Holaaa... "No mames, nueve días DX!", si si... yo..., no tiene tanto merito eh, porque, el capítulo... pues es corto y en parte bastante de relleno, lo pude subir hace dos días pero no encontré como hacerlo, como mejorarlo para que fuese... no sé, ¿disfrutable?, el tema es que el capítulo es corto y realmente no lo veo yo muy animado que digamos xD. Este es el tipo e capítulos que podría haberme saltado... pero ya está escrito, así que..., bueh xD, como espero no tardarme tanto en subir el próximo (a menos que se haga muy largo), espero que me perdonen por este capi que, si, si que es de relleno xD, no como el 17 que era necesario en varios aspectos, este si es verdad que... vamos, no sé. Igual se debe a que lo escribí estando enfermo, de hecho aún tengo secuelas, y pues hoy no me encuentro muy de buen humor la verdad. Así que para concluir aquí, lean el capítulo, y no me crucifiquen por fome xd. Me esforzaré más en el siguiente que me tiene que quedar bien sí o sí X(, de hecho el próximo no lo publicaré hasta que me convenza DX
Bueno, ahora si, los dejo para que lean, si no se aburren, les daré un premio.
...
Me desperté. La alarma estaba a media hora de sonar. Había dormido bien así que no tenía más sueño, y extrañamente tenía muchas ganas de empezar el día; me encontraba de muy buen humor para estar despierto a las cinco y media de la mañana.
Me senté un momento en el colchón, tomé mi toalla que estaba a un lado, luego me puse de pié y me dirigí al baño para darme una ducha. Pero en cuanto abrí la puerta para entrar...
-Lol, pero si sigue aquí. – Susurré sorprendido al asomar mi cabeza por la puerta y ver que la pegaso seguía echada en el suelo del baño a pie de puerta evitando que esta se abriese suficiente como para dejarme pasar.
Con ese día ya serían dos sin bañarme, y teniendo a Jenny encima ahora más que nunca, prefería cuidar un poco más mi señora imagen personal para que no se llevara tan mala impresión de mí. A ver, quería alejarme de la weona, pero no quería desagradarle, porque, hombre, para una tía que conozco y no me golpea la primera vez que abro la boca..., además también era e iba a ser mi compañera de trabajo por un buen rato, así que tampoco quería cagarla por eso. Aunque principalmente tenía ganas de bañarme para lavarme el pelo, que se me estaba poniendo grasoso y de vez en cuando eso me molestaba mucho.
Entonces decidí ir al mini refrigerador, sacar unas pocas botellas plásticas de agua, ir a la bolsa de suministros al lado del escritorio negro donde estaba la tele, y sacar otro bote de champú para después irme a fuera a lavarme el cabello.
Una vez terminé de sacarme el champú, al ver que sobró agua, me cepillé y luego restregué un poco mis brazos y cara, y como nuevo. Bueh, quizás no tanto, aún me sentía como que no me había bañado nada, pero lo que importaba era no oler como un loco. Y eso con un desodorante y ropa limpia se arreglaba casi por completo.
En eso recordé que también debía lavar la ropa sucia, pero con Dash bloqueando la entrada al baño, que yo creía era el único sitio de donde podía sacar agua, decidí dejarlo para cuando regresara del trabajo y Dash se hubiese despertado y salido del baño.
Ya a las seis de la mañana, estaba listo. Y como tenía una energía que no era normal, además de sobrarme al menos treinta minutos para hacer cualquier cosa, me puse a barrer la casa, así porque sí, me entraron ganas, y como Dash ensuciaba mucho saliendo y entrando a cada rato, decidí darle un pequeño y rápido mantenimiento a la casa mientras hacía tiempo para bajar la montaña e ir con Mazz a trabajar.
...
Y así me entretuve un rato, limpiando la casa mientras escuchaba a la pegaso roncar como si estuviese en una competencia. Y justo terminé, que ya me tenía que ir bajando del cerro, me encontré lavándome las manos en el grifo de la cocina.
-Si es que soy tonto..., pero tonto... tonto... jajajaja. – Me reí al ver que pude haberme cepillado en ese grifo, metido la cabeza allí y lavármela, e incluso coger agua para lavarle al menos la ropa a Dash. Pero ya era tarde para eso, así que cogí mi desayuno frutal que había puesto en una bolsa (la misma de siempre), y me fui trotando montaña abajo para mínimo hacerle un poco de caso a la pegaso.
Al llegar abajo, justo estaba Mazz llegando con el auto. Le saludé feliz de la vida sin prestarle atención y me subí al auto en el asiento del copiloto.
-Ahh... soy feliz weón. No sé por qué, pero... – Eso decía recostado del asiento contemplando el cielo antes de ver al friki y percatarme de que llevaba puesto un pasamontañas negro. – Ay no mames... –
-¡Vamos a quemarlos, vamos a quemarlos a todos! ¡Que se joda la comisaria de mierda, que ardan todos esos hijos de puta y se calcinen entre las llamas! ¡PURIFICALO, PURIFICALO! – Exclamó el Mazz ahora en plan sociópata esquizofrénico a pesar de no tener la máscara encima.
-No, no, no, coño, no. Mas movidas psicóticas de las tuyas, no; La última vez que quemamos una comisaría fue para eliminar las pruebas que nos vinculaban con el robo de aquel banco y el fichaje previo que nos habían hecho para borrar nuestros datos en plan hombres de negro. – Dije sacándole el pasamontañas.
-Ñeehhh. – Gimió el friki quejándose de mi negativa. - ¡Te pago! –
-Pff, pero si ya no tienes dinero que te sobre. –
-Pos eso, cuando lo recupere. –
-¿Y tú crees que eso lo tienen en la comisaría?, macho, eso ya lo habrán gastado o metido incluso en el banco o se lo habrán llevado a sus casas. –
-¡Aaaarrghh, malditos corruptos!, ¡ahora con menos ganas pago los impuestos!, ¡que se jodan! –
-Ala, como si pagaras algún impuesto. Hombre, yo pensaba que al menos pagabas la luz. –
-Yo... –
-Meeh'arranca que luego no llegamos a ningún sitio. – Interrumpí al friki para que empezara a mover el auto. – Y encima el cabrón quería tener un baño, vamos, para no pagar el agua tampoco, si es que... –
-Y ¿Cómo se supone que gane dinero si tengo que gastar la mitad en impuestos? –
-No exageres, ¿cómo la mitad?, en todo caso, si no quieres gastar dinero ni en empleados, ni en impuestos como luz y agua, dedícate nomás a vender por internet. Que es una alternativa más bonita. –
-Eso ya lo hago, pero es que si pones que tienes una tienda da como más confianza. En todo caso hago un servicio de técnico también, y necesito un sitio donde trabajar. Y te recuerdo que eres mi empleado, si dejo la tienda, tú te quedas en paro. –
-Ya, ¿pero podrías pagar los impuestos para estar mas tranquilos? -
-¡Nunca!, me han robado. -
-Pues nada, hombre, tu le robas al estado, y el te roba a ti. Uno por uno no es trampa, weón. –
-¡Pero no es justo! –
-De a bola que si lo es, no te hagas la víctima, que te pueden meter preso por evasión de impuestos o algo así. –
-Pues dejaré de hacer facturas. –
-No, cabrón, no, deja tus mamadas. Que luego empiezas en plan culero subiendo los precios y manipulándolos como te da la gana aprovechándote del desconocimiento de los clientes de mierda. –
-Coño, ¿pero sabes cuánto papel se ahorraría? ¿Cuántos árboles se salvarían?, Jex, hay que evitar la desforestación indiscriminada. –
-Y ahora se me pone ecologista... si es que ya..., tú lo único que quieres ahorrar y salvar con esa idea es el dinero que gastas en papel para imprimir las facturas. –
-¿Y tú por qué estás tan toca pelotas hoy?, se supone que el que te da consejos y te aleja de los males soy yo, no al revés. –
-No sé, me he levantado... pues de buen humor. –
-¿Y eso?, ¿Rainbow ya se te declaró? –
-Noo, bueno, no sé... –
-¿Cómo así? –
-Pues nada que... ayer, creo, Rainbow encontró el regalo que el Cabex dejó en el bosque para mí el otro día. –
-¿Y que era, un hentai? -
-Pues resulta que el maraco lo que hizo fue envolver un montón de botellas de cerveza, vino, y esas madres, y pues cómo yo no aparecí en todo el día, la weona aprovechó, y se las bebió todas ella sola en la tarde. Total que estaba más borracha que la cresta cuando llegué a casa ayer. –
-Ya, ¿y qué pasó? –
-Pues que... me atacó, y ya, no sé qué ni por qué ni una weá, y ya; pero no es por eso que estoy feliz hoy. –
-Pero ¡un ataque!, ó, un ataque... –
-Ah, y me mordió. – Le dije mostrándole la marca que me había quedado en el cuello.
-LOL..., a ver, no mames. Bueno, acomódate bien el cuello de la chaqueta para que Jenny no te lo vea. –
-Fue un ataque, pero no pasó nada, ella se durmió, luego me despertó, intentó pegarme, luego vomitó, y se quedó dormida tan tranquila, de hecho todavía sigue dormida. Y no daré ya más declaraciones. –
-Yo no sé... yo creo... que la Dash te quiere más a vos que la Jenny. –
-Y dale, ¿quieres parar ya con tus ideas absurdas a cerca de que si me voy con una, si me voy con otra?, no me voy con ninguna y yastá, esto no es una telenovela. –
-Hombre yo lo digo porque igual a Jenny solo le atrae tu... ehmm, físico, eso suena extraño porque tampoco estás tan buenote, pero, es lo que hay. Sin embargo con Rainbow, podemos decir que... al no atraerle tu físico, se fija más en tu personalidad, y anda que no hay que darle mérito a alguien por enamorarse de tu forma de ser. Si es por lo que la gente te odia. –
-No pos muchas gracias por el cumplido ¿eh? –
-No te lo tomes así; es solo..., míralo así, a Jenny le gustas porque eres el típico rubito de ojos azules que generalmente aparece en tanga en las fantasías de las minas, solo que vos tenés menos músculos y no tienes el nombre de ella tatuado en tu pecho, pero es así. Mientras que Rainbow Dash, por más poni que sea, es la única weona, que a pesar de tus mamadas, se mantiene junto a ti, se preocupa por ti, te cuida, y aprecia por razones más allá de tu aspecto físico que por otro lado no le sube ni le baja. Entonces, veo como que Dash es un mejor... –
-Vale, vale, deja un momento que ya te doy el Oscar. –
-Yo solo digo... –
-Pues diga, diga, que de todas formas no te conviene que Rainbow se encariñe mucho conmigo. Recuerda la apuesta. –
-Preferiría perder la apuesta y pagarte una "pensión" para que vivas felizmente enamorado, a ganarla y que sigas de pendejo. –
-¿Pff, y qué puede hacer el amor por mí para que no siga de pendejo? –
-El amor cambia a la gente. –
-Sí, la vuelve más imbécil e irracional. –
-... Hahh. – Suspiró el friki. - Solo te diré que, desde que llegó Rainbow Dash, pasaste de ser un parásito en la Mansión, a vivir solo, trabajar, ejercitarte, y preocuparte por el bienestar y pensar de otras personas; Pensátelo. -
-Pero... yo... tú... ¡eso no...! ... Meh. –
Y así me dejó el weón, todo consternado. Coño, si, estaba empezando a reconstruir mi vida, y todo era a raíz de la pegaso, pero... eso no significaba que yo estuviera colado por ella, ¿o sí?, no, lo que era es que me preocupaba por ella, quería darle un sitio donde vivir... y así. "Si weón, si...", ¡que si! "Ya,", y dale..., "¿pero qué estoy diciendo?", hhmmhmhmrrggr.
...
Al rato, luego de varios intentos fallidos de responderle a Mazz, llegamos a la tienda. El friki, a pesar de que le dije que ya no me dolía nada, me sacó del auto para ahorrar el tiempo que yo tardaba en salir.
La mordida de la pegaso estaba al lado izquierdo de la base de mi cuello, por lo que intentaría mantener a la que te conté a mi derecha y procurar acomodarme a cada rato el cuello de la chaqueta para cubrir la marca mientras nos acercábamos al a la entrada del a tienda y Mazz se disponía abrirla.
-Mira, ya llegó tu princesa de trapo. – Le dijo Brenda a Jenny dándole un codazo.
-A ver..., Jenny, ¿tú surfeas? – Le pregunté a la chica de cabellera castaña y suéter negro.
-Ehh, no... – Respondió esta un tanto confusa.
-Ah, como te veo con esa tabla... -
Enseguida el nigga ahogó una carcajada y se cubrió la boca.
-No tiene gracia. – Me dijo la semi-rubia gruñona.
-Pues el Fer se ha reído. – Dije señalando al susodicho.
Brenda gruñó furiosa y se cruzó de brazos mientras miraba despectivamente hacia un lado.
Mazzo abrió la puerta y me fui felizmente a buscar mi banquito y mi camisa negra a la trastienda. Me puse dicha vestimenta y me acerqué a la entrada de la tienda con el también ya mencionado asiento de madera de menor estatura. Me senté, y vi que Jenny me guiñaba un ojo, no supe responder así que solo alcé la mano para saludar, y luego me quedé en "stand by" mirando la calle mientras pensaba en mis cosas.
-"Entonces Dash nos atacó porque..."... "Joder, ¿otra vez?"... "Pero si no lo hemos discutido ni una vez"... "Bueno ya, a ver, pero, de todas formas es medio no mames, pues... ¿Por qué nos atacó? Pues porque... ¿estaba ebria? ¿Para empezar?, Ebria, sola, triste, deprimida, gris, taciturna, hundida, abatida, confundida, desorientada, debilitada, vulnerable, perdida, dolida, nostálgica, despechada, encarcelada por sí misma tras una rejas de papel que la observaban y reprimían sus sentimientos al ella misma considerarlos enemigos creados por su propia mente donde se preguntaba una y otra vez "¡¿Por qué?!" Sobre la situación que actualmente le está tocando vivir, pero tiene que asumirlos, y eso le duele, necesitaba sedarse, perderse en un limbo para evadirlo todo, y como la mayoría, tomó aquel depresivo disfrazado de anti-depresivo llamado alcohol que la volvió verga y acabó, por despecho y desesperación, atacándonos como una salvaje intentando subconscientemente restaurar su imagen de depredadora que aparentemente perdió en Equestria no sabemos hace cuanto tiempo, pero según parece lleva ya un buen rato colgada, y el hecho de saber que posiblemente no vuelva a tener la oportunidad con nadie, la hizo recurrir a lo anterior mencionado."... "No pos... que drama."... "Hola, ¿que ha pasao?"... "Que me acabai de...¿qué?, o sea tú, yo..." ... "¿eh?"... "No sé"... "¿Me ibai a preguntar algo?"... "No pos que... que por qué crees que Dash nos atacó"... "Yo que sé, esa weona está loca..."... "Ah..."... "¿y tú que crees?"... "Bueno yo... yo estoy medio traumado... me siento mal por Dashie"... "¿Por?"... "No... no sé, una cosa que... escuché"... "Ahh..." –
Y ahí quedé confundido porque no sé de donde cojones había sacado tales conclusiones que ponían a Dash en un mar de lágrimas y tristeza extrema que ni yo naciendo diez veces podía lograr. Pero, ¿por qué se rebajaría a atacarme si me veía como un insecto?, ¿le dio morbo?, ¿y por qué se emborrachó? ¿estaba deprimida, o solo lo hizo porque era una ebria?, nadie sabe. Excepto yo. "Puto...", ¿y ahora qué?, "Que si sabes, para qué coño creas intriga, de todas formas no lo dirás como hiciste con lo de Soarin, maldito, malditooooo", bueno pero no te enojes... pronto... a ver... si, posiblemente, pronto lo diga. "Mas te vale, mi waifu no es de las que se tiran al primer bicho raro que se les cruza por en frente", hombre, duele, pero el fandom dice muchas otras cosas..., "hijos de puta", woh, tampoco así, en todo caso, deje así y queje'quieto.
...
Pasé un tiempo pensando en el tema, hasta que llegó Jenny y me interrumpió para plantearme un montón de cosas a acerca de la cita que íbamos a tener al día siguiente. Tuve que coger un papel y tomar nota de todo lo que me decía: Donde íbamos a ir, a que hora, donde nos encontraríamos, como tenía que vestir, y algunas que otras indicaciones que vamos, la tía se había montado una película y yo, agobiadísimo casi me dan ganas de pegarme un tiro.
Mientras me dictaba todo un poco más lento, porque le pareció "tierno" que quisiera anotarlo todo, de vez en cuando me veía extraño el cuello, lo que hacía que yo me pusiese tenso; Si, estaba inclinada a mi derecha; y no podía girarme porque confirmaría sus sospechas de que estaba ocultando algo. Intenté distraerle sonriéndole amablemente preguntándole cosas sobre la cita pero vomitando continuamente por dentro y por alguna razón imaginaba a Dash mirándome de patas cruzadas un tanto... enojada. Bah, era mi imaginación.
Sin embargo llegó el momento en el que Jenny intentó acercar su mano al cuello de mi camisa cuando no estaba prestando atención y...
-Oye, Jennifer, linda, puedes venir a atender al señor, yo tengo que completar unas cosas allá atrás. – Dijo Mazz pidiéndole amablemente y con palabras bonitas a la loca que se fuese detrás del puto escritorio y se quedase ahí un buen rato.
-Está bien. – Respondió la chica enderezándose y volteando su cabeza hacia donde estaba el friki. – Luego seguimos hablando, ¿si? – Me dijo.
-Si, anda tu a... lo tuyo, jeje... –Respondí riendo inocentemente mientras levantaba mi brazo derecho y rascaba mi nuca disimuladamente para ocultar más la parte de mi cuello donde estaba la marca.
Jenny se dio la vuelta, luego me dedicó una última mirada y finalmente fue a atender al señor que le había dicho Mazz. Por su parte el friki antes de meterse a la trastienda, me hizo una seña de "Por un pelo, boludo, por un pelo", yo solo pude reír un poco nervioso y rascarme la cabeza pensando en que por poco me voy a la mierda. Vamos, no quería que la película de la weona cuajase, pero tampoco quería que me creyera un cabrón, así que..., estaba metido en un lío, que no sé por qué cojones no la dejé creyendo que me gustaba Rainbow. Aunque en ese caso me hubiese tenido que inventar una relación ficticia y meh.
Al rato, cada vez que Jenny intentaba alejarse del trabajo para acercarse a mí, Mazz, y por coincidencia Brenda y los muchachos, la detenían distrayéndola con otras cosas. Lo cual me pareció curioso, no lo hacían a posta, pero me ayudaron a mantenerla lejos hasta que fue la hora de cerrar.
Se me hizo más fácil esta vez pararme del banquito y ayudar a los demás a ordenar sus cosas evitando los continuos intentos de Jenny para acercarse a mi cuello en plan zombi.
...
Al final cerramos, nos despedimos, todos buena onda, Mazzo seguía un tanto perturbado por que lo habían robado, sin embargo nunca le dijo nada a nadie a cerca del tema. Finalmente cuando ya estábamos a punto de irnos el friki y yo, Jenny se me acercó para despedirse de mí dándome un sospechoso abrazo; entonces empezó a llevar su mano hasta mi hombro, logré tomársela, y sin pensar nada, me alejé un poco y se la besé.
-Nos vemos mañana, princesa. – Le dije, sonriendo, porque estaba a punto de descojonarme por los nervios.
Aunque si pude escuchar como Mazz se aguantaba la risa. De todas formas, por mas cursi que fuese todo, la tía se quedó un tanto sorprendida mientras recogía su mano llevándosela a su pecho luego de yo soltársela. Aparte de su cara confusa a medio ruborizar, vi que se rascaba un poco el lugar de su mano donde le di el beso, eso solo significaba una cosa, poseía el beso de la muerte. Vamos que le había dado un pequeño corrientaso al besarle la mano. Cosa que se podía tomar positiva o negativamente viniendo de su desequilibrada mente.
Mazz y yo nos alejamos del lugar, subimos al auto y nos encaminamos de regreso a casita.
En cuanto estuvimos lo suficientemente lejos, rugí y me resbalé apropósito en el asiento muerto del asco y de pena agena por todo lo que esa mañana había hecho intentando salvar mi pellejo.
-¿ves?, por eso me gusta Dash... – Le dije al Mazz.
Entonces el friki me miró insinuando cosas que no venían al caso.
-No, o sea, que la prefiero..., No, es decir, que yo... ¡cállate!, el punto es que a Rainbow no hace falta... si, si hace falta..., buaaaaaa. – Lloriqueé al ver que de una u otra manera, debía actuar un tanto complaciente con las dos para que no se enfadaran conmigo. – Esto es una mierda. –
-Tú es que eres muy negativo. –
-¿No ibas a darle con tu argentinismo?, pues ala. –
-Vos no sabés nada. –
-Y dale, vo tampoco, así que críticas las justas. –
-Meh, yo no te estoy diciendo nada, porque según recuerdo dijiste que lo harías a tu manera, y nada más mira como te va. –
-Pues muy bien. –
-¿Ah si? –
-Pues... si, ¿no?, es decir, hoy llegaré a casita, haré sentir incomoda a Dash un rato, y mañana, con mi don natural, estropearé la cita con Jenny, y si no funciona, me haré el pendejo hasta friendzonearme y ya está. Hasta donde yo lo veo, Rainbow se está aflojando poco a poco, no para enamorarse de mí como tú lo dices, cosa que decirlo yo ya me hace sentir mal, si no que está empezando a dejar de odiarme, al menos eso creo. –
-Está bien, veamos cómo te sale tu plan. –
-¿No me echarás ningún discurso o algo así? –
-Nah, no estoy de humor. –
-Weeeena. –
-Solo diré que si Dash se te lanzó encima estando borracha, fue por algo. –
-Yo prefiero ignorarlo. –
-Así te va... –
-Bueno ya, ¿no que no ibas a decir nada? –
-Está bien. –
-Genial –
-... -
-..., te tiene ganas. –
-Jodeeer. –
...
Más tarde llegamos a mi parada. Luego de casi no hablar después de la última afirmación de Mazz, que por otro lado yo consideré errónea, y TÚ también. Me bajé del auto y me despedí del friki, que seguía media perturbado por la pérdida de su dinero; por mi parte no paraba de darle vueltas al tema de Rainbow Dash.
Y es que en ese momento, estaba rogando porque cuando llegase a la casa, Rainbow supiese hablar español de manera fluida para que se pudiese explicar más o menos o inventar alguna excusa para convencerme de que había una razón lógica para su ataque, y que yo no tuviera que hacer tantas conjeturas absurdas sobre lo que pasaba por su cabeza.
...
Llegué a la puerta de la casa, respiré profundo, y sonreí, pues por primera vez me emocionaba entrar y ver lo que me esperaba allá adentro.
-¡Y yastoy aquí! – Exclamé al abrir la puerta. – Rainboow, ¿Dónde estás? – Pregunté alegre a la casa aparentemente vacía.
Cerré la puerta detrás de mí y entonces escuché un pequeño gemido adolorido de yegua voladora chiquita peluda y molesta. Me acerqué y la vi recostada de lado en el sofá cubierta con una sábana y un pañito mojado sobre su cabeza. Tenía los ojos cerrados y se mecía de un lado a otro mientras gemía quejándose.
-Aaaw, pobresita. – Dije enternecido. - Si es que solo ella puede hacer de una resaca algo tierno. Aunque quizás flutter haga un mejor trabajo. –Agregué
Rainbow siguió haciendo ruiditos hasta que tosió, abrió los ojos y me vio de reojo; enseguida se ruborizó aplastando sus orejas mientras sus alas sufrían un espasmo y se cubría el rostro con la sábana. Luego sacó su pezuña y la agitó para pedirme que me fuera mientras gruñía.
Meneé mi cabeza y le di su espacio para irme a inventar el almuerzo mientras ella pasaba su resaca.
Me dediqué un rato a hacer panqueques, y luego leí las instrucciones para hacer café para la pegaso (que nunca había hecho), a ver si así le ayudaba a mejorarse un poco. De paso la empecé a tratar como una princesa para hacerla sentir mal e incómoda con toda la atención que le brindaba.
Si es que me daba ternura, tan mareada y debilitada, sin poder hacer movimientos bruscos por que le dolía la cabeza, encima cada vez que la pillaba mirándome de reojo, se cubría la cara con su pezuña bastante apenada; lo bonito era que hasta el momento, no había dicho ni una palabra, solo se comunicaba a través de quejidos y chirridos sin poder moverse del sofá por más que lo intentase.
Le serví el café y la ayudé a sentarse para que pudiera bebérselo más cómoda. Intentaba resistirse, pero al final terminaba aceptando a regañadientes mi ayuda. Y así estuvimos parte de la tarde.
...
Rainbow poco a poco empezó a recuperar fuerzas y ya parecía no dolerle tanto la cabeza. No le di ninguna pastilla porque, bueno, auto-medicar a un poni con medicinas humanas, como que no lo veía yo muy recomendable. Eso lo hice aquella vez con el veneno, pero porque no tenía otra opción. Así que solo le di café y un zumo de naranja hecho a la antigua. Claro, si ella me torturaba haciéndome beber ese no se qué que qué se yo en aquel vaso plástico, yo me vengaría haciéndole un juego también para que se lo bebiera, aprovechando de que estaba un tanto más maleable por todo lo que traía encima. Con esto me refiero a que, mientras no la hiciera enojar con algún ruido estruendoso o la agobiara mucho, podía moverla de aquí para allá y hacía lo que yo le decía. Aunque eso sí, no quería prender la tele, a mi no me importaba, pero me dijo con dibujitos que si la encendía me mataba, así que nada.
-Jex... – Decía la pegaso en un tono bastante bajo.
Volteé curioso a verla estando sentado a su lado en el sofá.
-Perd... perdón. – Dijo de mala gana bastante avergonzada mientras se cruzaba de patas.
-¿Qué? – Le pregunté agraciado mientras acercaba mi oído a su cara, cosa que solo me sirvió para que Rainbow me golpeara y siguiese con sus patas cruzadas.- Ayayayay jejeje, aaahh, jaja, ta bien ta bien, yo te perdono. – Dije llevándome la mano al pecho. – La pregunta es, ¿te lo perdonarás tú?, jajajaja. – Empecé a reír como loco a su lado provocando que Dashie se llenara de furia y empezase a darme golpecitos con ambas pezuñas para sacarme gruñendo del sofá mientras yo me descojonaba.
Me salí del sofá y me quedé mirándola como estaba toda rojiza a través del pelaje celeste de su rostro mientras se cruzaba de patas haciendo pucheros mirando el suelo. Estuvo así unos segundos hasta que repentinamente le dio un escalofrío que la hizo temblar de cascos a cabeza.
-Jex. – Dijo mientras se aclaraba la garganta.
-¿Chiquita? – Dije en curioso en tono de burla.
-Diez. – Ordenó mientras levantaba su pezuña y la hacía girar en el aire señalando los alrededores de la casa.
-Joder..., yo pensé que... – Me quejaba hasta que la pegaso me clavó su mirada de "Haz lo que te digo, que tengo muy mala hostia y no me importaría pagarla contigo".
Así que paré de quejarme recordando que la dama con un rayo arcoíris en su costado había secuestrado a mi pc y la tenía amordazada en un rincón. Pasé a sus espaldas haciéndole muecas y poniéndole cuernos en la cabeza para después seguir caminando normal y cordial hasta la salida. Volteé a verla de reojo una última vez y la vi mientras le daba otro retorcijón por escalofríos. Supongo que estaba empezando a recordar lo que pasó la noche anterior.
Me fui al frente de la casa, saludé a Dashie través de la ventana, esta me miró con los ojos entrecerrados y aplastando sus orejas, yo le di vueltas mis ojos con una disimulada sonrisa y me dediqué a hacer ejercicios de estiramiento. Por último empecé a trotar alrededor de la casa tan tranquilo por el circuito que Dash me había marcado con una línea de rocas pequeñas.
Una vez terminadas las diez vueltas alrededor de la casa, no té que Rainbow había salido con algunos papeles en su boca y me estaba esperando en el pequeño porche frente a la ventana de su habitación. Me llamó agitando su pezuña y una vez a su lado, me explicó lo que debía hacer y en qué orden, diciéndome luego que se iba a dormir porque su cabeza la estaba matando. Me lo explicó unas tres veces para asegurarse de que entendiera; incluso me hizo una especie de examen para ver si me lo había memorizado.
Una vez aprobado su examen, la pegaso me permitió marcharme y luego se fue para dentro de la casa y se echó nuevamente en el sofá acurrucándose con su almohada y su sábana. Sería mas tierna, si no fuese porque estaba pasando una borrachera; eso le quitaba cierta cantidad de puntos a la ternura.
Así que bueno, tomé un poco de ánimo de mis bolsillos y empecé a cumplir con mi misión. Me fue un tanto difícil porque no tenía a la pegaso gritándome y motivándome, y es que sin ella ahí, mi mente permisiva tomaba el control y me decía que no importaba que podía dejarlo así. Pero huevos, cada vez que miraba por la ventana de la casa, ahí estaba Rainbow, que al no poder dormirse por completo, me vigilaba echándome un ojo de vez en cuando.
...
Al final, cuando la tarde ya se ponía rosa para darle paso al crepúsculo y luego a la noche, terminé mi señora rutina que Dash me había fortalecido un poco quizás por la falta del día anterior.
Entré a la casa y la pegaso ya se encontraba mejor, pues estaba mirando la televisión sentada en el sofá. Al parecer nunca llegó a dormirse por completo, ya que no la había oído roncar en toda la tarde.
La pegaso me vio entrar todo sudado y hecho mierda, sonrió un tanto sorprendida de que de verdad le hubiese hecho caso al pie de la letra (de otra forma no estaría así de jodido), e hizo un ademán con su cabeza señalando el baño.
-No, claro, si a eso voy. ¿Y tú qué? ¿Estás mejor? ¿Tú Bien? – Le pregunté un tanto pausado para que me entendiese.
-Si..., ga...gracias. – Dijo en tono amable mientras se volvía a acurrucar recostándose en el sofá para mirar la tele más cómoda.
Yo por mi parte cogí una toalla y me metí a la ducha.
Al rato salí fresco como una lechuga, y muriéndome de frío como una oruga en el polo norte. Por lo que corrí como loco hasta mi habitación, donde igual me moría de frío por haber dejado las ventanas abiertas, así que me vestí lo más rápido que pude y salí de la habitación a ver tele mientras me acostumbraba al frío extremo que hacía esa noche.
Me senté al lado de la Pegaso y esa se incorporó, para no estar acostada junto a mí, supongo. No nos dirigimos la mirada por unos segundos permitiendo la existencia de un silencio bien incómodo. Hasta que repentinamente Rainbow Dash empezó a mecerse y a balbucear cosas, solo para después preguntarme si quería ayudarle con el español, a lo que rápidamente acepté; Imaginé que Rainbow estaba realmente aburrida porque no había nada bueno en la tele para ella y encima estaba obscureciendo.
Al principio era un tanto monótono pero conforme seguimos practicando la cosa se animaba y al final, a pesar de alguna que otra pataleta de Rainbow, concluimos felices esa sesión mientras yo me iba a comer algo para después irme a la cama; Le pregunté a Rainbow si quería que le llevase algo, pero agitó su cabeza negando y continuó un tanto enfadada con los papeles mientras buscaba palabras.
-Gra...cias, no. – Dijo la pegaso torciendo un poco su cabeza al leer y luego me miró para confirmar si estaba bien lo que estaba diciendo.
Asentí con un ademán de "sigue".
-Yo, ver, telev... televe... ¡tele!, un rato. Comer... después. Ehmmm... ¿bien... estar, lo que yo... decir? – Preguntó dificultosamente la pegaso intentando usar las palabras que había aprendido de memoria.
-Si si si, está clarísimo. – Dije sonando un poco sarcástico, pero no quería serlo, me salió natural.
Dashie torció su cuello y levantó sus orejas poniendo una expresión de intriga al detectar mi tono de voz.
-O sea, si, te entendí. – Me expliqué y la pegaso se encogió de hombros para después sonreír y subirse al sofá para ver más televisión.
Yo por mi parte me dediqué a comer y luego la acompañé un rato más antes de irme a dormir.
...
No había sido un día taaan emocionante como lo había pensado la noche anterior, pero a fin de cuentas, me lo había montado lo suficientemente bien para que no hubiese cabida de que algo realmente malo pasara. Todo lo contrarío al día siguiente, que si prometía ser un desastre total...
Recordé que... al día siguiente... tendría... mi primera cita.
-¡ME CAAAGO EN... TODO LO QUE HE ESTUDIAO! ¡Y encima tampoco lavé la ropa! ¡¿Le llamé princesa?! ¡¿Que mierda estaba pensando?! ¡Si es que soy gilipollas por todos lados! -
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... Continuará.
Se los advertí, ahora no me frieguen DX! ... Aadsadgsfagshfdasgadhasdghfaghdfahg Atrás! atrás! *los latiguea*, "No estuvo tan mal wey, no exageres", ¿Sabías a que a la gente antes la quemaban en la hoguera por decir esas mentiras?, "Eso es mentira", aja, y como sabes, eh?, acaso leiste la wiki?, verdad que no? fdhgsafajhasghfashjaskfjk
Bueno pues... no planeaba terminarlo acá, pero es que ya era demasiado jodido, este capi fue más como un resumen de lo que fue el "viernes" así que... holi ^^.
u-u
Y para los que no se aburrieron, vuestro premio es ...
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¡Patria! :D
PD: Estuve pensando en crear un blog, para subir ahí cosas del fic o que se yo xD. No sé, le estoy dando vueltas al a idea, aún no sé bien que podría poner ahí.
