¡Y yastoy aquí!, "¿wat, tan rápido Dx?", hombre, rápido.. son diez dias xd, "tienes razón, he visto mejores", Ya tampoco te pases de mamon ¬n¬.

Y pos nah, que aquí está el capi 19, algo lalero pero bueh, no he tenido muchas quejas del capítulo la verdad, además de que hubiese querido alargar un poco mas algunas escenas o agregar otras, no me trae tan preocupado como el anterior, lo cual es bien raro xd; Puede que algun que otro detalle esté malo, así que si lo veis, avisadme para corregirlo, más si este interfiere en algún hecho ocurrido o-o.

Bueno, como no tengo mucho que decir hoy, a parte de que pude subirlo ayer, pero me desperté mas enfermo que la cresta y terminé tendido en la cama la mayor parte del día sin poder revisionarlo, pero ya me siento mejor y aquí lo traje ^^, espero subir el proximo pronto.


...

Mientras Mazz y yo corríamos por el pasillo para ocultarnos en otro y continuar corriendo, escuchamos como la policía irrumpía en el centro comercial y subían por las escaleras, quizás por escuchar mis falsos disparos.

El señor doctor profesor ladrón por su parte, ordenó a no sé cuantos, principalmente porque yo no estaba mirando hacia atrás solo escuchaba sus voces, que nos siguieran y que pos... se encargaran de nosotros, ¿si me comprendes, no?

-¡Pero boludo, corré más deprisa! – Exclamó el Mazzo tirándome del brazo.

-¡No puedo... estoy hecho mierda... sálvate...! ¡NO! ¡No me hagas caso...si es que estoy hecho mierda, Rainbow me escoñetó bien escoñetao ayer y...! – Le explicaba intentando seguir corriendo y mantener el aliento.

-Si, pues imagina como me dejará a mí si sabe que por culpa mía a ti te pasó algo. –

-Oh vamos, ni que me quisiera tanto. –

-No vo ya discutir contigo de esto ahora, si vos no podés correr necesitaremos un sitio donde ocultarnos. –

-¿Y esperar a que nos encuentren y nos desviden? -

-No, espera... ¿Desviden?, da-eh.d-da igual, me refiero a un sitio estratégico, en plan sniper elite, ¿lo has jugado? -

-No... mi computadora no lo agarraba. –

-¿Enserio? ¿El primero? Pero qué clase de porquería... –

-No espera creo que el uno si, si si si, y ahí también era malo. Pero ya sé, ahmm, ¡arriba! –

-¿Por qué arriba? –

En ese momento uno de los tíos que nos estaban persiguiendo empezó a acercarse hacia nosotros al doblar en una esquina.

-Mierda, nos va a alcanzar. – Dijo el Friki.

-¡MecagoensuputamadreMecagoensuputamadreMECAGOENSUPUTAMADRE! –

-¿Qué haces ahora? –

-¡Pensando!... ehmm, ¡Ya sé! Tengo un plan, tienes, no sé algo, ¡pásame tú teléfono! –

-¿Para qué? -

-¡Dámelo, me cago en todo! –

-Espero que no la cagues. – Decía el friki mientras buscaba el teléfono en su bolsillo y me lo pasaba.

-Corre, dobla en la esquina, y espérame allí, yo llego ahora. – Le dije.

-Ya. –

-¡No te asomes! – Le susurró fuertemente al friki mientras disminuía un poco mi velocidad de carrera.

-Okey. – Dijo el firki y se escondió al doblar la esquina.

-"¡Venga pa'cá mi scout!" – Pensé volteando un poco para ver al weón que nos perseguía.

En un momento aumenté mi velocidad y doblé en la esquina.

-¿Ya? – Preguntó el friki.

-Cuatro… tres… dos… - Conté mientras me quitaba el guante derecho tomando con mi mano desnuda el celular del Mazz y luego corrí de regreso doblando la esquina rodeando al señor matón, dándole la vuelta al teléfono del friki cargándolo de energía y golpeando al tío justo en la nuca con toda la fuerza que pude sacar en ese momento. – ¡CORNER-ELECTRIC-STAB! – Grité mientras el tío caía al suelo, podría ser debido al golpe, a la electricidad que recorrió su cuerpo en el momento que mi puño tocó su nuca, o ambas. - ¡TOMA, COÑO! ¡JODETEEE! ¡OOOOOHHHHHHHHH! – Grité orgulloso de que mi "estrategia" de llevar una técnica del Spy a la vida real diese tan excelente resultado, el weón se quedó tendido en el suelo totalmente aturdido.

-¡Mi teléfono! – Exclamó en modo de llanto el friki al ver que había mandado al otro mundo a su celular.

-¿Eh?, ah si, toma. ¡Joder que subidón tío, soy un spy! Y tú ¿Podrías decir gracias, no? O, que genial eres Jéxust, dame un autógrafo, esa no me la esperaba, eres tan imba, o ¿algo por el estilo no crees? –

-¡Mataste mi teléfono! –

-Cabrón, pero... –

En eso se empezaron a escuchar más pasos que se acercaban.

-Coge la pistola, tenemos que llegar hasta arriba. – Le dije al Mazz que aún estaba conmovido porque su teléfono no encendía. – ¡Apurate! –

-¡Ya voy, ya voy! – Respondió el friki y empezamos a correr otra vez, por suerte los que nos perseguían ahora eran lentos y se nos hacía más fácil perderlos.

-¿Pero viste?, fue como shhhhiiu ¡pam! Y ¡plas! Cayó en el suelo como costal de papas. – Continué alardeando de mí suerte extrema.

-Lo que no entiendo es para que exactamente ocupaste mi teléfono, tienes suerte de que no te haya explotado en la mano. –

-Ehmm pues primero quería usarlo como conductor, pero en cuanto estaba esperando al que el tío viniese, me cuestione si funcionaría, así que lo ocupé para aumentar la fuerza de golpe de mi puño al impactar contra su nuca, ya de paso mi mano cargada de electricidad lo aturdiría si el golpe no era certero. –

-Ya, ¿y no pudiste simplemente aturdirlo en lugar de golpearlo y matar mi teléfono?, estos ya no se consiguen en ningún sitio, ahora me tendré que comprar uno nuevo, con lo mucho que me había durado este. –

-Cabrón, no sabía cómo venía el wey, no era seguro que lo pillara en buen sitio, es decir, si le ponía la mano sobre la ropa o que se yo, al menos le iba a dar un golpe bien duro para que tu entonces terminaras de caerlo a combasos si seguía de pié hasta que se cayera. –

-Mí teléfono... –

-Pero resulta que no solo le di un buen golpe, sino que encima el maraco venía en guardacamisa con mucha piel expuesta para que mi puño hiciera contacto suficiente para aturdirlo. –

-Mi teléfono... –

-¡Mira, las escaleras! –

-Espérate. – Dijo el Mazz sujetándome del hombro.

-¿Qué ha pasao? –

-No se escuchan ruidos en este piso. – Decía el friki mientras miraba hacia a los lados y me hacía señas para empezar a acercarnos lentamente a las escaleras. – Si los que nos seguían bajaron a ayudar contra la policía, o dejaron de correr para buscarnos dentro de los locales, podemos subir, pero tenemos que hacerlo con cuidado, si no saben que estamos arriba, no subirán hasta terminar de buscarnos aquí, o hasta que la policía los arrincone obligándolos a subir, lo cual nos dejaría en un callejón sin salida. – Explicaba el Mazzo en un tono bastante bajo de voz mientras subíamos lentamente las escaleras haciendo apenas ruido. – Hay que subir hasta lo más alto y ahí preparar alguna trampa en plan sniper elite, como te dije, para que cuando suban, estemos preparados para hacerlos bajar y que la poli los pille. ¿Entendiste? –

Asentí con mi cabeza y continuamos subiendo hasta llegar al último piso, que si bien estaba ya tapado con su techo y sus ventanas, le faltaban algunas luces, pintura y cristales, además de que habían escombros y materiales de construcción regados por ahí.

-Pues da mas miedo de lo que yo me imaginaba. – Dije al ver aquel tenebroso lugar en el que debíamos escondernos.

-La obscuridad es la mejor amiga cuando se trata de ocultarse, y esos tipos no tienen linternas, salvo que vengan e intenten alumbrar con un celular; Cosa que dudo, tienen un problema más grande allá abajo como para estar viniendo aquí a buscarnos. Salvo que quieran rehenes, en todo caso hay que armar la trampa. –

-Bueno, a ver que sale. – Dije y empezamos Mazz y yo a pensar y planear que haríamos para contrarrestar la subida de la banda.

...

Pasaron y pasaron los minutos mientras intentábamos hacer una especie de barricada en las escaleras que no se viera muy artificialmente hecha por nosotros, en otras palabras más entendibles, una barricada que no pareciese hecha por nosotros sino por los obreros. Entre intentos, nos pusimos de acuerdo, no funcionaría, de una u otra manera se darían cuenta de que habíamos subido y que la barricada significaba que estábamos arrinconados. Lo que queríamos era que al ver la barricada, los weones no pasasen, pero vamos, eso era una utopía. Así que tuvimos que pensar en otra cosa, pues podíamos poner la barricada para ganar tiempo y ejecutar otro plan ocupando la barricada como herramienta o señuelo. Tampoco queríamos matar a nadie, sobre todo por el hecho de estar la policía abajo; yo tenía la ventaja de poder aturdirlos, sin embargo, cabía la posibilidad de que muriesen si tenían problemas cardiacos por ejemplo, por lo que el plan de escabullirme a sus espaldas aprovechando la obscuridad en plan spy, quedó descartada a menos que no se nos ocurriera nada mas, vamos, un plan b. Debería aclarar un punto, a pesar de que pueda dejar personas inconscientes con tocarlas unos segundos, esto no me servía contra los enemigos fuertes a los que no enfrentábamos en el inframundo, ellos eran más ágiles y fuertes, me mandaban a la chingada si yo de plano solo intentaba tocarles; debido a esto y a que mis poderes no eran ni un cuarto de lo desarrollados que podían ser, es que yo ocupaba estrategias para acercarme y conectarles un combo o cortarles con mi espada sobrecargada de electricidad, por ejemplo.

Volviendo al tema, Mazzo me dio una colleja por haber sugerido que quizás podía intentar hacer que los de la banda subieran y cuando estuviera en la escalera saltar sobre ellos en plan spy y... vale, ya entendí porqué me pegó..., ay no mames. Así que, finalmente pasado ya un rato, a Mazz se le ocurrió la "genial" idea, de tomar un saco de cemento, ponerlo cerca de las escaleras, y cuando subieran los bichos, él tomaría la pistola que le sacamos al weón que yo dejé inconsciente allá abajo, porque tiene más puntería que yo, y dispararía al saco desde la obscuridad, levantando teóricamente una nube de polvo y pendejadas que nos permitiría... no sé, dijimos, quizás los tacleamos para tumbarlos escalera abajo, o lanzarles objetos y escombros.

Al principio dudé del plan, no sabía si de verdad el cemento se esparciría formando una nube de polvo, pero como no había un plan mejor y ya había pasado tiempito, pues no quedaba de otra que confiar en el plan del Mister Lolface. Que si se preguntan por qué no usó sus poderes, la respuesta es que el muy gilipollas dejó la máscara en el auto, así en plan: la mierda más valiosa que tiene, lo que le da los poderes, y ala, lo deja en el auto. En fin. Mazz se ocultó en un cuarto sin iluminación, por no decir obscuro, y sin ventanas donde tenía un ángulo perfecto para disparar al saco y lanzar cosas, mientras que yo hice lo mismo solo que sin arma, solo preparado con objetos arrojadizos tales como palos y piedras. No podía quitarme los guantes porque estos emanarían electricidad convirtiéndome en una luciérnaga fácil de detectar, aunque con el miedo y el nervio que sentía, quizás mis poderes no estaban funcionando bien.

...

Esperamos... y esperamos. Abajo solo se escuchaban gritos, ordenes, marisqueras, y correteos por los pasillos muy a lo lejos.

Hasta que empezaron a oírse a un grupo de personas subir las escaleras. Ya no podía ver al Mazz, por lo que no sabría en que momento dispararía, ni si lo haría, ni una mierda, solo estaba esperando la nube de polvo que sería mi señal para empezar a lanzar palos y piedras.

Pero entonces logré ver que no era la banda la que subía, si no que eran los policías uniformados que venían a investigar la zona. En ese momento me preocupé por si el Mazz de los huevos disparase así que...

-¡Mazzo, los pitufos! – Exclamé y obviamente la poli me escuchó poniéndose todos en guardia y subiendo sus pinches escudos anti motines acojonados.

No weón, no eran policías de película.

-¡¿Qué?! – Preguntó el friki confundido.

-¡La poli, coño! –

-¡Salgan con las manos en alto! – Exclama uno de los señores oficiales.

-Que sí, que ya vamos, pero no disparen, que somos civiles con familia y una pegaso que cuidar. –

-¡¿Pegaso?! –

-¡No no, dije pescado, que es que tengo una pecera y…y- y tengo pescados! –

-¡Salga ya! –

-Vale vale. – Respondí y me acerqué al grupo de policías con las manos arriba y al momento llegó Mazz de la misma manera que yo.

-Joeh, mazzo, de la que nos hemos salvado. – Le dije entre risas al friki que estaba a mi lado.

-No joda, mi teléfono. – Se quejó el weón intentando encender su celular presionando una y otra vez el botón. – No prendeeee. -

-¿Pero aún sigues con eso? – Le pregunté

-¡Arrodíllense! – Ordenó uno de los polis.

Los demás le miraron raro, pero nosotros obedecimos y nos pusimos de rodillas en plan Ash Ketchum cuando pierde una batalla con las manos aun arriba.

-¡Ahora asientan con la cabeza! – Volvió a ordenar el poli, y nosotros de webones confundidos le hicimos caso y enseguida el pitufo de mierda empezó a descojonarse de nosotros.

Enseguida otro oficial le pegó una hostia en la cabeza por pendejo e hizo un ademán con su cabeza a otros dos para que nos cachearan, y en cuanto le sacaron la pistola a Mazz, que no sé porque cojones en lugar de dejarla se la llevo y encima la escondió, nos esposaron y llevaron hasta abajo.

Yo alegué que éramos inocentes, Mazzo preguntó por su dinero, pero tanto a él como a mí, nos metieron en una patrulla con derecho a chingar a nuestra puta madre, perdón, guardar silencio.

...

Un poco más tarde, en la comisaria...

-A ver, estaban en un edificio precintado, con un arma, una banda callejera y un maletín lleno de dinero; justo en el sitio donde teníamos información de que iba a haber un intercambio entre bandas criminales. ¿Cómo es que tienen el descaro de decir que son inocentes? – Nos preguntaba un policía en una mesa de interrogatorio.

-Joder, también creí que estos cuartos solo estaban en estados unidos..., hay que ver eh... – Dije mirando hacia los lados inspeccionando la habitación lúgubre con las manos sobre la mesa gris. – Aunque parece más como una estación de radio. – Agregué.

-¿Y este qué dice?

-Ignórelo, pero, a ver, el arma se la quitamos un tipo que nos venía persiguiendo, mi amigo lo confundió, lo golpeó y así pudimos sacarle el arma y salir corriendo, planeábamos usarla por si acaso los demás subían, dispararle a un saco de cemento, generar una cortina de polvo y lanzarles cosas y no sé, defendernos antes que nos mataran. – Explicó Mazzota al policía mientras yo hacía un poco el tonto.

-Ajá, y ¿por qué los matarían? –

-Porque nos confundieron, encima este boludo sacó un arma de fogueo y empeoró la situación, yo no debería estar aquí es su culpa. –

-Jojojojo, no no no, ¡el que no debería estar aquí soy yo! – Exclamé golpeando la mesa en plan borracho. – Te lo dije, si es que te lo dije, "esa weá suena rara", "¿estás seguro de que no te van a estafar?", y tu "sisisisi que es una ganga, pinche mierda" -

-¿Qué está diciendo? – Preguntó el policía. – ¡Entonces si eran parte del intercambio! -

-¿Qué intercambio?, a ver, fuimos allí porque estaba haciendo un trato con una inmobiliaria que me quería vender un local en el edificio, el dinero esa una señal. –

-¿En un edificio a medio construir? –

-Le dije que sonaba raro... -

-Y dale, que eso era pin pan pin pan y ya. –

-Encima el wey se equivocó de dirección, por eso terminamos ahí en medio de ese... intercambio. –

-Ah cierto, mire, aquí es donde se supone tenía que ir. – Dijo Mazz pasándole al policía el papelito que tenía guardado en su bolsillo.

-¡Mierda!, ¡¿Qué hora es?! – Pregunté exaltado al recordar que cierta cosa celeste voladora estaba en casa posiblemente esperándome con un gesto enojado en su rostro. - ¡Me tengo que ir! – Dije levantándome del asiento.

-Nop. – Niega el policía. – Ustedes se quedarán aquí un buen rato. – Sentencia y luego se encamina hacia la puerta con el papelito de Mazz en la mano.

-Joder con el pitufooo... -

-¿Dijiste algo? – Preguntó el oficial dándose la vuelta.

-No, nada. – Dijo Mazz levantando la mano para despedirse.

El tío salió de la habitación y se puso a hablar con otro dirigiéndonos unas que otras miradas.

-Ay cabroooón. – Decía mientras me llevaba las manos a la cabeza.

-¿Qué pasa? – Preguntó el Mazz.

-Dime qué hora es. –

-Claro, te la diría, ¡si no me hubieses estropeado el teléfono! –

-Ay wey, Dash está en casa esperándome, y como vea que no llegó... –

-¿Ya estás nuevo exagerándolo todo? ¿Qué es lo peor que podría pasar? -

-Ahhhh... –

-Relájate, ella es grandecita, sabe cuidarse sola; lo único que podría pasar es que se preocupe por ti, y eso no sería malo, por el contrario, demostraría que te quiere. –

-Ya, pero no puedo ir a prisión, no sobreviviría, ¡mÍrame! –

-Bueno, si, no durarías ni un día. –

-Hombre, gracias por los ánimos. –

-Tranquilo, nos soltarán pronto. – Me dijo el friki con una seguridad en sí mismo, que Dash se quedaba pendeja.

...

Cuatro horas después, en la celda de la comisaría...

-Mazzo... ¿Te he dicho cuanto me cago en tu puta madre? –

-No fastidies ¿eh? –

-Dash me mata, fijo. – Dije meneando mi cabeza y bajándola entre mis brazos mientras levantaba mis manos. –Weón, me mata, me mataa... me mata, tu al menos pudiste avisarle a los de la tarde que no ibas a poder ir, pero yo... de seguro la weona ya se cree que la estoy evitando, quizás sea buena idea que compremos un teléfono. –

-¿Vas a seguir con eso toda la tarde? – Preguntó Mazz sentado en el suelo de espaldas a la pared de perfil a las rejas de la celda.

-¿Tarde?, pero si ha de ser ya de noche allá afuera, llevamos aquí horas, wey, ¡horas!, ¡Y ni siquiera hay alguien aquí vigilándonos, hagan bien su trabajo coño! – Exclamé agarrándome de los barrotes.

-Que fue al baño, no te diste cuenta porque estabas caminando de un lado a otro murmurando cosas incomprensibles. –

-Pues que deje a un guardia, ¿si nos escapamos qué? –

-Esa pregunta se la haría cualquiera, de forma irónica; cabrón, estamos en una comisaría, si nos escapamos lo único que encontraremos serán más policías y más problemas, puesto que no tenemos antecedentes y que estamos solos tú y yo acá, no creo que les preocupe. –

Bufé y me senté al lado del friki.

-En todo caso. – Dice luego de suspirar. - ¿Por qué Dash te mataría si no llegas temprano a casa? –

-Es que está con el tema del entrenamiento, y se puso toda estricta ayer con los horarios y eso; Aunque esté de tirana, aún así puedo ver que se preocupa por mí, y no quisiera decepcionarla o dejarla plantada. Cosa que ya prácticamente hice hoy, un día después. –

-Pero imagino que cuando le expliques lo que pasó, no se enojará tanto y quizás lo comprenda. –

-Hombre, que lo comprenda, bien, pero que se lo crea..., Para resumir tú has querido comprar un espacio nuevo para tu tienda, me has invitado a ir, yo de ahuevoniao acepté encima sin pensar en Dash, bueno si pensé en ella, pero estaba todo adolorido y sentía cierta hostilidad hacia ella en ese momento, estar a punto de morir te hace pensar mejor en las cosas, es lo que tiene, en fin, que bueno, hasta ahí todo bien, pero luego tú te equivocas de dirección, y acabamos en el punto de encuentro entre dos bandas para hacer un intercambio, nos confunden por unos integrantes, te roban el dinero, la poli hace una redada al edificio, yo disparo con el arma de salva para intentar acojonarlos vivos, los weones se encabronan, nos persiguen mientras intentan retener a la poli, tumbamos, mejor dicho, TUMBO a uno, le quitamos el arma, corremos y nos ocultamos hasta el piso más alto, hacemos un plan de dudable efectividad para... la verdad no sé para qué exactamente, porque si fallaba, nos jodíamos, y si funcionaba, no sé, pero igual el plan no fue necesario, pues apareció la policía, nos acercamos, tu de huevón escondiste el arma en tu pantalón en lugar de dejarla por ahí, nos esposaron, nos metieron en la patrulla, nos llevaron a comisaría, nos ficharon, ¿ya te dije que no tengo cédula ni tú tampoco?, a ver como cojones explicamos eso, encima, nos intentan interrogar, y luego nos meten en esta celda por horas, o sea, tus mamadas, a ver como hago que Dash se trague todo eso. –

-Pos... ta cabrón. –

En eso se abre la puerta de la celda.

-Adelante, pueden irse. – Dijo el oficial con las llaves.

-¿Enserio? –

-Si, ya verificamos su historia, hemos mandado a unos muchachos a la dirección del papel que nos diste y... digamos que al dueño del inmueble se le acusó de un delito de cohecho con el concejal de urbanismo así que... –

-Ah... –

-¿Ves?, como Bob Esponja. – Le susurré al oído al friki.

-¿Estás escuchando?, el no... olvídalo, ¿y dónde está mi dinero? – Preguntó Mazz al oficial.

-Pues... parte de el se vio afectado cuando entramos a capturar a los delincuentes en el edificio y otra parte se ha usado para pagar su fianza. –

-Ya, ¿y lo que sobró?, porque imagino que sobró algo. –

-Le recuerdo que evidentemente usted es argentino y no tiene los papeles, y posee un local el cual no ha pagado impuestos de ningún tipo desde hace ya casi un año y actualmente está funcionando como si nada, podríamos deportarlo a su país, o enjuiciarlo por todas las irregularidades que comete en su tienda, y por otro lado, no hemos encontrado ningún tipo de papeles o datos a cerca de él, ¿qué es? ¿Un extraterrestre?, en todo caso viendo todo lo que les acabo de decir, no creo ningún abogado esté dispuesto a defenderlos en un juicio a ninguno de los dos, así que... -

-Ehhhjejeje...Bueno... siga con su trabajo, oficial, nosotros eh... ¿Sabe donde estacionaron SU auto? –

Preguntó Mazzo un poco nervioso señalándome a mí.

-Está afuera, aquí tiene las llaves. – Dice el oficial y le da las llaves del auto a Mazzotta.

Nos fuimos lo más rápido posible del lugar intentando no mirar atrás.

...

No hablamos hasta que estuvimos lo bastante lejos, ya encaminados hacia lo que sería la ruta de la Mansión.

-Qué cabrón, me robó. – Dijo Mazz.

-No, espérate, ese cabrón no te robó, te salvó el culo a cambio de dinero, que es una cosa que hace mucha gente. Y ves, ya casi se hace de noche. –

-Coño, ¿pero tú sabes cuánto dinero había en el jodido maletín? –

-Me dijiste que era barato, tampoco te hagas la víctima; ¿oíste toda la mierda por la cual te podían arrestar?, y más que el weón no sabe, porque lo de los impuestos.., creo que ya solo con lo de la factura, te llevas un palo, en todo caso si no pagas impuestos, ellos no se llevan su sueldo, y eso que ya ganan poco. Encima te pueden deportarte de regreso a Argentina por no tener los papeles, ya se me había olvidado que estamos todos ilegales aquí, no mames. –

-Ya ya, ta bien ta bien. Igual siento que me robaron. –

-Normal, aún si hubieses llegado al verdadero edificio, hubieses pagado y luego habrían enjuiciado al dueño del edificio y quizás hubieses perdido tu dinero de peor forma. –

-Lo que quieras, pero lo del a fianza se lo ha inventado, ni siquiera nos llevaron al juzgado, encima nos tenían ahí sin información ni hostias, seguro el weón se puso a investigar por donde crujirnos para poder quedarse con el dinero. En todo caso ¿Dónde estaban los de la banda esa? ¿Los mataron a todos?, porque no los vimos ni en la comisaría ni en la patrulla ni nada, seguro ellos también dieron su lana y los soltaron. Mi tienda es más normal que esa comisaría; Malditos corruptos.

-Como te gusta pensar mal de la gente eh... –

-¡Mira quien fue a hablar! –

-Vale, me callo. –

Y así nos fuimos hasta casa, o bueno, hasta el tramo de carretera donde Mazz me dejaba para subir el cerro. Llegamos hasta allí algo tarde, a mi parecer ya eran casi las seis de la tarde y estaba nublado, cosa que empezaba a ponerme nervioso porque en la casa se mascaba la tragedia.

Me despedí de Mazzota, el se fue un tanto enojado, no conmigo, si no con la vida.

Empecé a escalar lentamente mientras se ponía cada vez más obscuro y yo me cuestionaba el cómo y con qué palabras le explicaría a Dash porqué estaba llegando tan tarde. A menos que decidiera ponerme a hacer ejercicios toda la noche para recuperar el día, ya lo habíamos perdido, así que imaginé que estaría enojada por mi aparente falta de compromiso.

Me quedé un rato vagando a las afueras de la casa pensando en las palabras que usaría, hasta que se me ocurrió una idea. Me tiré al suelo y empecé a revolcarme como loco, me ensucié el pelo y me golpeé contra un árbol.

-¡Rainbow, que me han asaltao y casi me matan y la he pasao muy mal y hay que me duele mi... costilla! – Exclamé dramáticamente entrando a la casa hecho un desastre, cojeando, y abrazando un costado de mi torso con mi brazo izquierdo.

Miré el interior de la casa, las luces estaban todas encendidas, la tele igual, pero parecía que Rainbow no estaba por ningún lado.

-Joder, de la que me he librao. ¿Ahora donde se habrá metido? ¿no se habrá ido, verdad? – Me pregunté aliviado y un tanto preocupado, aunque ya no tanto, porque se me estaban empezando a hacer normales esas desapariciones repentinas de la poni, era como cuando un gato sale y no lo ves hasta el día siguiente.

Pero que va, la bicho si estaba en casa, pues segundos después de que yo me relajara la escuché bajar del sofá, y después salió un tanto rara por un lado hacia el pasillo que dirigía hacia la puerta trasera, donde yo estaba.

-Ehmm... jeje... Hola Rainbow. – Le saludé esperando el golpe.

Pero en lugar de ello la pegaso intentó caminar, hacia adelante, se sentó como si estuviese mareada, sacudió la cabeza y se aclaró la garganta.

-Hola...Jex... – Dijo con un tono bastante extraño, no estaba enojada, parecía mas confundida que otra cosa.

Luego me sonrió como si estuviese nerviosa, al igual que yo también lo hice. Ambos nos mantuvimos así hasta un rato en el que ninguno de los dos hicimos lo que el otro pensaba que haría.

-¿No... no estás enojada? – Le pregunté mientras me acercaba cauteloso a la cocina para beber agua y buscar algo para comer, que no había comido nada desde el desayuno.

-Si. – Dijo sonando poco convencida, y al ver mi reacción de miedo y pánico, se retractó y dijo que no sacudiendo su cabeza.

Era extraño, demasiado... aún para ella.

-Ah... que bueno. – Dije, luego tomé agua y algún pedazo de fruta que encontré para comer.

En eso Rainbow empezó a reírse sola como si estuviera loca.

-"Esconde los cuchillos, cabrón, ya está empezando"... "¿el qué?"... "¡Rocket to insanity!"... Pensé un tanto asustado por su repentino ataque de risa. - ¿Rainbow... e... estás bien? – Le pregunté mientras me acercaba hacia ella con cuidado y miedo.

Ella asintió con su cabeza. Parecía normal, aunque a veces daba tumbos con su cabeza y se reía sola por pequeños intervalos de tiempo forzándose a calmarse.

-Bueno... – Dije e intenté cruzar hasta el sofá para sentarme y ver la tele.

-No. – Dijo la pegaso empujándome lejos del sofá hacia la cocina.

-Pero... espera... ¿a qué coño huele?, ¿Rainbow? – Dije percibiendo un olor que la verdad no me agradaba oler proviniendo de la pegaso. Me agaché. – Rainbow, a ver, di algo, no me creo esta mierda, dime algo. – Le pedí a la pegaso para ver si me echaba su aliento.

La pegaso negó con su cabeza, pero de todas formas el olor era muy fuerte e impregnaba toda la casa, y no me había percatado por estar pendiente de si la pegaso me mataría o no. ¿Pero a decir qué coño iba a matar? ¡Si estaba más borracha que la cresta!

-Rainbow, ¡¿de donde coño has sacado alcohol?! apestas a cerveza, me cago en..., cómo... o sea, ¡¿por qué?!, yo... – Decía inconcluso intentando explicarme cómo, por qué, cuándo, dónde, y quién, hasta que fui hasta el sofá mientras le pegaso se descojonaba de mi reacción. - ¡Me caago en la leche!, Pero... pero cuando, o sea, cómo, ¡Rainbow! – Exclamé al ver que tenía un grupo de botellas de bebidas alcohólicas vacías frente al sofá. – Coño, sé que no aparecí en toda la tarde, pero no era para tanto, pero, espera, ¿Te dio un bajón por la tarde y atracaste una licorería o de donde coño sacaste todo esto? – Le pregunté a la pegaso y luego ella se tambaleó hasta la tele y me trajo un papelito.

-¿Qué esto? Una nota de suicidio, ¿no has logrado el coma etílico?, a ver... – Dije y empecé a leer la nota que me había traído la pegaso. – "Sé que estás solo Jex, así que te dejo esto por aquí para hacértelo más llevadero y te montes una fiesta con tu poni assakjaksjaksjaks; Xcabex", cabex culiao weón, entonces esto era de lo que hablaba cuando lo escuché en el bosque; pero si el weón sabe que yo no bebo, carajo, a ver. El oktoberfest que se ha montado la... weona esta con el regalo del cabex. – Dije y me acerqué las botellas que Dash estuvo tratando de esconder delante del sofá. – A ver, te has bebido TÚ solita una botella de tequila, cuatro cervezas, una botella de sidra, lo cual imagino que es normal, y un vino... pero, pero coño, ¿Dash pero cómo te bebiste esto?, si está más caducao que la cresta; del año cincuenta y ocho dice... a esta le va a dar un indigestión seguro... y ya verás mañana con la resaca la que me va a montar cuando se despierte. – Decía mientras revisaba las botellas que tenía la pegaso tiradas en el suelo. – Carajos... al menos la bronca que me ahorro con eso de que falté al entrenamiento es un buen lado positivo, eso si, se ha pasao, se ha pasao, coño, se ha pasao, esto es mucho incluso para ella. –

-¡Jex! – exclamó la pegaso llamando mi atención.

Me puse de pie.

-¡No te bebas más el vino que está caducao! – Le ordené a la pegaso e instantáneamente recibí literalmente un braguetazo en toda la jeta.

Sip... si lo hizo. Me lanzó sus...

-Qué es... ¡ayayayay la verga! – Exclamé al tiro me di cuenta de que había cogido con mis manos ropa interior usada de Dash y la arrojé lejos. – Rainbow, aléjate... no, ¡no! – Decía al ver que la borracha se estaba empezando a acercarse a mí con una mirada que no me gustaba nada y me hacía recordar cada vez más la pesadilla que había tenido noches atrás.

Pero la pegaso no desistía y continuaba acercándose intentando hacer de su mareo por borrachera un contoneo seductor.

-¡Cu-cuidado, ¿eh?!, ¡Q-que-que tengo una botella! – Exclamé y cogí la botella de vino del suelo.

La pegaso sonrió pícaramente al ver que sostenía la botella, lo cual básicamente me traumó.

-A ver a ver, que esto es para intimidación, no para... ehh... yo... ehh ahh, ¡Tengo una almohada, no te metas conmigo que tengo una almohada! ¡Estoy re loco! – Le advertí después de dejar la botella a un lado y tomar un cojín del sofá e intentar a amenazarla con él agitándolo en el aire en plan psicópata.

En ese momento la pegaso saltó sobre mí, se aferró a mis hombros, empezó a hablarme cariñosamente en Equestriano, luego acercó su cara, di un paso hacía atrás, y antes de que provocara un infarto, resbalé con un pequeño charco de, quizás alguna bebida, y caí al suelo de espaldas todo hecho mierda con la pegaso flotando sobre mí; enseguida me recogí alejándome de debajo de ella e intentando no mirarla, ya que... pues no traía nada. No me había dado cuenta de que no llevaba su toga ya que, no me importó que no la llevara en el momento que entré a la casa, sin embargo ahora si empezaba a perturbarme un poco el hecho de que estuviese desnuda, y encima borracha.

-Hummmm. – Murmulló descontenta mientras descendía y empezaba a caminar a mí alrededor.

-"¡Señor cerebro, dígame qué coño hago!"... "Ehhh, no estoy"... "Pero..."... "¡He dicho que no estoy, coño, déjame en paz!"... "Esto es una pesadilla"... "No es cierto"... "Ah pero pa' eso si estás, ¿verdad, cabrón?"... "Pues no sé webón, pregunta en el piso de abajo"... "No me responde"... "Entonces pregúntale al corazón"... "¿Por qué?"... "Yo qué sé, es lo que siempre se dice"... "Vale, a ver... ¿señor corazón?"... "Cómo no arregles esta mierda, dejo de bombear sangre y a tomar por culo tu puta madre, aweoniao de mierda"... "Jodeh, no pos... que amoroso el tío"... "Ya, ya, a ver, dile que la amas, a ver si así se le corta el rollo y deja de joderte, si está borracha, no se va a acordar"... "No se yo, eh..." – Pensaba mientras le veía mirarme detenidamente.

- ¡Diez! – Exclamó sin importarle nada con su tono autoritario perturbado por su ebriedad y expulsando ese aliento a alcohol que inundaba toda la casa.

Me dedicó una mirada seria y enseguida me puse a hacer flexiones que creí que era lo que me había ordenado. Al momento de empezar, la pegaso suspiró relajada y se subió a mi espalda acostándose sobre ella.

-Rainbow, que-¡Aaahg! – Exclamé al ceder mis brazos y desplomarme con la pegaso encima de mi espalda.

Intenté levantarme, quitármela de encima, pero la pegaso permaneció sobre mí y empezó a acariciarme el pelo como si fuese un gato y ella la villana cliché.

-Rainbow, estás empezando a preocuparme un pelín y... qué... jajaja... ¿qué haces? – Le preguntaba a la pegaso que estaba empezando a meter su hocico entre mi pelo.

Dash rió levemente al ver como estiraba mi cuello para alejar mi cabeza de ella, cosa que aprovechó en ese momento pasa morderme el cuello.

-Aayayayayy tu puta madreee. – Le reclamé, aunque no me mordió tan fuerte, a la pegaso mientras volteaba a verla.

Ella me sopló su aliento a la cara y continuó riendo de mis reacciones mientras me decía cosas en equestriano.

– Rainbow, coño, estás mal, pero mal de fatal; te me quitas de encima en tres... dos... uno, ¿Qué ha pasao? – Me pregunté al ver que le pegaso dejó caer su cabeza a un lado de la mía. – Rainbow..., ¿Estás en coma?, oye, oyeee..., perfecto, se ha quedado dormida. – Dije sarcástico. - ¿Ahora cómo coño...? – Decía mientras me mecía para intentar tirarla hacia un lado.

Logré hacerlo y me levanté del suelo sobándome el lugar donde me había mordido.

-Ala, a dormirla, joder, ¡bicho, que eres un bicho! – Le dije a la pegaso que estaba allí tirada en el suelo durmiendo plácidamente sin saber que al día siguiente estaría totalmente escoñetada por la resaca. – Qué tienes una suerte de que yo no sea un cabrón, y que tenga mis principios aquí en la palmada de mi mano... "Y que eres un idiota", ¡También tiene la suerte de eso!, si es que... es muy fuerte, la weona me ha atacado, en plan Jenny, la que... la ¡mierda!, tengo que limpiarme esto, como se quedé la marca para mañana y como la weona psicópata lo vea, me mata, ME PINCHE MATA, y si no, lo hará esta otra psicópata, seguro que mañana Miss Racionalidad se despierta con recuerdos borrosos sobre esto, y cree que abusé de ella o que se yo, si es que le encanta montarse películas... "mira quien fue a hablar", jódete, weón, jódete. Ay cabrón, que me tengo que quitar esto pero ya. – Decía antes de correr al baño para intentar desaparecer la marca de la mordida de Dash.

Y estuve un rato intentando inútilmente aliviar esa marca que me había dejado Dash en el cuello.

-Cómo coño aprendió a hacer esto que durase tanto, no creo que los ponis se lo hiciesen, tienen pelaje, debería ser un tanto asqueroso llenarse la boca de pelo solo para eso. Si es que no tenía que haberla dejado ver la tele. – Me decía a mi mismo frente al espejo del baño.

-¡Jeeex! – Dijo melódicamente la pegaso llamándome desde la sala aún sonando borracha.

-Cago en todo, se ha despertado, pero si no durmió nada. –Dije y salí del baño a ver que quería la bicho, porque pensé que si se metía en el baño iba a ser peor. - ¿Qué pasa Rainbow? –

Enseguida la pegaso se acercó a mí volando, acercó su cabeza hacia la mía, luego la alejó, y me dio un cabezazo.

-Aaaay veergaaa, ¿y eso cómo por qué? –

Rainbow respondió en Equestriano en plan indignada mientras se cruzaba de patas, luego empezó a preguntarme cosas mientras se ponía cada vez más dramática y complicada.

-"¿Qué está diciendo?"... "No sé, igual se ha puesto mal porque la rechazamos y la dejamos tirada"... "¿Tú crees?"... "Pues... podría ser, mírala nada más..." – Pensaba mientras la pegaso aparentemente se elogiaba a sí misma y a su físico para luego preguntarme cosas. – Ya, Rainbow, cálmate, cálmate, que te doy así…, no joda, o sea, te emborrachas, me atacas, te evito para evitarte hacer algo que no quieres, ¿y tú te encabronas por eso?, si es que estás mal, estás mal, ¡anda, vete a dormir, que me tienes contento! – Le ordené señalando su habitación. – Joder con la borracha. –

Entonces ella se acercó a mí con cara de que se iba a volver ebria violenta rompe cosas...

-Pe-pero si no quieres no, tampoco... – Decía ahora acojonado mientras me alejaba de su cara dando marcha atrás.

La pegaso levantó su pezuña y yo me cubrí el rostro de por sí en reparación y cerré mis ojos; pero enseguida Rainbow Dash sale disparada hacia el baño. Nuevamente me habían salvado las consecuencias de su tontería alcoholística.

Suspiré.

– Le dije que el vino estaba caducado. – Comenté para mí mismo afuera del baño donde Rainbow estaba vomitando.

-¡Je...jex! – Exclama la pegaso cogiendo aliento.

-Ahhh. – Me quejé. - ¿Debo entrar? –

-¡Jex! –

-Está bien... – Acepté a regañadientes y entré al baño, donde la pegaso me pidió con ademanes que le sujetara el pelo. - ¿O sea, neta?, pero si tienes el pelo... bueno, está un poco más largo de lo que está en la serie pero no te vas a... –

-¡Jex! –

-Vale vale, coño, joder, sujetándole el pelo ahora a la weona mientras vomita, si es que... me voy superando cada día. – Dije con sarcasmo mientras tomaba la melena y el fleco de Rainbow para evitar que se ensuciaran con su vómito.

Era incómodo y asqueroso al mismo tiempo. Vamos, ¿cuantos weones han tenido que sujetarle el pelo a su "ídola" mientras esta vomita debido al exceso de alcohol que se tomó?

-Yo mejor me quito de aquí porque esta pose no me gusta nada. – Dije, ya que estar sujetándole el cabello desde atrás... se veía fatal, más aún porque ella técnicamente estaba desnuda así que me puse a un lado. – Rainbow, pero acércate un poco más, tampoco es una competencia, que estás salpicando todo. Eso... woh woh, tampoco tanto, no te me vayas a caer ahí dentro que tú ahora no te puedes valer por ti misma, y como tenga que bañarte yo..., pues no; antes de meterme en la ducha contigo para que me tergiverses mañana, primero te sacaría fuera, y te echara unas cuantos baldes de agua encima hasta que estés limpia. – Le decía a la pegaso, que estaba bien mareada. – A ver, sube, sube las patadas, ya, ahí, ahora, no te resbales, ya... tranquila, respira. – Le dije a la pegaso posicionándola para que estuviese "más cómoda" apoyada en el borde en lugar de chocar el cuello contra el inodoro y la acariciaba suavemente soltando su melena pero no el fleco.

...

Momentos después, Rainbow se calmó, se sentó en el suelo y me hizo un ademán para que me agachase.

-Gracias... - Me decía en tono de susurro apoyándose en mis hombros mientras me daba un suave beso en la mejilla y segundos después un débil golpe con su pezuña en el mismo lugar diciendo algo en equestriano.

Luego se echó a un lado quedándose aparentemente dormida abrazada a la taza como una borracha cualquiera.

-Adiós, loca. – Me despedí cariñosamente de ella alborotándole el fleco y dejándola sola en el baño junto con una botella de agua que le había traído de la cocina.

Dejé las luces encendidas, apagué la tele, puse las botellas en un rincón, me lavé un poco la mejilla, y me metí en mi habitación agotado, a pesar de que era aún temprano, no más de las siete de la tarde, cosa que me dio a saber el reloj que Rainbow había dejado en mi habitación esta mañana. Ajusté la alarma y me eché a dormir con la promesa de que el día siguiente iba a ser interesante.

Rainbow con resaca después de haber bebido y atacarme, junto con el peligro de que Jenny descubriese la mordida que me había hecho la pegaso en el cuello, sin mencionar lo que me pondría hacer la pegaso para "recuperar" el día de entrenamiento que hoy se había perdido debido a que yo, bueno, a mi me arrestaron, y ella se pasó de borracha. Aún así, con todos los posibles problemas que podría tener al día siguiente, imaginarme a Dash avergonzada y arrepentida por el ataque tan gratuito y salvaje que casi la hace tocar fondo conmigo de no ser por mi temple y tontería, me hacía reír y de alguna manera, sentirme bien. Y así me dormí, esperando que Rainbow también lo hiciera, por el resto de la noche.

Aunque..., no dejaba de preguntarme qué cojones pasaba por la cabeza de la pegaso, o si es que había algo más en la bebida que Cabex había dejado en el bosque, algo como un estimulante para caballos infiltrado en alguna de las botellas. De todas formas me sentía mal por Dash, se notaba a leguas que tenía problemas por carajasos, o sea, muchos, y quería ayudarle, pero no veía como sentarme frente a ella a hablar de sus problemas para intentar solucionarlos. Pero por otro lado, quizás solo haya sido un desliz por estar demasiado ebria y yo solo estuviese imaginando cosas, como siempre.

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...Continuará


Y pos así xd. No planeaba acabar el capítulo aquí, pero a fin de cuentas si me ponía a alargar terminaba trancandome y retardando su subida así que... prefierí no liarla y publicarlo de una vez.

Bueno, espero que les halla gustado, a ver que pasa ahora xd

Gracias a todos por leer y dar su opinion de este demsadre ;W; os quiero, y recuerden que cualquier señora crítica es bien recibida Dx, y seh, ya casi son dos años de fic y voy bien lento xd... perdón por eso a-e; En fin, Adios, y nos vemos en el próximo capítulo ^^