¡WOLAAAAAAAAAAAA! ... ¿wola? ... "¡MATENLO!", ¿y ahora porque? DX, "Por hacernos leer una mierda de sopotocientas páginas"... Ya, y cuanto qurí apostar a que lo acabaste de leer hace poco y ahora la espera no te pareció tan larga ¬w¬... "Pues... pues... mentira! yo lo lei en un dia!"... si aja. "De verdad -"... es que si no está presentes los del guiness, el record está perdido. Y hablando de records, he subido este capi en menos de un mes, alabenme!, dos capis el mismo mes! cuando se ha visto eso antes!?... "pues hay gente que actualiza su fic cada semana o incluso diario", *le dispara con una escopeta*, y ahora que? eh listo? que eres muy listo.
Bueno, que peudo decir del capi?, me he tardado porque unos días estuve fuera de servicio, me enteré de que estuve hablando durante un año con una persona que nu existe y pos mal pedo. En fin. El internet y sus webadas; Como sea, el capítulo es corto, en comparación al anterior (cualquier capi se queda corto en comparación con el anterior) pero de por sí está en promedio con la duración de los demás. En cuanto a contenido, no sé, eso lo juzgaran ustedes .w., que por cierto, muchas gracias por los comentarios ^^,todos son mu majos ;w;
Lo que si digo respecto al capi es que pues como la situación lo amerita, la cosa no será tan a lo divertida, pero todo es culpa de Dash, ella es la mala, la hija de puta, la que tiene la culpa de todo (?), ok no xD, pero si e3eU. Aquí la historia avanza, y siempre estoy preparando terreno para eventos o revelaciones futuras, así que no está demás que os paréis a hacer observaciones u predicciones en ciertas partes del fic ¬w¬.
Y pues nada, no me encadenaré a hablar, los dejo leer tranqueletos .w., el título lo cambio mañana, es que son las cuatro de la madrugada y me da weba pensar en uno -. Así que los veo abajo...
Wait, neh, creo que dejaré el título así xD.
...
Y estábamos ahí, cara a cara, en plena noche, yo, contra el emo cabrón de los cojones. Tenía las de perder, y perdí, creo, no me acuerdo, me dio tantos putazos que me quedé en blanco... no espera, no perdí, creo que si, pero no sé, a ver...
-Jajaja, suelta eso que te vas a hacer daño. – Dijo Kevin burlándose al verme coger la espada en plan "¡Te voy a enfrentar, puto!"
-¡No! ¡Yo me defiendo! ¡ARRRRRRRGGGG! – Exclamé como loco tomando con más fuerza mi espada.
-¿Desde cuándo? –
-¡Desde ayer! –
-¿Entonces hace tres días que el caballo te enseñó quien manda? –
-No es caballo, es yegua, ¿Y cómo cojones sabes que me golpeó? –
-Nada más hay que ver tu cara, pendejo. Y ni siquiera tengo que preguntar por qué lo hizo, eres irritante. –
-Lo has dicho tantas veces que ya perdió la gracia. –
-¿Ah si? – Corrió bien pinche rápido hacia mí y me pateó lanzándome hacia un lado. – ¡Pues este chiste nunca pasa de moda! –
-Ay, coño, su madre, no joda, carajo, ay... ayayayayay. – Decía mientras rodaba por el suelo sufriendo por los moretones y heridas que me había dejado Dash.
Cuando subí la mirada le vi en el mismo sitio mientras se encendía un cigarrillo.
-Buah... que fome estoy hoy... – Dijo, luego le dio una calada al filtro y desapareció en una nube de humo obscuro.
Lo busqué con la mirada rápidamente pero el cabrón apareció detrás de mí y me pateó fuertemente mandándome disparado hacia arriba como si nada; seguido de eso apareció en el cielo y con otra patada me mandó de regreso hacia abajo tan rápido como había despegado, pero antes de caer, el emo se tele-transportó de nuevo al suelo, tomó el cuello de mi chaqueta y me estampó de espalda contra el suelo.
-"¡¿Que a pasao!?" – Me pregunté perplejo porque no había entendido ni mierda de lo que acababa de suceder. Levanté un poco mi espalda del suelo apoyándome de mis codos y recogiendo mis piernas. – ¿Qué pasa, que ahora te crees Sanji o que chingados?, copión, que eres un copión. –
-Venga, la manita. – Dijo mientras se acercaba a mí.
-¡No! ¡Que luego voy a tener que aprender alquimia y no me da la gana! –
-Pero callaté, que no te callas nunca. –
-¡No puedo, los cocos son toros! –
-¿Qué?, tío estás... – Fue cuando aproveché para con un impulso darle una hostia en los huevos y ponerme de pie. – Maldito gay... – Se quejó mientras se hincaba de rodillas.
Le saqué la lengua y me fui corriendo. Intentar pegarle de nuevo sería un puto suicidio. Iba a darle una patada, pero como me tomara del pié... jooodeeeer.
-¡Oye! ¡¿A donde vas?! –
-¡A donde me lleve el sol! –
-¡Me refiero a que...! ¡¿No querías vengar la muerte de tu poni?! –
-¡Ya te he dado una hostia, no me importa! –
-... –
-¡Espera un momento... ¿muerte?! -
-Es que... se me olvidó limpiar mi espada, ¿sabes? –
-... ¡HIJO DE PUTA! – Le grité y salí disparado hacia la casa dejando al emo atrás.
No había tiempo que perder. Kevin envenenó a Dash con su espada.
-No no no no. – Le escuche decir mientras se reía. - esto no se queda así, ¡VEN AQUÍ! – Exclamó empezando a tele-transportarse detrás de mí para meterme un guantazo, pero justo cuando lo escuche aparecer a mis espaldas, me saqué el guante derecho y di un giro.
-¡VETE A LA MIERDA! – Grité mientras daba una media vuelta para luego posicionar mis manos en su cráneo.
El tío cayó al suelo, muerto o inconsciente, no sabía, pero me puse el guante y continué corriendo en dirección a la casa para salvar a Dash.
...
Cuando llegué a la casa, todo estaba desordenado (más de lo normal), y la pegaso estaba dando vueltas en la sala. Corría, volaba, y se daba golpes contra las cosas, eso sin mencionar los gritos y lamentos que salían de su boca. Su cara se veía desfigurada por el miedo y el pánico.
-¡Kevin culiaaaaaaooo cooooñooooo! – Exclamé al ver a la pobre pegaso sufriendo y cerrando los ojos con fuerza en un intento de evitar las horribles alucinaciones.
¿Qué hacía el veneno? En primer lugar, ardía un huevo, como si no fuese suficiente con la cortada, encima conforme pasaba el tiempo ardería más y más. No sabía cuántas veces Kevin habría cortado a Dash con la espada (esto para darme una idea de cuantos focos de dolor tenía). Solo sabía que la herida del ala claramente fue un intento de cortársela; muy buen intento cabe destacar, si Kevin le hubiese puesto mas ganas, se la cortaba fijo; pero pareció que solo estaba jugando. En segundo lugar, causaba horribles alucinaciones, pero horribles horribles, si Dash fuera Fluttershy, ya le hubiese dado un infarto fijo; Su visión se deformaba, permitiéndole visualizar monstruos, familiares muriendo, su cuerpo deteriorándose, sangre, tripas, hay de todo para el ocio; perdón, quise decir, cualquier cosa que pudiese perturbar su mente, ahí iba a estar. De hecho, es por esto que cuando me vio momentos atrás se asustó, seguro ya empezaba a alucinar. Y tercero, pues a menos que mueras, no se termina, por lo que Dash podía sufrir durante toda su vida hasta morir debido al estrés y la presión ocasionada por las alucinaciones. Dash podría sangrar el veneno cuando kevin la cortó, pero se tapó la herida, lo que significa que ya el veneno tenía que estar haciendo un tour vip por su cuerpo.
La pegaso seguía corriendo de un lado a otro gritando el nombre de sus amigas y pidiendo ayuda desesperadamente mientras golpeaba las paredes. La herida del ala se le había abierto. Rainbow ya no estaba en condiciones para darse cuenta y cuidar de sus heridas; por lo que el suelo empezaba a teñirse de rojo mientras ella resbalaba con su propia sangre. Lamentablemente por más que sangrara ya para ese entonces el veneno había comprado un apartamento en sus venas. Y no, no sangraba tanto así en plan cascada, eran gotas, sin embargo, aún así se resbalaba por estar corriendo sobre ellas.
Entré a su habitación lo mas rápido que pude evitando a la pegaso, encendí la luz, y de la bolsa de suministros saqué unas vendas.
-¡Rápido mierda rápido mierda rápido mierda rápido mierda! – Repetía desesperadamente una y otra vez mientras buscaba como loco dentro de la bolsa. - ¡Dime que traje el puto antídoto, me cago en todo lo cagable, joder dime que lo traje! – Entonces saqué un frasco. - ¡TOMA, ANTIDOTASO! – Exclamé emocionado. – ¡Espera, esta es la VERSION PA'LA INYECTADORA! Dime que traje la inyectadora dime que traje la inyectadora, ¡jeringa, jeringa, jeringa! ¡MEDIC! ¡GUTEN TAG! ¡NEIN! ¡I AM IN FIRE! –Entonces saqué la jeringa. – ¡INYECTADORASA! – Exclamé nuevamente emocionado. – Pero, no tiene aguja; ¿y como coño planeaba yo inyectar a un poni?, si es que soy imbécil. Joder, ¡dime que traje la versión pastilla versión pastilla versión pastilla! – y saqué una cajita. –VERSION PASTI... ¡no, estas son aspirinas! ¡Coño! ¡Versión pastilla versión pastilla versión pastilla! –
Rainbow ya se había puesto a llorar mientras emitía gritos desgarradores.
-¡VERSION PASTILLANOSA! Aspirinas no incluidas. ¡AGUANTA DASH, YA VOY, NO TE MUERAS O SI NO EL FANDOM ME MATA! – Grité y corrí a la sala.
Ahora la pegaso se golpeaba la cabeza una y otra vez contra el sofá empujándolo contra la pared. Corrí hacia la cocina mientras ella se tiraba al suelo retorciéndose y llenándome de desesperación y miedo.
Puse la venda en el mesón para abrir el mini-refrigerador y tomar una pequeña botella de agua. Saqué una pastilla de la caja (porque no venían en lamina, y encima eran capsulas, no pastillas)
Fui hacia donde estaba Dash revolcándose en el suelo y sin más remedio me lancé encima de ella aprisionándole las patas delanteras con una mano para que no me golpeara en medio de su locura alucionanistica; "Eso no existe", me vale una chingada, tú me entendiste.
-¡Aquiétate! – Exclamé a la nerviosa y asustada pegaso que no paraba de intentar librarse de mí.
"Normal, si te le tiras encima, ¿qué esperabas?", que no se puede razonar con alguien que tiene el veneno culiao dentro de su cuerpo, que sus oídos le dicen una cosa y sus ojos otras y no entiende ni madres de lo que ocurre a su alrededor, encima ya de por sí Dash no me entendía a mí. Necesitaba calmarla, pero también necesitaba que no pudiera huir de mí, ya que si lograba calmarla y las alucinaciones volvían de repente, era lo primero que iba a intentar hacer.
-Ya, Dashie, cálmate... por mí... – Le pedí con un tono mas tranquilo, intentando que la pegaso lograra tener un pequeño momento de relativa paz en el cual pudiera tomarse la pastilla.
Rainbow me quedó mirando a los ojos y luego de unos segundos me reconoció. Hecho lamentable porque yo estaba encima de ella aprisionándole las patas delanteras y pues...
-¡JEX! – Exclamó con rabia mientras volvía a retorcerse intentando escapar mientras su cara se tornaba roja y rabiosa.
-¡TOMATE ESTA MIERDA, NO ES PARA DROGARTE, TE VOY SALVAR, COÑO! – Gritaba mientras intentaba meterle la cápsula en la boca. – ¡Y UNA LECHE! – exclamé frustrado.
Me harté de sus mamadas y le di una fuerte palmada en el flanco haciéndole gritar alguna grosería pero aprovechando que abrió la boca, metí mi mano en ella para evitar que la cerrara, entonces solté sus patas delanteras y me eché completamente sobre ella para que no escapara; debilitada por el veneno no podía levantarse así que funcionó; Arrojé la pastilla a su garganta, tomé la botella de agua y empecé a vaciarla dentro de su boca.
-¡AHORA SI TE LA TRAGAS, DESGRACIADA! – Grité mientras vaciaba toda el agua dentro de su boca.
Dash, estando extremadamente confundida, intentó voltear su cabeza para sacar el agua de su boca pero yo con mis dedos entre sus dientes la mantenía mirando hacia el techo. No tuvo más remedio que tragar mientras lágrimas salían de sus ojos.
Luego de unos segundos la pegaso empezó a calmarse y aflojó la mandíbula permitiéndome sacar mis dedos de su boca.
-Hiiiija de puta como muerdeeeesss… ssss aaaaaaaaaahhhh. –
Dash ya no gritaba ni se retorcía, estaba tendida de lado en el suelo en proceso de recuperación. O shock, como quieras llamarlo. Por suerte la pastilla hacía efecto muy rápidamente y ayudaba a cicatrizar las heridas (no de manera milagrosa, pero era eficiente).
Tomé como pude la venda que había dejado en el mesón, mas agua del mini-refrigerador, y con cuidado le logré lavar y vendar la herida que estaba en la base de su ala a pesar de que no podía sostener nada con los dedos que había metido dentro de la boca de la pegaso.
Revisé parte de su cuerpo, obvio sin pasarme, porque al fin y al cabo Rainbow estaba desnuda sobre un charco de agua y sangre. También porque estaba consciente y me vigilaba a pesar de estar en shock. De hecho por eso se puso de lado, para taparse las boobies o lo que sea con los flancos.
No encontré nada grave además de los moretones y rasguños que le había dejado la golpiza de esa tarde. Lo que significa que el único lugar por donde el veneno había entrado, era la cortada en la base ala.
Yo por mi parte, también estaba adolorido, aunque no duré mucho en la pelea; imaginé que el emo cabrón si le habría dado más golpes a Dash, ya que ella no habría intentado huir como yo al no estar al tanto del potencial de Kevin. El cual es de más de ocho mil.
La atendí como pude ayudándole a caminar y a beber agua hasta que se recuperó lo suficiente como para mandarme a tomar por saco y ponerse a ver la televisión.
-Van tres veces... ¡van tres veces que le salvo el pellejo!, y aun así ¡NO DEJA DE IGNORARME! – Le grité con reproche a la pegaso desde el mesón de la cocina.
Solo conseguí que me bufara.
-Ya estamos otra vez... que casi se muere, coño, a que esta noche tiene pesadillas y se levanta gritando. Pues a mí que no me venga a fastidiar. – Decía enfadado mientras recibía indiferencia por parte de la pegaso que acababa de ser salvada por mí de una muerte horrible y lenta llena de alusinaciones y asdasdasd.
-"¿Alguien me explica esto?, o sea, que gesto más bonito puede tener uno con una persona que el salvarle la vida"... "También está el como wey, o sea, te lanzaste encima de ella y le metiste la pastilla a la fuerza para que se la tragara"... "Ya, pero la salvé, además, ¿viste como no quería tragarse la pastilla?, si es que no había otra forma más pacífica y buena onda para que se la tomara"... "ya, digamos que si, pero..."... "¿Pero qué, a ver?"... "Ahmmm emmm"... "¿Lo ves? No tiene sentido, su actitud no tiene sentido, ella no tiene sentido, nada tiene sentido, soy un mago, no tengo sentido, me cago en..." –
Y así pasé toda la noche... quejándome y preguntándome el porqué Dash me seguía ignorando luego de lo sucedido. Solo me echó un ojo y creo que se dio cuenta de que yo había salido a pelear con el Kevin al verme quejarme del dolor nuevamente. Que por otro lado, pelea lo que es pelea, no hubo, pero al menos le di una hostia bien da. A mano lo que es a mano, no estábamos. Pero una hostia bien da.
Aún así Dash no tenía porque seguir comportándose como mamona, ¿tanto rencor me tenía?, me preguntaba sin darme una explicación.
...
El resto de la noche transcurrió normal, Dash cenó sus frutas, yo hice lo mismo, continuó viendo la tele, yo me quejaba de su actitud, ella se fue a dormir, empezó a roncar, apagué las luces, y me acosté yo también.
Lo único raro fue que... a mitad de la noche, abrí un poco los ojos porque había escuchado un sonido, como de una puerta abriéndose. Al poco tiempo la puerta de mi habitación empezó a abrirse y yo me asusté pensando que era Kevin o algún otro. Pero no, era la pegaso, que apenas logré distinguir entre la obscuridad gracias a la luz que salía de su habitación iluminando parte de la sala y haciendo reflejos dentro de mi habitación. Dashie llevaba una almohada colgando de sus dientes y se había quedado sentada mirando en dirección a mi cama.
-"Dile que no, dile que no, dile que no, que se vaya a tomar por..." Ven aquí, tonta. – Le dije alegre y cansado mientras le hacia un gesto con la mano. - "buaaah ya la fregaste". – pensé.
La pegaso se acercó lentamente hasta mí y colocó su almohada a un lado de la mía.
-Perdón... – Dijo oyéndose bastante arrepentida y con la mirada baja.
-No hay probleAAVZXCGSHADGHASDGKSAD ¡¿QUE PASA, DONDE ESTOY, QUE AÑO ES!? – Grité desorientado mientras una lluvia de agua helada me caía encima despertándome del sueño más bonito que había tenido en bastante tiempo.
Alcé mis manos agitándolas y golpeé un balde plástico que estaba sobre mi cabeza mandándolo lejos y haciéndole golpear la pared. Me froté los ojos y apenas si pude ver la cola de la hija de puta de la pegaso saliendo a toda velocidad de la habitación.
-Su puta... ¡¿será cabrona?! –
Enseguida suena el reloj.
-¿Eh? – Dije extrañado y cuando vi la hora, ponían las nueve y veintidós. – ¡Hoy no tengo que ir a trabajar, eh lista, que eres muy lista! ¡Te salió mal la broma, pendej...! Aaaagh, si es que no la puedo insultar en voz alta, no me sale. –
Me sacudí y vi el colchón lleno de agua. Ahora tendría que..., ¿secarlo?, al igual que las sábanas y el suelo.
-Buah, tan bonito el sueño... ¡AAAHHH! – Golpeé el colchón con ambas manos haciendo berrinche.
...
Saqué las sábanas y la almohada para colgarlas en un árbol y me sequé en frente del ventilador. No saque el colchón. Buah, lo dejé ahí para que se secara también con el ventilador. Dash ya no estaba en casa, pensé "seguro se había ido a volar o que se yo".
-Ah no, cierto que no puede, tiene la base del ala echa mierda... entonces... estará en su habitación supongo. – Dije mientras me acomodaba en el sofá para ver la tele. – Ahhh, que bien se siente volver a echarse aquí y ver un poco de tele... - Dije relajado mientras con mi mano buscaba el control remoto. - ... – Aceleré mi búsqueda y seguía sin encontrarlo. – ¡Su puta madre! ¿Lo escondió? – Me preguntaba mientras buscaba el control por todo el sofá y miraba los alrededores. – Está bien, está bien. Se cree muy lista. La cabrona. – Decía caminando hacia el televisor para encenderlo y cambiar el canal usando los botones. – Hmmm esto me da una idea. Podría castigarla alguna vez quitándole la tele escondiendo el control remoto; aunque no se si se presente la oportunidad. – Me dije al mismo tiempo que me sentaba en MI sofá a disfrutar de MI televisión en MI casa.
Al rato Rainbow Dash salió de su habitación con su toga puesta y se asomó por un lado del sofá. La miré de reojo y ella se puso en plan impactada; me volteó a verme a mí, a la tele, al sofá y de nuevo a mí; Me vio fijamente durante un momento, frunció el seño, y luego se fue.
-"No me voy a mover de aquí, jódete". – Le dije en mi mente.
Se escucharon ruidos en el baño, la puerta cerró, y el sonar de las pezuñas de cierta cuadrúpeda al tocar contra el suelo empezó a hacerse más fuerte. Se detuvo enfrente de mí y puso cara de esperar algo.
La ignoré un rato hasta que murmulló con algo de rabia mientras empezaba a golpear una de sus pezuñas contra el suelo repetidas veces. Le dediqué una mirada de "vales madres" y empezó a gruñir. Entonces me señaló enojada con su pezuña y luego la apuntó hacia afuera, a lo que respondí acostándome en el sofá viéndola con una mirada de "se va a salir de la casa tu puta madre".
Como es natural, Dash se frustró e intentó sacarme del sofá a la fuerza. Opuse resistencia agarrándome del espaldar del sofá mientras la pegaso me halaba del pie.
Ella gruñó, yo gruñí, tu gruñiste, todos gruñimos. ¿Qué es gruñir?, en fin. Dash forcejeó un rato hasta que se cansó de halarme el pié cual fantasma y se fue a la cocina bufando mientras murmuraba cosas en equestriano en un tono muy molesto.
-"¡Gané! ¡wuju!"- Pensé y sin querer bajé la guardia. Cosa que me vino mal porque la pegaso volteó el sofá desde atrás haciéndome caer al suelo. – ¡Ostrás! – Exclamé mientras caía y me daba una hostia contra el suelo.
EL sofá volvió a estabilizarse y Dash se subió rápidamente en el. Me levanté del suelo y al verla me sacó la lengua. Respondí dándole la vuelta a mis ojos y luego me marché.
Antes de salir de la casa escuché un ruido y cuando volteé, la pegaso se había acomodado de una manera muy rara mientras me veía nerviosa y sacudía su pezuña delantera señalándome que me fuera. No le presté atención y continué caminando, abriendo la puerta para salir al mundo exterior.
-Pues... si se pone así, y no quiere hablar conmigo, y no le da la gana de entenderme o escucharme, solo hay una cosa por hacer. Voy a por mi espada. – Dije y luego entré de nuevo a la casa.
...
Vaaarias horas después...
-No... no tenía porque haberte traído aquí... tenía que haberte dejado cuando pude... yo sabía que no era buena idea, bueno no, pensé que era buena idea, pero... ahora sé que nunca fue una buena idea traerte conmigo... lo siento, todo esto es... es culpa mía. Todo lo que te ha pasado y lo que pudo haberte pasado. Sé que no entiendes ni mierda de lo que te estoy diciendo, y mucho menos ahora... pero... quiero que sepas que siempre te quise... eras... ¡tú eras muy importante para mí!, me alegrabas todas mis tardes, y mañanas, y... y toda mi vida en general, si tenía problemas, yo... era feliz viéndote, y tú... ojala pudieras escucharme. Y... desde que ya no estás, las noches son muy difíciles para mí, bueno, estás, pero no estás, es complicado, cada noche me cuesta más dormir y cada día tengo que asumir que no puedo ni estar cerca de ti. ¡Me jode!, pero más me jode... el hecho de que yo haya sido el culpable de tu muerte. Tenía que tomar mas precauciones, sabía que esto podía pasar, en el fondo... yo lo sabía, sin embargo estaba tan metido en otras cosas que me olvidé de lo más importante. Joder... no soporto esto... ya no tengo ni fuerzas para seguir hablando. Te extraño. Y solo quiero que sepas... que siempre te llevaré aquí. – Me golpeé el pecho. – Nunca te olvidaré. – Me arrodillé y coloqué unas flores silvestres en la tumba improvisada que le hice a mi monitor caído. – Y te juro... ¡Que haré pagar a la hija de puta que te hizo esto!, tú me la presentaste... y ella te destruyó. –Me limpié las lágrimas y me puse de pié. – Adiós... viejo amigo. – Dije con voz ahogada y me despedí dejando atrás a la tumba de mi monitor bajo el cielo rosa de la tarde.
Seh, me tomó todo un día cavar y decorar esa tumba en aquel borde arenoso de la montaña desde el cual se tenía una hermosa vista panorámica del paisaje. Pero valió la pena, todo sea por mi monitor, ¡Porque el lo vale! ... Lo valía... ¿Podemos seguir ahorita?; "Ay no mames, ¿tanta mierda por un monitor?", ¡cállese!
Regresé a casa y vi que Dash se encontraba mejor en cuanto a sus heridas se refiere, porque en cuanto al humor, pues seguía igual de apática. Aunque tenía algunos lapsos de tiempo en el que se comportaba de manera normal conmigo, siempre acababa recordando que me odiaba.
Estaba condenado a estar con Dash cuando no podía ser mia- "¡lo ves como si te la quieres-!" déjame terminar, que no me dejas terminar, coño, iba a decir "mi amiga", ¿escuchaste?; "Hummmm, si, si, claro... ", ¡a huevo!
Volviendo a lo de Rainbow Dash, al parecer ya podía caminar sin problemas y sus heridas no le molestaban. Respecto a su ala, no podía ver mucho el como estaba, ya que la tenía vendada, pero pensé que no la recuperaría hasta dentro de unos días. El día anterior no alcancé a ver la herida porque la vendé justo después de lavarla, así que no sabía que tan grave había sido el corte.
Fuera de eso, se le veía bastante sana. Mientras tanto, yo seguía todo hecho mierda. Con el chichón en mi cabeza, la cara bajando la inflamación aún presente en mis cachetes, las marcas apenas visibles de las herraduras de Dash, y el resto de daños cuyos efectos aumentaron su duración gracias a Kevin.
...
Cayó la noche y Dash no se aburría de ver televisión.
-"Lleva ahí todo el día..." – Pensaba mientras la miraba desde el mesón. La última vez que intenté acercarme al sofá me miró muy feo así que decidí no volver a traspasar el perímetro. Yo le dije a Mazz que Dash había reclamado el sofá como su territorio en broma, pero ahora era completamente cierto... Dashie mala.
En fin, ya no se podría repetir lo de días atrás, cuando se quedó dormida en mi hombro. Principalmente porque ya no me dejaría sentarme con ella. Así que me tocó ver tele desde el mesón, y adaptarme a sus programas de deportes y películas de acción que ella no podía entender pero que aun así le gustaban por alguna razón.
Luego de mucho rato, me cansé de estar parado y me senté al lado del sofá, en el suelo. La pegaso se alertó al oír que me acercaba, pero luego se puso más calmada cuando me vio sentarme en el piso; solo me miró un momento y luego sonrío con una mirada de gata para después continuar mirando la tele. Fue como, "si, siéntate en el suelo, donde perteneces; ¡insecto!", y yo así de, "vales verga", mirándola enojado de reojo.
Vi los programas que ella quiso hasta que le entró el sueño, bostezó, y se fue a su habitación llevándose su toga. A proveché para buscar el control que la pegaso había escondido en algún lugar.
Sin embargo encontré el control en el sofá sin ninguna dificultad. Me pareció bastante extraño, si lo tenía ocultado esta mañana, ¿por qué no lo ocultó ahora?, luego de un segundo me pareció que mi pregunta era irrelevante así que nada. Quizás lo había vuelto a romper y no quería que yo lo viera... y para su suerte yo pasé toda la mañana y parte de la tarde arreglando la tumba de mi querido monitor.
Y hablando de monitor, a mi mente se le empezaba a pasar el efecto "¡Tengo Dashie en casa!" y me estaba dando cuenta de lo mucho que extrañaba el internet.
-Pinche... pegaso... jodiéndome el monitor... – Decía un tanto enojado mientras cambiaba los canales con el control remoto.
Ya más que triste, estaba empezando a hartarme de Dash. Bueno, solo de las veces que me puteaba sin razón aparente. Podía soportar sus bromas, pero es que las últimas cosas que me había hecho no eran bromas, eran parte de una venganza llena de rencor hacia mi persona. Y es que si le intentaba hablar, ella me intentaba golpear; Así que no me dejaba más opción que quedarme quieto y adaptarme a sus pendejadas. Lo cual a mi cada vez me gustaba menos, y no es que antes me hubiese gustado, solo que si antes no me gustaba, pues ahora menos. Bueno, hablando de en ese entonces, porque ahora, bueno, ahora es lo mismo, pero no estamos hablando de ahora, porque ahora ellaaaaa…. Emm nada, olvídalo.
En fin, que cada vez me gustaba menos eso de que Dash me tratara pa' la cagá, sin embargo, mi plan me obligaba a tratarla bien.
-"No podemos desviarnos del plan, ni siquiera llevamos dos días"... "Es que no mames, si le seguimos tratando con cuidado en lugar de ganarnos a pulso nuestro puesto en la casa, ella se creerá que nos tiene agarrados de los huevos, y a mi nadie me doblega contra su voluntad."... "Ala, ¿y ese espíritu de libertad de donde salió?"... "Pues no sé, pero no quiero que piense que nos puede hacer lo que le de la gana e igual le vamos a querer y tratar con cuidado, no es la manera en la que quiero vivir"... "Bueno, en eso tienes razón..."... "¿Entonces, que haremos? Porque yo no pienso aguantarla un día más; Mira que me quito los guantes y aquí no habrá quien viva"... "Bien bien, no nos pongamos violentos tampoco"... "¡Ella empezó!"... "Si, empezó, pero es porque no sabe, no es su culpa"... "Pero es su puta culpa el no querer pinche escucharme"... "En todo caso, pero ten en cuenta que como ya nos explicaron, una disculpa no será suficiente"... "¿Entonces que quiere ella que yo haga? Si no me deja ni hablarle ni acepta nada de lo que hago por ella"... "Es que parece que ella no quiere nada"... "Entonces que estamos esperando para quitarnos los guantes y..."... "Queremos que confíe en nosotros. No que nos tenga miedo"... "También es verdad. Pero hay que hacer algo, coño"... "¿Una disculpa de corazón te parece?"... "Pero es que no hice nada, si no lo siento, no lo hago bien"... "Eso sonó muy gay"... "Cállate"... "Pero a ver, tú, o sea, nosotros no tomamos las precauciones para que Rainbow Dash no entrara a internet, en parte es nuestra culpa"... "No, es su culpa por andar de cotilla revisando mis aparatos"... "No es por ser cotilla, solo fue curiosa"... "¿Acaso hay una diferencia?"... "Si, que no lo hizo de mala fé; ella creía que era algún aparato extraño o que se yo, lo logró encender, lo jorungó un rato, y ¡bam! Encontró algo que no se esperaba encontrar, se enojó, lo cual es normal, y ahora nos cree unos enfermos"... "Ya, ¿entonces me debo disculpar porque no metí la pc en mi habitación? Que ahora que lo pienso era una mejor idea... ah no, que el cable no alcanzaba..."... "Pues básicamente eso, además de que no le contamos de la serie y todo eso"... "Bien bien, de alguna u otra forma, compartimos parte de la culpa, sigo creyendo que no es suficiente para disculparnos, pero por probar"... "Esa... no es la actitud, pero bueno, algo es algo"... "Y ahora, ¿como se da una disculpa de corazón?"... "con palabras bonitas, que vengan desde tu corazón y que de verdad reflejen lo mucho que estás arrepentido"... "Pues de eso estamos muy mal equipados mijo"... "No hay pedos, tenemos un día libre y dos diccionarios, uno de palabras y otro de sinónimos"... "Entonces... ¿ya sé que vamos a hacer mañana?"... "Yep, una disculpa olímpica para Dash"... "Pues va a estar difícil..."... –Pensaba sentado en el sofá debatiéndome entre la violencia y la paz, al final gana la paz, pero solo porque no me convenía la violencia, y porque era Dashie quien estaba en esa discusión.
Vi un poco más de tele, bebí agua, y me fui a dormir.
...
A la mañana siguiente Dashie no me hizo ninguna broma, estuvo tranquila y estable mientras hacía una rutina de ejercicios frente a la casa. Ya hacía (relativamente) bastante tiempo sin verle ejercitándose así que disimuladamente me acerqué a verla, principalmente porque quería ver que tanto se había recuperado. Me asomé con cuidado desde la ventana para que no pensara que yo la estaba espiando... cosa que me hizo sentir extraño, ya que días atrás la pegaso también me estuvo espiando mientras yo me ejercitaba. "Querrás decir "intentaba", o siquiera ni eso", hmmmm... shut up.
Me llevé una gran sorpresa porque la pegaso se movía como si nada por la tierra y la grama, dando volteretas de aquí por allá y haciendo de todo.
-"Al final la pastilla le habrá sentado mejor de lo que yo esperaba. Tendré que tomarme una yo también a ver si hay suerte". – Pensé sorprendido y a la vez un poco celoso de su veloz recuperación. A mí aún me dolía su golpiza.
-Soy un tarado...- me dije a mi mismo luego de darle vueltas al asunto de la pastilla y recordar que lo que yo iba a buscar el otro día en la bolsa de suministros, también incluía medicamentos que podían ayudarme, en ese momento no se me había ocurrido, de hecho no sabía por qué cojones no lo había pensado antes. Y es por eso que me dieron ganas de golpearme contra la pared, pero no lo hice, ya había sufrido demasiado en una semana.
El punto, tenía que entrar a la habitación de Dash. El día anterior había estado allí, pero entre los gritos y la desesperación por ayudar a la Equina del Mal me superaron y distrajeron, así que no tuve tiempo para pensar en mí mismo.
El problema, Rainbow nunca me dejaría entrar a su habitación, y en caso de que yo entrara sin permiso, me mataría. ¿Por qué? No sé, algo me estaba ocultando. O simplemente apreciaba mucho su privacidad, no sé. Y mi sospechas de que me ocultaba algo era porque no habíamos pasado mucho tiempo en esa casa como para que tuviera algo de qué avergonzarse; por lo menos yo tenía mi habitación casi vacía, y el casi abarca el colchón inflable en el suelo y el despertador.
Y Dash igual, solo que ella gozaba de mi colchón, mis almohadas, mi ventilador y mi bolsa de suministros, bueno, nuestra, porque la bolsa si había que compartirla, aunque ella la había secuestrado. Fuera de eso, que yo recordara en ese entonces, no tenía más nada. Las veces que estuve ahí en días anteriores, no me había fijado en el entorno, solo en la pegaso intentando matarme o muriéndose en la sala.
Entonces, ¿Cómo iba a hacer yo para entrar a su habitación?
-"Pos cuando se vaya a vo..." – Pensaba mientras el recuerdo de "Dashie tiene el ala mala, no puede volar", llegaba a mi mente. –"Me cago en... a la hora que me vengo a acordar de los antiinflamatorios de mierda..." –
Me despego de la ventana y me tiro en el sofá.
-Si ya tendría que estar curado hace rato... – Me dije a mi mismo al tirarme en el sofá. – Espera un momento... ¡Ay la hostia! – Exclamé entre dientes al sentirme en "el sofá de Dash".
Salté de golpe y luego me cuestioné.
-Joder... ¿pero ves lo que nos ha hecho hacer?, si es que le tenemos miedo, esto no es vida hermano; No lo es. No podemos estar con miedo de ella. – Me dije. – Pero si nos puede partir la madre. ¿Cómo no tener miedo de ella?... Pues un perro bien que te puede matar y mira como se llevan algunos con la gente, que hasta duermen en la misma cama... Si pero no mames, Dash está enojada con nosotros, y el sofá se lo agarró para ella, es normal que tengamos algo de miedo, estamos en un campo minado, cualquier paso en falso nos costará caro... – Hablaba conmigo mismo mientras entraba a mi habitación. – ¿Entonces que estamos esperando para empezar a escribir la disculpa esa de la que tanto hablamos ayer?... Eso digo yo, ¿que estamos esperando?... No, más importante, ¿Por qué cojones entramos a la habitación si los papeles y lápices están afuera?... - Dije y luego salí de la habitación para dirigirme al escritorio negro y tomar los papeles que había guardado en el cajón junto con un lápiz que había dejado a un lado de la televisión.
Revisé y las hojas estaban muy desordenadas, y no solo eso, quedaban pocas.
-Pero si aquí había más. Creo. – Dije mientras cogía varias hojas de papel y el lápiz, dispuesto a escribir un pedazo de discurso-disculpa para Dashie. – Me siento patético... ya, pero uno tiene que hacer lo que tiene que hacer... igual, es patético. – Me decía a mi mismo mientras regresaba a mi habitación para escribir a gusto y en privado.
...
Y pasé la tarde escribiendo y borrando una y otra vez las palabras en la hoja de papel.
-No... tampoco... si escribo eso pensará que estoy en plan romántico y pues no... no no no eso suena muy porno... joooder... vale, eso está bien... no, si pongo eso creerá que quiero lío... coño... ¿ves? Así está mejor... joder, me voy a poner a llorar hasta yo... esto no lo va a entender, pero con tal de que me le suelte una charla y le haga ver lo "arrepentido" que estoy, entenderá perfectamente lo que estoy haciendo y porqué. – Decía mientras escribía la "disculpa".
A veces perdía las ganas y la motivación, ya que empezaba a ver ilógico el que yo me disculpara por algo que... en fin, pero enseguida recordaba que era el único recurso, hasta hora, que me quedaba para arreglar las cosas con Dash.
...
Sentí que pasé casi un mes ideando la disculpa, pero pasé un día. Ya a la noche estaba listo y casi preparado para ponerme a memorizar lo que había escrito en la hoja. Ni madres, Dash se había dormido y no me quería disculpar con una hoja en la mano, se vería mu falso, que lo es, pero el punto es que ella se lo crea y me perdone por algo que no hice, así quizás me permitiría explicarle mejor.
Entonces me quedé sentado en el sofá, "estudiando" mientras Dash dormía en su habitación.
Después de un par de horas, ya había memorizado la disculpa a la perfección, así que me fui a dormir. Y tardé dos horas porque Dash nunca dejaba de roncar y hacer que la casa temblara, cosa que me dificultaba la lectura.
...
Y al fin, ya había tardado mucho, la mañana, aquella mañana donde todo... se fue a la mierda. Por segunda vez. Jejeje, ahí les va... la pendeja disculpa... y su culero resultado.
Universo 01110000 01110101 01110100 01101111 00100000 01100101 01101100 00100000 01110001 01110101 01100101 00100000 01101100 01101111 00100000 01101100 01100101 01100101, sector T, Vía láctea (¿la de los quesos? Si, la de los quesos), sistema solar N0M4M35, planeta Tierra, América Latina, ¿VECHIMEXINA?, Casa del getsusq ó yetsusq y Reinbou.
Seis de la mañana. Estaba lloviendo y se escuchaban truenos. El sujeto salió de su habitación.
Objetivo fijado. Nombre: Rainbow María Rafaela Dash. Estado: ninguno porque no tiene facebook. Se encontraba sentada en un sofá verde oscuro mirando la televisión.
Hacía frío. El sujeto se había despertado porque debía ir al baño. Ya dentro, dijo: "¡COÑO!, ¡el trabajo!". Seguido de eso se lavó la cara y recordó que debía hacer algo importante a parte de trabajar. "¡COÑO! ¡Rainbow!". Entonces se olió el brazo y dijo: "Luego me baño", después se cepilló los dientes y regresó a su habitación. Una vez allí, repasó su escrito, escupió a un lado, movió la cara cual león y dijo: "¡Let's do this…!". Salió de su habitación dispuesto a todo y se puso en frente de una equina bajita con alas color celeste de ojos magenta y crin arcoíris que en cuanto el sujeto se puso en frente, ella frunció el seño disgustada por dicho atrevimiento. Sin embargo la equina se quedó expectante, quizás esperando que algo pasara.
El sujeto se arrodilló para estar más a la altura de la ya mencionada criatura.
-Rainbow. –Dijo, pero enseguida la pegaso intentó mandarlo a tomar por saco gritándole, lo que ocasionó que el sujeto se encabronara agitando los brazos y pidiéndole "¡QUE ME ESCUCHES, COÑO!", cito textualmente.
El sujeto no llevaba los guantes que se había autoimpuesto para contener sus poderes eléctricos. Por lo que cuando gritó y agitó los brazos, generó algunas descargas eléctricas que aunque delgadas, fueron visibles para la equina, quien conocía bastante bien dicho elemento y el peligro que implicaba. Por lo que se quedó paralizada al darse cuenta de que el sujeto controlaba dicho elemento y de que tenía algo aparentemente importante que decir.
Entonces empezó...
-Perdón, vale, perdón. Ya está, chao. – Y se fue.
...
Está bien, no. Ahora enserio.
-Perdón... por eso. Pero es que a veces tu actitud de mamona me saca de quicio y... yo es que sin internet me pongo... mal, si es que estoy mal. Así que solo te pido... que me escuches, y no pongas esa cara de mierda. – Le dije a Dash quien había puesto una expresión de "no me importa, vete". - ... Está bien, no importa, quédate así, pero igual, a lo que voy es que... quiero que...que me disculpes y así... mmm... ¡¿ves?! ¡ya me has hecho olvidar el discurso con tus cosas! – Le reclamé a Dash por hacerme enojar y mirarme así, logrando que perdiera la concentración y mi enfoque.
Rainbow puso sus ojos en blanco con frustración. Sin embargo seguía sin apartarme.
-Bueno no importa. El punto es que no quiero que estés enojada conmigo, todo aquí es mas fome sin ti, y digo sin ti porque siento como si no estuvieras aquí. Estás ahí quieta, en tu sitio, y a mi me dejas aislado, sin derecho a nada, como si no te importara, ¿realmente te vale verga mi amistad?, es una pregunta retórica, porque sé que no me estas entendiendo ni mierda, pero, por favor, creí que... yo creí que erais mi amiga y que yo te agradaba, en menor grado, pero te agradaba; o siquiera habíamos formado un vinculo de complicidad entre los dos, porque al fin y al cabo casi todo lo que tenemos lo hemos conseguido juntos, bueno, me refiero a lo que tenemos ahorita, no... tu entiendes, es decir no, pero sabes, ah no tampoco... no, tu lo sabes, aunque no sepas lo que digo sabes que lo que tienes ahora, ahora mismo, lo has conseguido en parte, gracias a mí. Y me caga que por una tontería, se valla a tomar por culo todo esto, todo el lazo que hemos formado a base de señas y dibujos, hemos traspasado la barrera del idioma y nos hemos hecho amigos, sé que tal vez no taaan amigos, pero algo de cariño si hay, ¿o no?; sé que para ti quizás no sea una tontería eso de que hallas encontrado fotos, digo, dibujos, de ese tipo en internet, pero es que tienes que entender que no fui yo... yo... no... fui. Yo... no... no sé si importe lo que diga ahora porque creo que tu al escucharme decir eso, harás una conjetura y sabrás lo que te estoy diciendo, así que... pues eso... yo no fui. Eres realmente... ¿famosa?, bueno sí, eres famosa por estos lares, y con lares me refiero al planeta, porque estos lares están llenos de montañas y... está bien se me está yendo la olla pero no mames; a lo que voy es que eres muy conocida y la gente, las personas, los humanos, somos todos unos pendejos, culpables de todos los cargos, nos cargamos el planeta, sus reservas naturales, a sus animales, a sus minerales, a su delicado sistema climatológico, estamos acabando con el planeta porque prácticamente somos como parásitos, pero supongo que al fin y al cabo es la maldición que nos tocó, tenemos intelecto, y eso nos lleva a tener curiosidad, lo que nos lleva a construir, y con la creación de la bomba nuclear ya la gente no sabe si la ciencia es o no buena para nosotros, yo amo la ciencia pero... no mames. Y a lo que voy es que... la humanidad es inmadura, y como tal hace cosas extrañas, y una de esas son esos dibujos que viste la otra vez. A mí me caga, no tanto, pero si un poco. No soy el moral fag común, acepto que vosotras tenéis lo suyo, que es factible que la gente les guste ese tipo de material, después de todo cada cabeza es un mundo y si algo te mueve el suelo, pues ala, mientras no le hagas daño a nadie, eres relativamente libre de hacer lo que quieras. Pero a mí no me mueve el piso, y me caga porque ahora todo ese material está saliendo a flote, y cualquier búsqueda inocente como la que tu hiciste, puede dar con una de sus imágenes y así mandar todo a tomar por saco. Aquí lo que quiero resaltar es que... Tú... no... yo... – Le hice señas con las manos negando, me señalaba a mi y luego a ella para después mover las manos en plan "nada, no hay nada, se acabó, ¡que no te quiero ****, coño!" – ¿Vale?, no es que no piense que no seas atractiva, vale, tienes lo tuyo, yo te considero bastante bonita, hermosa, bella, pero yo sé donde estoy, sé cual es mi lugar y más importante aún, se cual es el tuyo y por eso ahora menos que menos voy a querer algo contigo. Yo lo único que quiero contigo, es que dejes de estar enojada conmigo y que me comprendas; que seamos amigos si eso, pero que sepas que aunque tu ego gigante te diga que cualquier tío que te mire se quiere acostar contigo, pues no. Este que está aquí, no. Ni aunque quisiera. Soy muy idiota para lograr nada en ese ámbito. Vamos que me dejan en la banca y me saco tres strikes antes de llegar al home para ponerme a batear. Así que nada, tía, yo lo que quiero es que me perdones, debí explicártelo todo cuando te conocí, pero mi plan era esperar a que hablaras un poquito más, así podrías entenderme mejor... pero las circunstancias han cambiado y no me queda de otra que hablarte a pesar de que no me entiendes, y pedirte perdón por ser un humano; y porque no quiero perderte, aunque me duelas no quiero dejarte perder de esta forma. Así que... ¿Qué dices?... ¿Amigos? – Le pregunté extendiéndole la mano mientras le sonreía de manera humilde.
Dash se había quedado más tranquila, y prestó atención a toda mi disculpa improvisada. Me veía y a veces desviaba la mirada algo reflexiva hacia el suelo. Su respiración se había vuelto mas profunda y sus grandes pupilas se dilataron un poco. Se rascó la cabeza y se quedó mirando mi mano unos segundos.
-Neh. – Apartó mi mano y se bajó del sofá dejándome ahí con mi sonrisa esperanzadora convertida en una de pendejo.
Oí a la pegaso abrir la puerta de enfrente mientras a mí el tiempo me pasaba más lento que la chucha y me temblaba el ojo izquierdo.
-¡BUENO YA ESTÁ BIEN, COÑO! ¡ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE TODO! – Grité ya encabronado poniéndome de pié luego de golpear fuertemente el sofá. –Me has costado mis amigos, mi computadora, mi dinero, mi casa, mi vida. ¡Y ¿ASÍ ES COMO ME LO VAS A PAGAR?! ¡¿CREES DE VERDAD QUE SACRIFICARÍA TODO ESO CON EL ÚNICO OBJETIVO DE COGER CON VO?! ¡¿TAI WEONA?! ¡SI ES QUE TENÍA QUE HABERLE HECHO CASO AL KEVIN, DEJARTE ABANDONADA EN UN DESCAMPADO MURIENDOTE DE HAMBRE MIENTRAS DE CARCOME LA SOLEDAD Y EL SUFRIMIENTO DE NO SABER DONDE COJONES ESTÁS NI QUE HA PASADO CON TUS SERES QUERIDOS!, ENCIMA QUE TE ACOMPAÑO, TE CUIDO, TE SALVO, Y... ¿SABES QUE? A la mierda. A la mierda contigo. Puedes irte mucho a tomar por culo. A mi no me vas a tener de pendejo pidiéndote perdón y jalándote bola, dejándome la vida cuidándote, para que vengas y me digas que no. Jódete. – Fui a mi cuarto y tomé mi chaqueta. Me la puse y salí de la habitación. Dash seguía en la puerta de enfrente toda impresionada por la bronca que le estaba soltando, pero mas aún porque la electricidad empezaba a correrme de las manos hasta los antebrazos. – Me voy a trabajar. Y a ti, que te den. – Le dije mientras le levantaba el dedo medio. – Como dijo el Kevin, a ti que te coja un burro, a mi me da igual. – Le di la espalda para irme por la puerta de atrás y empecé a caminar.
-Jex... – Dijo ella para llamar mi atención.
-Que te den. – Respondí levantando mi dedo medio mientras llegaba a la puerta y la abría.
-Jex. –
-Jex tu puta madre. Eso no tiene sentido pero me da igual estoy enojao. –
Salí fuera y caminé por la lluvia.
-¡Cuid-¡ - Intentó advertirme la pegaso pero enseguida cayó un puto rayo muy cerca de mi ubicación y con mi mano derecha atraje parte de su campo eléctrico.
-¡AAAAAAAAAAA LA VERGAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! – Grité mientras temblaba y sufría espasmos musculares que me hacían expulsar electricidad de mis manos en cantidades industriales hacia las nubes y otros sitios. Sentí como que algo se quemaba, no escuchaba nada, mi visión se perdió, y mi mente se hacía mierda.
Caí al suelo debido a los espasmos musculares, mi visión se aclaró mientras continuaba liberando electricidad de mis manos, y logré ver a la pegaso dentro de la casa. Estaba totalmente aterrorizada. Su cara estaba pálida y no parecía tener ni alma ni un carajo. Realmente temía por mí.
-Q-Q-que-que-¡que te den! – Exclamé alzando el dedo medio mientras convulsionaba antes de que todo se volviese amarillo y me fuera a negro. Solo sentía como mi cuerpo se achicharraba y temblaba hasta que segundos después, no sentí nada.
Muerto, no estaba; sin embargo mi cuerpo se recargó y descargó extremadamente rápido causándome extrema relajación, vamos que me desmayé. El exceso de energía acumulado había ocasionado que mi cuerpo liberara automática y velozmente toda la electricidad que tenía almacenada, esto para evitar posibles daños en mi organismo. Es como un sistema de seguridad ancestral, un acto reflejo, como cuando Windows se reinicia al detectar un error grave del computador. Claro que eso... no fue un juego. Los daños que me hubiese ocasionado el rayo de haber llevado guantes, pues como ya les dije antes, hubiese petado como palomita en el microondas al no poder deshacerme de el exceso de electricidad, y de no tener mis poderes, mi organismo se hubiese achicharrado junto con mi sistema nervioso y mi cerebro hubiese muerto o al menos parte de él. Tuve suerte de haber liberado electricidad noches atrás, si no mi cuerpo no hubiese tenido tiempo para reaccionar y salvarme la vida. Si el rayo me hubiese caído en la cabeza, ya no estuviese hablando con ustedes. Y gracias a la presencia constante de mis poderes en mi organismo, mi cuerpo supo manejar la corriente, reduciendo el impacto del rayo en mi organismo.
Debido a todo esto, solo quedé inconsciente y con más lesiones físicas, pero... eso Dash no lo sabía.
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... Continuará.
Wiiiiiiiiii /o/, its over. Diganme si se entendió lo último, que igual y está mal científicamente hablando, pero soy un wn escribiendo un fic sin asesoramiento de nadie ;n;, ya como dije ayer, o sea, en el capi anterior, perdón por ese lapsus pero me da weba borrar y corregir xD, [[todo lo dicho en este episodio sobre mi personaje y sus poderes, está sujeto a cambios]]
Y bueno, no tengo mas nada que agregar ^^, espero que les haya gustado y hayan comprendido todo este desmadre. Me disculpo si hace falta por las cosas que le pasan a Dash y las cosas que mi pj dice, pero vamos, como si tu no lo fueras a hacer si estuvieras en la posicion de Jex o algún otro... Igual, todo es parte de lo que "de verdad" pasa cuando metes a dos personas opuestas a convivir en una casa.
DFSAFSAAS sueñoooooo!, bueno, ay se ven u3u, Gracias por su reviews, otra vez, vosotros me animáis a continuar más de lo que ya lo hace dash con sus amenazas (?) ;w;
