*entra alzando las manos*, ¿hola?, me distraje y... y... pero pero obtuve una victoria científica en el civilization v y lancé cuatro bombas atómicas :D ... ... ... o.o, pos no hay nadie. Wiiiiiiiiiiiii; "¿sabes que si te tardas tanto en subir capis, la gente te deja de leer?", ahm... pues si, tienes razón u-u, pero yo... no he estado bien tos días, no me inspiraba con nada y escribía fatal, andaba medio trsite y asafsdfsdfdas, pero ahroa estoy remontando Dx, así que no mame, me tomé unas vacaciones, una baja por depresión (?).
En fin, del capi puedo decir que no es la gran cosa (segun lo veo yo, he estado un mes y medio con el y ya perdí la noción de lo bueno y lo malo xD), pero ahí está; avanzamos un poquito en lo que es el pocisionado para desbloquear los tan deseados skips time; (ya saben, un skip time acelera poquito las cosas *cof*cof*elespañoldedash*cof*cof*); me gustaría escribir más rápido para no tener que hacer estas cosas, pero escribo lento que le vamos a hacer (en abril se cumplen dos años de fic, o sea, no mame). Ahora lo que serán los siguientes capítulos son la fase final del establecido de los bichos en la casa. Y no sé exactamente porque digo esto xD, pero en fin, pues nada, que el capítulo es normalito, no tanto como el anterior, pero si lo es. Estoy decidiendome que ocurrirá en el siguiente, de cualqueir forma intentaré avanzar la historia en la medida de lo posible. Porque si sigo así esto no se acaba nunca jamás.
Y ya, os dejo con el capítulo porque no sé que más decir, espero que os guste y si no, diganme que fregados pasó DX, y si os gusta también. Ah por cierto, intenté cambiar la fuente de la letra de los pensamientos como me sugirieron pero al parecer fanfiction no lo permite, por lo que lo maximo que puedo hacer para que no haya efecto visual feo, es ponerla cursiva como llevo haciendo desde tiempos inmemorables .-.
...
Entré a la casa.
-¿Y ahora qué le voy a cocinar a esta...? – Me pregunté pensando en que ya se nos habían acabado las papas. – Coño, los panqueques, a los ponis les gustan ¿o no?, a mí me suena que les gustan, en todo caso, soy fan de ella... y ni siquiera sé que comida le gusta; he fracasado como seguidor. Bueno, y ella ha fracasado como ídolo, así que estamos a mano. ¿Cómo así?, coño, ha venido, me ha sacado de mi casa, me ha puesto de esclavo, y me a hecho mierda física y mentalmente, ¿eso es lo que hace un ídolo?, bueno eso es relativo, igual que todo, pero no mame, pero en sí, a mí se me ha caído un mito. Ahora prefiero a Flutter. Pero creo que si se lo digo podría enfadarse; ¿Quién, Flutter?, no, la bicho, porque... bueno también podría bajarle la moral, y no sé yo si... aunque a ella no le interesa si soy su fan o no, ¿o si?, en cualquier caso sigo siendo su fan, aunque, ya..., fan viene de admiración, ¿Qué coño admiro yo de ella ahora que vive conmigo y está tan hecha mierda como yo?, bueno, yo ahora, más, pero vamos, estamos en la mismas condiciones de vida, yo igual estoy un poco más cerca de la muerte, pero no mame; El caso es que, bueno, nunca me he parado a ver que admiro de ella para llamarme su fan, es decir, dentro de sus posibilidades todo lo que hace es... ¿normal?, no sé, yo admiro la serie por ser como es, pero a Rainbow como personaje..., veamos, a ver si puedo reconstruir ese aprecio que tenía yo hacia Dash antes de que llegara a fregarme la vida. – Me decía a mí mismo mientras buscaba los huevos en los gabinetes, porque cómo Dash los había usado la vez anterior para hacerme su elíxir multifunción, pensé que quizás los había puesto allí.
No habíamos sacado nada de la bolsa de suministros además de las papas y la fruta y bueh, lo que he mencionado hasta ahora, a decir verdad, era mejor así porque al menos sabía dónde estaba todo. Luego de buscar y no encontrar los huevos, pillé la caja donde los habíamos traído, arrimada sobre el mesón hasta la pared. Los saqué, los puse en la superficie de cerámica del mesón asegurándome de que no se caerían y me fui a la bolsa de suministros a por la harina de trigo.
-Bueno, como decía, pues... su personalidad, ¿no?, es lo que nos hace escoger a nuestra poni favorita, joder que gay me siento hablando de esta madre... y encima mirándome así, y además cocinando... joder mi moral..., en fin, pues eso, la personalidad, ¿que veo yo ahí?, pues que la tía es... ehmmm, si tengo que empezar a mentir, malo. Pero es que no tengo que mentir, sin embargo ya que la conozco, la Dash de la serie, claro, se parece, pero como esta es más vieja, tiene más pedos mentales y hay ciertas características que ya casi no puedo apreciar, principalmente porque siento que es una cabrona. Pero fuera de eso, sigue siendo fuerte, decidida y con una mentalidad de "yo sé lo que quiero y persistiré en eso hasta que lo tenga", vamos, su persistencia, que a veces se ve opacada por el sentimiento de solidaridad, que es cuando manda todo a la mierda si se trata de ayudar a alguien al quien ella aprecia. Es intrépida, valiente, alivianada y detrás de esa faceta de chica ruda se esconde una tía sensible y cariñosa que... está bien creo que esto último me lo estoy inventando, pero es que... ¡¿hay que aferrarse la esperanza o no?! En todo caso, ella es dulce y linda cuando quiere, si es que el encanto de toda ella, ahora que es real o la conozco, es que hay que escarbar en su corazón para ver si es cierto que ahí abajo hay tiernosidad, o lava, que ya ves tú el problema que trae la lava cuando uno está cavando un hoyo, pues en minecraft, es fatal, si no reaccionas rápido y tapas el puto agujero, cagaste. O si picas el suelo bajo tus pies, y caes en una piscina de lava, joder, que mal lo he pasado jugando a esa madre. En fin, que me voy por las ramas, pues eso, y aquel no sé qué que me hizo escogerla por encima de las demás, que bueno, ahora que la sufro, sus defectos me aplastan y espantan, pero dicen que uno nunca sabe cuando es feliz realmente, quizás ahora lo sea, así como cuando uno no sabe que está haciendo el ¡idiota y no sabe ni como cojones se hace la masa de mierda esta que qué mal está quedando! – Exclamé al darme cuenta de que no tenía idea de cómo hacer la masa para los panqueques. - ¡Mierda!, la leche. – Dije recordando que faltó hacer la leche para ponerla en la cosa-mezcla-masa-esa. – Creo que si traje, ¿o no? – Me preguntaba mientras corría de vuelta a hurgar en la bolsa de suministros para buscar alguna lata de leche. – Joder, esto me recuerda al cereal. Lo extraño tanto, pero estoy ahora como para malgastar dinero en algo que Dash se tragará en dos segundos. – Me dije y luego recordé que estaba hablando de Rainbow Dash. – Pues no sé que más decir de ella, igual sé que la está pasando mal, esta es una situación que ella no controla y no sabe controlar, intenta hacerse la fuerte, pero sabe que por dentro está triste, pareciera que ella es de esas personas a las que la tristeza interna les provoca rabia, que no le gusta sentirse débil; pero lo que no sabe es que depende de quién sea, es decir, para que Dashie admita para sí misma su tristeza, tiene que echarle huevos, ella es su mejor amiga, pero a la vez su peor enemiga. Entonces se esfuerza para no hacerla de Fluttershy, y quizás por ello siempre está armándola de pedo; no se soporta a sí misma, a su depresión, a sus sentimientos por la situación que vive, por Soarin, y claro, mis gilipolleses son una razón válida para dejar salir su ira acumulada y echármela encima. Ahora lo que yo no sé es donde cojones echar esto... – Dije dándome cuenta de que no puse ni el puto sartén a calentarse. – Si es que no estoy a lo que estoy, o hablo de Rainbow, o cocino. –
Y me decidí por callarme la jeta y hacer los panqueques. Os adelantaré un poco para pasar de escucharme inventar cosas sobre una Rainbow Dash que... seamos sinceros, no sabemos si exista o de plano no existe.
Mas lueguito, mientras yo cocinaba panqueques con la parrilla frente a la casa con el solaso encima...
-Look at mah horse, mah horse is amazing ~. – Cantaba colocando los panqueques en un plato que sostenía con mi mano izquierda.
-¿Jex? – Dijo la pegaso detrás de mí haciendo que me callara la boca y sintiera la incomodidad en su forma más pura recorrerme por todo el cuerpo.
-Aehjejeje, ho-hola, Dashie, Rainbow, ¿cómo andas?, digo, ¿qué pasa? – Le pregunté nervioso mientras giraba para verla.
La pegaso bostezó y arrimó un poco su cabeza para ver lo que yo tenía en el plato. Ella estaba dentro de su habitación y me observaba por la ventana que había abierto rodándola hacia un lado.
Me di cuenta de su curiosidad y le ofrecí el panqueque que menos quemado me había quedado. Rainbow lo miró un poco dudosa y luego lo tomó con su boca para rápidamente sostenerlo con sus pezuñas al mismo tiempo que la veía caer sentada; luego la pegaso hizo muecas raras con la boca para después intentar matarme con su mirada.
-Cuidado, está caliente... – Le dije mientras sonreía burlonamente y me iba para dentro de la casa a dejar el plato en el mesón junto a otro plato que también tenía panqueques; no, no eran muchos, como si me fuese a gastar toda la leche y los huevos en una cosa que no sabía cocinar. – Bueno, si no le gusta, mas para mí, aunque, esto sin queso o algún acompañante decente... es como la mitad del chiste. – Dije mientras dejaba el plato en el mesón y me iba a apagar la parrilla.
Cuando terminé de guardar dicho trasto a un lado de la casa, entré y vi a la pegaso cortando una manzana con un cuchillo en el mesón a un lado de los platos con los panqueques.
Y cuando pensé que no se los iba a comer, puso los trozos de manzana en el panqueque y lo enrolló para comérselo.
-"¿Pe-pero habrá algo a lo que no le agregue una puta manzana para comérselo?"... – Pensé.
La pegaso me miró de reojo y siguió comiendo. Me acerqué y tomé mis quemados panqueques. Lo curioso es que cuando miré los de ella así en plan disimulado, noté que tenía todos los panqueques buenos en su plato, la hija de puta me los había cambiado dejándome con los puros malos.
-"Que cabrona..."– Pensé agraciado y ultrajado mientras le echaba mantequilla a mis panqueques en lugar de empezar alguna discusión. ¿Para qué armo la guerra si sé que voy a perder?, ni que fuera Corea del norte...
Luego de comer, la pegaso se echó en el sofá y se puso a ver tele. Aunque reconciliados, ella aun creía que era la reina de la casa. ¿Y lo era?, no sé, pero dada la hora, no me importó sentarme en el suelo a ver lo que ella viera.
-"¿No te parece que estamos siendo muy serviciales?, es decir, casi nos mata y aquí estamos haciendo lo que ella quiere y tratándola de cuidado otra vez"... – Me cuestioné en mi cabeza estando sentado a un lado del sofá. - "No la trato con cuidado, la trato con respeto, y si no hay razón para pelear, pues... pues eso, no hay razón para pelear; Hasta ahora solo he estado de acuerdo"... "Mandilón de mierda..."... "A ver si entiendo. Quieres que la arme de pedo por cualquier mamada, ¿en lugar de mantenerla feliz?"... "No, yo quiero que sea feliz, conservando nosotros nuestra dignidad de persona humana"... "¿Sabes que eso con una tía es imposible, no?"... "A ver tío, si algo entiendo de lo que me explicó el Cabex, es que la pinshi Eva cogió la manzana del árbol, el Adán no hizo ni una weá, es mas el Dios lo vio que estaba solo, le puso una tía, y está fue y le armó el pedo al pobre cabrón, eso me ha pasao a mí con esta, y le ha pasao a todos con cualquier weona, ¿Por qué tenemos que ser nosotros los jodidos que se tienen que arrastrar pidiendo perdón si ellas tienen la culpa de todo?"... "No hables de religión que nosotros no tenemos ni idea, y creo que lo que nos enseñó el Cabex no es muy respetuoso que digamos..."... "Vale, pero a lo que voy es que, no sé, ¿no podemos hacer algo en lo que ella deba obedecernos?"... "Tío, la trajimos aquí, la obligamos a arrastrar un carrito con un sofá, la vendamos innecesariamente, la obligamos a aprender nuestro idioma, vamos que, la pusimos a estudiar, ¿cuántos a lo largo de su vida habrán logrado hacer eso?, y por si fuera poco, tú sabes tan bien como yo, principalmente porque eres yo, que ella lo está pasando fatal, aunque no lo parezca, está mal, y lo último que quiere, es que yo la moleste, o al menos por razones que no valen la pena. Ya cuando esté estable, podremos hacer algo al respecto, pero mientras tanto, nope."... "¿No se te ocurre con que joderla, cierto?"... "Pues no, pero... cago en todo soy su esclavo de nuevo"... "Claro, si te lo he dicho, pero no me escuchas"... "De todas formas lo que te he dicho antes es cierto"... "¿Lo de que no sabes cómo joderla?"... "No, lo de que estamos bien con Rainbow y no quisiera arruinarlo con una peleílla tonta"... "Yo tampoco quiero arruinarlo, pero quisiera que nos tratara como persona, no como trasto"... "Eso hay que ganárselo a pulso, no con peleas y discusiones que pongan en riesgo la tranquilidad que tanto tiempo y esfuerzo nos ha costado conseguir"... "y pulso quiere decir..."... "Que hay que averiguar cómo hacer que Dash nos tome enserio, y para eso hay que descubrir la clave, el código secreto, el botón rojo, el talón de Aquiles, la kriptonita, el kairoseki, el imagine breaker, la polimorfia, la pelota del sonmifero, lo que sea que pueda desarmarla y que nos permita tomar el control de la situación para mostrarle así lo que valemos, que valemos un montón pero ella no lo sabe, nos subestima, y lo que es peor, nos subestimamos nosotros mismos"... "Tienes razón..."... "Pues claro que tengo razón, coño, guerras internas las justas"... "Vale, dejaré de fregar. Si lo merecemos, Dash llegará a querernos;"... "Ahí ahí, con rima y todo" – Pensaba mientras mi vista se perdía y no prestaba atención acerca de lo que veía la pegaso en la tele.
Entonces me levanté porque sentí un subidón de energía que me pedía que fuese a caminar.
-"Pero en algo hay que estar de acuerdo"... "¿En qué?"... "En que esta no es la Dashie que yo quería... "Hombre, ni yo tampoco"... "Que hija de puta"... – Pensé al ver a la pegaso dormida con el remoto control entre sus patas traseras.
Claro, lo iba a agarrar su puta madre. Encima cuando le vi y puse cara de pwned, la trola va y se ríe en silencio. ¡Me estaba espiando!, como intentara tomar el control, me iba a meter tal hostia que me iba a dejar clavado en el techo, como avestruz pero para arriba. Así que le hice una seña muy amistosa con mi dedo y me fui de la casa a estirarme un poco, liberar algo de tensión, ¿y por qué no? Cantar poquito mientras caminaba por los alrededores de la casa sin meterme al bosque.
-Cada blanco de mi mente, se vuelve obscuro al verte, y el deseo de ver tele, se resiente, se resiente. Solo quiero que me dejes, y te vayas a la verga, que te pierdas en el bosque, que ha unido nuestras vidas; Haaaaay, tantas cosas que me cagan hoy de tiiii... me la sopla, que me insultes en tu idioma me la sopla, que te comas mi comida me la sopla, que me rompas la puta computadora ~ -
Rodeé la pila de chatarra de la pegaso y se veía un poco más pequeña, no sabía exactamente que faltaba, pero faltaban cosas, eso era un hecho.
-Al menos se está deshaciendo de algunas, eso significa que ya está mejorando mentalmente ¿no? – Me pregunté haciendo de cuenta de que Rainbow Dash acumulaba cosas porque estaba "pa'allá".
En eso recordé que debía preguntarle porque había traído dichos objetos, si es que había una razón. Sin embargo, cuando entre a la casa la encontré totalmente dormida; ya no tenía el control remoto entre sus "piernas", que ahora que lo pienso, es el equivalente a que una tía se ponga un objeto entre las bubis. Sacudí la cabeza y no té que el control remoto ahora se ubicaba entre su cuerpo y el espaldar del sofá. Y además la tele estaba apagada, o sea que vamos, no quería ver tele, solo quería echarse una siesta en el sofá luego de almorzar. Aunque legalmente eso que hice no fue un almuerzo. De cualquier forma mi pregunta tendría que esperar.
-Uno pensaría que es tonta, pero... pero tiene un putal de estrategias para salirse con la suya, vamos, me ha quitado la tele y el sofá para que yo me aburriera, me fuera, y la dejara sola para poder dormir tranquila. En todo caso siempre se duerme a esta hora, luego de almorzar. Ha de ser su hora de la siesta. – Dije en voz baja mientras la veía dormir.
-Humm. – Gimió la pegaso al mismo tiempo que daba la vuelta.
Me asusté poquito no sé porque, ya que no estaba cerca de ella ni tampoco hacía nada sospechoso que la pudiese llevar a pensar mal, pero al ver que solo se acomodaba para seguir durmiendo, me alivié y decidí ir a la cocina a beber agua y llenar lo que hubiese vaciado Dash.
Pero en cuanto me puse a caminar hacia la cocina, la pegaso se puso a hacer ruidos haciendo que me detuviera en seco a escucharlos para saber si era lo que yo pensaba. A los pocos segundos supe que si, que estaba hablando dormida como la otra vez; entonces fue cuando la maruja que llevo dentro me impulsó a escuchar y tratar de entender lo que decía. Así que disimuladamente y con cierto brillo en el ojo, me puse a espiar a Rainbow Dash asomando mi cabeza por encima del espaldar del sofá.
-"Antes deberíamos asegurarnos de que no es una trampa malévola de pegaso mala". – Pensé al recordar lo retorcida que puede ser la Dashie.– Amm, oye, ¡Rainbow! – Le susurré mientras agitaba mi mano sobre su rostro.
-Jex *equestriano* - Balbucea, la pegaso.
-"Vale, ¿eso ha sido un insulto?". – Pensé. – Pues tú lo eres... y más veces. – Le contesté en tono de susurro. – Y y y medio mundo cree que eres lesbiana, y te quieren llevar a la cama; ¡bollera, camionera, loca, molestosa, fastidiosa, i-odiosa, y otras diosas!, pero no diosa, eso sería algo bueno, o malo, no sé, pero llamarte diosa da mal rollo, así que no. – Le exclamé susurrante a la pegaso sacudiendo mi mano sobre su rostro como si la arañase.
Aparté mi mano y me quedé mirándola asomado por encima del espaldar del sofá. La pegaso no hizo más ruidos, se quedó con la boca a medio cerrar y su expresión relajada de dormida inofensiva. Sin embargo, segundos después se movió haciendo que me oculte detrás del sofá por los nervios, y en cuanto me vuelvo a asomar, su rostro estaba sonrojado, ¿por qué? No sé. Pero intuí algo sin querer.
-"Me-me ha nombrado porque me ha escuchado, subconsciente mente me ha escuchado y en acto reflejo me ha insultado"... "Oe tampoco estamos seguros qué haya sido un insulto, en todo caso igual y estamos en el sueño"... "Oye a mi no me jodas, mira su cara"... "Chale, pues es extraño"... "Hombre, dependiendo de lo que esté soñando, no será tan extraño"... "No, si lo digo porque tiene pelo, ¿cómo puede notarse su rubor si su rostro está cubierta por él?"... "Muy buena observación"... "Pues si..."... "..."... "..."... "Ay carajo, ¡¿que estará soñando?!"... "¿Y me lo vas a preguntar a mí?"... "En todo caso, ¿en qué estoy pensando?, igual Dashie está vieja, y lleva aquí una semana, sola, y si ahora está así, no quiero imaginarme como estará en un año, o sea, un año sin... tú sabes, para una tía de veinte, que... no está acostumbrada, porque asumimos que no lo está, pues... tendría que ser malo ¿no?, es decir yo he visto la tele, y lo pasan fatal; y si ella lo pasa fatal, imagínate yo, ella se va a estresar, yo me voy a estresar... jodeeer"... "Wey, no mames, es decir, la tele miente"... "Más le vale, aunque, carajo, el internet acierta varias veces, fíjate, tenía razón en lo de la pasta dental"... "Pero eso es un caso distinto, Dash es una yegua, a ellas no les da la regla, no que yo sepa"... "Como si supiéramos mucho de caballos, en todo caso, que Dashie sea una yegua no la hace dejar de ser una tía, por ende, le afectará de todas formas, estoy seguro de haberlo leído en alguna parte, ¿o ese fue mazo?"... "No sé, no me acuerdo; en cualquier caso, la Rainbow de "My Little Dashie" sobrevivió un putal de años sin... vamos, que no le dio problemas al tío"... "No mames cabrón, a estas alturas de la vida, ¿todavía crees que podemos usar ese fic como referencia?, si se fue por la borda con el cabezazo"... "Pero es que el tío la crió de bebé, claramente jugó con ventaja"... "Pues eso, esta viene armada, con el Windows y el antivirus instalado"... "Más bien nos viene de segunda mano"... "En todo caso"... "Pero sigo creyendo que..." – Pensaba apoyando las manos sobre el espaldar del sofá dejándole de prestar atención a Dash, hasta que esta repentinamente empezó a respirar acelerada captando de nuevo mi atención. –"Joeh, ¿ahora qué le pasa?" -
La pegaso se calmó a los pocos segundos.
-*Equestriano* - Balbucea en tono un poco incómodo. -Jex... – Susurró la pegaso al mismo tiempo que se ponía mas roja.
-¡Hostiaaaaaas ¿qué hago yo ahí?! ¡Loca, sácame!-
-¡JEX! – Gritó ahora sentándose en el sofá.
-¡Ah no!, ¡Que está despierta! ¡Que me ha visto! ¡Hostias! - Exclamé acojonado mientras ella me miraba con sus ojos de asesina.
Me di cuenta de que estaba muy cerca de ella así que aparté mis manos del sofá y luego me alejé mientras le sonreía y reía nervioso.
Moraleja: A Dashie no le gusta que la espíen mientras duerme.
Minutos después...
-Mala, que eres mala... – Le dije en voz baja sentado frente a la pegaso en la sala de la casa con un chichón en mi cabeza.
-Hum. – Murmulló enfadada y luego me acercó un papel.
Rainbow me había preguntado, luego de perseguirme por toda la casa para golpearme, que cuando iba a trabajar y cuando no lo hacía. Básicamente tenía que hacerle un calendario. Y eso hice, le coloqué los siete cuadritos, representando los siete días de la semana y le señalé en cuales trabajaba y en cuales no; también le enseñé en cual estábamos y que cada vez que llegábamos al último, volvía a empezar a contar desde el primero (aunque esto ella ya lo habría de saber, digo, en Equestria también habrá semanas, o algo parecido). Los nombres no se los quiso aprender, pero daba igual, eventualmente lo haría de todas formas.
Al terminar de arreglar sus papeles en plan señorita importante, se estiró, se relajó, y luego me dedicó una mirada haciendo un ademán con su cabeza que decía: "vamos a fuera". Tomó sus papeles, los puso a un lado de la tele, vio mi reloj despertador que por alguna razón estaba también a un lado de la tele, y cogió un montón más pequeño de papeles que estaba junto al último y salió de casa por la puerta delantera.
Salí tras de ella y al poco rato, obviamente, nos encontramos frente a la casa. Luego de echar la siesta (aunque no duró mucho), Dash estaba preparada para dar inicio a una nueva rutina de entrenamiento. El problema es que yo no tuve ni siesta ni leches, y se suponía que el que debía estar descansado era yo, pero claro, quien me mandaría a dar vueltas por ahí en lugar de descansar. Aunque tampoco esperaba yo que me pusiese a hacer ejercicio ese mismo día. Con eso de plantear cuando yo no trabajaba, pues pensé que iba a ponerme a hacer ejercicio los fines de semana nomás.
-Joeh rainboow... – Me quejé en voz baja queriendo regresar dentro de casa.
-¿Eh? – Gruñó ella volteando a verme con esos ojos, esos ojos que atraviesan los tuyos conectándose con tu cerebro para transmitirte una amenaza de muerte directa junto con la pregunta burlona de: "¿Te vas a acobardar ahora? ¿Eh cabrón?".
Rainbow entrecerró los ojos y me miró fijamente esperando mi respuesta. Ella sabía lo que había escuchado y en qué tono. Pero quería que se lo dijera. Porque a ella, a ella de frente.
-Pues eh, nada, ¿qué?, sigamos con el entrenamiento que... que... pues no sé, ¿qué? – Le pregunté a la pegaso pasando de rajarme y quedar mal, por más puntos de vitalidad que esto hubiese salvado.
Si es que cambié salud por dignidad, ¿qué clase de persona soy?, "pues un enamorado", ¡tú al rincón castigado!
Rainbow Dash rió pedantemente y continuó caminando, dirigiéndome esta vez colina abajo, por la parte trasera de la casa, en dirección a la carretera. Y mientras caminábamos, me vi a mi mismo siguiéndola por el bosque y...
-Hakunamatata, es como hay que viviiiir ~ - Me puse a cantar recordando el montaje del Rey León.
-¡Jex! -
-Vale me callo soy imbécil... – susurré en voz baja con tono de regañado.
-Vamos no me jodas... – Dije en medio de la carretera donde Rainbow Dash me había llevado.
-¡Correr! – Exclamó señalando hacia el infinito y más allá.
-¿Pe-pe-pero hasta donde? – Le pregunté queriendo esperar una respuesta razonable y no: "vamos a correr ocho kilómetros, que es muy bueno para la circulación".
La pegaso torció el cuello sin saber lo que le había preguntado. Me lié intentando aclararle mi duda, por lo que se aburrió de esperarme y empezó a empujarme para que corriera.
-¡Oye oye espérate!, ¡que te esperes! ¡asdasdasdasdasd¡ - Chillaba a lo wey mientras intentaba frenar el empuje de la pegaso.
La pegaso resopló y se sentó frente a mí a la par que hacía un gesto molesto de "¿ahora qué te pasa?".
-Pri-primero hay que... ha y que estirarse, si, claro, si, estirarse, si. – Le dije mientras empezaba a hacer estiramientos.
Rainbow Dash me miró extraña y de repente me dio la razón con una expresión de sorpresa y asintiendo con aire de orgullo. No claro, estaba tan apresurada por la acción que se olvidó de los preliminares. "Eso suena muy porno", tú siempre pensando en lo mismo.
La pegaso empezó a estirarse junto a mí para... ¿integrarse?, no sé, pero me animaba un poco el hecho de que me entrenara al mismo tiempo que hacía ejercicio conmigo. No era como el típico entrenador que te ponía a sudar como marrano mientras se leía una revista y comía una hamburguesa doble. Aunque, quizás solo lo hacía para presumir y dejarme en vergüenza cuando ella pudiese más que yo; pero da igual, yo me sentía bien, esas cosas se llevan mejor acompañado de alguien.
Hice cuantos ejercicios de estiramiento pude para retrasar el momento "correr". Incluso me inventé algunos aprovechando que Dash no sabía nada de anatomía ni de ejercicios humanos. Hasta que me quedé sin ideas, y tuve que ponerme en posición para empezar a correr hasta vomitar hasta los talones.
-¿Bien? – Preguntó la pegaso con ese acento equestriano que aún no sabía con qué país compararlo.
Y yo, mirando hacia el lejano pero que muy lejano y asfaltadamente desgastado horizonte rodeado de montañas y árboles siendo iluminados por el puñetero sol de las dos de la tarde en un cielo semidespejado sobre el kilometro siete de la calle No me jodas, le dije...
-Pues vamos al lío. -
-¿Qué? –
Preguntó la pegaso sin cachar que weá le había dicho.
-Que sí, que vamos, que corremos. – Repliqué al mismo tiempo que salía corriendo dejándola atrás.
La oí reír y enseguida ya la tenía junto a mí volando.
-Esperar. – Dijo la pegaso mientras me detenía con sus pezuñas.
-¿Y ahora... qué pasa? – Pregunté jadeando un poquito, lo cual le causé risa a la pegaso.
Descendió y luego se puso a caminar invitándome a seguirla.
-¿Eh? – Mascullé recuperando el aliento.
-Correr, después. – Dijo calmada y luego continuó hablando en equestriano.
-Oh... Bueno... – Acepté su oferta y empecé a caminar a un lado de ella.
-¡Rápido! –Exclamó al mismo tiempo que se ponía a caminar deprisa viéndose bastante rara pero bueh, ella era la maestra; así que me puse a caminar rápido.
Claro, pasados algunos segundos llegó el momento en que mis pantorrillas empezaron a hacerse mierda.
-¡Correr! – Exclamó al mismo tiempo que aumentó la velocidad y se puso a galopar.
La seguí y me pasó algo muy raro. La rebasé. Pero entonces ella enseguida me volvió alcanzar.
-No rápido. – Me dijo.
-¿Qué? -
-Correr. No. Rápido. -
-Ah, vale, trotar. –
Razoné y reduje la velocidad para ponerme a trotar.
Y trotar... y trotar... y trotar, y seguir trotando. No hace falta decir que mientras yo sufría el desgaste físico de mi vida, Dash se ocupaba de desgastarme emocionalmente. Bostezando y subestimando el esfuerzo físico que hacía, manteniéndose fresca y reluciente mientras que yo todo sudado y hecho mierda intentaba seguirle el ritmo para conservar esa pisca de orgullo que aún me quedaba, intentando hacerle sentir orgullo de mí por haberle acabado el recorrido.
Pero ¡hola!, soy yo, tu conciencia y te voy a molestar: "¿Qué tal si la weona no tiene un recorrido? ¿Qué tal si solo nos hace correr hasta que no seamos ni lo que fuimos antes? polvo eres y en polvo te convertirás, oye, ¡oye wey! ¡Párate! Que estás haciendo el imbécil. Puta oh estoy cansado. Mírala, mírala como con que gracia corre la hija puta, esto parece comercial de bebida deportiva, y ella, ella es la tía buena que al final se da una ducha en frente de la cámara, pero oye, mínimo la tía del comercial suda, esta weona si es que ni se le humedece el pelaje, puto sol, como lo odio, miralé ahí tan amarillo y redondo, ¿Quién se ha creído? ¿Homero Simpson?, su puta madre, y esta otra, si es que estoy cansado, me muero yo... joder que me mareo, joder que..."
Y me empecé a detener poco a poco hasta quedar apoyando mis manos en mis rodillas intentando no escupir uno de mis pulmones. Dash por su parte suspiró relajada y se fue hacia un extremo de la carretera.
Mientras veía el suelo, este empezó a hablarme, me pedía que me acostara en el, y mis piernas me decían que no mame que lo haga. Así que como un gilipollas, lo hice.
-¡ME CAGO EN DIEZ PUTO ALFALTO CULIAO CALIENTE CARAJO! – Grité poniéndome de pié rápidamente al sentir como el asfalto quemaba nuevamente mi piel ya de por si quemada. Que por cierto, aún me ardían las quemaduras del rayo, pero me aguantaba. – Joder con el suelo. – Me quejaba cuando volteé en busca de Rainbow Dash, quien se encontraba apilando algunas rocas a un lado de la carretera. – "¿Pero qué hace?" – Me pregunté agraciado. – "Déjala, que se ve muy tierna moviendo rocas, en tanto no sea parar atacarnos..." – Pensé, porque no podía decirlo, tenía un mareo del carajo.
Quería moverme pero sentía que si lo hacía me iba en vómito. Por lo que me quedé un rato parado respirando profundo e intentando no caerme hasta que por fin pude ir hasta donde estaba Rainbow Dash esperándome con una sonrisa sádica. Lo estaba disfrutando, la cabrona, y eso que apenas estábamos comenzando.
Luego de llegar hasta ella, me tiré en la tierra y descansé un rato aprovechando que Dash se había ido volando hacia algún sitio.
Al rato, luego de que yo me sentara y recordara a la madre de Rainbow Dash una que otra vez, esta llegó al sitio con una botella de agua, la cual me arrojó a la cabeza. La miré gruñéndole y ella como siempre de infantil, sacándome la lengua, se sentó a esperar que me recuperara. No era que le importase, si no que vamos, si me vomitaba en mitad de la caminata, todo se iba a retrasar más que si se parase un rato a esperar que yo recargara energías.
Una vez recargado, Rainbow Dash me tomó con sus patas por debajo de los brazos y me llevó, volando no muy lejos del suelo para que yo no la molestase al acojonarme por el vértigo, hasta donde suponía, yo tenía que llevar trotando.
-Rainbow no me jodas, que esto es como diez veces lo que recorrí antes, encima, no estoy seguro, pero varias curvas más y ya estamos en la parada de autobuses donde me robaron. – Le reclamé la exageración en voz baja para que no me oyera.
A un lado de la carretera había una pila de rocas igual a la que hizo a un lado del tramo donde yo llegué a mi límite trotando. Vamos que esto iba a ser esfuerzo y superación, hasta que yo no llegara corriendo hasta las rocas, ella no se quedaría tranquila.
-Joder, por lo menos tendrá medido cuando Mazz entra y sale de la mansión con el auto, aunque ya le conoce, así que quizás esté confiada. –Me dije a mi mismo pensando en que nos podían pillar mientras corríamos por la carretera.
Luego Rainbow me llevó hacia donde estábamos antes; y me hizo subir la montaña para volverla a bajar, esta vez por el risco que estaba frente a nuestra casa.
-Bueno, ¿ahora qué? – Le pregunté con algo de miedo, si con la primera prueba exageró, no quería imaginarme las otras, que tampoco sabía cuántas eran.
Rainbow se movió un poco hacia un lado y me mostró: Tres bloques de cemento, un neumático entero (vamos, con la cosa de metal que no sé cómo se llama porque no sé de autos), un aire acondi-UN aire acondicionado, tío, aunque estaba claramente estropeado, sabrá Celestia de donde cojones o cómo había traído, y como vergas planeaba que yo lo usara.
-"Está se ha metido en un basurero, fijo, o en una construcción o en algo"... "Espera, está empleando la chatarra como parte del entrenamiento"... "¿Que quieres decir?"... "Que igual ya lo había asumido, desde que empezó a pillar chatarra de este tipo la esperaba usar con nosotros"... "Ya, y que se supone que..." -
En ese momento Dash colocó un bloque de cemento frente a mí.
-¿Qué? -
-Tú... – Dijo y luego alzó las patas en el aire como si no le importara.
-Oh vamos, que lo levante, pues nada... si es un bloque... no pesa nada. Y eso es algo que no puedo decir de otras cosas... – Dije mirándola mientras cargaba el bloque en mis brazos.
-Hmmm. – Murmulló la pegaso ignorando mi comentario y luego me pidió que bajara el bloque y lo pusiera en el suelo, lo cual hice un poco confundido porque aún no entendía que cojones quería hacer Rainbow Dash con todos esos objetos.
Luego de que yo pusiera el bloque en el suelo, la pegaso se fue a por los otros dos y los puso sobre el primero en posición horizontal. Acto seguido alzó otra vez las pezuñas en el aire como si no le importara.
-Okey, tres... tres son un chingo, eso, eso me suena a refrán... pero bueno. – Dije antes de intentar levantar los bloques sin lastimarme mucho los dedos y los antebrazos con el jodido cemento.
En cuanto Dash me vio sufriendo para levantar los bloques hasta arriba, se sentó y puso cara de alegría. La cual mantuvo aún cuando yo logré erguirme con todo y bloques en los brazos.
– Ve... ¿ves como si puedo?... pinshi... ayayayay maldito bloque de mierda... – Chillé poquito con el bloque inferior lastimándome los antebrazos.
La pegaso aplaudió sarcástica y luego señaló con su pata hacia la cima de la montaña.
-¿Eh? – Gruñí y giré mi cabeza hacia atrás sin entender nada. - ¿Ya terminamos? Pos vale, vamos arriba. – Dije mientras me disponía a bajar los bloques con cuidado.
-No. – Dijo ella deteniéndome en seco.
-Pero... -
-Tú, esto. –
Dijo y luego señaló la cima.
-Ahhh, que... oh... si... ya. ¡¿Pe-pe-pero tú estás loca?! ¿Qué pasa si me caigo y me rompo el encefalograma o que se yo?, a ver ¿quién te va a cuidar? –Le reclamé a la pegaso el querer hacerme cargar tres bloques de cemento cuesta arriba.
La pegaso giró un poco su cabeza acercando su oreja hacia mí y colocando uno de sus cascos sobre ella; luego volvió a su posición normal y se encogió de hombros a la vez que ponía una sonrisa que con solo verla sabía que me estaba diciendo :"¡No hay huevos!".
-¿Ah sí?, ¡a que los subo!, hombre que si los subo, pero ahora mismo. – Dije con una determinación que no tenía, poniéndome a caminar hacia el inicio de la subida en zigzag que había en el risco.
Con la respiración agitada y los brazos ya cansados por haber perdido el tiempo hablando con Rainbow, empecé a subir con sumo cuidado para no caerme de espaldas; aunque yo ya sabía que no llegaría a la cima, al menos no quería darle la satisfacción a Rainbow de quedar como un completo debilucho, que lo era, pero también era muy cabezota y tenía mi dignidad.
El primer intento, fue un fail, me vine hacia atrás pero logré sostenerme para no caerme con todo y bloques encima, que es por lo que cuestioné en primer lugar esa prueba de esfuerzo que por otro lado, no tenía mucho sentido. Dash al ver que casi me caía, no movió mucho su cuerpo que digamos, pero si noté de reojo que tuvo un pequeño espasmo.
Cambié de táctica y me puse de ladito, pero ya para cuando iba a empezar a subir, mis brazos suplicaron piedad, mis piernas tregua, y mi espalda prorroga, y como yo soy muy comprensivo, les complací. Bajé los bloques, cediéndole la victoria a la pegaso, quien muy contenta se acercó a mí para darme unas palmaditas en la espalda para cachondearse de mí.
Luego devolvió los bloques a su sitio junto a los demás objetos pesados, que ya me dirás tú como cojones es que la tía pensaba que yo llevaría, un aire acondicionado, cuesta arriba, hasta la cima de la montaña. Y el neumático, que tampoco lo veía yo muy práctico.
-¿Bien? – Me preguntó después de estar sentada por algunos segundos mientras yo me cuestionaba el porqué había hecho ese pacto con el demonio.
-Si. – Le respondí, creyendo que íbamos a ir a la siguiente prueba.
-*Equestriano*... ¡DIEZ! – Gritó señalando el suelo con su pezuña mientras estaba suspendida en el aire.
-¡Rainbow no me jodas! -
-¡Jex! -
-¡Pero si acabo de joderme los brazos cargando los putos bloques, tú es que no respetas nada! -
Resopló y acercó su rostro al mío para intentar acojonarme, pero yo me erguí abandonando mi postura de jorobado.
-¿Qué pasa? – Le pregunté con tono pedante a la equina que todas las anteriores ocasiones me había hecho polvo físicamente.
La pegaso me hizo una pregunta con tono retórico en su idioma y luego adoptó una pose de boxeadora en medio del aire agitando sus alas.
-Venga ya Rainbow, no seas infantil. – Le dije levantando la mano, que en cuanto lo hice la pegaso me la golpeó rápidamente con sus cascos. – Ay, pinche, loca. – Me quejé recogiendo mi mano para que no siguiera lastimándome.
Rainbow Dash siguió hablándome en equestriano, creo, intentando provocarme.
-Rainbow. – Le dije en tono serio acercándome a su rostro. – No voy a pelear contigo así porque sí, va contra mis principios, de caballero, de brony y de persona humana que soy. -
Dash respondió diciéndome una palabra en equestriano para después sacarme un poquito la lengua.
Levanté con ira mi dedo índice a la altura de mis ojos a modo de amenaza, luego lo bajé con fuerza y sin dejar de mirarla, di unos pasos hacia atrás y me tendí en el suelo a hacer flexiones.
-Ahora estoy en desventaja... porque soy un flam... pero ya verás, ya verás cuando esté cuadrao... ¡te vas a cagar!... ¡a mí, retos los justos!... ¡me voy a cagar en todo lo cagable, será posible... la hija de puta... me hace cargar fucking bloques, y aún cuando estoy todo jodido... va y quiere que haga flexiones, o peleamos... si es que esto no es... esto no es una amistad, esto es un matrimonio... no, peor, porque encima... la cabrona va y tiene complejo de napoleón... que es bajita pero como toca los huevos, ¡coño!... y encima... ya no he contado una mierda... ¿Cuántas llevo?... – Me pregunté encabronado y enseguida volteé a ver a Dash, quien estaba ahí mirándome mientras sonreía de oreja a oreja con una expresión digna de un jefe de la mafia. - ¡¿Ahora qué?! ya, me he cansado, a tomar por culo, vamos a la otra mieeeerdaaaa, ¡Pero Rainbow tú estás mal! – Le reclamé a la pegaso al caérseme un bloque de concreto de encima de la espalda. – Cuando, cojones, me... vamos no me jodas. – Dije un poco descolocado mirando el bloque. – Yo... no, ¡claro!, ¡si es que me haces encabronar y eso...! ¡Mala, que estás mala! – Exclamé al darme cuenta de el hecho de que Rainbow me hizo encabronar y por ello pude hacer unas cuantas flexiones con un bloque sobre mi espalda y encima creo fueron más de mi límite sin bloque.
La pegaso se acercó a mí, me dijo sonriente unas palabras en equestriano, me dio unos golpecitos en la cabeza con su pezuña y luego rió a la par que se iba hacia la cima de la montaña volando.
-Y encima, se me ha olvidao... que estoy cansao. – Añadí antes de irme a perseguir a Dash.
Llegué hasta arriba y Dash pasó volando soltando una botella de agua sobre mí y yéndose a por los papeles que había dejado abajo. Papeles que hasta ese momento no había utilizado conmigo.
Me senté y sintiese o no los brazos, abrí la botella de agua y me la bebí del tirón.
-Ahhh, joder, no se a ella, pero yo esta rutina la veo un poco... ñeh. – Dije pensando en que, a pesar de que ahora estaba más organizada, Rainbow Dash seguía improvisando.
O al menos así lo creía, porque vamos, no me sentía como quien hacía ejercicio, si no que, me sentía como un pinshi loco que hacía lo que una poni alada le decía. Estaba cansado, si, pero las expectativas me decían que Dash me pondría a hacer todo tipo de ejercicios y me exprimiría como esponja, que lo estaba haciendo, pero de una manera más lenta de lo que yo esperaba. Aunque claro, esto se debía a que yo apenas había hecho dos partes de su rutina, y que ambas dos estaban muy separadas la una de la otra. Por ello perdía el ritmo de ejercicio, y parecía que estuviese haciendo tonteras, como cuando se rompe la cadena del frío y los alimentos se van a la mierda. Aunque también era en parte porque Dash esperaba mi recuperación, que estaba bien, pero hasta cierto punto, me hacía más mal que bien.
Cuando Dash regresó, me acercó al frente de la casa, y literalmente, me puso a golpear la pared. Es decir, se sentó a un lado del muro, me señalo, y luego lo golpeó fuertemente con una coz que hizo al muro sonar bien sabroso a la par que las ventanas temblaron.
-¡Os...tras! – Exclamé con la boca abierta y fui a tocar el muro. - ¡Todavía está temblando fuerte no me jodas! – Volví a exclamar con un poco de miedo, para que nos vamos a engañar, la pegaso me había estado golpeando con sus patas delanteras, y debo agradecer que nunca estuvo tan encabronada como para meterme una coz que me mandara al otro mundo, o al menos no se le ocurrió.
-Jex... – Dijo la pegaso intentando apresurarme a que me despegara del muro gelatina y lo golpeara.
-Okey, okey, ya... -
Tragué saliva y acaricié el muro nuevamente para asegurarme de que fuese plano, y en realidad esa zona era un poco suave al tacto. Por lo que pensé "neh, seguro no me hago tanto daño"; volví a tragar saliva, conté hasta tres y me fui a hostias contra el muro de los cojones.
-¡ME CAGO EN... AAAAAAAHHH! ¡¿Pero yo, pero yo para qué coño te hago caso si tú estás mal de aquí?! – Le reclamé a la pegaso llevándome una un dedo a la cabeza y luego al abdomen mientras encorvándome de dolor. – ¿Y esto para qué coño sirve?, si es que tampoco sé para qué lo he hecho... ayayayayay. Pero... joder, duele... duele sabroso no te creas. Cómo cuando te golpeas la mano con un juguete de esos de meter la chingadera esa de plástico en el palito, pues así, un dolor que... que duele pero... -
-Jex... jex... ¡jex! – Gritó la pegaso para sacarme de mi transe desvariante.
La logré escuchar a lo lejos y me callé para prestarle atención. Entonces ella me volvió a señalar el muro con su cabeza.
-Ahh no, yo no vuelvo a golpear ese muro en mi vida. Ni sé para que lo he hecho la primera vez... -
La pegaso bufó al oír mi negativa y alzó la pezuña frente a mí en plan "brohoof".
-¿Ahora?, bueno no le veo yo el sentido... pero-¡Ay me cago en todo lo cagable ¿serás desgraciada?! – Chillé al ser golpeado por el casco de la pegaso justo en mi puño.
Ella me miró torciendo la cabeza y devolviéndola a su posición rápidamente con una expresión de: "¿lo ves?".
-Vale. Vale. Ya veo lo que quieres. Pero esto es un sin sentido, me voy a destrozar las manos como Rocky golpeando carne. No, esto es peor, porque esto es un muro de concreto pero concreto del bueno. Que no se ha caído con la hostia mundialmente celestial que le has metido antes, y esa es la prueba de su calidad. -
Rainbow Dash rugió al ver que me enrollaba de nuevo.
-Está bien, está bien. Vale. Yo golpeo muros o lo que haga falta, pero como me rompa las manos, como me salga una hernia cargando tus putos bloques, como me dé una fatiga de las buenas corriendo por la puta carretera, o me dé un mal estomacal que me tengan que hacer una limpieza para sacar todo lo que le pones a tu jugo milagroso... pues no sé qué va a pasar la verdad. Como sea estoy jodido, y a ti te la suda que te diga esto. Y hablando de sudar, hostias, mi sudor podría estar electrificado, ¿o no?, eso lo tengo que mirar. Pero en fin, será tu culpa, y como me sirva, como de verdad toda esta madre me ponga en forma, yo... te daré... un regalo, no sé qué, pero ya lo iré pensando. Conforme sigamos en esto, ya veo yo como pagarte por todo lo que estás haciendo por mí, o como vengarme, ya veremos. – Le dije a la poni, quien se estaba echando una siesta sentada junto a mí. - ¡Rainbow! –Reclamé haciéndola sacudir su cabeza.
Ella me vio, arqueó una ceja, y yo en respuesta golpeé la pared de los cojones con mi mano izquierda. Joder que dolor. Y yo que había dicho que no le enseñaría garabatos a la pegaso.
Después de eso, nuestra heroína de pueblo hizo que nuestro héroe supremo del vasto universo, se colgara boca abajo de la rama de un árbol.
-Rainbow esto no tiene sentido. –
-Mago decir a poni. – Respondió ella en tono sarcástico queriendo decir: "le dijo el mago a la poni" para cachondearse de mí frase.
-Pues tienes razón, oye, que has hecho tu primera broma en español, felicidades. – Le dije mientras una cuerda me colgaba de cabeza sujetando mis pies de la rama del árbol en el que días atrás había sido colgado del a misma manera. – ¿Y qué se supone que...? – Le preguntaba a la pegaso, pero esta enseguida me mostró el dibujo de los ejercicios abdominales que había hecho el día anterior. – Vamos, que quieres que haga abdominales, de cabeza, y así todo estirado ¿tú estás loca? -
-¡Ya! – Exclamó sin remordimiento.
-Ni siquiera sé para qué pregunto, si ya sé que estás loca. – Dije y me puse a intentar hacer pinches abdominales de la forma más incómoda del mundo. Es decir, si me sostuviese al árbol flexionando mis piernas abrazando la rama, sería más normal y cómodo que colgado desde los pies.
Rainbow Dash por su parte se quedó a mirarme unos segundos mirando cómo me retorcía Intentando hallar la manera de hacer el ejercicio flexionando mis piernas. Al ver que apenas si logré contar uno y ya estaba jodido, se rió y se fue para dentro de la casa.
-¡Oye! ¡Espera! ¡Que... que tienes que desatarme! ¡¿O no?! – Le grité jadeando un poco.
La pegaso volteó a verme, puso cara de cabrona y meneó la cabeza para después terminar de entrar a la casa.
-¡Si es que es mala, pero mala... mala! Vamos, que esta llegaba un minuto antes al casting para Cruela de vil, y la fichaban seguro. – Gruñí a la vez que me movía y balanceaba colgando del árbol en plan piñata.
Para colmo el nudo de la cuerda estaba bien hecho esta vez. O sea que, si o si iba a tener que esforzarme físicamente para desatarme. Intenté sujetarme a la rama con mis manos pero... el entrenamiento anterior me pasó factura; no podía. Mi brazo no respondía, si intentaba hacer fuerza, era como que no le llegaba suficiente corriente a mi brazo pues se desprendía de golpe.
-Claro, por eso se ha ido sin importarle lo que sucediera conmigo, porque el simple hecho de liberarme, significa que cumplí con su ridícula prueba. Está bien pensado, pero no deja de ser una pendejada extrema. – Me quejaba intentando llegar nuevamente a mis tobillos para desatar el nudo mientras flexionaba mis piernas y forzaba mis abdominales.
Estuve una hora... intentando desatar el facking nudo, y no porque estuviere extremadamente bien hecho, si no porque no lograba mantenerme en la posición que requería, joder, que luego de cuatro intentos me hacía mierda el abdomen y sentía que me lo desgarraba un animal salvaje. Y claro, estaba jodido, porque si me quedaba mucho tiempo boca abajo se me iba toda la sangre a la cabeza y se sentía fatal, era una tortura que te cagas. Y encima, cuando me dio por pensar, deduje lo obvio, si me desataba lo primero que me iba a pasar era que me iba a dar una hostia mundial contra el suelo de mierda. Por lo que me quedé a escurrirme como la ropa que se cuelga de las cuerdas luego de lavarlas.
Entonces ya cuando me decidía a pasar la lista de toda la familia de Dash, hice un último intento y me agarré de la puta rama de mierda, aferrándome a ella como si del cuello de Rainbow se tratara. Claro, había pasado cierto lapso de tiempo y mis brazos recuperaron un poquito de fuerza, la suficiente para mantenerme colgado y desatar el nudo de los huevos. Bueno, que desatar, rompí el lazo de mierda y jalé la cuerda como chango enfurecido hasta que la desenredé, o rompí, como lo veas quedé libre. Solo que, a la hora de romperse y quedar mis pies colgando hacia abajo, todo mi peso cayó sobre el brazo que tenía sujetado de la rama, haciendo que este me fallara y yo cayera al suelo todo hecho mierda, vamos, caí de pié, pero aún así me tropecé y al suelo.
-¡ESTO ES LO MAS ABSURDO QUE HE HECHO EN MI VIDA, Y LO DIGO YO! Me cago en... ¡mi braazooo... waaaa! Ayayayay que mareo mas chungo me ha dado de repente... – Lloriqueé en el suelo. – Joder, mi brazo, mis tobillos, mi abdomen, mis piernas, mi estomago, mi cabeza, joder yo me suicido; No quiero seguir viviendo en estas condiciones. – Jadeaba mientras me levantaba decidiéndome a ir a casa para darme una ducha. – Carajo, lo del sudor, yo creo que no es eléctrico porque vamos, Rainbow me ha cargado luego de que me puso a correr, y ahí ya estaba sudado que te cagas. De todas formas no mames, estaría muy cabrón que el sudor estuviera electrificado, tampoco soy un elemental. – Me dije.
Entré a la casa y pude ver a la pegaso acostada en el sofá con su cola asomada en un costado. La tele estaba encendida y ella seguro la estaba mirando, porque cuando entré logré escuchar cómo se reía en voz baja, seguro de lo mucho que había tardado en desatarme. Luego, mientras yo quemaba el sofá con mis ojos, se asomó y me dijo algo en equestriano con una cara y un tono de "te he hecho sufrir y no puedes hacer nada porque me quieres". Le bufé como ella me hacía a mí y me metí a la ducha para ver si me relajaba un poco.
Al terminar, me di cuenta de algo muy importante, se me había olvidado traerme la puta toalla. Claro, estando todo sudado y con Rainbow tocándome los huevos como se supone que no se me iba a olvidar. Tuve que asomarme por la puerta del baño para ver si Rainbow seguía fuera, y valla que si seguía, pues cuando abrí la puerta la pillé frente a mi rostro.
-Ehmm... – murmullé nervioso ante el gesto confuso de la pegaso. – Me... ¿me traes una toalla? – Le pregunté apenado.
Rainbow no entendió mi pregunta y se quedó un rato intentando deducir que ocurría conmigo. Hasta que sonrió maliciosamente e hizo como que iba a entrar al baño, provocando que yo me asustara y cerrase la puerta de golpe. En ese momento la pegaso soltó una carcajada que muy pronto se desvaneció con el sonido de sus pezuñas al chocar contra el suelo.
-"¿Se habrá ido?" – Me pregunté al dejar de escuchar su risa.
Entonces por la curiosidad me asomé con sumo cuidado, preparado para tirar con todas mis fuerzas de la puerta si ella intentaba algo. Y me encontré con Rainbow sentada a escasos metros de la puerta mirando hacia arriba haciéndose la loca, hasta que me vio y empezó a vitorearme en plan loca desesperada en un Boys agitando sus alas y patas a la vez que se descojonaba de mí entre gritos y aullidos.
-Que hija de puta... – susurré para mí mismo al a vez que cerraba la puerta. - ¿Y ahora qué hago? – Me pregunté intentando buscar cómo salir del baño sin que la solterona de crin arcoíris me viera. – Si es que tenía que haberme... no, porque la cabrona me estaba esperando en la salida. Entonces... claro. – Dije y empecé a ponerme la ropa sucia bañada en sudor sin arrepentirme de nada.
Entonces salí poco a poco del baño mientras Rainbow gritaba y silbaba como loca hasta que me vio que traía ropa, entonces le dediqué una mirada de "te fregué" y ella giró su cabeza y sus ojos a la par que resoplaba decepcionada con una leve sonrisa. Se puso de pie, caminó a mi lado para entrar al baño, me restregó su cola y se encerró para después de un momento (o sea, después de quitarse la ropa interior) abrir la ducha. Yo por mi parte me fui a mi habitación a sacarme la ropa sucia para ponerme la limpia. Luego pude sentarme en el sofá y respirar tranquilo.
-Joodeer, ya me senté. – Suspiré relajado, ni se imaginan esa sensación que recorrió mi cuerpo cuando pude sentarme luego de toda la mierda que Dash me había puesto a hacer. –Jummm, joder, ahora el sofá huele a Rainbow... – Dije mientras olía el sofá percibiendo ese aroma a yegua vieja y... okey no, la verdad es que era un olor que... si bien no era el mejor del mundo, olía como un amanecer... en una granja. Esto último porque no se había bañado pero...
Al principio era extraño e incluso no me gustó mucho la mezcla, pero como pasé mucho tiempo en el sofá, llegué a acostumbrarme y a apreciar su aroma. Hoy en día lo extraño mucho.
-"Supongo que si yo pasara tanto tiempo entre las nubes de manera no metafórica también olería así..." - Pensé.
Y en todo caso, Rainbow podía olerme a granja, pero yo igual podía olerle a zoológico; mas específicamente a mono.
-Hmmm. – Murmullé curioso al ver un dibujo a un lado de mí en el sofá. - ¿Qué se supone que...? – Me pregunté extrañado por los garabatos que había en el papel, pero luego de mirarlo bien, descubrí que era un dibujo de la zona donde estábamos, vamos, un mapa.
Me sorprendí y a la vez no de que Dash lo hubiese hecho, aunque para ella es un poco fácil por eso de las alas. Lo seguí mirando y noté que lo que en realidad era, era la ruta que Rainbow tenía planeada para mí.
-Ahh, ahora lo entiendo todo. Bueno, un poco, tampoco... – Dije en voz baja al ver la línea de trayectoria que se trazaba desde la carretera (donde Rainbow y yo empezamos a correr), llegaba hasta el punto que Dash me mostró luego de descansar, luego había una curva a través del bosque que llevaba a otra ruta que conducía al frente del risco frente a nuestra casa, por último la línea se extendía hasta el dibujo de una casita, la rodeaba, y luego se detenía en el bosque. Cada punto donde Rainbow me puso a hacer las pruebas, estaba señalados con una línea recta que llevaba fuera del mapa a un pequeño dibujo sobre el ejercicio que planeaba yo debía realizar en ese sitio. – Vamos, que debo trotar hasta el quinto coño, regresar de la misma manera hasta el risco, ya ahí, cargar el aire acondicionado hasta la cima de la montaña, después correr y caerme a hostias contra el muro de la casa, y por último colgarme boca abajo del árbol a hacer abdominales. ¿Donde coño hay una pastilla de cianuro cuando la necesitas? -
Luego de un rato, que me pareció que la pegaso se estaba excediendo en la ducha, sonó un golpe detrás de mí. Volteé rápidamente y pude apreciar a la pegaso resbalándose en un charco de agua toda mojada y desesperada por salir corriendo con la ropa interior blanca siendo sostenida por sus dientes.
-¡Ahhhh, jajajajaja! ¡¿Ahora a quien se le olvidó la toalla?! Jajajajaja. -
La pegaso soltó la ropa interior y me gritó furiosa con una cara de vergüenza que no podía con ella. Yo continué riendo como loco mientras ella se tapaba sus partes y buscaba como escapar del lugar. Entonces le pagué con la misma moneda poniéndome a vitorearla y a cantar la canción del striptease. Luego de unos segundos de cachondeo por mi parte, la pegaso empezó a gritarme a la par que me hacía un ademán con su pata para que me volteara.
-Tssjajaja, vale vale. Venganza consumada. - Dije dándole la espalda para que ella fuese libre de acercarse y abrir la puerta.
-¡Jex! – Chilló asustada cuando moví la cabeza rápidamente como si fuese a voltear para jugarle una broma.
-Jejejeijijiji... aaaayy, y luego va y se la da de liberada seductora, si es que... – Susurré para mí mismo mientras meneaba la cabeza y oía a la pegaso abrir la puerta y en menos de un segundo cerrarla.
Suspiré feliz de por fin haberle devuelto una broma como en los viejos tiempos. O sea, hacía una semana. Luego me levanté del sofá con la intención de limpiar el reguero de agua que Dash había provocado con su intento fallido de meterse a su habitación desnuda sin que yo la viese.
Pasaron y pasaron los minutos y la pegaso no salía de su habitación; solo se oían algunos quejidos y chillidos sospechosos que me ponían medio nervioso a la vez que curioso sobre lo que ocurría en la cueva de la pegaso. Al rato, dicha criatura salió refunfuñando de su habitación vistiendo nuevamente con su toga de sábanas.
La miré extrañado aguantándome la risa al ver su cara de frustrada. Se sentó a mi lado en el sofá y resopló sin mirarme. Pasaron y pasaron los segundos pero la pegaso seguía sin decirme nada, por lo que creí que estaba enojada, cosa que sería hipócrita de su parte ya que yo solo le devolví la broma.
-Rainb... – Intenté hablarle pero ella me interrumpió extendiendo su ala y dejando caer algo de ella para después acercármelo con su pata sin girar su cabeza hacia mí, como quien pasa droga en un intercambio.
Lo tomé y lo reconocí enseguida. Era la ropa interior negra, que la había roto.
-Ahh... Tssjijijajajajaja... ¡Jajajajaja! –Empecé a reír al imaginarme a la pegaso intentar ponerse la prenda a la fuerza nomás para no tener que pedirme que la ayudara.
Rainbow Dash aguantó unos segundos y luego me reclamó seguramente que dejase de burlarme de ella.
-Rainbow como eres bestia, esto cuesta un dinero, ¿sabías? - Le reproché entre risas mientras intentaba calmarme debido a la mirada asesina que tenía la pegaso sobre mí.
Entonces frunció mas el seño, empezó a buscar en el sofá y luego de un segundo me arrojó una almohada a la cara.
-Jajajaja, ya, tranquila. Ya veo yo que hago con esto, en todo caso ya te quedaste sin ropa interior, así que toga que te crió durante toda la semana. – Le dije mientras guardaba la prenda íntima color negro en el bolsillo interno de mi chaqueta. – "Mierda voy a tener que lavarle las braaaa…. No me jodas" – Pensé.
Entonces volteé a mirar y ella seguía haciéndose la enfadada, pero cuando me asomé un poquito para ver su cara, ella empezó a reírse en voz baja como si se estuviese conteniendo, inclusive intentó apartar la mirada para que no la viese. Sacudí la cabeza y me empecé a reír otra vez sin razón aparente y así acabamos, ambos riéndonos de quien sabe que carajos durante un rato.
.
... Continuará.
Y así, con este cliché, se acaba el capítulo. En honor a estas fechas quice terminar con un final feliz, no, no es que no se me haya ocurrido nada que poner, en serio :I
Como sea, Feliz Navidash y pasenla bien, que yo estaré encerrado en mi casa sin hacer nada because no sé Dx; o prometo nada, pero me inscribí a un concurso de fics de navidad y quizá alcance a terminarlo antes de la fecha límite (año nuevo xD) y lo publique por aquí en fanfiction.
Nota: Nomas llevo dos parrafos de dicho fic. x3
Gracias a todos los que comentaron en elcapi pasado y a Dannyesai que se ha ofrecido a hacer unas pequeñas críticas a los demás capítulos, esto me viene de puta madre porque un amigo me los está traduciendo y pues también tenía unas ganas de corregir esos capis. Solo he corregido hasta el tres, donde mejoré las introducciones de los personajes de la Mansion por si alguien quiere ir a ver.
Y por lo de BroniesChile... También em rebotaron xDDD, vamos que ni me respondieron el mensaje, así de bien me habrá ido (?). Si es que no hay manera de llegarle a mas gente u-u pero bueh, la vida sigue ;w; ...
Chau y hasta el próximo capítulo ^^
