y cayó al suelo. – Yo te recomendaría volver a la camita. -

Salí de la casa, estiré los brazos, y me fui a por el camino de atrás porque recordé que Mazz ahora me esperaría allí.

...

Llego al sitio y no pasan mas de cinco minutos cuando ya Mazz se acerca con el auto.

-¡¿Qué pasa, campeón?! Venga sube al auto. – Exclama el friki alegre mientras reduce la velocidad; Hago lo que dice y vuelve a acelerar.– Mira, que te iba a decir, ¿Cómo te fue ayer con Dash? – Pregunta ansioso.

-Pues muy bien, muy bien, me ha intentado arrancar el rostro, ha botado a la basura la comida que le hice, dejó de hablarme, de depender de mí, ya hace las cosas ella solita, vamos lo que es un triunfo total, una relación perfecta. –

-Neh, en una relación perfecta las dos personas se complementan mutuamente, por eso las mujeres son tan distintas a nosotros, ellas pueden hacer cosas que nosotros no, y nosotros cosas que ellas tampoco, por separados somos cualquier verga, pero juntos podemos afrontar y sobrevivir este viaje tan largo y lleno de obstáculos como lo es la vida. –

-Me cago en, que era sarcasmo. –

-Si ya lo sé, pero, tengo que decir estas cosas en algún lado. –

-Pues escribe un libro, o hazte un blog, no me jodas, ¿a mí que me cuentas...? –

-¿Entonces te va mal? –

-Pues si, si te lo estoy diciendo. Me ha rebotado todos los cheques que he intentado cobrar. –

-Pues no sé hombre, algo bueno habrá pasado ¿no? –

-Bueno, podría decirse que sí. –

-¿Hm? –

-Que... se ha quedado dormida en mi hombro mientras mirábamos la televisión. –

-Oooowww. –

-Oye oye tampoco te emociones, fue porque qué se yo, estaba cansada y. –

-Así en plan tranquilizante, cayó rendida sobre tu hombro sin darse cuenta.-

-Pues sí, no sé, yo estaba mirando el partido. –

-¿Qué partido? -

-El de futbol... -

-Y a ti desde cuando te gusta tanto el futbol como para ponerte a ver un partido. –

-Pues coño, Dash se adueñó de la tele, tendré que adaptarme. –

-Claro, mientras tanto ella te usa de almohada; que tierno. –

-Coño, que así no es el cuento. Ella se ha puesto muy distante. –

-¿Distante? –

-Si, está muy fría. –

-Pero si es verano. –

-Ya, no te cachondees que es enserio. –

-Ta bien, ta bien. –

-Es como si ya no le importara para nada. Vamos que me muero ahí y ella me pone en un descampado para que me coman los zamuros. Con lo que yo la quiero... y todo lo que he hecho por ella... –

-Ya ya, no se me agüite; anímese. Venga pondré la radio. –

Mazzo se inclina poquito y enciende el aparatejo.

~Aunque te escucho respirar y estás a cientos de kilómetros, ¡Y duele ~! Quererte tanto... fingir que todo está perfecto mientras duele... Gastar la vida... tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió. ~

-Me cago en dios, Arjona de mierda, ¿serás cabrón? –

-Aaaawww, que bonito, una canción de arjona te hace pensar en ella. –

-No es el punto, joder. –

La canción siguió sonando poniéndome un poquito sentimental.

-Jex... oe, jex... ¿estás llorando, tío? –

-¡No! ¡Déjame!, soy, alérgico a las canciones tristes... –

-Aaaaaawwwnnn. –

-No digas "Aaww", me caga, la vida. –

-Ya ya, tampoco te pongas agresivo depresivo. –

-Es que, puta la weá, como cojones hago para tener detalles con ella si no se deja. Que tampoco es que se me ocurran muchos pero, coño, es lo que hay y estoy haciendo todo lo que puedo y la weona no lo aprecia, que hija de puta. –

-Que si, eso está claro, es como dice la canción. –

-Me caga, pinche Arjona. –

-Pero no te enojes con Arjona el no tiene la culpa de que Dashie se comporte raro contigo. –

~Acompáñame a estar solo... ~

-Míralo, si es que lo hace apropósito el hiju'e'madre. ¿Qué es eso que has puesto, Arjona FM o que chingados? –

-¿Y esa también te la recuerda, o que onda? –

-Es que, bueno, ya la convivencia se vuelve cada vez más y más fría, y distante. Es como si... estuviera solo, con ella presente... como... –

~Tu en tu sitio yo en el mío... ~

-Eso mismo... –

-¿Le cambio a la radio?–

-Nah, déjala, de todas formas ya me has deprimido la mañana. –

-Muahahaha... –

Me llamó la atención esa risa malvada pero de todas formas decidí ignorarla y seguir pensando en cosas que no sabía.

...

¿De verdad queréis que os narre lo que pasó en la jodida tienda?, si es que...

-Hola, muchachos, ¿Dónde está…? – Dijo Mazz

-Enferma. Amaneció con gripe. – Respondió Brenda refiriéndose a Jennifer.

-¡wena! – Exclamé escondiendo mi cabeza en el auto.

Mazz me dio un golpe en el hombro para que no me alegrara tanto.

-Eso, tú termina de romperme. – Le dije mientras me sobaba el hombro.

Bajamos del auto de manera normal, entramos a la tienda de manera normal, nos acomodamos de manera normal, todos vestidos de manera normal, nada que destacar, ni nada importante que decir. Salvo...

-Oye. – Dijo Alejandro llamando mi atención en un momento calmado de la tienda. – ¿Me das tu facebook?, bueno, asumo que tienes porque ya todo el mundo está ahí, uno que otro rebelde anti-sistema pero son pocos y tú tienes cara de tener facebook. –

-Ammm, pues sí, si quieres, ¿tienes un papel?, la última vez que había visitado esta tienda, el tacaño de Mazzotta le estaba robando la wifi a un edificio de por acá usando un pendrive y hackeando la contraseña. – Comenté.

-Ja, aún lo hace, es más, fíjate lo que dicen las facturas... –

Me pasa el recibo.

-¿Pan?, ¿como así? –

-Es que el pan no tiene iva, y así el cabrón no tiene que pagarle su parte al gobierno. –

-Su puta madre, ¿y todos hacen esto? –

-Hombre, no todos, o sea, no sé bien a que te refieres, pero a veces los comerciantes colocan en los recibos los productos que no tienen iva y que estén ofreciendo. –

-Pero aquí no se vende pan. –

-Claro que sí, mira, allá está la bolsa. – Me señaló una extraña bolsa de papel marrón en la vitrina bajo el mostrador donde estaba Brenda, quien me hizo un gesto obsceno con el dedo cuando le miré. En el vidrio hay una etiqueta que ponía: "Pan", escrito en rojo.

-Ostras, no me había dado de cuenta. -

-Nadie lo hace... -

-¿Y de verdad hay pan ahí?

-Sip. -

-Rancio, me imagino. –

-Exacto. Pero ya sabes, ¿quien va a venir a una tienda de videojuegos a comprar pan?, y sin embargo eso ponemos en la factura. –

-Hay algo mal ahí, ¿no se tiene que ser una panadería hecha y derecha para hacer eso? –

-Si se lo he dicho, pero no me escucha. Ya verás el día que le clausuren y coloquen una multa o alguien lo denuncie. -

-Mames... y... ¿para qué querías mi facebook? – Pregunto mientras escribo dicho sitio en la parte trasera del recibo.

-Como mañana se estrena el episodio nuevo de my Little pony, igual lo podemos verlo y comentarlo en vivo. Yo te paso el link del stream. –

-Ammm, ya, pero es que no sé tanto inglés, yo es que lo veo cuando sale subtitulado. –

-Hummm, bueno no importa igual por tener a alguien con quien comentar el capítulo y todo eso. Ya la próxima semana sale la boda. –

-Jooodeer, se me había olvidado, ¡que ilusión!... –

Okey y ya a nadie le interesa una mierda lo homosexual que me vi hablando de la boda real de los ponis. "Pero"- ¡Que no!

...

Me había olvidado de la serie por completo, lo cual era irónico, porque tenía a una de sus protagonistas (que encima era mi favorita) enojada conmigo y en mi casa, lo cual no salía de mi cabeza. Y justo cuando me acordé que quería verla, recordé también que la prota, o más bien potra, celeste, había roto mi monitor y no podía verla. Es curioso, porque tenía ganas de ver la serie, y ver a Dashie, no esa madre que tenía en la casa, si no a la rainbow que no puedo tocar, que me caía mejor que la real, y bueno, ya no tenía mi suero mental, mi ventana, mi portal hacia otra realidad...

-"¡mi maldito monitor, me cago en todo lo cagable, ¿será cabrona?! ¿Ahora como cojones veré la serie?, le pediría que me contara la boda, pero es que tampoco me habla, esto, esto, esto es la hostia..., tener a rainbow dash en tu casa, ala, ¡que felicidad! ¡Y una mierda!". – Pensaba mientras golpeaba mi cabeza contra la pared y estrangulaba al aire mirando al cielo. Por suerte no teníamos clientes y Fernando junto al Alejo se habían ido a comprar el desayuno, así que no había nadie en la tienda, excepto...

-Estás chalado, no me importa lo que digas, estás chalado. – Dice Brenda desde el mostrador.

-Y tú eres una niñata prepotente e impulsiva que intenta ocultar su inseguridad utilizando la agresividad ocasionada por la incertidumbre de no saber si podrás conseguir una pareja debido a tus complejos, en otras palabras, tabla, que eres una tabla. –

-... – Bajó la mirada dejando caer su cabello a los lados sobre sus brazos apoyados sobre el mostrador.

-Espera... yo... ¿retiro lo ultimo? –

-Ven aquí... – Dijo en un tono seco tirando a enojado.

-N-no. –

Levantó su mano y empezó a mover su dedo indicándome de una manera muy macabra que me acercara.

Me quedé sentado, le ignoré como si nada hubiese pasado y empecé a mecerme en el banquito.

A los pocos segundo mientras veía a la calle una patada en la nuca me toma por sorpresa y me lanza al suelo dando el tiempo justo para poner el cachete y no darme de cara contra el suelo. Luego la tía colocó un pie sobre mí ya dañado rostro.

-Como vuelvas a hablar así de mí... te rompo lo que te queda de cara, ¿me he expresado con claridad? – Me susurra violentamente al oído.

-Lo que quieras... igual sabes que parte de lo que he dicho es cierto. – Respondo con una leve sonrisa irreverente.

-¡Cállate! – exclama presionando mas mi cabeza contra el suelo.

Saqué mi mano derecha de debajo de mi pecho y tomé su pié haciendo un poco de fuerza. La tía se desplomó repentinamente en el suelo. No me di cuenta de que el guante se me había salido al sacarlo mientras estaba presionado contra mi cuerpo.

-¿Qué pasa? – Preguntó Mazzotta saliendo de su "cubículo". – ¡La concha de de la lora! ¡¿Que hiciste, boludo?! – Exclamó al ver a Brenda tendida boca abajo en el suelo totalmente inmóvil.

-¡Cashate, argentino pelotudo! – Exclamé en broma. – E-es decir, ¿Como estás seguro que fui yo?, igual y fue un ladrón. –

-¡No tienes puesto tu puto guante! –

-¡Joder! –

-Ya te digo. –

-Cabrón ¿y ahora qué? –

-Yo que sé, pero me van a meter una denuncia, si no tengo seguro médico para ellos. –

-Mazz, que igual y está muerta. –

-También es verdad... Hay que llevarle a un hospital pero ya. –

-¿Y como vamos a explicarlo todo? –

-¡No lo sé!, Joder, la que has liado. ¿Estará muerta? –

Me llevé las manos por sobre la cabeza con remordimiento pensando que tal vez habría matado a la "rubia-castaña" violenta y agresiva.

.

.

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... Continuará ~

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.

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... Luego de estos mensajes ~

-Hola como estás?

-Mal, una serpiente me picó

-Cobra?

-No, fue gratis

-Jajajaja pendejo, te odio, muérete.

...

Mazz y yo nos reunimos alrededor del cuerpo de Brenda mirándola con preocupación, ya que no se le podía ver de otra forma a la chica... lalalalalala. "Sexista", es solo un chiste, no me toques la moral.

-¡La mataste! –

-Mazzo no me jodas... –

-¡La mataste y ahora está muerta! –

-Que no está muerta coño. –

-Que si, mírala, si no se mueve. –

-Porque está inconsciente. –

-Habló el especialista. -

-Arrgh. – Brenda gruñe un poco e intenta moverse.

-¿Lo ves como no estaba muerta? –

-Solo has tenido suerte... –

-No, suerte la ha tenido ella. –

-¿Bueno ya me quieres decir que hacemos? –

-Yo que sé tú eres el adulto. –

-Asdfsadsdasad, bueno ya, llevémosla al cuarto de máquinas. –

-Vale... –

Miré un tanto indeciso el cuerpo de la chica por unos segundos.

-¿Que pasa? – Preguntó Mazz.

-Es que... no sé por donde agarrarla. –

-Joder, pues por los pies, yo que sé. –

-No no no, que pasa si se despierta y me ve ahí en plan partero o ginecólogo... –

-¡Ay la leche!, entonces por los hombros, pero apresúrate que en cualquier momento pasa alguien. –

-Bien... – Dije mientras me ponía en posición para tomarla de los hombros.

-Uno... dos... tres, ya. –

-Ostras si no pesa nada. –

-Pues es verdad, que tontería esto. – Dijo Mazz refiriéndose a cargarla entre los dos. – Ven, pásamela, que ya la cargo yo. – Dejó los pies en el suelo y se movió para cargarla en brazos.

-¿Y se supone que nosotros peleamos contra bichos malos en el...? –

-Shhh, que te oye... –

Recogí mi guante del suelo, me lo puse, y Mazz llevó a la chica hasta el cuartillo ese al fondo de la tienda donde entramos los tres.

"Brazzers...", no me jodas.

Brenda no tardó mucho en recobrar la consciencia e intentar estrangularme mientras me preguntaba que le había hecho y gritaba insultos varios.

-Ya ya, déjalo, que muerto no sirve para nada... al menos no a nosotros. – Dijo Mazz entrando al cuarto y quitando las manos de Brenda de mi cuello.

-¿Qué pasó? – Preguntó el alejo acompañado de Fernando mientras ambos se asomaban por la puerta.

Brenda resopló y se levantó.

-Nada, no pasó nada. – Dijo enfada y salió de la habitación apartando a Mazz y a los otros.

Luego todos me miraron como esperando una respuesta.

-Pues eso... nada. – Respondí con mi usual tono de inseguro.

Todos inclinaron un poco el cuello hacia un lado dejando caer un poquito los hombros.

-¡Dinos! – Dijeron todos al unísono.

-Que no, me voy a meter en problemas y no me da la gana. – Dije escaqueado y luego salí esquivándolos para dirigirme a mi asiento de trabajo.

Los muchachos parecieron haberse quedado interrogando a Mazz porque había sido el único que estaba allí en la tienda.

Yo y Brenda intercambiamos miradas y luego nos ignoramos el resto de la mañana.

Sabía que en algún momento ella se decidiría a exprimirme la verdad sobre lo que le había hecho, solo que ahora, confesar lo que le había dicho y la manera en la que me trató, era buscarse un lío que no valía la pena para ninguno de los dos.

Más lueguito, entré al cuarto de máquinas otra vez y me senté al lado de mah boss.

-Mazzo, ¿me das dinero y me dejas salir media hora antes? – Pedí con algo de pena.

-¿Y ahora que pasa? – Preguntó apoyándose del espaldar de su silla.

-Es que dash está muy enojada y pensé, que tal vez... –

-El dei no te había dado una página donde... –

-Que eso no es lo que quiero comprar, coño. –

-¿Entonces que le vas a comprar? –

-Pues no sé, un trozo de pastel o algo que si lo desprecia también pueda usarlo yo, vamos, lo que es regalar sobre seguro. –

-Yo te diría que ahora que está sola, lo mejor que puedes hacer por ella, es regalarle algo de esa tienda virtual. –

-Y dale, que no le voy a comprar nada de esa maldita pagina web... –

-... –

-¿Estás seguro que sería bueno regalarle algo de eso? –

-No sé digo yo, la vida se ve mas bonita con orgasmos. –

-..., tío eso ha sonado mal, pero mal, mal... y que lo digas tú ya es... –

-Lo que tu quieras, pero todas las tías saben que es cierto. –

-asdasasdasasd, como sea, no, porque justo por este tipo de cosas fue que Dash se encabronó conmigo. Imagínate si entro por la puerta con un... cohete de esos. –

-Bueno, también es verdad. –

-Debo regalarle algo decente, que diga: "discúlpame por favor, vamos a hablar tranquilamente como personas civilizadas"... –

-Si quieres yo te doy el dinero y ve a ver si encuentras algo. Eso si, yo me tengo que quedar aquí formateando esta madre y empezar a revisar las otras. -

-Vale, le compraré el mejor regalo de reconciliación a Rainbow. –

-Buena suerte. –

-Gracias. El mejor regalo... -

Más tarde en casa...

-¡Daaaashieeee! He vuelto querida. – Exclamaba con una sonrisa ganadora mientras entraba por la puerta trasera con una bolsa en mi mano junto con un globo.

La pegaso me ignoró pero no me importó. Me acerqué por detrás al sofá donde se encontraba ella sentada mirando la tele.

-Rainbow mira lo que te traje. ¡Un globo! – exclamé y le pasé dicho objeto en forma de corazón rojo.

Miró el globo de reojo... y lo rompió con sus dientes... sip, de una mordida le hizo un agujero y a tomar por saco. Y yo esperando que le recordara a pinkie pie o algo así. Pensándolo bien tendría que haberle comprado tres globos, dos azules y uno amarillo como la cutiemark de pinkie... en fin.

-Hmmm... bueno, no importa, igual se le iba a acabar el helio en unos días y se iba a desinflar después... ¡Por suerte te traje otro regalo! – Hurgué en la bolsa con mi mano. – ¡Mira! – Saqué un patito de goma y se lo mostré. – ¡No puedes estar enojada ni triste si tienes uno de estos! –

Lo puse cerca de su oído y el mío, luego empecé a hacerlo sonar haciendo una "música" con el chirrido.

Dash se irritó al momento y giró la cabeza para tomar el pato con su mandíbula y degollarlo.

-Mierda... pues has matado al pato... debería llamarte reina roja porque le has cortado la cabeza al pobre... –

-¡JEX! – Gritó para que me fuera.

-Vale vale, ya me voy, solo, te he comprado otra cosa... –

Volví a buscar en la bolsa, esta vez un peluche de una tortuga. Lo puse a su lado en el sofá.

-Es para cuando te sientas sola, podrías... tu sabes, ¿abrazarlo?... se... se parece a Tank. – Señalé.

Lo tomó con su boca, y se lo llevo... a la cocina para intentar echarlo a la basura.

-No. – Le dije, y cuando volteó hacia mí, le hice un ademán para que me lo diera.

En lugar de eso lo escupió en el suelo y luego regresó al sofá para seguir viendo la televisión.

-¡Pues los chocolates me los como yo! – Le susurré con reproche al oído y luego fui a coger la tortuga del piso. – Buah, menos mal que estaba en oferta…, aunque... ahora que lo pienso bien, ¿para que le compré esto?, es demasiado "fluttershy" para ella, digo, tierno, si empezamos a cambiar palabras del sweetie belle ya veremos donde acabamos. – Decía en voz baja mientras recogía el peluche.

Lo llevé a mi habitación donde podría estar seguro y lo tiré en mi cama porque no tenía donde ponerlo además del suelo.

Luego volví a almorzar fruta. Ya estaba empezando a extrañar la carne... pero no estaba seguro si a Dash le importaría o no que yo me comiese a los parientes de sus amigas vacas o que se yo.

-Espera no, esa es fluttershy..., pero de todas formas ya le he perdido la pista a lo que puede o no puede hacer Rainbow. Podría reaccionar bien, o podría reaccionar mal, o podría no reaccionar, que es lo mas probable, aún así, ¿que importa?, si ya me repudia, un poco mas de leña al fuego no hace daño. Solo más fuego. Exacto... – Hablaba conmigo mismo mientras comía en mi habitación sentado en mi colchón a un lado del peluche verde y tortugoso que le había comprado a la apática pegaso.

Me acabé los chocolates y mi almuerzo, y la casa empezó a caérseme encima, demasiado aburrimiento. No sabía como Dash sobrevivía a estas situaciones, claro, tenía la televisión, pero tampoco estaba mirando nada bueno, vamos, un show en E!, ¿que cojones hacía ella mirando E!?

-"Dormida, claro, si ese es su secreto, dormirse"... "Ni madres, es como un mecanismo de defensa contra el aburrimiento, cuando su mente detecta niveles altos de aburrimiento, se apaga."... "Pero si hace un calor de puta madre"... "¿De que hablas?"... "ahí va, ¿que ha pasado?". –Me pregunté extrañado por la ausencia de calor. Veo por la ventana y veo una gran sombra, saco mi cabeza y veo la gran nube que la pegaso ha puesto sobre la casa. – Claro. No se podrá acostar sobre ellas, pero aún puede manipularlas para que le hagan sombra. – Dije alejándome de la ventana. – Yo también debería dormir... –

Y así fue, claro, la nube no duró mucho en moverse e irse pero alcancé a dormirme.

...

Desperté sudando por el calor infernal. Se supone que suele llover un poco al principio del verano, al menos donde yo estaba, pero había días en que el calor era bien pinche insoportable.

Salí de mi habitación y vi a Dashie quien estaba mirando en la tele a Bear en a prueba de todo. Me encogí de hombros y fui a beber algo de agua. Rellené las jarras que Dash había vaciado durante la mañana y salí de casa.

-¿Ven? Estoy bebiendo agua del grifo y no me estoy muriendo, los científicos están desconcertados. – Dije con sarcasmo y luego por alguna razón me dieron ganas de traer el tronco del árbol seco que había cortado antes. – ¡Voy por ti tronquito! ... Espera, por donde fue que... ¡ah! ¡Por allá! – Me fui corriendo, luego trotando y luego caminandito en dirección ha donde había talado aquel árbol.

"¡Deforestador!", estaba seco, eso ya no hacía oxigeno ni nada, era la lacra de la sociedad, deberían agradecerme haberlo cortado.

Bueno, el caso, después de tanto caminar, llegué al punto donde había pasado la tarde anterior, y no vi ningún árbol caído, solo la base. Quedé todo desconcertado pues había sido tumbarlo y no moverlo más.

-¿Pero que ha pasado?, ¿se bio-degradó o que onda? –

Pues nada oye, me fui de allí porque ya no tenía nada que hacer, no había mas árboles muertos que talar, y hacerlo con uno verdecito, me daba algo de remordimiento, no sé, había que cuidar el planeta. En fin, que dejé el claro y regresé a casita.

-Me cago en todo lo cagable, pero, ¿como?, ¿como cojones llegaste tú aquí?... –Le pregunté al tronco que pillé a un lado de la casa justo cuando estaba por entrar por la puerta de atrás. Suspiré. – Ya sé quien te trajo. Si es que no se queda quieta, ¿que intenta hacer trayendo todo esto?, ¿un nido? –

Extrañado por la afición de la pegaso por acumular objetos, espera un momento, ¿el árbol qué es?, se supone que es un ser viviente, pero cuando se muere o lo talan, ¿se convierte en objeto o cadáver?, en todo caso la pegaso había traído tablas de madera antes, así que tiene relación. Aún así me parecía muy extraño.

Entré a casa luego de apreciar mejor el montón de chatarra que Dash había traído. Solo el Árbol era nuevo, imagino que cargarlo no había sido tarea fácil (yo pensaba rodarlo y así en tres días lo tendría en casa, quizás).

Bebí agua y luego me duché. Rainbow seguía mirando "a prueba de todo", o le había gustado como el tío se come los insectos y se mete dentro de los animales muertos para sobrevivir, o veía en el una especie de daring do. Porque de entenderle, no creo que le entendiese nada así como para decir, "no hay pedos, está aprendiendo a sobrevivir en ambientes hostiles", al fin y al cabo es lo que entretiene del programa.

-"Si es que en lugar de comprarle la tortuga tenía que haberle comprado una peli de indiana jones"... "Ya, ¿y me quieres decir en que dvd lo íbamos a reproducir?"... "También es verdad..."– Pensaba mientras secaba mi pelo con la toalla luego de vestirme con mi tan amada chaqueta azul obscuro, mi camiseta del mismo color un poco mas clara y verdosa, y mis pantalones cortos del mismo color que la chaqueta a juego con mis guantes y botas. Vamos, que es como mi uniforme, y me lo pongo cada vez que puedo.

Cuando salgo de la habitación para ir a colgar el paño en la rama del árbol de afuera, Dash ya había apagado la tele y salido de la casa. Me aseguré de que el control seguía entero y luego continué con lo mío.

Al terminar de colgar la toalla, me fijé en el cielo para ver si podía localizar a la pegaso.

Nada.

Pensé que seguro estaba buscando cosas para colectar en el bosque haciéndose la aventurera. Estaba bien, que distrajera su mente le venía de maravilla si no quería acabar como yo. Un triste demente paranoico que hablaba consigo mismo mientras se veía reflejado en un lago y lloraba en las noches porque se sentía solo y extrañaba a su familia y... ¿Podemos seguir al rato?

...

La tarde estaba por darle paso al crepúsculo y Dash aún no volvía.

Empezaba a agobiarme porque no se me estaba ocurriendo nada bueno para arreglarlo con la pegaso. Algo que no les había señalado, Dash ahora sabía racionar comida, pues parecía nunca ponerse tan hambrienta como antes, y la comida no se agotaba tan rápido. Así que ahora yo era tan útil para ella como un cargador de celular en plena selva; que solo le recuerda que está perdida, incomunicada, y sola.

-"Debería colgarme del maldito árbol..." –Pensaba mientras estaba sentado de mala gana en el sofá. – "No hay nada bueno en la tele, no puedo usar la computadora, Rainbow Dash me odia, no tenemos nada bueno que comer además de la fruta que ya me está hartando. Debería bañarme; no espera, ya lo hice... Buah, que webaaaa".– Me hundí mas en el sofá resbalándome apropósito hasta caer en el suelo.

En eso oigo caer algo fuera de la casa y segundos después Dashie entró por la puerta.

-¡Ostras, ¿qué te pasó?! – Le pregunté exaltado a la pegaso por su aspecto.

Estaba despeinada, llena de tierra y hojas, golpeada, bastante nerviosa, sus pupilas estaban dilatadas, un hilo de sangre salía de su boca, estaba temblando y no podía caminar bien. Tenia unos cuantos rasguños en el cuerpo y con una de sus patas tapaba una herida en la base de su ala que le sangraba. Me levanté del suelo y ella retrocedió con miedo; luego corrió apresurada a encerrarse en su habitación.

-¿Q-que ocurrió ahora? – Me preguntaba confundido mientras levantaba mis brazos y los dejaba caer mirando la puerta de la habitación de la aparentemente traumada pegaso.

Mi mente me pedía que la fuese a ayudar, pero mis recuerdos me preguntaban si era buena idea.

-Friégate, me preocupo por ella y voy a intentar... ver, que le pasó, o yo que sé. – Me susurre a mi mismo y luego me acerqué a la puerta de Dash.

Toqué y como respuesta inmediata oí un chillido de terror extraño.

-Dash, soy yo. El mono raro que... – Dashie me interrumpe diciéndome cosas con un tono bastante idéntico al de la noche que se miró a si misma en la computadora. – Espera, ¿que dijiste? No te entendí... y, bueno, ¿como carajos te voy a entender? Si no hablas mi idioma, si es que yo también... –

Dashie se había quedado callada, se oían sollozos y respiraciones fuertes y agitadas.

-Oye, enserio, ¿que pasó? ¿Te estrellaste? ¿Viste un bicho feo después de estrellarte? – En eso se me viene algo a la mente...

... "Pero hagan algo bueno, para que Dash no quiera volver a acercarse mas nunca en su vida."...

-La puta madre pero que he hecho, mejor dicho, ¿que han hecho? – Caí en cuenta de que quizá Dash en su búsqueda de objetos se haya acercado demasiado a la mansión y se topó con alguno de los cabrones esos. A juzgar por la sangre saliendo de su boca, creí que alguno, posiblemente el Kevin, le había metido un guantazo en el hocico. -¡Si es que yo me cago en todo!, ¡Dije asustarla, no caerle a putazos y dejarla traumada!, ¡COÑO!, SI ES QUE, ¡JODER!, cuando vea al mazzo le voy a... a... asdhfgsadhgasdfsad. – Gritaba encabronado recordando el estado en que la pegaso regresó a casa. – Bueno, igual y el Mazz no tiene la culpa de que la hayan madreado, tampoco es seguro que haya llegado a la Mansión, ¡¿pero que cojones iba a hacer Kevin en el bosque a estas horas?! Si debería estar en la funeraria, ¿El Cabex?, no creo que ese cabrón le vaya a entrar a coñazos a Dash, vamos, trolearle tal vez, pero ¡¿dejarla así?! no lo sé, ella es mujer, bueno, técnicamente hablando, y el es, bueno, es machista, pero no golpea a las mujeres, aunque, va a participar en esa película que me dijo Mazz, pero, joder, da igual, no lo sé... Okami... Okami hijo de puta, ese wey, ¡su puta madre!, ¡ME VOY A CAGAR EN TODO LO CAGABLE! – Fui a mi habitación y cogí mi espada. – ¡SE VA A ENTERAR, HOMBRE, SE VA A ENTERAR ESE HIJO DE PUTA! ¡A MI DASHIE NO SE LE TOCA! ¡COÑO! – Golpeé la pared y salí de casa.

Volteé a ver por la ventana de la habitación de la pegaso y esta estaba escondida bajo una sábana temblando.

-Será hijo de puta, el que le halla hecho esto, ¡mira como me la ha dejado, si es que no hay derecho!, que me da, me da, pena hasta a mí, que a mi me da pena todo pero da igual, coño. –

El cielo ya se había puesto todo crepuscular y empezaba a hacer frío, mejor dicho, ya hacía frío.

Bajé por la montaña encabronadísimo y me adentré en el bosque. Me alejé lo que creí suficiente de la montaña para que luego no pudieran encontrar nuestra casa y destruirla. Grité un rato mientras merodeaba por el bosque en busca del cabrón que le cagó la noche a Dash.

-¡OYE! ¡VEN AQUÍ A VER SI TIENES HUEVOS!... ¡NO ES LITERAL, ES SOLO UNA EXPRECIÓN PARA...! ¿a quien le importa? ¡OLVIDALO! ¡SOLO APARECETE! –

-¿Jéxust? – Escuché decir a lo lejos.

-¡VEN AQUÍ, CABRON! –

Enseguida apareció el tío de metro noventa y pelo obscuro con peinado emo a pocos centímetros de mí. Retrocedí por la impresión y el me tomó por el cuello levantándome en el aire.

-Creo que ya has visto el regalo que te envié. – Dijo en un tono arrogante mirándome con sus malditos ojos de serpiente.

-Lo sabía, F-fuiste tú, ca...cabrón... – Decía dificultosamente mientras intentaba zafarme de su mano que me estaba asfixiando.

-Seh, creo que es obvio, te lo acabo de decir... –

-¡P-PUTO! –

-Hah, ella se lo buscó, además, no fue violencia gratuita, fue un ajuste de cuentas. Ya sabes, gasto demasiado dinero para abastecer una casa con cuatro tipos que comen como si no hubiese un mañana, como para que venga una yegua descerebrada y se lo lleve todo, o incluso, ¡para que venga una luciérnaga con complejo de defensor de los animales a llevarse los muebles y aparatos que tanto han costado conseguir! – Exclama y me lanza al suelo haciéndome soltar mi espada y que esta se valla relativamente lejos de mi mano. – Aunque, que bueno que decidiste venir en lugar de acobardarte como un marica, me has horrado tiempo. – Desenfundó su espada. Un diente gigantesco y muy afilado; empezó a caminar hacia mí. – Ojo por ojo, dicen... pero yo preferiría quitarte un brazo, después de todo, tu pegaso escapó antes de que pudiera cortarle las alas. Ahora, si quieres conservar tu brazo, podrías traerme a tu amiga y... –

-¡Sobre mi pendejo cadáver! – Me impulsé y fui a tomar mi espada.

-También es buena idea.

.

.

.

... Continuará.


¡Y se acabó al fin! Perdón si ese último diálogo pudo ser mejor, pero bueno. Ya estamos, ahora os toca a vosotros, que veis mucho no decís nada, es como si mi fic fuese Dash subiendo de peso; todos lo saben, todos la ven, pero nadie dice nada. No los voy a morder, quizás ella si, pero yo no. De hecho los que pueden morder son ustedes e-e...

En fin... "¿Y que onda con esos spoilers que soltaste ¬w¬?"... Solo diré que ninguno de esos spoilers fueron escritos para ser mal pensados. "Meh"

Bueno... no se me ocurre que ma sponer, asi que chau, buenas noches y Gracias por tener la fuerza de voluntad para leerse este capi entero xD y mas si lo hicieron en un día. Os quiero mucho a todos u3u

PD: Gracias por avisarme lo de los diálogos (que no estaban en negrita) se me había olvidado por completo a-e